lunes, 31 de enero de 2011

Guadalupe Victoria: Fundador de la Patria

A ver, niños, ¿estudiaron? Muy bien, a ver quién me dice, ¿quién fue el primer presidente de México? ¡Guadalupe Victoria! ¡Muy bien! A ver, ahora les pondré una más difícil: ¿quién es ese señor, de dónde salió y por qué fue nuestro primer presidente? Ah, no está tan fácil, ¿verdad?

Cuando estudiamos la primara, por lo menos los que rondan mi edad, y abordamos el tema de la Independencia, nos cuentan de cómo Hidalgo inició el movimiento, Morelos lo continuó y Guerrero lo consumó ¡y todos fuimos felices!

Tiempo después, cuando estudiamos bien la historia de la Independencia (en lo personal yo no supe bien el asunto hasta que estuve en la universidad) nos enteramos de muchos detallitos: por ejemplo, que el objetivo inicial del movimiento no fue Independencia, sino autonomía; que la Independencia se consumó finalmente porque un montón de gachupines y criollos riquillos no querían que se aplicaran en la Nueva España las leyes liberales que se habían implantado en la Península, y, finalmente, que el primer gobernante del México independiente fue un militar realista muy gandalla, que había combatido a los insurgentes y que pa' colmo se coronó Emperador: Agustín de Iturbide (que los derechosos ahora quieren convertir en el verdadero "Padre de la Patria", hágame usted el bendito favor).

Entonces todo suena muy mal: el proyecto de nación que tenían Morelos y sus seguidores había sido traicionado (adiós gobierno electo democráticamente, libertad de expresión y división de poderes; el nuevo "padre de la patria" no quiere a ninguno de ustedes en la nueva nación libre e independiente, humana y generosa, a la que entregamos nuestra existencia...). Los verdaderos héroes del movimiento, que luchaban por la creación de una sociedad más justa, habían sido eliminados, y nuestro país había nacido como una monarquía bastante culera y además incompetente. Es como si la Guerra de Independencia no hubiera servido para nada.

Y es por ello que hoy quiero presentarles a don José Miguel Ramón Adaucto Fernández y Félix, mejor conocido con el masculinísimo nombre de Guadalupe Victoria. De él sólo sabemos, como por pregunta de Maratón (o sea, de esas preguntas de las que sólo tienes que saber el dato para no pasar como ignorante, pero sin necesidad de conocer el trasfondo), que fue el primer presidente de México, pero por lo general no se nos dice nada de él. O sea, el iniciador y consumador de la Independencia de Estados Unidos fue George Washington, que además fue su primer presidente. El iniciador de nuestra Independencia fue Miguel Hidalgo, el consumador fue Vicente Guerrero y el primer presidente fue Guadalupe Victoria. WTF? ¿Qué está pasando? ¿Quién es ese señor?




Pues resulta que GV es una figura importantísima para entender por qué la Guerra de Independencia sí valió la pena, y conocer que, a pesar del cinismo y derrotismo que nos caracteriza, en nuestra historia sí hubo héroes.

José Miguel etc, etc, nació en 1786 en Tamazula, en el hoy estado de Durango, y quedó huérfano a muy temprana edad, por lo que fue criado por su tío, un cura. Estudió en el Seminario de Durango, pero eso del sacerdocio no le latió mucho, y como en esa época los hombres con mentes ambiciosas sólo podían ser curas o leguleyos, se fue al Colegio de San Idelfonso, de donde se graduó como Bachiller en Leyes en 1811, justo cuando la cosa estaba que ardía en el virreinato.

Movido por sus ideas liberales, se unió a las fuerzas insurgentes de Hermenegildo Galeana y luchó bajo las órdenes del mismísimo José María Morelos y Pavón. Entre febrero y mayo de 1812 resistió junto con las tropas insurgentes en el famoso Sitio de Cuautla, en el que la genialidad de Morelos y la valentía de sus hombres les permitieron romper el sitio en el que los tenían las fuerzas realistas, y escapar para reorganizarse.

En noviembre de 1812 participó en la famosa Toma de Oaxaca, una de las más espectaculares victorias de la insurgencia. Guadalupe Victoria tomó una fortificación llamada Juego de Pelota, que estaba rodeada por un profundo y ancho foso que los soldados rebeldes no se atrevían a cruzar. Entonces GV arrojó su espada del otro lado del foso y gritó: "¡Va mi espada en prenda, voy por ella!" y que se lanzó al agua, cruzó el foso a nado, cortó la soga del puente levadizo ¡y entraron los insurgentes al fortín! Palabra que así fue.

Contentísimo por esta Victoria, y porque era fan de la Virgen de Guadalupe, José Miguel decide cambiarse el nombre al que le conoció la posteridad. Morelos estaba tan contento por esta hazaña, que lo nombró General Brigadier y lo mandó a Veracruz. Allí, GV tomó el Puente del Rey, una posición estratégica que unía Xalapa con el Puerto de Veracruz, y donde se dedicó alegremente a asaltar convoyes que transportaban armas y fondos que llegaban desde España.

Luego vino el derrumbe: Morelos fue capturado y fusilado, y las tropas de Guadalupe Victoria fueron derrotadas en 1815. Entonces se trasladó a Nautal y siguió teniendo control sobre la zona de Veracruz hasta 1816, en que fue obligado una vez más a retirarse, esta vez Naolinco, todas locaciones en el actual estado de Veracruz. Por cierto, también en 1816 se enteró de que un convoy transportaba a la persona del nuevo virrey Juan Ruiz de Apodaca; GV atacó el convoy y estuvo a así tantito de capturar al virrey.

Con Apodaca en el gobierno, la ofensiva realista se intensificó, y para 1817 Guadalupe Victoria había perdido todo el territorio que alguna vez tuviera bajo su mando. El nuevo virrey ofreció un indulto a los insurgentes, que muchos aceptaron. Abandonado por sus hombres y acosado por las fuerzas de Su Majestad, se internó en la selva. Allí anduvo, escondido por más de tres años, cazando, pescando, recolectando lo que pudiera y haciendo la guerrilla él solito, y se convirtió en leyenda entre los aldeanos de Veracruz, que murmuraban sobre el extraño montaraz que a veces aparecía en los poblados. Por cierto, si no lo había mencionado, Guadalupe Victoria padecía epilepsia, condición que se agravó por andar a salto de mata durante tanto tiempo (por si no le sparecía lo suficientemente badass).

A finales de 1820, GV reapareció en el pueblo de Soledad y era tanto el prestigio que tenía, que en seguida una guarnición se unió a él para continuar la lucha. En 1821 se unió al Plan de Iguala que habían proclamado Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide. Para entonces, GV había logrado levantar a todo Veracruz en armas. El 27 de septiembre de 1821, México alcanzó la Independencia, y el resto es historia.

¿O no es así? Después de unos meses de Regencia, en 1822 Agustín de Iturbide fue proclamado Emperador de México por sus seguidores. Los independentistas de verdad, Vicente Guerrero, Nicolás Bravo, Andrés Quintana Roo y el mismo Guadalupe Victoria se quedaron de WTF? No era eso por lo que habían luchado. Guadalupe Victoria había combatido para hacer realidad el sueño de Morelos. Cuando se unió al Plan de Iguala había insistido en que la nueva nación debía ser una República. La sangre de Hidalgo, Allende, Morelos, Matamoros, Galeana y muchos otros mártires de la causa había sido traicionada por un oportunista que gobernaría sólo para la élite.




Así que los independentistas empezaron a reunirse en el punto favorito para cualquiera que quiere iniciar una revolución: la casa de don Miguel Domínguez y su ilustre esposa doña Josefa Ortiz. La conspiración fue descubierta (para variar) y sus participantes encarcelados. Todos fueron liberados al poco tiempo, excepto Guadalupe Victoria, quizá porque Iturbide lo consideraba especialmente peligroso. Pero GV escapó de la cárcel y estuvo escondido durante un tiempo hasta que a finales de 1822 estalló la Revolución de Casa Mata contra el Emperador Agustín I. Guadalupe Victoria se unió a la revuelta.

Aquí entra en escena otro ex-realista oportunista: Antonio López de Santa Anna, general realista que había luchado contra la insurgencia y que se había sumado al Plan de Iguala porque le vio mucha ventaja. Santa Anna se unió a Guadalupe Victoria, a quien ya conocía de tiempos de la Guerra de Independencia (o sea, fue su enemigo), y se aprovechó de su popularidad y prestigio para alborotar a la gente. Cuando Santa Anna y Victoria sufrieron una derrota a manos de las fuerzas imperiales, el primero quería salir huyendo a los Estados Unidos (no fuera a perder una pierna, o algo así). GV le dijo: "…Vaya usted a Veracruz y mantenga su posición y cuando le presenten la cabeza de Victoria, hágase a la mar... es un honor para usted estar a mi lado para defender la causa de la libertad." Santa Anna se quedó de a seis y no tuvo más opción que obedecerlo, mientras Guadalupe Victoria se rearmaba y continuaba la lucha.

En 1823 Iturbide fue finalmente derrocado y tuvo que huir a Europa. Poco después intentaría volver, pero sería descubierto y fusilado. Los independentistas formaron un gobierno provisional conformado por Pedro Negrete (de quien no sé nada, pero a juzgar por su nombre, debió haber sido el charro más chingón de la historia), Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria, quienes reorganizaron al país y convocaron a elecciones. El 2 de octubre (no se olvida) de 1824, electo por mayoría de votos, Guadalupe Victoria se convirtió en el primer presidente de México, cargo que asumiría el día 10. El 4 de octubre se proclamó la Constitución de 1824. La lucha había llegado a su fin.



Así pues, no es el 27 de septiembre de 1821 el día en que debería celebrarse la consumación de la Independencia, sino el 4 de octubre de 1824. En 1821 el esfuerzo de los héroes de la Independencia parecía no haber tenido caso. Es con la presidencia de Guadalupe Victoria y la Constitución que se reivindica la lucha iniciada por Hidalgo y Allende y se consuma el proyecto de nación de Morelos: México era una nación independiente, una república democrática y federal, con un gobierno basado en la soberanía popular y división de poderes, tal como lo había soñado Morelos en sus Sentimientos de la Nación. (Ah sí, era católica también... ¡detalles!)

Y eso no es todo. Como presidente, Guadalupe Victoria expulsó a los españoles de San Juan de Ulúa, creó la Marina Armada de México y el Colegio Militar, hizo efectiva la abolición de la esclavitud decretada por Hidalgo tantos años antes, logró que Estados Unidos y el Reino Unido reconocieran la Independencia de México y se enfrentó con éxito a varias rebeliones internas. Aún más, la primera revuelta de Texas se dio bajo su gobierno y él la supo reprimir. Apoyó el plan de Simón Bolívar para crear una sola nación hispanoamericana y envió ayuda financiera al Libertador de América. Y por si fuera poco, fue el único presidente en más de 30 años que logró concluir su periodo: todos los demás serían derrocados, asesinados, renunciados y demás.




En 1829, al entregarle la presidencia a Vicente Guerrero (nuestro primer presidente mulato, 180 años antes que Obama), Guadalupe Victoria le dijo: "...Ratifico la promesa de retirarme de todos los negocios públicos como ex presidente, pero si el país estuviera en peligro y fuera necesario dejar todo para salvarlo, usted sabe que no dudaré en sacrificarme..." Años después, protestó enérgicamente cuando se transformó el federalismo al centralismo, y entonces, célebremente, exclamó "¡Federación o muerte!" (¿les suena?). Su última acción pública fue como mediador en la Guerra de los Pasteles, en 1839 evitando con sus acciones diplomáticas que México entero fuera invadido por las tropas francesas.

Guadalupe Victoria murió en 1843 a causa de una complicación de sus ataques epilépticos.

A veces los mexicanos nos sentimos embargados por sentimientos cínicos y derrotistas, y tendemos a pensar que cada acción de la historia nacional está cubierta de oprobio, y es una muestra de la mezquindad e incompetencia de la raza mexicana. Cuando estudiamos procesos como la Independencia o la Revolución, al ver que tras estas luchas no se logró la nación soñada por los que las protagonizaron, nos desalentamos y tendemos a pensar que no sirvieron para nada (yo mismo me he expresado de esta manera).

Pero la verdad es que México ha tenido una historia difícil. A diferencia de otros países, en México no se ha iniciado una etapa de "ahora ya todo está bien" después de una revolución. Cada victoria conseguida en nombre de constituir una sociedad más justa ha costado mucha sangre. Los pequeños pasos de nuestro país hacia esa sociedad mejor se han dado, con mucho dolor, pero se han dado. No es la nuestra una historia en la que podamos decir "Ya estuvo, ahora vendrán tiempos mejores". No. La historia de México es una lucha constante. Por obtener independencia, por una república federal, por un estado laico, por una sociedad igualitaria, por justicia social... Y ahí han estado mexicanos y mexicanas (uff, ¿yo dije eso?) para ayudar a este país a dar esos pequeños y difíciles pasos. Guadalupe Victoria fue uno de ellos.




Y la lucha continúa...

12 comentarios:

El Xhabyra dijo...

a mi me gusta leer del Guadalupe-Reyes

;-)

Sir David von Templo dijo...

Un muy buen texto como siempre, mi estimado Ego. No tengo mucho que aportar, más que si es neceszario que el mexicano conozca a fondo su historia. Bien dijiste en una entrada anterior que no hay heroes impolutos ni villanos malos con carne, pero el onocer lo suficiente de historia nos permite entender porque algunos obraron como lo hicieron, y de esta manera sabremos quienes fueron verdaderos patriotas, en que momento lo fueron, y que podemos aprender de sus acciones.

Saludos.

Pancho "el autor" dijo...

Escuche una vez decir que todos los que hicieron revoluciones en México eran vagos revoltosos y demás, si lo pienso detenidamente puede que sea cierto, pero no puedo dejar de decir que eran vagos revoltosos con las ideas claras y los pies en la tierra.

Lo que me preocupa es que los narcos hagan algo similar y quien sabe si dentro de 100 años la religión oficial sea la de Malverde y El Chapo su profeta.

Muy buena entrada :)

Pith Zahot, El enemigo público dijo...

Sí, yo estoy con Pancho, no estamos muy lejos de eso.

Excelente entrada, como bien dijiste yo al igual que muchos no sabía más que su nombre qy qe fue el primero en gobernar, malditas escuelas de gobierno... ]Pero tú sí puedes decir que sabes más que un niño de primaria.¬¬

Saludos

MJS dijo...

Felicidades por la entrada. Conocer nuestra historia es entender muchas cosas y explicar nuestra identidad. Victoria es un ejemplo que no debe olvidarse, de honestidad, integridad y dedicación a un ideal. Lo que hizo, lo hizo por todos nosotros.

Anónimo dijo...

Hola Ego soy Paco de Pachuca. Excelente entrada, creo que deberías abrir una nueva categoría que se llamara "Historia mexicana para tarados" entre los cuales me incluyo jaja. Escuchaba en la radio el programa de Enrique Gánem a.k.a "El explicador" donde decía que éramos una nación joven, comparada por ejemplo con Inglaterra, la cual lleva casi 2000 años con tradiciones arraigas, o Francia que anda rayando los 1500 años de edad. Nosotros apenas llevamos 200, la mitad de los cuales nos la hemos pasado dándonos en la madre unos a otros o invadidos por nuestros adorables vecinos o por algún país europeo pretencioso, creo que no debemos darnos por vencidos tan rápido, y tu entrada nos dá la razón a todos los que pensamos que aún hay luz al final del tortuoso camino que estamos recorriendo. Me sumo a David von Templo en la petición, casi obligación del mexicano de conocer de manera profunda toda su historia ya que la mejor forma de recuperar la esperanza es retomando las ideas de aquellos que, como Guadalupe Victoria, pensaron que primero estaba la necesidad de ayudar a su país...

Danielov dijo...

Eso del cambio de nombre a mí me lo había platicado un profesor en la secundaria... de Educación Artística.

El de Historia era un ególatra que no salía de la historia "oficial" que proponía la SEP. Ya te imaginarás con lo que salía cuando se le preguntaba quién ganó realmente la Revolución Mexicana...

En cuanto a lo dem{as. yo también ignoraba sus aventuras. Como diría Luis González de Alba en "Las Mentiras de mis Maestros", la historia oficial mexicana se ha regodeado en hacer mártires de los fracasados próceres nacionales para crearnos un sentido de pertenencia con ellos. Y los héroes de a deveras no ayudan a ese proceso.

Saludos.

Anónimo dijo...

#Dedicado a los trabajadores del acero... ¡Sigan el camino de su arcoiris!"

Jajaja

tun
TUN
TUNTUN!
Everybody dance floor!

Amo ese capitulo

El Vago dijo...

Pues bien, nomás un par de palabras:

Me gustó.

Pasando a otra cosa resulta que yo tampoco andaba bien enterado de la vida y obra de don Lupe, pero igual no creo que deba culparse a los maestros... Vamos, son seres humanos educados en el mismo sistema que enseñan, ténganles paciencia...

Por cierto, me ganaste por completo con Zapata a la derecha del padre (de la república). Hay mucho que decir sobre el que mi abuelo llamaba "El Atila" (nomás que, para desgracia de los acomodados enemigos de Zapata, que han de estarse viendo en sus tumbas como tlaconetes salados, lo decía henchido de orgullo y respeto, que no de temor).

Aisling dijo...

Hola, Ego. Visito tu blog por primera vez (vine aquí por un link de twitter). Soy utrafan, por así decirlo, de Don Guadalupe Victoria, y me alegra que haya gente como tú a quien también le interese y que quiera dar a conocer más de su vida, porque la verdad es que los mexicanos sabemos muy poco de nuestros héroes que realmente valieron la pena y mucho de los que a lo mejor no eran tan "beneméritos" (creo que lo contrario de benemérito es "malnacido"). Seguiremos por aquí. :>

Héctor Coronado dijo...

Chingonas líneas para dar a conocer a un personaje del que todo mundo recuerda nomás su nombre. Completamente de acuerdo con el cierre chingón de tu post. México es una constante lucha, depende de nosotros que eso sea evolución y no saltapatrás.

Saludotes.

beo velez dijo...

maaaaaaaaa! ija, aun la tenia parada desde tu info de los satiros pero me la desparó y disipola la lust y me llene de honor y gloria, rabia ta<mbien, fue un vil pelanaaaa ese cabron,noo sabia eso deel, a mis32 añejos lo dscubrí....gracs totales pinche ego sum keson...


muerteeeeeo o victoriaaaa, recorde a publio scipio.

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