jueves, 4 de setiembre de 2008

Familias animadas, Parte V: Los Berenstain

Anterior: Los Boyle

Familias en la TV hubo muchas, así como familias en las historietas, pero lo que aquí nos concierne son las familias de dibujos animados. Sin embargo, hay una familia que, aunque surgió como unos dibujos en cuentos infantiles, trascendieron por una serie animada a mediados de los ochenta. Esta serie todos la vimos y su importancia radica en que estaba a un paso de ser Los Simpson.



The Berenstain Bears (1985-1987)




La aventuras de los Osos Berenstain se iniciaron en el lejano año de 1962, cuando Stan y Jan Berenstain crearon una serie de aventuras para enseñar a sus hijos a leer. En 1974 los Berenstain obtuvieron su propia serie de libros, que fueron muy populares entre los niños de Estados Unidos. Pero esta familia de plantígrados saltó a la fama internacional en 1985 cuando tuvieron su propia serie animada.

La familia:




El padre: Papá Oso (Papa Bear) es bonachón, pero torpe y despreocupado. Es un padre cariñoso, pero muchas veces descuidado. Glotón y perezoso, constantemente trata de robarse la miel de una colmena.


La madre: Mamá Osa (Mama Bear) es abnegada, amorosa y sabia. Es el sostén emocional de la familia, totalmente infalible.


Los hijos: Hermano Oso (Brother Bear) es el hijo varón, inquieto y travieso, pero no malvado. Tiene constantes conflictos con su hermana, pero también es su protector implacable.


Hermana Osa (Sister Bear) es la hija pequeña, más tranquila, obediente y mejor portada que su hermano.


Consideraciones:




Aunque Los Osos Berenstain era una serie dirigida a los niños, no era simplona ni boba. El mayor mérito de este programa es que presentaba situaciones familiares de la vida real. Así, había verdaderos conflictos (suavizados, claro está) entre padres e hijos, entre hermano y hermana, pues como sucede con las familias reales, a veces sus miembros no se entendían mutuamente.


La dinámica era la siguiente: se presentaba un conflicto, a lo largo del capítulo se lidiaba con él, y al final se resolvía. La idea era dar lecciones a los niños sobre el mundo real utilizando situaciones del mundo real (con osos, eso sí). Había lecciones y moralejas, sí, pero éstas no eran dadas de forma sermoneadora ni condescendiente. No, la serie respetaba la inteligencia de los niños y dejaba que ellos evaluaran la situación expuesta en el capítulo y sacaran sus propias conclusiones.


Recuerdo en especial un capítulo que trata sobre los desconocidos. En él se explica que no siempre se puede confiar en los extraños, pues es sabido que a veces "roban cachorros", pero que tampoco se puede vivir en la total desconfianza. Por lo menos, ésas son las lecciones que inferí a corta edad.


En cuanto a la familia, se puede ver el porqué considero que los Berenstain están a un paso de ser los Simpsons (en niveles infantiles y relativamente inocentes, desde luego). El padre es tonto y glotón, agréguesele gruñón y desconsiderado y tendremos a Homero. Aumenten el nivel de travesura de Hermano Oso y agreguen un poco de malicia y tendremos a Bart. Si Hermana Osa fuera un poco más intelectual sería Lisa. Vaya, miren el diseño de los niños, en especial la ropa de Hermano Oso: hasta se parecen físicamente.


El único personaje desperdiciado es Mamá Osa. Recuérdese a Vilma, a Ultra, a Laura y hasta a Irma. Son madres, pero también son mujeres y las tres primeras hasta tienen sex-appeal. Mamá Osa es sólo mamá. Es más, es prácticamente una abuela, pues sus cualidades principales son el cariño y la sabiduría. Vean cómo se viste: es la abuelita de caperucita.


Pero si Mamá Osa no tuvo importancia ni trascendencia para la evolución de las madres de familias animadas, el resto de los Osos Berenstain sí la tuvo. Ni Pedro, ni Súper, ni mucho menos Gus y Harry eran tan descuidados, tontos y glotones como Papá Oso, el verdadero antecesor de Homero. Y los hijos son lo más cercano a Lisa y Bart de entre las familiar animadas anteriores.


Conclusiones:


Los Osos Berenstain fue una serie muy inteligente, dirigida principalmente hacia los niños. Su importancia en la evolución de las familias animadas reside en la construcción de sus personajes y en el hecho de que sus argumentos de basaran en situaciones del mundo real.


Con los Picapiedra, los Sónico, los Tortoni, los Boyle y los Berenstain, el camino ya estaba trazado. A Matt Groening sólo le faltaba dar un paso.


Siguiente: Los Simpson

2 comentarios:

David Loría Araujo dijo...

M I E D O.
no me acordaba de esas cosas que dicen llamarse osos, son como la version bonita de chewbaca jajaja, HEY! mi blog es www.davidelea.blogspot.com, pásate, apenas conociendo el tuyo!

m. Isaac. V.R. dijo...

notaste que berenstain fonéticamente se parece un chingo a Frankenstein? Creo que en varios casos se refiere a una especie de híbrido del género humano+ algo más. El stain (stein) suena cyborg.
Nomás un fonetismo caguengue.

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