martes, 11 de diciembre de 2012

Cosas que todo el mundo sabe sobre los mayas (y que son falsas)



Como mexicanos se nos inculca mucho (a veces un poco a la fuerza) el orgullo por nuestra herencia prehispánica. Irónico, porque con la misma comodidad se ignora a los indígenas contemporáneos, pero qué se le va hacer. De todos modos no logran muy bien eso de la inculcación, porque resulta que a muchos mexicanos les da hueva las culturas prehispánicas y les aburren las zonas arqueológicas, lo cual me extraña pues a mí me parecen fascinantes tanto unas como las otras.

Aquí en Yucatán se insiste mucho en la cultura maya... la maya prehispánica, sobre todo, pero también un poco en la maya actual, y en todo México nos hemos sentido orgullosos de que Chichén-Itzá haya sido declarada una de las Siete Maravillas del Mundo... Aunque eso no tenga ningún significado real, porque el mundo está lleno de maravillas, y no tienen porqué ser sólo siete... pero divago. El caso es que estas tierras del Mayab y en todo el país hay por lo menos cinco cosas que todos saben sobre los mayas. ¿El problema? Que son absolutamente falsas.



Y ya ni siquiera estoy hablando de cosas por completo absurdas como que los aliens construyeron las pirámides, o que los egipcios y los mayas tenían tantos rasgos en común que sólo se pueden explicar por intercambio cultural, o que la lápida del Rey Pakal representa a un astronauta, o que las pirámides mayas sirven para "cargarse de energía" (sea lo que sea esa madre). Hablo de cosillas que la gente va repitiendo por ahí, y que muchos parecen tomarse muy en serio.

Así que, si usted ya no quiere seguir repitiendo falsedades por miedo a toparse con algún antropólogo furioso y que lo ataque con su morralito chiapaneco, tenga en cuenta que los cinco puntos siguientes son falsos como un billete de tres pesos:

1.- LOS MAYAS DESAPARECIERON DE FORMA MISTERIOSA SIN DEJAR RASTRO



"Muchos creen que los mayas se extinguieron. Pero no, están más vivos que nunca..." cuando escuché el principio de este anuncio, pensé que hablaría de los mayas contemporáneos, pero no, el comercialito remató con esta frase "¡En el Gran Museo de la Cultura Maya!". Carajo, pensé.

Los mayas no se extinguieron ni de forma misteriosa ni sin dejar rastro. Los mayas continúan aquí, ahora. No, ya no se visten con plumas y túnicas, ni construyen pirámides, ni arrojan personas a los cenotes como sacrificios al dios Chaak. Pero no desaparecieron ni con la conquista. Fueron sojuzgados, explotados y marginados durante siglos (y lo siguen siendo, en gran medida), pero nunca se esfumaron, aunque sí se hispanizaron en mayor o menor medida, dependiendo de la región. Pero aquí están, por todas partes. Se estima que viven unos siete millones de mayas en el sureste de México y en Centroamérica.

Muchos continúan hablando la lengua maya. De hecho, en Mérida es común escuchar una que otra conversación en maya, y en los pueblos del interior del estado, mucho más; no es nada extraordinario. Muchos mensajes del gobierno que se transmite por radio y televisión local tienen sus respectivas versiones en maya y en español. También es común encontrar personas con apellidos mayas; como profesor, siempre tengo a algún estudiante que se apellide Pech, Puc, May, Ek, Balam o algún otro.

¿Por qué entonces se dicen que desaparecieron? Pues porque uno llega a una ciudad como Chichén-Itzá y la ve abandonada. Es decir, no es como Roma, o Constantinopla que, aunque son muy antiguas, siguen siendo habitadas, y edificios de edades antiquísimas conviven con edificios nuevos, y allí vive, trabaja y pasea mucha gente. Chichén-Itzá no, porque es una ciudad que fue abandonada por muchos años. Y así sucedió con muchas otras ciudades prehispánicas.

Por suerte para ellas, porque las ciudades mayas que estaban habitadas en tiempos de la conquista fueron destruidas por los españoles, para en ellas levantar sus propias ciudades (como hicieron con Tenochtitlán). Mérida fue construida sobre la ciudad maya de T'hó, y aún se pueden ver bajorrelieves mayas en las piedras que se usaron para construir la iglesia de Tercera Orden. A un costado de plaza central colonial del poblado de Acancéh, aún permanecen las pequeñas pirámides mayas que estaban ahí desde antes de la llegada de los conquistadores.

Las ciudades que estaban abandonadas, en cambio, se salvaron, y permanecieron ocultas en medio de la selva por años, incluso siglos, y por ello son ahora zonas arqueológicas que disfrutamos. Ahora bien, ¿por qué fueron abandonadas dichas ciudades? He ahí el misterio. Cada ciudad tendrá su propia historia: guerras, rebeliones, desastres naturales, debacle económica, incluso colapsos ecológicos: las ciudades crecían demasiado, el suelo se erosionaba, la comida comenzaba a escasear, etcétera.

Entonces, sí: hay muchas ciudades mayas abandonadas y no se sabe al cien por cierto la causa de su abandono. Pero los mayas siguieron construyendo otras poblaciones de diversos tamaños hasta la llegada de los españoles, e incluso después, cuando iban huyendo del avance español hacia las selvas del sur. Pero de eso a decir que los mayas se extinguieron de forma misteriosa, hay mucho trecho.

2.- LOS MAYAS FORMARON UN IMPERIO



"...En el corazón del Imperio Maya..." decía el memo de Loret de Mola cuando nombraron a Chichén-Itzá como una de las maravillas del mundo. ¡Facepalm instantáneo! A pesar de que la gente dice "el Imperio Maya" por aquí y "el Imperio Maya" por allá, los mayas nunca formaron un imperio.

Los mayas se organizaban en ciudades-Estado independientes entre sí, y las cuales gobernaban sobre poblaciones satélites, y extendían sus áreas de influencia mediante el comercio y la guerra, y a veces se chingaban unas a las otras. Eso es todo. Nunca hubo una sola unidad política que abarcara a todos los mayas, ¡ni de lejos! 

En los mapas de Mesoamérica se suele tomar la Península de Yucatán, Tabasco, Chiapas, Guatemala, El Salvador, Belice y Honduras como una sola Área Maya. Pero nótese la palabra clave, Área, es decir, la extensión geográfica en la que se desarrolló la cultura maya, con sus diversas unidades políticas, siempre cambiantes además.

Los aztecas, por otra parte, sí formaron un imperio (aunque con características diferentes a los imperios del Viejo Mundo). Sí sojuzgaron militarmente a otros pueblos y centralizaron el poder en la figura del Tlatoani de Tenochtitlán. Por eso fue tan fácil para los españoles vencerlos (en tres años, de 1519 a 1521): aparte de que media Mesoamérica estaba encabronada con los aztecas, una vez que se conquistó Tenochtitlán, como los pueblos sojuzgados ya tenían la costumbre de vivir bajo el poderío de alguien, realmente los españoles sólo tuvieron que cambiar a los aztecas por ellos mismos para tener dominada toda la extensión del Imperio.

En cambio, los mayas nunca fueron conquistados por los aztecas (aunque los toltecas anduvieron por aquí durante un tiempo) y estaban acostumbrados a vivir en unidades políticas de pequeña extensión. Por eso a los españoles les costó tanto trabajo conquistar el área maya: conquistaban un lugar, pero aún tenían que ir a conquistar a otro, y cuando llegaban a conquistar a un tercero, el primero ya se les había rebelado. 

Francisco de Montejo llegó a cometer sus fechorías en 1527, pero Mérida no pudo ser fundada sino hasta 1542, y aunque entonces se considera concluida la conquista del Noroeste de la Península, los mayas del sur resistieron hasta bien entrado el siglo XVII, sin contar todas las rebeliones que hubo a lo largo de la época colonial y también del México independiente: en 1901 el gobierno de Porfirio Díaz sometió a los últimos mayas rebeldes desde tiempos de la Guerra de Castas.


3.- LOS MAYAS FUERON PACÍFICOS Y SABIOS CIENTÍFICOS, ASTRÓNOMOS Y FILÓSOFOS



Durante algún tiempo persistió cierta interpretación de los mayas y los aztecas como en analogía con los griegos y los romanos. Los mayas, como los griegos, eran un pueblo pacífico, lleno de virtudes, dedicado por entero al conocimiento y organizado en ciudades-Estados. Los aztecas, como los romanos, eran ese pueblo militarista y belicoso que casi no creó nada propio, sino que todo lo aprendió de sus antecesores más cultos y civilizados. Bien, tal concepción de los griegos y romanos está muy equivocada, como también está equivocada esa idea sobre los mayas y los aztecas.

Es cierto que los mayas nunca formaron un Imperio, y que sus avances culturales son tanto anteriores como más impresionantes que los de los aztecas, pero los mayas fueron también un pueblo guerrero. ¿Con quién guerreaban? Bueno, principalmente unos con otros, todo el tiempo. También había rebeliones, guerras civiles, alianzas, traiciones... En fin, todas esas maravillas que adornan de anécdotas la historia de la humanidad.

Pero eso sí, ciertamente los mayas fueron grandes científicos: descubrieron el concepto del cero, perfeccionaron el calendario, predijeron eclipses y otros fenómenos astronómicos, construyeron maravillas arquitectónicas que al mismo tiempo cumplen funciones astronómicas, desarrollaron el sistema de escritura más avanzado de este lado del Atlántico, conocieron la herbolaria y llevaron a cabo diversos prodigios de ingeniería agrónoma. Es bastante impresionante, eso que ni qué.

Pero imaginar que por eso los mayas eran un pueblo de sabios dedicados por entero al conocimiento es ingenuo. Es como ver las misiones de la NASA y por eso imaginar que todos los gringos son genios científicos, cuando sabemos que el país está lleno de Homeros Simpson. En la civilización maya había de todo: reyes, guerreros, sacerdotes, comerciantes, artesanos, arquitectos, políticos, aristócratas, campesinos, esclavos, ¡de todo! 

Los mayas tampoco vivían en ninguna utopía. No solamente había guerras, sino que se cometían sacrificios humanos (y a veces, hasta canibalismo ritual), y tenían una sociedad rigurosamente estratificada. La movilidad social era prácticamente nula. Incluso como militar no podías llegar muy lejos a menos que pertenecieras a una familia noble o de plano fueras un extraordinario guerrero que tomara el poder a madrazos. Si nacías campesino pobre e ignorante, te ibas a morir campesino pobre e ignorante y no te habría servido de ningún consuelo saber que perteneces a la civilización que descubrió el cero. 

Y, como dije anteriormente, tampoco era como que los mayas vivieran en perfecta armonía con la naturaleza. Eran muy buenos agricultores, y para preparar la tierra para el cultivo practicaban el método de la tumba, roza y quema, que es literalmente tumbar los árboles de la selva, rozar para que quede parejo, y luego prenderle fuego a todo para que las cenizas fertilicen el suelo. Funcionaba muy bien... para el cultivo, no para la selva. Y hasta eso, el método puede ser sostenible para pequeñas aldeas agrícolas, pero no para grandes extensiones de cultivos con los que se tiene que mantener a densas poblaciones urbanas (que no trabajan la tierra). 

Entonces ocurrían las catástrofes ecológicas de las que les hablaba y que han dejado huella en varios sitios arqueológicos: la fertilidad se agotaba, sin árboles que sujetaran la tierra, el suelo se erosionaba, había desertificación, los ríos se salían de sus cauces, y demás desastres, todo lo cual llevó al abandono de varias ciudades mayas. De hecho, sigue siendo un problema actualmente, pues muchos campesinos mayas se resisten a abandonar ese método, que si pudiera ser más o menos inocuo cuando había poca gente y mucha selva, ahora es una práctica muy destructiva, pues hay mucha gente y poca selva. Ya lo ven, ese mito del "indito buena onda en armonía con la naturaleza tipo Avatar" es eso: un mito.


4.- EXISTE UNA LENGUA MAYA



Otro error muy común es hablar de la lengua maya, como si sólo hubiera una. En realidad, existe una gran variedad de lenguas mayenses, es decir, lenguas que pertenecen a una sola familia. La analogía no es exacta, pero sirve para ilustrarnos: piénsese en las lenguas romances, que están emparentadas entre sí, pero que no son la misma ni son mutuamente inteligibles. Si ponemos atención, nosotros los hispanohablantes nos daremos cuenta fácilmente de que el italiano y el francés son lenguas emparentadas con la nuestra y hasta captaremos algunas palabras y expresiones, pero a menos que las conozcamos de antemano no las entenderemos realmente. 

Bien, así sucede con las lenguas mayas. ¡Hay casi treinta lenguas mayas distintas! No es lo mismo el maya yucateco que el maya quiché de Guatemala. Son tan diferentes como el español del francés (o más), y si algunas palabras en quiché pueden ser reconocidas para el que ha tratado con el maya yucateco (Kukulkán = Gucumatz), en realidad son dos idiomas mutuamente ininteligibles. Cuando los yucatecos hablamos de "la lengua maya", nos referimos al maya hablado en Yucatán.

Esto necesariamente nos lleva a hablar de los dialectos. Existe una muy difundida concepción errónea de lo que es un dialecto. En México, la palabra se usa indiscriminadamente para referirse a las lenguas indígenas, y se tiene la idea de que un "dialecto" es algo así como un idioma primitivo, como una forma de expresarse que no es lo suficientemente buena o rica como para merecer llamarse "lengua". 

Eso es un terrible error, que tiene sus orígenes en el racismo endémico de los mexicanos hacia nuestros pueblos indígenas. Las lenguas indígenas son eso, lenguas, tan lenguas como lo son el español, el inglés, el chino, el árabe o cualquier otra. ¿Qué es, entonces, un dialecto? Un dialecto es una variante de una lengua, característica de un grupo particular de hablantes, por lo general definidos por la región en la que viven. 

Por ejemplo, la forma de hablar de los españoles no es igual que la de los mexicanos o los argentinos, en cuanto al léxico, la pronunciación y hasta el sentido que se le da a algunas formas verbales. Se podría decir que esas tres formas son dialectos del español. (Aunque hay que advertir que los criterios sobre qué tan diferente tiene que ser un dialecto para ser tal y no lengua, son controvertidos y no carecen de carga política).

De la misma manera, muchas lenguas indígenas tienen, además diversos dialectos. Sucede igual con las lenguas mayas. Por ejemplo, el maya yucateco tiene dos variantes dialectales. Así, como se puede ver, las lenguas mayas son una cornucopia de diversidad.


5.- LOS MAYAS PREDIJERON EL FIN DEL MUNDO (O UN CAMBIO DE ERA) EN EL 2012



Hemos llegado al final de nuestro recorrido por las creencias erróneas más comunes sobre la cultura maya. He dejado para el final la cereza del pastel, algo que seguro usted estaba esperando con ansiedad: las profecías mayas sobre el 2012. Bien, este tema ya lo traté ampliamente en esta entrada, así que ahora me limitaré a hacer un resumen.

Los mayas no profetizaron ni madres. ¿Recuerda usted el Chilam Balam, el libro de las profecías mayas? Bueno, pues fue escrito por mayas, es cierto, pero en tiempos coloniales, después de que las cosas profetizadas (verbi gratia, la llegada de los españoles) ya hubieran sucedido. Es decir, son más bien retro-profecías, como para hacer quedar chingones a los mayas prehispánicos y decir "hey, ya sabíamos que todo esto iba a pasar". Y de todos modos nada de eso tiene que ver con el 2012.

¿De dónde salió la fecha del fin del mundo? Bueno, pues resulta que así como nosotros agrupamos los años en décadas, siglos y milenios, porque tenemos un sistema decimal, los mayas los agrupaban en otros ciclos de 20 años (k'atún) y de casi 400 (394.26, de hecho, y se llama b'ak'tun), y uno aún más largo de 13 b'ak'tunes. Pues bien, resulta que en diciembre de 2012 se acaba uno de esos ciclos de 13 b'ak'tunes, iniciado en el año 3114 antes de Cristo. Y ya eso es todo. 

Entonces sí, inicia un nuevo ciclo, pero si usted cree que eso significa un cambio de era, pregúntese qué tanto cambió el mundo a partir del 1 de enero del año 2000, en que cambiamos de año, década, siglo y milenio, y se dará cuenta de que tampoco entonces sucedió ningún "cambio de era", porque la forma en la que dividimos el tiempo los seres humanos es arbitraria... Bueno, medir el año como el tiempo que tarda nuestro planeta en darle la vuelta al sol no es tan arbitrario, pero agrupar los años en milenios o b'ak'tunes y elegir por dónde empezaremos a contar, sí que lo es.

¿Y esas profecías que andan circulando por Internet? Inventos de gente chiflada, en especial hippies de la Nueva Era y conspiranoicos profesionales con ganas de llamar la atención, con boberías que no tienen nada que ver con los mayas. 

La cultura maya es fascinante, tanto la de los mayas prehispánicos como la de los mayas coloniales y como la de los mayas contemporáneos. Conocerla un poco mejor es estar en contacto con una de las raíces más ricas de la cultura mexicana. Ojalá que el haber aclarado estas dudas lo anime a hacerlo.

Y ya que estamos en eso...



11 comentarios:

Eduardo Molina (Anarkistapp!) dijo...

Y en diez días cuando la gente vea que seguimos aquí, para la gente que ansía el fin del mundo, el cambio de era o mierdas de ese estilo el planeta será ahora sí el lugar más triste del universo. Idiotas :D

Oye está interesante tu entrada, yo también creía que el pueblo maya en relación con los aztecas era así como el cliché griegos y romanos, pero yo tenía entendido que canibalismo ritual y sacrificios humanos fueron practicados por esos güeyes hasta que su civilización ya andaba decadente por la influencia del imperialismo mexica y que la práctica no era originalmente maya. Mejor investigo.

Saludos

Ribozyme dijo...

A la última foto le hizo falta una galleta María.

Mariana dijo...

yo nunca me tragué el cuento del fin del mundo...ya lo estamos viviendo, ¿para que esperar más?

saludos maik!

martincx dijo...

Ego, una vez más una excelente entrada.

Yo sólo agregaría que eso de los fin del mundo/cambio de época son sólo unos listillos que buscan el nuevo tema para libros y si Cthulhu quiere Películas.

No me sorprendería que en algún momento, se manoseara a otra cultura milenaria para darnos una nueva fecha para chingarse al mundo.

NeuTrihno dijo...

Solo tengo una pequeña discrepancia con respecto a esta entrada. Si bien es cierto que existe un innegable vínculo cultural entre Tula y Chichen Itza, dado que para esta última se habla de un estilo arquitectónico Maya-Tolteca, actualmente no se cuenta con evidencias claras de como se llevo a cabo la interacción entre los pueblos del centro de México y la Península de Yucatán, en el postclásico temprano. Por lo que hablar de una "conquista tolteca" en tierras mayas, serían meras especulaciones (podría ser una teoría, pero de momento no se de alguien que la apoye).

Aquí una liga al respecto:
http://www.arqueomex.com/S2N3nChichen85.html

Por otro lado, sería bueno hacer una entrada parecida respecto a los aztecas (que por cierto nunca se hicieron llamar así).

Saludos.

Maik Civeira dijo...

Eduardo: Sí tienes razón, los sacrificios que costaban vidas humanas eran más bien prácticas extraordinarias, que se dieron sobre todo en el posclásico tardío.

Neutrinho: Interesante eso que señalas. La influencia tolteca se dejó sentir en el área maya no sólo en la arquitectura, sino en el culto a la Serpiente Emplumada y el uso de los chac-moles como aras de sacrificio, ademaás de que alcanzó otras ciudades mayas como Mayapán e incluso tan al este como Tulum. Pero como señalas, es un asunto debatible.

Enrique dijo...

¿Qué tal una entrada sobre el Cero?

Guevara dijo...

El bot spamero tiene razón, bajaré libros sobre la cultura maya.

Anónimo dijo...

Un muy buen análisis a los errores comunes que comete la gente sobre los mayas, sobre todo el del calendario azteca. Tus entradas son fantásticas yo también soy bloguero aunque mis análisis son un poco más infantiles. Como todo adolescente de 13 años nerd realmente creo que deberías hacer una entrada que abordará la saga de HUNGER GAMES. Es un tema muy controversial, sobre todo con la películas de estos libros ( aunque sólo tengamos una hasta ahora ) me gustaría saber tus opiniones al respecto. Supongo que ya has leído los libros y si no debes corregir ese error mortal.

Maik Civeira dijo...

@Anónimo: Hola, gracias por tus comentarios (también vi el que dejaste en la entrada de HARRY POTTER). Y pos no: no he leído The Hunger Games... Es que creo que ya no estoy para clavarme en sagas juveniles, pero igual y me animo un día...

Me da mucho gusto a que tu edad tengas gusto por estos temas. Sigue así, te felicito.

Anónimo dijo...

Es una lástima que este leyendo esto casi 2 años después. Excelente entrada, solo una pequeña aclaración, el 1 de enero del 2000 no fué el cambio de siglo ni de milenio.
Un siglo tiene cien años y la cuenta comienza con el año uno, no con el cero, de tal manera que el siglo I va del año 1 al 100, el siglo II del año 101 al 200, etc.
Así el siglo XIX fué del año 1801 al 1900 y el siglo XX del 1901 al 2000, incluido este último hasta el 31 de diciembre de 2000.
El siglo XXI y el 3er milenio comenzaron el 1 de enero de 2001.
La razón de la confusión es la misma que motivó la supuesta fecha del fin del mundo, DINERO.
Quienes inventaron lo del 2012 usaron la reputación de una cultura para vender libros, revistas y otras cosas, los que promovieron el festejo anticipado de la "llegada del nuevo milenio" prefirieron alimentar la ignorancia para vender reservaciones de hoteles, restaurantes, etc.

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