viernes, 30 de mayo de 2008

La Crónicas de Ñoñia



Me gusta la literatura fantástica y por ello leí "El León, la Bruja y el Ropero", la primera entrega de "Las Crónicas de Narnia" de CS Lewis. Me quedé sin ganas de leer lo que seguía. "El León..." es un libro ñoño. No es infantil, lo infantil puede ser muy bueno. Es simplemete ñoño.


CS Lewis y JRR Tolkien eran amigos que compartían su gusto por la lingüística y la mitología. Me puedo imaginar a Lewis brincoteando alrededor de Tolkien como esos perritos que salían con los Looney Tunes:


"Cielos, John, qué inteligente eres, John. Te admiro porque eres grande y fuente, John. Mira, John, yo también escribo fantasía heroíca, como tú. Sólo que yo le agrego cosas en las que tú no hubieras pensado, como animalitos que hablan, Santa Claus y fundamentalismo cristiano".


Lewis y Tokien.


Me parece preocupante que todo en esas historias gire alrededor de la guerra, y más todavía que para los niños protagonistas sean tan fácil matar gente. Lo de los animalitos guerreros es tan ridículo como el Gato con Botas de Shrek. Y si a eso le agregas Santa Claus llevando armas a unos niños, me parece que nos encontramos con un contenido fascistoide (además de ñoño).


La película basada en el "León...", es mucho mejor que el libro. Se ve que se esforzaron para quitarle la ñoñez. Incluso le da más dimensión a algunos personajes, como a Edmund, que en el libro es antipático sólo porque sí. Por ello decidí ver la segunda película. No leí el libro (ni lo haré), así que no tengo referencia, pero supongo que la ñoñez de la cinta son los residuos del libro y que lo cool de la película es obra de los realizadores.


Establescamos un principio: Aslan es Jesús. Es un Jesús culero, que no te ayuda a menos que le vayas a rogar. Es, en fin, el Jesús culero en el que creen los cristianos fundamentalistas como CS Lewis. Aslan, chinga tu madre, pudiste haber salvado vidas, maldito arrogante egocéntrico.


[Y no pudieron haber escogido niños más feos para ser los protagonistas. ¿De dónde los sacaron? Aunque esa Susan está desarrollando un cuerpo muy sabroso, sigue teniendo cara de melocotón.]


Con todo, "El Príncipe Caspian" es menos ñoña que "El León, la Bruja y el Ropero" y es una película entretenida y disfrutable. Lo mejor de todo es, desde luego, Damián Alcázar, aunque me parece incongruente que su personaje se volviera malo en los últimos quince minutos de la película.  O no sé, quizá me perdí de algo...


3 comentarios:

Balam Mandos dijo...

Tolkien también mete influencia cristiana en su obra, pero se entresaca mas elegantemente. Sobre todo es fan del viejo testamento y de las tribus originales... uta, de niño como devore su obra. Ni que decir que ambos trabajos (C.S. y J.R.R) giran en torno a una idea mesiánica rayando casi en el deus ex machina que resolverá el conflicto.

Aisling dijo...

Me tropecé con este blog por casualidad... voy a darme una vuelta con su permiso. Hola. Precisamente estoy preparando mi reseña sobre el Príncipe Caspian.

Ego sum, como lo ha dicho Balam mandos, tanto Lewis como Tolkien utilizaron elementos cristianos en su obra. A Tolkien, eso sí, le molestaba que Lewis fuera taaaaan obvio, y también le caían gordas algunos de los detalles que las generaciones de ahorita clasificarían como "ñoños". Con todo, hay cuestiones muy interesantes en Narnia. Entiendo que no te haya gustado el primer libro, pero te recomendaría que te armaras un poco de paciencia; las cosas mejoran. Ahora, todavía no conozco bien tus gustos de literatura fantástica y a lo mejor te estoy echando a la boca del lobo. Bueno, del león.

Por cierto, Lewis nunca se refirió a Tolkien como "John". Eso se lo sacó de la manga el autor de un libro que salió el año pasado en español que se llama Tierra de Dragones.

Y Balam, si bien el mesías está más que metido en Narnia, la idea del Deux Ex Machina está tan, pero tan lejos del trabajo de Tolkien, que el Dios único del que se habla en El Silmarillion jamás actúa. En ambos autores, las ideas religiosas son mucho más complejas de lo que aparentan.

Ego sum qui sum dijo...

Gracias a los dos por sus comentarios (aisling, estoy checando tu blog, está muy padre).

Cierto que Tolkien incluye cristianismo en su obra, pues es conocido que era un católico muy devoto. Pero mientras que Lewis mete parábolas de la DOCTRINA y de una forma tan poco elegante que podría haber aparecido en el menos imaginativo de los autos sacramentales medievales, Tolkien introduce los VALORES cristianos y los convierte en valores humanos.

No he leído la Trilogía Cósmica de Lewis, pero dicen que es mejor que Narnia... Ya lo checaré en su momento.

A ¡Tokien rules!

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