lunes, 19 de enero de 2009

Reflexiones sobre el Encuentro Mundial de las Familias


Yo me pregunto:


¿Cómo pueden hablar de familias unos hombres que sólo conocen (a través de un libro), a una familia perfecta que vivió hace dos mil años y que estaba compuesta por un dios, un santo y una virgen?


¿Cómo puede hablar de la educación de los hijos alguien que no sabe lo que es recibir al primogénito recién nacido, ni lo que es pasar las noches en vela cambiando pañales y preparando biberones? ¿Cómo puede hablar de paternidad alguien a quien llaman "padre", pero nunca "papá"?


¿Cómo puede alguien juzgar cuándo el amor es válido y cuándo el deseo es legítimo, si nunca ha experimentado estos sentimientos o que, si los ha tenido, los ha reprimido o, peor, reducido al lugar de la clandestinidad?


5 comentarios:

Raúl H. Pérez dijo...

Yo también me he hecho esas preguntas.

Saludos.

Rodrigo dijo...

Pues la iglesia católica ya no sabe que inventar. Antes hacían que uno se irritara, después pasaron a generar risa, y ahora han evolucionado hasta causar pena. Igual que el peje.
sl2
p.d. Hasta nuestro agachado presidentillo acudió al acto

marichuy dijo...

¿Cómo pueden? Pues de la misma forma que pueden hacer todo: mirando al mundo, al otro, al diferente, desde su "inmaculada" atalaya de arrogancia, hipocresía y simulación.

Y el ciudadano Presidente, extrañando al Nazi del Vaticano y fustigando a los divorciados.

Mon Dieu

TORK dijo...

Yo no me lo pregunto. Yo automáticamente pienso: "No pueden". Es el eterno problema de querer dictaminar normas de conducta que saben que no tienen que cumplir.

Anónimo dijo...

A pesar de que estoy en contra de la moralidad religiosa, como que me huele a "ad hominem" :v

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails