miércoles, 26 de marzo de 2008

Movimientos sociales en Mérida

Quizá el apelativo de "movimientos sociales" le quede un poco grande a los fenómenos que estoy a punto de describir. Y es que en realidad sólo quiero hablar de las marchas, protestas y otros tipos de manifestaciones que forman parte (o deberían formar parte) de los movimientos sociales, fenómenos más complejos que no tengo la competencia para tratar aquí.

Hablaré entonces de los logros y fracasos de las marchas, protestas y similares en la historia reciente de Mérida. He notado que existen los siguientes problemas:

1.- La poquísima capacidad de convocatoria. Va muy poca gente a estas manifestaciones. Las que más jalaron fueron las que se hicieron contra la visita de Bush, pero después del Martes 13 parece que mucha gente quedó cimbrada y un año después, la protesta contra la represión llamó a muy poca concurrencia. La primera del 132 en 2012 fue también muy concurrida porque formaba parte de un movimiento de todo el país, pero en general los que van a todas las manifestaciones es la misma gente de siempre.

2.- El escaso o nulo éxito. Nadie les hace caso y para los gobernantes es muy fácil ignorar las protestas. No logran sus objetivos.

Advierto que, aunque he pasado por la calle, no soy experto en el tema. No soy activista comprometido (admiro a los que tienen la entrega para serlo), sólo alguien que espera dar su punto de vista y así contribuir de alguna forma positiva. No presumo de tener la capacidad o los conocimientos para dar con la clave del triunfo de un movimiento, pero me gustaría hacer algunas observaciones basadas en mi experiencia.

En primer lugar creo que el escaso poder de convocatoria de estos movimientos se debe a un factor: la falta de información. Las personas que se enteran de que habrá tal marcha en tal lugar son siempre las mismas, las que se sabe de antemano que, aunque no siempre estarán ahí, por lo menos estarán de acuerdo con el objetivo de la manifestación. Es decir, la información se mueve siempre dentro de los mismos círculos y difícilmente se difunde más allá.

No bastaría con informar a la mayor cantidad de gente posible sobre el lugar, fecha, hora y motivo de una manifestación. Debemos recordar que para la mayoría de la población mexicana las marchas se han convertido en un fastidio y que las personas ya ni se preguntan por qué se hace tal o cual manifestación, sino que sólo ven que están interrumpiendo el tráfico.

A un condtuctor estresado poco le importa que un grupo de jóvenes esté protestando por el aumento al pasaje de los camiones. El conductor sólo ve un estorbo en su camino. Tengamos en cuenta que para los meridanos, que suelen ser muy conservadores, las marchas y protestas son otra de esas maldiciones (traídas de fuera, según ellos) que interrumpen la proverbial tranquilidad de la Ciudad Blanca.

Entonces, lo más importante, por donde hay que empezar, es por CONSCIENTIZAR a la población. Antes de hacer una marcha la población debe tener en claro cuál es el objetivo y porqué se persigue ese objetivo. Por ejemplo, si se lucha contra una situación injusta, se debe informar cómo es dicha situación y porqué se debe combatir. La labor panfletaria no debe ser menospreciada: se debe tratar de hacer llegar esa información a la mayor cantidad de gente posible. Los medios de comunicación modernos, en especial las redes sociales, serán de gran ayuda, pero también en ellas sucede a menudo que la información se difunde en los mismos foros de siempre.

Repartir esos panfletos sólo en el momento mismo de la manifestación no es buena idea. Primero porque la mayoría de la gente evitará pasar por ahí y sólo se enterarán de los objetivos perseguidos las personas que de antemano estén de acuerdo con ellos. La información se debe repartir antes de realizarse la manifestación y debe ser dada a todo tipo de personas.

Aquí tenemos entonces el otro problema. Se tiene el prejuicio de que los participan en las manifestaciones son sólo los hippiosos (jóvenes o viejos). El caso es que ese mismo prejuicio lo tienen quienes organizan las manifestaciones, y así, sólo los hippiosos son invitados a formar parte de éstas. Hay prejuicios en estos círculos: lo he visto. No se pensaría en ir al Roger's Hall o al Piaget a repartir panfletos. Vamos, en la Universidad Modelo casi nunca nos enterábamos de que había marchas.

Existe el prejuicio de que los fresas, los de clase media-alta, y los que estudian en escuelas privadas no sólo no tendrían ningún interés en este tipo de eventos, sino que son precisamente parte del SISTEMA, el enemigo contra el que se está luchando. Luego, sólo se puede contar con los neojipitecas y los estudiantes de la Facultad de Antropología. En parte tienen razón, porque ciertamente es muy probable que un chavito de escuela privada comparta los valores de la clase dominante (aunque no necesariamente pertenezca a ella, ya saben como es eso de la enajenación), pero también se da el caso de niños "fresas" que tienen conciencia social y que quieren formar parte de un cambio.

Las niñas "popis" (uso el término de la época) fueron muy importantes para el Movimiento Estudiantil del 68. Prestaban sus coches, se ponían a panfletear por igual y a la hora de los macanazos recibieron lo suyo. Y es que para que un movimiento tenga éxito, éste debe incluir a la mayor cantidad de gente posible, y para ello se deben dejar las puertas abiertas a todo el mundo.

Hombres y mujeres, jóvenes y viejos, fresas y nacos, frikis y normales, todos deben ser invitados a formar parte de los movimientos. Y es importante convencerlos de la necesidad de hacerlo. Por ello los panfletos deben llegar a todos y tener información adecuada y convincente. Hay que dar la información que no dan los medios usuales, y hay que difundirla hacia todas las personas que sea posible. Lo más probable es que muy pocos sean persuadidos de participar en la manifestación, pero por lo menos estarán enterados de lo que se trata.

De aquí sacamos los dos primeros principios (valga la rebuznancia) de un movimiento:

1.- Informar a toda la población de lo que está sucediendo y de lo que se trata de conseguir, para obtener su simpatía.

2.- Invitar a toda la gente posible, sin discriminar ni caer en prejuicios. Mientras más sean, mejor.


martes, 18 de marzo de 2008

Sobre payasos




Hace unas semanas estuvo de visita en Mérida una amiga mía proveniente de los Estados Unidos. Mientras paseábamos por Progreso, vimos a un payaso callejero y le comenté que en México y en otros países de habla hispana hay algunos payasos que exigen ser llamados "clowns".


Justifican esta petición en el hecho de que el trabajo que realizan es más creativo y artístico que lo que hace un payaso normal. De hecho, para los "clowns" resulta ofensivo ser llamados payasos. Cierto, se maquillan igual que los payasos y su función en esta vida es hacernos reír, pero no quieren ser llamados payasos, son demasiado buenos como para ser llamados payasos; ellos son "clowns".


Mi amiga me comentó, muy divertida, que en inglés no existe diferencia entre uno y otro tipo de payasos: todos son "clowns", así trabajen en una esquina, en el circo ambulante o en el Cirque du Soleil. Y es que la palabra "clown" significa simple y llanamente "payaso".


Es absurdo creer que la misma palabra en otro idioma contiene cierto prestigio que la palabra en el propio idioma no posee. Es de ignorantes, xenocentristas y mamones. ¿Qué sigue? Los payasos aún más mamones no estarán satisfechos con "clown" y querrán ser llamados "pagliacci"; digo esos están más cabrones porque hasta salen en la ópera. Digo, no es por menospreciar su arte, y que sin duda lo que hacen es de mejor calidad que lo que hará el drogadicto maquillado de la esquina, pero no por eso hay que ponerles otro nombre que además es la misma puta palabra, sólo que en otro idioma.


Desde luego, no es lo mismo lo que hace Daddy Yankee que lo que hace Silvio Rodríguez, pero no por eso uno y otro dejan de ser llamados "músicos" (al fin y al cabo, ambos hacen su propia música, para bien o para mal), y no porque el trabajo de Silvio sea años luz más chingón diremos que él es un "musician" (Silvio es, en todo caso, un "trovador", mientras Daddy Yankee es un "mandril", ambas palabras en español, y no significan lo mismo).


No es lo mismo el trabajo de Adam Sandler que el de Gerard DePardieu, pero no por eso decimos que Adam Sandler es "actor", y que DePardieu es "acteur", aunque el último haga un trabajo más artístico y de mayor calidad. Hay que ser payaso para salir con esas mamadas.


También le comenté a mi amiga sobre la diferencia que hay en Mérida entre el Club Campestre y el Country Club (y de cómo intentaron sin éxito cambiarle el nombre a la Gran Plaza por el de The Fashion Mall). Por supuesto, "country club" significa literalmente "club campestre", pero así como los payasos más fresas quieren ser diferenciados de los demás payasos llamándose a sí mismos con un nombre en otro idioma, los fresas más payasos de Mérida quieren diferenciarse del resto de los demás al llamar con un anglicismo al lugar en el que ejecutan sus payasadas. El concepto es el mismo, pero el Country Club es más payaso que el Club Campestre, por eso los payasos sienten la necesidad de diferenciarlos. ¿Me explico? Es que hay muchos tipos de payasos.


"It's ridiculous!!" me dijo mi amiga entre risas.


Pues claro. Son sólo un montón de payasos.

domingo, 16 de marzo de 2008

Pinches emos, pobres emos...

Nunca he tenido la oportunidad de toparme con un emo y platicar con él. Todo lo que sé de ellos lo conozco a través de otras fuentes, principalmente la Internet. Me han dicho que si vas al centro y arrojas una piedra seguro le pegas a un emo, pero la verdad yo no podría distinguir a simple vista entre uno de estos tipejos y cualquier otro pseudo-freak de esos que salen de las cañerías como cucarachas.


Tengo entendido que son un refundido de otros movimientos, tales como el punk, pero mucho más fresas, ñoños y melosos y que combinan lo dark y lo goth con lo rosa, lo cual es ya de por sí aberrante. Deduzco de mis lecturas que los emos no tienen ninguna base social ni filosófica para sus ondas y que son por completo intrascendentes. De hecho, no son ni subcultura, ni contracultura ni nada de eso, es pura moda. (Hasta los otakus tienen más profundidad que eso).


Hace unos días, en la ciudad de Querétaro, se organizó una marcha convocada por un conductor de Telehit que se hace llamar Kristoff y que es más vulgar y desagradable que las hemorroides en el ano de un papión sagrado (pero, ¿quién que salga en Telehit no lo es?). La marcha era anti-emos, lo que tiene todo el carácter de un movimiento de intolerancia, como una versión light y en región 4 de lo que sucedería en una población rural del Mississipi a mediados de los 50 o de la Alemania d Tercer Reich (los participantes en esa marcha, por supuesto, no entenderían estas referencias). Lo peor es que no sólo fue la marcha, sino que acabó con un linchamiento de jóvenes emos que no le hacían daño más que a su propia epidermis con cortadas superficiales en momentos de depresión.


Los eventos de Querétaro son una muestra del clima de violencia e intolerancia que se vive en nuestro país. Convocar a los jóvenes para que se manifiesten en favor de causas sociales no suele dar mucho resultado, pero apelar a su odio irracional, sí. Los emos podrán ser una joda, pero ¿a quién le importan? Que hagan con su vida lo que les dé la gana. Y que quien quiera hacerlo, puede criticarlos, satirizarlos o reírse de ellos.


Pero NADIE tiene derecho a violentar a otra persona de esa manera. El que así lo haya creído es un antropopiteco que no tiene derecho a formar parte de una sociedad civilizada. Los habitantes de Querétaro han dado cuenta de su intolerancia y su salvajía. Lo que sigue es quemar cruces y vestirse todos de blanco. Los eventos de Querétaro han inspirado seguidores en otros estados del centro del país, incluyendo el DF. El odio se expande, la intolerancia prevalece.


Pero, finalmente, lo que pasó es sólo lo leve de la violencia que se vive todos los días en nuestro país. ¡Viva México!


Ver las entradas del Aquí y del Letras Obscuras, que me movieron a escribir esta mamadas.

viernes, 14 de marzo de 2008

¡Ponte las pilas!

A mediados de los 80, el Capitán Planeta me dijo (sí, a ) que no debería tirar pilas alcalinas a la basura regular, porque los químicos con los que son fabricadas contaminan el medio ambiente. De hecho, una sola pila puede contaminar más agua de la que un ser humano puede beber en toda su vida.


Pero como esto es México y aparentemente acabamos de bajar de los árboles, la conciencia sobre la forma en la que deben desecharse las pilas no llegó sino hasta hace muy poco. Las pilas deben ser recogidas y llevadas a centros especializados en su tratamiento. Como este dato, junto con el movimiento de traslación de la Tierra y la ley de la gravedad, acaba de ser descubierto por los meridanos, el manto acuífero de nuestro estado está muy contaminado (jodido, pues).


Para no seguir negándole agua a los futuros habitantes de esta tierra, aquí va una lista de algunos lugares a los que puedes llevar tus pilas usadas:


  • Palacio Municipal
  • Desarrollo Social
  • Mercado San Benito
  • Unidades de Servicios Electrónicos (USEs)
  • Biblioteca José Martí
  • Parque Centenario
  • Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia
  • Así como varias escuelas privadas y públicas

¡Así que ponte las pilas y deja de ensuciar mi agua!

miércoles, 12 de marzo de 2008

Martes 13



No importa si uno está de acuerdo o no con las manifestaciones, no importa si cree que sólo son un estorbo y que de todos modos nunca logran nada. Los mexicanos tienen el derecho a manifestarse, garantizado por la Constitución. Manifestarse es legal. Lo que hizo la policía contra los jóvenes que se manifestaban el martes 13 de marzo de 2007 fue un acto ilegal.

Cierto es que en la escena había un delito que perseguir: el vandalismo. Pero ese delito fue perpretado por unos cuantos que no representaban al movimiento ni sus ideales (coño, se trataba de una manifestación a favor de la paz y en contra del warlord del momento: George Bush Jr), y que en cuanto comenzaron los disturbios el grueso del contingente de inmediato se separó de los violentos y muchos incluso empezaron a exigir que se detuvieran los destrozos. Pero la reacción de la fuerza pública no fue dirigida solamente contra los que efectuaron ese acto de vandalismo: los policías golpearon a izquierda y derecha, sin saber quién era culpable y quién era inocente y detuvieron a decenas de jóvenes que sólo habían cometido el error de estar ahí. Algunos incluso ni siquiera estaban en la manifestación, sólo tenían la mala suerte de lucir jipiosos, lo que aparentemente es un delito en esta pinche sociedad.

Hay versiones que afirman que no sólo fueron arrestados muchos inocentes, sino que ninguno de los que vandalearon el palacio municipal fue detenido. Algunos sostienen que los vándalos estaban pagados por el gobierno para darle el pretexto a la autoridad de preprimir el movimiento. Eso yo no lo podría afirmar, pero de ser así, no sería una estrategia para nada novedosa por parte del gobierno mexicano.

Lo cierto es que la represión se dio de forma ilegal. Golpearon a jóvenes que no se resistieron al arresto y detuvieron a muchos de forma por completo arbitraria. Una vez detenidos, muchos jóvenes fueron golpeados para hacerles confesar que habían sido parte de grupo que había dañado el palacio minucipal (ya saben cómo funciona el sistema policial mexicano). Los interrogatorios a los que fueron sometidos algunos de estos muchachos, a los que se les hicieron preguntas tan descaradas como "¿Por qué te manifiestas contra un presidente que da empleo a los mexicanos"?, demuestran que el delito que perseguía la fuerza pública no era el vandalismo, sino el haber hecho uso del derecho a la manifestación.

De nuevo, no importa si uno cree que los que participamos en las marchas en marzo de 2007 somos un montón de buenos para nada que no tienen más qué hacer que perder el tiempo y bloquear el tráfico. Manifestarse es legal, lo que hizo la policía y el gobierno, no lo fue. Violaron la ley y los derechos humanos. Fueron ellos los que cometieron un crimen.

Pero quizá el peor de todos los crímenes fue la indiferencia de la sociedad meridana. Los habitantes de Ciudad Plana aplaudieron que la tranquilidad de su pueblo haya sido devuelta por la brutalidad policiaca. Injusticia en nombre de la tranquilidad.

"¡Maten a nuestra juventud! ¡Golpeénlos! ¡Acaben con ellos por haber tenido la osadía de vivir más allá de nuestra mediocridad y conformismo!" dijeron los meridanos.

Leer más sobre el Martes 13 en este blog.

lunes, 10 de marzo de 2008

Burocracia ritual

Acabo de entregar mi último informe del servicio social con la esperanza de que la escuela me liberara de una vez por todas de sus malditos trámites, pero, ¿fue así? ¡NO! Aún tengo que llenar solicitudes, escribir cartas y chupar pollas. ¿¿Por qué no puede ser simplemente que le entregue a la escuela un documento de parte de los coordinadores del servicio social diciendo que ya cumplí mis horas, y que por ello la escuela me entregue otro documento diciendo que me libera?? ¿¿Por qué para todo en este país tiene que haber tanta pinche burocracia??


La burocracia no tiene nada de racional, es increíblemente primitiva. Ésta es mi suposición mafufa: la burocracia es un residuo de un estadío primitivo anterior para el cual el ritual era parte fundamental (perdón por el verso interno) de la vida. Así, si un chamán quería invocar al Dios Culo de Mono, debía juntar sangre de cabra y un montón de chingaderas inútiles, hacer un baile especial que sea exactamente como lo preescrito en el día de equinoccio vernal, pero sólo si hay luna llena o una mamada así. No basta con llamar al Dios Culo de Mono y decir "Hey, Dios Culo de Mono, si eres tan chingón, échame una mano".


Así es para la burocracia, como son un montón de changos primitivos, sienten que el ritual es imprescindible y que se necesitan todos los elementos mágicos para invocar el poder de la institución a la que se está apelando. Dichos elementos no sirven para un carajo, sólo son parte importante del ritual porque así está previsto.


En resumen, todos esos burócratas no deberían estar administrando nuestras vidas sino danzando alrededor de una fogata y comiendo carne cruda de búfalos acuáticos.


jueves, 6 de marzo de 2008

Sonora y Yucatán

Como les presumí hace un par de meses, me compré Age of Empires III, juego en el que descargo todos mis complejos napoleónicos, evitando así hacer daño con mi megalomanía a las personas que me rodean.

Para los que no lo saben, Age of Empires es una juego de estrategia en tiempo real que consiste en lo siguiente: debes recolectar recursos, aumentar la población, descubrir nuevas tecnologías, construir edificios, armar un ejercito, luchar batallas y conquistar el territorio en el que te tocó jugar. En cada partida uno tiene una pequeña aldea que debe desarrollar hasta construir un imperio.

Hay una gran variedad de mapas para escoger y jugar partidas. Cada mapa tiene sus características especiales y requiere de estrategias específicas. Age of Empires III se centra en la época del descubrimiento y conquista de América, así que los mapas están basados en territorios americanos. Así, si uno escoge el mapa de "Texas" jugará en un escenario de grandes llanuras y espacios abiertos, pocos bosques para conseguir madera y algunos acantilados. Si uno escoge "Pampa" jugará en una sabana con abundantes ñandús para cazar. En "Yukón" hay tierras nevadas, muchos bosques y ríos congelados. En "Bayou" (actual Lousiana) uno tendrá que construir su ciudad en un territorio rodeado de pantanos y ríos. Si uno escoge "Caribe", deberá apresurarse a construir una flota para dominar un archipiélago. Y así sucesivamente.

Para el actual territorio mexicano, hay dos tipos de mapas. El primero es "Sonora". Abarca desde Sonora hasta el Istmo de Tehuantepec y tiene un clima árido y territorios desérticos con abundantes acantilados.



El otro mapa es "Yucatán". Va desde el Istmo de Tehuantepec hasta el Canal de Panamá y tiene un clima tropical, con un territorio cubierto de selva y hermosas playas en los extremos del mapa.




Ahora bien, esto me hizo reflexionar. Dejando de lado que los juegos de Age of Empires siempre tendrán inexactitudes históricas y geográficas, no importa cuánto se esfuercen, creo que eso de "Sonora" y "Yucatán" es significativo.

Los extranjeros tienen una idea muy rara de México. En primera, imaginan que México está todo jodido y primitivo. Y eso no es cierto, hay bastiones de cabrones que juegan a vivir en el primer mundo, y tienen computadoras con Internet y hasta escriben blogs. O sea, la mayoría está jodido, pero hay algunos que no lo están, y a los no jodidos les ofende que representen su país como su todo estuviera jodido. (He conocido niños fresas que se quejan de que el cine mexicano sólo muestre pobres, porque temen que los fresas de otros lugares del mundo vayan a pensar que todos somos así...)

Pero aparte de la representación de nuestra situación socioeconómica, los extranjeros parecen concebir que en México sólo hay dos tipos de climas: selva exhuberante y desierto desolado. El vasto territorio que va del Altiplano Central hasta el Valle de Oaxaca no existe en la mente de los no-mexicanos. Es inconcebible que haya un pino o un abeto en México: sólo tenemos nopales y palmeras. No hay ciervos, sólo coyotes y jaguares. Me pregunto por qué.

Los europeos de los siglos XVI al XIX consideraban que el clima cálido de América hacía que sus habitantes se volvieran pendejos; de allí la inferioridad de los criollos a ojos de los peninsulares. Me pregunto si esta idea tendrá algo que ver con el hecho de que en sus representaciones sobre México los extranjeros sean incapaces de concebir que existen amplias regiones de clima templado y boscoso en nuestro país tercermundista y hasta algunas montañas nevadas. ¿Será que sólo los europeos y los norteamericanos tienen derecho a tener bosques y cumbres nevadas? Pues si nosotros tuviéramos bosques y climas fríos, ¿cómo explicar que estamos tercermundiando? No, como somos tercemundistas y por tanto pendejos, debemos vivir en el calor del desierto o de la selva...

¡Nah! Debe ser que estoy paranoico. Sin duda la respuesta es que los Ensemble Studios sólo son una bola de ignaros perezosos.

Pero sería interesante que hubiera en Age of Empires III mapas que mostraran los territorios mexicanos que no son de clima en extremo cálido. Imagino un mapa llamado "Anáhuac", en el que hubiera un valle rodeado de montañas con un gran lago en el centro. Otro podría ser "Oaxaca", un territorio montañoso y lleno de bosques ricos en madera. Pero en el mientras tanto, a los mexicanos sólo se nos concede "Sonora" y "Yucatán"... Eso sin mencionar que le negaron la existencia a todos los países de América Central.

domingo, 2 de marzo de 2008

Redondeo del Mal

Mientras tanto, en el Salón del Kapitalismo...



LUTHOR: ¡Orden, orden! La malvada Legión de los Kapitalistas entra en sesión. Veamos, ¿qué plan malvado tenemos hoy para quitarle su dinero al pueblo y hacer que los empresarios ricos sean aún más ricos?

GRUNDY: Solomon Grundy odia al pueblo. Solomon Grundy ama a los empresarios.

BRAINIAC: Mi intelecto superior ha ideado un plan a prueba de fallas que sin duda dará resultado.

LUTHOR: Cuéntanos, Brainiac.

BRAINIAC: Verán, como ustedes saben, el donar dinero para causas altruístas permite a los donadores deducir impuestos...

LUTHOR: Claro, pero donar dinero significa para los empresarios regalar parte de nuestra fortuna lo cual no nos gusta para nada. Sin embargo, lo hacemos para no pagar impuestos y así que la menor cantidad de dinero posible sea destinado a la educación y la salud JAJAJAJAJAJAJAJA

BRAINIAC: Lo que entonces debemos plantearnos ahora es ¿cómo donar dinero sin donarlo?

ACERTIJO: ¡Oye, el de los acertijos soy yo!

LUTHOR: ¡Orden, orden! Explícate, Brainiac.

BRAINIAC: Lo que tenemos que hacer es lograr que el pueblo nos dé el dinero de las donaciones. Luego, lo presentamos como si fuera nuestro y así ¡nos exentan de impuestos sin que perdamos un solo centavo! JUAJUAJUAJUAJUAJUAJUA

ACERTIJO: Adivíname ésto, adivíname aquéllo... ¿Y cómo hacer que el pueblo dé el dinero a los empresarios y no directamente a las causas altruistas?

BRAINIAC: ¡Ah! Ésa es la parte más brillante de mi magnífico plan. Primero hacemos campañas en pro de una causa noble: ej. ayudar a niños discapacitados, a ancianos sin hogar o alguna patraña por el estilo. Luego, cuando la gente vaya al supermercado...

BIZARRO: ¡Bizarro odiar todo lo que ser súper!

BRAINIAC: Sí, como sea. Cuando la gente vaya a comprar a los almacenes, al momento de pagar les pediremos [música macabra] el REDONDEO.

LUTHOR: ¿Redondeo? ¿Qué es eso, Brainiac?

BRAINIAC: Elementalmente simple. Si la cuenta total de un cliente es de 145 pesos con ochenta centavos, la cajera, previamente hipnotizada e instruida para ello, le preguntará al comprador si desea redondear veinte centavos para una causa noble y así que la cuenta sea de 146 pesos. El cliente, tomado por sorpresa no podrá negarse a donar lo que parece una cantidad insignficante de dinero. Luego, las empresas podrán juntar los centavos del redondeo, donarlos como si fueran suyos y ¡así deducir millones de impuestos! JUAJUAJUAJUAJUAJUAJUAJUA

LUTHOR: ¡Sí! Primero pediremos redondeo en ocasiones espciales para que el pueblo se acostumbre a la idea. Luego, podremos pedir redondeo por cualquier pretexto: por la educación de los niños, por los hospitales. ¡Es brillante, Brainiac!

BRAINIAC: Como siempre, Luthor.

GRODD: Momento. Tu plan tiene una falla, Brainiac. Debes saber que en una sociedad democrática un Estado debería ser capaz de proveer a sus ciudadanos de salud y educación.

GRUNDY: ¡Solomon Grundy odia la democracia! ¡Solomon Grundy vota por el PAN!

GRODD: De cualquier forma, ¿cómo convencer a la gente de que done dinero para algo que se debería sufragar con los impuestos que de todas formas está pagando?

BRAINIAC: Como de costumbre, Grodd, sobreestimas la inteligencia de tus parientes primates. Ellos nunca se podrán a pensar en esto, y para evitarlo, pondré a trabajar todos mis poderes mentales en crear campañar publicitarias que los hagan sentir culpables mostrando niños lisiados para que tengan que donar llevados por un impulso moral que, obviamente, nosotros no tenemos.

LUTHOR: ¡Excelente plan, Brainiac! ¿Cómo lo llamaremos?

BRAINIAC: Yo pensaba llamarlo: EL REDONDEO

TOYMAN: Del mal. Tiene que ser "Redondeo del Mal" Todos nuestros planes terminan con "Del Mal": "Rayo del Mal", "Mantequilla del Mal", "Desafuero del Mal"

LUTHOR: ¡De acuerdo! Será llamado "Redondeo del Mal". Ahora frotémonos las manos y riamos malévolamente mientras pensamos en todo el dinero que vamos a ganar.

TODOS: JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

sábado, 1 de marzo de 2008

Juzgar es muy fácil


"Juzgar es muy fácil", dice el lugar común. "No", digo yo. Abstenerse de juzgar es muy cómodo, no hay consecuencias ni responsabilidades; nos evita pensar. Y prejuzgar es muy sencillo, sólo hay que guiarnos por las creencias que de antemano tenemos, sin reflexionar sobre ellas, sin cuestionarlas en lo absoluto. Condenar sin antes juzgar es fácil y divertido, nos hace sentir poderosos, con superioridad moral.

Pero juzgar, realmente hacer un juicio utilizando nuestra razón, tomando en cuenta todos los aspectos a ser considerados, cuestionando lo que creemos saber, dejando a un lado los preconceptos, tratando de ser lo más objetivos posibles (aunque la objetividad total sea inalcanzable), aceptando la responsabilidad de las consecuencias que nuestro juicio pueda tener y, sobre todo, reconociendo que no tenemos la autoridad para condenar, es condenadamente difícil.

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