jueves, 16 de abril de 2009

Baja la matrícula estudiantil en ciencias y humanidades

La matrícula estudiantil en ciencias y en un humanidades está a la baja. Lo que nos lleva a preguntar ¿qué carajo estudian los mexicanos entonces? Cosas importantísimas como Turismo, Diseño de Interiores y Ciencias de la Famlia, supongo. Aquí, la nota de La Jornada:


En 10 años se ha registrado una disminución en la población estudiantil de ciencias naturales y exactas –con una matrícula que decreció de 46 mil 213 a 46 mil 101– y un estancamiento en las carreras de educación y humanidades, situación que evidencia a un Estado que no le interesa pensarse “críticamente” y que está resignado a lo que le dicen las fuerzas de la globalización, señaló el experto Manuel Gil Antón.



De acuerdo con el estudio la Cobertura de la educación superior en México, editado por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), aunque las carreras de docente o matemático no han evolucionado positivamente en términos de su población, las profesiones de ingeniería y tecnología presentaron el más significativo repunte al pasar de 430 mil 578 alumnos a 738 mil 634 estudiantes en una década.



En oposición, el número de alumnos en las profesiones de corte humanístico apenas creció de 265 mil 398 a 274 mil 684, es decir, la cifra alcanzó los 9 mil 286 alumnos en ese periodo, lo que contrasta con los más de 308 mil jóvenes que optaron por el estudio en ingeniería y tecnología.



Investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana y uno de los autores de dicha investigación, Gil Antón señaló que mientras Brasil produce aviones, “nosotros ensamblamos Volksgawen. El modelo adoptado desde Miguel de la Madrid a la fecha no está ávido de conocimiento avanzado ni en ciencias ni en humanidades; en todo caso, está interesado en adaptar tecnología y tener buenos abogados para no pagar impuestos”.



Explicó que dicha evolución de la matrícula obedece a dos factores: uno, a que este esquema de desarrollo subordinado “adoptó algo que es muy de fondo y que es la no inversión en la producción de ciencia dura, de la cual derivaría una tecnología propia”.



De modo que estudiar ciencias, bajo un modelo que “no lo pide, y estudiar humanidades, cuando hay una profunda despreocupación de éstas en el país, choca además con el hecho de que muchos de los alumnos son pioneros en sus familias en entrar a la universidad”. Y culturalmente “están atados” a la expectativa de estudiar las carreras clásicas como administración, abogacía o contabilidad.



Un Estado que no cultiva la historia, la filosofía, las letras, la sociología, la pedagogía es un Estado “que no quiere pensar sobre sí mismo y que está a merced de lo que dicten las fuerzas de la globalización, sin que haya un modo de aprovechar a nuestro favor una parte de este fenómeno”, apuntó.



En tanto, el experto en educación de la UNAM, Javier Mendoza, otro de los autores de la investigación, consideró que el estancamiento del área educativa y de humanidades obedece fundamentalmente a la baja en el número de alumnos de la enseñanza normalista, en razón de que ya no se requieren más profesores de educación básica porque prácticamente se tiene una cobertura universal. Lo anterior, se debe a razones de “planeación educativa”, consideró.


8 comentarios:

Äriastóteles Lumínico dijo...

Espantoso mundo, no me cabe duda.

Kyuuketsuki dijo...

Sobre este déficit en la ciencia, pues es simplemente porque no reditúa y estamos centrados en carreras que dejen dinero, nada mas; la falta de apoyo a la investigación libre es una de las causas, porque según nuestros apuestos educólogos "no tiene fines prácticos". Olvidan (o no conocen, mas bien) que la investigación libre dio origen al descubrimiento de los rayos catódicos, que fueron una de las bases para la televisión.

De la humanidades mejor ni hablamos. No se si llegaste a leer hace tiempo un artículo de un sujeto llamado "Carlos Mota" en Milenio; ahi se refleja la mentalidad empresarial sobre las carreras como filosofía y letra.

Ego sum qui sum dijo...

¿Cómo no va a dominar la mentalidad empresarial si estamos gobernados por un partido de empresarios?

Saline dijo...

Nutrición podría ser una profesión que de verdad ayuda, pero aquí en México el nutriólogo sólo sirve para que los gordos bajen de peso (infructuosamente en la mayoría de los casos)

Y sí, México está jodido para la investigación, por eso digo que cuando sea científico (loco, por supuesto) huiré de aquí. En México, mi futuro sería sacar sangre, o tener una farmacia, cosas que son muy respetables, pero definitivamente no quiero eso.

Gracias, México, por tantas oportunidades =/

Karate Pig dijo...

peor aún es el hecho de que la raza decide su profesión guiada solamente por la busqueda del varo
una vez dentro de la universidad, el chiste es sacar el título, no aprender, ni siquiera son buenos abigados, ingenieros o contadores, son contados los casos de gente en verdad convencida de lo que hace,
a mi me parece que lo mismo para las universidades privadas que públicas el ejercicio de una profesión está anclado en los conectes, el servilismo y los runrunes..
pero bueno, esa ha sido mi experiencia,y quizás sólo estoy exagerando

Balam Mandos dijo...

karate pig no exagera, la realidad es mucho peor.

Ego sum qui sum dijo...

Todos dicen grandes verdades. Luego se preguntan porqué la gente inteligente se va de este país. Tenemos científicos en LHC pero aquí la gente ni sabe lo que es eso. Tenemos cineastas que gana en Cannes y aquí ni vemos sus películas.

Gracias por sus comentarios.

Sir David von Templo dijo...

Por eso los ingenieros odiamos a los de administracion de empresas.
(Los administradores de empresas son nuestros enemigos naturales).

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