martes, 19 de abril de 2011

Neostalgia: Promociones



El capitalismo es una cosa bien feíta. ¿Sabían ustedes que las grandes corporaciones invierten menos dinero en la producción de bienes que en las estrategias mercadológicas para hacer que dichos bienes se vendan? O sea, una gran cantidad de energía y recursos se invierte no en hacer cosas que podamos necesitar o querer, sino en hacer que necesitemos y queramos esas cosas. Y lo peor es que pagamos por ello, pues esos gastos quedan sufragados por el precio del producto en cuestión.

Tomen una caja de Zucaritas. Ustedes no están pagando solamente por el cereal y el empaque. Están pagando por el diseño de la caja, por los juegos que vienen al reverso, por la producción de todos los comerciales, los anuncios publicitarios, por el señor que hace la voz del Tigre Toño y, por supuesto, por los juguetitos del cereal, que tuvieron que haber sido diseñados y fabricados con alguien, además de que se debió haber pagado una costosa licencia si se trata de las figuritas de personajes de la película del verano.

Pero cuando eres niño todo eso no te importa, ni te cruza por la cabeza, y realmente crees que los proveedores de golosinas y comida chatarra de verdad te están regalando algo. Siempre hay alguna promoción de porquerías que "regalan" juguetitos o tarjetitas y demás cosas por completo inútiles y de mala calidad. Pero algunas de estas promociones dejaron huella en nuestro imaginario. Su éxito fue tan rotundo y avasallador, que pasaron a formar parte de nuestra cultura. Así que, señoras y señores, con ustedes: PROMOCIONES NEOSTÁLGICAS.




Una de las primeras promociones que recuerdo de cuando estaba en la primaria, fueron los MONSTRUOS DE BOLSILLO. Si comprabas un paquetito de dulces Sonric's (que imagino no estaban nada baratos), te regalaban un sobrecito con 5 tarjetas de monstruos y una figurilla coleccionable. Los monstruos de la colección estaban geniales: toda clase de criaturas extravagantes y aterradoras estaban ahí: de la mitología, la literatura, el folclor, hasta la cultura pop. Desde Drácula hasta Godzilla, monstruos horribles de todo tipo eran coleccionables en esas espantosas pero encantadoras trajetitas.

También había unos cómics en los cuales se contaba la historia de los Monstruos de Bolsillo: dos equipos de monstruos, los buenos, dirigidos por Drácula, y los malos, dirigidos por el Hechicero, estaban en guerra en el mundo de Mounstrolandia, o como quiera que se llamara, y por error llegaron a nuestro mundo... pero aquí eran del tamaño de unos muñecos. Entonces eran adoptados por un par de niños que los ayudaban a luchar contra el mal a la vez que buscaban una forma de regresar a su mundo.



Como yo estaba obsesionado con monstruos, historias de terror, y todo es tipo de cosas, los Monstruos se convirtieron en un deleite para mí. Llegué a tener casi todas las tarjetas (los muñecos no me interesaban tanto). Pero en ese tiempo las señoras biempensantes se alarmaron por tanto monstruo y pegaron el grito en el cielo, argumentando que las tarjertas eran..

¡¡SATÁNICAS!!



Y como de niño sufría de pesadillas espantosas y terrores nocturnos (otro día les cuento) y crecí en una tierra de oscurantismo y superstición conocida como... ¡Tabasco!, el miedo se apoderó de mí y, para librarme de los fantasmas que me perseguían a cada paso, boté mis Monstruos de Bolsillo a la basura. Mi mamá me dijo que fui muy valiente por hacer eso, pero yo pienso que fue un rematado imbécil. Y ésta es una de las dos únicas cosas de las que me arrepiendo en la vida (la otra fue donar mi Ecto-1 a la caridad; pinches niños pobres, seguro ni lo aprovecharon bien).


Otra de las promociones que recuerdo con más cariño fue la de las TARJETAS T-K-CH de Marinela. En los pastelitos Marinela venían unas tarjetitas de buscar y encontrar objetos y personajes en una maraña de colores y formas disparatadas y atiborradas, al más puro estilo de ¿Dónde está Wally? Eran muy divertidas las pinches tarjetitas y desarrollé un gusto por resolverlas. Pronto acabé con todas las dichosas tarjetas y me vi en la necesidad de dibujar las mías propias para que las resolvieran mis amigos y parientes. ¡Qué bien jodía!




Pero una promoción que realmente estuvo pateando traseros fueron las PEPSI CARDS. Por esos días se acaba de morir Superman y las series animadas de Batman y los X-Men rockeaban las tardes televisivas, así que los cómics de superhéroes estaban muy, pero muy de moda. Las Pepsi Cards llegaron en el momento adecuado, cuando los preadolescentes descubríamos que en el mundo de los cómics podía haber mucha violencia y mujeres chenchualonas en spandex. La primera serie de tarjetas eran de Marvel. El arte y las escenas era impresionantes.




Como yo soy más de DC, aunque aprecié las de Marvel, ésas no las coleccioné. De las de DC, en cambio, las tengo casi todas (sólo me faltan las metálicas y esas cosas; incluso tengo el álbum). Son unas cosas bien chingonas las Pepsi Cards. Lo peor es que a mí ni me gustan las bebidas gasificadas, pero ni pedo, había que tomarlas y engordar para conseguir las Pepsi Cards... hasta que descubrí que empleados corruptos de los centros de canje te las vendían por una módica cantidad, sin tener que darles corcholatas ni eso.




Desde luego, las Pepsi Cards fueron objeto de persecución de las madres biempensantes, que consideraban que por tener a esos monigotes en poses agresivas y a esas mujerzuelas en poses cachondas eran...

¡¡SATÁNICAS!!



Ya cuando estaba en secundaria aparecieron los HIELOCOS. Eran unas chingaderitas que regalaba Coca-Cola al cambiar N corcholatas y no sé qué carajos. También eran muy divertidos esos muñequitos de plástico, con los que se podía jugar como si fueran canicas irregulares. Las formas y los personajes eran bastante creativos. Mi hermanito los coleccionaba, y yo jugaba con él. Uno de nuestros juegos favoritos era congelar los hielocos en grandes bloques de hielo y hacer expediciones al Polo Norte, donde desenterrábamos a esas legendarias criaturitas. La segunda serie, la que salió por ahí de algún Mundial de Fútbol, fue de Hielocos Futboleros, que eran mucho menos divertidos. Estaban chidos los Hielocos. Mmm... le voy a preguntar a mi hermano si aún los tiene...



Ah... pero sé lo que ustedes están pensando. ¿Cómo es que Ego no ha hablado de aquella promoción que marcó para siempre nuestra infancia? ¿Acaso no considera importante algo que sacudió la cultura mexicana? ¿Cómo es posible que se haya olvidado de los TAZOS?




Sí, los Tazos. La máxima de todas las promociones neostálgicas de nuestras vidas. Venían en Sabritas y no eran más que rueditas de plástico con imágenes de los Looney Tunes. ¡Pero cómo nos enloquecieron! Había que juntar todos los tazos posibles, y luego jugarlos para arrebatarle sus tazos a los otros niños. Juajuajuajuajua. Ah, no, yo siempre perdía en eso... Una de las mejores experiencias de comprar una bolsa de Fritos era encontrar un tazo nuevo en ella; y luego chupar el tazo, degustando esa única combinación de sabor a chilito con plástico. Después los Fritos valían madres. De hecho, llegó un momento en el que los niños tiraban las papitas y sólo se quedaban con el tazo... ¿no les dije que el capitalismo era una cosa muy feíta?




La palabra "Tazo" se volvió parte de nuestro vocabulario. Frases como "perder los tazos" pasaron a formar parte del lenguaje común. El chiste de aquel pobre niño que fue destazado (le robaron sus tazos) se repitió hasta el cansancio.

Después de los primeros Tazos, Supertazos y Megatazos de los Looney Tunes, llegaron los Tazos Prendidos, que tenían a los Tiny Toons (la caricatura noventera del momento) en hologramas tridimensionales bastante chidos, que además incluían frases de uso común, con las cuales, según el comercial, podías comunicarte con tus amigos. Estos tazos, como eran más blandengues, no sirvieron mucho para el combate, pero su sabor plasticoso mezclado con chilito era aún más sabroso que el de los tazos originales.




Luego llegaron los Gira-Tazos, que giraban como trompitos, creando unos efectos muy pachecos de combinación de colores. En ellos aparecían los Looney Tunes como personajes famosos (así aprendí quiénes fueron Simón Bolívar y José de San Martí). Poco después aparecieron los Super-Gira-Tazos, en los que los mismos personajes presentaban monumentos y lugares famosos... Y finalmente llegaron los Mega-Gira-Tazos, que aparte de girar tenían hologramas tridimensionales y presentaban ¡música y bailes de todo el mundo! Tuve todos los Gira-Tazos, pero luego nació mi sobrina, creció, un día llegó hasta donde estaban los Gira-Tazos y todo valió madres.




Al final, Sabritas no sabía qué hacer para que los niños siguieran comprando sus productos nocivos para la salud, y sacó los Tazos Armables, que tenían hendiduras para enganchar unos tazos con otros y hacer... bueno, no se podía hacer mucho con ellos. Venían con imágenes de caricaturas como Los Picapiedra, Los Supersónicos, Scooby-Doo, Popeye y... ¡Los Simpson! O, sea, qué pedo con eso. Éstos ya fueron los últimos tazos, pues no estaban, ni de lejos, tan chidos como los anteriores y la locura pasó...

Muuuuuchos años después, cuando estaba en secundaria (en realidad, en prepa, pero voy a decir "secundaria" para verme menos loser), estaba de moda Pokémon, y entonces alguien en Sabritas tuvo la espectacular idea de revivir los tazos. ¡Y los tazos volvieron! ¡En forma de Pokémon! Mi hermano y yo los coleccionamos TODOS y él aún los tiene. En los recreos me iba a jugar tazos con niños de primaria... que por lo regular me ganaban... Pero hasta en la pre... digo, en la secundaria se jugaban tazos, y no sólo los geeks usuales, sino cualquiera le entraba a las retas, aunque no le gustara Pokémon o no tuviera intención de coleccionar.





La locura llegó a niveles insospechados: los niños armaban broncas violentas sobre los tazos; las bolsas de papitas aún con producto eran arrojadas a la basura después de tomar el tazo; los niños faltaban a clases para quedarse jugando. Todo esto se sumó a que las señoras biempensantes consideraban que toas las cosas de Pokémon eran...

¡¡SATÁNICAS!!




Así que las Sabritas fueron prohibidas en la escuela y en su lugar empezaron a venderse productos Pico Rey (casualmente el hijo del dueño de esa empresa estudiaba ahí...) Los tazos siguieron por un tiempo más y finalmente desaparecieron por unos años. En años siguientes ha habido tazos de Yugi-Oh!, Mucha Lucha, Los Simpson, Dragon Ball, Bob Esponja, de luchadores, de Angry Birds... pero ninguno de ellos pegó realmente, y uno nada más ve los tazos y piensa "Pfff, una serie más de tazos". Ninguna tuvo ni tendrá el impacto de las series originales.

Y ya, con eso terminamos nuestro recorrido por las promociones neostálgicas. Espero que les haya gustado. Ahora que la edad no me permite comer comida chatarra, sólo me queda recordarlas con cariño. Ahí se ven.

25 comentarios:

El Xhabyra dijo...

todo es satanico!


jajaja

esttaba viendo la historia del roc el otro dia y segun cuando elvis empezo a ser transmitido por television, en estados unidos solo le hacian tomas de la cintura para arriba,...


que segun para que no se viera el movimiento de caderas!


que loco no?


te imaginas una shakira, una beyonce bailando en la tele en esos dias.

ULTRAMEGASATAAAAAANICO!


JAJAJAJa


xhaludos Ego!

Sir David von Templo dijo...

Ahhhhhh los tazos. Que bonitos recuerdos. Yo tengo un chingo de todos los que han salido desde pokemon.

¡De las Pepsi Cards ni se diga! Mis tíos las tuvieron TODAS. Las de Marvel y las de DC. Pero mis tias ojetes se las quedaron y no creo que me las quieran vender.

Y lo de las viejas todo-es-satánico, ni hablar. Pero les debo mucho. Ellas contribuyeron a forjar y concentrar mi odio al catolicismo en un brillante y puro diamante de apostatia y ateismo.

Que bonitos recuerdos.

Saludos.

Pablo Cabañas dijo...

Me tocó lo de la serie de Monster in my Pocket, eran mis favoritas y a pesar de estar muy nené (estaba yo en primero de primaria) a mí nunca me dieron miedo ;)
Y los tazos, igual me acuerdo de ellos, con decirle que el de los tazos armables era de la saga de Dragon Ball Z, mis favoritas viéndolo a la distancia del tiempo, pero perdidas :(

Y pues como a mi SÍ me gustaba (bueno, me sigue gustando) Pokémon, he coleccionado con mi hermano un sinfín de baratijas relacionados (hasta comenta mi hermano que en la secundaria se la pasaba con otros amigos hurgando en los basureros para agarrar las tapitas de Mirinda con dichas imágenes).

Saludos.

Pancho "el autor" dijo...

Me tocaron hielocos y tazos! de lo demás no D:

En la primaria los prohibieron y todo aquel que tenía tazos era perseguido y quemado en leña verde... no, solo te los quitaban y se los daban al hijo del coordinador ¬¬

gabo dijo...

a lo mejor ni te toco pero aun mas atras la promocion que rompio madres fue la de los cascos de la nfl de helados holanda

saludos

Gndrix dijo...

¡Máldito kraken de los monsturos de bolsillo!. ¡Nunca me salió!

Enrique Arias Valencia dijo...

No sabía que los Monstruos de bolsillo llegaron a México.

Yo vi las figuras y el comercial en inglés en Internet, buscando imágenes de la Coatlicue.

¿Alguno de ustedes tuvo la Coatlicue?

TheJab dijo...

1. ¿Por qué se escribe BIEMPENSANTE, pero se escribe BIENPLACIENTE?

2. Yo recuerdo, además de las ya mencionadas, uno promoción de Coca-Cola; el chiste era completar un álbum (cartón) con cincuenta corcholatas, las cuales traían personajes de Disney. Fue el primer gran trancazo.

3. Chiste viejo: ¿por qué no hay tazos de Winnie Pooh? R. Porque se llamarían ¡Pooh-tazos!

Anónimo dijo...

muy buen post.
pero antes de las pepsi cards de comics estuvieron las de Dick tracy...se acuerdan?
eran de acetato transparente y se podian formar diferentes caras.

también faltaron los Rompelokos marinela,
que eran unos mini rompecabezas de fomi..jajaa

los lentes que usan ahora los hipsters, antes salian en el nesquick en polvo.

los crecencios de tía rosa, que eran dinosaurios como de goma y los hechabas al agua y se convertían en una masa viscosa que efectivamente crecía en tamaño.

Viejo Verde en Sodoma dijo...

Invertir en un producto es lo que genera riqueza, para que después los chairos sueñen en repartirla.
Una cosa de verdad "feita" es que un asqueroso burócrata decida que comas o que te pongas.
A la economía de libre mercado solo la encuentran "feita" los conformistas que encuentran "feitos" el trabajo duro y el esfuerzo.
A las pruebas me remito: http://viejoverdeensodoma.blogspot.com/2011/04/esfuerzo-y-progreso.html

Rochy dijo...

Es que el capitalismo es...
¡¡SATÁNICO!!
Jajaja, muy buen post. Yo de los unicos que me acuerdo eran de las estampitas de los caballeros del zodiaco, pero tengo la sensación de que eran otros tiempos (y probablemente tambien eran satánicas).

Ya viste "capitalism, a love story"?

Yo creo que el libre mercado tiene sentido en muchos casos, en la gran mayoria. Tiene sentido matemáticamente. Pero (creo que) crea riqueza y desigualdad, por eso necesita un contrapeso. Para que no haya niños tirando sabritas a la basura, siendo que hay tantos niños en África que...

Santa Mariana dijo...

genial! qué padre!!! yo amaba los hielocos saoy fan de todo coca-cola y adicta a ella... mmmmmmm

Y oh por dios! sabes! yo enmicaba mis tazos para que nos e rayaran u_u jajajajajajaja toda ñoña :D

alida corey dijo...

Muy bueno!!! Mi hombre y yo tenemos colecciones de hielocos con todo y tarjetitas, la primera generación de tazos cuando estábamos en primaria de los looney tunes y una de las pepsicards. Me acuerdo que tenía mi mamá los cascos de la NFL de unos como conitos de holanda, cómo comíamos nieve en esa época, y según yo eran rompecocos de marinela porque tenías que armar unos cubitos, yo los conseguía tragando barritas todo el día que costaban 50 centavos. Uff qué época soy adicta a los 90's Saludos Ego ;)

Francisco Alcalá dijo...

¡Cuántos recuerdos! En una ocasión estuve en un proyecto para Sabritas, y me contaron que nunca se imaginaron el éxito que iban a tener los tazos, hasta el día de hoy la promoción más exitosa, por mucho, de los productos chatarra de la carita feliz.

(Por cierto, la carita de Sabritas tiene nombre: se llama "Oscar, la papa feliz", derivada de la mascota original de Frito-Lay, un espantoso monigote que se supone era una papa caricaturizada y supuestamente "simpática".)

Yo recuerdo en particular dos promociones que me gustaron mucho de niño. Una, eran unas figuritas que salían en las cajas de cereal de Kellogg's que se llamaban "andarines" o "andariegos", algo así. Salía una planilla de plástico con piezas que se separaban y armaban, formando una figurita con pies y un "contrapeso". Lo interesante es que se amarraba un hilo entre la figurita y el contrapeso, colocabas la figurita cerca de la orilla de la mesa con el contrapeso colgando, y la figurita caminaba sola (!). Me encantaban.

La otra promoción que recuerdo con gusto fue una de "plasticromos", que venían en los productos Bimbo. También te vendían el album para coleccionar los cromos, que eran unas etiquetas gruesas, plastificadas. Lo interesante es que eran educativas, con temas más bien científicos (astronomía, biología, electricidad, etc). La verdad, mucho mejor que los dichosos tazos.

Estas promociones salieron cuando yo era niño, hace más de 30 años.

Buena entrada, Ego. Saludos.

Francisco Alcalá dijo...

gabo: cierto, los casquitos de Holanda rifaban... pero me gustaban más los que sacó "Danesa 33" (creo que esa nevería ya no existe), eran muy parecidos a los de Holanda pero más grandes y más parecidos a los cascos reales. Lo mejor era ponerles las etiquetas y que no quedaran feos.

Eso fue hace 30 años... yo tenía 8 y una particular afición por el futbol americano que fui perdiendo, aunque todavía me gusta verlo de vez en cuando por la tele.

Saludos.

Ego dijo...

¡Gracias a todos por sus comentarios, y por compartir sus experiencias!

Creacionismo: "VETE A CASA" dijo...

Gracias Maik, tienes una facilidad para transportarlo a uno a esa infancia que muchos quieren olvidar (yo no) gracias Broderer, animaste mi niño interno.

Anónimo dijo...

Heey! menn tengo 27 añoss, y obtuvee muchas colecciones de las que mencionass, que bonitoss recuerdoss, desgraciadamentee el cambio de residenciaa me hisso perder algunass, se me salvaron los taZos de Looney tunes(todos),pokemon, dragon ball Z, y una coleccion ke no mencionas, salia en KELLOgS, de la seleccion mexicana, figuritas de los Futbolistas, no se si la recuerden, pero está padrisima! saludos

Ego dijo...

@Anónimo: ¡Hey! Yo = tengo 27. Recuerdo todo eso. Como no me gusta el fúbtol, no me acordaba de esas figuritas (ni las coleccioné), pero en fin, sí que bonitos recuerdos. Saludos XD

Gndrix dijo...

Con el tiempo lamenté mucho haber tirado mis monstruos de bolsillo, en fin. Por cierto faltó un Cthulhu en esa colección, me parece imperdonable, no creo que tenga derechos de autor.

Anónimo dijo...

EXCELENTE APORTE!!! Mi padre, un cabrón, a cada rato me tiraba mis pinches tazos, pero juntaba algunos y recuperaba muchos (era bueno jugando, jeje). Me gustaban mucho los rompecocos marinela... aún recuerdo el olor del fomi. Tenia los cubitos, eran 6 colores (negro, blanco, azul, rosa, amarillo y gris), los rompecocos madmoledos (o algo así), de fomi, unas figuras raras, que recuerdo bien traté de coleccionar rápido pero la puta promoción no tardó. hubo otros rompecocos, grandes, de plástico, que salían en unos paquetes de marinela como de 20 pesos (6 figuras, tengo todos salvo el que era una esfera). HIELOCOS: aún conservo unos 12, entre los alien y los que brillan en la obscuridad). Otra promoción genial fue la de los camioncitos cocalola, eran como 5 y los tenía todos... Y los pepsilindros de looney tunes que cambiaban de color (uno de dizzi morado, babster azul, el jamon naranja, calamidad creo verde... y no sé que otros)

Pero las promociónes, para mi más brillantes (junto a los tazos) fueron 2 de tarjetas:
-Las tarjetas 3D de bimbo, donde tenias que bisquear para ver una figura "salir". Las tenía todas...

-Las TARJETAS TKCH de marinela... las tenía TODITAS, junto con las lupas que salian en los pay, en muy buen estado.

¿Que pasó con mis tesoros irrecuperables de la niñez? El cabrón de mi padre se las llevó a los jodidos pobres de mis primos en el campo, "porque yo ya estaba grande" (a mis 14 años... CABRÓN!!! y obviamente no me di cuenta cuando lo hizo). ¿Qué habrán hecho esos pendejos con mis tesoros? seguramente no les vieron chiste, y ni sabian que cosa era un tazo, y a la basura... MIERDA!!!!!!!!!!!!!!!!

Bueno, gracias por el excelente aporte, aún me siento como si me estuvieran sodomisando de pensar como el cabrón de mi padre (lo estimo, pero ahí si me jodió) echó en una bolsa de plástico tazos, tarjetas, pepsilindros, camioncitos, rompecocos, hielocos... y prácticamente a la basura.

Ego dijo...

@Anónimo: ¡Gracias por compartir tus experiencias! XD

Fer GR dijo...

que genial Post, y muy chidos recuerdos =D

Anónimo dijo...

saludos hermanos,, creoo se olvidan tambien de los fantasticos tazos de los caballeros del zodiaco, a mi igual ke los de looney tunes, dragon ball, tamnien como olvidar a los de ranma 1/2, pokemon, jaja yugi oh,, pero de todos esos los de los caballeros del zodiaco marcaron mi vida, como olvidar de las historias satanicas de lo tazos de los looney tunes de holograma ( ke si tenias uno de elvira te salia y te mataba, y era una paranoia en mi primaria, y tambien ke te salia en los baños, jaja ke miedo no? ) pero viejas epocas, y ps no recuerdo ke fue de mi coleccion de hielocos, de los tazos de dragon ball y de los caballeros del zodiaco,, recuerdo ke solo me kedo el de ikki ave fenix y me lo robo un primo de guadalajara, yo soy de slp city y ps ya van para 10 años ke ni lo veo al puto, jaja pero ke buenas epocas, si alguien vende colecciones de ese tiempo contactenme, astral_1320@hotmail.com, saludos.

Ego dijo...

¡Jajajajaja! Esa leyenda del tazo de Elvira está buenísima. No me la sabía. XD

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