lunes, 22 de septiembre de 2008

De lo que sucede cuando se tiene más ideología que conocimientos


Por azares del destino (¿o del desatino?) me llegó un artículo de opinión que apareció en el diario Por Esto! El artículo en cuestión sostiene que el responsable del atentado con granada que se dio en Morelia no es el narco, sino el gobierno de la República.


No es que tener sospechas del gobierno esté mal, mucho menos en un país en el que históricamente el gobierno ha sido enemigo de la ciudadanía. Pero los argumentos que utiliza el señor Gilberto Balam Pereira parecen más bien elaborados con el hígado que el cerebro, más guiados por su odio hacia el gobierno panista que basados en evidencias reales.


Su razonamiento falla de varias maneras. En primer lugar, nos dice que el método de terrorismo no es estilo del crimen organizado. Tiene razón en que el narcoterrorismo es una novedad en México, pero ignora que sí se ha dado en otros países del mundo. Y no solamente en Colombia, sino en un país primermundista como Italia, en donde en la década de los 90 explotó una bomba en la ciudad de Florencia, como respuesta de la Mafia al duro combate que le estaba haciendo el gobierno italiano en ese entonces.


Así que la estrategia de terrorismo sí ha sido utilizada por el crimen organizado. Argumentar que no pudo haber sido el narco porque no es su estilo, queda descartado.


"La mayoría de mis amigos y algunos analistas y legisladores de conciencia coinciden en que los granadazos de Morelia NO SON OBRA DE NARCOTRAFICANTES. No son sus señales. Y menos contra los pobres. Es bien sabido, por el contrario, que los narcotraficantes desarrollan obras asistenciales entre los pobres y los marginados, olvidados por gobiernos y partidos."


El otro argumento es que el narco no hubiera atacado a los pobres. Aquí se ve la ideología del articulista en una visión simplista y maniquea de la sociedad: los pobres y los ricos, "nosotros" y "ellos". Engloba como "pobres" a todos los que estaban ese día en el centro de Morelia. Pero en ningún lugar se dice que sean puros pobres las víctimas del atentado, lo más probable es que, como sucede en todas las ciudades de México, los reunidos allí para dar el grito hayan sido personas de varios niveles del espectro socioecónomico que, por supuesto, no se divide sólo en ricos y pobres.


De cualquier forma, esta identificación romántica de los criminales con la clase pobre no es más que un mito. Es cierto que algunos narcos protegen a las comunidades de las que provienen y hacen muchas obras que las benefician. Pero no se identifican con sus comunidades por cuestión de clase, sino más bien por proveniencia geográfica. Los pobres de ningún otro lado le importarán a los narcos, para los cuales es monstruosamente fácil matar.


De todas formas, aunque los argumentos anteriores fueran correctos y fuera posible descartar al narco como responsable de los atentados en Morelia, ello no significaría automáticamente que el gobierno es el culpable. Y es que no existen sólo dos fuerzas en México: el gobierno y el narco. Hay más. La inocencia de uno no sería prueba de la culpabilidad del otro.


Entonces nos dice el señor Balam Pereira que las granadas son de uso exclusivo del ejército. Ergo, el ejército tuvo que haberlas suministrado. Parece ignorar que el crimen organizado ha tenido históricamente acceso a armas de uso exclusivo del ejército, como las tradicionales "cuerno de chivo" y que no sería la primera vez que el crimen organizado utilizara explosivos.


En otro argumento en el que falla su razonamiento es en declarar que el gobierno es el culpable porque se ve beneficiado por los efectos del atentado. En primer lugar, eso no constituye una prueba. Constituye un motivo de duda razonable, pero no es una prueba en sí. En segundo, el bombazo le ha hecho muy mal a la administración de Calderón: ha quedado ante los ojos del pueblo mexicano como un bobalicón incapaz de brindarle seguridad.


Coincido en que la narcoguerra de Calderón ha sido un disparate y que la militarización del país ha servido más a la represión de grupos disidentes que a la lucha contra el narco. Y creo que es muy probable que con el pretexto del atentado se reprima aún con más dureza. Pero de nuevo, eso no quiere decir que el gobierno sea el culpable.


Y otra cosa, pueden estar todos sus amigos "conscientes" de acuerdo con usted (se entiende que los que no estaban de acuerdo eran los "inconscientes"), pero eso no constituye una evidencia. No porque todo el mundo lo crea significa que es verdad, tiene que haber pruebas.


No niego la posibilidad de que el gobierno de Claderón pudiera estar detrás de los atentados (después de todo, los panistas están muy desquiciados). Lo que no me parece válido es hacer afirmaciones categóricas sin respaldarlas con evidencias y argumentos razonables, pues en lo que se sustentan las acusaciones del señor Balam Pereira es en la ideología: "la derecha es mala / de la derecha proviene todo lo malo / lo de la bomba es malo / lo de la bomba lo debió haber hecho la derecha"...


Hasta ahora la mayoría de las pruebas y los mejores argumentos que he escuchado señalan que en efecto fue el crimen organizado el responsable del golpe en Morelia. Sería muy interesante presenciar un debate entre esta postura y la que sostiene que Calderón es el culpable, siempre y cuando se utilicen argumentos basados en pruebas y conocimiento, y no sólo en convicción ideológica.


4 comentarios:

m.Isaac.V.R. dijo...

totalmente de acuerdo.

David Moreno dijo...

Excelente Revire. Aunque creo que más que con ideología, Don Gilberto escribe con las entrañas.

Las teorías de la conspiración abundan en estos días, y son quizá tan peligrosas como las granadas...

Saludos.

Joaquín Peón Iñiguez dijo...

muy buen texto mike, deberías mandarselo a balam... viva las teorías de conspiración, son la nueva mitología, a futuro

Anónimo dijo...

Pues si Mike, pero a estas alturas del partido todos infieren motivos y culpables. Ni las autoridades tienen pruebas irrefutables.

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