lunes, 9 de febrero de 2009

Mi última acción como profe

Nota preliminar: Escribí esta entrada hace algunos años. Dejé de ser profesor durante más o menos un año y luego volví a la enseñanza, esta vez para quedarme. Con todo, aún sostengo las ideas aquí expresadas...




Ya dejé, muy a pesar, la actividad docente, debido a que a mi otro trabajo me impide dedicarme a cualquier otra cosa que no sea enriquecer a mis jefes. Es algo que lamento mucho, porque al enseñar sentía que hacía algo valioso, que de verdad podría lograr un cambio. Creo que lo hice, creo que llegué a mover el cerebro de algunos alumnos, pero como ellos son muy inteligentes quizá de todas formas habrían dado inicio a su actividad intelectual por sí solos. Supongo que como maestro uno nunca puede saber, sólo puede ir todos los días y hacer su trabajo lo mejor que pueda.


En fin, hace unos días di retroalimentaciones de los exámenes ordinarios. Una chica se me acercó. Necesitaba un punto para pasar. Una regla de oro que tengo es jamás regalar puntos. Doy muchas oportunidades para ganar puntos extras todos los meses, así que no tienen excusa. La chica se me acercó a suplicar, ya saben cómo es eso:


"¡Ay, maestro! ¡Ash! Es sólo un punto".


Traté de explicarle que no es cuestión de un sólo punto. Si un alumno reprueba, no es solamente porque perdió un miserable punto, sino porque perdió 41, porque no supo el 41% de lo que debía saber o no trabajó el 41% de lo que debía trabajar. Obviamente, no lo entendió. Como era mi última acción como maestro y me daba mucha hueva elaborar y calificar extraordinarios, decidí darle una oportunidad a mi alumna. Le dije que le haría una pregunta de las que contestó incorrectamente en el ordinario y que, si la contestaba, le pondría el punto que hacía falta. Cabe señalar que unos minutos antes había leído, frente a todo el grupo, alumna incluida, las respuestas correctas del examen, incluyendo la de la pregunta que hice. También escogí una pregunta sencilla. Fue la siguiente:


"Político mexicano originario de Coahuila, autor de La sucesión presidencial y del Plan de San Luis, iniciador del movimiento revolucionario en 1910."


"¡Ash, maestro! Ay, no sé... No, sí lo sé... ¡Ash, está difícil! Ay.... Ay... ¡Miguel Hidalgo!"


La miré seriamente a los ojos y le dije: "Mereces reprobar". Cabe señalar que a Miguel Hidalgo ni siquiera lo vimos este semestre.


Y ahora, señalaré las mayores deficiencias que a lo largo de mis casi dos años como profesor encontré entre los alumnos y la escuela en general. Si alguno de ustedes es maestro, padre de familia, o simplemente un ciudadano preocupado porque los niños de este país tengan una buena educación, tome en cuenta lo siguiente:


Memoria de teflón: Los muchachos no recuerdan las cosas. Están acostumbrados a almacenar información inútil con validez efímera que olvidan tan pronto como aprendieron, es decir, nombres de cantantes y actores de moda, chismes, pendejadas varias, etc. Esa misma alumna de la anécdota anterior quiso su justificar su ignorancia al decir que esa información la había estudiado para el examen y, por lo tanto, después del examen ya no la tenía que saber. Así piensan la mayoría de los alumnos, y hasta en la universidad.




Veo un posible origen de esta situación en dos rasgos característicos de nuestra cultura: 1) Tenemos una cultura del trámite inútil y 2) Tenemos una cultura fetichista en la que el certificado de estudios vale por sí mismo y no por los conocimientos que debería representar. Para los mexicanos el aprendizaje no es un objetivo en sí mismo. Los mexicanos consideran el aprendizaje como parte del trámite inútil que necesitan realizar para obtener un papelito, a su vez un medio que sirve para obtener un puesto laboral. Una vez obtenido el papelito, el conocimiento, simple medio para hacerse con él, puede ser olvidado.


Ahora bien, muchos pedagogos-políticamente-correctos (volveré a ellos más tarde) dicen que la educación no se trata de memorizar. Y tienen razón, la educación se trata de razonar, comprender, explicar y crear. Pero no se puede razonar, comprender, explicar y crear, si no se sabe nada. Para poder hacer un cálculo: 25 x 52, uno debe saber de memoria que 2x2=4, 5x5=25 y 5x2=10, y tiene que saber de memoria cómo sumar y multiplicar. Para poder hacer un silogismo, el alumno debe conocer las dos premisas. Para comprender la historia, el alumno necesariamente debe haber memorizado algo. No se puede razonar a partir de la nada.


Analfabetismo funcional: Esto ya se ha dicho hasta el cansancio: los jóvenes no leen (la verdad es que los viejos tampoco, y de hecho lo hacen menos que los jóvenes, según las estadísticas...). Les da uno una lectura y es como si les diera un supositorio. Hay que fomentar la lectura y para ello necesitan ejemplo de sus maestros. Una vez la dirección me cagoteó porque era mi costumbre, cuando tenía tiempo libre, echarme en una banca del patio a leer. Me dijeron que eso de acostarme en la banca era un mal ejemplo para los alumnos. También he sido cagoteado por sacar mi libro y ponerme a leer mientras mis alumnos resuelven tranquilamente sus ejercicios. El argumento: "se ve mal". ¡Hágame usted el cabrón favor! Esta forma de analfabetismo conlleva lo siguiente:



Incapacidad de síntesis: Los alumnos son incapaces de extraer las ideas más importantes de un texto. En diversas ocasiones les he encargado investigar las biografías de personajes históricos y escribir un resumen de las mismas en su libreta; máximo y mínimo, una página. El resultado más común: buscan en Wikipedia (algo que es válido, siempre y cuando lo lean y lo comprendan, y no sólo lo copien mecánicamente) y encuentran alguna biografía bastante completa. Pongamos un ejemplo, la biografía de Ricardo Flores Magón. La idea, creí obvio, era leerse toda la biografía y sacar los puntos importantes para llenar la página. Lo que hicieron fue empezar a copiar a lo pendejo desde el principio hasta que se llenó la página y así cada uno me entregó una página completa sobre la infancia de Flores Magón, pero nada de su vida adulta y menos de su actividad política. Y así me ha sucedido en diversas ocasiones. La otra estrategia de los alumnos para hacer resúmenes es tomar al azar párrafos de aquí y de allá, y copiarlos sin criterio en la libreta, y sin siquiera darse cuenta de que lo que están escribiendo no tiene un puto sentido. Como por lo general los maestros NO LEEN las tareas de los alumnos, sino que solamente checan que esté la página llena de letras y le ponen su paloma, ellos están acostumbrados a hacer cualquier pendejada y salirse con la suya.


Incomprensión de la lectura: A nuestros chicos se les enseña lectura de comprensión de la siguiente manera... Se les presenta la lectura: "Pepito comió un helado", luego se les hace un cuestionario "¿Qué comió Pepito?", el alumno responde "Un helado" y todos son felices. Pero aquí el alumno no está comprendiendo, no está interpretando. Con cuestionarios como éstos, lo único que tiene que hacer el alumno es buscar en texto una frase que se parezca a la pregunta que le están haciendo y luego copiarla textualmente. Un ejemplo de un cuestionario que hice una vez:


¿A quiénes llamaban "tepiches" los españoles? [la respuesta es: a los indígenas bautizados que volvían a sus prácticas religiosas originales].


Los alumnos me respondieron "A los ojos de los europeos" Y yo me quedé de "¡¿Pero qué carajos...?!" Revisé el texto del libro. El problema es que en él no había una frase que dijera "Los españoles llamaban 'tepiches' a...", lo que sacó mucho de onda a los alumnos entrenados sólo para copiar y pegar. La idea estaba ahí, con otras palabras, pero ellos no la pudieron identificar. En cambio, encontraron la siguiente frase:


"...A los ojos de los europeos, ellos eran tepiches, idólatras, herejes..."


Y se limitaron a copiarla, lo que no sólo nos muestra que son incapaces de comprender la lectura, sino de que están seriamente limitados para comprender el lenguaje. Va otro ejemplo: para los alumnos que iban a presentar el extraordinario de Historia Universal Contemporánea preparé un resumen con el objetivo de que no tuvieran que estudiar todo el libro y asegurarme de que por lo menos se aprendieran lo más importante. Fue efectivo, en general. Pero después de presentar el examen los alumnos se quejaron conmigo de que les había hecho una pregunta cuya respuesta no estaba en el resumen:


"¿Quién ganó la Segunda Guerra Mundial?"


En efecto, en el resumen no había escrito "Los Aliados ganaron la Segunda Guerra Mundial" tal cual, pero sí les narré que Italia se rindió en tal fecha, que Alemania se rindió después y que Japón se rindió de último. Pero ellos fueron incapaces de razonar que si les digo que los países del Eje perdieron, significa que los Aliados ganaron. Y ejemplos así hay de sobra.


Precaria ortografía, gramática y redacción: Ése es un problema que tienen los mexicanos de todas las edades y extractos sociales. Nadie sabe escribir. Gracias a ello tengo trabajo. Los alumnos no sólo no saben ortografía básica ("Yo hiva al baño"), sino que no conocen las reglas de concordancia (ponen sustantivos masculinos singulares con adjetivos femeninos plurales), no saben conjugar los verbos, no saben usar los signos de puntuación (pueden escribir cinco oraciones seguidas sin un solo punto o coma), no saben la diferencia entre un sustantivo, un adjetivo o un verbo, y simplemente no escriben acentos. A lo mucho, dejarán que el corrector de Word haga el trabajo por ellos, y si Word no les corrigió "ingles" por "inglés", entonces ellos no se tienen la culpa.




Incapacidad para reconocer la correlación entre materias: Los alumnos no toleran que el maestro de historia les corrija la ortografía; para eso está la maestra de español. Esto no es su culpa (¿qué lo es?), el problema es que se les ha enseñado que cada materia sólo existe para sí misma y que acabando la clase, los conocimientos se guardan junto con la libreta de la materia en cuestión y no deben ser sacados sino hasta la siguiente clase. Me han llegado a reclamar por enseñarles geografía en la clase de historia. Hace falta enseñarles que todo el conocimiento humano está relacionado.


Pedagogía políticamente correcta: Los psicopedagogos de ahora se preocupan por una serie de trivialidades que le hacen la vida imposible al maestro. Se preocupan que la educación sea integral, participativa, incluyente, dinámica, atractiva, etcétera. ¡Eso está de maravilla! El problema es que no se preocupan porque la educación sea efectiva. "El alumno debe divertirse y sentirse bien consigo mismo, no tiene que aprender". No estoy en contra de que las clases sean dinámicas y etcétera, sino de que se sacrifique la efectividad en beneficio de todas esas otras cosas. Si el alumno está diciendo gilipolleces, hay que decírselo (no, niña, Godzilla no existió); si está interrumpiendo la clase porque quiere saber mi opinión sobre música, hay que callarle la boca (luego hablamos de trova, Gabriel, ahora estoy dando la clase), y si a la niña le aburre mi clase porque prefiere estar pendiente de Justin Bieber, será ella quien tenga que enfrentar las consecuencias, porque no todo el tiempo puedo estar dando de brincos para llamar su atención.


Las directoras: Un problema monumental que tenemos en las escuelas privadas en México es que las directoras se preocupan por tal cantidad de idioteces que nunca se ocupan de la educación. Que si el uniforme va con tales o cuales zapatos, que si la camisa va por dentro, que si el homenaje, que si la kermés, que si la rifa, que si no sé qué. Durante el tiempo que di clases la dirección estaba más preocupada porque los alumnos no fajaran a la hora del recreo que por que aprendieran a leer y escribir.


Los problemas de la educación en México no acaban ahí, ni mucho menos. Éstos son sólo algunos de los principales problemas con los que me he topado. Mi última acción como maestro (aparte de mandar a esa niña a extraordinario) es dejar estos planteamientos en el aire. Quizá alguien los recoja y haga algo bueno con ellos. Me queda el consuelo de que Raúl sigue haciendo un gran trabajo en la escuela que dejé.

25 comentarios:

Pereque dijo...

Y mire que somos un país de gordos, o seguro estaríamos como en los Yunaites, donde a las escuelas les importa más el equipo de fut o de básquet que los laboratorios o la biblioteca.

Y tiene usted razón en absolutamente todo.

Saludos.

TheJab dijo...

Cierto... tristemente cierto.

Además, muy bien dicho.


Aparte... ¿qué opina de que una persona trabaje como Maestro cuando no tiene una carrera universitaria?

Maikol dijo...

Casi derramo una lagrima por la gran verdad de su post, no podria estar mas de acuerdo "Esa misma alumna de la anécdota anterior quiso su justificar su ignorancia al decir que esa información la había estudiado para el examen y, por lo tanto, después del examen ya no la tenía que saber." que triste, pero cierto...

chilangoleon dijo...

como=profeta?

chilangoleon dijo...

digo=por=lo=de=mexico=estupido=jeje

Siesp... dijo...

Precioso y melancólico post. Solicito permiso para guardarlo, no sólo en mi memoria, sino para poder utilizar esa línea argumental tan claramente definida de lo que yo mismo pienso.
Felicidades.

Joaquín Peón Iñiguez dijo...

muy bueno mike, aunque yo siento un severo repudio por los maestros que no dan ese puntito, creo que tu alumna se lo ganó....

Anónimo dijo...

saludos profesor.

Estoy de acuerdo en cada punto que menciono y a mi igual me han llamado la atención por leer acostado en la universidad sin molestar a nadie, aunque creo que debió ser peor para usted.

anna dijo...

La educación en México es patética, todo mundo lo sabe, y creo que como alumnos, que una vez fuimos o somos, no nos escuchan, al menos en mi caso personal como alumna, nunca atendieron mis necesidades, y por lo tanto, se va creando algo como la apatía, que es cuando ya no te interesa, porque tampoco ellos se interesaban en ti, y pues continuas en el camino, nada más por seguir, y si quieres aprender tienes que hacerlo por tí mismo, porque no siempre te van a poder ayudar lo demás.

Un saludo Civi, buen Blog :D

Anna

Anna Flota dijo...

Y quedan pocos, muy pocos maestros que son buenos, y son generalmente los que admiramos y nunca olvidamos...

Balam Mandos dijo...

Los que no saben quien gano la segunda guerra mundial merecen convertirse en jabón o entrar a una cámara de gas.

Simplemente el puto mundo es lo que es ahora a partir de ese resultado... todas las películas tratan de eso...

Es decir:
1. No leen
2. No ven películas
3. No escuchan a nadie que pueda hablar del tema y
4. No les interesa.

Es increíble, es inhumano ignorar la cultura de esa forma... dios, que horror.

La Diabla dijo...

Hola, acabo de leer el post sobre la novela de Mary que me habias comentado, suena bastante bien. Me han dicho "ñoña" o "tenias que ser mujer" miles de veces proque estoy obsesionada con el romanticismo desde la secundaria, la novela suena como algo triste pero bueno, asi es el romanticismo.

Respecto a este post:
"Les da uno una lectura y es como si les diera un supositorio" jaja que buenisima comparacion!. Como estudiante te doy toda la razon, somos un fracaso, desde que derechos humanos prohibio que los maestros les pusieran un dedo encima a los alumnos la educacion se fue al caño, quiza los golpes no son la opcion pero hay que ver la insolencia de los alumnos de traer audifonos durante la clase! rogar al final por un punto me resulta patetico, uno mismo deberia ser conciente de que quien se fía lo debe pagar.

Saludos y disculpa mi falta de acentos :P

Anónimo dijo...

Te diré Miguel A. que todo maestro realmente bueno deja huella en cada uno de sus alumnos y estos maestros generalmente son aquellos que fueron mas rígidos con nosotros, pues son los que nos enseñan para aplicar a la vida y no memorizar en un tonto examen, gracias por dejar tus conocimientos en algunos niños.
Si por lo menos UNO aprendió, es un estupido mexicano menos, no lo crees? BRAVO maestro, BRAVO...
Estoy orgullosa de ser tu amiga,
Edylú

Poul dijo...

Has descrito mi vida secundaria, primaria y preparatoriana, cada punto aplica. Me siento muy triste haber pasado por ese sistema y acepto que fuí victima y partidario de varios puntos que dijiste, desde una perspectiva alumno.

Disfruté de cada punto que tratabas y es de admirar el cambio que intentaste hacer. Ojalá hubieras sido mi maestro en mis tiempos de alumno, me hubiera ayudado mucho.

En mi defensa es que ya pasé por eso y sigo aprendiendo a dejar atrás todas esas cosas.

Saludos.

Ego sum qui sum dijo...

Gracias a todos por su comentarios :) Espero algún día volver a la docencia.

elsobrino dijo...

Parece que se te cruzaron los cables, tal vez quisiste decir que no aprendió el 60% necesario.

Elizbeth dijo...

Hágame usted el refabrón cavor...!

lilianleery dijo...

Cuando lo leí no pude evitar recordar a mi hermana que cursa actualmente el tercer año de secundaria. Es triste decirlo pero veo en ella todas y cada una de las deficiencias mencionadas.

Punto aparte, maestros como usted se quedan en la memoria por siempre.

Felicidades por el blog.

lilianleery dijo...

Cuando lo leí no pude evitar recordar a mi hermana que cursa actualmente el tercer año de secundaria. Es triste decirlo pero veo en ella todas y cada una de las deficiencias mencionadas.

Punto aparte, maestros como usted se quedan en la memoria por siempre.

Felicidades por el blog.

†Delirio Sangriento† dijo...

Si, la escuela está cada día peor, y eso es culpa de todo un sistema muy mal organizado, además de que, sin la ayuda de los padres de familia, el sistema no puede avanzar mucho.

Pero no todo está perdido...

Yo agradezco a los profesores como tú. Gracias a los pocos, pero excelentes profesores que he tenido estoy en el lugar donde estoy, tengo buena ortografía y amo muchos temas en general. Estoy muy de acuerdo en que una materia no excluye a la otra...

Me alegra que a pesar de que haya muchas cosas muy feas aún en este país, existan personas como usted.

Anónimo dijo...

Lamentablemente eso no solo ocurre en México, sino, en la mayoría de los países. Este post es del 2009, en el 2012 egresé de la secundaria, y para sorpresa suya la situación a empeorado ya que a los gobiernos les interesa que los alumnos aprueben no importa como, y así los profesores se ven obligados a aprobar a aquellos que no se lo merecen. Se imaginará las consecuencias de esto, los alumnos responsables pierden completamente el interés, ven lo que sucede como una injusticia, yo así lo veía, porque el esfuerzo de un alumno parece no importar. Y ni mencionar los escasos conocimientos que tienen y como se los lanza a la universidad con una gran carga.
Y así dejamos a los adolescentes completamente descubiertos a la vida, no se les enseña el sentido de la responsabilidad, en fin, están abiertos a toda clase de influencias.
Soy argentina y estoy hablando de las escuelas públicas, las privadas son otro tema que desconozco.
En fin esto es solo hablar, opinar, hay que ver que tan lejos llegan tus palabras, nuestras palabras y si desencadenan alguna acción, pero bueno... ya sabemos quien tiene el poder y para nosotros que tenemos una influencia tan escasa lamentablemente por ahora nos queda observar, decepcionarnos, o hacernos a un lado y vivir nuestras vidas como mejor podamos educando a nuestros hijos y dedicarles el tiempo que necesitan, pero siempre disfrutando ;D la vida puede ser una gran carga o una gran alegría eso depende de cada uno ñ.ñ

Paulina Anguiano dijo...

Excelente blog y excelente post también. A veces leer una opinión así da esperanza de que en un futuro pueda cambiar la situación de nuestro país. Sin embargo la labor no es solo de los maestros, sino también de los padres.

Marquezdesade dijo...

Hasta que alguien comentó de la responsabilidad de los padres :p jeje

Bonito post de desahogo.

Marquezdesade dijo...

Este comentario va para quienes comentaron...

Notese que la mayoría acusaron, tanto a alumno como maestro y a Gobierno, sólo uno a los padres.

Después dijeron snif snif es cierto pero ya que hay que seguir la vida. 0.o WTF.

Por favor señores, ser maestro no es sólo ser docente y estar en la escuela, maestros todos somos y nuestros cercanos aprenden de nosotros toda la vida; si no te gusta que la educación este así Ponte la camisa y date cuenta que la tienes, sigue aprendiendo y enseñando tanto con actos y palabras... En fin todos somos maestros y alumnos toda la vida de una u otra forma, por hay deben empezar, que los snif no hacen nada. Chao chao

Maik Civeira dijo...

Muy de acuerdo, Marquez (Y)

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