viernes, 5 de diciembre de 2008

Sobre la pena de muerte




Recientemente, el gobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdés, envió al congreso local la propuesta de implementar la pena de muerte como medida contra el crimen. El congreso aprobó la propuesta, pero ésta no ha podido proceder, debido a que una medida de este tipo es anticonstitucional (por fortuna). Mientras tanto, gobernadores de otros estados, incluyendo a nuestra gobernagorda, se han pronunciado a favor de la propuesta de Moreira Valdés.


Unas sencillas razones presentadas de manera clara son suficientes para demostrar que este asunto de la pena de muerte no sólo es muy mala idea, sino que es incluso un peligro.


  1. Históricamente, la pena de muerte, en ningún lugar ni época, ha sido una medida eficiente para prevenir el crimen. Simplemente no funciona.

  2. La tendencia de las naciones desarrolladas en el último siglo ha sido la de abolir la pena de muerte. En EUA cada vez son menos estados donde se aplica. Que México aplicara la pena de muerte sería un retroceso histórico y en materia de derechos humanos (pero ya hemos retrocedido un chingo en estos últimos años, así que, qué mas da).

  3. El problema principal no es el del castigo para los criminales. El problema es que los criminales no son capturados nunca. Si fueran capturados daría igual si se les guarda de por vida o se les ejecuta. O sea, el problema es la impunidad.

  4. El origen del crimen está en la compleja relación entre diversos factores sociales, económicos, políticos y culturales. Más efectivo para combatir el crimen sería combatiendo la pobreza, la impunidad y la corrupción institucional, por ejemplo.

  5. El sistema judicial de este país es monstruosamente corrupto. La policía no investiga, no sabe hacerlo. Su sistema es encontrar un chivo expiatorio, torturarlo hasta hacerlo firmar una confesión y listo. Si esto provoca que haya cientos de inocentes en las cárceles, imagínense qué pasaría si se aplicara la pena de muerte. Ésta incluso podría ser un arma del gobierno para eliminar a sus opositores.

  6. Estos políticos que están abogando por la pena de muerte no tienen ningún interés verdadero en el combate al crimen. De ser así, abogarían por una reestructuración de la policía y por el combate a la pobreza. En vez de eso, aprovechan el temor y la furia de población para presentar una solución milagrosa y obtener votos. Lo vemos en el PVEM y en el PRI que está determinado a reestablecer su dictadura.

En fin, creo que sólo una persona muy ingenua y muy poco informada podría apoyar la aplicación de la pena de muerte en nuestro país. Por desgracia, los mexicanos han demostrado una y otra vez ser muy ingenuos y poco informados.

6 comentarios:

Mauricio Metri Ojeda dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. Aprobar la pena de muerte sería darle mucho más poder al sistema de justicia mexicano del que ya tiene (y que no utiliza bien).

TheJab dijo...

¿Saben cuántas ejecuciones van en Ciudad Juárez en el presente año?
¿Saben cuántos sicarios han sido atrapados?
A los delincuentes no les preocupa cuál sea la condena, porque siguen libres.
Primero que atrapen a los delincuentes. Después, ya veremos (dijo el ciego).

Balam Mandos dijo...

Es como darle una pistola a alguien que te odia.

Anónimo dijo...

es como darle una pistola a alguien ke te oda

Anónimo dijo...

ay perdon no sabia ke taniamos loa comentarios iguales upssssssss :)

Anónimo dijo...

Yo estoy de acuerdo con la pena de muerte bajo ciertas circunstancias. Crimenes graves como: Secuestro, asesinato, violaciones, etc.

Pero para esto tendría que ser un criminal reincidente, es decir, a aquel que estar en una centro de readaptación entambado durante 15 años no le sirvió de castigo ni corrección y volvió a las andadas.

A estos subhumanos no hay de otra mas que erradicarlos de la sociedad

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