viernes, 13 de julio de 2012

Cuatro libros de Ray Bradbury que deberías leer



Como ustedes sabrán, el pasado mes de junio el gran maestro de la ciencia-ficción Ray Bradbury se fue a un lugar mejor... probablemente Marte. En una entrada anterior les hablé en general acerca de las posturas de Bradbury sobre la literatura, en especial la literatura fantástica, y su relación con la sociedad, y en especial con los temas de la censura y el horror que la causaba una distopía sin libros. En esta ocasión, para los que nunca han leído un libro de Bradbury y quieren aprovechar para iniciarse en la obra de este gran autor (uno de mis favoritos), les voy a recomendar algunos libros básicos.

Cuando tenía entre 18 y 20 años descubrí a Ray Bradbury. Sí, sé que es una edad bastante tardía para encontrarse con este autor, pero es que hasta entonces no se vendían sus obras en este rincón del mundo. Me quedé fascinado desde el primer libro que le leí, Crónicas Marcianas, y me leí casi cualquier otro libro suyo que cayera en mi poder. Uno no podría acabarse la obra de Bradbury, pues es increíblemente vasta, ya que siguió escribiendo hasta el final de su vida. Como es imposible leerlos todos, a menos que quieran ser doctores en Bradburylogía, y además la verdad no todos tienen el mismo mérito o importancia, les dejo con una selección de cuatro libros básicos que hay que leer:

CRÓNICAS MARCIANAS (1950)


Es el libro básico de Bradbury; si sólo piensan leer uno, que sea éste. Nació a partir de la unión de varios cuentos sueltos en los que el escenario era el Planeta Rojo. Un amigo le hizo ver a Bradbury que con todos esos cuentos estaba como haciendo crónicas de Marte, así que el escritor decidió reunirlos, pulirlos, agregarle otros tantos y así construyó su obra maestra.

Este libro hace una crónica de casi 30 años, desde que el primer cohete terrícola es enviado a Marte. Si al principio uno puede sentir pavor por el encuentro con los nativos del Planeta Rojo, después el sentimiento se va convirtiendo en empatía, y hasta en tristeza, cuando la raza marciana es prácticamente exterminada por los conquistadores terrícolas, en un paralelo con lo ocurrido tras la conquista de América. 

El asombro y la maravilla, van acompañados en este libro por la melancolía y la impotencia. El racismo, la censura, el fanatismo, la explotación y el lugar del ser humano en el cosmos son algunos de los temas que aborda Bradbury, teniendo como escenario a nuestro mundo hermano, pero también a la Tierra y al espacio entre ellos. 

-Siempre quise ver un marciano -dijo Michael -. ¿Dónde están, papá? Me lo prometiste. 
-Ahí están -dijo papá, sentando a Michael en el hombro y señalando las aguas del canal.  
Los marcianos estaban allí. Timothy se estremeció.Los marcianos estaban allí, en el canal, reflejados en el agua: Timothy y Michael y Robert y papá y mamá. 
Los marcianos les devolvieron una larga, larga mirada silenciosa desde el agua ondulada...
PD: La edición de Minotauro incluye un imperdible prólogo de Jorge Luis Borges.


EL HOMBRE ILUSTRADO (1951)



Esta magnífica colección de cuentos es la mejor manera de aproximarse a la prosa breve del autor. La historia que los enlaza es la de un fenómeno de circo, que solía ser el hombre fuerte, pero que, envejecido y obeso, ve la oportunidad de seguir siendo una atracción especial al irse a tatuar con una mujer misteriosa. Pero esta mujer no tatúa, ilustra a los hombres... El hombre acepta y entonces su cuerpo es cubierto con las ilustraciones de la mujer. Cada ilustración cuenta una historia, y cada una es uno de los cuentos de este libro.

Otros cuentos incluyen: la historia de un Mesías que va encarnando de mundo en mundo y un hombre que se niega a creer en él; dos hombres que contratan robots para que los suplanten en sus casas mientras ellos se escapan del tedio del hogar, sólo para regresar y encontrarse con que...; una ciudad extraterrestre dispuesta a vengar el exterminio de sus habitantes; los fantasmas de Poe, Shakespeare, Dickens y sus creaciones, que esperan en Marte después de que sus obras fueron prohibidas en la Tierra; una familia pobre cuyos hijos sólo sueñan con visitar el espacio; un cuarto de juegos que se convierte en una realidad virtual; y por supuesto, el relato más conmovedor y hermoso de todos, La última noche del mundo, en el cual, por cierto, se inspiró Austin TV para titular así su famoso álbum.

Cada uno de estos cuentos es una pequeña obra maestra, ya sea de la ciencia ficción como tal o de la fantasía más libre. Imperdibles.


FAHRENHEIT 451 (1953)



Si en el libro anterior Bradbury nos llevó en cohete a un mundo fantástico, aquí nos obliga a poner los pies en la tierra. Fahrenheit es una de las tres grandes obras de la distopía (las otras dos son Un mundo feliz de Aldous Huxley y Mil novecientos ochenta y cuatro de George Orwell), género en el que los escritores tratan de advertirle al mundo hasta dónde podríamos llegar si las cosas siguen como están, o sea que es justo el extremo opuesto de la utopía.

En esta novela, Bradbury imagina una sociedad en la que los libros y la literatura están prohibidos. La gente de clase media lleva una vida de frivolidad absoluta, aislados en suburbios anodinos, donde las casas no tienen pórticos ni espacios donde se pueda convivir, más salas donde la pantalla de la TV ocupa tres paredes. Música constante suena todo el tiempo para un montón de ciudadanos  perezosos desacostumbrados a estar con sus pensamientos. Aviones de guerra pasan sobre sus vecindarios todo el tiempo, pero ellos no saben ni dónde está la guerra ni lo que sucede. Automóviles que viajan a velocidades irresponsables dominan calles inundadas de anuncios publicitarios, y los peatones son vistos casi como pervertidos. En este mundo, el trabajo de los bomberos (en inglés firemen, los hombres de fuego) es darle caza a los lectores y destruir los libros (Fahrenheit 451 es la temperatura a la que arde el papel).

La novela no es sólo una terrible advertencia sobre un futuro probable que, en lo personal, veo hacerse realidad todos los días; es también un hermoso homenaje a los libros y a la lectura, al placer que nos brindan, al enriquecimiento que dan a nuestras mentes y a la forma en la que nos liberan de las cadenas de pensamiento que impone el sistema. En una ocasión de preguntaron a Bradbury si creía que sus predicciones sobre el futuro serían acertadas, a lo que contestó "No trato de predecir el futuro, ¡trato de evitarlo!".

Si lo tuyo son más las ondas sociales y políticas, y no tanto eso de la especulación científica o la fantasía aventurera, éste es el libro para ti, más que Crónicas Marcianas y El Hombre Ilustrado.

PD: La edición de Minotauro incluye el cuento Y la roca gritó, en el que tras una guerra atómica que devasta Norteamérica y Europa, la casi totalidad de la raza blanca queda extinta y unos pocos sobrevivientes tienen que enfrentarse al rencor de las razas oprimidas.


EL ÁRBOL DE LAS BRUJAS (1972)


Este increíblemente bello libro es una de aquellas obras que quisiera haber descubierto a los 12 años. Dirigido a niños y adolescentes, Bradbury les habla en él de uno de los temas más difíciles y más fundamentales de la vida: la muerte. 

Toma como escenario la celebración de Halloween en un típico pueblito estadounidense. Un grupo de chicos se preparan para salir en busca de "dulce o truco" cuando uno de ellos es súbitamente raptado por una figura oscura y sombría. Los chicos, acompañados por el misterioso Señor Mortajosario, emprenden un viaje por diferentes eras y lugares para tratar de rescatar a su amigo; en el trayecto, conocen los orígenes del Halloween: desde los hombres de las cavernas que con el fuego iluminaron por primera vez la noche, pasando por los egipcios que esperaban la resurrección de los cuerpos momificados, el Samhain de los celtas, las gárgolas de las catedrales, las brujas de la Europa medieval y hasta el Día de Muertos en México.

Pero la lección más valiosa de todas es que todas esas celebraciones, ritos y creencias tienen un origen en común: el terror que a los seres humanos causa la muerte y su infantil intento por evadirla, dominarla o reírse de ella. La muerte es un tema duro para hablarle a los chicos, o cualquier persona, y Bradbury lo hace de una forma tan bella y conmovedora que provoca escalofríos.
______________

Bueno, mis queridos contertulios, espero que estas reseñas los animen a acercarse a la obra de uno de mis escritores favoritos. Estamos en verano, por lo que tendremos más tiempo para dedicarnos a la lectura y el esparcimiento. Es además, un buen pretexto para conmemorar la partida de un escritor extraordinario.



RIP
Ray Bradbury (1920-2012)

3 comentarios:

Gin Hindew 110 dijo...

Bradbury es en efecto bastante interesante, me lei farenheit mas o menos a la misma edad y tambien un libro de cuentos ttulado La bruja de abril, bastantes buenos

Cada que se va un escritor me acuerdo de Robert Jordan que dejo notas para que terminaran su saga, hay que recordar eso para cuendo estemos cerca del otro lado

ALEXIA dijo...

Un buen homenaje para Bradbury: nombrar al código de error cuando no se puede acceder a contenido de internet debido a censura gubernamental como Error 451:
http://reason.com/blog/2012/06/22/error-451-the-government-has-censored-th
El encontrarse con semejante advisory nos haría pensar en algo más que solo una página web que no podremos leer.

Danielov dijo...

Duh, yo solamente he leído Farenheit. Bueno, al menos sí me he aventado las 3 grandes distopías; apenas hace unos meses leí Un Mundo Feliz, y hace 6 años, 1984. Farenheit 451 lo leí poco antes que el de Orwell.

De Bradbury conocía solamente referencias por lo que me contaba la tía de una amiga, y porque él prologó el Trade Paperback de "Man of Steel", el reboot de Superman después de Crisis en la Tierras Infinitas (¡neeeerd!).

Visto así, ya lo conocí tarde, aunque es genial el señor. Buenas las referencias que das para seguir leyendo sobre él.

Saludos.

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