miércoles, 27 de abril de 2011

¡Qué difícil era ser superhéroe en los 90!

Oh, sí... Lo recuerdo perfectamente... Yo estaba mirando las caricaturas vespertinas por televisión abierta, cuando escuché la noticia que sacudió al mundo. Pronto ésta apareció en todos los medios: TV, radio, prensa (no había Internet)... estaba en boca de todos, y todos estaban igualmente shockeados; incluso había quienes se resistían a creerlo. La noticia: Superman había muerto.




Era el año de 1992, y nadie lo había visto venir. Parecía algo increíble; había vivido por 54 años y parecía que nunca moriría. Pero el final llegó hasta para él. Y murió de forma honrosa, luchando para salvarnos a todos nosotros. En seguida, nos lanzamos por una copia de la historieta (yo no, pero leí las de mis amigos). Claro, hoy en día TOOOOOOOODOS los personajes de cómic mueren y reviven todo el tiempo (ya hasta la tía May murió y revivió, y tengo entendido que hace poquito revivieron a Gwen Stacy; creo que sólo el tío Ben y los Wayne han tenido la decencia de permanecer muertos). Pero en ese lejano año la muerte de un héroe era algo completamente nuevo e inaudito.

¿Por qué se murió Superman? Bueno, pues, porque ya no vendía. Y la treta funcionó: después de la Muerte de Superman, se dio a nivel mundial el "boom" de los cómics de superhéroes, que revitalizó el género. Casi todos los varones de mi generación empezaron a leer cómics en ese momento; hacerlo había dejado de ser una actividad para los nerds e inadaptados: no podías estar in si no sabías qué pedo con la boda de Scott y Jean. Claro, conforme progresó la década, muchos dejaron de leer cómics, y sólo unos cuantos siguieron haciéndolo a lo largo del tiempo (los más inteligentes, obviamente, ji ji ji).

Irónicamente, yo compré pocos cómics por esos días y más bien leí los que compraban mis amigos. Fue hasta la adolescencia (en la segunda mitad de la década) que empecé a coleccionar cómics seriamente. En la primaria veía sobre todo dos series animadas que fueron también parte del boom: Batman y X-Men. Ambas se estrenaron en aquel mismo 1992, al igual que la película Batman Regresa, así que había muchas razones para que los superhéroes estuvieran de moda (por esos años también salieron las Pepsi Cards).

Ambas series eran muy chingonas, a pesar de que cada una apostó por un estilo diferente. Batman tenía un diseño retro, art decò, muy particular y muy chingón, que hace a la serie intemporal (y fue la primera serie animada dibujada sobre fondo negro y no blanco). Además, Batman recuperaba el tono oscuro y trágico de las películas de Tim Burton (y hasta el tema musical de Danny Elfman), y se enfocaba mucho en la psique del personaje principal. Otro plus: al contrario de muchas series animadas americanas en las que la animación del openning pateaba traseros y la del resto de la caricatura estaba toda tiesa y fea, ¡en Batman, cada segundo de animación era una obra de arte!




La serie dio origen a todo un universo animado de DC con continuidad interna muy sólida y con muchas series muy chingonas, como Superman, Batman Beyond y JL. Fue el éxito de Universo Animado DC, que abarcaba varias seres con una continuidad compartida lo que hizo que el actual Universo Cinemático de Marvel fuera siquiera concebible. Hoy los niños tienen a Batman: The Brave and the Bold, que es como regresar a la época de "Batman conoce a Scooby-Doo" en los 70's... ¿Qué? ¿¿¿Que van a hacer otro crossover de Batman con Scooby-Doo en esta nueva serie??? No mamen, niños: que fea década les tocó vivir.

Por otro lado, los creadores de X-Men se esforzaron mucho por hacer que se viera lo más parecido al cómic, no sólo en diseño de personajes y escenarios, sino en los colores y la textura. (esto hace que la serie se vea un poco envejecida, a diferencia de la del Encapotado, pero eso es también parte de su encanto). Además, la serie de X-Men estaba organizada por sagas, que duraban una temporada cada una, a diferencia de los episodios inconexos con las que solían trabajar las demás series animadas. Dichas sagas eran las mismas que las del cómic, y así muchos de nosotros pudimos ver la saga de la Fénix Oscura, o la de Días del Futuro Pasado (sea lo que sea que eso signifique). Ahí decidirán ustedes cuál serie les gusta más: Bats o los X-Men.

Pero eso sí: X-Men tenía el que debe ser el peor trabajo en la historia del doblaje en México. ¿¿¿Wolverine = Guepardo??? ¿A qué clase de retrasado mental se le ocurrió bautizar a un héroe cuyo principal atributo son sus garras rectráctiles, con el nombre del único felino en el mundo que no puede retraer sus garras? Además, el que se hacía la voz de Logan era Herman López, o sea el mismo que hace de Otto, de Los Simpson. ¿POR QUÉ? ¿Rogue = Titania? ¿Sabertooth = Leónidas? WTF? Y a Jean (yin) la llamaban, por alguna razón Jane (yéin). ¿QUÉ PEDO CON SUS VIDAS? Y peor, en el openning de la serie el narrador, al leer el título, decía "¡Equis Men!". ¿O sea, jelou? O lo dices en español, "Hombres Equis", o lo dices en inglés, "Ex Men". ¡Carajo!




Hubo otras series de Marvel a lo largo de la década: Spider-Man, Fantastic Four, Iron Man, que a mi gusto no alcanzaron a las del Universo Animado DC en cuanto a calidad de animación y narrativa. Pero dejemos de lado las adaptaciones para la TV, regresemos a los cómics.

La Muerte de Superman fue tal éxito en ventas (aunque no es una historia muy buena, y medio escrita al vapor, la verdad sea dicha), que los editores de cómics decidieron que lo que le hacía falta al mercado era arriesgarse a hacer cambios drásticos. En efecto, desde su aparición en los 30, los superhéroes eran siempre iguales y nunca nada cambiada en sus vidas. En los 60 llegó Stan Lee y revolucionó el medio, pero en general las vidas de los héroes permanecían estacionarias. En los 80 ocurrieron series como Watchmen, Dark Knight Returns y Crisis in Infinite Earths, y se tomó la decisión de hacer a los superhéroes más adultos, y "resetear" la continuidad de los cómics de DC.

Sin embargo, para principios de los 90 el género se había estancado una vez más, y muchas de las iniciativas por hacer que los cómics fueran un poco más sobrios y realistas (como en el Batman: Year One de Frank Miller, o el Superman: Man of Steel de John Byrne) se había abandonado por completo. Así que era el momento de soltarse el chongo y empezar a experimentar con los personajes de siempre. ¿Y qué fue lo que pasó? La anarquía.




Así como mataron a Superman, decidieron mandar a un luchador mexicano que tomaba esteroides para romperle la columna vertebral a Batman y dejarlo inválido, por lo que Bruce Wayne no tuvo más opción que retirarse y entrenar a otro Batman, un suizo orate y homicida criado por una orden de monjes fanáticos dementes que vivían en los Alpes. ¿Tiene mucho sentido, no? Claro que Bruce se curó de su espina dorsal irremediablemete quebrada, se puteó al otro Batman y todo volvió a la normalidad... hasta que un terremoto destruyó Ciudad Gótica y ésta se convirtió en Tierra de Nadie por poco más de un año. ¡Qué bonito!


El Batman de los 90

Luego decidieron que Hal Jordan, alias Linterna Verde, se volviera loco, matara a un montón de gente y acabara con la Corporación de los Linternas Verdes, para después intentar reconstruir la continuidad del espacio-tiempo, con lo que casi destruye el universo. Pero eso sí, Jordan después salvó al mundo dando su vida para destruir al Devorador de Soles, el cual, como su nombre lo dice, iba a comerse el sol. Ah, pero unos años después regresaría como El Espectro, la encarnación de la Ira de Dios, obligado a castigar el Pecado en el Universo para redimir sus crímenes. En fin, de los miles de Linternas Verdes que había en el Universo, sólo quedó uno, un muchachito enclenque y medio pendejo conocido como Kyle Rayner.





Resumen gráfico de los desmadres que sufrió Linterna Verde en los 90's

Luego, Lex Luthor se enfermó de cáncer por tantos experimentos con kryptonita, fingió su muerte y pasó su cerebro a un clon más joven de sí mismo, con lo que se hizo pasar por su hijo ilegítimo, Lex Luthor II, el cual en un arranque de locura decidió destruir Metrópolis con una lluvia de misiles; luego volvió a pasar su cerebro a otro clon de sí mismo, pero dijo que el que cometió los crímenes era un clon malvado, pero en realidad él era el clon... y el otro clon también... o algo así. Ah, sí, Luthor se casó con una mujer que luego resultó haber vivido quién sabe cuántos cientos de años y con ella tuvo una hija llamada Lena, la cual murió cuando los editores vieron que no chambearía el asunto... ¿O no es así? Luthor también compró el Diario El Planeta y despidió a Clark Kent, pero luego Bruce Wayne compró el diario y le devolvió el trabajo a su compadre. Al final de la década, Luthor se convirtió en presidente de los Estados Unidos.


El Lex Luthor de los 90

Y luego llegó Peter David, un escritor famoso por crear excelentes historias sobre personajes que de otra forma habrían quedado anquilosados. Para ello, David hacía cambios radicales, y muy polémicos en los personajes a los que trataba de revitalizar. Uno de ellos fue hacer que Hulk fuera gris en vez de verde, e inteligente en vez de estúpido. Otra serie de cambios fue sufrida por Aquaman, uno de los héroes más ñoños de DC. A Aquaman le dieron un pasado trágico, le mataron al hijo, lo volvieron depresivo y hasta hicieron que unas pirañas le comieran la mano (aunque no todo lo hizo David). El resultado: Aquaman se convirtió en uno de los héroes más cabrones del Universo DC:

Aquaman fue chingón... en los 90

Peter David trabajó también con Superchica. En los 90, ésta no era la prima de Superman, como lo fue antes y lo es después de esa extraña década. Superchica era una masa amorfa de protomateria superpoderosa proveniente de un universo de bolsillo (no me pregunten). Era un personaje bastante soso, así que Peter David la tomó, la fusionó con una chica medio darketa anarquistoide con problemas de promiscuidad, drogas y cultos satánicos, y creó a una Superchica que era una especie de "ángel terreno" que tenía muchas aventuras con temas religiosos. Debo decir que, por más extraño que suene, ésta fue la mejor época de Superchica: la serie era superchingona (incluso mejor que la del mismo Superman en esa misma época), con historias oscuras, temas muy adultos y un personaje genialmente escrito.


La Superchica de Peter David, en los 90

Otros cambios radicales se llevaron a cabo: al Átomo lo volvieron adolescente, a Flecha Verde (Oliver Queen) lo mataron y lo sustituyeron por su hijo ilegítimo (Connor Hawke); a Guy Gardner le quitaron su anillo de Linterna Verde y le "descubrieron" que tenía un ancestro extraterrestre, que le dio nuevos poderes, y a la Mujer Maravilla la hicieron vestirse como puta, la mataron, la sustituyeron con su madre (que como es inmortal se veía igual de joven y buenona), la convirtieron en una diosa del Olimpo y luego la volvieron a la normalidad.


Los 90 exigían que Wonder Woman se vistiera como puta


Los locos cambios no ocurrieron sólo en DC. En Marvel, a Wolverine le sacaron el adamántium y lo dejaron con garras de hueso (que, para efectos prácticos, eran igual de fuertes) y luego le volvieron a meter el adamántium (no me pregunten cómo). A Spider-Man lo clonaron, y su clon se llamaba Ben Reilly, que era igual pero güero, y adoptó la identidad de Scarlet Spider, aunque luego también fue Spider-Man; pero luego resultó que el clon era Peter Parker y no Ben Riley, y luego mataron a Ben Reilly, porque él era el clon, pero no era el clon... o algo así (se acababa de clonar a Dolly y, como ven, eso de los clones nadie lo entendía, pero estaba muy de moda). También tuvo una hija, pero la mataron, pero no murió y se convirtió en Spider-Girl... y también se murió la tía May, pero no era ella, sino una actriz hipnotizada para creer que era ella... y en fin, por eso no leo Marvel.


El Spider-Man (o Scarlet Spider) de los 90

Pero si de cambios extremos se trata, el más infame, sin duda es éste:

Superman, en su peor momento: los 90

Cuando Superman regresó de la muerte (OBVIAMENTE iba a hacerlo) anduvo con un look medio grunge muy noventero que incluía cabello largo y... bueno, básicamente cabello largo (cómo la gente no notó que por esos días Clark Kent también traía el cabello largo, es un msiterio). Pero después vinieron sagas como La Muerte de Clark Kent y Superman, ¿muerto otra vez? en un intento bastante chafa y desesperado por repetir el éxito de la (primera) muerte de Superman. Y, como decía, el más infame de esos intentos fue convertir a Superman en un ser de energía pura y color azul, que tenía poderes totalmente distintos a los del Superman de siempre. Pero no, miento, el VERDADERAMENTE más infame de todos esos cambios fue éste:



¿Pero qué...? Ah, claro: los 90.

Así es, no contentos con convertir a Superman en un letrero de neón con patas, lo dividieron en dos: Superman Rojo y Superman Azul... Por suerte, los editores se dieron cuenta de su error (después de algunos cientos de cartas de fans enfurecidos) y tras salvar al mundo de los Gigantes Milenarios (otra saga sin pies ni cabeza), los dos supermanes se fusionaron y, de la misma forma en que llegaron los nuevos poderes, éstos se fueron y el Big Blue Boy Scout volvió a la normalidad.

Pero a pesar de toda esta aparentemente ridícula serie de cambios durante los 90, en realidad hubo muy buenas historias aquellos días: La Caída del Murciélago, Duelo de Murciélagos, El Reino de los Supermanes, Mundos en Colisión, Superman/Doomsday: Cazador/Presa, Emerald Twilight, Hora Cero, La Noche Final, DC Un Millón, toda la maxi-serie de Tierra de Nadie, Kingdom Come, Superman vs Aliens, Batman vs Depredador, Batman vs Aliens, Marvel 2099, Arma X, Onslaught, X-Men: Cero Tolerancia, Marvels, Earth X y algunas más. [Iba a hablar de Marvel vs DC y Amalgam Comics, pero creo que mejor lo dejo para otra ocasión.]

Y a continuación mi rabieta de viejito decrépito. A pesar de todas las fallas que pudieron haber tenido los cómics de los 90, es de admirarse el valor (o la codicia, pero sobre todo el valor) de los editores, escritores y artistas que decidieron aventarse a hacer tales cambios. Lo único más ridículo que el enfermizo intento por renovar a los superhéroes en los noventas, fue el enfermizo intento por regresarlos a lo de antes durante los dosmiles. [Aunque debo admitir que Marvel ha hecho un gran trabajo con el universo Ultimate, a pesar de lo mucho que me caga Mark Millar.]

No sólo fue que después de haber convertido a Lex Luthor en un villano capitalista y haberlo hecho presidente de los Estados Unidos, después lo hayan regresado a su papel arcaico de científico loco que ataca a Superman con robots gigantes y escapa de la cárcel constantemente. No es sólo que hayan vuelto a introducir al personaje de Krypto el Superperro (que ya era ridículo en su época), ni que hayan hecho que Aquaman volviera a ser un niño bonito y ñoño, ni que hayan revivido a Oliver Queen para sustituir a Connor Hawke, un personaje mucho más chingón y con un traje mucho menos ridículo [NOTA DE 2013: Los New 52 están bastante chidos].

Mi problema principal con la contra-revolución de los dosmiles es con dos personajes:

1) Linterna Verde: Para revivir a Hal Jordan, inventaron que en realidad no se había vuelto loco, sino que había sido poseído por una entidad maligna llamada Parallax, y que la gente a la que había matado no había muerto en realdad (o algo así). Más aún, las canas en las sienes que ostentaba en personaje desde hacía algunos años eran en realidad también obra de Parallax (WTF?!).

Esto es el equivalente a que al final de El Regreso del Jedi te dijeran que Anakin en realidad no se había ido al Lado Oscuro, sino que estaba poseído por un demonio llamado Darth Vader, y que los Jedi a los que había matado en realidad no habían muerto. ¡NO! No lo acepto: Jordan se quebró, se volvió un villano y murió como héroe. Su pinche retcon es una gran mamadota. Ya era bastante ridículo que quisieran hacernos creer que eso nunca pasó, para que además dijeran que el personaje ni siquiera había envejecido en todos estos años. Además, uno no regresa de ser la encarnación de la Ira de Dios y vuelve a su vida normal así como así.

Pero lo que más me molesta fue que relegaran a Kyle Rayner. OK, es cierto que él era medio pendejito, y que fue "el novato" como por 10 años, pero era un personaje más interesante y más ad hoc para esta época que Jordan. Jordan es un vaquerote, todo chingón, infalible, mujeriego y sin miedo, que además es piloto de la Fuerza Aérea (todo un héroe post 9/11). Rayner era un muchachito tímido, inseguro, con problemas en su vida cotidiana (su padre lo abandonó cuando niño y él no parecía capaz de llevar una relación estable), que tuvo que aprender a ser héroe desde cero y ganarse el respeto de sus hermanos de armas. Además Kyle era un artista visual, pintor y diseñador gráfico; el primer superhéroe con inclinaciones estéticas. En fin, un personaje mucho más cercano a la realidad de un lector de cómics que el bastante plano Hal Jordan. Por ello, MI Linterna Verde siempre será Kyle Rayner.




2) Superchica: A la Superchica de Peter David la desaparecieron así no más, y reintrodujeron a la prima kryptoniana de Superman. El problema es que esta chica es un personaje totalmente simplón, sin más interés que el hecho de usar faldas muy cortas, tanga y en general enseñar mucha carne (la otra Superchica también enseñaba carne, pero además protagonizaba buenas historias). Peter David había creado una Superchica para adultos.

La Superchica de los dosmiles es una chingada Barbie estúpida. En su primera aparición de los dosmiles, Superchica se va de ¡shopping! Y Superman le dice "Oh, sí que sabes comprar como una chica terrícola". No, sí que sabe comprar como una gringa estúpida. En la serie de Peter David, Superchica aparece con crisis de identidad y la mente destrozada. Y lo peor es que en esta nueva versión del siglo XXI, cuando Superman cree que Darkseid ha matado a su prima, el Hombre de Acero reclama mientras le suelta de golpes: "¡Nunca sabrá lo que es la vida! ¡Nunca sabrá lo que es un juego de béisbol por las tardes o probará el pay de manzana!". CHINGA TU MADRE JEPH LOEB. Lo único bueno que hizo este cabrón fue hacerla darse un beso con Hiedra Venenosa. Por ello, MI Superchica siempre será Linda Danvers.




Y... ya, largo post. Tardé como tres horas en escribirlo, así que espero que lo aprecien, bola de ingratos. EXCELSIOR, TRUE BELIEVERS! Vaya biem.

sábado, 23 de abril de 2011

Noticias y reflexiones sobre la Revolución Árabe


Hola, personas. Hoy les presento una breve actualización de los sucesos que tienen lugar en el Mundo Árabe. Para empezar, vámonos a Egipto. La revolución está aún lejos de triunfar por completo. Aún sin Mubarak, el gobierno militar del país del Nilo sigue siendo represivo y violento. Los jóvenes que derribaron la dictadura se niegan a que sus esfuerzos se traduzcan en la simple sustitución de un dictadorzuelo por otro. Pero el ejército responde con violencia contudente: el 9 de abril desalojó la plaza Tahrir ocasionando la muerte de por lo menos dos manifestantes y arrestando a muchos otros, que esperan juicio militar. Además, el régimen declaró que está listo para usar la fuerza con el propósito de acabar con las protestas [ver aquí]. Y mientras Occidente se desgarra las vestiduras por los crímenes de Gaddafi, no dice "esta boca es mía" para condenar la represión militar en Egipto. Esto no debe de sorprendernos: no necesitamos los cables de WikiLeaks para decirnos que los Estados Unidos apoyan con una mano a las revolciones que les convienen, y con la otra hacen todo lo posible para que las revoluciones indeseables no se propaguen [como revelan estos cables].

Pero hay mejores noticias para Túnez, donde, como parte del triunfo de la Revolución del Jazmín, se han establecido nuevas leyes para impulsar la equidad de género y la mayor participación de las mujeres en los asuntos públicos, algo inédito en la región. En julio habrá elecciones para el nuevo gobierno tunecino, y una nueva ley ordena que los partidos políticos deben tener igual representación de hombre que de mujeres. Aunque las voces más conservadoras condenan estas medidas, la mayor parte de los tunecinos se muestra a favor, diciendo que es simplemente lo justo y natural en una revolución que fue luchada tanto por hombres como mujeres para conseguir la democracia [ver aquí].




Por otro lado, la caída del dictador yemení, Ali Abdullah Saleh, parece algo inminente. A pesar de que él está terco con que no va a renunciar y que no va a renunciar [aquí], miembros de su gabinete lo han abandonado para unirse a la revolución [aquí]. Sería ingenuo pensar que estos políticos tomaron dicha decisión porque fueron convencidos por los ideales democráticos de los manifestantes. Lo más probable es que simplemente se hayan ido al bando que claramente tiene la posición ganadora. Ninguna revolución puede darse el lujo de rechazar a partidarios que engrosen sus filas, pero tampoco puede permitirse bajar la guardia ante oportunistas que buscan salvar sus vidas y posiciones, pues podrían demeritar la revolución y llevarla por un sendero que no era el deseado. Además, hay que tener mucho cuidado con lo que sucede en Yemén, sobre todo teniendo en cuenta que cables de WikiLeaks revelaron que un rico empresario llamado Hamid Al-Ahmar se encuentra moviendo los hilos de esta revuelta para intereses personales [aquí].

Mientras tanto, en Siria continúa la violencia contra los manifestantes. Lo más reciente: miles de personas se reunieron para el funeral de unos manifestantes asesinados por las fuerzas de seguridad del régimen sirio, encabezado por el dictador Bashar Al-Assad. Desde que el pueblo sirio se levantó contra su gobierno, han ocurrido varios homicidios por parte de la fuerza pública. Ya en otras ocasiones, los funerales de estas víctimas habán atraido a un gran número de manifestantes que, movidos por la furia e indignación, organizaron protestas multitudinarias inmediatamente después de las ceremonias fúnebres. Adelantándose a este escenario, las fuerzas sirias dispararon contra la multitud, con la intención de dispersarla, y ocasionaron la muerte de nueve personas [Ver más aquí].




Y ahora, unas reflexiones sobre la Primavera Árabe, de la mente del profesor Mark LeVine, profesor de Historia de la Universidad de California, e investigador en el Instituto de Estudios del Medio Oriente de la Universidad de Lund, en Suiza. Resumo los puntos más interesantes de su reflexión [que pueden leer completa aquí]:

LeVine señala el peligro que corre la Revolución Egipcia, en particular a partir del desalojo de la Plaza Tahrir el pasado 9 de abril, por parte del ejército. Según los manifestantes, la segunda etapa de la revolución acaba de empezar: no basta con haber expulsado a Mubarak, si el gobierno militar es continuista de la política del ex-dictador. Con todo, y a pesar del uso sistemático de la violencia por parte de las fuerzas armadas, los manifestantes en Egipto han mantenido un movimiento primordialmente pacífico. ¿Pero por cuánto tiempo?

Libia sirve como el contra-ejemplo de lo que ha sucedido en Túnez y Egipto: el gobierno respondió con brutalidad y las protestas pacíficas se convirtieron en revolución armada. ¿Podría ser una situación análoga a la de Libia el futuro que de le depara a Egipto? LeVine señala una diferencia importante entre el régimen de Libia y los de Túnez y Egipto: estos últimos constituían un sistema político, social y económico que era mayor que los dictadores a través de los cuales dicho sistema gobernaba. Para dichos sistemas, por tanto, fue relativamente fácil sacrificar a los dictadores a cambio de sobrevivir. En Libia, en cambio, el sistema es el mismo Gaddafi, que no está dispuesto a retirarse sin una buena pelea.

Pero si en Egipto no basta la remoción de Mubarak, sino que se pretende acabar de plano con todo el sistema que él representaba, ¿qué puede suceder en el país del Nilo? Al apoyar a los rebeldes libios, Occidente ha enviado un mensaje muy peligroso: que la violencia es la única forma de luchar contra la violencia. Y quizá los egipcios (y los sirios, y los bareiníes) se cansen de aceptar como mártires la violencia con la que los reprime el régimen, y decidan devolver los golpes en vez de poner la otra mejilla. Esto podría llevar a una escalada de violencia en toda la región, un escenario desalentador si tenemos en cuenta que el ejemplo de Libia ha demostrado que la violencia, ya sea por parte de los rebeldes, o de las misiones "humanitarias" de las potencias occidentales, no ha servido para acelerar la derrota del enemigo, ni para evitar las muertes de civiles. De hecho, Stephen Zunes, de la Universidad de San Francisco, ha hecho notar que los momentos de mayor éxito en al Revolución Libia fue cuando las protestas pacíficas lograron liberar varias ciudades, y desde que la violencia inició a escalar, el proceso se ha estancado, cuando no revertido.




LeVine también concluye que la verdadera transformación democrática del Medio Oriente sólo puede darse mediante las revoluciones pacíficas, contrario a las estrategias que EUA ha llevado a cabo en Libia. El problema es, desde luego, que EUA tiene muy poco interés en que haya un verdadero progreso democrático en el Mundo Árabe. ¿Y por qué lo tendría, cuando los dictadores árabes han sido aliados muy convenientes?

Cito textualmente a LeVine: "El poder, y por lo tanto, el peligro de la Primavera Árabe, está en la amenaza que ésta significa no sólo para los gobiernos locales, sino para el sistema internacional entero. Está claro que ni Estados Unidos y Europa por un lado, ni Rusia y China por el otro, están interesados en dañar a este sistema. Pero las naciones en desarrollo, o más bien, sus pueblos, sí. Siguiendo el ejemplo de potencias emergentes y recientemente democratizadas, como Brasil, Turquía e Indionesia, este nuevo 'bloque de países no alineados', cuyas fortunas económicas y políticas no están supeditadas a los complejos militares-petroleros de Occidente, podrían unirse con democracias emergentes en América Latina y África para demandar una reforma que haga del sistema internacional algo más equitativo".

Dicha reforma, o revolución global, si se quiere, implicaría que las naciones del mundo demandaran que se pusiera término al derecho de voto de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, para proseguir con la abolición de los "pseudo-sistemas de desarrollo" (como los llama LeVine) impuestos por el Banco Mundia y el Fondo Monetario Internacional.




El ensayo de LeVine termina con el siguiente llamado: "Los pueblos del Mundo Árabe han empezado a hacer su parte. Lo necesario para nosotros, ciudadanos de Occidente, es unirnos a la lucha, tomando acciones para transformar a nuestros gobiernos que basan su política en el militarismo, con la misma pasión con la que nuestras contrapartes en Túnez y Bárein lo han hecho contra sus autócratas. Es difícil imaginar tal despertar colectivo en Londres, Washington o París. Pero cuatro meses antes, nadie imaginaba la posibilidad de un cambio así en Túnez, El Cairo, Trípoli o Damasco. La Historia tiene una curiosa manera de proveer oportunidades para cambios radicales cuando la gente menos se lo espera. Depende de todos nosotros asegurarnos de que este momento no se desperdicie; no sea que Libia, más que Túnez, defina el curso de la Revolución Árabe."

martes, 19 de abril de 2011

Neostalgia: Promociones



El capitalismo es una cosa bien feíta. ¿Sabían ustedes que las grandes corporaciones invierten menos dinero en la producción de bienes que en las estrategias mercadológicas para hacer que dichos bienes se vendan? O sea, una gran cantidad de energía y recursos se invierte no en hacer cosas que podamos necesitar o querer, sino en hacer que necesitemos y queramos esas cosas. Y lo peor es que pagamos por ello, pues esos gastos quedan sufragados por el precio del producto en cuestión.

Tomen una caja de Zucaritas. Ustedes no están pagando solamente por el cereal y el empaque. Están pagando por el diseño de la caja, por los juegos que vienen al reverso, por la producción de todos los comerciales, los anuncios publicitarios, por el señor que hace la voz del Tigre Toño y, por supuesto, por los juguetitos del cereal, que tuvieron que haber sido diseñados y fabricados con alguien, además de que se debió haber pagado una costosa licencia si se trata de las figuritas de personajes de la película del verano.

Pero cuando eres niño todo eso no te importa, ni te cruza por la cabeza, y realmente crees que los proveedores de golosinas y comida chatarra de verdad te están regalando algo. Siempre hay alguna promoción de porquerías que "regalan" juguetitos o tarjetitas y demás cosas por completo inútiles y de mala calidad. Pero algunas de estas promociones dejaron huella en nuestro imaginario. Su éxito fue tan rotundo y avasallador, que pasaron a formar parte de nuestra cultura. Así que, señoras y señores, con ustedes: PROMOCIONES NEOSTÁLGICAS.




Una de las primeras promociones que recuerdo de cuando estaba en la primaria, fueron los MONSTRUOS DE BOLSILLO. Si comprabas un paquetito de dulces Sonric's (que imagino no estaban nada baratos), te regalaban un sobrecito con 5 tarjetas de monstruos y una figurilla coleccionable. Los monstruos de la colección estaban geniales: toda clase de criaturas extravagantes y aterradoras estaban ahí: de la mitología, la literatura, el folclor, hasta la cultura pop. Desde Drácula hasta Godzilla, monstruos horribles de todo tipo eran coleccionables en esas espantosas pero encantadoras trajetitas.

También había unos cómics en los cuales se contaba la historia de los Monstruos de Bolsillo: dos equipos de monstruos, los buenos, dirigidos por Drácula, y los malos, dirigidos por el Hechicero, estaban en guerra en el mundo de Mounstrolandia, o como quiera que se llamara, y por error llegaron a nuestro mundo... pero aquí eran del tamaño de unos muñecos. Entonces eran adoptados por un par de niños que los ayudaban a luchar contra el mal a la vez que buscaban una forma de regresar a su mundo.



Como yo estaba obsesionado con monstruos, historias de terror, y todo es tipo de cosas, los Monstruos se convirtieron en un deleite para mí. Llegué a tener casi todas las tarjetas (los muñecos no me interesaban tanto). Pero en ese tiempo las señoras biempensantes se alarmaron por tanto monstruo y pegaron el grito en el cielo, argumentando que las tarjertas eran..

¡¡SATÁNICAS!!



Y como de niño sufría de pesadillas espantosas y terrores nocturnos (otro día les cuento) y crecí en una tierra de oscurantismo y superstición conocida como... ¡Tabasco!, el miedo se apoderó de mí y, para librarme de los fantasmas que me perseguían a cada paso, boté mis Monstruos de Bolsillo a la basura. Mi mamá me dijo que fui muy valiente por hacer eso, pero yo pienso que fue un rematado imbécil. Y ésta es una de las dos únicas cosas de las que me arrepiendo en la vida (la otra fue donar mi Ecto-1 a la caridad; pinches niños pobres, seguro ni lo aprovecharon bien).


Otra de las promociones que recuerdo con más cariño fue la de las TARJETAS T-K-CH de Marinela. En los pastelitos Marinela venían unas tarjetitas de buscar y encontrar objetos y personajes en una maraña de colores y formas disparatadas y atiborradas, al más puro estilo de ¿Dónde está Wally? Eran muy divertidas las pinches tarjetitas y desarrollé un gusto por resolverlas. Pronto acabé con todas las dichosas tarjetas y me vi en la necesidad de dibujar las mías propias para que las resolvieran mis amigos y parientes. ¡Qué bien jodía!




Pero una promoción que realmente estuvo pateando traseros fueron las PEPSI CARDS. Por esos días se acaba de morir Superman y las series animadas de Batman y los X-Men rockeaban las tardes televisivas, así que los cómics de superhéroes estaban muy, pero muy de moda. Las Pepsi Cards llegaron en el momento adecuado, cuando los preadolescentes descubríamos que en el mundo de los cómics podía haber mucha violencia y mujeres chenchualonas en spandex. La primera serie de tarjetas eran de Marvel. El arte y las escenas era impresionantes.




Como yo soy más de DC, aunque aprecié las de Marvel, ésas no las coleccioné. De las de DC, en cambio, las tengo casi todas (sólo me faltan las metálicas y esas cosas; incluso tengo el álbum). Son unas cosas bien chingonas las Pepsi Cards. Lo peor es que a mí ni me gustan las bebidas gasificadas, pero ni pedo, había que tomarlas y engordar para conseguir las Pepsi Cards... hasta que descubrí que empleados corruptos de los centros de canje te las vendían por una módica cantidad, sin tener que darles corcholatas ni eso.




Desde luego, las Pepsi Cards fueron objeto de persecución de las madres biempensantes, que consideraban que por tener a esos monigotes en poses agresivas y a esas mujerzuelas en poses cachondas eran...

¡¡SATÁNICAS!!



Ya cuando estaba en secundaria aparecieron los HIELOCOS. Eran unas chingaderitas que regalaba Coca-Cola al cambiar N corcholatas y no sé qué carajos. También eran muy divertidos esos muñequitos de plástico, con los que se podía jugar como si fueran canicas irregulares. Las formas y los personajes eran bastante creativos. Mi hermanito los coleccionaba, y yo jugaba con él. Uno de nuestros juegos favoritos era congelar los hielocos en grandes bloques de hielo y hacer expediciones al Polo Norte, donde desenterrábamos a esas legendarias criaturitas. La segunda serie, la que salió por ahí de algún Mundial de Fútbol, fue de Hielocos Futboleros, que eran mucho menos divertidos. Estaban chidos los Hielocos. Mmm... le voy a preguntar a mi hermano si aún los tiene...



Ah... pero sé lo que ustedes están pensando. ¿Cómo es que Ego no ha hablado de aquella promoción que marcó para siempre nuestra infancia? ¿Acaso no considera importante algo que sacudió la cultura mexicana? ¿Cómo es posible que se haya olvidado de los TAZOS?




Sí, los Tazos. La máxima de todas las promociones neostálgicas de nuestras vidas. Venían en Sabritas y no eran más que rueditas de plástico con imágenes de los Looney Tunes. ¡Pero cómo nos enloquecieron! Había que juntar todos los tazos posibles, y luego jugarlos para arrebatarle sus tazos a los otros niños. Juajuajuajuajua. Ah, no, yo siempre perdía en eso... Una de las mejores experiencias de comprar una bolsa de Fritos era encontrar un tazo nuevo en ella; y luego chupar el tazo, degustando esa única combinación de sabor a chilito con plástico. Después los Fritos valían madres. De hecho, llegó un momento en el que los niños tiraban las papitas y sólo se quedaban con el tazo... ¿no les dije que el capitalismo era una cosa muy feíta?




La palabra "Tazo" se volvió parte de nuestro vocabulario. Frases como "perder los tazos" pasaron a formar parte del lenguaje común. El chiste de aquel pobre niño que fue destazado (le robaron sus tazos) se repitió hasta el cansancio.

Después de los primeros Tazos, Supertazos y Megatazos de los Looney Tunes, llegaron los Tazos Prendidos, que tenían a los Tiny Toons (la caricatura noventera del momento) en hologramas tridimensionales bastante chidos, que además incluían frases de uso común, con las cuales, según el comercial, podías comunicarte con tus amigos. Estos tazos, como eran más blandengues, no sirvieron mucho para el combate, pero su sabor plasticoso mezclado con chilito era aún más sabroso que el de los tazos originales.




Luego llegaron los Gira-Tazos, que giraban como trompitos, creando unos efectos muy pachecos de combinación de colores. En ellos aparecían los Looney Tunes como personajes famosos (así aprendí quiénes fueron Simón Bolívar y José de San Martí). Poco después aparecieron los Super-Gira-Tazos, en los que los mismos personajes presentaban monumentos y lugares famosos... Y finalmente llegaron los Mega-Gira-Tazos, que aparte de girar tenían hologramas tridimensionales y presentaban ¡música y bailes de todo el mundo! Tuve todos los Gira-Tazos, pero luego nació mi sobrina, creció, un día llegó hasta donde estaban los Gira-Tazos y todo valió madres.




Al final, Sabritas no sabía qué hacer para que los niños siguieran comprando sus productos nocivos para la salud, y sacó los Tazos Armables, que tenían hendiduras para enganchar unos tazos con otros y hacer... bueno, no se podía hacer mucho con ellos. Venían con imágenes de caricaturas como Los Picapiedra, Los Supersónicos, Scooby-Doo, Popeye y... ¡Los Simpson! O, sea, qué pedo con eso. Éstos ya fueron los últimos tazos, pues no estaban, ni de lejos, tan chidos como los anteriores y la locura pasó...

Muuuuuchos años después, cuando estaba en secundaria (en realidad, en prepa, pero voy a decir "secundaria" para verme menos loser), estaba de moda Pokémon, y entonces alguien en Sabritas tuvo la espectacular idea de revivir los tazos. ¡Y los tazos volvieron! ¡En forma de Pokémon! Mi hermano y yo los coleccionamos TODOS y él aún los tiene. En los recreos me iba a jugar tazos con niños de primaria... que por lo regular me ganaban... Pero hasta en la pre... digo, en la secundaria se jugaban tazos, y no sólo los geeks usuales, sino cualquiera le entraba a las retas, aunque no le gustara Pokémon o no tuviera intención de coleccionar.





La locura llegó a niveles insospechados: los niños armaban broncas violentas sobre los tazos; las bolsas de papitas aún con producto eran arrojadas a la basura después de tomar el tazo; los niños faltaban a clases para quedarse jugando. Todo esto se sumó a que las señoras biempensantes consideraban que toas las cosas de Pokémon eran...

¡¡SATÁNICAS!!




Así que las Sabritas fueron prohibidas en la escuela y en su lugar empezaron a venderse productos Pico Rey (casualmente el hijo del dueño de esa empresa estudiaba ahí...) Los tazos siguieron por un tiempo más y finalmente desaparecieron por unos años. En años siguientes ha habido tazos de Yugi-Oh!, Mucha Lucha, Los Simpson, Dragon Ball, Bob Esponja, de luchadores, de Angry Birds... pero ninguno de ellos pegó realmente, y uno nada más ve los tazos y piensa "Pfff, una serie más de tazos". Ninguna tuvo ni tendrá el impacto de las series originales.

Y ya, con eso terminamos nuestro recorrido por las promociones neostálgicas. Espero que les haya gustado. Ahora que la edad no me permite comer comida chatarra, sólo me queda recordarlas con cariño. Ahí se ven.

lunes, 11 de abril de 2011

Neostalgia: Computadoras

Y llegó el mes de abril, el mes de los niños, en el que los que tienen hijos y sobrinos los consienten con regalos y golosinas, y los que no, gustan recordando su infancia con algunos placeres culpables de años más inocentes. Y luego estoy yo, que hago ambas cosas.

Hoy quiero recordar con ustedes, hato de vejetes, las computadoras que usamos en nuestros años mozos, en aquellos días de perdición y desidia conocidos como ¡los 90!




Sí... lo recuerdo perfectamente... Las primeras computadoras con las que tuve contacto fueron las que estaban en la escuela primaria a donde iba a hacer el ridículo. Eran unas cosas negras que tenían juegos muy, pero muy sencillos, de matemáticas. Ese mismo año le pedí a Santa Claus una computadora. Ese mismo año me enteré de que no existía Santa Claus y de que mis padres no podían comprar una computadora.

Mi segundo contacto con los ordenadores (¡hostia!) fue en la oficina de mi padre. Me la pasaba horas y horas jugando con... ¡el procesador de texto! Sí, me la pasaba escribiendo pendejadas de dinosaurios y otras cosas por el estilo. Me divertía usando el subrayado, la cursiva, las negritas, etc... A veces elaboraba mis propios exámenes y se los daba a mi papá para resolver (¡qué paciencia me tenía mi viejo!). El programa era de texto blanco sobre una pantalla azul, tipo Doogie Howser (¡más neostalgia!). Y, desde luego, en esos días todas las computadoras eran IBM.

La primera computadora que hubo en mi casa llegó cuando yo tenía 12 años. Operaba con Windows 3.11. ¿Se acuerdan? ¿Esa madre extraña, feíta y bastante inútil, pero cómoda de usar, que no se trababa tanto y no se llenaba de virus? Lo raro es que eso fue por allá de 1996, cuando, obviamente, ya había Windows '95. Pero es que mis papás no eran personas muy tecnológicas que digamos y pos tampoco nadábamos en dinero. Es más, esa primera computadora fue regalo del tío ricachón de la familia, el cual la adquirió de otro primo que necesitaba el dinero. Así, le dio lana al primo y computadora a nosotros, y todos fueron felices.




Por lo mismo, la compu vino con archivos de mi primo. Porno, entre ellos. Fueron mis primeros videos porno (hoy en día, los niños se inician mucho más jóvenes). Duraban como tres segundos cada uno. Eran uno de una felación y otro de una penetración por ditroit. Me sacaron mucho de onda y los borré en seguida, dejándome con una sensación de culpa y suciedad.

También vino con muchos juegos. Doom, Duke Nukem y una colección de mini juegos llamada House of Games, que incluía uno de mis clásicos inmortales, World Empire. A todos ellos se accedía por el MS-DOS. ¡Qué cosas! Ah, Duke Nukem, cuántas horas de violencia pasamos juntos. MS-DOS, jajajajajaja. ¿Ya no enseñan a los niños a usar esa madre, verdad? Pero si de juegos se trata, nada supera al Chip's Challenge. Pinche juego, nunca se acababa y era un verdadero rompecabezas. Mi mano quedaba adolorida después de sesiones maratónicas de ese juego. Luego llegó el Age of Empires, y los emuladores de NES, Super NES y Gameboy. Y Pokémon, que el demonio lo regrese al séptimo infierno del que lo sacó. Malditos juegos que me chuparon el alma y la vida.




En ese entonces no teníamos Internet, y si quería ver chamaconas, tenía que ir a un cyber no muy lejano. Internet llegó a nuestra casa poco después que el Windows '95 (por ahí de 1998), pero aún así en ese entonces no había tanto que hacer en ella. No había blogs, no había YouTube, no había redes sociales, no había Wikipedia... Cuando empecé a bajar música era en archivos midi: bajaba temas de películas y música clásica. Aquella compu no tenía quemador de discos y tuve que ingeniármelas para grabar mi música en un cassette. Luego aparecieron los mp3. Y Nápster, en el que tenías que esperar varias horas para bajar una canción, y cuidadito si el cuate que te la estaba pasando se desconectaba, porque te jodías. Mucho después llegaron otros programas de P2P. Ahora hay Torrents y Taringa... ¡cómo han cambiado los años!

Oh... y si querías tener vida social, estaba el mIRC. ¡Qué cosa tan fea! Había un canal sólo para los chavos de la prepa en la que yo estudiaba, manejado por un cabrón fresa, pedante, culero y puto (en ese orden) que te podía "patear" o hasta "banear" por cualquier cosa que a él no le gustara. Lo mejor del mIRC era entrar a los canales de sexo para hablar con gringas calenturientas... o con gordos horribles que fingían ser gringas calenturientas. A los 14 años conocí a una chica que decía tener 12... no está bien que niñas de esa edad tengan ese vocabulario y esas ideas. Pero lo más divertido era hacerse pasar por mujer y burlarse de los que entraban a esos canales. Mi nick era ChicaLista. Jajajajajajajajaja. Luego lo retomé para el personaje de uno de mis cuentos. Oh, qué cosas.




Había otros sistemas de chats. Mi prima adorada, quien siempre tuvo todo el empeño para convertirme en una persona normal, me invitó a muchos de ellos. Unos eran como tiras cómicas y otros eran unas caritas felices que hablaban. Pero nada como el mIRC y el ICQ, que era menos divertido, pero de alguna manera tuvo mucho éxito también. Luego llegó el Messenger y todo se fue a la chingada. Luego el Facebook y el Twitter terminaron por matar al Messenger. Es el ciclo de la vida...

Sí, hasta por esos años tuve mi página. Hoy en día no es la gran cosa, pero en esos tiempos no todo el mundo hacía su página en FrontPage de Microsoft Office. El humor es tonto y está llena de ideas adolescentes muy equivocadas de las cuales me avergüezo, pero por nostalgia y por los lulz no me atrevo a borrarla. Les recomiendo algo: no den click aquí.

Fueron tantos cambios pequeños y tan rápidos que uno no se daba cuenta. En los 90 sólo los más ricos tenían dos computadoras en su casa. Ahora cada hijo de familia tiene una laptop. ¡Laptops! Cuando las vi por primera vez me parecieron una cosa mágica. Era como una computadora... ¡pero la podías llevar a donde quisieras! Como al baño, por ejemplo. Ahora todo el mundo mete su smartphone al baño para seguir feisbuqueando cuando caga. Qué barbaridad.

Ahora los teléfonos celulares son computadoras. Recuerdo el primer celular que tuvo mi papá. Era una cosa más grande y pesada que una bola de béisbol, pero menos útil para la comunicación. La primera llamada la hicimos desde nuestro auto a la casa, en una ocasión en que salíamos de viaje. ¡Costó un rechingo conectarnos! Los celulares eran tan malos para su propósito que la gente prefería usar Bípers. ¡Bípers! ¡Qué clase de aparatos arcaicos y ridículos eran esos! Pero bueno, me estoy saliendo del tema...

Y así fue la cosa, rucos, no ol olviden. Y jóvenes, para que sepan de dónde vienen y lo mucho que tienen que agradecerle a mi generación por haber... eh... no sé... ¿aguantado 5 minutos para que descargara una foto en alta resolución de Pamela Anderson, y corriendo el peligro de que todo se fuera al demonio en el momento en el que alguien descolgara el teléfono? Sí... fuimos pioneros... héroes diría yo.


Esto era sexy en los 90


Ahora, con su permiso, hoy en día ya existe Poringa.

viernes, 8 de abril de 2011

Noticias de la Primavera Árabe y WikiLeaks

SOBRE LA REVOLUCIÓN ÁRABE



Bien, hace algún tiempo que no posteaba noticias sobre la Primavera Árabe, como ahora se le llama. En realidad, la situación ha cambiado poco en estas últimas semanas. Gaddafi sigue en el poder, los rebeldes siguen en pie y la OTAN continúa haciendo ataques menores a objetivos militares del régimen.

El problema es que ya han ocurrido por lo menos dos ataques por parte de la OTAN en contra de los mismos a los que se supone que deben proteger. Rebeldes libios han sido heridos o asesinados por "fuego amigo" de la OTAN [ver aquí]. Pero ni disparando a diestra y siniestra logran las fuerzas internacionales darle el golpe final a Gaddafi, y ya se maneja la posibilidad de que ni con los bombardeos se pueda hacer caer el régimen. Como es impensable para los intereses de EUA que Gaddafi permanezca en el poder, no se puede descartar la posibilidad de que la OTAN aumente sus esfuerzos para hacer caer al dictador libio, incluso mediante el despliegue de fuerzas de tierra.

En el presente escenario geopolítico, parece inaugurarse una era de multipolaridad, en oposición al mundo unipolar de la post Guerra Fría. Y mientras EUA confiesa que está en una situación estancada en Libia, Turquía, país que casi desde el principio se manifestó en contra de la intervención militar occidental, y con la intención de colocarse como una fuerza de importancia en el nuevo orden mundial, anunció que está desarrollando un plan para encontrar una salida a la situación en Libia [ver aquí].

Por si fuera poco, cables diplomáticos secretos publicados por WikiLeaks revelaron la verdadera actitud de EUA ante Gaddafi unos meses antes del inicio de las revueltas: según palabras de dignatarios gringos, Gaddafi era todo un demócrata progresista y un aliado confiable que hacía maravillas por su país y de quien sólo se podían esperar buenas noticias. Una vez más, esto demuestra no sólo que EUA no está tras la revuelta libia, sino que no la vio venir, y de último momento trató de aprovecharse de ella, de forma muy torpe, por cierto [ver aquí].

En la región del Golfo Pérsico, por otro lado, parece que la situación se avecina a un momento crucial en su crisis, en particular en Yemen, el país más pobre del Mundo Árabe. El presidente yemení, Ali Abdullah Saleh, pierde apoyo a cada momento que pasa, y las demás naciones del Golfo ya están proponiendo negociaciones para hacer efectiva la salida del dictador, lo que lo convertiría en el tercero en caer desde que se inició la Primavera Árabe [ver aquí].

Sin embargo, cables sacados a la luz por WikiLeaks, han revelado que a revuelta yemení estaba siendo planeada desde tiempo atrás. ¿Por quién? Sorpresivamente, no por Estados Unidos, sino por un rico empresario y líder de un partido de oposición llamado Hamid Al-Ahmar. De hecho, Al-Ahmar, dos años atrás, se había reunido con oficiales del ejército estadounidense para compartir con ellos su plan para derrocar al régimen. Sin embargo, como revelan dichos cables, los EUA desdeñaron a Al-Ahmar considerando que su plan no tendría éxito y que no valía la pena hacer el esfuerzo de apoyarlo. Una vez más queda demostrada la falta de visión del Imperio Americano sobre lo que estaba por pasar en el Medio Oriente, ya que ahora mismo los planes de Al-Ahmar se están dando casi tal cual los expuso en dichos cables secretos, sin duda aprovechando la coyuntura de las revoluciones árabes. El objetivo de Al-Ahmar es convertirse en el nuevo presidente de Yemen... esperemos que la revolución popular yemení tome su popio rumbo y no se deje manipular por este señor [ver más aquí].

En Baréin, la crisis continúa también, y amenaza con convertirse en una guerra internacional. Como ya se había dicho en este blog, Arabia Saudita, aliada incondicional de Estados Unidos, ha apoyado la dictadura de Baréin desde el principio de las revueltas e incluso ha enviado fuerzas militares al pequeño país del Golfo. Pero además, los gobiernos de Arabia Saudita y Estados Unidos han acusado a Irán (enemigo de ambos) de fomentar la inestabilidad en Baréin, mediante el apoyo a los rebeldes. En efecto, en Irán hay quienes consideran que las revueltas árabes son, o terminarán siendo, revoluciones islámicas, y por ello tienen todo el apoyo de la teocracia persa... excepto la misma revolución que está pujando por convertirse realidad en Irán, donde el gobierno fundamentalista aplasta a quienes se manifiestan por reformas democráticas [ver aquí].

SOBRE EL CASO WIKILEAKS


Mientras WikiLeaks sigue haciendo su trabajo, revelando información sobre lo que corporaciones y Estados quieren mantener en secreto, la furia (ardidez, como decimos en México) del Imperio busca, no a quien se la hizo, sino quien se la pague. El gobierno de EUA ordenó a Twitter pasarles toda la información de los que siguen a WikiLeaks mediante tal red social (ojo, chavos). Claro que no se van a tomar la molestia de ir a hostigar a cada uno de los 600 mil nerds que siguen a WikiLeaks, pero entre los nombres que aparecieron gracias al torzón de Twitter está el de Jacob Appelbaum. Appelbaum es un joven de 28 años que labora en la Universidad de Wasington como investigador. Es también el experto en seguridad y anonimato de WikiLeaks.

Desde que se reveló su conexión con WikiLeaks, Appelbaum ha sido víctima de acoso por parte de autoridades estadounidenses, especialmente en estaciones de autobús y aeropuertos (debido a sus actividades, viaja constantemente), en donde ha sido repetidamente sometido a interrogatorios y humillaciones, que incluyen exponerlo desnudo ante los guardias y negarle el derecho a usar el baño. Además, en ninguna ocasión se le han explicado las razones de su detención, ni se le ha permitido hacer llamadas o contactar a sus abogados.

Appelbaum tiene todo para temer, pues mientras Julian Assange permanece en arresto domiciliario esperando su extradición a Suecia, y Bradley Manning es torturado sistemáticamente por el ejército estadounidense, políticos gringos no quitan el dedo del renglón y exigen que WikiLeaks sea considerada una organización terrorista internacional, para que así todos los que colaboren con ella puedan ser detenidos. [todo sobre Appelbaum aquí]. La pregunta ahora es: ¿Éstas son acciones que Estados Unidos puede darse el lujo de cometer? ¿O son sólo patadas de ahogado en un desesperado intento por detener lo inevitable?

Ahora bien, si ustedes quieren poner su granito de arena en estos sucesos que están cambiando al mundo, no dejen de firmar la petición para que termine de inmediato la tortura en contra de Bradley Manning. Gente de todo el mundo está firmando estas peticiones, en lo que se está gestando como lo que podría ser la primera revolución social a escala global. Puedes firmar la petición, organizada por la organización no internacional Avaaz, aquí.

Por último, les dejo esta entrevista hecha a PJ Crowley, antiguo portavoz del Departamento de Estado, quien renunció después de emitir duras críticas contra el Pentágono por el trato que está recibiendo Bradley Manning. En la entrevista habla de éste y otros temas, incluyendo la situación en Libia y en general la situación de la Primavera Árabe:

PJ Crowley and the Pentagon - Riz Khan - Al Jazeera English

miércoles, 6 de abril de 2011

Estamos hasta la madre



Carta abierta del poeta mexicano Javier Sicilia a los políticos, criminales, políticos criminales y criminales políticos que nos gobiernan. En días pasados, el hijo de Javier Sicilia fue asesinado junto con otros jóvenes, en el contexto de la guerra contra el narco. Esta tarde tendrá lugar una marcha mutitudinaria en todo el país.

ESTAMOS HASTA LA MADRE...
por Javier Sicilia

El brutal asesinato de mi hijo Juan Francisco, de Julio César Romero Jaime, de Luis Antonio Romero Jaime y de Gabriel Anejo Escalera, se suma a los de tantos otros muchachos y muchachas que han sido igualmente asesinados a lo largo y ancho del país a causa no sólo de la guerra desatada por el gobierno de Calderón contra el crimen organizado, sino del pudrimiento del corazón que se ha apoderado de la mal llamada clase política y de la clase criminal, que ha roto sus códigos de honor.

No quiero, en esta carta, hablarles de las virtudes de mi hijo, que eran inmensas, ni de las de los otros muchachos que vi florecer a su lado, estudiando, jugando, amando, creciendo, para servir, como tantos otros muchachos, a este país que ustedes han desgarrado. Hablar de ello no serviría más que para conmover lo que ya de por sí conmueve el corazón de la ciudadanía hasta la indignación. No quiero tampoco hablar del dolor de mi familia y de la familia de cada uno de los muchachos destruidos. Para ese dolor no hay palabras –sólo la poesía puede acercarse un poco a él, y ustedes no saben de poesía–. Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza –la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: entonces no se es huérfano ni viudo, se es simple y dolorosamente nada–, desde esas vidas mutiladas, repito, desde ese sufrimiento, desde la indignación que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre.

Estamos hasta la madre de ustedes, políticos –y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes, incluyendo a quienes componen los partidos–, porque en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la nación, porque en medio de esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida, de esta guerra que ha puesto al país en estado de emergencia, han sido incapaces –a causa de sus mezquindades, de sus pugnas, de su miserable grilla, de su lucha por el poder– de crear los consensos que la nación necesita para encontrar la unidad sin la cual este país no tendrá salida; estamos hasta la madre, porque la corrupción de las instituciones judiciales genera la complicidad con el crimen y la impunidad para cometerlo; porque, en medio de esa corrupción que muestra el fracaso del Estado, cada ciudadano de este país ha sido reducido a lo que el filósofo Giorgio Agamben llamó, con palabra griega, zoe: la vida no protegida, la vida de un animal, de un ser que puede ser violentado, secuestrado, vejado y asesinado impunemente; estamos hasta la madre porque sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno, que es lo que hace a las buenas naciones; estamos hasta la madre porque esa corta imaginación está permitiendo que nuestros muchachos, nuestros hijos, no sólo sean asesinados sino, después, criminalizados, vueltos falsamente culpables para satisfacer el ánimo de esa imaginación; estamos hasta la madre porque otra parte de nuestros muchachos, a causa de la ausencia de un buen plan de gobierno, no tienen oportunidades para educarse, para encontrar un trabajo digno y, arrojados a las periferias, son posibles reclutas para el crimen organizado y la violencia; estamos hasta la madre porque a causa de todo ello la ciudadanía ha perdido confianza en sus gobernantes, en sus policías, en su Ejército, y tiene miedo y dolor; estamos hasta la madre porque lo único que les importa, además de un poder impotente que sólo sirve para administrar la desgracia, es el dinero, el fomento de la competencia, de su pinche “competitividad” y del consumo desmesurado, que son otros nombres de la violencia.

De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido.

Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias. Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido. Han perdido incluso la dignidad para matar. Se han vuelto cobardes como los miserables Sonderkommandos nazis que asesinaban sin ningún sentido de lo humano a niños, muchachos, muchachas, mujeres, hombres y ancianos, es decir, inocentes. Estamos hasta la madre porque su violencia se ha vuelto infrahumana, no animal –los animales no hacen lo que ustedes hacen–, sino subhumana, demoniaca, imbécil. Estamos hasta la madre porque en su afán de poder y de enriquecimiento humillan a nuestros hijos y los destrozan y producen miedo y espanto.

Ustedes, “señores” políticos, y ustedes, “señores” criminales –lo entrecomillo porque ese epíteto se otorga sólo a la gente honorable–, están con sus omisiones, sus pleitos y sus actos envileciendo a la nación. La muerte de mi hijo Juan Francisco ha levantado la solidaridad y el grito de indignación –que mi familia y yo agradecemos desde el fondo de nuestros corazones– de la ciudadanía y de los medios. Esa indignación vuelve de nuevo a poner ante nuestros oídos esa acertadísima frase que Martí dirigió a los gobernantes: “Si no pueden, renuncien”. Al volverla a poner ante nuestros oídos –después de los miles de cadáveres anónimos y no anónimos que llevamos a nuestras espaldas, es decir, de tantos inocentes asesinados y envilecidos–, esa frase debe ir acompañada de grandes movilizaciones ciudadanas que los obliguen, en estos momentos de emergencia nacional, a unirse para crear una agenda que unifique a la nación y cree un estado de gobernabilidad real. Las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una marcha nacional el miércoles 6 de abril que saldrá a las 5:00 PM del monumento de la Paloma de la Paz para llegar hasta el Palacio de Gobierno, exigiendo justicia y paz. Si los ciudadanos no nos unimos a ella y la reproducimos constantemente en todas las ciudades, en todos los municipios o delegaciones del país, si no somos capaces de eso para obligarlos a ustedes, “señores” políticos, a gobernar con justicia y dignidad, y a ustedes, “señores” criminales, a retornar a sus códigos de honor y a limitar su salvajismo, la espiral de violencia que han generado nos llevará a un camino de horror sin retorno. Si ustedes, “señores” políticos, no gobiernan bien y no toman en serio que vivimos un estado de emergencia nacional que requiere su unidad, y ustedes, “señores” criminales, no limitan sus acciones, terminarán por triunfar y tener el poder, pero gobernarán o reinarán sobre un montón de osarios y de seres amedrentados y destruidos en su alma. Un sueño que ninguno de nosotros les envidia.

No hay vida, escribía Albert Camus, sin persuasión y sin paz, y la historia del México de hoy sólo conoce la intimidación, el sufrimiento, la desconfianza y el temor de que un día otro hijo o hija de alguna otra familia sea envilecido y masacrado, sólo conoce que lo que ustedes nos piden es que la muerte, como ya está sucediendo hoy, se convierta en un asunto de estadística y de administración al que todos debemos acostumbrarnos.

Porque no queremos eso, el próximo miércoles saldremos a la calle; porque no queremos un muchacho más, un hijo nuestro, asesinado, las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una unidad nacional ciudadana que debemos mantener viva para romper el miedo y el aislamiento que la incapacidad de ustedes, “señores” políticos, y la crueldad de ustedes, “señores” criminales, nos quieren meter en el cuerpo y en el alma.

Recuerdo, en este sentido, unos versos de Bertolt Brecht cuando el horror del nazismo, es decir, el horror de la instalación del crimen en la vida cotidiana de una nación, se anunciaba: “Un día vinieron por los negros y no dije nada; otro día vinieron por los judíos y no dije nada; un día llegaron por mí (o por un hijo mío) y no tuve nada que decir”. Hoy, después de tantos crímenes soportados, cuando el cuerpo destrozado de mi hijo y de sus amigos ha hecho movilizarse de nuevo a la ciudadanía y a los medios, debemos hablar con nuestros cuerpos, con nuestro caminar, con nuestro grito de indignación para que los versos de Brecht no se hagan una realidad en nuestro país.

Además opino que hay que devolverle la dignidad a esta nación.

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