martes, 27 de enero de 2009

¡Cuidado con el Budum!


¿Qué sería del mundo sin las cadenas de Internet? Ésta es una de mis favoritas:




Y como me da infinita flojera rebatirla, aquí presento una carta abierta de un científico que sí existe, el Dr Alejandro Alagón Cano. A diferencia de la "información" de la cadena, ésta sí se puede corroborar.


Estimados Todos:

Ni modo, hay que entrarle a lo del “nuevo insecto letal”. No es más que un burdo engaño, un fraude seudocientífico, una broma. El que lo hizo sólo buscaba divertirse a costa de la ignorancia y credulidad del gran público. Ni siquiera pretendía hacer dinero vendiendo algunas cápsulas para adelgazar o para aumentar el vigor sexual.

El supuesto Dr. Juan Cásares Meza –del cual no existe entrada alguna en el Internet- tomó una imagen de una hermosísima cícada, chicharra o cigarra de la especie Magicicada septendecim que pueden consultar en la siguiente dirección: http://bugguide.net/node/view/3908
La cícadas son hemípteros que se alimentan de jugos de plantas; ni pican, ni muerden y son completamente inofensivas. Hay más de 2,000 especies en todo el mundo. Durante la primavera, aquí mismo en Cuernavaca, se pueden escuchar sus chirridos tan característicos, claro, de chicharras de otras especies, distintas a la Magicicada septendecim.
Algunas veces se congregan en algún árbol, al que le succionan su savia para alimentarse; cuando alguien camina por abajo del árbol se defienden orinándole encima pequeñas gotas de un líquido transparente que no irrita ni la piel ni los ojos, sólo saca de onda el desconcertante spray.
El nombre común inventado por el tal Cásares, hay que reconocerlo, tiene gracia: Budum; pareciera la españolización de algún nombre de alguna lengua de alguna tribu de algún país remoto y misterioso. Donde no se mide es en el nombre científico que le puso: Budêmm Annicus Proto. Aquí sacó el cobre a relucir; hasta el Coyote y el Correcaminos tenían mejor idea de cómo se asigna un nombre científico y cómo se escribe. Por otro lado, ¡vaya truco barato de legitimización el haber colocado, en la primera diapositiva, el escudo de la UNAM y el logotipo del Instituto de Biotecnología!
Que yo sepa, no hay en todo el reino animal antenas que puedan secretar algo y eso de que “se esparse por todo el cuerpo hasta afectar el sistema circulatorio” sólo muestra que no sabe ni ortografía y que tiene conocimientos muy rudimentarios de anatomía y fisiología. Aparte de todo, malinchista, pues el científico que supuestamente trajo al Budum a nuestro país no fue Juan Pérez sino Tommas Robs. Y, ¿qué decir de su geografía? La Magicicada septendecim no es originaria de Asia sino del este de Norteamérica.

Las fotografías de los efectos a las 24 horas muestran lesiones con tejido cicatrizal y de granulación que no aparecen hasta más de 72 horas del accidente que las hubiese causado. Mal seleccionadas, muchachito, pero qué esperar de ti; hasta para hacer bromas hay que tener elegancia y conocer del tema en turno.

No puedo dejar de comentar la siguiente oración: “Es difícil ver a este insecto ya que de repente se camuflajea con otras flores”. “Camuflajear” no es un verbo y, por fin, ¿se trata de un insecto o de una flor? o, ¿es que las flores son insectos?

Para finalizar, a estas alturas resulta casi es innecesario decir que en el Instituto de Biotecnología no estamos investigando el antídoto contra el veneno del Budum.

Buenas noches, que el Budum no va a llegar.
Dr. Alejandro Alagón Cano

P.D. Hay dos sitios en la web que vale la pena visitar para conocer más acerca de las cícadas (donde encontrarán buenas peliculitas, grabaciones de sus sonidos y verán que pueden manipularse a mano desnuda sin problema alguno):

http://cicadamania.com/cicadas/
http://www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=1905553

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MORALEJA
¡No creas todo lo que dice Internet!

Esta carta data de 2007, lo que indica que desde entonces tanto la cadena como su respuesta vienen circulando desde hace años. La desinformación viaja más rápido que la verdad, sobre todo en Internet, el medio en el que cualquiera puede publicar cualquier cosa sin evidencias ni bases. Si te gustó esta entrada, checa estas otras, en las que desmentimos leyendas urbanas, cadenas de Internet y demás embustes. Checa también nuestra sección El Skepticón para más material relacionado.

8 comentarios:

Balam Mandos dijo...

Que chingón te quedo el artículo y no escribiste un pio, los dos tíos hablaron por si mismos. Lo disfrute bastante.

Ahora haz uno del chupacabras o del extraterrestre de merida (tu conciudadano) jeje XD

Ego sum qui sum dijo...

¿Cuál extraterrestre de Mérida? ¿Te refieres, acaso, a nuestro paisano Maussán?

Balam Mandos dijo...

Si, ese que saco Maussán, http://mx.youtube.com/watch?v=u12-r8sWYVk
pinxe leyenda urbana que se sacaron.

Habría que hacer un meme sobre estos casos extranaturales.

Ego sum qui sum dijo...

Oh, lo acabo de ver. No mames, hasta Mausán debería tener cierto criterio para escoger falsificaciones menos obvias.

Balam Mandos dijo...

Tenemos que hacer uno... (idea para otro video-meme)

Ego sum qui sum dijo...

Es buena idea, yo hace rato que quería hacer algo así, pero con zombis.

Balam Mandos dijo...

Hombre, después de que la gente se acostumbro a Jusucristo ya no deberían espantarse de los zombies...

Hablando en serio, mmmm no se, siento que los zombies son muy poco creíbles para un fake, sería mejor: fantasmas, animales desconocidos o extraterrestres y ovnis, no se, se me hace mas sencillo y de mas impacto.

Anónimo dijo...

Aquí, en República Dominicana, este insecto se llama "chicharra", es muy gracioso, y el único daño que hace es chicharrearle duro en los oídos a uno cuando estamos debajo de un árbol. Chicharrean tanto que casi no nos deja hablar con su canto del macho llamando la hembra para aparearse lo más pronto posible, pues su vida es fugaz, ya que justamente, el tanto chicharrear la hace estallar literalmente al producir tanto ruído con su abdomen.

Este animalito dura debajo de la tierra varios años antes de morfosearse. Cuando logra hacer su salida a la vida, vuela a un árbol con ramas altas, se posa una de ellas, y allí, con gran chirrido, llama a su compañera para que venga a copular y seguir perpetuando la especie.

Tal vez el error vino de alguien, que tratando de evitar que su niño no haga contacto con ningún insecto y le haya dicho que esta le produciría tal daño con tal de que él no la dañe a ella.

Aquí, tanto yo, como cualquier niño, hemos jugado con la "chicharra" haciéndola chicharrear a nuestros antojos apretándole levemente su abdomen para que chicharrée, ya que ésta calla cuando la agarramos en la mano.

Ellas pretenden ser sigilosas después que se dan cuenta que las observamos, y callan para volver a chicharrear en cuando nos olvidamos de ella por el momento.

Ellas son graciosas con sus patas anguladas y ojos sobresalidos de sus caras. Caminan en nuestros dedos y la mano, siempre tratando de engañarnos para de un repente dispararse al aire y escapar lo más vertiginosamente posimble.

Ya aquí comienzan a escasearse por causa de sus depredadores, los lagartos, los gatos y las aves.

Jeje, les da este dato: Melquisonic.

Espero que por lo menos se sientan mejor al saber de que insecto se trata.

Este insecto tiene muchas canciones y literaturas que muchos pensantes se las han dedicado por sus fuertes chirridos que hace al llamar a su compañora ante de morir cantando.

Paaafh.

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