martes, 19 de febrero de 2013

Crónica de una transición



Saludos, mis estimados contertulios. Hoy les voy a hacer trampa, como lo hacen las series de TV cuando, sin tener algo mejor que mostrar, hacen capítulos que no son más que recopilaciones de buenos momentos de temporadas anteriores. ¿No odian que hagan eso? Yo sí... 

Pero la recopilación de hoy tiene una razón de ser: se trata no sólo del recuento de las entradas que escribi con motivo de la transición presidencial del 2012, y que incluyen comentarios y análisis de sus seguro servidor sobre los acontecimientos más relevantes ocurridos en el contexto de la campaña, las elecciones, la resaca y, desde luego, el movimiento #YoSoy132.

Es que además quiero cerrar ese capítulo con reflexiones nuevas sobre el panorama actual. Enrique Peña Nieto es ya el presidente de México, por mucho que escuchar la frase "el presidente Peña Nieto..." me haga sentir como si me dieran una patada en las bolas. Hay que aceptar este hecho, y una vez aceptado, proceder a mirar las cosas como son.

Es muy pronto para evaluar la presidencia de Peña Nieto, pero algo de ella ya salió a relucir. El PRI de siempre ha vuelto al poder, con los modos típicamente priístas de sus funcionarios y allegados: corrupción descarada y impune, ostentación desvergonzada de su opulencia y poderío. En fin, lo de siempre.



Los que esperaban ingenuamente que la violencia relacionada con el crimen organizado disminuyera al pactar Peña Nieto con el narco, no tardarán mucho en decepcionarse. La violencia continúa, igual de alarmante que siempre. Y es que en este país no hay "el narco", entendido como una sola fuerza, sino una multitud de cárteles criminales que se hacen la guerra entre sí. El gobierno podrá pactar con alguno o algunos, pero no con todos ellos. 

Y mientras el crimen organizado sigue amenazando a la ciudadanía (porque esto hace mucho que dejó de ser una guerra exclusivamente entre criminales, o entre ellos y el gobierno), grupos civiles armados para la autodefensa se han organizado en ocho entidades. Pues si el Estado no puede proteger a los ciudadanos, es de esperarse que ocurran cosas como éstas, que hablan de la incapacidad de los poderes federales para hacerse valer en amplias zonas del país, porque de hecho no vivimos ya en una nación unificada, sino en un territorio asolado por la guerra civil, con todo lo que ello implica.

Por su parte, los ciudadanos que han recurrido a la información y a los medios pacíficos para protegerse de la violencia organizada, son también amenazados por los criminales, quienes la han tomado contra las redes sociales, quizá porque están empezando a darse cuenta (tanto ellos como los ciudadanos que las usan) de su poder para influir en la vida pública de las sociedades. Mientras tanto, ahí tenemos a la Secretaría de Gobernación recomendando a medios de comunicación y a gobiernos estatales que practiquen la autocensura y no den a conocer los alias de los delincuentes, los cárteles a los que pertenecen, o sus ganancias y propiedades, pues todo ello puede entenderse como "apología del delito".



El problema del crimen organizado no fue generado por Felipe Calderón ni surgió durante su mandato, pero sí fue su terriblemente obtusa y errada forma de manejarlo lo que nos trajo hasta donde estamos, y el gobierno de Peña Nieto no pinta para nada ser más competente o comprometido (sí ciertamente menos honesto) para resolverlo. Temo que las cosas sólo empeorarán antes de mejorar.

Elba Esther y su SNTE fueron herramientas muy útiles para el PRI en tiempos de Salinas. El PAN quiso hacer uso de ellos también, pero el tiro les salió por la culata, y la otrora herramienta se convirtió en una fuerza política capaz de negociar con la presidencia, por no decir de chantajearla. Con el regreso de PRI, parecía que Peña Nieto quería eliminar ese poder que habría amenazaba su hegemonía, a través de la reforma educativa (parte del Pacto por México) que ponía en riesgo a los maestros del SNTE. Al final, Elba Esther pactó con el gobierno de Peña Nieto: habrá que ver si el Ejecutivo fue capaz de limarle las garras al león y devolver a Elba Esther a su calidad de útil vasallo del PRI, o es que están negociando en calidad de iguales. De cualquier forma, como dije, no se puede esperar que un partido cuya fuerza está en la ignorancia, como reza el lema orwelliano, le dé tantito apoyo a la educación en este país.



El 2012 no fue tanto el año del triunfo del PRI como el año del fracaso de las demás fuerzas políticas. El fracaso del PAN para consolidar la transición democrática, y el fracaso de la izquierda para lograr acuerdos, generar consensos y ganarse a las mayorías. El PAN perdió cuatro quintas partes de su militancia en las elecciones; dos sexenios bastaron para destruir al partido de oposición más antiguo del país. 

La izquierda quedó dividida en sectas que se miran con recelo y desconfianza unas a otras, con esa intransigencia y esa intolerancia, que llegan a niveles de conspiranoia, clásicas del sectarismo político. La secta más grande de ellas es el Morena de Andrés Manuel López Obrador. Queda por ver si Morena puede ser realmente un movimiento con ideologías y proyectos claros y específicos, y se convertirá el partido de oposición fuerte e incómodo que el PRD parece haber dejado de ser, o se quedará sólo como una plataforma para la megalomanía de su líder, quien, en vista el ascenso de figuras de la izquierda, como Marcelo Ebrard (a quien los que los obradoristas más fanáticos no bajan de traidor y canalla), claramente se dio cuenta de que una tercera candidatura presidencial no sería posible con el partido del Sol Azteca y reunió a sus acólitos y adeptos más fieles para continuar con ellos su cruzada.

El PRD, por su parte, tendrá que demostrar si es capaz de surgir fortalecido después de este cisma; si ahora, sin los elementos más volátiles (que se fueron a Morena) puede funcionar como partido de oposición dentro de las vías institucionales y elevarse en general a la altura de lo que se requiere de una izquierda del siglo XXI en un mundo globalizado, o quedará como otro grupúsculo electorero, como otro parásito de la partidocracia, moralmente derrotado y disminuido por escándalos de corrupción e incompetencia, indistinguible en su quehacer político del PRI o el PAN a los que tanto detesta.

Mientras tanto, varias agrupaciones buscan su reconocimiento como partidos políticos, para contribuir al ya de por sí surrealista merequetengue electorero en México: desde una agrupación dirigida por un pastor evangélico acusado de fraude, hasta un verdadero engendro ideológico compuesto por exiliados de la extrema derecha y la izquierda. Entre todo este barullo, sobresale una propuesta interesante, quizá utópica (pero la utopía nos sirve para seguir caminado hacia el frente), de un "Wikipartido político", construido sin dirigencias ni cúpulas a través de las redes sociales. El mote puede sonar ridículo, no así su propuesta, que les invito a checar.

Con el Movimiento Yo Soy 132 ocurrió lo que temía: tras el triunfo del Dinosaurio se disolvió a su vez en otras sectas políticas, y quedó como grupúsculos aquí y allá, cada uno utilizando calificativos en su nombre para distinguirse de los otros, muchos de ellos convertidos en los típicos colectivos que apoyan cualquier causa que suene a izquierda, desde la oposición anticientífica y desinformada contra los cultivos transgénicos, a la liberación de "perros políticos" y otras causas menos ridículas.

Sin embargo, no creo que el panorama sea del todo desolador. Insisto como antes que el valor del #YoSoy132 estribaba más en la experiencia generacional que marcó a miles de personas en todo el país, que en el camino de las instituciones establecidas y organizadas; existen otros entes para ese propósito y el país necesita del activismo espotáneo y horizontal, así como necesita de instituciones. La experiencia del 132 no fue en vano, ni se la lleva el viento, ni caerá en el olvido con el arribo del Dinosaurio (después de todo, fue algo que tocó a los miles que estuvimos ahí, y que aún estamos aquí, formando parte de la ciudadanía de este país), sino que sus logros y alcances permanecerán, por lo menos como bases para seguir ascendiendo en el proceso de democratización de México.



Para eso, sin embargo, aún falta construir una cultura política. La experiencia de esta transición me ha demostrado que hasta las personas que deberían ser las más progresistas y cultivadas, son tan ignorantes e incluso tan reaccionarias como los representantes de esas "fuerzas malignas" a las que pretenden oponerse. Si confiamos en las redes sociales, (y no me refiero sólo a Facebook, Twitter y los blogs, sino a lo que podemos leer en los comentarios que lectores dejan en las páginas web de medios noticiosos), el discurso y el debate político por parte de la ciudadanía mexicana son de un nivel menos que basto.

Las opiniones desinformadas, las descalificaciones ad hominen, las intransigencias, intolerancias y fundamentalismos, la conspiranoia, la cerrazón y las reacciones viscerales e irracionales, son los elementos que sazonan la inmensa mayoría de las discusiones sobre política que se tienen en los medios digitales en México. Vamos, es harto difícil encontrar una persona con la que se pueda tener una conversación decente, con un mínimo e coherencia. Y ése es un problema del que padecen por igual los que se dicen de izquierda, como los que se dicen de derecha; ésas son las actitudes que debemos cambiar en nosotros mismos.

Creo que en un principio el Movimiento Yo Soy 132 representaba justamente la oportunidad de generar un cambio en la cultura política de la ciudadanía mexicana, al poner a debate lo que no se discutía, al lograr que se involucraran miles de personas que hasta entonces parecían indiferentes a la vida política del país, al conseguir la participación ciudadana en actividades que hasta entonces habían sido monopolio de la partidocracia y sus medios (las brigadas ciudadanas para vigilar las elecciones y el debate entre candidatos organizado por el 132 no son poca cosa).

En fin, varias de estas ideas y algunas otras están expuestas con mayor amplitud en las entradas que recojo a continuación. Abarcan desde finales del 2011, en que traté de advertir sobre el peligro que representaba el retorno de PRI, hasta diciembre del 2012, después de los disturbios del día de la toma de poder de Peña Nieto. Sin duda en el futuro estaremos tratando asuntos relacionados con la política nacional, pero corresponderán a a la nueva era (¿el "segundo priato"?); la época de la transición ha terminado.

Breve historia del PRI: Escribí esta entrada a finales de 2011 para dar a conocer a la blogósfera mexicana un esbozo de la historia del partido que gobernó este país por 70 años, con la esperanza de que esa historia no se repitiera. Se convirtió en una de las entradas más leídas de este blog.

De por qué SÍ es importante que un gobernante sea culto: Después de las burradas de Peña Nieto en la FIL, sus fanses y esbirros televisos salieron a defenderlo con el argumento de que no hace falta ser un intelectual para gobernar, sino que lo importante es que Peña es un "Hombre de acción". En esta entrada puse tres ejemplos sencillos de cómo la ignorancia de un presidente puede llevar a un país al desastre, Todos los ejemplos son de la administración calderonista.

Voto femenino: En nuestra analfabeta nación, la cantidad de mujeres que concedieron su voto a Peña Nieto "porque está guapo", es como de risa loca. En esta entrada quise invitar a las féminas a reflexionar sobre la historia del voto femenino, de cómo las mujeres habían tenido que luchar como leonas para que se reconociera ese derecho, y de que por ello no había que desperdiciarlo con chorradas.

Gobernadores priistas: Siguiendo mi intento desesperado para que la gente se diera cuenta de qué clase de mafia es el PRI, presenté una rápida semblanza de cuatro gobernadores recientes y sus hazañas en los campos de la corrupción y el desfalco.

Sobre opciones estúpidas de voto: Con todo y la mucha mierda que le tiro a los pejezombis, yo voté por el Peje e invité a otros a hacerlo. Sigo pensando que su victoria era el escenario menos horripilante, y en esta entrada explico el porqué. Analizo cada una de las tres opciones presidenciables y lo pongo a su consideración. Fue una de las entradas más vistas del blog.

Elba Esther y la sangre del león: Era importante también que la gente conociera qué clase de aliados tenía el PRI en su búsqueda del poder. Para ejemplificarlos, está Elba Esther Gordillo y esta historia cien por ciento real que involucra magia negra, sacrificios humanos y un león muerto en África.

Yo soy 132: Creo que este movimiento juvenil espontáneo nos tomó a casi todos por sorpresa. Entusiasmado, escribí esta entrada para expresar mis pensamientos al respecto, en especial porque se estaban diciendo muchas pendejadas y emitiendo muchas opiniones sin conocimiento de causa.

AMLO en Tercer Grado: Aquí hablo de la participación del Peje en el programa Tercer Grado. Los anti-pejes consideraron que era un viejo grosero y que había sido evidenciado por esos brillantes periodistas. Los pejezombis consideraron que su héroe había dejado callados a ese montón de prostituas televisivas. Yo vi otra cosa: un programa en el que todo mundo quedó más o menos igual de manchado: candidatos, actores de Televisa y hasta el público.

Televisa, el PRI y la defensa del Taladro: Primero Televisa negaba lo que era bastante obvio: su contubernio ilegal con Peña Nieto. Cuando The Guardian reveló que dicho contubernio era muy rela, Televisa cambió de estrategia. Esta entrada analiza brevemente las falacias lógicas y sofismas discursivos a los que recurría catedral de la manipulación para tratar de convencernos de que todo lo que hacen está bien.

#YoSoy132: Logros, críticas y pendientes: Vuelvo a hablar del movimiento juvenil, de mis experiencias en él, de los logros que ha alcanzado, de las críticas que bien pueden hacérsele y de lo que aún tenía pendiente. También lo defiendo de los ataques maliciosos y falaces que solían dirigirse en su contra.


Declive y caída de Televisa y el PRI: #YoSoy132: En esta entrada hablo del fuerte golpe que el 132 le había asestado al PRI y a Televisa, y de cómo ello podía significar el principio del inevitable declive de este dúo de poder. También menciono la relación del 132 con otros movimientos pro democracia a nivel mundial.

Y cuando desperté, el Dinosario había regresado: El primer post que escribí después de las elecciones. Quise encontrar al responsable de la victoria del PRI (derrota moral para México), al mismo tiempo que le buscaba el lado positivo al asunto, y planteaba lo que nos queda por hacer a los que queremos una verdadera democracia.

#YoSoy132: ¿En dónde y hacia dónde? Tras el regreso del Dinosaurio, un fuerte pesimismo nos sobrecogió a muchos. Basándome en mi participación en las últimas actividades del 132 en Mérida, hice una reflexión sobre en dónde nos encontrábamos parados y hacia dónde podíamos navegar.


La indefendible defensa de Televisa y el PRI: Harta hasta la madre de las pendejadas con las que el partido y la televisora defendían sus mamadas, y de los ignaros que no hacían más que repetirlas, escribí esta entrada, en la que analizo sus "argumentos" uno por uno.

El güey ha muerto, que viva el güey: Entrada hecha sin muchas ganas, justo antes de que EPN tomara posesión. Hago una breve valoración del mandato de Calderón y de lo que nos esperaba en el horizonte con Peña Nieto.

¡Peñabots vs Pejezombis! Después de los disturbios del primero de diciembre del 2012, decepcionado por lo paupérrima de la cultura política en nuestro país, escribí esta entrada, en la que por igual tiré mierda a pejezombis, peñabots, panuchos y demás. Como era de esperarse, recibí mierda de todos ellos.

Indígnate, México: A un año del gobierno de Peña Nieto, ¿cómo le va a este país? Nada bien. Aquí va una serie de datos bien documentados que dan razones para indignarse. Desde una mala situación de la economía, pasando por la impunidad y la violencia, hasta un serio peligro de erosionar nuestra democracia.



Así, con esta compilación cierro un breve capítulo de este blog. Espero que revisar estas ideas y esta información aquí expuesta les sea tan útil y provechoso como fue para mí. Ahora, a ver qué nos espera...

6 comentarios:

Mariana dijo...

normalmente no me meto en las inclinaciones políticas de los demás, pero aquellos que votaron por el RIP, o son muy tontos, o en verdad estaban desesperados por una lana...

¿habrá cambios en este sexenio? lo dudo mucho...

y al igual que tu me dan agruras cuando veo al títere de salinas en la tele o cuando escucho que lo llaman "presidente"...

saludos.

Maik Civeira dijo...

Yo también respeto las inclinaciones políticas de todo mundo, pero que chinguen a su madre los priistas ^^

Alexander Strauffon dijo...

El YoSoy132 demostró su inmadurez como grupo con diversas acciones, y en el propio cisma que se dio en sus entrañas. Para el cambio en éste pais y demás lugares del mundo, hay que apostar por el individuo, no por el grupo.

Mariana dijo...

¿ya viste, Maik? ¡elba esther ya pasó a chingar a su madre!

claro, se me quitó la sonrisa cuando me di cuenta de lo que realmente está pasando...y de lo que pasará...

mierda, el RIP está de vuelta O.o

p.d: si, que chinguen a sus madres los priístas xDD

Maik Civeira dijo...

Ya lo vi: nada, es el dinosaurio cambiando a un aliado incómodo por algün otro que sea fácilmente manejable. Nada que ver con el combate a la corrupción o con la lucha por la educación. Es el mismo PRI de siempre! D:<

Juan Calvera dijo...

Las opiniones desinformadas y descalificaciones, creo que ocurren a nivel general en las redes sociales. Con temas que no son tan fáciles de explicar, como por ejemplo. La migración en EEUU. Aquí una foto de The Economist, en su perfil de feisbuk.

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10152176728179060&set=a.10150279872209060.361054.6013004059&type=1&relevant_count=1

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