miércoles, 8 de octubre de 2008

Ciudadanos del mundo, estamos en crisis

Crisis Infinita




Ciudadanos del mundo, no les digo nada nuevo al anunciar que nuestra humanidad está pasando por uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Las crisis económicas, sociales y ambientales en diversos lugares del mundo parecen estarse convirtiendo en parte de la cotidianeidad. Esta situación es resultado, bien podría decirse, de que buena parte de la humanidad decidió en algún punto tomar un camino de errores, de negligencia en ocasiones criminal; un camino que si bien ha permitido superar muchas de las dificultades de tiempos remotos (eso hay que reconocerlo), en otros aspectos nos ha llevado repetidamente al fracaso. A pesar de sus evidentes fallas, no falta quien se aferre devotamente a este modelo como la epítome de la perfección y la justicia. Los que históricamente se han opuesto a él, por su parte se han aferrado con igual fanatismo a otras opciones que han resultado inviables o de plano una pesadilla.


Los que ostentan el poder siguen vendiéndonos las mismas ideas fallidas: que es necesario el sacrificio del medio ambiente en aras del "progreso"; que nuestra actividad es insignificante y no afecta al planeta; que la historia ha terminado y que sólo queda esperar a que el modelo del capitalismo neoliberal (en alguna de sus variantes, que tampoco se ponen de acuerdo en cuál es la buena) alcance a toda la humanidad y reparta sus beneficios entre quienes realmente lo merecen.


Sí, el capitalismo es definitivamente un sistema más justo que otros que lo anteceden históricamente. Sí, tiene grandes e innegables logros. Pero basta estudiar la historia reciente para darnos cuenta que este modelo, en especial en su forma laisser-faire, tiene fallas tremendas e inherentes, que han causado estragos: crisis económicas (con sus consecuentes problemas sociales), depredación descontrolada del medio ambiente (con sus consecuentes catástrofes), erosión de la democracia cuando el poder del capital anula el poder ciudadano, etcétera. Siendo justos y optimistas, hasta podríamos decir que este modelo sirvió en un determinado momento histórico, mejor sin duda que el esclavismo, el feudalismo o el mercantilismo controlado por la monarquía, los cuales fueron ciertamente más injustos y criminales. Pero quizá es momento de pensar que el sistema capitalista, por lo menos en su forma actual, ya ha dado lo suyo y es tiempo de analizar sus fallas y defectos para planear algo mejor. 


Es momento de que nos planteamos la posibilidad de un nuevo camino. ¿Cuál? No lo sé: también es claro que otros modelos alternativos (como el comunismo soviético) fracasaron de forma aún más estrepitosa (y siguen fracasando en los pocos países que aún lo practican). Pero aún si no tenemos respuestas sobre cómo deberían ser las cosas (y en lo personal yo le huyo a cualquier afán totalizador e invito a desconfiar de cualquier doctrina política que asegure tener todas las respuestas para todos los problemas), eso no significa que debamos detenernos en nuestro análisis y crítica del sistema actual. Que hasta la fecha no se haya podido practicar un sistema alternativo a gran escala, no quiere decir que debamos conformarnos con la idea de que "esto es lo mejor que vamos a tener" (eso sería negar la misma historia humana, en la que la constante es el cambio), sino que hay que continuar analizando, criticando y proponiendo. Quizá manteniendo la discusión abierta en algún punto podamos hallar la respuesta. Pensar "bueh, podríamos estar peor" me parece simple mediocridad y pereza mental.


Estamos viviendo una crisis. Pero como dice el lugar común, en chino "crisis" también significa "oportunidad". Como diría Homero Simpson, "oportuncrisis". Soy optimista; la crisis me alarma, pero no me desanima. De hecho, creo que la condición normal de la historia humana es la crisis ¿qué época interesante no ha sido crítica? Claro, hubo momentos más críticos que otros, pero en esos momentos es cuando aparece la oportunidad de tomar un nuevo camino. Creo que podemos hacerlo.



Seguimos quemando cosas



Seguramente ustedes han oído hablar de los biocombustibles, que sustituirán al petróleo, porque el petróleo se va a acabar. "¡Qué maravilla!" pensarán algunos "Ya no dependeremos del petróleo, sino que tendremos una fuente renovable de energía". Lo cierto es que la producción de biocombustiles podría ser aun peor que la de combustibles derivados del petróleo. Se talarán hectáreas de selva para cultivar los biocombustibles, lo que disminuirá nuestro suministro de oxígeno (ya nos venden el agua potable, ¿cuándo tardarán en vendernos el oxígeno?); se dejarán de producir alimentos para satisfacer la demanda de combustible.


Lo peor es que en principio los biocombustibles y el petróleo se tratan de lo mismo: quemar cosas para obtener energía. Eso es todo: seguimos quemando cosas. ¿No les parece algo primitivo? ¿El ser humano que ha creado máquinas inteligentes y ha puesto los pies en la luna necesita seguir quemando cosas para obtener energía? Y de esta combustión seguirá emitiéndose CO2 la atmósfera, contribuyendo al cambio climático. A fin de cuentas, no habrá cambiando gran cosa.


Entre los teóricos de la conspiración existe la idea de que ya están disponibles formas de energía limpia y gratuita, pero que las grandes compañías, coludidas con los gobiernos, las mantienen en secreto para poder seguir haciendo negocio con los combustibles. No creo en esta teoría de la conspiración, pero la idea en la que se basa no están demasiado lejos de la verdad.


En efecto, creo que esas tecnologías limpias y baratas no se han desarrollado porque las condiciones económicas y políticas actuales no lo han permitido. El desarrollo de estas tecnologias requiere de recursos, esfuerzo y mucha investigación científica. Por desgracia, pocos políticos y empresarios parecen estar interesados en invertir en ello. La industria petrolera mueve más dinero de que cualquiera de nosotros es capaz de concebir. Y es que si todos tuviéramos autos de energía solar, si todas las cosas tuvieran una pequeña turbina de energía eólica y un panel de captación de los rayos solares ¿quién se enriquecería con ello? ¿Qué harían los magnates del petróleo? Los distribuidores de paneles solares sólo ganarían por la venta de un equipo y quizá por sus periódicos trabajos de mantenimiento. Y en el capitalismo salvaje (que no es sólo un modelo económico, sino que conlleva un sistema de valores morales) no permitirá que surja algo que beneficie a la población sin que un grupo de poder se enriquezca.


Para que la maquinaria del capitalismo siga funcionando es necesario que la población esté consumiendo continuamente. El combustible es algo que se consume continuamente, por eso el sistema lo necesita, por eso recurre a los biocombustibles, que no son más que la continuación del modelo petrolero: unos cuantos poderosos lo producen y se benefician de él, vendiéndolo continuamente a una población obligada a necesitarlo.


Pero el cambio no puede detenerse. Las otrora inaccesibles energías limpias ya están llegando a la gente común. Ya existen calentadores de energía solar en el mercado, y en los países civilizados (en México no, claro está) ya se producen y venden autos híbridos. Lo de los biocombustibles bien podrían ser sólo "patadas de ahogado" del sistema de "compra-usa-compra más", pero en nuestras manos está rematar este mortal y primitivo sistema de seguir quemando cosas.


Ya no somos individuos aislados, los humanos del siglo XXI somos ciudadanos del mundo, y es hora de asumir la responsabilidad. Los deseo suerte a todos.

1 comentario:

Edylú dijo...

jajaja la verdad esta curiosa esa foto jeje XD yo creo que si seria un buen cambio Obama como presidente de EE UU pero no creo que halla un cambio radical, al final siemrpe terminan matando al bueno de la pelicula en ese país, prueba de esto el presidente Lincoln, Garfield, McKinley y Kennedy (claro no todos eran ejemplos a seguir pero lo que quiero decir es que querian hacer la diferencia, espero que no sea asi con Obama :(

Saludos

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