sábado, 22 de junio de 2013

No es sólo la escuela



En semanas recientes se ha estado compartiendo información acerca del sistema educativo de Finlandia, el país europeo que ha obtenido los resultados más altos en la prueba internacional PISA. Dos son los artículos principales en los que puede leer sobre el sistema educativo de ese país escandinavo: uno es del periódico ABC y el otro de Animal Político (les recomiendo enfáticamente leerlos). 

México, por otra parte, es un país que siempre obtiene resultados lamentables en la prueba PISA, y algunos mexicanos, preocupados por mejorar la calidad educativa del país (de la cual, bien se sabe, depende el desarrollo de una nación), han empezado a tomar nota de los métodos finlandeses.



Varios puntos llaman la atención de la situación en Finlandia. Uno de ellos es que allí se invierte casi un 7% de su producto interno bruto (PIB) en educación, en oposición al poco más de 4% del PIB que invierte México; con todo y que Finlandia tiene un PIB menor (234 mil 500 millones de USD anuales, en contraste con nuestros orgullosísimos 2 billones 224 mil millones; datos de 2015), decide invertir un porcentaje más alto de ese dinero en su desarrollo educativo.

Otro aspecto notable es que en Finlandia la profesión de maestro es a la par muy exigente y muy prestigiada. A los maestros se les exige mucha preparación, dedicación y resultados, y aunque no ganan mejor que en el promedio de los países europeos, gozan de un alta estima y reconocimiento social. Sólo los mejores profesionistas son seleccionados para ocuparse de algo tan importante como la formación de niños y jóvenes.

Pero en lo personal, lo que me llamó la atención es que en Finlandia la educación no termina en el aula. Los estudiantes finlandeses pasan menos horas en la escuela y se llevan menos tareas a sus casas. Peeero, resulta que en este país hiperbóreo se tiene una cultura en la que se aprecia el conocimiento. Las personas cultas son apreciadas y respetadas. Las bibliotecas públicas y los museos son lugares muy frecuentados. Los finlandeses leen mucho y asisten a eventos culturales como parte de sus actividades familiares. Incluso los medios de comunicación ayudan con el estímulo a la lectura y al conocimiento. Es decir, un niño finlandés, al terminar su día escolar, se encuentra en un ambiente en el que sus mentes son estimuladas constantemente, de forma que pasar tantas horas en clase y sobrecargarse de tareas ya no es necesario.



En México, en contraste... Uff, ¿por dónde empiezo? Los mexicanos no acostumbran a leer como actividad placentera; el conocimiento que vaya más allá de "lo que me va a servir para mi profesión" no es valorado; las personas cultas no son prestigiadas, mientras que ser ignorante es cool; los medios de comunicación con más consumidores (principalmente la TV, pero también revistas y radio) son de un nivel cultural e intelectual ínfimo, y en general existe una cultura del mínimo esfuerzo, sobre todo si se trata de un esfuerzo intelectual.



Nos quejamos de los maestros, porque muchos de ellos son personas con poca preparación, mediocres y hasta corruptos, que se gastan los días protestando para que no les quiten plazas hereditarias, no les hagan evaluaciones ni los obliguen a tomar cursos de formación continua. Pero como con el caso de los políticos corruptos, los maestros mexicanos no nos son impuestos por una potencia extranjera ni son depositados en nuestras escuelas por naves extraterrestres: surgen de nuestra misma sociedad, son producto de nuestro mismo sistema educativo, de nuestra misma cultura de la conchudez, el gandallismo, la mediocridad intelectual y el desdén hacia el conocimiento.



La mema de Josefina Vázquez Mota quería mandar a los niños a la escuela prácticamente todo el día, lo cual en su momento califiqué como una reverenda estupidez, porque los niños necesitan desarrollarse en ambientes diferentes al académico y ello sólo lograría que los alumnos odiaran más la escuela de lo que lo hacen ahora. Ya muchos colegios tienen horarios más largos que cuando yo estudié (a la secundaria iba de 7:30 a 13:30; mis alumnos van de 7:00 a 14:20) y sospecho que esta expansión de los horarios tiene menos que ver con el mejoramiento de la educación que con el hecho de que ahora ambos padres de familia trabajan y sus horarios laborales son más extendidos, por lo que tienen que dejar a sus chiquillos en algún lado.

Pero reducir los horarios y la carga académica estaría muy lejos de ser la solución porque al salir de clases los chicos no tendrán más estímulos que los impulsen a aprender y usar sus cerebros. Esto es a menos que las familias mexicanas se comprometan a crear en cada hogar un espacio de aprendizaje, que las ciudades se llenen de centros culturales y que éstos se llenen de personas, que los medios de comunicación muestren mejores contenidos, que los gobiernos se preocupen realmente por elevar los niveles de educación e impulsar la cultura, y otros milagros utópicos que no espero ver que sucedan en esta vida. 

Educando a los mexicanos desde 1950


¿Cómo podríamos llevar a cabo un cambio cultural de esa magnitud? No lo sé, porque parece un círculo vicioso. Por lo pronto, el hogar es el primer espacio en el que los chicos aprenden y estimulan sus mentes; los padres deben comprenderlo y no dejar toda la responsabilidad a las escuelas y profesores. Si en casa el afán por el conocimiento y la lectura no son estimulados, está muy difícil que los chicos lo aprendan en la escuela.

Por otro lado una buena escuela debe desarrollar en sus alumnos las herramientas para continuar aprendiendo en todos los demás aspectos de su vida; y si en casa no les están fomentando el interés por leer y cultivarse, en la escuela debemos intentarlo. Otro espacio es Internet, pero hay que enseñarles a los chavos que la Red de Redes no es sólo un medio de para entretenimiento frívolo y efímero, sino que puede ser una herramienta para el enriquecimiento personal. ¿Quién se lo enseña? La familia y la escuela, desde luego.

Un cambio así requeriría de la suma de muchas voluntades para que cada quien realice pequeños cambios en los ambientes a su alcance. Es por eso que yo, como profesor, como padre y también como bloguero, voy a seguir aquí intentándolo.


Para una reflexión sobre cómo todos podemos contribuir a la construcción de la sociedad del conocimiento, lean esta entrada.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

estoy de acuerdo con todo lo que dices pero a diferencia tuya yo ya perdí las emperanzas sólo educare a mi hija para soportar que nació en un país de ignorantes cinicos y para no caer en las redes de los flojos y los incultos. no creo que eso cambie al país, eso de que " con uno que sé cambie y bla bla bla" es basura. educare a mi hija para sacar el mayor provecho de sus compatriotas no pendejos como es tú caso e irse apenas pueda a un lugar mejor y dejar a este país nadando en la mierda como le gusta y hará por ssiempre. saludos!!

Anónimo dijo...

Yo entraba a las 7.30 a la escuela (teníamos que llegar antes porque diario hacían formaciones pendejas y se perdía tiempo) y salía a las 5.50, salí hace 2 años; los maestros y directivos nos decían a los de 3o que era mejor un conalep o escuelas con carrera técnica porque según ellos en las escuelas de la UNAM y el IPN sólo iban vagos drogadictos que nada más querían estar en huelga además de que los maestros de la SEP son mejores y también más constantes que los de la UNAM, fui a una secundaria general del DF. Ahora se está poniendo de moda que los de mi edad se sientan super cultos por usar argumentos como 'Te quejas del capitalismo en una red social' 'El capitalismo no es malo porque el socialismo es malo' 'No mames we, no tiene caso pelear contra el capitalismo, ni se puede abolir' 'Es que todos los políticos son malos, no tiene caso hablar de política' y cosas así, como que sí les pegan las pendejadas de los anarco-capitalistas, ya ni la chingan. :(

Mariana dijo...

va a estar pelón mejorar la educación en México, maestro...para eso tendrá que cambiar todo lo que conocemos...una revolución, como lo dice Rius en uno de sus libros...

Anónimo 2: bah, déjalos, después van a hacer hasta lo imposible para que nadie se de cuenta de su pendejez de nacimiento xDD

¡saludos!

C.Suárez dijo...

Además del ambiente familiar y académico, creo que también podríamos tomar en cuenta a amigos y otros conocidos; si eres alguien culto o medianamente culto, quizá podrías "jalar" a algún amigo más ignorantillo a nuevos ambientes, ¿pero cómo? ¿cómo logras que a alguien que nunca ha abierto un libro le llame la atención?. Yo, por ejemplo, no es que sea un completo iletrado, pero por alguna razón, no me llama para nada la literatura, ni el cine, ni ningún arte (excepto la música, definitivamente) Ahora bien, ¿qué tan importante piensas que es el consumo de la literatura, por ejemplo, y por qué? Y, ¿qué me sugieres para entrarle a todo esto?

Saludos :b

Anónimo dijo...

en lo personal intente contribuir con mi granito de arena entrando de guia en un museo, soy ing quimico y creo q puedo contribuir con cosas muy interesantes, pero dia tras dia mi paciencia se fue acabando, por hacer mencion de algunas cosas que me decepcionaron: cuando las escuelas visitan el museo los profesores lo toman como su "dia libre" de niños y no les importa si aprenden o no, los papas le hacen la tarea a los niños con el pretexto de que escriben muy lento y llevan prisa, al no ser un museo como papalote la gente se aburre y se va, los chicos prefieren estar en el face y el whatsapp en lugar de poner un poco de atencion, etc... yo se que la idea no es que se aprendan todos los conceptos que existen en un museo pero al menos si que despierte en ellos esa curiosidad de saber porque funcionan las cosas, pero eso cada vez lo veo mas lejano. que triste nuestro pais donde todo puede pero nunca nadie hace nada.

Pablo Cabañas dijo...

Totalmente de acuerdo, la escuela es importante porque es también un pilar más para la educación, junto con la familia y la sociedad. Si ninguno de ellos se esfuerzan por mejorar el aprendizaje de los niños (escuelas corruptas, familias que ven a la escuelas como "guarderías", chanchullos sindicales, ignorancia de ciertos sectores de la sociedad, etc.), nunca podremos mejorar; para lograr una mejora de la calidad educativa, sí que va a ser un trabajo muy arduo, posiblemente ni siquiera seré testigo de ella; no sé si seré ingenuo, pero a pesar de eso, veo que es muy difícil mas no imposible tener esa calidad.

Saludos.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails