lunes, 30 de enero de 2012

Crónica de una Primavera Global

PRÓLOGO:

A finales de 2010 se inició una serie de procesos sociales que bien podríamos calificar de revolucionarios (o que intentaron serlo) y que tuvieron su apogeo a lo largo de 2011. Se trató de fenómenos muy diversos, ocurridos en los senos de culturas muy distintas y con alcances variados, que sin embargo tenían una serie de características en común: fueron movimientos espontáneos, de la sociedad civil, sin ataduras con instituciones políticas establecidas, formados principalmente por jóvenes con un sentimiento prodemocrático que venía con la exigencia por parte de la población civil de que no se permitiera más que los poderes fácticos (dictadorzuelos, partidos políticos, corporaciones, bancos, televisoras, iglesias) decidieran unilateralmente sobre las vidas y bienestar de los ciudadanos.

A continuación pueden leer una compilación de todas las entradas que he escrito al respecto, empezando desde finales del 2010. Empecé a formar esta antología a principios de 2012. Desde entonces he tratado de ir agregando nuevas entradas, y espero que aún haya mucho por hacer. 



INTRODUCCIÓN (de 2012):

Saludos, estimados contertulios. Se preguntarán (tal vez) cómo es que hace tiempo que no le dedico alguna entrada a los procesos revolucionarios que están cambiando la faz del mundo. La explicación es que me pareció que ya no era tan importante hacer la crónica de cada evento que ocurría en la Primavera Árabe o en Occupy Wall Street. Es decir, éste no es un blog de noticias y no me pareció que fuera mi papel avisarles de cada matanza de manifestantes en Siria o de cada represión de manifestantes en EUA.

Más bien, me pareció que lo importante es tomar nota de lo más trascendente y relevante, de los eventos que marcan un giro en el rumbo de los acontecimientos y, sobre todo, de la reflexión en torno a lo que todo esto significa. De ello trataré en mi próxima entrada.

Mientras tanto, como preparación para lo que publicaré en unos días, para que refresquen su memoria los que han seguido este humilde blog desde hace tiempo, y también para los que acaban de sintonizarnos y los que han estado viviendo debajo de una piedra, les dejo un índice de todas las entradas etiquetadas con "¡Revolución, imbéciles!" que he publicado desde el año pasado:

Primero, las que han tratado de los procesos revolucionarios en sí, desde la Primavera Árabe hasta Occupy Wall Street, y desde los Indignados españoles hasta Anonymous:

Carta de Julian Assange al mundo: A finales de diciembre de 2010 me empecé a interesar en estos temas, en especial por la cobertura mediática que recibió el asunto de WikiLeaks y el "cablegate". Esta carta resulta un evento importante porque, aunque pocos lo sospechábamos, las acciones de Assange y de los demás colaboradores de WikiLeaks fueron de los primeros de una serie de eventos que cubriría el mundo como una avalancha.


¡Revolución, imbéciles, revolución! Aquí como que me di cuenta de que algo estaba pasando. Era febrero de 2011, la revolución en Túnez había triunfado y en Egipto se había dado un paso importante con el derrocamiento de su dictador Hosni Mubarak. La revolución se había extendido a Libia. En ese entonces no sabíamos que lo de Libia se convertiría en guerra civil y apenas se estaba comentando y analizando acerca del papel de Internet en estos sucesos. Con esta entrada creé la etiqueta "¡Revolución, imbéciles!".

¿EUA detrás de la Revolución Árabe? Bueno, pues la conspiranoia no se hizo esperar y los sectores más magufos de la izquierda latinoamericana (con Chávez a la cabeza) adjudicaron la responsabilidad de estos eventos a los malvados yankees que trataban de hacerle daño a un "héroe socialista" como lo era Gaddafi. En esta entrada me propuse a demostrar con argumentos cómo esa teoría de la conspiración es incongruente, sobre todo teniendo en cuenta que las revueltas se habían extendido a estados aliados de EUA, como Arabia Saudita e Irak, con su gobierno títere, y que medios enemigos de EUA (WikiLeaks y Al Jazeera) habían manifestado su apoyo a estos movimientos sociales.


Poniéndonos al corriente: En marzo de 2011 publiqué esta actualización de los sucesos ocurridos hasta entonces. Lo más importante era cómo la revolución en Egipto estaba lejos de terminar aún sin la presencia del dictador, revelaciones sobre los nexos de Gaddafi con sus hipócritas aliados en Occidente y la primera señal de que EUA estaba teniendo problemas para asegurarse de la hegemonía en los medios de comunicación modernos (¡ojo! esta bien puede ser el inicio de proyectos como SOPA).

Y siguen las secuelas del caso WikiLeaks: En esta entrada, también publicada en marzo, mencioné algunas noticias sobre WikiLeaks y cómo iba el caso contra Julian Assange. Por primera vez conté la triste historia de Bradley Manning, el niño héroe que le roló la información secreta a WikiLeaks. También fue la primera vez que hablé de Anonymous y su participación en la Primavera Árabe y en Operación Payback.

Felicidades, Obama, ¡ya eres BUSH! En esta entrada, también de marzo, manifesté mi repudio por la intervención de la OTAN en Libia y argumenté por qué me pareció injusta e hipócrita la actuación de EUA, Francia y el Reino Unido. También comenté un poco las noticias de otros procesos revolucionarios en Medio Oriente.


Estamos hasta la madre: La célebre carta de Javier Sicilia tras la muerte de su hijo a manos del crimen organizado. En ese entonces no relacioné el inicio del movimiento encabezado por Javier Sicilia con los demás acontecimientos que ocurrían en el mundo. Eso vendría después.

Noticias de la Primavera Árabe y WikiLeaks: Como el nombre lo dice, esta entrada fue un "ponernos al corriente" sobre estos asuntos en abril de 2011. La OTAN seguía en Libia, mientras más documentos revelados por WikiLeaks evidenciaban la complicidad de los gobiernos de EUA y Francia con la dictadura de Gaddafi. Además, la situación en Yemén y Baréin se complicaba. Hablé también del acoso que un colaborador de WikiLeaks, Jacob Appelbaum, había sufrido a manos del gobierno estadounidense.

Noticias y reflexiones sobre la Revolución Árabe: Seguimos en abril. Aquí se comparan la situación de Túnez, que estaba en camino de una transición democrática, con la de Egipto, cuya revolución estaba en peligro debido a que la salida de Mubarak no significó el fin del régimen represivo. Incluí un resumen de un ensayo de Mark LeVine.


Siria y China: Aquí traté de la situación en dos países de los que no había hablado antes. La revuelta estaba en Siria desde hacía algunos meses, pero a mediados de mayo había alcanzado un nivel más violento debido a la represión ejercida por el gobierno de Bashar Al-Assad. En China, mientras tanto, había sido encarcelado el artista disidente Ai Weiwei, como parte de las acciones represivas del gobierno chino contra lo que parecía ser un movimiento social análogo a las revoluciones árabes.

¡Revolución, gilipollas, revolución! Pues cuando nadie fuera de este país lo vio venir, la revolución saltó a España, inspirada por los movimientos en Islandia y Grecia (ya hablaremos de ello) y en Medio Oriente, con lo que finalmente se pudo decir que estábamos viviendo una revuelta global en contra de poderes diversos que ejercen su control sobre las vidas de las personas. El 15 de mayo había comenzado el movimiento de los Indignados españoles y la discusión llegó a todos los foros.


Breves sobre la revolución global: En junio escribí esta actualización de lo que estaba pasando. Un espíritu de rebeldía había contagiado a la población, en especial a los jóvenes en Libia, Siria, Egipto, Yemén, Irán, Baréin, Palestina, China y España. En el caso palestino, me complació ver cómo la lucha pacífica de Túnez y Egipto había inspirado a la juventud de esta nación sin Estado, que parecía lista para dejar atrás el terrorismo y pasar al activismo social bien planificado. Más que incidentes locales, esto ya se había convertido en la expresión de lo que podría ser un cambio global. Para entonces ya estaba seguro (como lo estoy ahora) que después de todo esto el mundo, para bien o para mal, cambiaría por completo.

Somos Legión: Eran finales de junio de 2011 y estaba a punto de comenzar Operación #Antisec. En esta entrada, de las más populares del blog, hice un resumen de la historia de Anonymous desde sus inicios en 4chan hasta su inesperada alianza con LulzSec.


Revolución 2011: El Frente Oriental: Para entonces, me pareció que ya había subido mucha información y que había quedado algo dispersa. Decidí organizarla en una serie de tres resúmenes que nos ayudaran a comprender el escenario global en julio de 2011. Así que hice un breve recorrido por los acontecimientos más importantes ocurridos en Túnez, Egipto, Libia, Argelia, Baréin, Yemén, Siria, Israel y Palestina, Irak, Jordania, Marruecos, Arabia Saudita, Turquía, Irán, India y China, desde finales de 2010 hasta la fecha.

Revolución 2011: El Frente Occidental: Aquí hice un resumen de los acontecimientos, empezando por las revueltas de Grecia en 2008 y la revolución en Islandia de 2009. Hasta entonces los procesos revolucionarios en Occidente y en Oriente seguían caminos separados. Se unieron en 2011 con el inicio del movimiento de los Indignados españoles, que se inspiraban tanto en los griegos y los islandeses, como en la Primavera Árabe. También mencioné lo que había estado pasando en el Reino Unido y Portugal. Por primera vez incluí el movimiento mexicano como parte de todo esto, mencioné las incipientes protestas en EUA y, de pasada, hablé del movimiento estudiantil chileno.


Revolución 2011: El Frente Digital: Al principio los escépticos soslayaron el papel de Internet en estos cambios, pero a estas alturas era imposible decir que se exageraba su importancia. Internet fue lo que hizo que esta revolución fuera global. Con WikiLeaks revelando información de gobiernos y corporaciones en todo el mundo, con Anonymous apoyando a los rebeldes desde España hasta Siria, y con Avaaz generando conciencia entre la población mundial sobre la importancia de estos acontecimientos, el mundo parecía unido por un mismo espíritu. Aquí menciono por primera vez las pretensiones de los gobiernos para encontrar formas de controlar la Internet y poner un alto a la amenaza que significa para ellos (¡ojo: esto sin duda tiene que ver con la SOPA!)

Cómo cambiar el mundo: Lecciones desde España hasta Siria: Aquí hablé de la importancia del movimiento español, que no son sólo un montón de ninis y hípsters echando grilla, sino que estaban mucho más organizados de lo que parecía y comprometidos a generar un verdadero cambio. También mencioné algunas noticias de Medio Oriente y la posibilidad de un movimiento popular en Italia (¡que luego se dio!). Era agosto y para entonces Trípoli había caído en poder de los rebeldes y Gaddafi había tenido que huir.

Revolución 2011: Actualización: Para septiembre de 2011 muchas cosas habían cambiado. El gobierno de Gaddafi había caído, el proyecto para convertir a Palestina en un Estado soberano se discutía en la ONU y en toda clase de foros, los españoles experimentaban con nuevas formas de organizar la sociedad, el movimiento estudiantil de Chile crecía y, más importante aún, la revolución había llegado al corazón del Imperio con Occupy Wall Street. Además, se logró una importante victoria en el Frente Digital cuando el Partido Pirata, comprometido con defender la libertad en Internet, llegó a ocupar curules en el parlamento alemán.


¡15 de Octubre! Y llegó el gran día en el que pueblos de todo el mundo se unieron y levantaron sus voces contra todas las formas de tiranía y control, ya fuera en nombre de la religión, del mercado o de la dictadura del proletariado. Más de 90 ciudades fueron el escenario de manifestaciones en contra del orden global existente. Aparte de un resumen de la jornada, esta entrada incluye reflexiones al respecto por parte de diversas personalidades y medios.

La Libertad guiando al pueblo árabe: Después del 15 de Octubre el foco de la revolución global volvió al Medio Oriente: para noviembre Gaddafi había sido capturado y ejecutado en condiciones sospechosas, en Túnez se dieron las primeras elecciones democráticas y limpias de su historia, y Abdullah Saleh, dictador de Yemén, anunciaba su próxima salida. Incluye reflexiones sobre el futuro de la Primavera Árabe.


En el Ágora: Eran finales de noviembre y para entonces me pareció que no tenía mucho caso hacerla de agencia noticiosa y era mejor centrarme en el significado de los acontecimientos. En esta entrada hablé de que si algo habían logrado los movimientos en España y EUA era la discusión, el debate, el intercambio de ideas, que sin lugar a dudas es ya bueno en sí mismo. Incluí varios ensayos y artículos de diversos analistas, así como una lista de principios que deben observarse para entablar un debate inteligente y civilizado.

Revolución 2011: Noviembre: Última de las actualizaciones que publiqué. Habla de la situación en Egipto y Yemén y menciona la retirada del ejército yankee de Irak. También mencioné dos eventos importantes: el triunfo de un movimiento ecologista en EUA y del Bank Transfer Day, protesta en contra de los grandes bancos americanos. No podía dejar de mencionar la fugaz guerra que se dio entre Anonymous y los Zetas, en que los hacktivistas demostraron ser más eficientes (y más valientes) que el gobierno calderonista.

Panorama y perspectivas de la Primavera Árabe: A manera de epílogo para esta serie entradas, aquí hablo sobre la situación electoral en Túnez y en Egipto, además del aumento de la violencia en Siria, considerando que la Primavera Árabe en sí ya ha terminado y cuáles pueden ser sus consecuencias para la democratización de la zona.

Occupy Everything: Habla de lo último ocurrido como parte de los movimientos Ocupa, con varias reflexiones sobre lo que éstos significan, de por qué son valiosos y de qué consecuencias positivas pueden traer.


No olvidamos. No perdonamos. Espérennos: Es sobre Anonymous y el activismo digital en general, de cómo Internet puede servir como un medio para las transformaciones sociales. Se menciona el ataque contra Megaupload, lo que vulnera la construcción de una sociedad del conocimiento. Incluye algunas críticas constructivas a Anonymous México.

WikiLeaks: A dos años del Cablegate: Que es una reflexión del propio Assange sobre cómo la información revelada por su organización inició procesos de cambio en diversos países. También rebato los usuales "argumentos" que se esgrimen contra WikiLeaks y la figura de Assange.

¿Una nueva primavera global? A mediados de 2013 surgió una nueva ola de movimientos sociales en Brasil y Turquía, que se sumó a las revelaciones de Edward Snowden sobre el espionaje cibernético. Además, un golpe de de Estado en Egipto puso al país árabe de nuevo en el centro de la atención mundial.

La Primavera Turca: La represión brutal de una protesta que pretendía defender un parque en Estambul fue el inicio de un gran movimiento social que puso a temblar al gobierno ultraconservador de Turquía.

El Otoño Carioca: El excesivo gasto gubernamental en los proyectos de los Juegos Olímpicos y el Mundial de Futbol, que cayeron sobre los hombros de los contribuyentes brasileños, dio lugar a un amplio movimiento que se desató sobre las calles de las principales ciudades brasileñas.




La caída del Gran Hermano: Edward Snowden reveló una serie de importante datos sobre el espionaje cometido por Estados Unidos contra otras naciones a través de Internet. ¿Cuál es el alcance y cuáles son las implicaciones de estos hechos?

Egipto: la revolución que no termina: Uno de los países en los que se inició la Primavera Árabe ahora pasa por crisis política, tras el vacío de poder dejado por la partida del dictador Mubarak. Golpes de Estado por parte de militares amenazan por un lado, y por el otro el integrismo islámico.

Es más complicado de lo que crees: Geopolítica: La Primavera Árabe en Siria se convirtió en una trágica guerra civil. Ya no se trata aquí de un movimiento revolucionario, pero me pareció que ameritaba darle continuidad a una serie de eventos que ya había empezado a cubrir, por si alguien estaba interesado en saber cómo se desarrollaron.

Epílogos a una Primavera Global (y la Revolución de las Sombrillas): Cada año desde 2010 ha visto en mayor o menos medida grandes protestas alrededor del mundo en contra del orden de cosas actual. Lo que parecía ser una explosión coyuntural se convierte en la experiencia de esta década. En esta entrada nos ponemos al día con algunos de los movimientos sociales más importantes de estos tiempos, así como conocemos la Revolución de las Sombrillas que en 2014 estalló en Hong Kong.

Ocho símbolos de rebeldía que nos dejó 2014: Aquél fue un año pródigo en movimientos sociales, ya fuera la Revolución de las Sombrillas, los inicios de Black Lives Matter, o las reacciones contra el crimen cometido contra los estudiantes de Ayotnizapa. Esta entrada resume algunos de esos movimientos sociales y da muestra de los símbolos de rebeldía que emergieron de ellas.

La revolución será digitalizada: Las redes sociales e Internet han jugado un papel importante en los movimientos sociales de la Primavera Democrática, como medios para la difusión de información, foros de discusión, plataformas de denuncia y más. Incluso, gracias al hacktivismo se han librado verdaderas batallas digitales. En esta entrada recomiendo cinco documentales sobre Julian Assange, Anonymous, Edward Snowden y Aaron Swartz.

De la Primavera Democrática al Invierno Fascista: Con el es ascenso de la ultraderecha en Occidente (Trump, Brexit el Frente Nacional Francés, etc.) y del Estado Islámico en Medio Oriente, los sueños de una revolución democrática global se ven amenazados por un regreso al autoritarismo y los nacionalismos xenófobos. ¿Cómo llegamos a esto? En esta entrada hago un breve resumen.


En segundo lugar, les dejo una selección de entradas concernientes a las elecciones en México de 2012 y al movimiento #YoSoy132. La oleada revolucionaria llegó a nuestro país de forma inesperada, cuando los jóvenes mexicanos se manifestaron contra la manipulación mediática y el contubernio PRI-Televisa. En 2014 inició una segunda oleada de protestas a raíz de la desaparición de 43 estudiantes normalistas en Guerrero:



Yo Soy 132: El primer texto al respecto, en el que doy un rápido panorama de la situación que originó el movimiento y sus primeras acciones. Trato de analizar quién compone el movimiento, el porqué de sus existencia y su potencial, y respondo a varias preguntas y críticas frecuentes.

#YoSoy132: Logros, críticas y pendientes: En los que analizo los nada desdeñables logros del movimiento, como la organización del primer debate ciudadano y la enorme participación de ciudadanos, especialmente jóvenes, para vigilar el proceso electoral. También van algunas críticas constructivas al movimiento.

Declive y caída de Televisa y el PRI: Como decía en esa entrada, aún si el PRI ganaba las elecciones, sería un victoria pírrica, llegaría moralmente desgastado, cuestionado por medio país y con poca legitimidad. Lo mismo pasa con Televisa. Creo que asistimos al principio del fin de esta mancuerna imperial.

Y cuando desperté, el dinosaurio había regresado: En la que me pregunto y trato de responderme cómo es posible que el PRI hubiese vuelto al gobierno. También hago un rápido resumen de los chanchullos hechos por el PRI durante la jornada electoral y reflexiono sobre lo que sigue para los interesados en cambiar a este país. Defiendo el derecho y la legitimidad del activismo.


#YoSoy132: ¿En dónde y hacia dónde? El resultado de las elecciones fue un duro golpe para todos los que anhelamos vivir en un país mejor. El movimiento pareció fraccionarse, incluso dividirse en sectas mutuamente excluyentes y hostiles entre sí. Aquí intenté sugerir y proponer algunos caminos y estrategias que el movimiento podría tomar, para sobrevivir más como un zeitgeist generacional, que como un movimiento organizado. También compartí mis propias experiencias dentro del movimiento.

Crónica de una transición: Ésta es una recopilación, más algunos comentarios y reflexiones, de lo que escribí respecto al proceso de transición presidencial de México en 2012. Incluye los textos que acabo de colgar aquí arriba, pero también otros, que no atañen directamente al 132.

Indígnate, México: Escrito a finales del 2013, es un texto en el que recojo información de cómo el gobierno de Peña Nieto ha llevado al país a una situación indignante e intolerable. Incluye mucha información y datos duros acerca de cómo le ha ido a nuestro país.

Ayoztinapa y la guillotina: En septiembre de 2014 el gobierno municipal de Iguala, Guerrero, atacó a estudiantes normalistas de la escuela rural de Ayotzinapa, matando a algunos de ellos y desapareciendo a 43 más. A raíz de estos sucesos se desencadenó una oleada de movimientos sociales muy diversos. En esta entrada sostengo que el descontento social, ese mismo que lleva a las multitudes furiosas a decapitar a los reyes, no viene de la nada, sino que nace de la misma explotación, opresión y marginación en que los poderosos tienen al pueblo.



#YaMeCansé: Todo lo que tengo que decir sobre Ayotzinapa: En esta segunda entrada, mucho más amplia que la primera, trato punto por punto varios temas relacionados con el caso de Ayotzinapa, desde sus orígenes y su impacto en la sociedad mexicana, hasta cómo puede ser ésta la coyuntura adecuada para la transformación democrática del país. Incluye respuestas a las críticas usuales que se le hacen a los movimientos que surgieron a raíz de Ayotzinapa.

México en llamas: El multihomicidio de la colonia Narvarte en la ciudad de México, en el que fueron asesinados la activista veracruzana Nadia Vera, el periodista Rubén Espinosa y otras tres mujeres (que además fueron violadas) sacudió al país y puso de nuevo al gobierno federal y a los gobernadores locales bajo la mirada furiosa de los mexicanos. Esta entrada habla además de otras razones por las que se ha vuelto necesario rebelarse contra los gobiernos corruptos, desde la impunidad, los ataques gubernamentales contra la libertad de expresión y el mal desempeño económico del país.

Para finalizar, también les dejo algunas entradas publicadas bajo la etiqueta "¡Revolución, imbéciles!" que se enfocan más a perspectivas históricas y reflexiones en torno al activismo y la transformación de la sociedad:

Movimientos sociales en Mérida: En la que hablé de mis breves experiencias en manifestaciones en esta ciudad y compartí algunas reflexiones sobre lo que se hace mal y lo que se puede mejorar para lograr los objetivos. En resumen: hay que ser más pragmáticos que emotivos y planear bien las estrategias. La serie consta de 5 partes.

Aquel año Mayo duró 12 meses: En la que se recuerda el antecedente de la revolución que vivimos actualmente, el año de 1968. Podemos buscar inspiración y enseñanzas en los acontecimientos de París de esos días.

¡Prohibido prohibir! Reflexiones del poeta José Ramón Enríquez sobre el movimiento de 1968, en el que él mismo participó, y de cómo la vieja consigna del mayo francés debe ser ahora enarbolada para acabar con el prohibicionismo contra las drogas, principal causa de la violencia del narcotráfico.

¿Qué significa 'NO SE OLVIDA'? Una reflexión sobre el significado de la matanza de Tlatelolco de 1968 en la memoria histórica de los mexicanos. Me pregunto si hemos aprendido algo de este sangriento episodio de nuestra historia o sea ha convertido sólo en una frase vacía. También hay enlaces a otras entradas mías y demás material sobre el tema.


James Lawson: Enseñanzas de un revolucionario: En febrero de 2010 tuve el inmenso honor de asistir a una conferencia del activista James Lawson, quien participó en el Movimiento por los Derechos Civiles junto a Martin Luther King. Veamos qué tiene que enseñarnos (mucho, en verdad).

Diez documentales que hay que ver para entender el mundo actual: Una lista de recomendaciones cinéfilas que nos ayudan a comprender cómo es el mundo contemporáneo y cómo es que llegamos al punto en el que nos encontramos. Economía, política, sociedad, ambientalismo, educación, salud, alimentación, guerra... todos esos temas son abordados por esta selección de 10 excelentes documentales.

The Times They Are A-Changin': Con el título de esta rola de Bob Dylan, regreso de nuevo a los 60, época de grandes cambios y transformaciones de la que, insisto, podemos extraer inspiración y enseñanzas. En esta ocasión les dejo 10 canciones de la época, que hablan de cambio, rebeldía y revolución. Bob Dylan, The Beatles, The Rolling Stones y Bob Marley son algunos de los elegidos.


World Wid Webolution: El Ágora Global: Tercera y última parte de una serie de entradas que escribí sobre la importancia de Internet y la forma en la que está cambiando nuestro mundo. Esta entrada la dediqué al potencial de Internet como herramienta para las luchas sociales, con la Primavera Árabe y Anonymous como ejemplos, y de cómo la ley SOPA y similares son sólo intentos de arrebatarnos esta poderosa arma.

Neutralidad de red: ¿Qué es y qué me importa? La neutralidad de red permite que todos los contenidos que se transmiten a través de Internet sean tratados igual. Sin ella, empresas o gobiernos podrían poner trabas para regular contenidos que no les gusten. Es por eso que hay que luchar para defenderla.

Con V de Venganza: V for Vendetta, tanto la novela gráfica como la película, proporcionaron símbolos y frases a los movimientos de protesta, desde Egipto hasta Brasil, y desde España hasta Nueva York. Aquí una serie de comentarios sobre esta influyente obra y su nuevo estatus como símbolo de la inconformidad social.

El lado oscuro de la utopía: La utopía está en el horizonte, nunca la alcanzaremos, pero nos sirve para seguir caminado. Sin embargo, tiene un lado oscuro: cuando creemos tener la receta definitiva para construir la sociedad perfecta y que entonces cualquier acción es válida para conseguirla. Es una reflexión sobre las revoluciones y cómo evitar que se conviertan en distopías. 

Ahí tienen, espero que este panorama les sea de su agrado e interés. Nos leemos pronto.


viernes, 27 de enero de 2012

El mejor trabajo del mundo



Los nuevos -relativamente hablando- enfoques en la educación ponen un mayor énfasis en el papel del alumno que en el del profesor o profesora. Todas las corrientes educativas modernas coinciden en que el modelo en el que el profesor era un emisor de conocimientos que el alumno recogía con pasividad, como un fiel escuchando a su profeta, ya no es viable ni deseable, y que se deben adoptar sistemas en los que el alumno sea el protagonista de su proceso educativo, siendo el profesor un guía o facilitador que le proporcione las herramientas para que el estudiante lleve a cabo dicho proceso.

Contrario a lo que pudiera parecer en una primera ojeada, esta concepción de la relación maestro-alumno no simplifica la tarea del profesor sino, por el contrario, la hace mucho más complicada. En efecto, para un maestro de antaño era suficiente con tener vastos conocimientos de su área (y no pocos de las demás) y ser un buen expositor. Hoy, el trabajo de maestro es mucho más exigente.




Por ejemplo, para que el modelo de competencias funcione, un profesor no solamente debe ser un experto en su asignatura y explicar bien los contenidos de la misma, sino que debe conocer algunos principios básicos de pedagogía. Bien, esto suena bastante obvio. Pero el modelo de competencias exige también que los maestros estén actualizándose constantemente, mediante cursos o por lo menos mediante el conocimiento de la literatura más relevante; que sepan usar y aprovechen las más modernas herramientas tecnológicas; que enseñen valores del mundo contemporáneo (equidad de género, derechos humanos, protección del medio ambiente, etc.) en cualquiera que sea la asignatura impartida; que echen mano de conceptos y temas de otras asignaturas para que los alumnos aprendan que todo el conocimiento está interrelacionado; que tengan un contacto más estrecho con los educandos y sus padres, para proporcionarles una atención más personalizada; que estén al pendiente de problemas académicos, psicológicos y conductuales que puedan manifestar sus alumnos; y, entre otras cosas, que planeen sus clases hasta el último detalle, según los pasos a seguir dictados por el paradigma de las competencias. Aparte, muchas escuelas exigen la participación de los docentes como auxiliares en toda clase de actividades extracurriculares desde proyectos semestrales, excursiones y jornadas culturales, hasta kermeses, convivencias y concursos.

Todo ello está muy bien. Tales exigencias ayudarán a asegurar que los docentes sean, en la medida de lo posible, profesionales responsables, competentes y comprometidos, lo que a su vez mejorará la calidad de la educación de nuestros niños y adolescentes. Sin embargo, hay un problema muy real en este escenario utópico: un asunto de tiempos y dineros.

La cuestión se resume de esta manera: en la mayoría de las escuelas, incluyendo las preparatorias y secundarias privadas de mayor prestigio, los maestros tienen que enseñar a grupos muy numerosos a cambio de una paga muy reducida. ¿Cómo afecta esto al correcto funcionamiento de los nuevos modelos educativos tales como el de competencias? De forma muy directa. Simplemente, si un maestro recibe un sueldo relativamente bajo por cada hora de clase, para poder sobrevivir y mantener a su familia no tendrá más opción que tomar la mayor cantidad de horas posible. Hay que tener en cuenta que el trabajo de profesor es de tiempo completo, pues no se limita a las actividades frente al aula, sino a una exhaustiva serie de planeaciones, más el diseño de tareas y exámenes, y la evaluación de pruebas, trabajos y portafolios de evidencias, todo lo cual el profesor debe hacer en su propio hogar.

Si además de tener que impartir varias horas de clase al día, el maestro tiene que  enfrentarse a grupos muy grandes (de unos 30 alumnos, por lo regular, pero a veces de más de 40), ¿cómo puede esperarse que dé una atención personalizada a sus alumnos? Por ejemplo, cuando tiene que calificar un gran número de proyectos de investigación, es difícil que el docente pueda hacer algo más que hacer una rápida revisión del contenido, viéndose obligado a obviar las inevitables fallas en la metodología que tendrá un proyecto elaborado por un adolescente que apenas está aprendiendo a investigar (no digamos ya corregir la ortografía y la redacción).


Un maestro debería tomarse el tiempo de acercarse a sus educandos cuando éstos tienen problemas de aprendizaje o de conducta, dialogar con ellos, tratar de encontrar la causa del problema, y trabajar en conjunto para lograr mejores resultados. Pero cuando el profesor tiene que tratar de imponer su voz sobre el ruido de 30 muchachitos haciendo relajo, para poder echar una rápida revisada a los contenidos de la materia, ello se hace muy, pero muy difícil.

El pedagogo que se precie de serlo, debe planificar concienzudamente y con mucha precisión cada minuto que estará frente al grupo, desarrollando actividades que efectivamente cumplan con los propósitos esperados de cada asignatura, tema y sesión. Sin embargo, al tener que hacer planeaciones anuales, semestrales, bimestrales y semanales para muchos grupos y para muchas materias, es inevitable que en ocasiones el profesor no haga más que llenar los formatos, cumpliendo con el mínimo exigido, y que tanto planeación como ejecución estén lejos de ser lo ideal.

Súmese a lo anterior que se espera de un buen maestro que esté siempre en un proceso continuo de aprendizaje, ya sea de su área de conocimientos en particular o de la pedagogía en general, ya sea a través de cursos o de la lectura de libros. No debe dejarse de lado que el profesor tiene derecho a buscar sus propias aspiraciones personales, tales como estudiar un posgrado o publicar trabajos de investigación, algo para lo que la actividad de la docencia deja poco tiempo. Además, el modelo de competencias exige la mayor participación de los padres en la educación de sus hijos. Pero resulta que muchos maestros son también padres, sólo que tienen problemas para participar en la educación de sus hijos porque están cumpliendo con las exigencias de tener que educar a 150 o más hijos de otras personas, para poder ganarse el pan y el dinero con qué pagar las colegiaturas.



Los nuevos modelos educativos exigen mucho del maestro, y eso es bueno. Pero por otro lado tienen muy poco que ofrecerle. No es de extrañarnos entonces que un profesional muy bien preparado y competente prefiera cualquier otro trabajo al de profesor, que a fin de cuentas es realizado por los que le tienen un verdadero amor a la enseñanza, o los que no tuvieron más remedio que aceptar un trabajo mal pagado. De ahí que muchos de los caen en el puesto de maestros son individuos por lo general bastante mediocres que no encontraron otro trabajo y que además están resentidos porque ése no era el trabajo que querían hacer. 

Éstos, desde luego, no son problemas a los que tengan que enfrentarse muchos maestros sindicalizados, que tienen la plaza asegurada sin importar qué tan bien o mal desempeñen su profesión, y protagonizan toda clase de escándalos, mismos que han arrebatado al magisterio la dignidad y prestigio de los que otrora gozaba en nuestra sociedad (algunos hasta tienen la desfachatez de exigir plaza vitalicias, la posibilidad de heredarlas a quienes ellos quieran y dedicarse a protestar por ello de lunes a viernes, pero no durante las vacaciones ni los fines de semana).



La conclusión es bastante simple: si se quiere mejorar la calidad de la educación en nuestro país, por lo menos en cuanto a corresponde al papel de los profesores y profesoras, serían necesarias dos medidas básicas:

A) Aumentar el salario de los profesores (lo que inevitablemente requeriría una mayor inversión de recursos) de tal forma que la profesión docente no sea solamente exigente, sino atractiva para los profesionales mejor capacitados, además de que les permita estar efectivamente menos horas frente a grupo, y con ello mejorar su desempeño. Ninguna institución educativa puede exigir a sus docentes el 100% de su tiempo y esfuerzo si no les paga lo suficiente como para que no tengan que dedicar su tiempo y esfuerzo a otros trabajos. ¿Está buscando una buena escuela para sus hijos? Fíjese cuánto le pagana a los profesores, en especial comparado con la colegiatura que usted tiene que pagar.

En una ocasión me tocó presenciar que el dueño / director de una escuela privada regañara a un maestro, acusándolo de tener "muchas horas" de clase, entre esa institución y otra más, lo que lo hacía atrasarse con los proyectos y el papeleo. El profesor se excusó explicando que necesitaba impartir todas esas horas para poder ganar lo suficiente y mantener a su esposa e hijos. Entonces el jefe estalló advirtiéndole a todo el personal docente que "¡el que está aquí por el dinero que se largue!" Supongo que Don Señor esperaba que todos trabajáramos allí por el puro honor de servirle y el gusto de verlo llegar todos los días en su BMW.

Es cierto que nadie que se mete al magisterio lo hace esperando obtener fama y fortuna, pero creo que todos tenemos derecho a tener una buena calidad de vida y a que se dignifique nuestra profesión. Además, no se trata de enriquecer a los maestros, sino de asegurar que los alumnos tengan a los mejores profesionales trabajando en las mejores condiciones.




            B) Hacer que los grupos de alumnos sean más pequeños (lo que requeriría una fuerte inversión en infraestructura), para que la labor del pedagogo sea más sencilla tanto en clase como extraclase, y pueda darle a los alumnos el trato personalizado que se merecen y que hará más efectivo el proceso educativo.

           C) Recompensar el buen trabajo de los maestros. Si entregan su documentación siempre completa y a tiempo, si siempre asisten a clase puntualmente, etc. Más aún, castigar a los profesores que no cumplan con los requisitos esenciales, y no tolerar bajo ningún pretexto a maestros corruptos o incompetentes, pues ninguna ley ni derecho sindical debería proteger la corrupción ni la incompetencia. No se trata de colmar a los profesores con prestaciones y privilegios por el sólo hecho de ser maestros: tienen que ser buenos profesionales, estar sometidos a evaluaciones constantes y dar resultados visibles. En pocas palabras: que los privilegios que pueda tener la profesión estén condicionados por el desempeño.

           Hacer de la profesión docente una que atraiga a los mejores profesionales y, como decía en una entrada anterior, cambiar la concepción de educación que se tienen en nuestro país, es fundamental y algo sin lo que todos los modelos y corrientes educativas, por más eficientes que puedan parecer en la teoría, se quedarán en el mero papeleo al momento de la práctica.

miércoles, 25 de enero de 2012

Sobre el modelo de competencias


            

Como muchos colegas, veo con temor lo que sucede en cuanto a la educación en nuestro entorno: programas escolares que son cada vez más pobres; la lectura no sólo no se fomenta, sino que es considerada como algo indeseable; los egresados de las instituciones de educación media superior y superior salen cada generación más ignorantes y menos preparados; el conocimiento humanístico y el científico se ven relegados ante lo “práctico”, entendido como lo empresarial, profesional y cotidiano; la mediocridad y la pereza mental son fomentadas, mientras que el pensamiento crítico y racional se pierde sin remedio…

            Los ataques por parte de intelectuales hacia el sistema educativo se han concentrado en la nueva “moda” traída desde los países del primer mundo: el modelo de competencias, que se ha impuesto en diversas instituciones educativas en nuestra ciudad. Sin embargo, me gustaría señalar que no es el modelo de competencias el culpable de las deficiencias educativas de nuestro sistema. Para ello, es importante aclarar en qué consiste el modelo de competencias.

            Una competencia es la capacidad de poner en operación conocimientos y habilidades que permiten resolver una situación práctica en tal o cual ámbito de la vida (cotidiano, estudiantil, profesional, artístico, etcétera). Ejemplos de competencias son: las capacidades de hacer una síntesis, de resolver una ecuación o de leer una partitura. Como se ve, el concepto de competencia no tiene, pues, nada que ver con ser competitivo, y sí con ser competente.


Con este modelo el objetivo es utilizar el contenido de las diferentes asignaturas para desarrollar diversas competencias en los alumnos. Supongamos que la asignatura es Historia. El conocimiento declarativo, la capacidad de aprender y repetir información, es una competencia en sí misma, pero los profesores no deberían limitarse a llenar a sus alumnos con datos históricos, sino que deberían desarrollar otras competencias: la capacidad de reconocer relaciones causales o de construir argumentos, por ejemplo.

Un punto importante en el modelo de competencias es que los maestros siempre deben procurar que, conforme se avanza en el curso, los alumnos adquieran competencias cada vez más complejas. Por ejemplo, una vez desarrollada la capacidad de describir, se puede pasar a comparar y después a clasificar. Una de las competencias más elevadas es la invención, en un sentido amplio, que puede abarcar la creación de un artefacto, el desarrollo de una teoría sociológica o la composición de una obra de arte.


Materias como matemáticas y español se centran tradicionalmente en el desarrollo de competencias. Pero materias teóricas como historia, geografía o biología se han centrado únicamente en el conocimiento declarativo. La idea fundamental del nuevo modelo es que también estas materias se sumen al desarrollo de competencias. Los defensores de este modelo tienen un punto: nadie recuerda todo lo que se ve en todas las materias, pero una competencia adquirida estará ahí para toda la vida.

Como se ve, el modelo de competencias en teoría suena de maravilla. ¿Qué sucede en la práctica? Sucede que, en nombre del modelo de competencias, se sabotea de distintas maneras la educación.

1) Se desdeña el conocimiento. He escuchado a pedagogos afirmar que ya no es necesario que los alumnos sepan nada, y que sólo sepan usar las herramientas adecuadas (como Internet) para conseguir la información que necesitan en el momento en el que la requieren. Tampoco falta quienes insisten en que lo importante no es saber, sino aprender a pensar… ¿en qué piensan, me pregunto yo, los alumnos que no saben nada? ¿Si no tienen conocimientos, cómo serán capaces de reconocer qué tipo de información les hace falta? Con ese desdén hacia el conocimiento, se eliminan materias y se reducen los programas (las asignaturas humanísticas son las más duramente afectadas, pero las científicas no se salvan de los ataques). En realidad este modelo se vuelve vacío si no hay conocimientos para que esas competencias se desarrollen y se apliquen.

2) Se favorecen las competencias que sean “útiles” para la “vida”, es decir, para lo estrictamente profesional de cada quien, y enfocándose a profesiones consideradas “productivas” según la ideología burguesa imperante: aquéllas que tienen que ver con la generación de dinero (administración, contaduría, etc.), y algunas otras cuya existencia es considerada “útil” (medicina, leyes, ingeniería, etc.), dejando por completo de lado las competencias que, si bien no tienen directamente que ver con la profesión que cada uno elegirá, enriquecen al ser humano. ¿Para qué le servirá a un empresario identificar las relaciones causales entre hechos históricos? ¿Para qué le servirá a un ingeniero la capacidad de interpretar una metáfora? ¿Para qué quiere un abogado la capacidad de aplicar las leyes de la termodinámica? Para nada, se responde a sí mismo el sistema y estas competencias quedan olvidadas.

Entonces, como se ve, la culpa del fracaso de nuestro sistema educativo no está en el modelo de competencias. Los que defienden el rechazo al conocimiento y la exaltación de lo “práctico” (profesores, directores, empresarios, funcionarios, teóricos de la educación) no son más que individuos ignorantes y mediocres que quieren construir un sistema educativo que favorezca al mediocre y al ignorante. Este sistema parecería diseñado para destruir la herencia del Renacimiento y la Ilustración, con el objetivo de tener una ciudadanía ignorante, conformista y manipulable. Pero debe ser que me estoy poniendo conspiranoico… 

lunes, 23 de enero de 2012

Recursos humanos de alto nivel



  No hace mucho visité una de esas “ferias de oportunidades” que se realizan ocasionalmente en los centros de convenciones de nuestra ciudad. Esperaba encontrar algunas ofertas de becas para maestrías, pero me topé con que la mayor parte de la oferta educativa estaba dirigida a estudiantes próximos a graduarse de bachillerato, y por lo tanto se presentaban licenciaturas, principalmente de universidades privadas. Recorriendo los pasillos de dicha feria, me llamó la atención el puesto de una universidad privada que prometía con grandes letras impresas en un vistoso cartel de lona “Formar recursos humanos de alto nivel”.

Al momento de leer dicha frase, empecé a tener una serie de reflexiones sobre la filosofía de la educación que se tiene en nuestro país. ¿Qué nos dice el concepto “recursos humanos de alto nivel”? Nos dice que el objetivo de la educación en tal escuela, y en la mayoría de las universidades privadas (aunque no lo expresen de forma tan clara y directa), y aún más, en los bachilleratos y secundarias, es que la persona se convierta en un recurso, un recurso humano, pero recurso al fin y al cabo, del cual los dueños del capital puedan echar mano para la producción de riquezas. Un recurso, al igual que el agua, el combustible, o la tinta de una fotocopiadora, que permita a la empresa desempeñar sus actividades de forma eficaz, eficiente y efectiva.

¿Es esto negativo en principio? No, ciertamente, pues lo que hará que una empresa quiera contratar a un profesionista es la certeza de que dicha persona será un elemento valioso y productivo. El problema es cuando se reduce el concepto de educación superior a ese simple y único objetivo: formar profesionistas útiles.



En la entrada anterior mencionábamos la filosofía de Robert Hutchins sobre la educación: que ésta debe ayudar a cada ser humano a desarrollar todo su potencial, a ser miembros de una democracia, a construir una sociedad más justa, libre y equitativa. Todo ello queda fuera del concepto que de educación superior se tiene en nuestro país. Esta filosofía de objetivos individualistas y a corto plazo denuesta por completo la función social de la educación: la formación de seres humanos completos que ayuden a la construcción de una mejor sociedad. He ahí una de las tantas razones del cada vez mayor atraso de nuestro país.

En el mundo contemporáneo están surgiendo nuevos e insospechados gigantes en la escena internacional: China, India y Brasil. Estas tres potencias emergentes han logrado desarrollarse notoriamente en diferentes aspectos en gran parte gracias al impulso que se la ha dado a la educación en los últimos años. Su filosofía educativa no ha sido solamente proveer a sus jóvenes con la capacitación que los convirtiera en empleados eficientes de prestigiosas corporaciones. No, va más allá: se trata de formar individuos capaces de generar nuevos conocimientos, desarrollar la ciencia nacional, crear nuevas tecnologías, poner la cultura de dichos países en un lugar notorio en el concierto de las naciones y encontrar soluciones a los problemas de las sociedades a las que pertenecen. La sencilla, y fórmula se presenta de nuevo: el saber es poder, una sociedad fuerte se construye con individuos que tengan conocimientos y sepan usarlos.


En nuestro país, esos objetivos parecen ser perseguidos (no digamos ya, alcanzados) únicamente por las instituciones de educación superior pública (con la UNAM a la cabeza) y algunas universidades privadas con larga trayectoria y mucho prestigio (como el ITESM). Las demás universidades “de garage”, como se ha llegado a llamarlas, que proliferan por las ciudades de nuestro país como máquinas expendedoras de títulos, cuando mucho ofrecen a sus estudiantes la oportunidad de conseguir un buen empleo al graduarse.

Pero el panorama de la educación en México no sería tan desolado si de verdad fuera así, es decir, si realmente estas instituciones de educación prepararan a los jóvenes a desempeñar eficientemente una profesión. Pero la experiencia de muchísimos recién graduados que se insertan al mercado laboral ha demostrado que muchas veces lo aprendido en la carrera les sirve de poco para la profesión con la pretenden ganarse la vida, mientras que las empresas manifiestan constantemente que los egresados de las universidades llegan cada vez menos preparados. En el excelente documental Esperando a Superman (de Davis Guggenheim, estrenado en 2010), el mismo Bill Gates asegura que en el futuro existirán muchos puestos en empresas de vanguardia, que no podrán ser llenados porque no habrá gente lo suficientemente preparada para ocuparlos. El documental se centra en los problemas educativos de los Estados Unidos, pero mucho de ello se aplica a la situación de México.


Dado este panorama, existe entre los mexicanos en general, y los jóvenes en particular, una visión profundamente decepcionada de la educación. No de las escuelas en particular, sino de la escuela como concepto. En México la escuela, desde la primaria hasta la universidad, es vista como uno de tantos trámites inútiles por los que tenemos que pasar para conseguir un documento, en este caso el título, que nos permitirá obtener un fin deseado, en este caso un empleo bien remunerado. Desde que están en la secundaria, los estudiantes se preguntan con desdén “¿para qué me va a servir tal o cual materia si yo quiero dedicarme a otra cosa?”, y esa misma actitud se mantiene hasta pasada la universidad. Una vez ahí, el objetivo de los estudiantes, que consideran inútil el conocimiento que se les imparte, es obtener el título y hacer “palancas” entre conocidos. 

En muchas ocasiones he escuchado a estudiantes y graduados decir que realmente estudiar una carrera no sirve para nada: lo que sirve es junto a quién te sientas, a quién conoces, con quién haces “palanca”. Los ejemplos de muchachitos que en la escuela son flojos o hasta patancillos, pero que por ser carismáticos y amigueros al salir se colocan muy bien en el escalafón social, son las anécdotas favoritas de muchas personas. 

Se vuelve desalentador toda vez que han sido por lo menos dos pedagogos en cursos de formación continua los que me han citado ejemplos así para alegar que no nos debemos esforzar mucho por exigir a nuestros alumnos en la parte académica, pues de todos modos la escuela sirve para que los chicos socialicen. En concreto, uno mencionó al alumno vagales que ahora tiene "un puestazo" en el gobierno, mientras que la otra mencionó a un estudiante flojo y desmadroso que terminó siendo jefe del muchacho aplicado en una empresa local. 




Pero es un error el suponer que como la escuela sólo está sirviendo para que los muchachos adquieran habilidades sociales, entonces sólo debería servir para ello, y que se debería desestimar o abandonar como imposible cualquier otro objetivo. Es una visión reduccionista y equivocada de lo que debe ser la educación: reducir la escuela a club social. Básicamente, nos están diciendo "Ya que en este país no se recompensa el conocimiento, la inteligencia y el trabajo intelectual, no debemos tratar de desarrollar todo esto en nuestros alumnos".

El propósito de la escuela no debe ser sólo preparar a los estudiantes para conseguir "puestazos", (de ser así bien podríamos impartir cursos de "Lamer las botas del de arriba", "Chingar al de al lado" y "Explotar al de abajo"), sino formar individuos capaces de construir una sociedad más justa. Venga, si a ésas nos vamos, hemos tenido a perfectos descerebrados analfabetas como presidentes del país, ejemplos de lo lejos que se pueda llegar en la estructura política mexicana sin tener ni tantita educación, pero no es ése el tipo de personas que queremos formar en nuestras escuelas, ¿o sí?





Con esa actitud pesimista y derrotista que los mexicanos tienen hacia la educación, no es de extrañarnos que nuestro país esté como está: atrasado en alfabetización, en habilidades verbales y matemáticas, en creación de tecnología y en generación de conocimiento. Y las nuevas estrategias pedagógicas que se ponen y pasan de moda en cada sexenio, con cada nueva tecnología que se aplica a la enseñanza, que pueden ser todas maravillosas, no servirán de nada mientras la filosofía que los mexicanos tienen sobre la educación no experimente una transformación radical.

viernes, 20 de enero de 2012

Los Grandes Libros del Mundo Occidental


Cuando alcancé los 20 años de edad, llegó el momento de cumplir una promesa: visitar a un tío mío en Cancún para recibir de él un invaluable regalo: la colección de los Grandes Libros del Mundo Occidental, publicados en 1952 por la Enciclopedia Británica. Desde entonces esta serie se ha convertido en un compañero constante en mi vida intelectual.


Esta colección de 54 volúmenes incluye obras de Homero, los trágicos griegos, Herodoto, Platón, Aristóteles, Virgilio, Copérnico, Kepler, San Agustín, Santo Tomás, Dante, Maquiavelo, Hobbes, Montaigne, Shakespeare, Cervantes, Francis Bacon, Descartes, John Milton, Isaac Newton, John Locke, David Hume, Montesquieu, Rousseau, Adam Smith, Kant, Hegel, Goethe, Darwin, Marx, Tolstoi, Dostoievski y Freud, entre muchos otros. Además de estos volúmenes, se incluyen otros diez que compilan obras “menores” (cuentos, ensayos, etc.) de esos y otros autores. Diez volúmenes más sirven como introducción y guía de lectura a los Grandes Libros.

El cerebro detrás de esta magna obra es Robert M Hutchins (1899 – 1977), un pedagogo y filósofo de la educación norteamericano, que fue presidente y canciller de la Universidad de Chicago (entre 1929 y 1951), en donde llevó a cabo novedosas y polémicas reformas. Su sistema pedagógico se basó en el diálogo socrático, los exámenes comprehensivos, el ingreso temprano a la educación superior y, sobre todo, el acceso de los educandos a los Grandes Libros.

Hutchins consideraba que era importante que los educandos tuvieran acceso a las grandes obras del pensamiento que forjaron la cultura occidental. Anhelando llevar este principio no sólo a los estudiantes sino a toda la gente posible, echó a andar el proyecto de los Grandes Libros del Mundo Occidental, que culminó con la mencionada colección. El objetivo de Hutchins era análogo al de los enciclopedistas de la Ilustración: poner al alcance del mayor número de personas posible, el cuerpo de conocimientos más completo posible.

Mucho se le ha criticado a este proyecto de Hutchins: que la colección resultaba costosa, por lo que realmente no cumplía su objetivo de estar disponible al gran público; que muchos de esos libros eran fácilmente conseguibles en ediciones sencillas y económicas y que por tanto no valía la pena hacer esta colección de lujo; que los libros seleccionados son todos europeos (excepto Moby Dick, los papeles fundacionales de la nación americana y algunos textos de Poe, entre otros estadounidenses); que la mayoría de los autores son anglosajones (sólo hay un hispano: Cervantes), y en su totalidad son varones (con excepción de unos opúsculos de Virgina Woolf y Marie Curie). Lo que es indudable, a pesar de la validez de estas críticas, es que los libros seleccionados de hecho forman una parte fundamental de la cultura occidental y quienes vivimos en ella debemos hacer lo posible por comprenderla.





Con laaparición de Internet, en el que pueden encontrarse de manera gratuita e inmediata prácticamente todas las obras de la colección, la voluminosa masa de papel que Hutchins quería hacer llegar a todos los hogares, escuelas y bibliotecas de la Unión Americana se convierte en un objeto arcaico. Lo que no pierde actualidad es la teoría educativa de Hutchins, que resume en el volumen An Introduction to the Great Books and to a Liberal Education:


¿Qué es una educación liberal? Es fácil decir qué no lo es. No es una educación especializada, vocacional o profesional. No es una educación que enseñe a un hombre cómo hacer una cosa en específico.
Todos somos especialistas ahora. Incluso tan temprano como en la secundaria se nos dice que debemos empezar a pensar cómo habremos de ganarnos la vida, y los prerrequisitos que se supone nos prepararán para tal actividad se vuelven más y más importantes en nuestra dieta educativa. Lo que no se halla es la educación para ser humanos, para desarrollar al máximo nuestras capacidades humanas, la educación para enfrentar nuestras responsabilidades como miembros de una sociedad democrática, educación para la libertad.
En esto justo consiste la educación liberal: es la que nos prepara para ser libres. Se debe tener esta educación si se quiere ser feliz; pues la felicidad consiste en lograr lo máximo de cada quien. Se debe tener tal educación si se quiere ser un ciudadano efectivo de una democracia, pues ello requiere entender el mundo en el que se vive y que no se abandonen los propios deberes para que sean cumplidos por alguien más. Una sociedad libre se compone de hombres libres. Para ser libre uno debe ser educado para la libertad. Esto significa que cada uno debe aprender a pensar, pues el hombre libre es el que piensa por sí mismo.



En estas pocas palabras queda resumida la base de la filosofía educativa de Hutchins. Para él, el objetivo de la educación no debe ser el entrenamiento de personas capaces de desenvolverse en tal o cual campo profesional, sino la formación de individuos capaces de vivir en libertad y en comunidad, de explotar al máximo las potencialidades que lo hacen humano, de construir una sociedad mejor. Hutchins sostiene que la superespecialización dificulta la comunicación entre los individuos, los cuales aunque bien pueden concentrarse en los conocimientos propios de su carrera, no pueden darse el lujo ignorar los asuntos de importancia para la vida de la comunidad, asuntos cuya comprensión requieren conocimientos básicos de una gran diversidad de áreas. Por ello su programa académico incluye textos de ciencias naturales, ciencias sociales, filosofía y artes: con el objetivo de formar a seres humanos completos, no parciales. La lógica de Hutchins es sencilla pero contundente: el saber es poder; la democracia constituye que el poder lo tenga el pueblo; luego, para que exista democracia, el pueblo debe saber.

Robert M Hutchins escribió las líneas anteriormente citadas en 1959. Es triste ver lo poco que su mensaje ha sido escuchado, pues queda claro que la educación en el mundo occidental, y particularmente en nuestro país, es justo lo contrario de lo que Hutchins soñaba.

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