domingo, 30 de diciembre de 2012

El arte de la Tierra Media

Minas Tirith por Alan Lee


John Ronald Reuel Tolkien, autor de El Señor de los Anillos, El Hobbit y El Silmarillion, creó mucho más que un corpus literario: creó un mundo nuevo, repleto de lugares increíbles, desde ciudades subterráneas a bosques encantados; poblado por criaturas fantásticas, desde elfos inmortales hasta dragones terribles; y en el que han sucedido toda clase de eventos maravillosos, desde gloriosas batallas hasta fiestas campestres.

Si bien el mismo Tolkien hizo algunas ilustraciones para sus historias, lo cierto es que fue una triada de artistas quienes le dieron forma y color a los sueños del autor, desde antes de que las películas se llevaran a cabo. Es por eso que hoy les tengo una colección de ilustraciones hechas por estos talentos de la fantasía.

El primero de nuestra lista es el británico Alan Lee, nacido en 1947. Además de su trabajo ilustrando la obra de Tolkien, también se ha desempeñado como diseñador de arte en el cine, incluyendo clásicos como Leyenda y, por supuesto, El Señor de los Anillos. Sus ilustraciones se caracterizan por la rica sencillez de los detalles y la creación de atmósferas que de inmediato transmiten al espectador el sentimiento deseado.  En este enlace hay una página no oficial del artista, y a continuación, una muestra de su obra:

Acertijos en la obscuridad

Las puertas de Moria

Los Aragonath

Los Puertos Grises
Smaug el Magnífico


Le sigue el famoso John Howe, artista canadiense nacido en 1957. Junto con Lee, fue contactado por Peter Jackson para trabajar en la versión fílmica de El Señor de los Anillos, pues ya desde antes era reconocido por su trabajo como ilustrador de la Tierra Media. Trabajó asimismo en diversos libros y en el diseño de juegos de mesa. Además de la obra de Tolkien, ha realizado trabajos sobre Canción de Hielo y Fuego de GRR Martin. Mis primeras ediciones de El Señor de los Anillos (que aún conservo) ostentan en la portada sus ilustraciones. Sus imágenes se caracterizan por su dinamismo, por esa gran capacidad para representar la fuerza y la acción. Aquí está su página oficial, y a continuación una muestra de su obra:


El ataque de Smaug contra Lake Town

El Mûmak

Éowyn contra el Rey Brujo de Angmar

Gandalf contra el Balrog de Moria

Sam contra She-Lob


El tercero y último es el también canadiense Ted Nasmith. Junto con Howe y Lee fue contactado por Peter Jackson, pero problemas personales le impidieron trabajar en la película. Aparte de ser un ilustrador, es todo un académico de la obra de Tolkien, un erudito sobre historia y religiones, además de guitarrista y tenor. Visiten su página oficial y chequen la siguiente muestra de su trabajo:


El Mûmak

El ejército de espectros

La ciudad escondida de Gondolin

La caída de Isengard

Los Nazgûl

Espero que lo hayan disfrutado, y les haya generado interés por conocer más de estos artistas y de la obra de JRR Tolkien. ¡Hasta la próxima!

viernes, 28 de diciembre de 2012

Criptonita con C: ¡Los Vengadores!

¡Hola, amigos! ¿Recuerdan Criptonita con C? Es el nuevo webcómic para los geeks mexicanos, un proyecto de mi amigo Chakz y su seguro servidor. En esta ocasión les traigo la primera maxisaga de este título: ¡Los Vengadores!

Disfrútenla y difúndanla, que este cómic está para hacer historia:







¿Cómo terminará esta aventura? No se pierdan la próxima saga: ¡SICRET GUARS! Pueden seguir el cómic en la Página de Facebook.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Los momentos más sublimes de "El Señor de los Anillos"



Ya una vez les hablé de las cosas que más me cagan de Harry Potter, Star Wars y Batman, así que me propuse escribir un Top de las cosas que más me cagaban de la versión fílmica de El Señor de los Anillos de Peter Jackson. Pero me topé con que realmente no había muchas cosas que me molestaran mucho.

Sí hay una selección de momentos bobos o mal logrados en la trilogía fílmica. Empezando por transformar a Gimli de un honorable guerrero enano en un personaje cómico, porque Hollywood siempre necesita de un personaje cómico; en especial me molestó el absurdo drinking game entre Gimli y Legolas de la versión extendida de El Retorno del Rey, y máxime cuando lo que me esperaba de esta versión extendida era más acción en la Batalla de los Campos de Pelennor. 

Por cierto, otra cosa que me molestó fue la ausencia de los Easterlings (Hombres del Este) en El Retorno del Rey, cuando yo esperaba verlos en acción desde su aparición en la cinta anterior. En fin, faltaron también los hijos de Elrond y otros detalles así, pero no es para ponerse quisquilloso. En cambio, hubo mamadas como el aspecto de la Boca de Sauron y los huargos que parecen hienas... Bleh, uno puede seguir sin preocuparse por eso.

Una cosa que sí me estorba de las pelis es la insistencia de los personajes en decir "oh, todo está perdido", "oh, no hay esperanzas"... Siento que ese tipo de vocalizaciones de lo que está sucediendo es una condescendencia hacia el público, como si no pudiéramos entender lo que está en juego, como si fuéramos incapaces de comprender la enorme tensión a la que están sometidos los personajes y cómo la victoria y la supervivencia misma penden de un hilo.

Con respecto a lo de la relación homoerótica entre Frodo y Sam, que la película acentúa mucho más allá de la insinuación... Pues me parece un poco triste que los realizadores de las cintas no hayan captado la verdadera esencia de ese vínculo, tal como lo concebía Tolkien, veterano de la Primera Guerra Mundial: como una amistad que sólo se puede dar entre dos hombres que han combatido lado a lado, que han enfrentado a la muerte juntos, y además como una relación de lealtad y honor entre un subordinado y su oficial superior. Se trata de algo muy británico, y muy de la época de Tolkien, pero parece que en nuestros tiempos tan cínicos sólo se puede interpretar toda forma de afecto como algo sexual (voy a culpar a Freud por eso). Pero mejor no le sigo, no me vayan a acusar de homofóbico o algo así...




A pesar de todo, creo que las adaptaciones son excelentes. Casi infalibles. Y no es porque crea que Peter Jackson es un gran director. Creo que es un director efectivo, un tipo que supo llevar a cabo un sueño que parecía irrealizable. Pero no creo que sea un cineasta muy talentoso ni con una voz propia. En su haber tiene dos películas de serie B, un muy buen drama psicológico (Heavenly Creatures), dos trilogías basadas en obras de Tolkien y un refrito de King Kong, en el que comete el casi imperdonable error de tomar una historia sencillísima y hacerla innecesariamente complicada.  Es decir, Peter Jackson no es un creador, es más bien como un eficiente ingeniero y administrador de proyectos que supo llevar muy bien a la pantalla las visiones de otra persona. De hecho, su mayor acierto es guardar una celosa fidelidad al material de origen; es cuando se desvía que la caga.

Con todo, hay momentos de la trilogía de El Señor de los Anillos que son simplemente sublimes. Es el mejor adjetivo que puedo encontrar para referirme a aquellos momentos que nos causan escalofríos, y hasta soltar lágrimas de emoción. A veces sólo pensar en ellos hace que se me enchine la piel y se me humedezcan los ojos. No son solamente las escenas más chingonas, o más espectaculares (no esperen ver en esta lista el asalto a Helm's Deep o a los Olifantes). Son los momentos mejor logrados, en los que los diálogos, las actuaciones, la música, el escenario, la situación, la acción y la carga emocional se encuentran en perfecta armonía para despertar poderosas reacciones en el espectador.  Y creo que éstos son los momentos más sublimes de El Señor de los Anillos:


8.- "WHERE IS THE HORSE AND THE RIDER?"




Hay muchas secuencias de acción magníficas en toda la trilogía de El Señor de los Anillos, y ciertamente la Batalla de Helm's Deep es una de las mejores, pero no es en este tipo de momentos en los que me quiero enfocar. Poco antes de la batalla, el Rey Théoden de Rohan tiene estos sombríos pensamientos.

El momento es sublime por varios motivos. Primero, porque plantea lo que será esa batalla: unos pocos soldados y un montón de aldeanos (muchos de ellos, demasiado jóvenes o demasiado viejos como para combatir) tendrán que enfrentarse contra un ejército enemigo formado por monstruos sedientos de sangre, engendrados por los poderes oscuros y que no retroceden ante nada.



Puedo imaginar al joven Tolkien, esperando en una trinchera lodosa, con la lluvia cayendo a cántaros y congelándose con sus compañeros de armas. Claro, Tolkien era un pacifista, y después de la guerra habrá aprendido, como todos, que en la trinchera enemiga había otros hombres igualmente asustados y temblando de frío. Pero en ese momento, con los cañones tronando y las balas cortando el aire, cuando te estás preparando para recibir el asalto de fuerzas enemigas, sólo puedes imaginar que allá afuera hay monstruos, sobre todo porque el joven escritor había vivido hasta entonces en un mundo de refinamiento y comodidad. Despertó de súbito para ver morir a casi todos sus mejores amigos en el frente. Creo que ésa es la sensación que Tolkien quería transmitir cuando escribió este momento.

Especialmente me conmueve cuando Gamling le dice a Théoden "Sus hombres lo seguirán, hacia cualquier fin". Wow! "Hacia cualquier fin": eso es lealtad.


7.- "THE ENTS ARE GOING TO WAR"



Me encantan los Ents, y era una de las cosas que más esperaba de la segunda película. Me molesta un poco que los hayan hecho medio chistosones y bobos en la versión fílmica, cuando en la novela son unos gentiles gigantes, seres sabios, antiguos y poderosos, que encarnan la fuerza de la naturaleza.

Y he aquí el meollo del asunto: Tolkien escribió que recordaba de niño haber leído Macbeth y emocionarse mucho cuando la profecía sobre el bosque que atacaría la fortaleza del usurpador parecía hacerse realidad, y después haberse decepcionado al descubrir que el "bosque" eran de hecho guerreros escoceses camuflados con ramas y hojas de árboles. Entonces le quedó la idea de hacer que un bosque verdadero se moviera y atacara al enemigo.

Además, Tolkien era un amante de la naturaleza, y en especial amaba a los árboles. Disfrutaba de estar cerca de los bosques, y de tener árboles grandes y frondosos a la vista. Más aún: Tolkien era un escéptico del progreso tecnológico (había visto de primera mano los horrores de la tecnología bélica en la Guerra Mundial). En alguna ocasión, un colega suyo de Oxford alabó que se construyera una fábrica cerca del campus porque "así los estudiantes estarían más cerca del mundo real", a lo que Tolkien cuestionó por qué sería más "real" una fábrica que un bosque.



Ese rechazo a lo tecnológico se manifiesta ya desde El Hobbit, en el que dice que los orcos "no hacen cosas hermosas, pero sí cosas astutas", como artefactos de matanza, y sugiere que las más letales armas de ahora podrían ser invención de los orcos. Y claro, el mismo Bárbol habla de Saruman, y lamenta que su mente sea ahora de "engranes y ruedas".

Entonces, el asalto de los Ents contra Isengard representa la justicia de la naturaleza sobre la acción destructora del hombre y su tecnología. Lo verde recupera terreno sobre lo gris, los ríos son liberados y la tierra es sanada de nuevo.



6.- "THIS DAY WE FIGHT!"



Gimli lo plantea con mucha elocuencia momentos antes: "Certeza de morir, pocas posibilidades de éxito... ¿qué estamos esperando?". La última batalla no era para ganar, el heroísmo de Aragorn no consistía en derrotar finalmente al ejército enemigo, se trataba de ganar tiempo para que Frodo pudiera cumplir su misión. Ésa es la razón por la que todos están ahí.

Entonces viene el discurso de Aragorn, en el que advierte que llegará el día en que se olviden el honor, la amistad y la lealtad. ¡Pero no es este día! ¡Este día peleamos! Eso es, ahí radica el heroísmo de Aragorn y de esos hombres: que no importa si mañana es el día en que todo se va a ir a la mierda: Hoy es el día en que pelearemos con valor.

Sin embargo, ése no es mi momento favorito de Aragorn...


5.- "THE WAY IS SHUT"




Éste es mi momento favorito de Aragorn, en el que se le ve como el verdadero rey que es. Pues una cosa es convencer a los hombres de que luchen con valor por una mínima esperanza de preservar su mundo y a sus familias (creo que sólo los más cobardes se negarían), y otra muy distinta es convencer a un montón de gente muerta de que se levante y vaya a pelear por ti. 

¿Cómo logras que tome las armas y luche por ti un espectro que ha estado por siglos vagando en un purgatorio terrenal sin conocer paz y que siente un profundo rencor hacia todo lo que vive? Pues Aragorn lo logró. Ahí sí que le presento mis respetos.


4.- "I AM NO MAN!"



Al anuncio del Rey Brujo De Angmar, "No man can kill me", la princesa Éowyn de Rohan, que se hacía pasar por hombre para luchar junto con su gente, revela su verdadera identidad y grita triunfante "I am no man!". La traducción al español no es muy favorecedora. Éowyn no debería decir "yo no soy un hombre", sino más bien "yo soy ningún hombre". Es un momento de triunfo del bien sobre el mal, en el que se deja ver a Éowyn como la valiente heroína que es , la doncella guerrera arquetípica de las leyendas épicas en las que esta obra se inspira. Cobra mayor intensidad e importancia sabiendo lo poderoso y malvado que era el Rey Brujo (en la versión fílmica, incluso hace caer a Gandalf). Es, en fin, uno de mis momentos favoritos del libro y de los que más ansiaba ver en la pantalla grande.


3.- "THE RING IS MINE!"



Cuando era un adolescente chaqueto y leí los libros (y vi las películas) por primera vez, Frodo me daba hueva. Yo quería saber sobre las aventuras de Aragors y los otros, las batallas de Helm's Deep y los Campos de Pelennor. Viendo las películas, cada vez que regresaban a Frodo y Sam yo pensaba "ay, no otra vez esos dos".

Pero uno crece, y entonces comprendí por qué Frodo es el verdadero héroe de esta saga. Pues sólo cuando eres adulto y has enfrentado ciertas cosas de la vida entiendes el porqué Frodo era el único que podía portar el Anillo, cómo es que ese Anillo era una cosa tan malvada y poderosa que sólo podía ser llevado por alguien como Frodo. Cuando has crecido y conocido más sobre la vida miras la historia del hobbit de una manera distinta: de cómo inicia su viaje y cómo es arrebatado de su hogar por esa cosa tan horrible que lo va destruyendo poco a poco.



Cuando Frodo se pone por primera vez el Anillo y ve el Ojo de Sauron y escucha su voz "Te veo", es aterrador. El pobre hobbit, que venía de un mundo alegre y casi sin preocupaciones se ve observando al Mal mismo. Cuando Frodo dice, casi al final de su viaje, "estoy desnudo en la oscuridad", recuerdo que muchos en el cine se rieron. Al crecer entonces entiendes lo que quiso decir Frodo: "ya no tengo nada", y no se refiere a lo material...

Escogí este momento como uno representativo de la odisea de Frodo y como un pequeño homenaje para todo lo que sufrió este pequeño gran héroe, porque es el momento en el que todo parece valer madres: Frodo se rinde finalmente al poder del Anillo mientras, de forma paralela, Aragorn está a punto de ser ejecutado por un troll. Entonces, una de las cualidades heroicas de Frodo, su gran compasión, lo salva, pues el haber dejado vivir a Gollum es lo que decide el final de esta increíble gesta. Ya casi al final, con el anillo destruido, Frodo empieza a recuperar lo que había perdido: "Puedo ver la Comarca".


2.- "YOU SHALL NOT PASS!"



Toda la secuencia de las Minas de Moria es increíble, y de mis momentos favoritos de toda la saga. Pero en especial ese momento en que Gandalf se enfrenta al Balrog es uno de mis favoritos de todas las películas que he visto.

No es sólo el momento sino cómo lo van construyendo poco a poco. Gandalf no quiere entrar a los túneles, y con tal de evitarlo se arriesga junto con la Comunidad del Anillo a cruzar por encima de la montaña; sólo este fracaso lo lleva a pasar por debajo. Saruman lo dice "Los enanos cavaron muy profundo. Le temes a lo que despertaron en la profundidades de Khazad-dûm". ¿Pues qué puede ser tan terrible que asusta al Mago Gris?

Ya en Moria, la Comunidad del Anillo tiene muchísimos problemas para enfrentar a un troll, y entonces uno piensa "Bueno, las cosas ya no pueden ponerse peor". Poco después, son rodeados por un sinnúmero de orcos, pero ellos mismos huyen aterrorizados, y te preguntas "¿pos qué puede ser peor que ellos?".

Y, oh, la cara de Gandalf, como rezando para estar equivocado, cuando le preguntan qué pasa, y responde: "Un Balrog. Un demonio del mundo antiguo." Y chequen la cara de Legolas: sólo él, un elfo inmortal entiende de lo que habla Gandalf. Por los minutos siguientes sólo escuchamos un rugido lejano y vemos un resplandor que se aproxima mientras nuestros héroes escapan y de repente, ya a punto de cruzar el puente, se aparece el Balrog en toda su magnificencia y te quedas así de "veeeeergas". Y luego viene el duelo.



Ahora bien, cuando uno se adentra en la mitología tolkeniana y aprende más sobre este mundo maravilloso, ese duelo tiene un significado aún más poderoso. Uno: el Balrog no es un monstruo común y corriente, como el troll que acababan de matar nuestros héroes. Se trata de un demonio, creado por Morgoth, el dios oscuro que en la mitología de Tolkien viene a ser algo así como Satanás, y que es el jefe de Sauron. O sea, esa madre de "fuego y sombras" es una cosa tan antigua, tan malvada y tan poderosa que ni siquiera tiene que ver con la guerra que nuestros héroes se encuentran peleando.

Dos: Gandalf no es un mago como lo entenderíamos ahora. Es decir, no es solamente un viejito que ha aprendido a usar la magia o que nació con poderes mágicos al estilo de Harry Potter. Gandalf es un Maia. Los Maiar son unos espíritus poderosísimos que sirven a los Valar, los dioses del universo tolkeniano. Los Maiar son, pues, equivalentes a los ángeles (Sauron es un Maia también, pero al servicio de Morgoth, lo que lo hace un ángel caído). Gandalf es, por lo tanto, un ángel, encarnado en la figura de un hombre anciano, que junto con Saruman, Radagast y los dos Magos Azules que partieron al Oriente, fueron enviados por los Valar para cuidar de los seres de la Tierra Media. Lo que hace Gandalf no son hechizos ni truquitos: son poderes divinos.

Osea, cuando vemos a Gandalf luchar contra el Balrog, estamos viendo a un ángel luchar contra un demonio. That's fucking awesome.

1.- "DEATH!"




Llegamos entonces a mi momento favorito de toda la saga, el momento que me hace que los vellitos de la nuca se me enchinen, que los ojos se me inunden de lágrimas y que desee saltar al combate montado en un caballo: la última cabalgata de los Rohirrim en El Retorno del Rey.

Al igual que el anterior momento sublime, éste había estado construyéndose desde antes. Ya en Las Dos Torres, Théoden había dicho algo como "Si éste es el final, yo les daré un final que nunca podrán olvidar". En El Retorno del Rey, poco antes de la batalla, uno de sus hombres le había dicho que los seis mil jinetes no serían suficientes para perforar las huestes de Mordor, a lo que Théoden respondió "No, no pueden. Pero presentaremos batalla igualmente".



Ése es el punto: los Rohirrim pensaban que morirían ese día; ignoraban que el ejército de espectros llegaría de último momento. Pero aún así, fueron a presentar batalla, porque era lo correcto, lo honorable. Por eso su grito no es de victoria, sino de muerte, de una muerte gloriosa, por el fin y la ruina del mundo.

Una cosa más quisiera decir de este momento, uno de mis favoritos de todo el cine que he visto, y que retrata fielmente lo que Tolkien nos describe en el libro: vean la cara de los orcos, fíjense en el pánico que se apodera de ellos, en cómo se echan para atrás. Ésta es la reflexión que quiero que se llevan a casa: John Ronald Reuel Tolkien peleó y sufrió en la Primera Guerra Mundial, fue testigo de los horrores de la matanza, de lo bajo que puede llegar a caer la raza humana. Y sin embargo, fue capaz de imaginar este momento. Y si él pudo concebir que nosotros, los seres humanos, podemos ser tan nobles, tan abnegados, tan valientes como para hacer retroceder a un ejército de monstruos, entonces no somos una especie tan mezquina y no todo está perdido. 

viernes, 21 de diciembre de 2012

La última noche del mundo

LA ÚLTIMA NOCHE DEL MUNDO



-¿Qué harías si superas que ésta es la última noche del mundo?

-¿Qué haría? ¿Lo dices en serio?

-Sí, en serio.

-No sé. No lo he pensado.

El hombre se sirvió un poco más de café. En el fondo del vestíbulo las niñas jugaban sobre la alfombra con unos cubos de madera, bajo la luz de las lámparas verdes. En el aire de la tarde había un leve y limpio olor a café torrado.

-Bueno, será mejor que empieces a pensarlo.

-¡No lo dirás en serio!

El hombre asintió.

-¿Una guerra?

-El hombre sacudió la cabeza.

-¿No la bomba atómica o la bomba de hidrógeno?

-No.

-¿Una guerra bacteriológica?

-No, nada de eso -respondió el hombre, revolviendo lentamente el café-. Sólo, digamos, un libro que se cierra.

-Me parece que no entiendo.

-No. Y yo tampoco. Sólo es un presentimiento. A veces me asusta. A veces no siento ningún miedo, y sólo cierta paz. -Miró a las niñas de cabellos amarillos a la luz de la lámpara-. No te lo he dicho. Ocurrió por vez primera hace cuatro noches.

-¿Qué?

-Un sueño. Soñé que todo iba a terminar. Me lo decía una voz. Una voz irreconocible, pero una voz de todos modos. Y me decía que todo iba a detenerse en la Tierra. No pensé mucho en ese sueño al día siguiente, pero fui a la oficina y a media tarde sorprendí a Stan Willis mirando por la ventana, y le pregunté: ¿Qué piensas Stan?, y él me dijo: Tuve un sueño anoche. Antes que me lo contara yo ya sabía qué sueño era ése. Podía habérselo dicho. Pero dejé que me lo contara.

-¿Era el mismo sueño?

-Idéntico. le dije a Stan que yo había soñado lo mismo. No pareció sorprenderse. Al contrario, se tranquilizó. Luego nos pusimos a pasear por la oficina, sin darnos cuenta. No concertamos nada. Nos pusimos a caminar, simplemente, cada uno por su lado, y en todas partes vimos gentes con los ojos clavados en los escritorios, o que se observaban las manos o que miraban la calle. Hablé con algunos; Stan hizo lo mismo.

-¿Y todos habían soñado?

-Todos. El mismo sueño, exactamente.

-¿Crees que será cierto?

-Sí, nunca estuve más seguro.

-¿Y cuándo terminará? El mundo, quiero decir.

-Para nosotros, en cierto momento de la noche. Y a medida que la noche vaya moviéndose alrededor del mundo, llegará el fin. Tardará veinticuatro horas.

Durante unos instantes no tocaron el café. Luego levantaron lentamente las tazas y bebieron mirándose a los ojos.

-¿Merecemos esto? -le preguntó la mujer.

-No se trata de merecerlo o no. Es así, simplemente. Tú misma no has tratado de negarlo. ¿Por qué?

-Creo tener una razón.

-¿La que tenían todos en la oficina?

La mujer asintió.

-No quise decirte nada. Fue anoche. Y hoy las vecinas hablaban de eso entre ellas. Todas soñaron lo mismo. Pensé que era sólo una coincidencia. -La mujer levantó de la mesa el diario de la tarde-. Los periódicos no dicen nada.

-Todo el mundo lo sabe. No es necesario. -El hombre se reclinó en su silla mirando a la mujer-. ¿Tienes miedo?

-No. Siempre pensé que tendría mucho miedo, pero no.

-¿Dónde está ese instinto de autoconservación del que tanto se habla?

-No lo sé. Nadie se excita demasiado cuando todo es lógico. Y esto es lógico. De acuerdo con nuestras vidas, no podía pasar otra cosa.

-No hemos sido tan malos, ¿no es cierto?

-No, pero tampoco hemos sido demasiado buenos. Me parece que es eso. No hemos sido casi nada, excepto nosotros mismos, mientas que casi todos los demás han sido muchas cosas, muchas cosas abominables.

En el vestíbulo las niñas reían.

-Siempre pensé que cuando esto ocurriera la gente se pondría a gritar en las calles.

-Pues no. La gente no grita ante la realidad de las cosas.

-¿Sabes? Te perderé a ti y a las niñas. Nunca me gustó la ciudad, ni mi trabajo, ni nada, excepto vosotros tres. No me faltará nada más. Salvo, quizá, los cambios de tiempo, y un vaso de agua helada cuando hace calor, y el sueño. ¿Cómo podemos estar aquí sentados, hablando de este modo?

-No se puede hacer otra cosa.

-Claro, eso es; pues si no estaríamos haciéndolo. Me imagino que hoy, por primera vez en la historia del mundo, todos saben qué van a hacer esta noche.

-Me pregunto, sin embago, qué harán los otros, esta tarde, y durante las próximas horas.

-Ir al teatro, escuchar la radio, mirar la televisión, jugar a las cartas, acostar a los niños, acostarse... Como siempre.

-En cierto modo, podemos estar orgullosos de eso... como siempre.

El hombre permaneció inmóvil durante un rato, y al fin se sirvió otro café.

-¿Por qué crees que será esta noche?

-Porque sí.

-¿Por qué no alguna otra noche del siglo pasado, o de hace cinco siglos o diez?

-Quizá porque nunca fue 21 de diciembre de 2012, y ahora sí. Quizá porque esa fecha significa más que ninguna otra. Quizá porque este año las cosas son como son, en todo el mundo, y por eso es el fin.

-Hay bombarderos que esta noche estarán cumpliendo vuelo de ida y vuelta a través del océano, y que nunca llegarán a tierra.

-Eso también lo explica, en parte.

-Bueno -dijo el hombre incorporándose-, ¿qué hacemos ahora? ¿Lavamos los platos?

Lavaron los platos, y los apilaron con cuidado especial. A las ocho y media acostaron a las niñas y les dieron el beso de las buenas noches y apagaron las luces del cuarto y entornaron la puerta.

-No sé... -dijo el marido al salir del dormitorio, mirando hacia atrás, con la pipa entre los labios.

-¿Qué?

-¿Cerraremos la puerta del todo, o la dejaremos así, entornada, para que entre un poco de luz?

-¿Lo sabrán también las niñas?

-No, naturalmente que no.

El hombre y la mujer se sentaron y leyeron los periódicos y hablaron y escucharon un poco de música, y luego observaron, juntos, las brasas de la chimenea mientras el reloj daba las diez y media y las once y las once y media. Pensaron en las otras gentes del mundo, que también habían pasado la velada, cada uno a su modo.

-Bueno -dijo el hombre al fin.

Besó a su mujer durante un rato.

-Nos hemos llevado bien, después de todo -dijo la mujer.

-¿Tienes ganas de llorar? -le preguntó el hombre.

-Creo que no.

Recorrieron la casa y apagaron las luces y entraron en el dormitorio. Se desvistieron en la fresca oscuridad de la noche, y retiraron las colchas.

-Las sábanas son tan limpias y frescas...

-Estoy cansada.

-Todos estamos cansados.

Se metieron en la cama.

-Un momento -dijo la mujer.

El hombre oyó que su mujer se levantaba y entraba en la cocina. Un momento después estaba de vuelta.

-Me había olvidado de cerrar los grifos.

Había ahí algo tan cómico que el hombre tuvo que reírse.

La mujer también se rió. Sí, lo que había hecho era cómico de veras. Al fin dejaron de reírse, y se tendieron inmóviles en el fresco lecho nocturno, tomados de la mano y con las cabezas muy juntas.

-Buenas noches -dijo el hombre después un rato.

-Buenas noches -dijo la mujer.

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Este cuento de Ray Bradbury forma parte de su colección El hombre ilustrado

Más sobre Ray Bradbury en este blog:

martes, 11 de diciembre de 2012

Cosas que todo el mundo sabe sobre los mayas (y que son falsas)



Como mexicanos se nos inculca mucho (a veces un poco a la fuerza) el orgullo por nuestra herencia prehispánica. Irónico, porque con la misma comodidad se ignora a los indígenas contemporáneos, pero qué se le va hacer. De todos modos no logran muy bien eso de la inculcación, porque resulta que a muchos mexicanos les da hueva las culturas prehispánicas y les aburren las zonas arqueológicas, lo cual me extraña pues a mí me parecen fascinantes tanto unas como las otras.

Aquí en Yucatán se insiste mucho en la cultura maya... la maya prehispánica, sobre todo, pero también un poco en la maya actual, y en todo México nos hemos sentido orgullosos de que Chichén-Itzá haya sido declarada una de las Siete Maravillas del Mundo... Aunque eso no tenga ningún significado real, porque el mundo está lleno de maravillas, y no tienen porqué ser sólo siete... pero divago. El caso es que estas tierras del Mayab y en todo el país hay por lo menos cinco cosas que todos saben sobre los mayas. ¿El problema? Que son absolutamente falsas.



Y ya ni siquiera estoy hablando de cosas por completo absurdas como que los aliens construyeron las pirámides, o que los egipcios y los mayas tenían tantos rasgos en común que sólo se pueden explicar por intercambio cultural, o que la lápida del Rey Pakal representa a un astronauta, o que las pirámides mayas sirven para "cargarse de energía" (sea lo que sea esa madre). Hablo de cosillas que la gente va repitiendo por ahí, y que muchos parecen tomarse muy en serio.

Así que, si usted ya no quiere seguir repitiendo falsedades por miedo a toparse con algún antropólogo furioso y que lo ataque con su morralito chiapaneco, tenga en cuenta que los cinco puntos siguientes son falsos como un billete de tres pesos:

1.- LOS MAYAS DESAPARECIERON DE FORMA MISTERIOSA SIN DEJAR RASTRO



"Muchos creen que los mayas se extinguieron. Pero no, están más vivos que nunca..." cuando escuché el principio de este anuncio, pensé que hablaría de los mayas contemporáneos, pero no, el comercialito remató con esta frase "¡En el Gran Museo de la Cultura Maya!". Carajo, pensé.

Los mayas no se extinguieron ni de forma misteriosa ni sin dejar rastro. Los mayas continúan aquí, ahora. No, ya no se visten con plumas y túnicas, ni construyen pirámides, ni arrojan personas a los cenotes como sacrificios al dios Chaak. Pero no desaparecieron ni con la conquista. Fueron sojuzgados, explotados y marginados durante siglos (y lo siguen siendo, en gran medida), pero nunca se esfumaron, aunque sí se hispanizaron en mayor o menor medida, dependiendo de la región. Pero aquí están, por todas partes. Se estima que viven unos siete millones de mayas en el sureste de México y en Centroamérica.

Muchos continúan hablando la lengua maya. De hecho, en Mérida es común escuchar una que otra conversación en maya, y en los pueblos del interior del estado, mucho más; no es nada extraordinario. Muchos mensajes del gobierno que se transmite por radio y televisión local tienen sus respectivas versiones en maya y en español. También es común encontrar personas con apellidos mayas; como profesor, siempre tengo a algún estudiante que se apellide Pech, Puc, May, Ek, Balam o algún otro.

¿Por qué entonces se dicen que desaparecieron? Pues porque uno llega a una ciudad como Chichén-Itzá y la ve abandonada. Es decir, no es como Roma, o Constantinopla que, aunque son muy antiguas, siguen siendo habitadas, y edificios de edades antiquísimas conviven con edificios nuevos, y allí vive, trabaja y pasea mucha gente. Chichén-Itzá no, porque es una ciudad que fue abandonada por muchos años. Y así sucedió con muchas otras ciudades prehispánicas.

Por suerte para ellas, porque las ciudades mayas que estaban habitadas en tiempos de la conquista fueron destruidas por los españoles, para en ellas levantar sus propias ciudades (como hicieron con Tenochtitlán). Mérida fue construida sobre la ciudad maya de T'hó, y aún se pueden ver bajorrelieves mayas en las piedras que se usaron para construir la iglesia de Tercera Orden. A un costado de plaza central colonial del poblado de Acancéh, aún permanecen las pequeñas pirámides mayas que estaban ahí desde antes de la llegada de los conquistadores.

Las ciudades que estaban abandonadas, en cambio, se salvaron, y permanecieron ocultas en medio de la selva por años, incluso siglos, y por ello son ahora zonas arqueológicas que disfrutamos. Ahora bien, ¿por qué fueron abandonadas dichas ciudades? He ahí el misterio. Cada ciudad tendrá su propia historia: guerras, rebeliones, desastres naturales, debacle económica, incluso colapsos ecológicos: las ciudades crecían demasiado, el suelo se erosionaba, la comida comenzaba a escasear, etcétera.

Entonces, sí: hay muchas ciudades mayas abandonadas y no se sabe al cien por cierto la causa de su abandono. Pero los mayas siguieron construyendo otras poblaciones de diversos tamaños hasta la llegada de los españoles, e incluso después, cuando iban huyendo del avance español hacia las selvas del sur. Pero de eso a decir que los mayas se extinguieron de forma misteriosa, hay mucho trecho.

2.- LOS MAYAS FORMARON UN IMPERIO



"...En el corazón del Imperio Maya..." decía el memo de Loret de Mola cuando nombraron a Chichén-Itzá como una de las maravillas del mundo. ¡Facepalm instantáneo! A pesar de que la gente dice "el Imperio Maya" por aquí y "el Imperio Maya" por allá, los mayas nunca formaron un imperio.

Los mayas se organizaban en ciudades-Estado independientes entre sí, y las cuales gobernaban sobre poblaciones satélites, y extendían sus áreas de influencia mediante el comercio y la guerra, y a veces se chingaban unas a las otras. Eso es todo. Nunca hubo una sola unidad política que abarcara a todos los mayas, ¡ni de lejos! 

En los mapas de Mesoamérica se suele tomar la Península de Yucatán, Tabasco, Chiapas, Guatemala, El Salvador, Belice y Honduras como una sola Área Maya. Pero nótese la palabra clave, Área, es decir, la extensión geográfica en la que se desarrolló la cultura maya, con sus diversas unidades políticas, siempre cambiantes además.

Los aztecas, por otra parte, sí formaron un imperio (aunque con características diferentes a los imperios del Viejo Mundo). Sí sojuzgaron militarmente a otros pueblos y centralizaron el poder en la figura del Tlatoani de Tenochtitlán. Por eso fue tan fácil para los españoles vencerlos (en tres años, de 1519 a 1521): aparte de que media Mesoamérica estaba encabronada con los aztecas, una vez que se conquistó Tenochtitlán, como los pueblos sojuzgados ya tenían la costumbre de vivir bajo el poderío de alguien, realmente los españoles sólo tuvieron que cambiar a los aztecas por ellos mismos para tener dominada toda la extensión del Imperio.

En cambio, los mayas nunca fueron conquistados por los aztecas (aunque los toltecas anduvieron por aquí durante un tiempo) y estaban acostumbrados a vivir en unidades políticas de pequeña extensión. Por eso a los españoles les costó tanto trabajo conquistar el área maya: conquistaban un lugar, pero aún tenían que ir a conquistar a otro, y cuando llegaban a conquistar a un tercero, el primero ya se les había rebelado. 

Francisco de Montejo llegó a cometer sus fechorías en 1527, pero Mérida no pudo ser fundada sino hasta 1542, y aunque entonces se considera concluida la conquista del Noroeste de la Península, los mayas del sur resistieron hasta bien entrado el siglo XVII, sin contar todas las rebeliones que hubo a lo largo de la época colonial y también del México independiente: en 1901 el gobierno de Porfirio Díaz sometió a los últimos mayas rebeldes desde tiempos de la Guerra de Castas.


3.- LOS MAYAS FUERON PACÍFICOS Y SABIOS CIENTÍFICOS, ASTRÓNOMOS Y FILÓSOFOS



Durante algún tiempo persistió cierta interpretación de los mayas y los aztecas como en analogía con los griegos y los romanos. Los mayas, como los griegos, eran un pueblo pacífico, lleno de virtudes, dedicado por entero al conocimiento y organizado en ciudades-Estados. Los aztecas, como los romanos, eran ese pueblo militarista y belicoso que casi no creó nada propio, sino que todo lo aprendió de sus antecesores más cultos y civilizados. Bien, tal concepción de los griegos y romanos está muy equivocada, como también está equivocada esa idea sobre los mayas y los aztecas.

Es cierto que los mayas nunca formaron un Imperio, y que sus avances culturales son tanto anteriores como más impresionantes que los de los aztecas, pero los mayas fueron también un pueblo guerrero. ¿Con quién guerreaban? Bueno, principalmente unos con otros, todo el tiempo. También había rebeliones, guerras civiles, alianzas, traiciones... En fin, todas esas maravillas que adornan de anécdotas la historia de la humanidad.

Pero eso sí, ciertamente los mayas fueron grandes científicos: descubrieron el concepto del cero, perfeccionaron el calendario, predijeron eclipses y otros fenómenos astronómicos, construyeron maravillas arquitectónicas que al mismo tiempo cumplen funciones astronómicas, desarrollaron el sistema de escritura más avanzado de este lado del Atlántico, conocieron la herbolaria y llevaron a cabo diversos prodigios de ingeniería agrónoma. Es bastante impresionante, eso que ni qué.

Pero imaginar que por eso los mayas eran un pueblo de sabios dedicados por entero al conocimiento es ingenuo. Es como ver las misiones de la NASA y por eso imaginar que todos los gringos son genios científicos, cuando sabemos que el país está lleno de Homeros Simpson. En la civilización maya había de todo: reyes, guerreros, sacerdotes, comerciantes, artesanos, arquitectos, políticos, aristócratas, campesinos, esclavos, ¡de todo! 

Los mayas tampoco vivían en ninguna utopía. No solamente había guerras, sino que se cometían sacrificios humanos (y a veces, hasta canibalismo ritual), y tenían una sociedad rigurosamente estratificada. La movilidad social era prácticamente nula. Incluso como militar no podías llegar muy lejos a menos que pertenecieras a una familia noble o de plano fueras un extraordinario guerrero que tomara el poder a madrazos. Si nacías campesino pobre e ignorante, te ibas a morir campesino pobre e ignorante y no te habría servido de ningún consuelo saber que perteneces a la civilización que descubrió el cero. 

Y, como dije anteriormente, tampoco era como que los mayas vivieran en perfecta armonía con la naturaleza. Eran muy buenos agricultores, y para preparar la tierra para el cultivo practicaban el método de la tumba, roza y quema, que es literalmente tumbar los árboles de la selva, rozar para que quede parejo, y luego prenderle fuego a todo para que las cenizas fertilicen el suelo. Funcionaba muy bien... para el cultivo, no para la selva. Y hasta eso, el método puede ser sostenible para pequeñas aldeas agrícolas, pero no para grandes extensiones de cultivos con los que se tiene que mantener a densas poblaciones urbanas (que no trabajan la tierra). 

Entonces ocurrían las catástrofes ecológicas de las que les hablaba y que han dejado huella en varios sitios arqueológicos: la fertilidad se agotaba, sin árboles que sujetaran la tierra, el suelo se erosionaba, había desertificación, los ríos se salían de sus cauces, y demás desastres, todo lo cual llevó al abandono de varias ciudades mayas. De hecho, sigue siendo un problema actualmente, pues muchos campesinos mayas se resisten a abandonar ese método, que si pudiera ser más o menos inocuo cuando había poca gente y mucha selva, ahora es una práctica muy destructiva, pues hay mucha gente y poca selva. Ya lo ven, ese mito del "indito buena onda en armonía con la naturaleza tipo Avatar" es eso: un mito.


4.- EXISTE UNA LENGUA MAYA



Otro error muy común es hablar de la lengua maya, como si sólo hubiera una. En realidad, existe una gran variedad de lenguas mayenses, es decir, lenguas que pertenecen a una sola familia. La analogía no es exacta, pero sirve para ilustrarnos: piénsese en las lenguas romances, que están emparentadas entre sí, pero que no son la misma ni son mutuamente inteligibles. Si ponemos atención, nosotros los hispanohablantes nos daremos cuenta fácilmente de que el italiano y el francés son lenguas emparentadas con la nuestra y hasta captaremos algunas palabras y expresiones, pero a menos que las conozcamos de antemano no las entenderemos realmente. 

Bien, así sucede con las lenguas mayas. ¡Hay casi treinta lenguas mayas distintas! No es lo mismo el maya yucateco que el maya quiché de Guatemala. Son tan diferentes como el español del francés (o más), y si algunas palabras en quiché pueden ser reconocidas para el que ha tratado con el maya yucateco (Kukulkán = Gucumatz), en realidad son dos idiomas mutuamente ininteligibles. Cuando los yucatecos hablamos de "la lengua maya", nos referimos al maya hablado en Yucatán.

Esto necesariamente nos lleva a hablar de los dialectos. Existe una muy difundida concepción errónea de lo que es un dialecto. En México, la palabra se usa indiscriminadamente para referirse a las lenguas indígenas, y se tiene la idea de que un "dialecto" es algo así como un idioma primitivo, como una forma de expresarse que no es lo suficientemente buena o rica como para merecer llamarse "lengua". 

Eso es un terrible error, que tiene sus orígenes en el racismo endémico de los mexicanos hacia nuestros pueblos indígenas. Las lenguas indígenas son eso, lenguas, tan lenguas como lo son el español, el inglés, el chino, el árabe o cualquier otra. ¿Qué es, entonces, un dialecto? Un dialecto es una variante de una lengua, característica de un grupo particular de hablantes, por lo general definidos por la región en la que viven. 

Por ejemplo, la forma de hablar de los españoles no es igual que la de los mexicanos o los argentinos, en cuanto al léxico, la pronunciación y hasta el sentido que se le da a algunas formas verbales. Se podría decir que esas tres formas son dialectos del español. (Aunque hay que advertir que los criterios sobre qué tan diferente tiene que ser un dialecto para ser tal y no lengua, son controvertidos y no carecen de carga política).

De la misma manera, muchas lenguas indígenas tienen, además diversos dialectos. Sucede igual con las lenguas mayas. Por ejemplo, el maya yucateco tiene dos variantes dialectales. Así, como se puede ver, las lenguas mayas son una cornucopia de diversidad.


5.- LOS MAYAS PREDIJERON EL FIN DEL MUNDO (O UN CAMBIO DE ERA) EN EL 2012



Hemos llegado al final de nuestro recorrido por las creencias erróneas más comunes sobre la cultura maya. He dejado para el final la cereza del pastel, algo que seguro usted estaba esperando con ansiedad: las profecías mayas sobre el 2012. Bien, este tema ya lo traté ampliamente en esta entrada, así que ahora me limitaré a hacer un resumen.

Los mayas no profetizaron ni madres. ¿Recuerda usted el Chilam Balam, el libro de las profecías mayas? Bueno, pues fue escrito por mayas, es cierto, pero en tiempos coloniales, después de que las cosas profetizadas (verbi gratia, la llegada de los españoles) ya hubieran sucedido. Es decir, son más bien retro-profecías, como para hacer quedar chingones a los mayas prehispánicos y decir "hey, ya sabíamos que todo esto iba a pasar". Y de todos modos nada de eso tiene que ver con el 2012.

¿De dónde salió la fecha del fin del mundo? Bueno, pues resulta que así como nosotros agrupamos los años en décadas, siglos y milenios, porque tenemos un sistema decimal, los mayas los agrupaban en otros ciclos de 20 años (k'atún) y de casi 400 (394.26, de hecho, y se llama b'ak'tun), y uno aún más largo de 13 b'ak'tunes. Pues bien, resulta que en diciembre de 2012 se acaba uno de esos ciclos de 13 b'ak'tunes, iniciado en el año 3114 antes de Cristo. Y ya eso es todo. 

Entonces sí, inicia un nuevo ciclo, pero si usted cree que eso significa un cambio de era, pregúntese qué tanto cambió el mundo a partir del 1 de enero del año 2000, en que cambiamos de año, década, siglo y milenio, y se dará cuenta de que tampoco entonces sucedió ningún "cambio de era", porque la forma en la que dividimos el tiempo los seres humanos es arbitraria... Bueno, medir el año como el tiempo que tarda nuestro planeta en darle la vuelta al sol no es tan arbitrario, pero agrupar los años en milenios o b'ak'tunes y elegir por dónde empezaremos a contar, sí que lo es.

¿Y esas profecías que andan circulando por Internet? Inventos de gente chiflada, en especial hippies de la Nueva Era y conspiranoicos profesionales con ganas de llamar la atención, con boberías que no tienen nada que ver con los mayas. 

La cultura maya es fascinante, tanto la de los mayas prehispánicos como la de los mayas coloniales y como la de los mayas contemporáneos. Conocerla un poco mejor es estar en contacto con una de las raíces más ricas de la cultura mexicana. Ojalá que el haber aclarado estas dudas lo anime a hacerlo.

Y ya que estamos en eso...



miércoles, 5 de diciembre de 2012

¡Peñabots vs Pejezombis!



Bueno, pues a estas alturas ya han de estar bien enterados de lo que sucedió el sábado 01 de diciembre, día en que Enrique Peña Nieto rindió protesta como nuevo presidente de México. Hubo varias manifestaciones en el DF, entre ellas una convocada por el movimiento #YoSoy132, una más por Andrés Manuel López Obrador (en el Ángel de la Independencia) y otra más en los alrededores de San Lázaro.

En esta última fue donde empezaron los disturbios; individuos sin identificar (muchos de ellos, embozados) atacaron las vallas que rodeaban el palacio legislativo, primero con piedras, después con bombas molotov, y hasta impactaron un camión de materiales contra el muro de contención. La policía respondió con escudos y macanas, así como con gas lacrimógeno y, según se dice, balas de goma (aunque el gobierno del DF niega que se hayan utilizado estas últimas). 

En las horas siguientes, los disturbios se extendieron a las inmediaciones del Palacio de Bellas Artes y por el Paseo de la Reforma. La turba iracunda dañó edificios históricos y el monumento a Benito Juárez, así como restaurantes, bancos y otros negocios. La policía efectuó varias detenciones (en un principio se habló de 300 detenidos, 67 permanecieron consignados, a la fecha la mayoría salieron libres), incluidos varios manifestantes pacíficos que no formaban parte de los disturbios, así como transeúntes que estuvieron en el lugar equivocado en el momento equivocado.



Esa misma tarde empezaron a circular las noticias de que el gobierno había identificado a varios supuestos grupos anarquistas, uno de los cuales se hacía llamar Bloque Negro, y que se adjudicaban la ofensivan [¡miren, hay un artículo de Wikipedia!]. Más o menos al mismo tiempo, me pasaron un enlace a la página de Facebook de dicho grupo, en cuyos comunicados mandaban al diablo a todos los partidos políticos y alentaban al pueblo a tomar las armas contra el gobierno, pues la vía violenta era la única que quedaba. La página tenía más de 6 mil seguidores cuando la visité por vez primera. Pregunté cuál era el propósito del colectivo, y me dijeron que era proporcionar estrategias y para la resistencia (no sin antes decirme "se ve que no leíste bien, porque ahí está escrito"). La página fue botada de FB unas pocas horas después, y los enlaces hacia ella que había colgado en mi propia página fueron borrados, junto con todos sus comentarios.


Estos hechos han generado una gran polémica en los medios y en las redes sociales y encuentro tres posturas básicas con la que muchos se explican a sí mismos lo que pasó el sábado:

1.- De quienes son de izquierda y repudian la violencia; ellos están convencidos de que los vándalos eran porros infiltrados por el gobierno priísta (Bloque Negro sería una invención del gobierno), pues encuentran inconcebible que haya podido ser una manifestación genuina de descontento, porque la izquierda es santa, buena y pura, y nunca hace nada malo, y si alguien hizo algo malo, seguro es de derecha.

2.- De quienes son de izquierda, o anti-gobierno, que consideran que la violencia fue organizada por el mentado Bloque Negro, que es una organización anarquista auténtica (¡fue el gobierno quien la botó de Facebook!), o por cualquier otra, pero el caso es que la violencia era justa y necesaria, incluso heroica y entonces esos muchachos merecen nuestro respeto y admiración, porque la agresión es el único camino posible y patria o muerte venceremos.


3.- De quienes creen que Morena, y el PRD y el #YoSoy132 son lo mismo, todos controlados por AMLO, y están seguros de que los disturbios fueron planeados y dirigidos por AMLO o sus pejezombis para provocar la represión y luego hacerse los mártires. Personas en cuyas mentes no hay diferencia alguna entre hacer una marcha y lanzar una bomba molotov, y el que hizo lo primero es capaz de lo segundo, y por eso opinan indistintamente que los del 132 hicieron destrozos o los del Peje hicieron destrozos, da igual, que son lo mismo, bola de vándalos y ya pónganse a trabajar.

También hay otros que parecen ignorar o desconocer que hubo hechos violentos, que era una marcha pacífica con gente sólo ejerciendo su derecho a expresarse, y que fueron atacados sin razón por la fuerza del gobierno represivo. La verdad, no sé ni qué pensar de estas personas, si están en negación, son ingenuos o no más bien pinches cínicos. 

Yo estuve siguiendo los acontecimientos en vivo desde diferentes medios, y tampoco fue como si hubiera una manifestación pacífica con todos cantando Kumbayá, y que la policía les cayera sin razón: unos vándalos (¿sinceros? ¿porros del PRI? ¿Pejezombis? No lo sé, ni presumo de saberlo), empezaron arrojando piedras contra los policías, después bombas molotov y hasta estrellaron un puto camión contra las vallas.




A pocos parece habérseles ocurrido que bien pudo haber sido una explosión genuina de descontento, por parte de grupos radicales auténticos, sin estar manipulados ni por Peña Nieto ni por López Obrador. Después de todo, hay buenas razones para estar encabronado, y hasta para sentir desesperación, y no toda la gente sabe expresar ese enojo y esa frustración de forma constructiva. Hasta cierto punto, si no eran porros, sino inconformes sinceros, puedo entenderlos, mas nunca apoyarlos ni justificarlos, porque mis convicciones me obligan a repudiar la violencia y la destrucción. 

En lo personal, yo me inclinaría por una hipótesis mixta: que probablemente hubo tanto provocadores infiltrados (ha sucedido en la historia de México, incluso recientemente, con la conmemoración del 2 de Octubre en 2008), y que también hubo gente que sinceramente le entró al desmadre porque estaba encabronada y no conoce otra forma de expresar ese descontento, o sintió que ya no había de otra. Pero ésa es sólo mi opinión, basándome en lo que he visto (hay imágenes de "vándalos" muy cómodos del otro lado de las vallas, conviviendo con la policía, como si de un día de campo se tratara) y en la historia reciente, no es una certeza y por tanto no puedo presentarla como tal. Como quiera, no hay forma en la que la destrucción me pueda parecer justificable.

Pero si fueron porros infiltrados los que ocasionaron los destrozos, vaya que hicieron un trabajo excelente, porque por un lado ya se ganaron a muchos despistados aplaudiendo la violencia y por otro ya espantaron a otros tantos despistados que piensan que el 132 estuvo detrás del desmadre y con eso dieron la excusa para reforzar la vigilancia sobre los movimientos disidentes y aplastarlos a todos por igual.


¿Recuerdan la violenta revolución anarquista que dio origen al sistema socialdemócrata de Islandia? ¿No? Yo tampoco....


¿Pero qué criterio utilizan las personas para inferir una cosa o la otra? Principalmente, el de las simpatías y antipatías políticas: si me cae mal Peña, estoy segurísimo que fue Peña y de que todos los detenidos fueron inocentes; si me cae mal el Peje, estoy segurísimo que fue el Peje, de que no hubo personas detenidas injustamente y de que todos los que recibieron un macanazo o fueron llevados a prisión lo merecen por revoltosos. Si me caen mal todos, ¡ésta es la revolución verdadera (y no critiquen)! ¿Se corre el rumor en las redes de que hubo muertos en los disturbios? Si estás contra Peña, seguro que los hubo; el que diga lo contrario está defendiendo a Peña. Si estás contra las manifestaciones, juras que no los hubo, que son los revoltosos queriendo hacerse a los mártires. 

Vaya, en los días anteriores vi a una misma persona postear sobre los disturbios: cuando creyó que habían sido los heroicos anarquistas antisistema "¡Bravo! ¡Estuvo bien!", cuando se empezó a manejar la hipótesis de que habían sido porros de Peña "'¡Malditos!". ¿Entonces las acciones son juzgadas por quien las cometa? ¿Si son los míos está bien y si son los otros está mal?

"¡Se indignan por unas pintas y unos cristales rotos! ¿Y los muertos de Calderón, qué? ¿Y la violencia sistémica, qué? ¡Eso es mucho peor, ¿por qué no se indignan por ellos!". No, no están pensando con claridad, camaradas. Uno puede indignarse por la estulticia de Calderón que provocó tantas muertes, por la violencia sistémica que deja a muchas personas sin oportunidades y sin justicia, Y ADEMÁS indignarse por el vandalismo del sábado. Una cosa no sólo no justifica a la otra, sino que por añadidura no tienen nada que ver. ¿O qué? Acaso con el desmadre se iba a poder castigar a los culpables de las miles de muertes o a hacer justicia a las víctimas? Entonces sí podríamos hacer un balance de costos y beneficios, y decir: "Bueno, sí se hicieron muchos destrozos, pero fue necesario para atrapar a esos asesinos y resarcir a las víctimas", pero no fue así. Fue destrucción sin sentido y sin propósito, que no logró nada y no iba a lograr nada.




Tampoco mencionar a las personas a las que les rompieron la cabeza justifica la destrucción. Obviamente, el daño cometido a una persona me indigna más que el daño ocasionado a un objeto o inmueble, pero cada cosa debe analizarse y juzgarse por separado: las cabezas abiertas no hacen que el daño material sea menor o menos condenable, ni éste hace que las detenciones arbitrarias y la brutalidad policiaca sean menos injustas. 

En un Estado de derecho, con cultura de la legalidad y una ciudadanía consciente, cualquier grupo de personas podría protestar y manifestarse a sus anchas por la causa que ellos consideraran justa y sabrían hacerlo con civilidad, sin caer en desmadritos inútiles.

En un Estado de derecho, con cultura de la legalidad y un gobierno decente, la fuerza pública podría detener a los que cayeran en desmadritos inútiles, sin repartir madrazos parejo ni a lo pendejo y sin detenciones arbitrarias contra quien no la debía ni la temía. La fuerza del orden sabría distinguir a quienes estaban formando parte de los disturbios de los que se manifestaban pacíficamente y de los transeúntes que tuvieron el mal tino de vestirse jipiosos ese día, pero no lo hizo, y ahí tenemos cabezas rotas y ojos sacados a personas inocentes.




En un Estado de derecho, con cultura de la legalidad y una ciudadanía consciente, los que simpatizaran con la manifestación sabrían reconocer que las fuerza policíacas tenían el derecho y el deber de detener a los que estaban causando destrozos, y no los justificarían con la consigna de "es que el pueblo está encabronado"; y los que no simpatizaran con la manifestación sabrían reconocer que no se debe castigar a quien no participaba en los destrozos, y que a los que sí estaban causando destrucción se les debe castigar conforme a lo que marca la ley y dentro del respeto a los derechos humanos, y no justificar cualquier tipo de abuso o brutalidad con la consigna de que "se lo merecen, por revoltosos".




Por fortuna, uno siempre puede contar la sensatez e inteligencia de algunos de nuestros mejores analistas políticos:



Y también se puede pedir la liberación de las personas arrestadas y maltratadas injustamente, sin caer en la justificación del vandalismo:




Por desgracia, ha sido difícil encontrar actitudes sensatas en este asunto, cuando las actitudes sensatas son escasas en cualquier tema en nuestro país. Políticamente, tenemos una sociedad inmadura, y eso incluye gente de todas partes, de izquierdas y derechas, ciudadanía y clase política, a ricos, pobres y clasemedieros, estudiantes y profesionistas, o cualquier otra clasificación que se les ocurra.

Gente que se dice de "derecha", porque odia a la "izquierda", y la odia no porque entienda de qué se trata la cosa, sino porque no sabe gran cosa de historia o teoría política, y cree que todas las izquierdas son una misma cosa; que López Obrador es igual que Chávez y que ambos son iguales a Castro; que "izquierda" es sinónimo de "socialismo", y que "socialismo" significa agarrar tu dinero y repartirlo entre los pobres y vagales, que es justo lo que quería el Peje: dejarnos viviendo jodidos como en Cuba, donde, según se dice, gana lo mismo un médico que un barrendero.

Personas que no saben de qué se trata "derecha" o "izquierda", pero que acusan a todos los que les caen mal como "mesiánico", término que se empezó a aplicando a López Obrador, como bien sabemos, pero que ahora se lo achacan por igual también al movimiento de Javier Sicilia y al #YoSoy132. Parece que cualquier forma de liderazgo u organización con propósito de mejorar las condiciones del país es mesianismo. "Ustedes se creen mesías porque quieren cambiar las cosas, pero así es el mundo y así siempre va a ser, mejor pónganse a trabajar".

Personas con poca o nula noción de casi nada, que aseguran y juran que el PRD, Morena, el #YoSoy132 (o cualquier movimiento de manifestantes en general) y los vándalos que cometieron los detrozos el primero de diciembre son todos la misma cosa, todos enviados a causar destrucción por parte del Peje, que es un mal perdedor y un peligro para México, y allí van, diciendo que "Fueron los del 132, enviados por AMLO para destruir, bola de vándalos" sin entender diferencias ni nada de nada.

Lógica del anti-AMLO


Cuando mencioné lo de Bloque Negro, no faltó quien comentara que no creía en su existencia, ni con la página de FB, que seguro había hecho un mocoso cualquiera, y que estaba segurísimo de que había sido la gente del Peje-132-Morena-PRD... ¿En qué se basa para decirlo? ¡Pos porque odio al Peje y todo el mal viene del Peje!

Pero no debería sorprendernos que ciudadanos legos viertas sus opiniones desinformadas tan livianamente, cuando tipos que se quieren hacer pasar por periodistas dicen joyitas como ésta:




No tienen en cuenta que los de Morena tachan al PRD de traidores porque firmaron el Pacto México; que Morena critica al 132 por ser demasiado pasivos y no estar comprometidos en la lucha contra la "imposición"; que los seguidores de AMLO ya tildaron de traidor a Ebrard; que el 132 se deslindó de cualquier acto violento y que siempre se ha declarado pacífico y apartidista; que los anarkos que se adjudicaron el ataque han mandado a la mierda a todos los políticos de todos los partidos, López Obrador y Ebrard incluidos, y que califican a los pacifistas de "ingenuos", cuando se sienten amables, y de "putitos", cuando se sienten sinceros. Pero estas divisiones no importan, porque desde donde cada uno todos los demás parecen la misma mierda, y si se le hace notar cómo del otro lado también se odian unos a otros, se niega a reconocerlo y dice "no, son todos lo mismo", "es mentira" y "no lo creo".

Lógica del pro-AMLO

Y no nos hagamos tarugos, que la izquierda ha caído en esta misma forma de clasificar por bloques a los que no piensan como ellos, quizá incluso más y con mayor virulencia que la derecha. No solamente muchos son incapaces de entender las diferencias entre un fascista y un neoliberal, y todo lo que puede haber en medio en el amplio espectro político que es la derecha (en su mente, todos son fachos, como en la mente del derechista ignorante todos son comunistas-pejezombis), sino que dentro de la misma izquierda, los que no piensan igual que ellos, en seguida son descalificados como "falsa izquierda", "hipócritas" y "traidores", como vimos en los ejemplos del párrafo anterior.

Además, tampoco los militantes de la izquierda mexicana se han esforzado mucho para evitar dar motivos de que los incautos se formen una imagen distorsionada de la izquierda como ideología y fuerza política. Si López Obrador ha hecho todo lo posible para no ser identificado con Chávez y Castro, lo cierto es que entre sus seguidores no es raro toparse con chavistas y castristas, y hasta estalinistas (se conoce que ellos entienden tan poco de ideologías políticas como los de derechas). Hace ya mucho tiempo escribí una breve entrada titulada Dictators we like, en la que señalaba la hipocresía de los Estados Unidos que se alzaban como campeones de la democracia, y que por un lado repudian dictaduras y por otro las apoyan, según les convenga.

Pos ahí tienen a izquierdistas mexicanos, convirtiendo a Gaddafi en un héroe socialista, víctima del imperialismo yanqui, o al PT lamentando la muerte del líder supremo de Corea del Norte, porque si es dictadura de izquierda entonces no tiene nada de malo, y si reprimió o mató a alguien, es porque se lo merecía... Justo la misma manera en la que la derecha justifica la permanencia de sus autócratas, porque lo que importa no es cometer crímenes o abusos: todo se justifica si es por la ideología correcta.




Existen diversas formas de ser de izquierda o de derecha (y algunas más ilustradas que otras). No es lo mismo el militarismo fascistoide de Pinochet y otros dictadores latinoamericanos, que el neoconservadurismo populista del Tea Party gringo; ni son lo mismo esas dos que posturas de derechas más ilustradas, como el liberalismo capitalista (entre cuyos exponentes mexicanos se encuentra Enrique Krauze). Tampoco es lo mismo el chairismo inconsciente que apoya cualquier dictadura mientras sea "de izquierda", y a cualquier borlote mientras sea "anti-sistema", que el socialismo libertario tipo Noam Chomsky, o que la socialdemocracia de los países nórdicos, o que el marxismo racional de Eric Hobsbawm.

Pero no, entre la volátil izquierda mexicana encontramos expresiones como ésta, leída en el grupo del #YoSoy132 Yucatán:

¡Contemplad: un pejezombi mocho!

¡Pues claro, hombre! ¡Si eso de los derechos reproductivos de la mujer y de las minorías sexuales no son causas de la izquierda verdadera! Son sólo inventos de ese puto Ebrard que es un traidor de mierda (no como AMLO, el líder con el que hay que estar SIEMPRE). La izquierda verdadera es la de aquéllos que antaño anunciaban orgullosamente con cantos cuál era el deber sagrado de la mujer revolucionaria: "¡A parir, madres latinas, a parir más guerrilleros!".

No me malentiendan: este muchacho tiene todo el derecho del mundo a estar en contra del aborto y del matrimonio gay y a expresarlo, pero cuando dice que esas causas no son propias de la izquierda, sino un invento de Ebrard, a mí me queda claro que el chavo no sabe ni de lo que habla (de entrada, desconoce la agenda de los partidos de izquierda en el mundo), y que le mete más hígado que coco a sus posturas políticas, y en ese caso debería estudiar y pensar las cosas antes de comprometerse con las vísceras a la causa que sea.

Recuerdo también la vez que, discutiendo en FB con un amigo por motivos personales, aparecieron dos amigos suyos. Como mi amigo era seguidor de AMLO, sus dos amigos asumieron de manera muy extraña que la cosa era contra AMLO y un de ellos me dijo que "por qué criticaba a alguien que quiere mejorar el mundo" o lo que la otra echó porras con "sí, por eso, yo con AMLO", y yo así de WTF, con esa gente que cree que todo se trata de estar con sus ídolos o contra ellos.




Y no se crean, que también hay pejezombis a la inversa, personas que nada más piensan en AMLO y hablan de lo mucho que lo odian, y lo sacan a colación incluso cuando no viene al caso y se está hablando de otra cosa: "¿Y a AMLO por qué no lo criticas, eh? ¡¿POR QUÉ?!".

Podría llevarme toda la tarde con ejemplos de incongruencia, ignorancia, pensamiento falaz y fanatismos en todo tipo de personas, díganse de los colores que se digan, pero creo que se entiende el punto. Y es que veo a un México retrasado cuando observo a un perfecto ignaro como presidente, a una comunidad religiosa que se niega a permitir la educación pública, a unos normalistas que se niegan a aprender inglés y computación, a guadalupanos preparándose para subir de rodillas una colina, a personas que se atrofian las mentes con telenovelas y revistas de chismes, a multitudes que idolatran irracionalmente a un candidato, a otras multitudes que le tienen fobia igualmente irracional a dicho candidato, a muchachos arrojando piedras y molotovazos contra edificios (y a gente en Internet justificándolo), a policías rompiendo cabezas y sacando ojos a lo bestia (y a gente en Internet justificándolo)... Todo eso me muestra a un país retrasado política, social y culturalmente.


El Chairo de Bully Magnets me ha servido para ilustrar muchos puntos


Como mexicanos nos falta claridad de pensamiento, racionalidad, una actitud abierta a conocer al otro y dialogar, cultura de la legalidad, crítica y autocrítica, en fin, una forma de pensar, no digo ya "de primer mundo", sino de adultos maduros, carajo. No se puede construir una buena sociedad con fanáticos a ambos lados y apáticos en medio.

Por fortuna (otra vez), el panorama no es tan bestial como les pinté. En realidad sí hay muchos mexicanos conscientes y coherentes, y creo que cada vez son más. Por ejemplo, estoy convencido de que el 132 nació de personas informadas con posturas y actitudes más ilustradas, aunque luego se fueron añadiendo los grupos más radicales y anclados en la forma tradicional de hacer politiquería. También Internet ha permitido que muchas de esas voces sensatas sean escuchadas y que muchas buenas ideas se difundan.

Por mi parte, reitero que mi trinchera es la educación y la difusión del conocimiento y que hacia ella me retiro (ya hacen falta entradas sobre lógica). Mientras tanto, los dejo con una probadita de textos muy lúcidos que se han publicado en los últimos días. No estoy completamente de acuerdo con todos ellos, pero sí comparto con ellos la postura de privilegiar el diálogo sobre el conflicto, para seguir así construyendo la Gran Conversación:

Bajo la sombra de un árbol: Canta y no llores y Nosotros repetidores
México Kafkiano: Los años que vienen y Los vándalos y los presos políticos
Mexihko 2012: Día 1
Eleutheria: Sobre un pronunciamiento y un artículo
Libre pensar: Si ésta es su oposición, estamos jodidos
Hijo del Pop: Del tercer día del Nuevo Gobierno

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