sábado, 19 de julio de 2008

¡La Bruja de Blair contra Godzilla!

"Las películas de monstruos medianos son de terror. Las películas de monstruos gigantes son de acción. Si estamos viendo 'Alien', lo que esperamos es que el director cree una atmósfera de tensión y suspenso, y que los monstruos tengan súbitas apariciones furtivas, para sentirnos acechados. Si estamos viendo 'Godzilla', lo que queremos ver es a Godzilla pateando edificios, desbaratando al ejército japonés y, si se puede, luchando contra otro monstruo gigante. Precisamente por eso no me fio de que 'Cloverfield' sea una buena película; la técnica de pseudodocumental funciona para brujas y para zombies, pero no para un monstruo gigante. En realidad, las pelícuas de monstruos gigantes se acercan más a las de desastres que a las de terror."


Así pensaba yo antes de ver "Cloverfield". Esperaba que la película fuera un bodrio o que fuera aburrida o ambas cosas. Para mi sorpresa, "Cloverfield" resultó no estar nada mal. De hecho, la primera media hora de la peli (que en total no dura más de 70 minutos) es brillante.


Las películas de monstruos gigantes por lo regular están protagonizadas por militares y científicos que luchan por detener a la bestia. En este caso, el primer gran logro de la cinta es presentarnos personas comunes y corrientes en situaciones comunes y corrientes. Nada de ver a científicos trabajando con radiación cuando por accidente les cae una lagartija, ni a valientes y arrogantes capitanes del ejército americano elaborar un plan brillante para acabar con el monstruo.


En los primeros minutos de la película nos adentramos en la historia de un tipo X que tiene problemas con la chica a la que quiere, que acaba de conseguir un nuevo trabajo, etc... Está en su fiesta de despedida cuando de pronto ¡KATAPLUM! Empiezan las explosiones y los gritos, pasa gente corriendo, una sombra envuelve a la ciudad, y todo de inunda de un constante ruido sobrenatural que sólo nosotros los espectadores sabemos que es el rugido de la bestia. Toda esta primera secuencia es genial, uno siente el terror de los personajes que no saben lo que les está cayendo encima.


La estructura narrativa es interesante y novedosa para una película de monstruos. Todo está desde el punto de vista de una cámara casera que por casualidad captó los sucesos. Pero la cinta en la que se está grabando el asalto de la criatura tenía otra grabación. Así que por momentos, en esta novedosa forma de hacer flashback, vemos episodios anteriores de la vida de los protagonistas.


Peeero.... pasada la mitad, en mi opinión la película se cae. Los guionistas, que habían logrado hacerlo todo con originalidad, cayeron en un cliché de película de monstruos "Oh, no la chica se quedó en el área de desastre, debemos volver por ella". El director no pudo resistir la tentación de mostrar al monstruo, cuando era mucho mejor imaginarlo cada quien según su parecer. Antes de eso sólo eran rugidos, una sombra pasando por acá, una pata pisando por este lado. Pero cuando se muestra al monstruo se pierde la fantasía. Le quitan al espectador el derecho de imaginarse a la criatura como él o ella hubiera querido y le imponen su propia visión. Además, el monstruo es bastante feo. No es que dé miedo, es sólo feo, chafa. No hubo imaginación para crearlo. Es más, aquí está.


Por cierto, se ha creado todo un universo expandido alrededor de "Cloverfield" en el que se explican los orígenes y características del monstruo. Me parece chafa, porque lo mejor en una película así es no saber nada.


Con todo, "Cloverfield" tiene una gran cualidad: está película, de verdad, es como una atracción en un parque de diversiones. Sobre todo si estás pacheco. Dicen.

1 comentario:

ale dijo...

la palabra es "espectador".

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