lunes, 12 de septiembre de 2011

Y Dios creó al simio a Su imagen y semejanza... (Parte I)

Cuidaos de la bestia Hombre, pues él es el peón del Demonio. Entre los primates de Dios, sólo él mata por deporte, o por lujuria, o codicia. Sí, él asesinará a su hermano para poseer su tierra. No lo dejéis crecer en grandes números, pues hará un desierto de su hogar y del vuestro. ¡Repudiadlo! Regresadlo a su madriguera en la selva, pues él es el portador de la muerte.

Pergamino Sagrado de los Simios


Mil novecientos sesenta y ocho. ¡Vaya año! No todos los años sucede una serie de acontecimientos que cambian el mundo. Y no todos los años aparecen clásicos inolvidables del cine en sus géneros fantásticos: 2001: Odisea del Espacio, Barbarella: Reina de la Galaxia, El Bebé de Rosemary, La Noche de los Muertos Vivientes... y, por supuesto, El Planeta de los Simios.

Una de las mejores cintas de ciencia ficción de todos los tiempos (yo la pondría entre las 10 primeras, por lo menos) y una de mis películas favoritas de toda la vida, El Planeta de los Simios se convirtió en un clásico instantáneo que engendró 4 secuelas, dos series de TV, varias series de cómics, un refrito y un reboot que estará acosándonos la siguiente década. ¿Qué tiene de especial esta película? ¿Qué nos ha fascinado tanto de ella como para que sigamos tratando de contar y reinterpretar esa misma historia logrando, en el mejor de los casos, sólo algún ejercicio interesante?

Es que El Planeta de los Simios es una historia que habla de la naturaleza humana, de sus aspectos más oscuros y despreciables, aquéllos que tratamos de ocultar, negar y reprimir. Y es que al final, el Planeta de los Simios no orbita en una galaxia lejana, ni en una dimensión paralela: es nuestro mundo. Nosotros somos el Planeta de los Simios.

Con esta serie de entradas haré un recorrido por esta saga cinematográfica que ya cuenta con varias entregas. Espero que la disfruten. MAYOR SPOILERS AHEAD!



EL PLANETA DE LOS SIMIOS
(Planet of the Apes, 1968) 
Dir: Franklin J Shaffner
Reparto: Charlton Heston, Maurice Evans, Kim Hunter, Roddy McDowall y Linda Harrison


La película que lo inició todo tiene su verdadero origen en la novela del francés Pierre Bouelle, La planète des singes (1963). La novela difiere grandemente de la adaptación cinematográfica en varios aspectos, principalmente en que en la primera los simios desarrollan una civilización altamente tecnológica y que el final es por completo distinto. Éste se lo debemos al guionista Rod Serling, creador de la Dimensión Desconocida, y que escribió un primer tratamiento para este film.

¿Qué se puede decir de esta película? Cuando parecía ser un churro de serie B, se convirtió en un gran clásico, un precioso ejemplo de la magia del cine, gracias al trabajo de dirección, a las soberbias actuaciones, el creativo diseño de producción, los memorables personajes muy bien escrito y diseñados y, sobre todo, unos diálogos tan chingones que siguen haciendo que se me ponga la carne de gallina. Pocas películas han legado a la posteridad tantas citas célebres de tal fuerza.

Díganme, sin embargo: el hombre, esa maravilla del universo, esa gloriosa paradoja que me envió a las estrellas, ¿aún hace la guerra contra su hermano y deja que los hijos de su prójimo mueran de hambre?


George Taylor, el personaje principal, interpretado por un gigantesco Charlton Heston, es un hombre cínico y misántropo que se ofrece como voluntario para un viaje interestelar del que sabe que nunca regresará, por dos razones: 1) nada lo ata en la Tierra, pues odia a todos y todo; 2) cree que "allá afuera" tiene que existir algo mejor que el hombre. Taylor está ahí para recordar a sus dos compañeros la futilidad de la vida y de todos los esfuerzos humanos. La carcajada demencial que se echa cuando otro de los astronautas enarbola la bandera estadounidense para reclamar el planeta recién conquistado da cuenta de todo ello.

Otro gran personaje es la Doctora Zira, interpretada por Kim Hunter. Zira es una mujer chimpancé inteligente y valerosa. Cornelius, interpretado por Roddy McDowell, es un buen personaje también, pero es Zira quien lleva los pantalones, luchando osadamente contra cualquier obstáculo que le estorbe para alcanzar el conocimiento y la justicia. Es como una Marie Curie de los simios.

Toda mi vida he esperado tu llegada, y la he temido. Es verdad: siempre supe sobre el hombre. Por la evidencia, creo que su inteligencia camina lado a lado con su estupidez. Sus emociones rigen su cerebro. Necesita ser una criatura belicosa que haga la guerra contra todo lo que le rodea, incluso contra sí mismo.


Pero sin duda quien se roba la película es el Dr. Zaius, interpretado magistralmente por Maurice Evans. El Dr. Zaius es un orangután, la élite de la sociedad simia, en la que ocupa el cargo de Ministro de Ciencia y Defensor de la Fe, pues "no hay conflicto entre la fe y la ciencia... la verdadera ciencia". Como todo en esta película, el papel del Dr. Zaius cambia de significado cuando se ve por segunda vez, ya conociendo la tremenda revelación final. En una primera impresión, Zaius parecería el villano de la historia, un orangután fanático, intolerante y retrógrado, cuyas acciones están encaminadas a osbtaculizar el conocimiento de la verdad y a esclavizar o destruir a Taylor.

Cuando vemos la película por segunda vez, entonces nos damos cuenta de lo profundo y complejo que es el personaje de Zaius. Su misión es la más difícil: conociendo la verdad acerca del origen de su mundo, debe mantenerla en secreto para preservar su sociedad y erigirse como Defensor de la Fe. Zaius, el único que conoce la terrible verdad, se encuentra completamente solo, esperando con temor el regreso de la criatura que convirtió "un paraíso en un desierto". Lejos de ser un malvado, hace lo que hace para proteger su mundo y su forma de vida. Incluso con Zira y Cornelius es compasivo y condescendiente, y antes de querer hacerles daño, trata de disuadirlos de continuar sus investigaciones.



Take your stinking paws off me, you damn dirty ape!


El Planeta de los Simios es, ante todo, una lección de humildad. La fortaleza de las imágenes de los humanos siendo enjaulados, maltratados y disecados por los simios nos obliga a colocarnos en el lugar del otro. Y nos vemos reflejados, como en un espejo, en la sociedad de los simios, como un montón de animalitos que usan ropa y adoran a un Dios, al que imaginan tal y como ellos, por lo cual se sienten superiores a todas las otras criaturas de la creación. 

Pero con todo, los simios crean una sociedad más justa y pacífica que la humana: ellos no se matan, explotan o esclavizan entre sí; ellos no devastan la tierra en un lunático impulso por satisfacer una codicia insaciable. Viendo por segunda vez esta película, uno comparte el temor de Zaius ante la presencia de Taylor, y comparte el dolor, la frustración de Taylor cuando descubre la verdad: nosotros lo hicimos, destruimos nuestro mundo, y por ello merecemos descender y volver a la selva como animales. Quizá otra especie lo haga mejor...

You Maniacs! You blew it up! Damn you! God damn you all to hell!

No es casualidad que la Estatua de la Libertad haya sido escogida como símbolo para el final de la cinta. Ver este ícono del orgullo yanqui reducido a herrumbre debió ser un shock para el público de la época: significaba la pérdida de todos los supuestos logros y avances de la civilización, convertidos en cenizas por la misma brutalidad humana.

Creo que El Planeta de los Simios es insuperable y que las secuelas y refritos sobran, por tener poco o nada que aportar al conduntende discurso de esta gran obra cinematográfica. Con todo, por no dejar, a partir de la próxima entrada, revisaré las subsecuentes películas, una por una. Estén pendientes. Mientras tanto, los dejo con esta joyita:



4 comentarios:

Sir David von Templo dijo...

Magistral entrada mi estimado. Esa es una de las peliculas que me marcaron cuando era un mugre escuincle meon. Tan solo (¿'solo' lleva o no lleva acento? Pinche RAE) la frase que escogiste como título a esta entrada es la hostia.

Sigue con este análisis mi estimado. Saludos.

Danielov dijo...

La acabo de ver la semana pasada luego que vi "Rise of the Planet of the Apes". Nunca la había visto completa. Las implicaciones son enormes y bastante espesas.

En el videoclub pitero de por mi casa nada más tenían esa; ninguna de las demás, fuera del refrito de Tim Burton. ¿Sí pudiste organizar el maratón?

Saludos.

Miguel dijo...

La acabo de ver en Netflix y me encantó! :) Ahí me tenías agitando el puño, haha! Por cierto, el video que metiste en la entrada ya no existe, por que el usuario lo borró, que era?

Saludos!

Ego dijo...

@Miguel: Ups! Gracias por avisar. Ya está corregido ese error. :)

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