miércoles, 29 de febrero de 2012

Cosas que me cagan de Star Wars (Parte I)






[ACLARACIÓN: Esta entrada fue escrita antes de que Disney comprara Star Wars.]

Amo Star Wars. De veras, me encantan esas películas. Me fascinan. Me chiflan. Creo que Star Wars es el non plus ultra de la cultura pop del siglo XX. Star Wars es la literatura pulp de los 20, los seriales de cine de los 30, la ciencia-ficción de los 50; es las películas de vaqueros, los cómics de superhéroes, las cintas de samuráis; es las epopeyas griegas, las leyendas artúricas, los cuentos de hadas; tiene robots y naves espaciales, caballeros andantes y princesas en peligro, hechiceros oscuros y monstruos terribles, fascistas inhumanos y guerrilleros rebeldes, gángsters y cazarrecompensas, aldeas primitivas, ciudades palaciegas y megalópolis ultramodernas, tecnología futurista y magia (o algo muy parecido)...

Cuando era un puberto veía la Trilogía Original una vez al mes. Si tuviera que escoger una peli para ver antes de morir, sería El Regreso del Jedi. En fin, dudo que haya alguna saga cinematográfica que me llegue a gustar tanto (Volver al Futuro y El Señor de los Anillos están dos pasos atrás). Peeeero... sé que dista mucho de ser perfecta. Tiene varios defectos. De hecho, es bastante chafa por momentos. Así que aprovechando el reestreno en 3-D de la saga completa, y como un pequeño homenaje a esta magnífica serie, y ya que despotricar es muy divertido, con ustedes, las cosas que me cagan de Star Wars...

Aunque primero quiero aclarar algo que NO me caga de Star Wars, aunque a mucha gente sí. Lo diré: NO me caga la Trilogía de Precuelas; de hecho, me gusta mucho y la he disfrutado casi tanto como disfruté la Trilogía Original. En especial NO me caga La Amenaza Fantasma (vienen los abucheos). De veras, la verdad me gusta y se me hace muy chida. Y aquí hay que aclarar algo...



Yo nací al año siguiente del estreno de El Regreso del Jedi (calcúlenle ustedes), lo que significa que cuando tuve edad para hacerlo, vi la Trilogía Original completa una peli detrás de otra. Yo tenía diez años y las pasaron en Canal 5. Por algún milagro, estaban en inglés y casi sin comerciales. Desde entonces quedé fascinado y El Regreso del Jedi fue mi favorita, aunque al crecer he aprendido por qué El Imperio Contraataca es la mejor  Después me sorprendió que fans mayores, que tenían edad suficiente para haber visto la Trilogía Original en el cine, con tres años de diferencia entre peli y peli, consideraban que El Regreso del Jedi era una muy mala película. Entonces me di cuenta de lo que llamo:

Síndrome del Fan Mamón, Exigente, Purista e Irreal de Star Wars. Si creciste con una película de Star Wars, la amas tanto que ignoras todos sus defectos. Ah, pero para la siguiente entrega, la que verás siendo "grande", te pones exigente, y si no está a la altura de tus expectativas, generadas por tu concepto idealizado de la perfección inexistente de las entregas anteriores, berrearás y la odiarás. Si esto te pasa, padeces del síndrome.

Los niños que, como yo, crecieron con la Trilogía Original, aman las tres películas por igual. Los niños que crecieron con la Trilogía de Precuelas, o las personas que descubrieron la saga completa al mismo tiempo, aman por igual a las seis. Así que puede que las precuelas no sean tan buenas como la Trilogía Original (aunque creo que La Venganza de los Sith es una maravilla), pero tampoco son TAN malas como alardean los fans treintones, ni las viejitas son tan impecables como quisieran pensarlo.

Tampoco me molesta que hayan incluido política en las precuelas. De hecho, creo que es de lo mejor que tienen esas películas. Lucas hace un interesantísimo ensayo de cómo una democracia se convierte en tiranía. Éste es un proceso lento, no podía ser nada más que llegara el malo con un ejército de orcos y tomara el poder por asalto. Lo que sí me habría gustado ver en las precuelas es el ascenso de la clase militar, pero en fin...

En cuanto a La Amenaza Fantasma... creo que no está nada mal. O sea, la película funciona muy bien, es emocionante, tiene mucha acción y creo que es un buen punto de partida para la saga. Creo que la gente esperaba demasiado de esta película y que no perdonaron que no cumpliera sus expectativas. Creo que La Amenaza Fantasma es incluso mejor que El Ataque de los Clones. Sí, es cierto que esta última es más oscura y tiene más acción y pasan cosas más importantes, pero también es cierto que tiene un ritmo desigual, abre muchas subtramas que nunca concluye, y Hayden Christensen y Natalie Portman no más no tienen química.

Les diré cuál es el verdadero problema con La Amenaza Fantasma: es infantil. Pero eso no significa que sea mala. De hecho, es una muy buena pieza de aventura familiar. Y aunque supongo que a los fans no les gustó que George Lucas convirtiera Star Wars en Los Goonies, si lo piensan tiene sentido: desde la muerte de Qui-Gon Jinn hasta la destrucción de la Segunda Estrella de la Muerte (exceptuando la fugaz victoria al final de Una Nueva Esperanza), TODO lo que pasa en esas películas es muy trágico y sombrío. Había que empezar por algo más amable. Yo veo La Amenaza Fantasma como el equivalente en Star Wars a la fiesta de los Hobbits en El Señor de los Anillos: te diviertes un rato, porque después todo se pone muy intenso.

Dicho esto, vayamos, ahora sí, al grano: las cosas que me cagan de Star Wars.

Cosa No. 07 que me caga de Star Wars : Las ediciones de la Trilogía de Precuelas: Peter Jackson demostró que se puede ganar millones y complacer a miles de fans con una saga de películas en las que cada una dura tres horas, y que puede ganar otros millones y complacer a otros miles de fans con ediciones extendidas de hasta cuatro horas de cada una de esas mismas películas. Pero Lucas insiste en reducir y mutilar su material para hacerlo adaptable a los horarios de cine de salas comerciales. Craso error. De los tres episodios se quitaron muchas escenas que habrían hecho que las películas fueran todavía mejores.


Comprendo que se eliminen escenas inútiles o redundantes, como la de la cascada en Episodio I, o la de los droides de laboratorio en el Episodio II. Pero en La Amenaza Fantasma debía estar la pelea entre Anakin y Greedo, que nos muestra el lado oscuro de este Daniel el Travieso espacial. También la escena en la que Qui-Gonn descubre el droide de Darth Maul; no sólo está chida, sino que al insertarla queda resuelto un error de continuidad que aparece en la escena siguiente.

En El Ataque de los Clones hay una serie de secuencias en las que Anakin y Padmé comparten más tiempo juntos. Recuerdo cuando las vi por primera vez en los extras del DVD y pensé "¡Esto es jodidamente importante!". De por sí uno siente que la historia de amor entre esos dos va así:

ANAKIN: Padmé, vamos a coger.
PADMÉ: ¡No!
ANAKIN: Oh, ándale.
PADMÉ: Bueno, está bien.

Con las escenas editadas, Padmé y Anakin se daban más tiempo para desarrollar su amor. Platican, intercambian opiniones, conocemos más el pasado de Padmé, su forma de pensar... ¡conocemos a su familia! Las cosas se dan con más calma, el romance evoluciona de forma más natural y cuando ellos se besan por primera vez es más creíble. Hay otras escenas que incluyen al Conde Dooku, uno de los personajes más chingones y menos utilizados de esta saga (chinguen su madre Darth Maul y el General Grievous: ¡yo quiero saber qué pedo con Dooku!). ¿Por qué Lucas insiste en descartar lo chingón y tomar las decisiones más estúpidas?

Y en Episodio III... Osea, esa película pudo haber durado 4 horas y no creo que a nadie le hubiese molestado. Cortaron una gran cantidad de escenas y tomas, muchas de ellas del momento más importante de la película: el duelo entre Anakin y Obi-Wan, y el otro entre Yoda y Sidious. No sólo queremos ver más tiempo de estas escenas, sino que por el hecho de haberlas cortado se quedaron allí varios errores de continuidad que nunca se aclaran. Y claro, también está la caída de Anakin al Lado Oscuro, que fue más o menos así:

SIDIOUS: Anakin, ven al Lado Oscuro.
ANAKIN: ¡No!
SIDIOUS: Oh, ándale.
ANAKIN: Bueno, está bien.

Pero hay escenas eliminadas que nos habrían permitido apreciar una transición más gradual. Sin mencionar la escena VITAL en la que Yoda llega a Dagobah. Iba a haber una escena en la que Qui-Gonn se le aparecía a Yoda y se explicaba ese asunto de por qué algunos Jedi desaparecen cuando mueren y pueden aparecerse como fantasma de la Fuerza. Pero Liam Neeson tuvo un accidente de moto por esos días y no pudieron filmar la escena. Pero yo digo: si Lucas pudo tomarse el tiempo de producir una escena nueva con Ian McDarmid en Episodio V e incluir a Hayden Christensen en Episodio VI, ¿por qué no filmar esa breve escena con Liam Neeson para la edición en Blu-Ray? También supe que Lucas planeaba incluir una subtrama contándonos el trágico origen de Han Solo en Kashyyyk, pero sintió que la película ya estaba quedando muy larga... FAIL, Lucas, EPIC FAIL!!

Cosa No. 06 que me caga de Star Wars : Las ediciones especiales de la Trilogía Original: Bueno, en realidad estoy ambivalente al respecto. Creo que muchas cosas se hicieron muy bien. De entrada, todo lo que era remasterizar imagen y video, eliminar errorcillos de producción y mejorar la calidad de los efectos especiales me parece excelente. Me encanta el diseño mejorado de Bespin y Mos Eisley. Me pareció perfecto que incluyeran a Ian McDarmid en la nueva edición de El Imperio Contraataca y el nuevo diálogo en esa escena tiene mucho más sentido que el anterior. Realmente creo que es mucho mejor el montaje de los planetitas con la música de flautas al final de El Regreso del Jedi que la absurda canción de los Ewoks. NO me molesta la inclusión Hayden Christensen, y creo que para las futuras generaciones, que verán la saga del I al VI, tendrá sentido.



Pero así como Lucas tomó algunas decisiones acertadas, en otras la cagó. Entiendo por qué quería incluir a Jabba en Una Nueva Esperanza, pero ¡vamos! eso de que Han le pise la cola es estúpido y no es creíble que el jefe de una mafia interplanetaria superculera se deje hacer eso sólo porque Lucas no encontró una mejor manera de plantearlo. Si no le podía quedar bien esa escena, mejor no la hubiera incluido. Dije que me gusta el montaje final de El Regreso del Jedi, y me pareció lógico que en la versión del DVD incluyera una toma de Naboo. Pero la cagaron con el gungan que grita "Wesa free!". ¿Por qué hace eso? Es estúpido y molesto. Sabemos por qué están festejando, no necesitamos que nos lo diga. Además, me parece que ése que habló es Ahmed Best, o sea Jar-Jar. ¿Saben lo que eso significa? Que Jar-Jar Fucking Binks tiene la última línea en la última película de la saga cinematográfica más genial de la Galaxia. Y eso como que me emputa.

No he visto las ediciones en Blu-Ray, pero tengo entendido (vi la escena en Youtube), que ahora, en el momento climático en que Sidious tortura a Luke y Darth Vader decide hacer un último sacrificio, le agregaron líneas diciendo "No... ¡NO!"... De nuevo, es ridículo y estúpido. La escena era ya perfectamente elocuente. Entendíamos por qué Vader se volvía de pronto contra el Emperador, no necesitamos que nos lo diga. Si fuera por Lucas, seguro lo haría articular: "Mmmm... Está torturando a mi hijo. No puedo permitir esto, porque es malo, y yo en el fondo soy bueno. ¡Es verdad, sólo soy ese niño asustado de Tattooine! Así que ahora tomaré al Emperador y lo arrojaré por este ducto hacia una muerte segura, aunque eso me mate a mí también, porque ahora soy un héroe de nuevo. No... ¡NO!,", digo no vaya a ser que la persona menos perspicaz del mundo no alcance a entenderlo.

Todo esto me emputa más cuando pienso en los cambios que SÍ debió haber hecho, como incluir la escena perdida en la que Luke habla con Biggs en Tattooine, mejorar la estúpida muerte de Boba Fett, o algo así... Yo me quedé con ganas de ver el arribo de la Estrella de la Muerte desde el punto de vista de la gente en Alderaan, en especial de conocer el destino final de Bail Organa. Por cierto, vaya que ésa es una de las escenas peor logradas de toda la saga (¡y está en la primera película, estúpidos puristas!). El Imperio vuela un planeta entero y a nadie parece importarle un carajo. Leia emite un débil "¡no!" y como que suspira, pero no pelea, ni siquiera derrama una lágrima. El asunto no se vuelve a mencionar jamás. ¡Hostia!

¡Ah! Y digan lo que digan, Han disparó primero.

Cosa No. 05 que me caga de Star Wars: Anakin Skywalker: Lo siento, me cuesta mucho trabajo creer que ese muchachito refunfuñón y quejumbroso sea Darth Vader. No creo que Hayden Christensen sea mal actor, de hecho, en La Venganza de los Sith no lo hizo nada mal. Pienso que el problema es que el personaje está mal escrito.




Siento que Lucas se esforzó tanto por hacer creíble que Anakin se pasara al Lado Oscuro, que al final volvió increíble que pudiera ser de otra manera. Todo el tiempo es arrogante, altanero, temerario, egoísta, voluble, impulsivo, indisciplinado y chechón. Entonces, ¡a huevo que se iba a ir al Lado Oscuro! Es como ese chico bravucón y pendenciero que siempre se mete en problemas y del que todo el mundo dice "ese chavo va a acabar muy mal" y ¡oh, sorpresa! acaba muy mal, metido en pandillas o drogas o algo así.

La Trilogía de Precuelas habría funcionado mejor como tragedia si nos hubieran presentado a Anakin como un Jedi que tenía todo para ser el más chingón del universo, pero que al final se dejó seducir por el mal. Si lo hubieran presentado como un buen hombre, compasivo, valiente, hábil, pero con una debilidad (¿amar demasiado a sus seres queridos? ¿dejarse llevar muy fácil por sus emociones? ¿ambicionar más poder para corregir las injusticias?) su caída al lado oscuro habría sido una verdadera tragedia.

Y otra cosa: rara vez vemos a Anakin hacer algo realmente chingón. ¿Cuáles son sus grandes hazañas?

1.- Masacrar a un montón de Tusken Raiders indefensos.
2.- Masacrar a un montón de younlings indefensos.
3.- Masacrar a un montón de empresarios y políticos indefensos.

Es cierto que igual lo vemos dar algunas maromas y cosas así, pero nada extraordinario, nada que nos haga decir "¡Éste es el elegido!". ¿Saben qué habría estado chingonsísimo de ver? ¡La masacre del Templo Jedi! Pero no cómo Anakin mata a los niños (eso habría sido una barbaridad), sino cómo se va chingando a otros Jedi.

Lo dije antes: Hayden Christensen y Natalie Portman no tienen química. Lo bueno es que él y Ewan McGregor sí la tienen, y creo que esa relación es de lo mejor logrado en las películas. Por lo menos yo sí me la creí.

Y ni hablar del Anakin de La Amenaza Fantasma. Lo resumiré de la siguiente manera:

1.- El actor era demasiado joven. Debieron haber casteado a Hayden Christensen desde entonces.
2.- El niño era demasiado buena gente. No me creo que sea el mismo Anakin de Episodio II.
3.- Esos deben ser los esclavos con la mejor calidad de vida en el universo.

Cosa No. 04 que me caga de Star Wars: el Universo Expandido: De nuevo aquí estoy ambivalente. No me molesta que exista un Universo Expandido; de hecho, muchas de las historias que han aparecido en éste me parecen brillantes, de lo mejor de Star Wars. Lo que me molesta es la relación que el Universo Expandido tiene con la serie cinematográfica.




De entrada, todo lo que pasa después de El Regreso del Jedi para mí no existe. Me parece que eso de matar a Chewbacca y que el Imperio no ha muerto y que si el Imperio Carmesí y que Mara Jade y que la chingada son puras mamadas, pero lo que realmente me emputa, lo que me parece una mentada de madre para las películas y sus fans, es esa mamada de revivir al Emperador. Es una mamada porque significa que el sacrificio final de Vader no sirvió de nada, y que esa victoria en Endor no significó nada y en general que esa película que todos vimos y disfrutamos no es el verdadero final...

Me molesta cuando obras del Universo Expandido, como The Force Unleashed salen con cosas como "Ah, pero eso que creías conocer de las películas no es así, porque en realidad todo fue..." Es como pintarnos el dedo.

Pero bueno, en cuanto al Universo Expandido uno puede decidir ignorarlo y hacer de cuenta que no existe. De hecho, así le hago con todo lo que pasa después de El Regreso del Jedi, o con cualquier cosa que contradiga lo que dicen las películas. Pero hay una parte del Universo Expandido que no puede ignorarse: la Guerra de los Clones.

Aquí lo que me molesta no es que estén malas las historias que el Universo Expandido cuenta sobre la Guerra de los Clones. De hecho, muchas son excelentes (¡Quinlan Vos es la onda!). El problema es precisamente ése: ¡que lo más importante de ese periodo en la historia de la Galaxia no ocurre en las películas, sino en cómics, novelas, series de TV y demás! ¿Por qué los Episodios I y II no se trataron de la Guerra de los Clones? ¡No tiene sentido! ¡No me lo explico! Bueno, sí me lo explico: Lucas quería más dinero, el dinero nunca es suficiente para Lucas.

La Trilogía Original se puede ver perfectamente sin necesidad de consultar ninguna fuente externa (ahí está Sombras del Imperio, pero en realidad no es necesario conocer esa historia). Es más, ni siquiera hace falta ver la Trilogía de Precuelas (puedes con todo gusto ignorar que existen, sobre todo ahora que ya se puede comprar en DVD la Trilogía Original sin modificaciones). Pero en los Episodios del I al III hay tal cantidad de agujeros en la trama, de información que nunca se aclara, de subtramas que nunca se cierran, que para entender cabalmente qué chingados sucede necesitas checar el Universo Expandido.

¿Quién ordenó la creación del ejército de clones? ¿Quién mató a Syfo-Dias? ¿Quién ES Syfo-Dias? ¿Cómo se ordenó Anakin caballero Jedi? ¿Cómo llegó Obi-Wan a ser Maestro? ¿Por qué Dooku se fue al Lado Oscuro? ¿Cómo es que era Conde si los Jedi no podían tener títulos nobiliarios? ¿Qué pasó con Boba Fett después de la muerte de Jango? ¿De dónde salió el General Grievous y por qué sabe pelear con lightsabers? ¿Quién es ese Bail Organa y qué pitos toca?

Seguro que ustedes conocen las respuestas a estas interrogantes, pero piénsenle y se darán cuenta de que no las obtuvieron de la Trilogía, sino del Universo Expandido. Las películas deberían ser autosuficientes, no debería ser necesario consultar otras fuentes o la Wookieepedia cada vez que los filmes fallaran en contar bien las cosas.

CONTINUARÁ...

miércoles, 22 de febrero de 2012

Test del hípster:

¿Te han insultado llamándote "hípster de mierda"? ¿Has escuchado expresiones como "eso es de hípsters"? ¿Te dicen que tus amigos son "un montón de hípsters"? Pues si es así, seguramente te has preguntado qué coño es un .hípster y si eres uno realmente. Para ayudarte a aclarar tus dudas y las de tus amigos y seres queridos, he preparado este sencillo test. Adelante:




  1. Tienes tatuajes, perforaciones, escarificaciones, expansiones, etc.
  2. Usas accesorios fuera de lugar, como sobreros, bufandas, corbatas, sacos, chalecos, chamaras con capucha, etc.
  3. Usas playeras con imágenes de personajes de películas, cómics o caricaturas antiguas, viejos anuncios publicitarios, símbolos de cultura pop, frases irónicas, citas célebres, etc. Y además parecen deslavadas.
  4. Usas ropa y/o accesorios de estilo folclórico, indígena, oriental, tribal, etc.
  5. Usas anteojos de pasta gruesa y ancho cristal, aunque no los necesites.
  6. Usas gafas oscuras grandotas, como de camionero, o chiquitas, tipo John Lennon. Aunque no haya sol.
  7. Posees algún mueble, accesorio, artefacto o armatoste hecho con materiales reciclados o reutilizados.
  8. Diseñas, elaboras o vendes alguna o varias de las chucherías mencionadas de los puntos 2 al 7.
  9. Escuchas música en discos de acetato.
  10. Te jactas de ser un gran conocedor de la música independiente y el cine de arte.
  11. Te jactas de ser un gran conocedor de literatura y arte.
  12. Amas todo lo que sea “retro” o “vintage”.
  13. Amas todo lo que sea “alternativo” o “marginado”.
  14. Desprecias todo lo que sea “mainstream” o “comercial”.
  15. Recientemente redescubriste lo “comercial”, porque lo “alternativo” ya se te hizo muy “mainstream”.
  16. Entre tus amigos se cuentan poetas, literatos, fotógrafos, artistas plásticos, actores de teatro, performanceros, filósofos de cantina, revolucionarios de café, videastas, músicos y DJ’s. Algunos de ellos son varias de estas cosas al mismo tiempo. O todas.
  17. Eres poeta, literato, fotógrafo, artista plástico, actor de teatro, performancero, filósofo de cantina, revolucionario de café, videasta, músico o DJ. O varias de estas cosas al mismo tiempo. O todas.
  18. Consumes drogas alucinógenas.
  19. Vendes drogas alucinógenas.
  20. Cultivas drogas alucinógenas.
  21. Apoyas causas sociales de cualquier tipo, especialmente si son de izquierda o ambientalistas.
  22. Se te ve en marchas y protestas.
  23. Rescataste a un perro callejero, lo bañaste y lo adoptaste.
  24. Tienes una manada de gatos callejeros en tu casa o departamento.
  25. Adoptaste el vegetarianismo.
  26. Adoptaste el veganismo.
  27. Usas la bicicleta como medio de transporte urbano por elección propia.
  28. Frecuentas el centro histórico de tu ciudad.
  29. Vives en el centro histórico de tu ciudad.
  30. Frecuentas centros culturales / galerías que a la vez son antros y bares.
  31. Trabajas en un centro cultural / galería que a la vez es un antro o bar.
  32. Tienes un centro cultural / galería que a la vez es un antro o bar.
  33. Armas road trips a sitios como pueblos mágicos, comunidades indígenas o paraísos ecoturísticos recónditos.
  34. Practicas el jupeo, malabares con cosas incendiadas, parkour, rappel, etc.
  35. iBooks, iPads, iPods, iPhones…
  36. Fuiste emo.
  37. Niegas ser hípster, llamas hípsters con denuesto a otros hípsters y te ofendes si te llaman hípster.
  38. Lo hacías antes de que estuviera de moda.
  39. Te crees superior a todos los demás debido a todo lo anterior.




Resultados:

Menos de 10: No eres hípster, sólo un chico o chica de tu tiempo.
10-15: No eres hipster, pero te juntas con ellos.
15-25: Eres un hipster, pero no demasiado.
25-35: Pinche hipster.
35-39: Überhipster.
Ninguno: Qué aburrido eres, mano, de veras.

Yo: 2, 3, 5, 12, 15, 16, 17, 18, 21, 27, 28, 30.

domingo, 19 de febrero de 2012

No perdonamos. No olvidamos. Espérennos.

Con esta entrada culmina una serie de actualizaciones, que he estado publicando recientemente, sobre los acontecimientos revolucionarios que están transformando el mundo en que vivimos:




Ok, odio sonar como un maldito hípster de mierda, pero yo escribía sobre Anonymous antes de que se pusiera de moda. No, en serio, la primera vez que escribí sobre este colectivo hackeril fue en marzo de 2011, en esta entrada que hablaba de las últimas noticias sobre el caso WikiLeaks, y mencionaba la participación de Anonymous en la defensa de Julian Assange y en ayuda de los manifestantes de la Primavera Árabe. En junio de ese mismo año escribí una de las entradas más populares de este blog: Somos Legión, en la que resumía la historia de Anonymous hasta entonces. Desde esos días he estado siguiendo en la medida de lo posible las actividaes de este grupo.

Y no lo digo por presumir, ni mucho menos, sino porque esto me ha permitido observar (desde mi lejana tribuna), el crecimiento y evolución del colectivo hackeril más famoso de todos los tiempos. Va un resumen: Anonymous inicia en el foro 4chan como un meme o chiste local que poco a poco se convirtió en una especie de identidad colectiva. Sus primeras actividades con objetivos sociales eran los ataques hackeriles (aún en cierto nivel de broma pesada) contra sitios que practicaban la censura o perseguían la piratería. Su primera acción en el mundo real fue contra la Iglesia de la Scientología por ser una institución intolerante lavacerebros que extorsiona a sus miembros.



Cuando sucedió el escándalo de WikiLeaks, Anonymous inició la Operación Payback, en contra de las corporaciones y gobiernos que colaboraron en la persecución a Julian Assange. Con la explosión de la Primavera Árabe, Anonymous asumió de lleno su papel como fuerza revolucionaria, apoyando a los manifestantes en contra de los gobiernos de Túnez, Egipto y Siria. Después, en mayo, colaboró con el movimiento de los Indignados en España. En junio de 2011 Anonymous unió fuerzas con otro colectivo de hackers, LulzlSec, para echar a andar la Operación #AntiSec, en la que declaraban la guerra abierta a los gobiernos autoritarios y a las corporaciones corruptas del mundo. Finalmente, LulzSec se desbandó y #AntiSec pasó a la lista de operaciones concluidas o abandonadas. Hasta aquí, grosso modo, lo que escribí en aquella entrada titulada Somos Legión.

Desde entonces he visto complacido cómo Anonymous continúa creciendo. A partir del movimiento Occupy Wall Street, se popularizaron aún más el colectivo y su símbolo principal, la máscara de V. Si en un principio la mayoría de la información y las mismas actividades de Anonymous se daban en un contexto anglosajón, el colectivo ahora tiene subgrupos con presencia en muchas regiones y países, y así es como tenemos un Anonymous Iberoamérica y un Anonymous México. Todos apoyando diversas causas justas, desde la libertad en Internet, hasta la igualdad de géneros; desde el ambientalismo, hasta la lucha contra gobiernos autoritarios y corruptos. A finales del año pasado Anonymous México se puso al tú por tú con los Zetas [ver aquí].

Las acciones más recientes de Anonymous incluyen su guerra contra la ley SOPA y sus similares como ACTA. Estas leyes pretenden coartar la libertad en Internet y permitir que gobiernos y compañías distribuidoras de servicios de Internet vigilen lo que haces en línea, todo con el pretexto de perseguir la piratería. Pero detrás de estas iniciativas está el objetivo de controlar Internet, que hasta ahora ha sido un medio democrático con muchísimo potencial para ayudar construir una sociedad más equitativa, como se muestra por la importancia que ha tenido la Red para la Primavera Árabe y Occupy Wall Street. De lo que se trata, pues, es de recuperar el control sobre un medio que durante mucho tiempo el poder había ignorado por desconocer su potencial.



[Abro paréntesis para mencionar dos ejemplos recientes y nacionales del potencial de Internet: el primero es el infame caso de Miguel Sacal Smeke, alias el #GentlemanDeLasLomas, el adinerado empresario que golpeó y humilló a un empleado. Esta acción fue captada en video y subida a Internet, donde se difundió principalmente a través de Twitter. Con la sociedad mexicana indignada y clamando justicia, las autoridades no pudieron seguir ignorando el asunto y Sacal Smeke ahora ha sido arrestado, enfrentará juicio y podría recibir de tres a ocho años de cárcel (aquí). De no haber sido por Internet como medio de difusión y de presión, quizá jamás se habría hecho justicia.



El otro asunto es el de la Sierra Tarahumara: se difundió la noticia de que los indígenas rarámuris de la región estaban cometiendo suicidios en masa por causa de la hambruna (ver aquí). La noticia resultó ser falsa por la parte de los suicidios, pero verdadera por la parte de la hambruna. Esto hizo que los mexicanos volvieran su atención hacia esta región del norte del país, se organizaran para enviar ayuda a los rarámuris y presionaran a las autoridades, cuya incompetencia una vez más quedaba evidenciada. En conclusión, Internet ha demostrado que la sociedad civil mexicana está más avanzada, es más consciente y más eficiente que su anquilosada clase política. Cierro el paréntesis.]




Pero leyes como aquéllas no solamente atentan contra la libertad de expresión o la comodidad de descargar contenidos gratuitos de Internet, sino que ponen el peligro la construcción de una sociedad del conocimiento, algo que hemos estado desarrollando desde que inventamos el lenguaje (ver aquí). Leyes como SOPA o ACTA significan un retroceso histórico, y es el equivalente actual a las quemas de libros por parte de fanáticos. Como expresé en alguna ocasión, estoy convencido de que los creadores de contenidos merecen una recompensa económica por lo que hacen, pero en realidad las editoriales, disqueras y productoras se quedan con la mayoría de las ganancias, por lo que vamos a tener que encontrar nuevos mecanismos para recompensar a los creadores, o de lo contrario se verán obligados a dedicarse a otras cosas para poder sobrevivir y tendrían menos tiempo para crear. De lo único que estoy seguro es que ya no se puede echar en reversa lo que constituye un proceso histórico. Finalmente, leyes como SOPA y ACTA representan la resistencia de la sociedad del consumo en contra del avance de la Sociedad del Conocimiento.




En medio de esta polémica ocurrió el operativo del FBI en contra de Megaupload y el encarcelamiento de su fundador Kim Dotcom (quien podría enfrentar una condena de hasta 50 años de cárcel). Uno pensaría que el FBI tiene cosas más importantes que hacer, como perseguir a los narcotraficantes, o ya de a perdis al Ku Kux Klan; uno pensaría que si de verdad son tan chingones los del FBI podrían desmantelar estas organizaciones con la misma eficacia con la que le dieron en la madre a Megaupload, pero supongo que las prioridades de sus jefes son otras...

Volviendo a Anonymous, el colectivo formó parte fundamental de la lucha mundial contra la ley SOPA y sus equivalentes a nivel regional, lucha a la que se unieron diversos sitios de Internet (incluida Wikipedia) y se dio el famoso Blackout. A ellos se sumaron protestas en las calles de todo el mundo, principalmente en Europa [ver aquí], además de que miles de usuarios retuitearon o repostearon información o declaraciones sobre este peligro para la libertad en Internet. Anonymous ya había sido mencionado en los medios "tracionales" mexicanos (radio, prensa, TV), pero no se daba mucho detalle sobre quiénes son o cuáles son sus objetivos e ideales. Con el suceso de la la ley SOPA, y la venganza de Anonymous sobre las corporaciones, los gobiernos y el mismo FBI [ver aquí], mucha más gente llegó a conocer a estos "vengadores enmascarados" y alcanzaron el estatus de héroes en las mentes de muchas personas (sobre todo los jóvenes). Y así, aún más individuos se unieron al colectivo y más gente hablaba más de ellos en más espacios diversos (lo digo por experiencia).





Es curioso que cuando iniciaron las acciones en venganza por lo ocurrido contra Megaupload la gente empezó a hablar de la Primera Guerra Mundial Digital, o World War Web. Digo que es curioso, porque en dos ocasiones anteriores esa guerra ya se había declarado: con la Operación Payback en defensa de WikiLeaks, y con la Operación #AntiSec en contra de gobiernos y corporaciones. Si hay una Guerra Mundial Digital, ésta empezó precisamente con WikiLeaks y Payback, y los eventos sucesivos han sido episodios en este conflicto. ¿Pero cuáles son las fuerzas en campo? Desde mi punto de vista, el autoritarismo, la sociedad del consumo y la concentración del poder por un lado, contra la libertad en sus diferentes formas, la sociedad del conocimiento y el crecimiento de la democracia, por otro. Anonymous, como WikiLeaks, Avaaz, y otros en este Frente Digital de la Revolución Global que estamos viviendo, encarnan lo segundo.

Sí, no me de pena decirlo: simpatizo con Anonymous. Me caen muy bien. Han cometido acciones heroicas (como cerrar sitios de pornografía infantil o que difunden mensajes de odio contra mujeres, homosexuales y razas oprimidas) y son la prueba de que la voluntad humana hacia la justicia puede más que otros motivos. Anonymous podría estar hackeando cuentas de bancos de gente como ustedes y yo, o podría dedicarse a joder por el puro gusto de hacerlo, o podría ser un grupo de nenonazis. Pero no lo son. El hecho de que diversas personas en todo el mundo haya decidido usar sus conocimientos y habilidades para apoyar causas justas renueva continuamente mis esperanzas en el género humano.

Ahí radica la verdadera importancia y significado de Anonymous. Que gracias a Internet, nosotros, los que no somos gobernantes, ni militares, ni magnates, ni líderes de opinión, ni jerarcas religiosos, ni nada por estilo, nosotros los anónimos de todo el mundo, podemos unir nuestras fuerzas en un medio en el que lo que cuenta no es el dinero, ni los cargos, ni los títulos, sino las ideas, la voluntad y las habilidades, que pueden ser sumadas para construir una sociedad más justa e igualitaria. La importancia de Anonymous es que todos somos, todos podemos ser Anonymous, incluso si no sabemos hackear.



Es por eso que no pueden derrotar a Anonymous y nunca podrán derrotarlos, por más veces que las autoridades cacareen que ya atraparon a los miembros del colectivo, que ya le "cortaron la cabeza". Ellos no entienden que su forma de organizar la sociedad ya pasó la historia. No pueden entender porque su universo de basa en una estructura en la que algunos ostentan el poder y negocian entre sí con sus intereses individuales. Pero el Universo de la Web, del Ágora Global, de la Conciencia Colectiva no funciona así. Ya no hay cabezas, no hay líderes, no hay caudillos. Sólo está la Legión.




Pero el que yo simpatice con Anonymous no significa que apoye acríticamente todo lo que hacen, ni que me guarde mis opiniones cuando crea que van por el rumbo equivocado. Quizá es sólo mi impresión, pero parece que hace varios meses, cuando el grupo era mucho más reducido, tenían las metas, los métodos y la ideología más en claro. Conforme el grupo adquirió popularidad y nuevos miembros se les unieron, parece que muchos de ellos eran chicos con buenas intenciones, pero un poco desorientados.

Ejemplo: hace unos días Anonymous México emprendió una serie de operaciones en contra de varios políticos y policías corruptos. Ese mismo día, muchos usuarios de la red denunciaron varias página de Facebook que promovían el odio contra las mujeres y a un individuo que ofrecía en vente un bebé en Mercado Libre. ¿Con quién denunciaron a estas odiosas personas? ¡Con Anonymous! Lo que da cuenta de que a los ojos de muchos Anonymous es la fuerza justiciera que nos ha faltado en este país. El colectivo, claro está, atendió a estas denuncias y aconsejó a los usuarios cómo comportarse al respecto.

Pero esto no es lo que está mal (todo lo contrario: ¡está súper bien!). El problema es que después de estos sucesos Anonymous México saltó a la conclusión de que el gobierno mexicano estaba detrás de tales distractores, como parte de una pantalla para hacer que Anonymous se viera interrumpido en sus acciones contra los políticos corruptos. La prueba: no puede ser casualidad que cuando la Legión estaba ejecutando sus actividades, aparecieron asuntos que los distrajeron y estorbaron.




Pero aquí le falló el pensamiento a Anonymous, le falló la lógica. Piensen en el siguiente escenario y me dirán si no les parece el más probable:

1.- La Red está llena de gente mierdera. Todo el tiempo, a todas horas hay gente haciendo mierda.

2.- Anonymous ahora tiene muchos más miembros que hace un año y realizan más operaciones, en todo el mundo, todos los días.

3.- Mucha más gente conoce a Anonymous y se comunica con ellos para pasarles información y denunciar diversos asuntos.

Así, podemos darnos cuenta de que, por pura cuestión de números, ahora se hace mucho más probable que usuarios de Internet encuentren a alguna gente mierdera haciendo mierda y que lo denuncien a Anonymous justo en el momento en que la Legión está llevando a cabo algún operativo. Lo que resulta más creíble que tener a agentes del gobierno (que de seguro ni le saben a las computadoras ni entienden la importancia y potencial de Internet), haciendo que un huaracataca de quién sabe dónde cree una página de Facebook diciendo que hay que golpear a las mujeres, técnica aprendida del FBI (!!!) y todo para estorbar a Anonymous.



Esto es independiente de verdades, como que el gobierno mexicano y los políticos en general son corruputos y estúpidos y están tratando (muy mal) de controlar Internet, o de que en otras ocasiones sí crean cuentas falsas para difundir sus mamadas y hacer propaganda (como los robotitos de Peña Nieto en Twitter), y otras realidades a las que sí le atina el video de arriba.

Este caso es bastante trivial, pero el punto importante aquí es que Anonymous no puede permitirse caer en teorías conspiranoicas ni demás magufadas, porque eso lo distraerá de lo verdaderamente importante; éste es un problema que aflige a muchos activistas con las mejores intenciones del mundo, quienes en vez de analizar las circunstancias reals y conocerlas a fondo se distraen con complós inexistentes.

Por eso creo que es vital que los miembros de Anonymous no sean solamente personas bienintencionadas capaces de realizar ataques DDoS, sino individuos con un conocimiento profundo de la situación mundial, mente clara y pensamiento crítico. En general me parece que sí lo son, pero creo que entre los miembros más recientes del colectivo se han incluido algunos chicos con buenas intenciones, pero algo despistados (y con mala ortografía, además).

Dicho todo lo anterior, sólo me queda desear lo mejor a Anonymous en el futuro, y dejarles este humilde homenaje (la idea me la fusilé de por ahí, pero le puse imágenes que correspondieran mejor con las fechas):



PD: La acción más reciente de Anonymous España: atacaron los premios Goya, como protesta contra la industria cinematográfica y sus intentos de hacer pasar leyes en contra de la descarga gratuita de contenidos: ver aquí. Sois geniales, chicos.


viernes, 10 de febrero de 2012

Occupy Everything




El movimiento de los Indignados españoles comenzó el 15 de mayo de 2011, inspirado por las revueltas en Islandia y Grecia, así como por la Primavera Árabe. Consistió en un principio en una serie de manifestaciones en contra de la clase política española, de izquierda y de derechas, a las que se consideraba que no representaban ya a la ciudadanía, sino sólo a la oligarquía de bancos y corporaciones trasnacionales. Las políticas de los gobiernos recientes, en especial del PSOE (que, como diría Krahe "¿Es socialista, es obrero? ¿O es español solamente?") había favorecido a las clases adineradas en detrimento de las clases media y trabajadora y le había arrebatado la democracia a la ciudadanía. Al final, las acciones sin freno de dichas instituciones omnipotentes habían llevado a todo el mundo capitalista al borde del abismo financiero.

El movimiento creció en popularidad y adeptos a lo largo de 2011. En septiembre dio el gran salto hacia el otro lado del Atlántico con Occupy Wall Street. Este movimiento se dirigía en contra de los financieros de Wall Street a quienes acusaba de haber provocado la crisis económica que actualmente vivimos, de controlar al gobierno estadounidense, de no sólo zafarse de pagar impuestos, sino de echar mano a los fondos nacionales cuando lo necesitan. A partir de OWS el movimiento creció exponencialmente: el 15 de octubre se dieron manifestaciones en más de 90 ciudades en los cinco continentes. El slogan "somos el 99%" se difundió por todo el mundo [Ver: 2011 Crónica de una Revolución Global]

Hacia finales del año, tanto el movimiento español como sus variantes americanas comenzaron a derivar en formas de activismo más allá de la protesta, como la organización de asambleas de barrios y comités para la encargarse de temas relacionados con el movimiento, como deudas estudiantiles, hipotecas, derechos de la mujer, protección al medio ambiente, etc. En España el capítulo actual de la lucha se concentra contra uan reciente reforma laboral, diseñada para reducir el desempleo, pero sobre la cual los manifestantes alegan que hará justo lo contrario [lee más aquí] Por su parte, en Estados Unidos, una vertiente del movimiento ha sido Occupy Homes, que consiste en ocupar las casas de personas desahuciadas por deudas para impedir que sean tomadas por los bancos [más info aquí].


En España las protestas son ahora ligeramente menos visibles y masivas, pero esto no se debe a que el movimiento se vea disminuido, sino a que ha derivado en otras actividades, como las antes mencionadas. En Estados Unidos, el movimiento continúa en diversas ciudades a lo largo y ancho del país, y los enfrentamientos con la policía se han hecho cada vez más frecuentes. Para hermanar y coordinar los diferentes movimientos similares se han utilizado las redes sociales, como Twitter y Facebook. Existen páginas como Occupy Together para que diversas personas de todo el mundo puedan compartir opiniones, puntos de vista y planes.

Pero ¿cuál es el significado de todo esto? ¿Cómo es que súbitamente una generación que se consideraba apática se levantó para tomar las calles? ¿Cuáles serán las consecuencias? ¿Cómo se relaciona con la Primavera Árabe? ¿Qué importancia tienen estos movimientos? Vamos por partes...


¿Cuál es el origen de estas aparentemente abruptas manifestaciones de rebeldía? ¿Qué tienen en común? Bien, les cito nuevamente del artículo del doctor en sociología Malik Tahar Chaouch, de la Universidad Veracruzana, que publicó en el número de invierno de 2012 de la revista La Palabra y el Hombre:

No existe un consenso sobre cómo debería calificarse a las distintas expresiones de rebelión. [...] En Grecia y España, los manifestantes han expresado su rechazo a los costos sociales de las políticas económicas y su insatisfacción ante el estado de la democracia y la representación política. Esos movimientos, como los anteriores, son heterogéneos. Aun así, se ha puesto mucho énfasis en su orientación "antisistémica", es decir, en su voluntad de propiciar nuevas formas de participación democrática y de buscar alternativas al modelo económico vigente.

[...] En fin, parecen existir más diferencias y contradicciones entre esas expresiones de rebelión que puntos de convergencia y coincidencia entre ellas. La primavera árabe indica aspiraciones hacia la democracia; mientras los manifestantes griegos y los "indignados" españoles ponen en duda el sentido de sus democracias. Estos últimos se caracterizan por su alto grado de politización y su voluntad de cambio; mientras los motines en Inglaterra serían apolíticos e identificados con la sociedad de consumo. Esas contradicciones son sólo aparentes. 

De hecho, es bien sabido que los "indignados" españoles quisieron hacer "eco" de la Primavera Árabe. Las aspiraciones árabes por la democracia no son necesariamente sinónimos de adhesión al modelo occidental, sobre todo cuando se considera que las democracias occidentales fueron aliadas de los regímenes autoritarios del mundo árabe.

Por su lado, los "indignados" critican a sus democracias porque quieren "más democracia". Españoles y griegos no tienen nostalgia a favor de sus ex regímenes autoritarios; responden a la crisis e un modelo político y económico. Sin embargo, las vías de acción no son claras y los movimientos tienden a agotarse. [...]

En todos los casos, el factor común ha sido la crisis económica y sus consecuencias sociales. La Primavera Árabe se inició con manifestaciones en Túnez y Argelia por el alza de los precios. Grecia y España forman parte de los países europeos más impactados por la crisis. Las poblaciones de las periferias de las grandes ciudades sufren con mayor intensidad sus consecuencias. Sin embargo, sus raíces son más profundas: desencanto democrático en los países europeos, donde la homogeneización de los programas políticos, la distancia entre las élites políticas y la ciudadanía, y la crisis de los sistemas de representación son cada vez más evidentes, lo que genera una crisis colectiva de sentido, así como sentimientos de exclusión social y estigmatización simbólica creciente entre las poblaciones de las periferias de las grandes ciudades, en particular entre las que tienen una ascendencia inmigrada.

[...]

Para concluir, si ponemos los acontecimientos árabes en la perspectiva global de las rebeliones del mundo, está claro que -a pesar de todas sus posibles diferencias y contradicciones- existe una estrecha solidaridad entre ellas. Los "indignados" cuestionan al modelo económico y al estado actual de las democracias "colonizadas" por él, en detrimento de capas sociales cada vez más amplias de la población.

Por su parte, en una entrevista con Al Jazeera, el intelectual esloveno Slavoj Zizek, sostiene que los movimientos mencionados son la reacción en contra del sistema sociopolítico y financiero, que ha perdido su legitimidad. Antaño la legitimidad del sistema capitalista se basaba en el supuesto de que el capitalismo traería consigo, tarde o temprano, pero siempre, la libertad y la democracia, y mientras más se liberase la economía, más libres serían las sociedades. Pero Zizek señala que se si eso bien pudo haber funcionado a mediados del siglo pasado, hoy el matrimonio entre capitalismo y democracia se ha terminado.

Ante quienes lo han criticado por utópico, dice que lo único utópico es pensar que las cosas pueden seguir indefinidamente como están, y cita como ejemplo la crisis de 2008, ante la cual los gobiernos del mundo pudieron haber cambiado el rumbo, pero en vez de eso decidieron seguir por el mismo camino con mínimas e insignificantes correcciones. (No se pierdan sus reflexiones sobre el fracaso del comunismo):





Hasta ahí con el origen, con la explicación del contexto social, político y económico en el que surgen estas expresiones de rebeldía. Pero, ¿qué futuro tienen? ¿Cuál es su importancia? ¿Harán alguna diferencia? Bien, en lo personal, como expresé en esta entrada sobre el Ágora Global, lo importante de OWS y del Movimiento 15-M no son tanto las manifestaciones y los plantones, sino el debate. Si algo ha logrado hasta ahora es que muchas personas se interesen en los asuntos políticos y económicos de su país y del mundo. Cosas que durante mucho tiempo se habían dado por hecho están siendo cuestionadas y discutidas. El sistema sociopolítico y económico imperante y sus defectos y consecuencias están bajo la mira. Incluso el ejercicio de defender dicho sistema obliga a buscar información y plantear argumentos. Lo que había estado estático ahora está en movimiento y, más importante aún, mucha gente participa en el debate.

Contrario a lo que muchos despistados piensan, OWS no es un movimiento socialista, ni comunista, ni nada similar (no faltan algunos miembros que sí lo son, pero no son una muestra representativa). No están tratando de derribar el capitalismo de forma absoluta ni creen que lo van a lograr sólo yendo a plantarse ahí. Al igual que los que ven la Primavera Árabe como una lucha del islamismo fanáticos contra el imperialismo occidental, los que así han interpretado así los movimientos en realidad están haciendo una lectura con base en parámetros de tiempos históricos ya sobrepasados.



El cambio que traigan movimientos como OWS no será necesariamente espectacular ni se apreciará a corto plazo. Pero los cambios que dejó la década de los 60's tampoco se pudieron apreciar de inmediato. La experiencia de participar en estos movimientos sin duda marcará la vida de muchos, pero además, ya ha tenido consecuencias más directas, aparte de la mayor preocupación de la ciudadanía sobre temas como la desigualdad económica y la injusticia social [ver aquí]. Los sindicatos en Estados Unidos se han vuelto más osados para plantear sus demandas y ha incorporado el uso de las redes sociales como parte de su activismo [ver aquí]. Una propuesta de ley presentada en 2011 ante el Congreso de EUA, y llamada convenientemente OCCUPIED plantea prohibir el dinero corporativo de las campañas electorales para limitar la influencia de las corporaciones en la política [ver aquí].

Más aún, el OWS influyó en el discurso de Obama, al crear el clima político para que el presidente de los EUA pueda expresarse con menos timidez en favor de una economía más regulada y orientada hacia la izquierda. En el discurso que dio al Estado de la Unión en enero de 2012 dijo que ya no se le permitiría a Wall Street jugar con sus propias reglas y que los ricos debían contribuir más con la carga taxativa de toda la población [más info aquí].

ACTUALIZACIÓN: Casi no hablamos de Grecia en esta entrada, pero acabamos de recibir una noticia desde la cuna de la civilización occidental: la policía griega se niega a seguir cooperando con el gobierno corrupto, se pone del lado del pueblo rebelde y exige órdenes de arresto contra representantes de Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial [ver aquí]. Habrá que estar pendientes de lo que suceda a partir de ahora y qué repercusiones podrá tener este giro inesperado.



¿Y México? Con la crisis económica, social, política y de seguridad, ¿existe un movimiento análogo al de los Indignados en México? ¿Si así es, dónde está? ¿Cuál es? Y si no, ¿por qué? En una entrevista de Newsweek al intelectual mexicano Roger Bartra, éste comentó:


El movimiento de los indignados lleva claramen­te el sello del nuevo milenio. Es una ácida crítica a la sociedad moderna que contiene una carga moral poderosa. El desarrollo económico y la riqueza acumulada se basan en una promesa no cumplida: hay un amplio sector de la población que ha sido mar­ginado en medio de la prosperidad y no encuentra la posibilidad de vivir una vida digna. Pero en los países atrasados como México todavía se lucha por alcanzar plenamente la modernidad y el peso de la población en condición de miseria es tan abrumador que aplasta las quejas de quienes han podido cultivar la dignidad y la sienten amenazada.  
La masa de población pobre está tan ex­hausta con las tareas de supervivencia que no ha podido generar una cultura de la dignidad. Por ello, no se indigna, aunque sufre terriblemente una condición muy poco digna. La dignidad crece con la igualdad y se desarrolla en la vida civil cuando la mayoría de la gente está convencida de que merece un lugar en la sociedad: un espacio donde trabajar, vivir y gozar libremente. La dignidad impulsa una especie de, digamos, meritocracia igualitaria que per­mite una convivencia civilizada en una sociedad capaz de generar suficiente riqueza.
El movimiento de Javier Sicilia responde al miedo, no a la indig­nación. Los medios masivos de comunicación han auspiciado la histeria y el miedo. Con ello han frenado la expansión de una sociedad civil capaz de cultivar una vida digna. Y sin dignidad no hay indignación. 
Una gran parte de la población sigue encerrada en la jaula de la melancolía, a pesar de que la transición democrática ha abierto la puerta de salida. Por ello es probable que el partido del viejo autoritarismo conquiste en 2012 la presidencia. El priismo es una enfermedad política y muchos mexicanos son portadores del virus. Por ello quieren regresar a un pasado que les parece más seguro que un presente abierto a muchas alternativas. 
En México, desdichadamente, creció una cultura política que de­finió un carácter nacional sumergido en la desidia, la zozobra, el relajo, el sentimentalismo, el resentimiento y la evasión. En esta cultura no había espacio para la dignidad. El pueblo era definido como una masa de indios agachados y de pelados albureros. En esta cultura cantinflesca no cabía la dignidad democrática. Esa es la cultura política que legitimó al autoritarismo nacionalista del que surgió esa patología, ese morbo melancólico que engen­dró el régimen de la revolución institucionalizada.




No deja de ser trágicamente irónico que mientras los pueblos árabes luchan por obtener democracia, los españoles, los griegos y los estadounidenses luchan por hacer más democrático su sistema, los mexicanos usarán su poder de voto para renunciar a la democracia.

Aún es muy pronto para decir con certeza cuál será el desenlace de estos procesos revolucionarios, pues aún no terminan ni sabemos qué giros podrían dar. Lo único que me queda claro es que se está haciendo historia y que por primera vez, gracias a los medios digitales, esa historia puede ser compartida por todo el mundo. Todos somos parte de esa historia. Es por eso que el campo de batalla más importante en las últimas semanas ha sido la World Wide Web. Pero de eso hablaré en la siguiente entrada.

sábado, 4 de febrero de 2012

Panorama y perspectivas de la Primavera Árabe

Saludos, ciudadanos del mundo. Después de la recapitulación de la entrada anterior podemos pasar a seguir explorando los movimientos sociales que han marcado nuestros días. En las próximas entradas haremos un recorrido de la situación en los diversos "frentes de batalla". Empecemos por la Primavera Árabe (para antecedentes, ver Revolución 2011: El Frente Oriental):



LA PRIMAVERA ÁRABE

Túnez:

A un año de la Revolución de Jazmín, ¿puede el primer gobierno electo democráticamente resolver los problemas de injusticia social que afectan a Túnez? Como vimos, en octubre de 2011 se celebraron las primeras elecciones libres en ese país, que dieron como ganador de la mayoría parlamentaria al partido islamista moderado Ennahda, quien compartirá el poder con otros cuatro partidos políticos.


Moncef Marzouki, el actual presidente interino del país, que se ha destacado por su carrera como activista en pro de los derechos humanos, asegura que el gobierno actual de Túnez es de unidad, y que los diversos colaboradores, otrora opositores al régimen, han dejado de lado sus diferencias para trabajar por la democratización del país. De hecho, el gran éxito de Túnez, según en mismo Marzouki, ha sido el compromiso de alianza entre el sector secular y el sector islamista moderado para atacar los problemas sociales y económicos más urgentes. El reto actual de Túnez será encontrar la forma de conciliar justicia social con progreso económico.

De dictadura monolítica, Túnez pasó a ser una democracia plural y lo logró mediante un proceso mucho más rápido y mucho menos violento que el de Egipto, ya no digamos Libia. Fue una revolución protagonizada por los jóvenes, pero también por los adultos, por la clase media, por los trabajadores, por los profesionistas e intelectuales, por los religiosos y los laicos. Y quizá la Primavera Árabe después de una gran oleada se apagó en otros países, se estancó en Siria y fue secuestrada por la OTAN en Libia, pero el cambio en Túnez es ya un hecho. Con que uno o dos países hayan logrado un cambio verdadero, ya se ha dado un gran paso.

Pero no me hagan caso a mí. Mejor vean este reportaje de Al-Jazeera. Es interesante cuando habla de cómo la experiencia de la Primavera Árabe ha transformado la vida de las mujeres que participaron en ella. Aún si no logra cambiar el país, las ha transformado a ellas, que ya no podrán volver a ser amas de casa y esposas sumisas después de haber sido parte de la fuerza que derrumbó a un régimen:




Sobre el triunfo del islamismo en Túnez, Malik Tahar Chaouch, doctor en Sociología, dice en un artículo publicado en La Palabra y el Hombre, revista de la Universidad Veracruzana:

[...] Se levantaron voces de la burguesía local y desde Occidente para preocuparse del riesgo de regresión civilizatoria. Se le veía como el producto de un antagonismo entre una minoría "progresista" que había deseado una democracia en Túnez y el voto de una mayoría "atrasada" manipulada por los islamistas.


Habría que invertir la lectura, ya que esas burguesías se acomodaron mucho tiempo a la dictadura y se trata más bien de la primera expresión libre de voluntad popular en un país, cuyo pueblo es de identidad musulmana, ante los privilegios de esas burguesías. Al mismo tiempo, si bien la Primavera Árabe contiene importantes contradicciones sociopolíticas, no hay que ser tan esquemático, ni olvidar que diversos sectores coinciden en ella para defender una democracia con identidad musulmana, ya que -como lo dijimos- el cambio tiende a romper con los viejos binarismos que identifican democracia con Occidente e islamismo con amenaza para la democracia, hasta llegar a justificar paradójicamente el pasado dictatorial.


En otras palabras, hay que dejar atrás la idea de que todos los musulmanes son fanáticos orates y de que los pueblos árabes no son capaces de construir una sociedad democrática si no es renunciando a su identidad cultural. Ahora, una pregunta queda en el aire: ¿la Revolución del Jazmín es un acontecimiento único e irrepetible o se convertirá en el modelo a seguir para el resto de los países del Mundo Árabe?


Egipto:

[Nota: La información que no tiene enlace a una fuente es tomada del reportaje Egipto: El largo camino de la revolución, de Jordi Pérez Colomé, aparecido en el número de enero de 2012 de la revista Letras Libres]

Los ciudadanos de Egipto continuaron en pie de lucha contra la junta militar que gobierna el país. En octubre de 2011 se dieron manifestaciones pacíficas por parte de la minoría de cristianos coptos en protesta por la demolición de una de sus iglesias. Las fuerzas del gobierno aplastaron las manifestaciones, mataron a unos 25 coptos y otros 200 resultaron heridos. Algunas voces occidentales (en especial en la derecha) que habían estado en contra de la Primavera Árabe desde un principio, señalaron este hecho y otros similares como una prueba de que a la caída del régimen sólo surgiría el caos musulmán. Lo que parecen ignorar es que la represión se dio por parte de la junta militar, que es en gran medida continuista del gobierno de Mubarak, y no por parte de los revolucionarios que aún luchan contra ese régimen.



En noviembre los manifestantes volvieron a tomar la Plaza Tahrir, exigiendo la disolución de la junta militar, y de inmediato empezó la represión. Las fuerzas militares trataron de liberar la plaza, pero al poco los manifestantes regresaron con sus números duplicados. La policía atacó con gases lacrimógenos y disparó contra los manifestantes. Protestas solidarias se iniciaron en otras ciudades egipcias. En un hermoso ejemplo de solidaridad más allá de las diferencias religiosas, los cristianos coptos montaron guardia mientras los manifestantes musulmanes se detenían para rezar [todo lo anterior aquí].

Entre el 28 de noviembre de 2011 y el 11 de enero de 2012 se celebraron las primeras elecciones libres y limpias en la historia reciente de Egipto. El partido islamista moderado Justicia y Libertad ganó la mayoría relativa (alrededor del 40%) en el Parlamento [más detalles aquí]. Como en el caso del Ennahda en Túnez, se trata de un partido ciertamente conservador, pero con un profundo compromiso democrático. Los liberales de convicciones laicistas dicen que prefieren este escenario a la continuidad del régimen militar, ya que por lo menos ahora existe pluralidad política (cuatro partidos tienen presencia en el parlamento) y en caso de que el partido mayoritario no cumpla con las expectativas democráticas del pueblo egipcio, en cuatro años nuevas elecciones renovarán el Parlamento. El crecimiento o debilitamiento del islamismo estará controlado por la voluntad de los ciudadanos egipcios, no por dictadorzuelos títeres de Occidente.


El 23 de enero de 2012 el Parlamento democráticamente electo se reunió por primera vez y las fuerzas armadas le cedieron oficialmente el poder legislativo. Dos días después, en el aniversario del inicio de la Revolución, se levantó el estado de emergencia que había permanecido durante décadas y que permitía la suspensión de las libertades civiles [ver aquí].  El ejército tratará sin duda de mantener sus privilegios en el nuevo orden (las fuerzas armadas son dueñas de empresas paraestatales), pero un regreso al estado de cosas del tiempo de Mubarak ya es impensable. Ya hay libertad de expresión, en Internet y en las calles, las personas discuten de política y critican abiertamente a los poderosos, ya existe pluralidad política y opciones institucionales para practicar la oposición; una vez que en una sociedad se abre esa puerta, no se puede echar para atrás.

Ante el avance del islamismo hay también un fuerte sector liberal de convicciones laicas. Como muestra de la transformación de la cultura egipcia está la bloguera Aliaa Magda Elmahdy, quien ha posado desnuda e invitado a las mujeres de su país a fotografiarse sin velo, como  una advertencia de que no será posible regresar a visiones medievales de la mujer y la sexualidad [ver aquí].


Los disturbios continúan: el primero de febrero murieron más de 70 personas en una revuelta tras un partido de futbol y todo indica que los motivos no fueron la afición futbolera, sino de orden político [ver aquí]. Algunos especulan que es parte de una puesta en escena del ejército para decir "miren, aún hay desorden, ustedes nos necestan" [leer aquí].


Hay vacío de poder en Egipto y está claro que las cosas no regresarán a la calma en algún tiempo, como también está claro que después de la ola revolucionaria no se establecerá una democracia ideal en el País del Nilo. Aún quedan muchas expectativas que cumplir, muchas demandas sociales que atender. Finalmente esta revolución fue detonada por problemas económicos y la democracia no es garantía de que esos problemas serán resueltos. Se han perdido muchas vidas e incluso parte del patrimonio cultural de Egipto (y de la humanidad) se ha visto dañado, en ocasiones de forma irreparable. Pero aunque aún hay mucho por avanzar, la sociedad egipcia ha dado un gran paso, y es muy difícil que pueda echarse para atrás.

Libia:



Prácticamente todos los analistas serios a los que he leído coinciden en un punto: el propósito de la intervención de la OTAN en Libia era secuestrar la Primavera Árabe, que se vislumbraba peligrosa para las potencias occidentales, y dirigirla hacia los intereses de dichas potencias. Al respecto, vuelvo a citar el artículo del doctor Malik Tahar Chaouch:

Por pereza intelectual o motivaciones políticas, el antiimperialismo "primitivo" no puede renunciar a su vieja lectura: se trata sin duda alguna de un complot tejido entre las potencias occidentales para derrocar a su viejo enemigo, el coronel Gaddafi. Esta tesis no resiste a un examen incluso superficial de los hechos. Gaddafi se había vuelto un aliado incondicional de los gobiernos occidentales y de las multinacionales. Además de ofrecer a estas últimas contratos jugosos, era un gendarme eficaz para poner barreras a la inmigración subshariana hacia Europa.
De hecho, los gobiernos occidentales fueron sorprendidos por la Primavera Árabe, la cual supuso la caída de otros viejos aliados (Ben Alí en Túnez, Mubarak en Egipto) y no supieron cómo actuar ante los acontecimientos. Los Estados Unidos dudaron en apoyar la intervención deseada por el gobierno francés en Libia y esa intervención inició mal planeada.
[...]
Más que derrocar a Gaddafi, sentenciado por sus propias supuestas acciones y la imposibilidad de apoyarlas, se buscó tomar el control de la situación. Las reticencias para intervenir se debían al desconocimiento de la "naturaleza" de la oposición y al riesgo de no poder contar con su colaboración: se apostó a apoyarla y domesticarla, ya que debía ser necesariamente heterogénea. El blanco de la intervención no fue Gaddafi, fue la oposición. Gaddafi no representaba ya el ideal antiimperialista que ostentó: primero, porque hacía mucho que se había aplacado; segundo, porque las características autoritarias y represivas de su régimen respondían más a la "pedagogía del poder" aprendida de la colonización que a un verdadero proyecto de emancipación para el pueblo libio.
[...]
Ahora veamos qué reacciones provocaron la guerra civil y la intervención militar en Libia en el contexto de la Primavera Árabe. De la misma manera que la Revolución Tunecina provocó una ola de levantamientos, la guerra en Libia enfrió y paralizó muchas protestas nacientes y en gestación. Los regímenes de Túnez y Egipto ya habían caído. En Baréin y Siria, las rebeliones siguieron. Los opositores de Siria ven incluso el caso libio como una promesa de respaldo para sí mismos. En otros países, iniciando por el país vecino de Argelia, que apenas sale de una guerra civil, todo se apaciguó. El "efecto Libia" produjo así una parálisis que estancó el cambio en toda la región, salvo en países donde los procesos estaban ya muy avanzados. No se habla de ningún cambio en las monarquías árabes aliadas a los Estados Unidos y donde poco se entrometen las potencias occidentales, cuando se podría cuestionar la situación de las mujeres o de otros temas útiles para justificar el intervencionismo.


Hasta ahí quedan claras las motivaciones de la OTAN y se desmiente (una vez más) la teoría conspiranoica que el antiyanquismo automático (de derechas y de izquierdas) no deja de repetir. La intervención en Libia sirvió para apoderarse de la Primavera Árabe, y en su mayor parte funcionó. Estrictamente hablando, la Primavera Árabe ha terminado; en Egipto queda pendiente, pero el proceso ya está echado a andar, y el caso de Siria parece un epílogo, si no una mala secuela.

Pero, ¿qué ha sido de Libia después de la muerte de Gaddafi? El 23 de octbre de 2011 el Concejo Nacional de Transición (CNT) declaró oficialmente que Libia había sido "liberada" y el día 31 la OTAN anunció que sus operaciones en territorio libio habían concluido. En los meses siguientes se formó un gobierno interino y a partir de enero de 2012 empezaron a prepararse las elecciones [ver aquí].

Durante el régimen de cuatro décadas de Gaddafi los partidos políticos estuvieron prohibidos; hoy se han formado alrededor de 120, de los cuales sólo 20 se conocen a nivel nacional. Mientras los intelectuales y las clases medias y alta anhelan una transición a la democracia, que no resulte en la elección de partidos islamistas como en el caso de Túnez y Egipto, la mayoría de la población sólo quiere que se restaure el orden, los servicios públicos y que se resuelvan los problemas económicos. Las elecciones se llevarán a cabo en junio [ver aquí].



Si algo he aprendido de la historia es que ante el vacío de poder por lo general sigue el caos. Mientras mayor era la concentración del poder derrocado, mayor es el caos. El mayor reto para cualquier revolución no es derribar a quien ostenta el poder, sino construir un nuevo orden. Túnez lo logró bastante bien; a Egipto le está costando mucho trabajo, pero todo indica que para allá va. Libia es un caso difícil, por varios factores, y el principal es que el gobierno de Gaddafi era mucho más centralizado que el de Mubarak y el de Ben Alí. De hecho, el régimen funcionaba alrededor de la figura de Gaddafi; a la caída del dictador no hay instituciones ni legalidad.

El CNT aceptó la ayuda de Occidente y en gran parte ha adoptado una postura subordinada a sus intereses, pero en realidad es un organismo muy heterogéneo, con un componente islamista nada despreciable que ya preocupa a los gobiernos occidentales. La misma Libia es un país complejamente heterogéneo (a diferencia del pequeño Túnez), con una gran cantidad de facciones tribales que, sin la presencia del "hombre fuerte" que fue Gaddafi, ahora mismo chocan en enfrentamientos violentos.



Ante un escenario así, es en extremo difícil tratar de pronosticar el futuro de Libia, y como siempre, sólo el tiempo lo dirá.

Siria:

Si bien el movimiento sirio nació como un análogo de los de Túnez y Egipto, es decir, como una serie de manifestaciones, marchas, huelgas y estrategias de resistencia civil, desde mediados de 2011 la escalada de violencia ha puesto a este país del Medio Oriente al borde de una guerra civil [ver aquí] y un escenario que podría ser una repetición parcial de lo ocurrido en Libia.



En julio de 2011 se anunció la creación del Ejército Libre de Siria, formado principalmente por desertores del Ejército Sirio, pero también por voluntarios venidos de otros países árabes. El ELS creció en poder y miembros cuando hacia finales de ese año se fusionó con otras organizaciones de oposición. Hoy cuenta con alrededor de 40 mil miembros. Ha habido combates directos entre el ELS y el Ejército Sirio, leal al dictador Bashar Al-Assad [ver aquí] Si esto no es guerra civil, no sé qué lo es.

El caso de Siria es muy complejo. Dejando de lado las teorías conspiranoicas que acusan al ELS de ser un montón de fanáticos musulmanes al servicio de EUA, y que proclaman Al-Assad es un santo antiimperialista querido por su pueblo (en fin, lo mismo que se decía de Libia), lo cierto es que en Siria la oposición al régimen no es unánime, ni mucho menos. La prensa occidental, en general, hace parecer el extremo opuesto: que el pueblo sirio entero repudia al dictador.



En realidad, el movimiento de oposición es amplio y poderoso, y el régimen ciertamente ha perpetrado actos de represión y violaciones a los derechos humanos (lo que incluye el ataque contra médicos y hospitales y torturas contra activistas de Avaaz), y más recientemente, una matanza perpetrada en la ciudad de Homs, en la que murieron alrededor de 200 personas [más info aquí]. Pero también es verdad que Al-Assad aún cuenta con un amplio apoyo popular y se han realizado grandes mítines sinceros en apoyo a su gobierno [aquí].

Asimismo, parece que dentro del ELS hay un fuerte componente de islamismo radical y se le ha acusado de cometer la misma clase de crímenes que el propio régimen contra el que lucha [ver aquí]. La mayoría de la población Siria, por otra parte, se mantiene al margen del conflicto y ha expresado un mayor temor al desorden que a la dictadura. Finalmente, aunque Estados Unidos, la ONU, la Unión Europea y la Liga Árabe exigen la salida de Al-Assad, su régimen aún cuenta con varios aliados, entre ellos Rusia y China (que dejaron solo a Gaddafi), India, Pakistán y Sudáfrica, lo que dificulta la posibilidad de una intervención militar unilateral por parte de Occidente como sucedió en Libia [leer más aquí].

En conclusión, el caso de Siria es aún demasiado complejo para vislumbrar un futuro más o menos predecible. La situación es caótica, hay diversos bandos en lucha, en la oposición abundan tanto las reivindicaciones fundamentalistas como las demandas de democracia y en general no hay ni a quién irle (aunque el simplismo ideológico se haya apresurado a escoger a sus "buenos" y a sus "malos).

Otros países:

En noviembre de 2011 el dictador de Yemén, Alí Abdullah Saleh, firmó un tratado de transferencia de poder, a cambio de inmunidad para él y su familia. En enero de 2012 Saleh dejó finalmente el país y actualmente busca asilo político en el vecino país de Omán. La Asamblea de Representantes de Yemén aprobó la ley de inmunidad ante el rechazo de la mayoría de la población, que quiere justicia por los crímenes de Estado cometidos por Saleh. Las primeras elecciones libres en Yemén se llevarán a cabo en febrero, para presidente, y en abril, para elegir al Parlamento [más info aquí].



Con todo, durante más de un año de manifestaciones y a pesar de ciertos brotes de violencia, la revolución yemení se ha mantenido fundamentalmente pacífica y sus objetivos no han dejado de ser la conquista de la libertad y la democracia [ver aquí]. Sin embargo, uno de los asuntos que más preocupa a la comunidad internacional es la presencia de Al Qaeda en la región y su probable fortalecimiento tras la caída del régimen. Adelantándose a estas posibilidades, EUA efectuó un ataque con drones en contra de una célula de dicha organización terrorista y acabó con las vidas de dos de sus miembros [ver aquí].

Mientras tanto, en Baréin, la campaña de resistencia civil en contra del gobierno del Rey Hamad bin Isa Al Khalifa continúa, así como la represión brutal contra los manifestantes. Entre los sucesos más recientes se encuentran el choque ocurrido entre la fuerza pública y opositores al régimen tras el funeral de un adolescente muerto a manos de la policía [más info aquí], y el encarcelamiento (con golpes y toda la cosa) de una madre de familia que cometió el delito de escuchar "música revolucionaria" [aquí].



El caso de Baréin es particular, porque aquí el régimen ha recibido ayuda de Arabia Saudita y su gran aliado, Estados Unidos, en un caso más que demuestra su hipocresía cuando alardea de "luchar por la democracia". El apoyo americano y saudí al régimen de Baréin no es gratuito, pues Irán apoya al movimiento de oposición con la esperanza de que esta revolución dé lugar a un Estado islámico como lo es el mismo Irán (lo cual no implica que las revueltas estén manipuladas por Irán) y esto es, desde luego, peligroso para los intereses de los países mencionados [más info aquí].

¿Qué significa todo esto?

Curiosamente, leo muchas expresiones de rechazo a la Primavera Árabe por parte tanto de las derechas como de las izquierdas. Para unas, el caos sólo llevará al establecimiento de Estados islámicos extremistas como Irán, mientras para las otras todo es un complot de Estados Unidos para apropiarse de la región. Ambas posturas son simplistas, se basan en un desconocimiento de los hechos, y se repiten unas a otras en blogs y sitios web obscuros con claro sesgo ideológico. Ninguna de ellas es sostenida por intelectuales y analistas serios.

Sí hay elementos islamistas en la Primavera Árabe, pero varían de país a país. En Túnez los islamistas moderados comparten el poder con otros partidos políticos y no hay islamismo radical. En Egipto el islamismo radical hace mucho ruido, pero la mayoría de la población es moderada y existen organizaciones políticas de otros colores que también tienen fuerza. Ambos países están lejos de convertirse en Estados islámicos.

Occidente sí ha apoyado (no orquestado) algunas revueltas, pero sólo las que le han convenido a sus intereses, y ha dejado abandonadas a las demás, principalmente las de Arabia Saudita, que sí es un Estado islámico autoritario y represivo que viola los derechos humanos, en especial los de las mujeres, pero que es un gran aliado de Estados Unidos y por eso este país no se preocupa de ir allá a jugar a ser los paladines de la democracia.



Es curioso que los izquierdistas recurran a la "amenaza islámica" según su conveniencia: los musulmanes radicales en Siria son prueba de que EUA está detrás de la revuelta. Pero las revueltas en Irán en contra del Estado islámico también son obra de la manipulación de Estados Unidos. O sea, el islamismo en Siria es peligroso porque favorece los intereses del Imperio, pero el islamismo de Irán es heroico porque resiste contra el Imperio.

Detrás de estas incongruentes y forzadas racionalizaciones se esconde el antiyanquisto automático y simplista: si algo es apoyado por Estados Unidos, es "malvado"; todo enemigo de Estados Unidos es "bueno"; si algo malo le sucede a un enemigo de Estados Unidos, fue provocado por los gringos. Y sin más bases que estos axiomas ideológicos se ponen a pontificar al respecto, convencidísimos de haber descubierto la gran conspiración

 Al respecto de ello, vuelvo a citar el artículo del doctor Malik Tahar Chaouch:

¿Cuál es la novedad de la Primavera Árabe? Hasta ella, el mundo árabe había sido siempre concebido a partir de modelos binarios de explicación. Para los dictadores anttimperialistas: soberanía nacional o imperialismo. Desde las democracias occidentales: su modelo de democracia y modernidad o la barbarie. Los islamistas fueron los primeros en tratar de romper los binarismos anteriores, rechazando a la vez el nacionalismo laico y el occidentalismo, pero construyeron otro binarismo igualmente reductor: Islam u Occidente. En las democracias occidentales, esto se tradujo en un apoyo incondicional a los nacionalismos autoritarios (salvo excepciones, ya nada antiimperialistas) de la región: dictadura o islamismo.
Desde esta perspectiva, la Primavera Árabe abrió nuevos horizontes. Si bien los movimientos mezclaron distintas sensibilidades políticas y sectores sociales, por primera vez no se pensaba principalmente de manera binaria. Los opositores manifestaron exigencias de democracia, al mismo tiempo que posturas críticas ante la influencia externa en sus países, pero en oposición a la coartada nacionalista de sus dictadores. Los islamistas no tenían tampoco la exclusividad de la protesta, aun cuando estuvieran muy presentes y sean ahora los candidatos con mayor posbilidad de respaldo popular en un marco democrático. 
Además, se trata de Islam político en plena evolución, en un contexto más desideologizado que hace 20 años. La idea actual de que la Primavera Árabe condujo al islamismo es la reproducción de un viejo discurso que no ve que la democracia árabe será probablemente islámica, y no hecha a la imagen de las sociedades occidentales, pero que la realidad de los movimientos políticos no es reductible a las fantasías occidentales sobre la amenaza islámica.

La situación en los países árabes es más diversa y compleja de lo que mucha gente cree. Hay más fuerzas en juego que los polos imperialismo / antiimperialismo o dictadura laica / Estado islámico. Finalmente, son las opiniones de Occidente las que menos cuentan, en un contexto en que los pueblos árabes están tratando de escribir su propia historia. Como vimos en el reportaje de Al Jazeera, los nuevos miembros del gobierno tunecino apoyan la transición democrática en el mundo árabe, pero rechazan toda forma de intervención occidental: Al-Assad debe caer, pero de forma pacífica y sin intervención. Al mismo tiempo niegan la posibilidad de un Estad islámico. Como dijo el mismo Rachid Ghannouchi, líder del partido islamista Ennahda:

El secularismo en Occidente ha tenido un rol fundamental en la liberación de los Estados, de la gente, del conocimiento y de la mente. Debemos liberar a la religión del Estado, porque nuestros Estados han usado la religión para gobernar sobre el pueblo y obtener una legitimidad que ellos no tienen [...] No habrá ninguna forma de opresión sobre las mujeres. Ni sobre los hombres tampoco. Porque la religión es ante todo una creencia personal. No puede ser impuesta, pues entonces se convierte en algo hipócrita y sin significado.

Ghannouchi, en una muestra de lucidez, visión y elocuencia que quisiéramos escuchar en nuestros políticos latinoamericanos, se expresó de esta manera sobre su compromiso con la democracia:

La democracia es cuando el pueblo se rige a sí mismo y por sí mismo, a través de una autoridad que los representa. El pueblo debe ser capaz de vigilar a esa autoridad constantemente y de derribarla cuando desee. La democracia es cuando los ciudadanos pueden disfrutar de su libertad personal, sin importar su color, riqueza, religión o forma de pensar. Es cuando el Estado se construye sobre una base ciudadana, lo que significa que el Estado no puede pertenecer a una familia, persona o partido. Pertenece a todos los ciudadanos.


Para concluir, los dejo con otro fragmento del artículo del doctor Malik Tahar Chaouch, ahora sobre las preguntas que la Primavera Árabe deja para el futuro:

Al principio del artículo se planteaban varias interrogantes. Ahora se pueden clarificar. Reformas confiscadas por los viejos regímenes (u otros gobernantes autoritarios que sustituyan a los anteriores), pero ¿hasta qué punto esas reformas se darán y lograrán una estabilidad duradera, después de las perspectivas nuevas que se abrieron? Transiciones hacia la democracia, pero ¿qué democracias: democracias tuteladas por los países occidentales y las multinacionales con libertades restringidas, o democracias de verdad? Radicalizaciones, pero ¿en qué sentido: radicalización islamista políticamente desvirtuada, incluso acomodada con los intereses occidentales, o aspiraciones a un cambio democrático y social que garantice la independencia, el pluralismo y la integridad cultural de los países árabes, dentro o fuera del islamismo? Lo planteo de otra forma: ¿continuidad, reconolonización o cambio?

Las preguntas quedan en el aire, la historia continúa su avance sin un rumbo dilucidable y no sabemos a dónde llegará. Pero de una cosa puedo estar seguro: ya con el sólo hecho de que en dos países, Túnez y Egipto, se haya abierto el camino a la democracia, la Primavera Árabe no ha sido en vano.


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