domingo, 30 de diciembre de 2007

Martes 13 se está olvidando

Hace unos minutos estaba viendo en canal 3 de SIPSE un resumen de las noticias más importantes del año en Yucatán. Cuando llegaron al mes de Marzo, hablaron de la visita de George Bush a nuestro estado. Y abordaron, por supuesto las manifestaciones de ciudadanos en contra de esta visita. La comentarista, una mujer con my mala dicción, dijo textualmente:

"Caos vial y complicaciones fueron las consecuencias del bloqueo del paseo de Montejo por parte de unos cuantos que, en su afán de demostrar su repudio, no pensaron en los demás."

Poco después, dijeron algo así como:

"Un grupo de jóvenes enmascarados, con el fin de derribar la barrera metálica para atacar a los guardaespaldas de los presidentes en el hotel Fiesta Americana, recurrieron a la violencia y el resultado fue una mujer herida, acreditada como representante de los medios de comunicación."

Y finalmente:

"El alcalde informó que los daños ocasionados al palacio municipal alcanzaron un saldo entre 60 mil y 80 mil pesos"

Sólo pude pensar: "¡Malditos! ¡Mentirosos! ¡Hijos de puta! ¡Cabrones!" No dijeron nada de los muchachos que fueron arrestados sin tener nada que ver con los disturbios, de aquéllos que fueron golpeados en las delegaciones para hacerlos confesar, ni de la joven embarazada que fue golpeada por antimotines. No se mencionó que jóvenes fueron encarcelados sin pruebas o con confesiones obtenidas de forma ilegal.

Estoy harto de que los medios y la gente mediocre y conformista despretigie las protestas sociales con el viejo argumento de que "entorpecen el tráfico". ¡A huevo! ¡Es peor causar una molestia vial que violar los derechos humanos! ¡Los que cometen la primera ofensa deberían ser azotados y encarcelados! Es así como piensan muchos meridanos, gracias a las medios de comunicación, que siguen siendo prostitutas del gobierno.

En unos meses se cumplirá un año de los atropellos del 13 de Marzo y no podemos dejarlo pasar. ¡Desde esta plataforma sugiero a todos que hagamos que esta vez se nos escuche!

sábado, 29 de diciembre de 2007

Dictators we like - A guide to USA sponsored tyrannies


My fellow Americans:

I'm sure you have lately heard that we, the United States of America have supported fascist dictators around the world. You may find this information a little confusing, and that's precisely why we kept it from you for so long. Too bad some critics like that freedom-hater Michael Moore have irresponsibly spread this information in the last years.

It's understandable that you're confused. Aren't we, the United States of America, the champions of Democracy and Liberty in this world? How is it possible that we had supported dictatorships?

Allow me to explain you. Sometimes, in order to preserve OUR freedom, we have to supress freedom in other countries. Sometimes, it is not our freedom that is threatened, but our comfort, wealth and luxury, and those are fundamental American values, just like freedom. So, whenever it is necessary to supress freedom in other nations in orden to ensure freedom, comfort, wealth and luxury in our nation, we do it. Get it?

Don't be confused. We do not support dictatorship as a form of government per se, we only sponsor some dictators we need to guarantee the continuous existence of the American Way of Life.

In order to avoid future misunderstandings, here I present to you, my fellow Americans, the list of dictators we like, and the list of dictators we don't like.

DICTATORS WE DON'T LIKE:
  • Iosiff Stalin


  • Mao Zedong


  • Ho Chi Min


  • Pol Pot


  • Kim Il Sung


  • Ruhollah Jomeini


  • Fidel Castro


  • Hugo Chávez


  • Muamar Al-Kaddafi


DICTATORS WE LIKE:


  • Francisco Franco


  • Augusto Pinochet


  • Rafael Videla


  • Rafael Leónidas Trujillo


  • Alfredo Stroessner


  • Fulgencio Batista


  • Ferdinando Marcos


  • The Somoza Family


  • Hosni Mubarak


DICTATORS WE USED TO LIKE, BUT WHOM WE SUDDENLY DECIDED TO DISLIKE:

  • Porfirio Díaz


  • Adolf Hitler


  • Benito Mussolini


  • Manuel Noriega


  • The Taliban


  • Saddam Hussein

I hope everything is clear now. And God bless America!!!


[Versión en español sobre pedido]

Políticamente correcto

¡Ya no quiero que me digan cegatón, ni cuatro-ojos. Ni siquiera toleraré que se refieran a mi condición como miopía y/o astigmatismo. ¡Llamarme miope o astígmata es denigrante! Soy una persona. Tampoco quiero que digan de mí "ese tipo de anteojos". Llamarme así antepone mi condición a mi persona y es insultante. Exijo que de ahora en adelante, a mí y a todos los que tienen mi condición nos llamen PERSONAS CON CAPACIDADES VISUALES DIFERENTES.



Cualquier otra denominación que se utilice en un medio público deberá ser considerada ofensiva y políticamente incorrecta. Tendremos derecho a demandar a quienes así se expresen de nosotros. ¡Y ya basta de representar a los que tenemos capacidades visuales diferentes como torpes o bobos! Ese estereotipo es ofensivo y debería ser censurado en todos los medios. No queremos ver más personajes como Milhouse van Haunten, Juan Topo, o Cegato Gruñón. De ahora en adelante, cuando un personaje con capacidades visuales diferentes aparezca en un medio de comunicación deberá ser representado como igual a todos los demás y ninguno de los otros personajes deberá reparar en su condición ni en el hecho de que use anteojos.



¡Estoy harto de que la sociedad quiera tratar de suprimir nuestra condición con sus cirugías láser y sus lentes de contacto! No estamos enfermos, sólo tenemos capacidades visuales diferentes y no se nos debería incitar a ocultarlas.



También exijo que un porcentaje de las plazas de todas las empresas sean ocupadas por empleados con capacidades visuales diferentes. Cualquier empresa que le niegue a una persona con capacidades visuales diferentes un empleo, por el pretexto que sea, podrá ser demandada por discriminación.



Si sientes que has sido víctima de discriminación por tener capacidades visuales diferentes, acude al Instituto de lo Políticamente Correcto. Presidentes: Civi y Zuñi.







PD: Por si no se dieron cuenta, todo esto fue puro sarcasmo.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Sobre la virginidad de María

La virginidad en la mujer (y a veces en el hombre) es un valor apreciado en muchas culturas. El que una joven se haya abstenido de tener relaciones sexuales anteriores al matrimonio se considera prueba de que será fiel a su marido.

Por otra parte, en muchas de esas culturas se considera que la sexualidad femenina es propiedad del hombre, así que una mujer debe reservar su "flor de loto" para su futuro esposo y para nadie más. Las mujeres que no daban su cuerpo a ningún mortal eran consideradas dignas de dar su vida a la divinidad, y de ahí que muchas vírgenes fueran reservadas para ser sacrificadas a los dioses, o para servirles como sacerdotisas. La virginidad como valor cultural es algo muy complejo de estudiarse y no es el tema de este ensayo. De lo que hablaré es de la importancia de la virginidad de María, madre de Jesús para la fe cristiana.

¿Por qué es importante para la fe que María sea virgen? La respuesta es muy sencilla: para asegurar el milagro de la inmculada concepción. Es decir, si María hubiese sido casada o una mujer liviana de moralidad dudosa y hubiese resultado embrazada, a nadie le habría extrañado y habría sido muy difícil convencer al público de que el producto era el mismo Hijo de Dios. Pero en el hecho de que la joven María fuese virgen está el milagro: sólo Dios habría podido hacer concebir a una virgen, y el producto de una concepción milagrosa debe ser su Hijo.

Después de la concepción milagrosa, para la fe cristiana, la virginidad de María pierde toda importancia. Luego de haber tenido al Hijo de Dios, ya no importa verdaderamente si María se mantiene virgen o no. Entonces, ¿por qué insistir en la virginidad de María? ¿Por qué la Iglesia la ha convertido en un de sus cánones centrales e inamovibles?

Los Evangelios sugieren que María tuvo otros hijos con José después de haber tenido a Jesús. En los textos canónicos se menciona a los "hermanos de Jesús" e "hijos de María", y aunque la Iglesia insiste en que por "hermanos" los evangelistas querían decir "primos" y por "hijos de María" se referían a otra María que era hermana de la Virgen María, a mí me parece que la existencia de los congéneres de Jesús es bastante clara, si no históricamente (nada de esto es históricamente incontrovertible), sí en los Evangelios Canónicos. Y si uno lo piensa, es lo natural: María se casa con José y es de suponer que se aman, y las familias judías tendían a ser numerosas. ¿Por qué habría María de mantenerse virgen una vez casada con José? ¿Por qué le habría de negar su derecho como esposo? Es absurdo pensar que sería de otra manera.

Pero se nos insiste una y otra vez que María se mantuvo virgen hasta el día de su muerte. ¿Por qué es tan importante? No por motivos de fe. Como ya vimos, no necesitamos que María sea virgen toda su vida, sino sólo en el momento de concebir al Hijo de Dios. La virginidad de María no tiene importancia religiosa, sino cultural y social. Conforme pasó el tiempo sucesivo a la muerte de Jesús de Nazaret, sus enseñanzas pasaron a tomar un lugar secundario en la fe de sus seguidores, frente a una variedad de dogmas y ritos absurdos que en su gran mayoría eran la incorporación de tabús sociales preestablecidos y cultos paganos que pretendían legitimarse bajo el lente de la nueva fe. Así, la virginidad de María pasó a convertirse en algo de primera importancia, incluso frente a las enseñanzas de Jesús.

Para algunos de los primeros cristianos (y para algunos de los de ahora) el sexo era pecaminoso incluso dentro del matrimonio y todos éramos hijos del pecado, excepto Jesús. Su madre, María no sólo debía ser virgen toda su vida, sino que debía haber nacido sin pecado, así que se inventó el cuento de que la madre de María, Santa Ana, la concibió a larga distancia de su marido Joaquín, sin que mediaran entre ellos las relaciones sexuales. OJO: Tanto la historia de la concepción milagrosa de María como los nombres de sus padres provienen de los Evangelios Apócrifos, no de los Canónicos, y sin embargo, la Iglesia los ha convertido en dogma de fe.

Vale la pena hacer un breve paréntesis para hablar de los Evangelios Apócrifos, muy interesantes todos ellos. Sin embargo, basta leerlos (no los he leído todos, claro está, son muchísimos) para caer en la cuenta de que fueron escritos por mentes menos ilustradas que las que escribieron los Canónicos, cuyas concepciones se acercaban mucho más a las de las religiones paganas que a la visión revolucionaria que planteaba el personaje (histórico o ficticio) de Jesús de Nazaret. Basta leer el divertido pasaje en el que el niño Jesús mata y revive a sus compañeritos de juego no más por puro capricho.

Pasajes de los Apócrifos que hablan sobre la infancia de Jesús tienen mucha similitud con la estructura y temas de las leyendas mitológicas y se centran más en la maravilla y la fantasía que en las enseñanzas morales para la vida del creyente. Si los Apócrifos y los Canónicos tienen las mismas posibilidades de ser geniuinos (o sea, muy pocas), los últimos fueron escogidos de forma muy acertada por los padres de la Iglesia para formar el Canon, por revelar una espiritualidad más avanzada y una concepción de la religiosidad más desarrollada, digna de una nueva fe que pretende (o que pretendió en algún momento) ir más allá las estructuras mitopoéticas del paganismo.

Hablando de los Evangelios Apócrifos, es en ellos en los que se trata de "arreglar" aquello de "los hermanos de Jesús" al decir que José era viudo y tenía otros tantos hijos, a los que María pasó a adoptar cuando se casó con el carpintero. En ese mismo Evangelio se dice que José no era pobre, sino acaudalado, al igual que los padres de María... Para las primitivas gentes que redactaron aquel texto, el hijo de la divinidad no podía provenir de la clase humilde, lo que deja en claro que ellos no podían comprender que la humildad es uno de los principios básicos de la nuevo religión.

Y en ese mismo Apócrifo, José, en su lecho de muerte, se lamenta de haber sido concebido en el pecado, a diferencia de su amada esposa y del hijo a quien le ha sido concedido el honor de adoptar. Y no es que José fuera hijo de una relación adúltera o de una prostituta; es que para quien redactó aquel texto las relaciones sexuales eran pecaminosas incluso dentro del matrimonio. José también se lamenta de que los hijos de su difunta esposa sean a su vez producto del pecado carnal. No importa que Dios haya bendecido el matrimonio.

Pero la locura por la virginidad de estas mentes no llega hasta allí. Se nos dice que el himen de María no fue roto cuando dio a luz a Jesús. O sea, ya no sólo es importante la ausencia de relaciones sexuales para determinar la calidad moral de una persona, ¡hasta esa capita delgada y frágil de tejido que está en la vagina de María es tan sagrada que ni el paso del mismo Hijo de Dios pudo destruirla! ¿Por qué estan importante ese tejido para una religión que (se supone) predica el amor al prójimo? ¿Cómo fortalece este asunto al "Amarás a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo"?

En conclusión, podemos ver que el dogma de la virginidad de María después de la concepción de Jesús fue creado (y es actualmente sostenido) por personas de mente estrecha y bastante primitiva (pero muy ingeniosa e imaginativa, como toda mente que produce bellas mitologías) que fue incapaz de comprender la verdadera importancia de la revolución espiritual que significaba el cristianismo en sus orígenes y que se quedó estancada en rituales y cánones absurdos, con nulo significado.

Ver más sobre el pecado y la sexualidad aquí.

SiCKO... Esto podría doler un poquitín

Acabo de ver el más reciente documental de Michael Moore (el más reciente que nos ha llegado, pues creo que tiene otros dos próximos a salir). El documental se llama SiCKO y es un ataque al sistema de salud de los Estados Unidos. Es una película que debe de verse, pues muchas de las denuncias que hace Moore y muchas de las reflexiones y conclusiones que uno puede sacar de él (sobre la democracia, por ejemplo, o de cómo el poder utiliza el fantasma del comunismo para asustar a la gente) se aplican a nuestro querido México. Mientras en Canadá, Francia y Gran Bretaña tienen un sistema de salud universal y gratuito, mientras en EUA se ha demostrado el fracaso de la privatización del sistema de salud, en nuestro país, los neoliberales siguen tratando de vendernos las maravillas de las "ofertas competitivas".


Vayan corriendo a rentar la peli (está bien, no tienen que ir corriendo, pueden ir en coche), ya está en Blockbuster y supongo que en Redicom ya la tendrán.


miércoles, 26 de diciembre de 2007

¿Mérida Metrópolis? (Final)

[Anterior]

Bueno, ya hablamos de la vida cultural de Mérida en un sentido menos amplio, y de la cultura de los meridanos en sentido amplio. Quedamos que ninguna de las dos es digna de una metrópolis. Ahora abordaré tres temas muy relacionados entre sí y que nos afectan directamente en la vida cotidiana: cultura vial, desarrollo urbano y cuidado del medio ambiente.

Hablando de cultura vial no me refiero solamente a que los yucatecos manejan muy muy mal. Nunca he sabido de algún lugar cuyos habitantes tengan fama de buenos conductores, pero los yucatecos lo hacen mal de una manera muy especial: muy despacio y muy en la pendeja (los chilangos se jactan de conducir muy bien en comparación con los yucatecos, pero en realidad manejan mal en el otro extremo del espectro: muy rápido y muy gandallamente).

Me refiero a que Mérida está creciendo y convirtiéndose en una gran ciudad y siguen construyéndose avenidas estrechas y chop calles. En vez de avenidas amplias y pasos a desnivel que permitan el flujo vial rápido, siguen poniéndose topes tras topes y semáforos tras semáforos. Siguen poniendo límites de velocidad absurdos (60 km por hora era lo que podía correr el modelo T de Ford ¡De verdad!). En una vía que debería ser de alta velocidad como lo es el periférico, siguen poniéndose pasos peatonales al nivel del suelo, en vez de construirse puentes peatonales y muros de contención. Eso provoca que en una ciudad en la que las distancias no son muy largas, uno tarde horas y horas en llegar de un lugar a otro a causa del tráfico y de que hay un tope/semáforo/paso peatonal/glorieta cada cien metros. En Mérida todavía se tiene la cultura vial de un pueblo pequeño, tanto por parte de los conductores, como por las autoridades encargadas del desarrollo urbano. Mérida podría prevenir los problemas de este tipo que afectan a las grandes urbes antes de que se vuelvan un infierno, pero no parece muy interesada en ello.

Mientras las grandes ciudades de los países más desarrollados se han dado cuenta de que el cuidado del medio ambiente es necesario por afectar directamente la salud pública y la calidad de vida de los habitantes, en nuestro querido Tercer Mundo se sigue teniendo la idea de que la ecología es sólo una cosilla cursi que le interesa a alguns hippiosos buenos para nada. Así, los egresados de FECA siguen pensando que en México no podemos preocuparnos por niñerías como el cuidado del medio ambiente, sino que debemos ocuparnos del desarrollo económico a como dé lugar y cueste lo que cueste... En otra ocasión hablaré de la importancia de la ecología a nivel país, pero por ahora me concentraré en el nivel de nuestra ciudad y en un caso muy específico que afecta a los meridanos directamente.

Primero, ¿recuerdan cuáles eran los países con mayor IDH? Ya saben, Índice de Desarrollo Humano, o sea, los países en los que se vive mejor. ¿No lo recuerdan? Lo repetiré: Islandia, Noruega, Australia, Canadá, Irlanda, Suecia, Suiza, Japón, Países Bajos y Francia. [INFO]
Ahora, ¿saben cuáles son las ciudades más contaminadas del mundo? Son las siguientes:
  1. Sumgayit, Azerbaiyán
  2. Linfen, China
  3. Tianying, China
  4. Sukinda, India
  5. Vapi, India
  6. La Oroya, Perú
  7. Dzerzhinsk, Rusia
  8. Norilsk, Rusia
  9. Chernobyl, Ucrania
  10. Kabwe, Zambia

¿Notaron algún patrón? Ninguna de ellas está un país de verdad desarrollado (China no cuenta, es rompemadres, pero no se vive bien, ver "Democracia por Feng Shui"). La lección que podemos sacar de esto es que el principio que dicta que se debe sacrificar el medio ambiente para lograr el progreso es una grandísima falacia. Ahora, pasemos a algo muy meridano.

En Mérida hace mucho calor, ¿sabían? Pues sí. Y no se puede hacer nada al respecto, ¿cierto? Falso. Se pueden sembrar árboles. ¿Qué cómo eso ayudaría a que el calor no sea tan mortal en nuestra blanca ciudad? Bueno, pues aparte de que las copas de los árboles absorben el calor de los rayos del sol para que éstos no reboten en el pavimento e irradien toda su energía sobre nosotros, resulta que los árboles contienen mucha agua. El agua es una sustancia con características químicas y físicas muy especiales. Una de ellas es que no cambia de temperatura con mucha facilidad (a diferencia de la roca, el concreto y el metal, por ejemplo). Suele conservar la frialdad de la noche hasta muy avanzada la mañana, y la tibieza de la tarde cuando ya está entrada la noche. Ustedes pueden comprobarlo si tienen una piscina o han pasado vacaciones junto al mar. Por esta misma razón, en los lugares en los que el agua escasea, como el desierto, hace mucho calor en el día y mucho frío en la noche, mientras que en los lugares muy húmedos, como la selva tropical, la temperatura es más constante (aunque, claro, hay muchos otros factores).

Ahora bien, cuando los meridanos arrasan con todos los árboles para construir fraccionamientos de casitas diminutas y sin jardín, destruyen la posibilidad de disfrutar de un clima menos severo. ¿Por qué creen que en el centro hace tanto calor? Donde hay muchos árboles frondosos, el clima es más agradable. Y plantar palmeras, aunque se vea muy estético con la arquitectura minimalista que está tan de moda, no soluciona el problema, porque estos árboles están hechos para climas extremos: junto al mar, donde no hay mucha agua dulce, o en los desiertos, donde el caso es el mismo. Tampoco tienen un follaje frondoso, por lo que no cumplen la función de absorber los rayos del sol y no sirven para que los pájaros, que controlan la población de insectos en las ciudades, construyan sus nidos.

Para evitar sufrir los problemas ambientales de algunas grandes urbes es neceario tomar ciertas medidas preventivas que no son tan difíciles: respetar más los árboles y plantar en donde haya la posibilidad de hacerlo (los camellones de las avenidas son una buena opción: noten cuán diferente es conducir por la Calle 60 Norte de conducir por Circuito Colonias). Construir parques con grandes áreas verdes cada vez que se levanta un nuevo fraccionamiento es una medida que debería ser considerada como vital.

Pero no: en Mérida se hace justo lo opuesto. Un frenesí inmobiliario hecho a lo pendejo ha convertido a nuestra ciudad en una inmensa mancha de concreto caliente (y fea, además). En vez de aprender de las grandes ciudades que han tomado medidas para resolver sus problemas ambientales, Mérida se comporta como si no se puedieran preveer y prevenir esos problemas. En unos años las cosas sólo van a estar peor. Pero sí, tendremos una Mérida muy grandotota.

¿Mérida, metrópolis? Me temo que no. Si las cosas siguen así, Mérida se convertirá en una gran plasta de cemento, con avenidas pequeñas llenas de topes, con un tráfico y un calor infernales, con una vida cultural restringida al centro y con una "casta divina" que, como los ricos del pueblo, siguen decidiendo los destinos de sus habitantes y dictándoles sus formas de pensar.

jueves, 20 de diciembre de 2007

¿Mérida Metrópolis? (Parte 2)

En el artículo anterior mencioné la importancia de desarrollar la vida cultural de Mérida. Ahora quiero abordar la cultura (en el sentido amplio, entendida como la colección de creencias, valores, prejuicios, pricipios, forma de entender el mundo... en fin, la idiosincracia) de los meridanos.

Los habitantes de esta ciudad no tienen la cultura de un metropolitano. Una metrópolis cosmopolita es plural, diversa e incluyente. La sociedad meridana es, y no digo nada nuevo, todo lo contrario: excluyente, intolerante, elitista y conservadora. Publicaciones como "Gente Bien" y "Social Kids" son un ejemplo de lo que digo: la high meridana haciéndose fiestas a sí misma e ignorando las demás realidades que coexisten en esta ciudad. No habría tanto problema si no fuera porque esta gente (que tiene la cultura del rico de pueblo) es la que tiene mayor presencia social y política. No es que los popis no estén en todas las ciudades del planeta, es que los meridanos se comportan como ricos de pueblo.

Un vergonzoso ejemplo de la influencia que tiene esta decadente "casta divina" son el Monumento a las Haciendas y el Monumento a los Montejo. ¿Acaso ve usted un monumento a la plantación en Alabama? ¿Un monumento a Cortés en la Ciudad de México? ¿Un monumento al campo de concentración en Polonia? No, ¿verdad? El Monumento a las Haciendas significa la legitimación de la explotación en la que vivían los peones de las época henequenera. El Monumento a los Montejo representa la victoria civilizatoria de los conquistadores sobre los salvajes indígenas, victoria que permitió construir esta "blanca ciudad". Siendo ambos monumentos públicos, pretenden representar el sentir de la ciudad. Claro, las haciendas henequeneras trajeron prosperidad económica al estado, pero los únicos beneficiados de tal auge fueron los miembros de la "casta divina", mientras la gran mayoría de los yucatecos vivían en la explotación y la miseria, convertidos en propiedad de los hacendados.

Si el Monumento a las Haciendas y el de los Montejo hubiesen sido construidos en la época porfiriana o antes, tendrían un valor histórico como testimonio y representación de los valores de la clase dominante de una época. Pero el de las Haciendas fue eregido apenas en 1995, y el de los Montejo en 2010. Esto pone en evidencia que la clase dominante de hoy es la misma que la de los tiempos de don Porfirio y aún más, en tiempos del Adelantado.


Pero no es solamente el reciente Monumento a los Montejo. ¿Conoce usted alguna avenida principal en la Ciudad de México que se llame Hernán Cortés? ¿Sabe de algún monumento a Pizarro en Perú? Sería ridículo, ¿no? Y sin embargo, la avenida principal de la ciudad tiene el nombre de un cabrón que llegó a matar mayas. ¿Cómo podemos decir que nos enorgullecemos de nuestras raíces mayas si honramos al hijueputa que casi destruye su civilización? Comprendo que ya no es posible cambiar el nombre del Paseo de Montejo, porque tiene importancia histórica, pero podríamos dejar de bautizar calles, colonias, colegios y cervezas en su nombre. Y a estas alturas, hacerle un monumento no es sólo una falta de corrección política, ¡es una locura!


Por si fuera poco, aún tenemos una colonia y una avenida con el nombre de Gustavo Díaz Ordaz, el presidente responsable de la Matanza de Tlatelolco. Honrar a ese mandril con una colonia que lleva su nombre es legitimizar todo lo que hizo. Claro, esta colonia fue rebautizada en una época en la que los gobernadores lambiscones le lamían las botas a los presidentes que visitaban su estado. Pero mantener el nombre, o ser indiferentes a él, indica falta de conciencia.


El Monumento a las Haciendas, todas las cosas hechas en honor a los Montejo y la colonia Díaz Ordaz no tienen importancia en sí mismos, sino como signos de que la forma de pensar de los meridanos aún es la misma desde hace cuarenta, cien y más años. Sustituir los Monumentos o cambiarle el nombre a esa colonia estaría muy lejos de ser suficiente para cambiar la mentalidad del meridano, pero sería un buen comienzo, una forma en la que la población de esta ciudad puede demostrar que se deslinda de esas posturas retrógradas.


A veces siento que la única forma de mejorar esta ciudad (y este país) es con una revolución cultural. Por revolución cultural no me refiero a que todos se pongan a leer a García Márquez y a ver películas de Bergman, sino a un cambio radical en los valores, principios y formas de concebir la vida. Se necesitaría un salto cualitativo de la intensidad del Renacimiento o la Ilustración. Pero mientras llegan los genios que puedan producir algo así, nosotros podemos empezar a hacer cambios a pequeña escala dentro de las áreas en las que tenemos influencia.

Un mensaje a los activistas sociales de nuestro estado, sobre todo a los jóvenes: antes de cambiar la sociedad es necesario cambiar su forma de pensar. Y para que Mérida sea realmente una metrópolis cosmopolita, debe dejar atrás todas sus concepciones reaccionarias y los monumentos que se les erigen.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Acteal: 10 años de impunidad



El fin de año de 2007 estará marcado por la conmemoración de uno de los actos de terrorismo de Estado más terribles de los últimos años.

Este 22 de diciembre se cumplirán 10 años de la masacre de Acteal, municipio de Chenalhó, Chiapas. En la masacre, 45 indígenas tzotziles (hombres, mujeres y niños) fueron asesinados por un grupo paramilitar mientras se hallaban rezando en la ermita del lugar.

Este episodio queda inscrito en un contexto de guerra, en el que las acciones paramilitares fueron parte clave de la estrategia contra-insurgente implementada por el Gobierno Mexicano (del PRI). La población civil, al ser la más vulnerable, resultó afectada por esta Guerra de Baja Intensidad, estrategia utilizada por la dictaduras fascistoides latinoamericanas para luchar contra la guerrilla en las décadas de los 60's, 70's y 80's; dicha estrategia les fue enseñada por EUA, a través de la infame Escuela de las Américas ,y está caracterizada por el terror, la violencia y la sistemática violación a los derechos humanos.

A continuación reproduzco un artículo de MSN noticias:

Una década ha transcurrido desde que pobladores progubernamentales mataron a 45 indígenas -niños, mujeres y hombres- en la comunidad de Acteal, una matanza emblemática de las violaciones de derechos humanos en México.

En esa ocasión, 22 de diciembre de 1997, el estado de Chiapas era el campo de batalla en que los rebeldes zapatistas trataban de ganar apoyo a su insurrección armada contra el Partido Revolucionario Institucional o PRI, que llevaba siete décadas en el poder en México. El ejército y el gobernador chiapaneco -del PRI- estaban determinados a cerrarles el paso.

Las autoridades dijeron que la masacre fue motivada por una disputa de tierras entre habitantes de dos comunidades de la etnia tzotzil. Parientes de las víctimas afirman que la matanza fue causada por cuestiones políticas y que incluso funcionarios estatales suministraron armas y entrenamiento paramilitar a la población más conservadora con la intención de terminar con los zapatistas.

Al acercarse la conmemoración del triste aniversario el sábado, grupos de derechos humanos han renovado la petición para que la Corte Suprema abra una investigación sobre lo que consideran un encubrimiento para proteger a los verdaderos autores del crimen. En el caso participa un fiscal especial, que tomó la insólita decisión de convocar a un ex gobernador estatal, Julió César Ruiz Fierro, para que rindiera testimonio. La comparecencia tuvo lugar el domingo a puertas cerradas.

La noción generalizada es que la justicia ha tardado en llegar. Fue hasta octubre pasado cuando la justicia sentenció a 34 hombres, sobre todo campesinos de la localidad de Los Chorros, a 26 años de prisión cada uno por la matanza. Otros hombres fueron encontrados culpables en el 2002.

Pero numerosas personas han expresado el temor de que los verdaderos autores intelectuales -quienes ordenaron y incitaron el ataque- no serán castigados.

"No hemos visto ninguna verdadera justicia", dijo María Vázquez Gómez, una indígena tzotzil que perdió en el ataque a casi toda su familia: su madre, su padre, un hermano y su cuñada. "Han pasado 10 años, pero la justicia todavía no llega".

En el curso de los 10 años, un modesto templo de ladrillo fue construido cerca del lugar donde muchas de las víctimas fueron masacradas en una choza de madera donde se habían reunido para orar. Unas cuantas casas firmes también han sido levantadas.

La ausencia de nuevos hechos de violencia en la zona desde el ataque ha sido notable, dada la poca fe que los pobladores tienen en el sistema judicial de México. Mientras hay sobrevivientes que se congregan cada año para llorar a sus muertos y exigir justicia, muchos dicen que nada los llevará a buscar venganza.

"Pensé en formas en que yo podría buscar una solución por mi propia mano, yo contra ellos, pero luego pensé 'eso no está bien'", dijo Vázquez Gómez.

Un factor clave es que los pobladores son miembros de una comunidad cristiana organizada por diáconos de la Iglesia Católica. Aunque simpatizaban con los rebeldes izquierdistas del zapatismo en aquel entonces, rechazaban el camino del levantamiento armado, y aún mantienen esa posición.

"Tengo un amigo que tiene armas y una vez me dijo, 'si quieres ir a cobrar venganza por lo que le hicieron a tu familia, entonces vamos'", señaló Manuel Vázquez Luna, quien tenía 10 años cuando los atacantes provistos de armas de fuego y machetes mataron a su padre, su madre y cinco hermanos. Sobrevivió gracias a que corrió y logró esconderse.

"Y pensé en eso, y fui con él y le dije, 'no, no puedo hacer eso'", añadió.

El México en el que fue posible Acteal es aún el México en el que vivimos ahora.

¿Mérida Metrópolis? (Parte 1)


En el transcurso de unas semanas, tres nuevos centros comerciales se han abierto al público, con grandes tiendas departamentales y cines con múltiples salas. Me parece muy bien, ahora habrá más lugares para ir a pasear, más sitios para ir al cine, menos peligro de quedarse sin boletos por culpa de las multitudes y nuevas formas de variar la rutina, como la pista de hielo. Además, todos estos nuevos negocios, generan empleos, lo que siempre cae muy bien. Por otro lado, el número de hospitales que se han construido y las nuevas escuelas y carreras que han abierto, pone a nuestra ciudad como una capital médica y universitaria en el sureste. Es claro que Mérida está dejando de ser un pueblo bicicletero para convertirse en una gran ciudad cosmopolita... ¿o no es así?


Aunque, como dije, doy la bienvenida a que haya más centros comerciales, me gustaría que Mérida creciera y se desarrollara en otros aspectos. Para empezar, me gustaría que se desarrollara en el aspecto cultural. [Sí, hombre, ya sé que técnicamente hablando TODO lo hecho por el hombre es cultura, pero aquí estoy utilizando cultura en el sentido clásico, restringido, que se refiere al interés por las artes y por el conocimiento].


Dice el dicho que en Mérida no se puede arrojar una piedra sin darle a un poeta (o, como dice mi cuate Juan Esteban, "en este estado la poesía sale como el moho"). En cierta forma, es verdad: en nuestra ciudad hay muchos artistas. También hay muchísima gente interesada en el cine, y muchos videastas. Tenemos una orquesta sinfónica, varios cineclubes, colectivos de arte, grupos de teatro y, por supuesto, un rechingo de poetas.


El problema es que toda esta gente pertenece a un submundo encerrado en sí mismo. Vayan a cualquiera de los espectáculos, montajes, ciclos de cine y exposiciones: ¡los artistas y el público son las mismas personas! Los que exponen en un lugar son público en el otro, y así se van rotando. Eso es bueno, porque si los artistas de diferentes disciplinas no se apoyaran mutuamente, no sobrevivirían. Pero no es suficiente: hace falta atraer a la gente de afuera de estos círculos, hace falta que los eventos culturales compitan con el cine comercial y con los antros. La forma de lograrlo no es bajando la calidad o complejidad de las obras que se montan/exponen/programan, sino promocionándolas intensamente. Si el gobierno de la ciudad puede gastar en la millonaria campaña Mérida, orgullo de todos, puede promocinar los eventos culturales que se realizan en la ciudad.


Esto se logró de maravilla con la Sinfónica. Nuestra Orquesta logró hacerse de un público (gran parte de él, personas que antes de los conciertos de múscia clásica sólo sabían chiflar el parapapán de la Quinta de Beethoven) y de un lugar en la vida social de nuestra ciudad, atrayendo no sólo a los mismos bohemios de siempre, sino a personas de todas las edades y gustos (no de todas las clases, porque la Orquesta es cara...). El crédito lo tiene en gran parte Juan Felipe Molano, director fundador de la Orquesta, y que Dios lo bendiga.


Otro problema es que casi todos esos eventos se dan en el centro. Toda la vida cultural de Mérida está centralizada en un solo punto. Fuera del centro sólo queda la Biblioteca José Martí, que tampoco está muy lejos de aquél, aparte de otros pequeños centros culturales que realizan una labor laudable, pero de bastante poco alcance. Tenemos sólo tres teatros importantes, cada uno a una cuadra de distancia del otro. Para los que vivimos lejos del centro histórico de Mérida, ir a un evento cultural significa aventarse a una odisea de cuarenta y cinco minutos (y no por la distancia, sino por el tráfico, luego voy con eso). Por si fuera poco, no sólo los eventos están en el centro, sino que la misma promoción de los eventos está ahí. Uno no puede obtener la programación cultural de Mérida sino viaja hasta la Plaza Grande.


Necesitamos más teatros (y por lo menos uno con infraestructura para recibir superproducciones) y más centros culturales (uno por cada zona de la ciudad estaría a toda madre). Tener nuevos cines no sirve de nada, si en todos se va a proyectar la misma basura. El gobierno del estado compró los cines Siglo XXI, quesque para convertirlos en cinetecas de arte. No se cumplió esa última parte, pero por lo menos hubo cine barato fuera del centro y eso fue bueno para familias que no podían permitirse este espectáculo, o por lo menos no tan seguido.


Lo que ya se hace está muy bien (bueno, en su mayoría), ahora se necesita crear un público, porque, por cada autor, seguro no hay ni medio expectador, más que sus cuates, que también son autores y entonces no cuentan.


Si Mérida va a ser una metrópolis cosmopolita, es importante que tenga una vida cultural desarrollada, y que esa vida cultural le llegue a todos sus ciudadanos (ya si ellos deciden aprovecharla o no, es asunto suyo). Es importante subir el nivel de cultura del meridano promedio.

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martes, 18 de diciembre de 2007

Fuerzas policiacas mexicanas

El siguiente chiste me lo contaron mis alumnos. Es gracioso, pero trágicamente verídico:


Se organizó un concurso de capacidad detectivesca y a él ingresaron el FBI, la Interpol y la AFI. La prueba se trataba de encontrar una zorra en un bosque en el menor tiempo posible. Los participantes se reunieron a las afueras del bosque y se prepararon para empezar en concurso.

El primer turno fue del FBI. Los organizadores liberaron a la zorra, que corrió a toda prisa hacia el bosque; luego, dejaron pasar un tiempo antes de permitir a los agentes del FBI iniciar su búsqueda. Llegó el momento de actuar y todo un equipo de agentes se desplegó por el bosque. Analizaron rastros de ADN, tuvieron cuidado de cada detalle, como ramas rotas y hojas pisadas; hicieron cálculos, estudios del suelo, etcétera. Después de cuatro horas, los agentes del FBI acordonaron un área, ubicaron a la zorra y la capturaron. Los agentes recibieron muchos aplausos por parte del público.


Entonces fue el turno de la Interpol. Cuando llegó el momento de buscar a la zorra, la Interpol se apresuró a apostar agentes alrededor del bosque, mientras sus mejores especialistas en telecomunicaciones contactaron con antiguo satélite espía de la KGB. Con ayuda de este dispositivo, escanearon cada milímetro del área. Después de dos horas, ubicaron a la zorra y la capturaron. Llovieron aplausos.


Así, finalmente le tocó a la AFI demostrar sus habilidades investigativas. Cinco gorditos bigotones entraron al bosque cuando les dieron la señal. Pasaron dos horas, cuatro horas, seis... hasta que a la mañana del dia siguiente, los cinco agentes de la AFI salían de bosque precedidos por un elefante. El paquidermo mostraba moretones, cortadas y quemaduras de cigarro, además de que espuma de agua mineral le chorreaba de la trompa. El elefante se dirigió al público y gritó:



-¡Lo confieso, lo confieso! ¡Soy la zorra!


domingo, 16 de diciembre de 2007

Santa Claus contra.... ¡Todo el mundo!

[Antes de leer esto, remítase al artículo anterior]

Habiendo dejado en claro que Santa ni fue creado por la Coca-Cola, ni por los gringos, ni su nacimiento responde a fines del imperialismo cultural, pasamos a la siguiente cuestión. ¿Ha sido Santa utilizado como arma del imperialismo?


Me inclino por responder que, por lo menos en parte, se ha intentado. Santa Claus (como San Nicolás, Pere Nöel, Babo Natale, Sinterklaus, y otros) tenía diferentes variaciones regionales en Europa. Después de la Segunda Guerra Mundial, la versión gringa de Santa llegó junto con el Plan Marshal y se impuso, generando la resistencia de algunos nacionalistas. Pero la imagen gringa del Santa gringo introducía muy poco más que el traje rojo y otros detalles: las versionas europeas compartían casi todo con la norteamericana en cuanto a la personalidad y función del santo. Lo cierto es que en ese momento, Santa Claus fue utilizado por los gringos como parte de su presentación como los salvadores de Europa: junto con la dependencia económica, venía el repartidor de regalos para hacer felices a todos los niños de las naciones que, como dijeron una vez en Los Simpson, "pelearon muy poco y se rindieron muy fácil".

También es cierto que el cine hollywoodense y la televisión ayudaron a difundir la imagen gringa de Santa Claus, que llegó a convertirse en el estándar. Pero también el cine y la TV difundieron imágenes estandarizadas de Drácula o Robin Hood, por ejemplo, y nadie los considera armas del imperialismo.

En realidad no hay argumentos muy razonables para acusar a Santa de ser un malvado gringo imperialista, excepto que su presencia tiende a sustituir a los portadores de regalos regionales. Pero como vimos, en el caso de Europa, esa sustitución no significó gran cambio. En América Latina, Santa no ha llegado a sustituir a los Reyes Magos, sino que convive con ellos.

Santa Claus ha sido atacado por comunistas, capitalistas y fascistas; por feministas y conservadores; por homosexuales y homofóbicos; por católicos, protestantes, ateos y miembros de religiones minoritarias; por fundamentalistas freudianos y por nacionalistas a ultranza; por Hitler, por Stalin y por Franco. Se ha dicho de él que incita a la obesidad, al machismo, a la pérdida de hombría, a la mentira, al materialismo, al despilfarro, a la acaparación, a la segregación, al capitalismo, a ser hippie, e incluso al comunismo (!). Pero en ningún país ha sido objeto de tantos ataques como en el mismo Estados Unidos. ¿Cómo puede ser un personaje tan descalificado un arma eficiente de penetración cultural? Sus enemigos ni siquiera se ponen de acuerdo sobre qué está mal con él.



Que Santa haya sido y pueda ser utilizado como emblema de muchas cosas, no quiere decir que él sea per se representante de todas ellas. Pensemos, ¿quién es Santa Claus? Es un viejo bonachón con poderes mágicos que regala juguetes a los niños en Navidad. ¿Qué tiene eso de malo? Repasemos algunos argumentos que se han planteado en contra de Santa:


1.- Santa Claus hace a los cristianos que olviden el verdadero significado de la Navidad, esto es, el nacimiento del Hijo de Dios.


Me temo que, aunque eso sucede, no es culpa de Santa. Parece ser que el último cristiano murió con San Juan Evangelista y que de ahí en fuera todos eran paganos idólatras y orates. Exagero, pero la verdad es que a los primeros cristianos no les interesaba celebrar el nacimiento de su profeta. (En el jaleo de la crucifixón, nadie pensó en tomar nota sobre la fecha de cumpleaños de Jesús). Pero resulta que había ciertas fiestas romanas que se celebraban a final del año. Para poderlas seguir festejando bajo la nueva religión cristiana, los paganos idólatras y orates de Europa, tomaron de pretexto la Navidad y continuaron su jolgorio. Así que el significado cristiano de la Navidad se fue al diablo al mismo tiempo que empezó. No culpemos al buen viejo.

De hecho, en siglos posteriores, el mito de San Nicolás ayudó a que la Navidad se alejara de esas salvajes fiestas romanas (que incluían travestismo, embriaguez y orgías) para trasladarla al ambiente hogareño y familiar, pues obligaba a los padres a escoger juguetes para sus niños, para luego colocarlos furtivamente cuando los pequeños se iban a dormir, costumbre que data del siglo XII.

Lo curioso del asunto es que los protestantes han acusado a Santa de ser un arma de los papistas, y los católicos lo han acusado de ser agente de los protestantes. ¡Fanáticos, en vez de estar buscando enemigos de su fe por todas partes, dedíquense a difundir las verdaderas enseñanazas de Jesús, que, si mal no recuerdo, eran de amor fraternidad y no de quema de brujas! Pero en fin, quemar brujas es más fácil que amar al prójimo.

2.- Santa Claus es un arma del imperialismo yankee.

¿Ah sí? ¿Y cómo funciona? ¿Hace que los niños se vuelvan neoliberales? ¿Los educa para que apoyen la guerra en Irak? Un niño despierta la mañana de Navidad y encuentra juguetes junto a su cama, sus padres le dicen que San Nicolás es el responsable y ¡tarán! en su adultez decide apoyar todas las propuestas del Fondo Monetario Internacional. Yo crecí con Santa Claus (y con Superman, dicho sea de paso) y no creo ser ningún alienado ni fanático pro-yankee... pero ustedes dirán.

3.- Santa Claus fomenta el consumismo y el materialismo.

Sí y no. Depende. En este asunto la forma en la que los padres traten con sus hijos el mito de Santa es lo que define su papel. Si los padres se apoyan por completo en Santa para controlar la conducta de sus hijos, reforzarán la idea de que a los buenos les va bien (económicamente), y eso es siempre muy peligroso de inculcar. Si los padres fomentan el deseo frenético de posesiones al darle a sus hijos regalos carísimos que sólo jugarán una vez, he ahí un problema.

Pero si los padres utilizan a Santa para fomentar la generosidad y para despertar la fantasía en los niños, no tiene nada de malo. Si no tenemos ilusiones en la infancia ¿cuándo las tendremos? (Y conste que yo soy un escéptico furibundo y que me gusta deshacerle las creencias irracionales a todo el mundo, pero Santa me cae muy bien). De cualquier forma, esto tiene más que ver con el uso individual que cada padre le da al mito de Santa Claus, que con la imagen pública del viejo barbón.

4.- Santa Claus sustituye a los Reyes Magos

El lugar común reza que los Reyes Magos son mejores porque ellos son mexicanos mientras Santa Claus es gringo. Bueno, ya vimos que Santa no es gringo, y eso de decir que los Reyes Magos son mexicanos es un disparate. Mexicanos el Santo, la Virgen de Guadalupe y el Chavo del Ocho. Los Reyes Magos son de Medio Oriente, quizá babilonios o caldeos, o más probablemente, inexistentes; todo, menos mexicanos.

Por otro lado, no hay mucha diferencia entre Santa Claus y los Reyes: todos son seres mágicos que llevan regalos a los niños. Todos son formas en las que los padres regalan juguetes a sus hijos por el puro placer de verlos felices e ilusionados. Todo lo demás es accesorio. Cierto que los Reyes son tradicionales de España y por ello llegaron a México mucho antes que Santa. Pero Santa es ya una parte tan enraizada en nuestra cultura, que una de las mejores películas del tema es mexicana: Santa Claus de 1959.

Algunos izquierdosos fundamentalistas (de ésos que creen que la Unión Soviética era un paraíso con árboles de caramelo y ríos de chocolate), a pesar de practicar un riguroso ateísmo, enseñaron a sus hijos a creer en los Reyes Magos y a odiar a Santa Claus por ser un agente de los malvados gringos. Aquí el fomento de la creencia en Melchor, Gaspar y Baltazar obedece sólo a la oposición a San Nicolás: si no hubiera un gringo malvado intentando sustituir a los Santos Reyes, seguramente, como ateos, les tendría sin cuidado la defensa de esta tradición. Pero el punto es que, como decía más arriba, en realidad Santa y los Sabios de Oriente son en esencia lo mismo y pueden ser acusados de lo mismo: de fomentar mentiras, de hacer que los niños se olviden de Jesús, de volverlos ávidos de juguetes y, si viviéramos en los Siglos de Oro, de ser un arma del imperialismo español. Atacar a Santa y defender a los Reyes con argumentos de este tipo es completamente absurdo.

En realidad, lo común es que Santa y los Reyes convivan, no que se eliminen. Los niños de México reciben juguetes el 25 de Diciembre y el 6 de Enero. ¡Salimos ganando!

5.- Santa Claus es dañino para los niños porque es una mentira, así que les prejudica en su capacidad de distinguir la realidad de la fantasía, y los sume en la depresión cuando se enteran de la verdad.

Nadie se ha traumado por creer en Santa Claus, a menos que tuviera otros problemas psicológicos. Aunque para muchos niños es duro enterarse sobre la verdadera identidad de Santa, la mayoría se sienten agradecidos con sus padres por haberlos hecho creer en la fantasía y emocionados por formar parte de la conspiración con sus hermanos menores, y con sus propios hijos cuando llegue el momento.

Para nadie ha sido perjudicial la creencia en esta fantasía. Es un mito hermoso. Creer en un mundo mejor durante la infancia nos hace desear un mundo mejor en la adultez. Hoy día no creo en lo sobrenatural, pero me siento contento de haber vivido la fantasía cuando mi mente de todos modos no estaba desarrollada para comprender cabalmente la realidad.



En resumen, aunque Santa puede ser y ha sido usado para muchos fines, lo importante es el uso que cada familia le dé al santo. Así como la Navidad puede ser una clebreación neurótica, un festejo del consumo y de la hipocresía, también puede ser una bonita y sencilla fiesta familiar de amor y generosidad. Así como Santa Claus puede volver a los niños cínicos y materialistas, puede hacerlos creer en fantasía y alentar el deseo de dar alegría.

Digan lo que digan, este año y los que siguen seré terrorista de la felicidad de mi hijo. ¡Viva Santa Claus!

sábado, 15 de diciembre de 2007

¿Santa Claus fue creado por la Coca-Cola?

Existe una clase de gente un "poco" fanática, y muy engreída, que floreció sobre todo en la década de los 60's y que, entre otras cosas, cree que toda expresión cultural de los Estados Unidos es un arma del imperialismo. Esa gente creía en los 60's que tanto los cómics de Superman, como las caricaturas del Pato Donald eran armas de la penetración cultural, lo cual si uno le busca tres pies al gato, no es del todo disparatado (prometo explayarme sobre este tema en otro desportique). Pero estas mismas personas consideraban que hasta el rock clásico estilo The Beatles y todo lo que tuviera que ver con la subcultura hippie eran armas del imperialismo porque inducían a los jóvenes a cantar música que no estaba en su idioma y a quedarse clavado en ondas esotéricas en vez de participar en las luchas sociales. Pero bueno, a cada quien lo suyo.

Esta misma gente tiene muy metida en la cabeza que Santa Claus es una invención de los gringos, que a través de uno de sus entes más perversos, la Coca-Cola, creó para influir culturalmente en los niños de todo el mundo, incluyendo los mexicanos y así dominar sus mentes, para que voten a favor del TLC o algo así.

Este despotrique se dividirá en dos partes. La primera será para narrar el verdadero origen de Santa Claus y demostrar que no tiene nada que ver con la Coca-Cola. La segunda será una revisión de las posturas que consideran a Santa como un arma del imperialismo.

San Nicolás (dice la leyenda, pero no hay muchas evidencias históricas) fue un obispo cristiano del siglo IV que vivió en Asia Menor, en la costa oeste de lo que hoy es Turquía. Este hombre se caracterizó por su bondad y generosidad, fue hecho prisionero por los romanos y fue liberado cuando el cristianismo se volvió la religión oficial del Imperio, que se puso entonces a martirizar a otras personas. Por su generosidad legendaria, San Nicolás fue considerado santo patrono de los niños y su culto se popularizó rápidamente por Europa, sobre todo en los países del norte y sobre todo en Holanda.

Para el siglo XII la tradición de dejar regalos a los niños y atribuirle la acción a San Nicolás ya era común en Francia, y con el tiempo esta tradición se extendió en los países del norte de Europa, no así en el sur mediterráneo, donde se tenían tradiciones propias de mágicos repartidores de regalos (como los Reyes Magos). La tradición de San Nicolás se fundió con otras tradiciones precristianas sobre seres mágicos que dejaban juguetes a los niños, como hadas y duendes. Así, hacia el siglo XVII San Nicolás ya se veía acompañado por duendes ayudantes y entraba a las casas bajando por la chimenea. ¡Tan antigua es esta versión!

En los países del norte de Europa, principalmente en los Países Bajos, el nombre de San Nicolás era Sant Niklas, que con el tiempo se doformó a Sante Klause, y finalmente Santa Claus, forma que ya era común en el siglo XVII.

En este mismo siglo XVII, las reformas protestantes en el norte de Europa buscaron abolir el culto al santo. Ya saben, los protestantes creían que no se debía adorar a los santos, sino solamente a Dios, y consideraban que el culto a San Nicolás era una de esas horribles aberraciones de los papistas. La fiesta de San Nicolás se celebraba del 5 al 6 de diciembre y era durante esa noche que los niños recibían sus regalos. En un intento por suprimir esta tradición, los protestantes consideraron que quien debía dejar regalos a los niños debía ser el mismo Niño Dios, en la fiesta del 25 de Diciembre. Sin embargo, la costumbre tenia ya tanta fuerza que lo único que se logró fue un sincretismo curioso: ahora Santa Claus llevaría regalos a los niños en Noche Buena. Por cierto, fue el nombre holandés del Niño Jesús, Krist Kindel, lo que dio origen a uno de los nombres de Santa Claus: Kriss Kringle.

Los inmigrantes holandeses, que se asentaron en el actual estado de Nueva York, llevaron su tradición a EUA. De hecho, usaron a Santa Claus como ícono de su cultura frente a sus nuevos vecinos de origen anglosajón. De cualquier forma Nicolás se popularizó en las trece colonias y allí continuó su evolución.

Fue en siglo XIX en el que Santa adquirió la forma que conocemos. Para entonces, el austero obispo Nicolás había evolucionado en un rechoncho y bonachón individuo. Al principio se le vestía de varios colores, pero para 1820 el traje rojo con bordes blancos era con el que más comúnmente se representaba. en 1822 el poeta C.C. Moore publicó 'Twas the Night BeforesCrhistman que introdujo los nombres de los ocho renos voladores, animales que según la tradición tiraban el trineo de Santa, desde el siglo anterior.

Una imagen casi definitiva de Santa está en la pintura de Robert Weir, que muestra a Santa Claus con su traje rojo a punto de subir por una chimenea; es de 1837. En 1841 las tiendas departamentales empezaron la tradición de tener Santa Clauses a quienes los niños pudieran hacerles sus pedidos. A mediados del siglo, era popular en toda la Unión Americana y en Europa. Hacia 1890 Santa era imaginado tal cual se le representa ahora, incluyendo a su esposa y su residencia oficial en el Polo Norte. El último agregado a su leyenda, fue el del personaje de Rodolfo, en 1939.



Ahora bien, la imagen del buen Nicolás era utilizada por la publicidad desde 1820. La Coca-Cola Company fue fundada en 1892 y sólo hasta 1931 empezó a utilizar a Santa Claus en sus imágenes publicitarias.

Con esto queda comprobado que la Coca-Cola NO inventó a Santa: ni siquiera fue quien le dio sus colores y su imagen al personaje, como dice el lugar común y mito urbano. Estoy de acuerdo en que la Coca-Cola  es un ente maligno en pos de la dominación global (sort of). Pero Santa no se tiene la culpa de eso. La publicidad de Coca-Cola no le agregó nada al personaje de Santa y no fue la única que ha utilizado al santo. Claro, la Coca-Cola, al ser omnipresente ayudó a asentar esta imagen del santo como la estandarizada.

Santa Claus ha sido utilizado para vender de todo, desde juguetes y perfumes, hasta cigarros y alcohol. Ha sido utilizado por organizaciones de derecha (desde la NRA hasta el Ku Klux Klan), y de izquierda (desde el Partido Socialista Americano de finales del XIX hasta PETA), y por cada uno de los países beligerantes durante las Guerras Mundiales, pero eso no quiere decir que Santa Claus represente a cualquiera de ellos. Los elefantes no se tienen culpa de que los republicanos usen su imagen para sus malévolos fines. Y es mentira que la imagen de Santa Claus sea marca registrada por la Coca-Cola: Santa es del dominio público.

Con esto quedan comprobados dos puntos:


  1. Santa Claus no fue creado por la Coca-Cola y esta compañía no ha agregado nada al mito del buen gordinflón.

  2. Santa Claus proviene de una muy larga evolución, no fue creado por los gringos, y por lo tanto su creación no responde a fines del imperialismo.

Pero que Santa no haya sido creado ex profeso para servir al imperialismo, no quiere decir que no haya sido usado para fines imperialistas. Pero eso son juguetes del otro saco (o sea, de la próxima entrada).

jueves, 13 de diciembre de 2007

La humanización del arte

De las obras de arte, lo que más me gusta es el aspecto humano.


Lo que digo parece un disparate en la medida en que TODO en el arte es humano, pues tanto sus formas, sus estructuras y su contenido son el resultado del trabajo humano, de la suma de convicciones, principios, creencias, valores, ideas, sentimientos e intereses del artista. TODO en una obra de arte habla de lo humano.


Por ejemplo, una pintura abstracta con la que el artista pretendía experimentar con la composición de los colores, nos dice que su autor comparte una serie de ideas estéticas que eran revolucionarias en las primeras décadas del siglo XX, por lo que también nos comunica su rechazo, o por lo menos su deslinde de una tradición pictórica figurativa a la que considera superada. El artista abstracto de principios del siglo pasado es un rebelde.


Sin embargo, esta información que sobre la humanidad del artista obtenemos de su pintura es completamente circunstancial, no es inherente a la obra, no es parte de ella ni es lo que le proporciona su valor. La validez y hermosura de la obra están en la obra misma y no en lo que pueda revelarnos sobre su autor o sus circunstancias.


Los pintores abstractos querían que el arte dejara de ser apreciado por lo que representa y fuera apreciado por lo que es. Ortega y Gasset (es una sola persona, no se confundan) explica esto con la alegoría de la ventana. Durante siglos, el arte había sido utilizado como una ventana para ver otra cosa a través de ella, pero al hacer eso, el expectador no veía la ventana. El bueno de OG festejaba el advenimiento de la nueva forma de concebir el arte, poniendo su atención sobre la ventana y no sobre lo que se ve a través de ella, que bien podría no ser nada. Esto significó toda una revolución estética.


Estos principios alcanzaron todas las formas de arte. En la poesía, lo importante ya no era expresar tal o cual sentimiento o idea, sino experimentar con la creación de imágenes líricas y metáforas complicadas, dando énfasis prioritario a la sonoridad de las palabras, la belleza de las imágenes poéticas, los oxímoron y demás juegos del lenguaje. En narrativa, lo mismo, ya no importa la historia que se cuente, sino cómo se cuenta esa historia, que por otro lado, puede ser completamente insignificante. En el cine los ángulos de cámara y el montaje no están más en función de contar una historia concreta, sino que tienen un valor en sí mismos, en cuando a unidades de una obra estética. En la escultura ya no importa representar seres u objetos, sino experimentar con las formas mismas. Y así sucesivamente.


Esta revolución en la forma de entender el arte trascendió las décadas. A pesar de lo que OG auguraba, con el tiempo los artistas volvieron a dedicar su atención a lo que se veía a través de la ventana, pero esta vez sin descuidar a la ventana misma. De hecho, no creo que en realidad alguna vez la ventana fuera descuidada,   por lo menos nunca por el artista, aunque quizá sí con frecuencia por el público.


Ahora bien, cuando dije al principio que lo que más me gusta del arte es el aspecto humano, me refiero precisamente a lo que se ve a través de la ventana, a lo que el arte representa directamente (que no es lo mismo que lo que nos dice sobre su autor, éso sería ver la ventana y hacerle un psicoanálisis, aunque este ejercicio no deja de ser interesante). Las obras literarias y cinematográficas que más disfruto son las que inducen al lector (en el amplio sentido de la palabra) a reflexionar sobre asuntos humanos.


Me refiero a los sentimientos, a los pensamientos y a las creencias de las personas. A la psicología de los inviduos y a las relaciones de éstos consigo mismos, con sus seres queridos, con sus parejas, con sus familias, con la sociedad, con la naturaleza y con el Universo. A la búsqueda de la comprensión de la realidad misma. A las luchas sociales y a las transformaciones históricas. Al conflicto entre el ser humano y su destino. Al dolor y al placer. A la risa y a la tragedia. Al amor y al odio. A la vida y a la muerte. A todo, en fin, que constituye la existencia humana. A eso me refiero con lo humano en el arte, a lo que las obras dicen sobre esos grandes e inagotables temas. Creo que todo buen libro o película proporciona conocimiento, pero sólo las grandes obras comparten su sabiduría con quien las aprovecha.


Prefiero ver una ventana que me muestre algo a través de ella y no sólo la ventana misma. Creo que las grandes obras de la humanidad son las que funden ambos aspectos: forma y fondo (aunque estos conceptos están muy superados por ser demasiado simplistas, yo los uso aquí porque siento que se aproximan a lo que quiero decir).


Aclaro: esto es lo que yo, personalmente, prefiero, no lo que creo que debe ser. Lo maravilloso del arte es que no admite cánones, puede ser lo que quiera. La experimentación en las formas y estructuras por la experimentación en sí misma, no sólo es válida, sino que siempre la festejaré. El problema es cuando se quiere convertir la experimentación y la ruptura en canon.


Por allí todavía hay algunos que pontifican: "El que pregunta de qué se trata un libro, es alguien a quien no le gusta leer" o "Las novelas no se escriben con ideas, sino con palabras", negando a lectores y a escritores el derecho de encontrar el placer de la literatura en la actividad de contar historias y de compartir ideas.


Dogmas de este tipo han llevado a muchos artistas locales produzcan obras (plásticas y literarias) por completo aleatorias, que no sólo no dicen nada, sino que como experimentos resultan fallidos, pues son repetitivos y nada novedosos. No se puede hablar de ruptura cuando la expermentación por sí misma es un canon que se sigue desde hace casi un siglo.


Uno, como creador, no tiene que dedicarse a seguir el dadaísmo, aunque bien puede hacerlo, así como tampoco tiene que volverse neoclásico, si bien tiene el derecho de hacerlo. La calidad y el valor de su obra serán independientes de ello. Creo que hoy en día bien se puede hacer una obra literaria que por su contenido sea trascendente, hermosa e inspiradora, aunque tenga la estructura narrativa de una novela clásica.


Por otro lado, la experimentación por sí misma no asegura calidad. De hecho, muchas de esas obras se pierden y se olvidan, precisamente porque no le dicen nada a su público. Bien sé que el arte no está obligado a decir nada, pero tampoco está obligado a callar.


Repito: soy capaz de apreciar y reconocer el valor de una obra arte que se concentre en la experimentación de sus formas y estructuras, pero por lo general prefiero aquéllas que hacen énfasis en el aspecto humano, y así transmiten aunque sea un poco de sabiduría a quien las contempla.


En conclusión, don José Ortega y Gasset puede decir misa.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Católicos y Guadalupanos

Partamos de este principio: cada quien tiene derecho a creer en lo que quiera. Ampliemos este principio con el siguiente corolario: Si las creencias de alguien lo hacen buena persona, todo es válido.


Ahora tomemos en cuenta el siguiente principio: en México no hay cristianos, sino un montón de paganos idólatras y orates, que en su mayoría se identifican dentro de la secta católica. El cristianismo (en teoría) es una religión que predica el amor al prójimo, la paz, la compasión, la no violencia, el perdón, la justicia, la igualdad, la sabiduría y el desapego a las cosas terrenales.

En la mayor parte de sus prácticas, es un culto que predica el fetichismo, la idolatría, la misoginia, el ritualismo, las jerarquización de la sociedad y la intolerancia. Y no crean que con esta diatriba contra el catolicismo estoy demostrando simpatía hacia las religiones protestantes, porque aunque sean menos fetichistas e idólatras, no son menos intolerantes y algunas de ellas pregonan la violencia y al racismo.


La sacerdotes católicos exigen que los llamemos "padres", aún cuando Jesús dijo que sólo llamemos "padre" a Dios. Uno de los Diez Mandamientos prohíbe la adoración de imágenes, pero allí andan los católicos adorando imágenes y estatuillas. La Iglesia Católica nos achaca miles y miles de oraciones, aún cuando Jesús dijo que no seamos como los paganos que tienen miles y miles de oraciones, sino que nos limitemos al Padre Nuestro, el único rezo que Cristo instituyó.


Pero en fin, como dije, si las creencias de una persona la hacen un buen ser humano, no importa qué tan absurdas o contrarias al sentido común sean. Lo importante es que los creyentes sean felices y procuren la felicidad de los demás. Por desgracia, el catolicismo en México no cumple esta función. Los católicos de la ultraderecha, en sus sectas más siniestras, el Opus Dei y los Legionarios de Cristo, son intolerantes hasta el punto de llegar a la violencia, y se caracterizan por su elitismo, su clasismo y por ser excluyentes y discriminativos contra la gente que no es tan rica como ellos (o sea, son snobs de la peor calaña). Esta gentuza, que se cortaría los brazos antes de admitir que, como todos los mexicanos, tiene ascedencia indígena, representa la forma en la que los europeos, un montón de paganos idólatras y orates que adoran al Emperador de Roma, interpretaron el cristianismo, y si no andan por ahí quemando herejes, pues debemos estar agradecidos.


En el otro extremo de la escala social están aquéllos que tienen su ascendencia indígena más presente, tanto en lo cultural como en lo racial. Pero a muchos de ellos sus creencias tampoco los hacen necesariamente mejores personas. A lo largo de todo el país hay capillas con vírgenes y santos patronos de los ladrones, bandidos y narcotraficantes. A estos templos los fieles delincuentes llevan retablos pidiéndole a sus divinidades que les ayuden a matar "cabrones policías", y otros similares. Los narcotraficantes, muchos de ellos de extracción humilde, son de los católicos más fanáticos que hay, y la Iglesia no deja de recibir de ellos sus colosales donaciones, anque a los narcos les guste practicar algunos actos poco piadosos como lo son la tortura y el asesinato. Estas personas representan la forma en la que los paganos idólatras y orates autóctonos interpretaron el cristianismo, y si no andan por ahí haciendo sacrificios humanos y practicando el canibalismo, pues debemos estar agradecidos.


De esta forma de interpretar el cristianismo, sobresale el culto guadalupano. Mucho se ha dicho sobre que la Virgen de Guadalupe es nada más la diosa Tonantzin con otro nombre. También se ha discutido mucho sobre cómo no se necesita ser cristiano para ser guadalupano. En efecto, el culto guadalupano es como una galletita indígena con chispas de chocolate europeas. Y ello se ve en que el culto guadalupano tiene todas las características de las primitivas religiones americanas, incluídos el fetichismo y la autolaceración.


Y el culto guadalupano tampoco hace de sus fieles mejores personas. Los mismos hombres que durante todo el año se emborrachan y golpean a su familia son los que suben el cerro con corcholatas en las rodillas. Los pandilleros se tatúan lo mismo Guadalupes que suásticas. No quiero decir que un guadalupano o un católico sean necesariamente malos, de hecho creo que la mayoría son buenas personas, pero que su calidad moral no proviene de sus creencias, sino de otros factores.


Si alguna vez la religión dictaba la conducta moral de las personas, eso queda superado (o no fue nunca alcanzado) cuando los preceptos principales de la religión tienen que ver más con ritos y formalidades que con principios éticos. Así, los Diez Mandamientos de los católicos y guadalupanos no incluyen el No robarás, no matarás, no codiciarás las cosas ajenas, no cometerás adulterio, sino que son No hablarás mal de los padres, darás todo el dinero que puedas a la Iglesia, adorarás a las imágenes, tendrás sexo a condición de sentirte culpable y, por supuesto, no votarás por el PRD. Con este panorama, la construcción de los principios morales de una persona deberá depender en un futuro de la consciencia del individuo, pero eso es harina de otro costal.


De la unión de los paganos idólatras y orates europeos con los paganos idólatras y orates indígenas no pudo surgir otra cosa que un pueblo de paganos idólatras y orates. Prueba de ello es que, mientras escribo estas líneas los vecinos adoran a su deidad reventando cohetes. Seguramente a la Madre de Dios los petardos la hacen más poderosa, o más milagrosa o le permiten aparecer en más manchas de moho en la pared...

domingo, 9 de diciembre de 2007

Llámenme Grinch

Cuando era niño, la Navidad solía ser la época más padre de todo el año. El clima se ponía agradable, las canciones y los adornos alegraban las tardes, jugaba con mis primos, veía caricaturas de Navidad, tronaba bombitas y por supuesto, esperaba la llegada de Santa Claus y de los Reyes Magos.


Pero ahora la Navidad ya no es lo que era. O quizá siempre ha sido así, pero sólo me di cuenta cuando me convertí en un adulto cínico. Para mí, la Navidad es muy distinta ahora.


Para empezar, me irritan todas esas pinches banalidades sin sentido que nada más están ahí para que los miembros de esta sociedad estúpida se restrieguen mutuamente su capacidad para ser superficiales. Antes bastaba con el arbolito, una corona en la puerta, el nacimiento y algún centro de mesa. Ahora todo tiene que estar atiborrado de luces y adornos navideños que sólo tienen un significado: no vaya a ser que los vecinos piensen que no tenemos suficiente dinero como para llenar hasta el último rincón con un paisaje nevado de porcelana.


Por cierto, ¿qué tiene que ver la nieve con la Navidad? Claro, para los países en los que cae nieve en diciembre, mucho. Pero para el resto del globo que vive entre Tijuana y la Patagonia, nada. ¡¡¡Está bien que los nórdicos relacionen la Navidad con la nieve, pero para nosotros no tiene nada que ver!!! ¿Debemos compensarlo con muñecos de nieve inflables? Los Frosties están relacionados con la Navidad sólo de forma circunstancial. No tienen ninguna relación con el significado verdadero de esta celebración ¿O acaso debemos probarnos a nosotros mismos que somos tan "blancos" como los gringos haciendo de cuenta que aquí también hacemos hombres de nieve? Pero bueno, eso realmente no me molesta, sólo quería hacer la observación.


Ya ni siquiera voy a mencionar que el significado verdadero de la Navidad tiene que ver con el nacimiento de Jesús, porque eso hace varios años que se fue a la chingada, además de que la Navidad tiene su origen en un montón de fiestas paganas que no vienen al caso. Pero ya ni es una fiesta de convivencia familiar. Poner el arbolito era una actividad para hacer en familia, pero ahora es algo que la señora encopetada de la familia se lo encarga a los sirvientes.


Todo se trata del pinche consumismo. Todo se trata de comprar, comprar, comprar. Y para que tengas que comprar a huevo, te meten la idea en la cabeza de que tienes que regalar obligatoriamente. Regalar debería ser un impulso espontáneo, una forma de demostrar cariño. ¡Pero ahí nos tienen los comerciantes estresándonos pensando en qué le vamos a regalar a esa tía con la que nunca hablamos y que no podría importarnos menos, pero a quien hay obsequiarle algo para no quedar mal!


Ahora ya hasta hay modas de Navidad. No basta con los adornos de todos los años, ¡hay que estar a la moda! El año pasado la navidad fue azul y este año será en colores pastel. ¿Cómo? ¿No tienes tus adornos en color pastel? Pues ve a comprarlos. Compra, compra, compra. ¿No querrás estar pasado de moda, verdad?


Y luego están los compromisos familiares que acaparan todos los fines de semana, que yo podría aprovechar para hacer cosas que de verdad disfruto. Cuando era niño tenía una sola familia. Ahora que vivo en pareja, tengo cuatro. Y como tengo cuatro familias, la mitad de la noche me la pasaré manejando para ir a saludarlas a todas. Y no es que esté mal, pero ya me aburren, siempre criticándose unos a la espalda de otros, y luego haciendo de cuenta que se llevan de maravilla. Pero a los que de plano no soporto son a los ñores panzones que ignoran a sus hijos y se la pasan fumando y hablando de sus chambas y sus coches. Debe ser que la gente cree que porque vivo en pareja y tengo un hijo mis únicas relaciones sociales deben ser con los miembros de mi familia y mis únicos intereses deben estar restringidos a asuntos monetarios y de posesiones.


La Navidad ya no es una época alegre, es estresante. Hay demasiados gastos que hacer como para poder dormir tranquilo. Hay que ser perfectamente felices en esta época, porque la más pequeña imperfección nos sumirá en la depresión. Nos programamos para estar contentos la noche del 24. Nada puede salir mal en Navidad. Y entonces, estamos todos estresados. ¡No se puede agendar la felicidad! A lo mucho se puede organizar una agradable reunión y esperar pasárnosla bien. Pero ningún día del año tiene la obligación de ser PERFECTO. Quien así lo espere, sólo se decepcionará.


Eso es en lo que la Navidad se ha convertido para mí: reuniones aburridas, compromisos inventados, gastos innecesarios, regalos que no disfruto...


No quiero decir que la Navidad no pueda ser celebrada de forma honesta. La familia, una linda reunión, debería ser suficiente. Los adornos y las canciones alegran estos días tan fríos y oscuros. Un regalo que viene del corazón siempre conmueve de verdad.


Estos años, son mi hijo y mis sobrinos los que resctan la Navidad para mí. Ellos sí la celebran con sinceridad y sin preocupaciones. Para escaparme de las conversaciones sobre negocios y lanchas, me voy a ver jugar a los chiquitos. No tienen más obligación que disfrutar la fiesta e irse a dormir temprano para que que los visite Santa. Una de las cosas más hermosas de ser padre es la oportunidad de convertirme en Santa para mi hijo. Como dice el papá de Mafalda, uno se siente terrorista de la felicidad. Y quiero que para mi hijo la Navidad sea siempre tan feliz como lo es ahora, no una serie de compromisos estúpidos y gastos inútiles que desgarran la economía familiar.


Por lo pronto, seguiré despotricando contra la Navidad. Me llamarán Grinch... pero ¿quién dice que el Grinch no se divierte en Navidad?


sábado, 8 de diciembre de 2007

We're not gonna take it


En 1984 el grupo de Hard Rock/Heavy Metal Twisted Sister sacó la canción We're Not Gonna Take It. Se trata un manifiesto de la insalvable brecha generacional que divide a padres e hijos. La canción es fundamentalmente un himno a la rebeldía de una juventud auténtica, inconforme, vital, que se contrapone a los valores anquilosados de los adultos hipócritas, conformistas, mediocres y aburridos.


Este fragmento lo dice todo:


Oh you're so condescending,
your gall is never ending.
We don't want nothin', not a thing from you.
Your life is trite and jaded,
boring and confiscated,
if that's your best, your best won't do.


Para los que no hablan la lengua de Shakespeare, lo traduciré:


Oh, ustedes son tan condescendientes,
su descaro nunca termina,
no queremos nada, ni una sola cosa de ustedes.
Su vida es tan trillada y hartante,
aburrida y saturada,
si eso es lo mejor que tienen, no basta.


Este año, el Consejo de la Comunicación, Voz de las Empresas (cuya función, según su sitio web, es realizar campañas de interés nacional, orientadas a influir positivamente en el ánimo y los hábitos de la sociedad mexicana, instituyendo así una mística de comunicación social), usó al grupo Moderatto como portavoces de una campaña mediática que pretende combatir la corrupción en la vida diaria del mexicano. La canción (¿escogida por el Consejo o por Moderatto?) es un cover en español del tema de Twsiter Sister, titulado No lo aceptaremos.


Establezcamos algunas cosas. Moderetto es lo tercero peor del mainstream de la música pop en México (lo segundo es Belinda y lo peor peor es RBD). Es un grupo que nació como parodia de los grupos Glam Rock y Glam Metal de los 80's. Pero como la mayoría de los quinceañeros mexicanos son estúpidos, creyeron que Moderatto era en serio y que su música era de verdad, y les pareció muy cool. Como los de Moderatto son cerdos ambiciosos que de rockeros no tienen nada, nada, nada, decidieron hacerse ricos con la estupidez de los adolescentes mexicanos y siguieron haciendo música chafa que todavía algunos lelos creen que es rock.


El Consejo de la Comunicación es un organismo que sirve para hacer de cuenta que los empresarios tienen consciencia social con campañas en pro de ciertos valores, que en el mejor de los casos son ingenuas y que de hecho no sirven para nada (pero algunos impuestos se deducirán al hacerlas). Así hacen de cuenta que las empresas que integran el Consejo de la Comunicación no son corruptas ellas mismas y que no participaron de forma ilegal en las campañas electorales del 2006....


Ahora bien, aunque tanto el Consejo de la Comunicación como Moderatto me dan asco la mayor parte del día, lo insportable llegó cuando ellos se unieron para usar We're Not Gonna Take It, ese himno a la rebeldía, como una canción de "hay que ser buenos y seguir las reglas". No es la primera vez que la canción es usada para cosas que nada que ver (como el triunfo electoral de Schwarzennegger en California), pero cuando se utiliza para promover lo que la canción orginal critica me parece vomitivo.


El look flamboyante y casi andrógino del Glam ochentero era irreverente, incluso subversivo, contra las leyes de una sociedad estúpida. En Moderatto sólo es ridículo, chafa y estereotipado. Moderatto y el Consejo representa todo lo que Twisted Sister criticaba: saturación, hipocrecía, mediocridad y condescendencia.


Yo digo que se vayan todos al demonio. Y no porque combatir la corrupción de los mexicanos esté mal (creo que los mexicanos somos delincuentes por cultura y que nunca tendremos un gobierno honesto si no cambiamos nuestros valores), sino porque la forma en la que combaten esos papanatas es hipócrita.


A las chingaderas de Televisa, de Moderatto y del Consejo, debemos decirles: We're Not Gonna Take It.

jueves, 6 de diciembre de 2007

La Corporación: LexCorp

[Anterior: The Trade Federation]

Llegamos al final de la cuenta de las corporaciones más perversas de la ciencia ficción. Ahora abordaremos a la corporación más malvada y poderosa de todas, que se ha convertido en el arquetipo del ente maligno capitalista, en la representación del lado oscuro del sueño americano. Estamos hablando, por supuesto, de LexCorp.




LexCorp


Origen: DC Comics




Fachada: Empresa trasnacional que originalmente se desarrolló como una firma de ingeniería aeoronáutica y espacial. Poco a poco, fue adquiriendo cada vez más empresas e incursando en diferentes rubros. Hoy en día, es la corporación más poderosa de la Tierra. Algunas de sus subsidiarias son LexOil (energéticos), LexAir (aeroenáutica) LexBank (banca) y LexCom (comunicaciones). Tiene gerencias en Los Ángeles, Denver, Houston, Nueva York, Neva Orleans, Chicago, Ciudad Gótica y Boston. Además, cuenta con oficinas e instalaciones en Australia, Venezuela, Argentina, Brasil, Alemania, Suiza, Francia, África del Sur, Arabia Saudita, Japón, Singapur y Hong Kong. Su central está en la ciudad de Metrópolis, en donde se calcula que dos terceras partes de su población trabajan para esta compañía de una u otra manera.

Tras la fachada: Aparte de sus operaciones legales, LexCorp tiene una gran cantidad de proyectos ilegales de amplia envergadura. Sus operaciones incluyen principalmente experimentos genéticos, desarrollo de armas y otras investigaciones que tienen como fin el desarrollo de nuevas tecnologías para aumentar el poder de LexCorp y de su dueño, Lex Luthor. LexCorp ha experimentado con seres humanos, metahumanos y extraterrestres, la mayoría de las veces en contra de su voluntad. Esta compañía es la culpable de asesinatos, secuestros, extorsiones y torturas. Luthor es también el autor intelectual del asesinato del alcalde de Metrópolis.

LexCorp ha participado en el negocio del tráfico de armas y estupefacientes, además de haber intevenido militarmente en asuntos de otros países. LexCorp también ha financiado y controlado grupos criminales como InterGang, la Legión de la Maldad y la Sociedad de Villanos.

Peores crímenes: Para poder adquirir el dinero para empezar su empresa, el joven Lex Luthor asesinó a su madre y su padrastro, y cobró los seguros. Años después, en su afán obsesivo por destruir a Superman, Lex Luthor ha cometido toda clase de atrocidades, entre asesinatos y desapariciones forzadas. LexCorp ha hecho posible el surgimiento de supervillanos, como Bizarro, y se ha hecho aliado de otros, como Darkseid.

Entre sus peores crímenes se encuentra la destrucción de Metrópolis, al lanzar una oleada de misiles contra esta ciudad, causando la muerte de miles de personas. Después de este desastre, Luthor achacó la culpa a un clon malvado que supuestamente había tomado su lugar, por lo que una vez más, el magnate de Metrópolis salió impune.

Lex Luthor ganó la presidencia de los Estados Unidos, posición desde la cual se volvió el hombre más poderoso del mundo y pudo cometer aún más crímenes. Entre ellos se encuentra el intento de destruir a Superman y a Batman y el secuestro de varios superhéroes, para lo que usó todo el poder estatal que tenía a su disposición. En un ataque de locura, Luthor intentó pelear cuerpo a cuerpo contra el odiado Superman, con ayuda de un traje de poder. Luthor fue derrotado y expuesto como el criminal que es en realidad.

Estuvo escondido durante un tiempo, tras el cual tuvo la oportunidad de limpiar su nombre y acusar de sus crímenes a un doble proveniente de otra dimensión. Volvió a tomar el control de LexCorp y siguió haciendo experimentos con humanos, para dotarlos de superpoderes. Así se hizo de un ejército propio de superhumanos, cuyos miembros no dudaba en eliminar cuando se convierten en una molestia. Finalmente Luthor fue expuesto, esta vez de forma definitiva. LexCorp fue puesta en evnte y Luthor se convirtió en un criminal buscado.

¿Algo más? En el mundo real, existen varias compañías de diversa índole que se llaman LexCorp.

Significado: LexCorp y su dueño Lex Luthor encarnan lo peor de un sistema de valores corrupto y egoísta. Luthor persigue el poder por sí mismo: no importa cuánto dinero tenga, siempre ansiará más, algo que parece una ley en las corporaciones reales. Esas mismas corporaciones parecen nunca estar satisfechas con lo que poseen. Muchos empresarios ricos tienen más dinero del que podría gastar en toda su vida, y sin embargo, quieren más.

Al igual que los empresarios del mundo real, a la vista de todos Luthor es un honesto hombre de negocios. Se gana la simpatía del pueblo con sus obras de caridad y despliegues de ostentación que alucinan a los más incautos. La popularidad de Luthor es tal que ganó las elecciones presidenciales. Esto tiene mucho significado, porque hay muchas personas que consideran que los empresarios son las personas más capacitadas para dirigir a un país, ya que los ricos no necesitan robar. Ignoran que habrá ricos que siempre querrán más. El que los escritores de DC le hayan dado el triunfo electoral a Luthor implica reconocer que hasta un supervillano puede ser Presidente de los Estados Unidos, y que la gente es lo suficientemente estúpida y crédula para votar por él.

Al igual que compañías trasnacionales verdaderas, LexCorp ha intervenido en asuntos internacionales, financiando gobiernos corruptos y criminales que favorecen a la corporación. Otra característica que tienen en común LexCorp y las trasnacionales del mundo real es que ambas ocasionan daños al medio ambiente, se benefician de la desigualdad social y del crimen (LexCorp ha vendido armas grupos criminales) y tienen un complejo de Dios, por lo que juegan con las reglas de la naturaleza. Todo esto sin mencionar que ambas están por encima de la ley, y que incluso a veces la manipulan a su antojo.

El hecho de que se haya a escogido a un empresario para ser el villano de los cómics de Superman, no es casualidad. En oposición al poder físico (y moral) de Kal-El, está el poder intelectual, económico y político de Luthor. Por desgracia, en esta Tierra no hay un Superman para enfrentarse a las trasnacionales...

FIN

Ojalá que hayan disfrutado de este recorrido. Espero sus comentarios.

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