domingo, 27 de octubre de 2013

Scooby-dooby-Do!





Hola, mis estimados contertulios. Este día voy a hablarles de algo que he querido compartirles desde hace algún tiempo. Se trata de una de mis series animadas, personajes y conceptos favoritos de la cultura pop: ¡Scooby-Doo!

Siendo desde el jardín de infantes un apasionado de todo lo que tuviera que ver con el terror, no es de extrañarse que las múltiples encarnaciones del gran danés más famoso de la TV me fascinaran. Sus historias podían ser aterradoras, pero divertidas, sus personajes fueron siempre entrañables, los misterios eran creativos y lejos de la obviedad, y hasta sus clichés se vuelven encantadores.

Y aunque he de reconocer que el concepto se ha explotado hasta las naúseas, y dejado tras de sí una serie de variaciones extrañas, ridículas o de plano espantosas, lo cierto es que no puedo dejar de sentir cariño por Scooby y su pandilla. No sigo cada nuevo show o película para la TV que hacen sobre el grupo, pero cuando pesco algo de eso, me le quedo viendo y soy muy feliz.

Es por eso que esta temporada de brujas quiero compartirles la hsitoria, el drama, el misterio y los disfraces inverosímiles de Scooby-Doo.

El origen y el éxito: 

Scooby-Do, Where are you! (1969-1971)




Scooby-Doo fue creado por Joe Ruby y Ken Spears para la creciente compañía de animación Hanna-Barbera en el año de 1969. El concepto era brillante: las series de policiacas y de misterios eran muy populares en ese entonces (y aún ahora, vean cuánto pinche CSI existe...), así que bien podría venderse una serie de misterio para niños. No podían haber asesinatos, claro, y simples robos serían muy aburridos. Entonces los creadores se fueron por el camino de lo sobrenatural. Las películas de terror de Hammer Films estaban aún de moda y ese ambiente gótico podía ser aprovechado. Sólo que habría una condición: los monstruos nunca serían reales, siempre habría una explicación material de lo que pareciera sobrenatural. 

Por otro lado, ¡eran los sesenta! El rock estaba en su mejor época y la popularidad de bandas juveniles era algo muy explotable. La fórmula no podía fallar: un grupo de adolescentes roqueros viajan por el país resolviendo misterios. Claro, finalmente se dejó de lado eso de la banda de rock para centrarse de lleno en los misterios, lo cual fue una afortunada decisión, pero que dejaba inexplicable el hecho de que un grupo adolescentes anduviera vagando por todo el país sin aparente propósito.

Hanna-Barbera se ha caracterizado a lo largo de su historia por el plagio. Los Picapiedra empezaron siendo un plagio de The Honeymooners, por ejemplo. Pero también sus creaciones han trascendido al material original en el cual se inspiraron y han alcanzado una vida e identidad propia. Así fue con Scooby-Doo, que en su origen fue construido con elementos fusilados de otras fuentes: series de misterio como I Love a Mystery y de adolescentes como The Many Loves of Dobie Gillis. De hecho, el diseño de los personajes es un fusil descarado de esta última:

En la imagen: Fred, Daphne y Shaggy
(o como quiera que se llamaran los personajes de esa serie)


Los creadores presentaron el proyecto en numerosas ocasiones, y constantemente los productores les dijeron que hicieran algunos cambios, por ejemplo, en el número y nombre de los personajes, o en el tono aterrador de la serie. El último cambio fue el más importante: el nombre del perro, un gran danés bobo y cobarde, iba a llamarse Too Much. Pero el productor Fred Silverman tuvo una inspiración súbita mientras escuchaba la canción Strangers in the Night de Frank Sinatra. Hacia el final de la canción Frank tararea algo que suena como dooby-dooby-doo. Así, Too Much pasó a convertirse en Scooby-Doo y en septiembre de 1969 nació un clásico.

Fred es el líder, el escéptico incurable y el entusiasta diseñador de complicadas trampas; Velma es la nerd, la que suma la información y encuentra la solución del misterio; Daphne es la damisela en peligro, favorita para ser secuestrada por los monstruos, que tiene una ímplicita relación romántica con Fred. Pero los verdaderos protagonistas son Shaggy y Scooby-Doo. Scooby es la mascota, pero también el alma del equipo: un perro grande, cobarde y bobalicón, pero de buen corazón, leal a sus amigos y que puede dar muestras repentinas de valor.




¡Y Shaggy! Mi personaje favorito. Es todo un hippie pachecote. Claro, en la serie nunca se muestra explícitamente que fume marihuana, pero ello se deja clarísimo desde el principio. Y no es sólo su imagen desgarbada y el hecho de que viaje por el país sin oficio ni beneficio en una van pintada con colores psicodélicos. Es que Shaggy siempre tiene munchis, y por más que come no engorda, además de que no importa cuántas veces resulte que los monstruos son de mentiras, siempre se aterra y huye despavorido, como haría alguien que no está en sus cinco y no puede distinguir la realidad de la alucinación. En fin, por eso Shaggy es mi personaje favorito.

Bien, la dinámica de la serie es por todos conocida: los chicos llegan a algún lugar desolado que recientemente ha sido aterrorizado por algún tipo de aparición o criatura. Nuestros héroes comienzan a indagar, buscan pistas y entrevistan a sospechosos, de cuando en cuando siendo sorprendidos y correteados por el monstruo. Esto incluye a menudo una secuencia de persecución acompañada de música rock-pop (la favorita del público incluye a los personajes entrando y saliendo de varias puertas). Hacia al final Velma da con la solución del misterio y Fred le tiende una trampa al monstruo (usando a Shaggy y a Scooby como carnada). El villano es atrapado, se le quita el disfraz y se revela como alguien que ya conocíamos (menos frecuentemente, como uno desconocido) que usaba el miedo para encubrir alguna acción delictiva. El chiste es resolver el misterio antes que la pandilla.


"Y ahora, descubriremos la identidad de este mal imitador de Kiss..."


Y bien, la fórmula fue un éxito, porque a pesar de ser repetitiva en cuanto a su esquema, los misterios y las situaciones llegaban a ser muy creativas. Esta serie mezclaba con inteligencia el humor, el misterio, la aventura y situaciones e imágenes a menudo aterradoras, pues como los creadores bien sabían, a todo niño le gusta sentirse asustado de vez en cuando. Más importante aún, el fundamento escéptico de Scooby-Doo le enseñó a generaciones y generaciones de chicos que siempre hay una explicación material para todo lo que parezca sobrenatural. El mismo Carl Sagan, en su monumental El mundo y sus demonios, alabó este concepto, y no me avergüenza admitir que las aventuras de Scooby y sus amigos influyeron tanto en mi inclinación por el escepticismo como en mi gusto por la ficción de terror y suspenso.

Dos temporadas de éxito convencieron a la productora de que Scooby-Doo era algo grande, y el gran danés pasó a convertirse en uno de los personajes icónicos de Hanna-Barbera junto a los Picapiedra y el Oso Yogi, además de que engendró toda una serie de imitaciones (porque ése era el modelo d HB: copiarse a sí mismos hasta el cansancio), como Josie las Gatimelódicas o Mandibulín.  Así que la casa decidió apostar por un proyecto grande y ambicioso, algo jamás visto en la TV hasta el momento...

The New Scooby-Doo Movies (1972-1974)

Se trataba de épicos episodios de una hora completa estelarizados por Scooby-Doo y la pandilla. Lo mejor: cada episodio, y por eso quiero decir TODOS contaban con la participación de alguna estrella invitada. Y no estoy hablando solamente de otros personajes de Hanna-Barbera, como Jossie y las Gatimelódicas o el Súper Buggy Veloz. Estoy hablando de celebridades de la talla de Dick Van Dyke, Don Adams (a.k.a. Agente 86), Sonny y Cher, Lawrence y Hardy, los Tres Chiflados, los Harlem Globe Trotters y, por supuesto Batman y Robin.

Teniendo en cuenta la época, éste es uno de los momentos más dignificantes para Batman en décadas.


¡Era fantástico! Y mucho antes de que los Simpson lo pusieran de moda, este show ya contaba con las verdaderas celebridades (si estaban vivas) para doblar sus propias voces. ¡Extraordinario! Ciertamente, una de las mejores series de Scooby, aunque se fueron más por la comedia que por el misterio. También está el pero de que, debido a lo que los crossovers implicaban, el show se desvió de su vena "realista" para admitir la existencia de robots, coches que hablan y poderes mágicos.

Recuerdo en particular cuando la pandilla se encuentra con los Locos Addams, y creo que es Daphne quien exclama "¡Son los de la televisión!". ¿Eso significa que en el universo de Scooby los Addams salían en un reality show o algo así? ¿O qué pedo?


The Scooby-Doo Show (1976-1978)


La familia es la familia...

La tercera encarnación de Scooby-Doo seguía la dinámica de la serie original, excepto tal vez que se sentía más "caricaturesca", alejándose a cada paso del tono tétrico de los primeros años. Como dato curioso, fue en este show en el que por primera vez intentaron vendernos una de las alocadas imitaciones de nuestro gran danés favorito: Scooby-Dum. Dum, por supuesto, viene de dumb, o sea "menso", y no es para menos, porque este primo sureño, evidente producto de la endogamia, no tiene bien desarrolladas sus facultades mentales.


Tríos, homoerotismo, incesto y zoofilia, todo en una sola serie...

A pesar del evidente fracaso de Dum, la casa productora seguiría presionando para incluir a un personaje que fuera comerciable, para mantener los ratings a como diera lugar... Eso fue lo que inició la decadencia de la alguna vez grandiosa serie.

El declive y los años oscuros: 

Scooby-Doo and Scrappy-Doo (1979-1980)

Odio al chingado Scrappy-Doo y lo culpo de haber echado a perder la franquicia. Maldeciré su nombre en mi lecho de muerte. Lo curioso es que TODO MUNDO odia al chingado Scrappy-Doo, es el Jar-Jar Binks del universo Scooby, y eso incluye a los creadores de las series más recientes. Entonces no me explico cómo mierda le hizo un personaje que a todos nos cagaba para mantenerse a lo largo de toda una década. Por otro lado, esa década eran los ochentas, cuando todo era horrible y decadente...

GFT&%#HNSH!!!


De cualquier forma, el truco inescrupuloso de meter a Scrappy funcionó de maravilla, y los ratings se dispararon. La dinámica original de los resuelve-misterios fue quedando cada vez más de lado frente a las peripecias de Shaggy, Scooby y el insufrible cachorrito. Así, Hanna-Barbera llegó a la decisión que la fórmula original del show podía irse a la mierda y que lo mejor era concentrarse en la ahora nueva fórmula ganadora.

The New Scooby-Doo and Scrappy-Doo (1980-1983)

Pues como les dije, todo se fue a la mierda. Sin misterios para resolver, sin la pandilla original, sin explicaciones racionales de los misterios en apariencia sobrenaturales (a menudo los monstruos o brujas eran reales) y con el chingado Scrappy en cada pinche capítulo. Sólo eran Shaggy, Scooby, y el chingado Scrappy metiéndose en problemas y viendo la forma para salir de ellos, los primeros siendo unos pusilánimes y el tercero siendo un bravucón insoportable. Los líos en los que se metían nuestros héroes eran cosas como huir de personas molestas porque sin querer les habían ensuciado la ropa con mostaza u otras motivaciones por el estilo. De vez en cuando, uno que otro bicho era un monstruo verdadero.

F¡GTOYH/&/U%SKMUFNIFUCKEJDHUADIUG!!!!!!!!!!!

Scooby era más caricaturesco y antropomórfico que antes, y el humor era chabacano y de pastelazo. Lo peor es que teníamos Scrappy hasta cuando no teníamos Scooby. En esta serie los capítulos ya no eran de media hora, sino tres cortos de siete minutos. El corto de en medio narraba las aventuras de Scrappy con su tío Yabba-Doo (¿entienden? Yabba-daba-doo... Puaj) que era otro bravucón idiota como él, acompañando al comisario Dusty que era una especie de Shaggy vaquero, pero igual de pusilánime. El peor momento para el mundo de Scooby, si me preguntan...

The All-New Scooby and Scrappy-Doo Show (1983-1984)


En esta serie, Daphne era la inteligente...

Con este show quisieron regresar un poco al formato original. Shaggy, Scooby y Scrappy ahora acompañaban a Daphne a resolver misterios, pues ella era reportera de una revista para adolescentes, o algo así... Para la segunda temporada, que se cambió a The New Scooby-Doo Mysteries, Velma y Fred aparecieron como invitados en algunos capítulos. Pero, joder, seguía apareciendo el chingado Scrappy.

The 13 Ghosts of Scooby-Doo (1985)

Ok, ésta es la serie que pasaban en la tele cuando yo era un niño, y es de hecho la primera encarnación de Scooby de la que tengo memoria. Así que eso bien podría estar nublando mi juicio cuando les digo que ¡estaba muy chida! En serio, no estaba nada mal, con todo y que tenía al chingado Scrappy y un niñato igualmente molesto llamado Flim-Flam.

Shaggy, Scooby, los dos mocosos del infierno y Daphne tenían que encontrar y atrapar a los 13 peores fantasmas del mundo y regresarlos a un cofre del cual ellos los habían accidentalmente liberado. Ahora contaban con la guía de un hechicero inmortal, llamado Vincent Van Ghoul, que era interpretado por nada más y nada menos que ¡Vicent Price!

¡¡¡Vincent Price!!!
(Uno de los ídolos de este blog, por si no lo sabían)

El tono del programa era muchas veces macabro. Me puedo ver a los tres o cuatro años, y es uno de los más vívidos recuerdos que tengo: estaba viendo este programa y hubo una parte en la que toda la gente dentro de un bar se convierten en hombres-lobo, incluida Daphne, y eso me aterró tanto que salté y me escondí debajo de la cama. O.O

Dejando de lado que con esto el concepto se fue de plano por lo sobrenatural, lo cual no deja de ser una lástima, esta serie fue de lo mejor que se ha hecho sobre Scooby. Por desgracia, como se trataba de atrapar a sólo 13 fantasmas, la serie sólo tuvo trece episodios. Pero valió la pena.


Scooby-Doo y la Escuela Fantasma

Lo que vino después se trata de un retroceso a la época de The New Scooby-Doo and Scrappy-Doo. Por esos años Hanna-Barbera produjo una serie de largometrajes animados para la TV, protagonizados por sus personajes más icónicos. Tres de estos largometrajes fueron estelarizados por Shaggy, Scooby y el chingado Scrappy, y en todos ellos tenían aventuras cómicas con monstruos reales. Estas películas fueron Scooby-Doo Meets the Boo Brothers (1987), cuya trama no recuerdo muy bien, excepto que transcurre en el sur entre puro hillbilly y que había una chica redneck que acosaba a Shaggy; Scooby-Doo and the Ghoul School (1988), gran favorita de mi chica, y en la que nuestros amigos llegan como entrenadores a una escuela de señoritas en la que estudian las hijas de Drácula, Frankenstein, el Hombre-Lobo, la Momia y así... de hecho, está simpática; Scooby-Doo and the Reluctant Werewolf (1988), en la que Shaggy es convertido en hombre-lobo para obligarlo a participar en una carrera de coches cuyos pilotos son puros monstruos.

La esencia de Scoby-Doo hacía mucho que se había perdido. Los niños de esa época no concebían un mundo sin el chingado Scrappy, ni sabían nada sobre Fred o Velma, como tampoco conocían la dinámica de resolver misterios. Por suerte, alguien decidió tomar un camino distinto...

Un experimento curioso: A pup named Scooby-Doo (1988-1991)

A finales de los 80 y principios de los 90 se dio una moda loca de hacer versiones mini de personajes de caricatura clásicos: Muppet Babies, The Flintstone Kids, Tom and Jerry Kids, Yo Yogi! y los Tiny Toons son los ejemplos más obvios. Bien, pues Scooby-Doo no escapó a esa tendencia.




Un cachorro llamado Scooby-Doo fue una serie que reintrepretó todo el concepto de Scooby-Doo. Scrappy quedó de lado de una vez por todas y el reparto original regresó, ahora como pequeñuelos de primaria. El tono de la serie era mucho más caricaturesco que lo anterior, con un sentido del humor irreverente, bromas sin sentido, rompimientos de la cuarta pared y una animación exagerada tipo Tex Avery, lo cual no es de extrañarnos, pues los creadores de esta serie luego estarían detrás de proyectos como Tiny Toons y Animaniacs.

Shaggy y Scooby eran los mismos pusilánimes de siempre, pero hubo cambios importantes en los otros personajes. Fred era un conspiranoico fan de las revistas sensacionalistas sobre cosas paranormales, y cada vez que había un caso estaba seguro de que el monstruo era real. Daphne era una chica muy rica mimada, amante de la moda y de verse fabulosa, que contaba siempre con la ayuda de un mayordomo llamado Jenkins y que aparecía apenas mencionaban su nombre. Velma era una pequeñita súper inteligente que cada vez que decía "¡chispas!" significaba que había encontrado una pista, y era ella quien resolvía el misterio.



La serie fue un éxito: cuatro temporadas, más que cualquier encarnación anterior. Supongo que se debió a que resultaba una muy graciosa y divertida caricatura para niños. Yo la veía por Cartoon Network y la recuerdo con cierto cariño.

Renacimiento:

Durante años no se volvió a producir material relacionado con Scooby-Doo. Pero con el auge de Cartoon Network, en el que pasaban al principio puras caricaturas viejitas, el buen gran danés empezó a recuperar su popularidad. Las repeticiones eran un éxito y, hacia el final de la década, se empezó a considerar en serio el proyecto de revivir a Scooby, pero dejando atrás todo lo que había sucedido a lo largo de los horrorosos ochenta y regresar a los orígenes.

Scooby-Doo on Zombie Island (1998)




Esta película es genial. Se trata de un largometraje producido para la TV en el que la pandilla original regresa a la acción después de haber pasado años sin resolver misterios juntos. Claro, todo lo sucedido en los ochenta es alegremente olvidado, y parece que retoma las aventuras de estos muchachitos entrometidos donde se quedaron al final de la serie original. La diferencia es que, como rezga la tagline, esta vez los monstruos son reales (habían sido reales los últimos veinte años, pero recuerden que ahora eso nunca pasó). 

Scooby y sus amigos investigan un misterio en una isla del Bayou. Vudú, adoración a demonios, magia negra, asesinato, monstruos y, por supuesto, zombis, hacen de esta película una joya para los fans de Scooby-Doo y una de las mejores películas de miedo para chicos que he visto. Además, la animación es estupenda.

O sea, sólo chequen lo cool que se ven esos monstruos

Tres películas siguieron a ésta. En todas ellas los chicos inician tratando de resolver un misterio y al final se topan con que había elementos sobrenaturales de uno u otro tipo. Todas tenían una excelente animación y diseño de arte, pero para mí perdió novedad después de La isla de los zombis. En fin, sus nombres eran: Scooby-Doo and the Witche's Ghost (1999), Scooby-Doo and the Alien Invaders (2000) y Scooby-Doo and the Cyber Chase (2001). El éxito de estos pryectos llevó a los nuevos dueños de la franquicia (ahora pertenencía a Warner) a probar nuevos caminos. Uno de ellos sería una porquería; el otro, un verdadero renacimiento.

Scooby-Doo (2002)




Es una película boba, con un sentido del humor bobo, que quiere ser "picante" en ocasiones, pero que queda totalmente fuera de lugar, como eso de meter chistes colorados en las adaptaciones de Dr. Seuss que se hizo por esos mismos años. Los personajes, la ambientación, la trama, el humor... nada corresponde con el espíritu de la serie original o siquiera de cualquier otra encarnación. Además, vuelve a ese recurso de esta vez los monstruos son reales, lo que ya había dejado de ser novedad desde hacía años.

Como Shaggy le dijo en Looney Tunes Back in Action al actor que lo interpreta, Matthew Lillard, "me hacer ver como un idiota". Lo único gracioso fueron las referencias directas a la pechequez de Shaggy y el hecho de que Scrappy-Doo fuera el villano, porque nadie chingados lo aguanta. La segunda parte fue igual de sosa y desagradable.

La única otra cosa buena: el escote de Velma

What's new Scooby-Doo? (2002-2006)

Este serie significó el regreso al espíritu original de la serie. Hubo cambios, claro, en el diseño de los personajes y el aspecto visual. La serie ahora se ambientaba en el siglo XXI, con todas las modernidades tecnológicas y culturales: ya había computadoras y teléfonos celulares, y Daphne ya no era una inútil damisela en peligro. Por lo demás, era una actualización fiel de aquella lejana Scooby Doo, Where Are You? con un sentimiento a la vez de cariño y de autoparodia.

Esto pasó de verdad

Ver esta serie se sentía exactamente como ver nuevos capítulos de la original, si acaso incluso más creativos, con un ritmo más veloz y más llamativos para las nuevas generaciones. Y, siguiendo la tradición de las películas de Scooby de los 70, contaron con actores de doblaje invitados, como la banda Kiss, Topher Grace, Mark Hammil, Vincent D'Onofrio y Ron Perlman, entre otros.

Me gustaba ver este show, cuando lo cachaba por casualidad en la serie; me gustaba revivir los viejos clichés, como las persecuciones con música y la vieja frase del villano "y lo habría logrado..." ahora repetidos a sabiendas de que eran clichés. De verdad fue un deleite, una forma novedosa de revivir viejas nostalgias, y fue un éxito, como se puede ver por las cuatro temporadas que vivió.

Shaggy and Scooby-Doo Get a Clue! (2006-2008)

Bueno, esta madre ni la vi, porque me parecía estúpida, y por lo que leí en Internet, a todo mundo pareció estúpida, así que sólo les comparto lo que leí en Wikipedia. Shaggy y Scooby heredan una fortuna de un tío inventor, pero hay unos malvados que quieren quedarse con el invento del tío inventor, y cada episodio tratan de robarlo, mientras Shaggy y Scooby frustran sus planes malvados. O sea, ¿qué pedo?

Scooby-Doo! Mystery Incorporated (2010-2013)




Aclaro que para estos años ya casi no veía tele y lo que veía era de chiripa cuando cazaba canales sin nada mejor que hacer. Cuando supe de este proyecto, al principio pensé "ay, ¿otra serie de Scooby-Doo?" y me causó desconfianza el nuevo diseño de los personajes, como muy angulares. Luego me tomé el tiempo de verla.

Fue una sorpresa muy grata. El tono de la serie era macabro, más que cualquiera de sus encarnaciones anteriores. Estaba llena de referencias al cine y a la literatura de terror, y a la cultura pop en general. Era una serie dirigida a los fans de Scooby, pero que igual los chicos iban a disfrutar mucho

Las referencias incluían a Lovecraft y a un actor llamado Vincent Van Ghoul
(conmovedor homenaje al grandísimo Vincent Price)
.
Lo mejor, por primera vez hay desarrollo de personajes. En vez de tener a un grupo de adolescentes viajando por el país sin ninguna justificación aparente, los vemos en un pueblo natal, un lugar llamado Crystal Cove. Sabemos de sus familias y sus relaciones. Tienen conflictos interpersonales, no sólo los espantos a los que persiguen. Daphne y Fred tienen un romance; también Shaggy y Velma (quien en esta serie es notoriamente más delgada y tiene las bubis notoriamente más grandes). Scooby deja de ser protagónico y regresa a su papel original de ser una mascota del equipo.

Velma Dinkley, de nerd a sex-symbol.

Y también: por primera vez había un arco argumental que se extendía a lo largo de toda la serie. Sí, había el típico caso raro de cada semana, pero éste se insertaba en un misterio mayor que sólo se iría revelando hacia el final. Por cierto que entonces la serie se puso bien extraña; lo sobrenatural regresó y por un momento eso no me agradó, pero luego vi la forma en la que lo manejaron y fue brillante. Conspiraciones, traición, crimen, homicidio... la serie lo tenía de todo, y no me extraña que se la haya comparado con The X-Files, Twin Peaks o Lost. Probablemente sea la mejor serie de Scooby que se ha hecho.


Conclusiones:

Scooby-Doo ha sido uno de mis personajes favoritos desde chico y veo que no soy el único. Su influencia en la cultura pop ha sido duradera, en especial la de sus clichés, que todo el mundo conoce y que han sido homenajeados y parodiados un sinfín de veces. Espero que tengamos Scooby para rato, pues estoy seguro de que en manos de talentosos creativos todavía tiene mucho que dar.

Ahora, con su permiso, me voy a comer unas Scooby-galletas. Los dejo con lo que querían ver: ¡escenas de desnudos!





El artista se llama Biran LeBlanc. Pueden ver más de su trabajo en su web oficial.

12 comentarios:

Danielov dijo...

Excelente entrada. Algo que yo no había notado y que hasta hace poco mi esposa me hizo ver, es que al parecer Scooby no tenía idea de que era un perro.
Siempre que alguien mencionaba algo acerca de que había un perro ahí (refiriéndose a él), Scooby decía: "¿Un perro? ¿Dónde?".
No sé si él se creía humano, hermano de Shaggy o algo así (de ahí que ambos compartieran las Scooby-Galletas). ¿Sabes tú algo más al respecto?
Saludos.

martincx dijo...

maldito scrappy, lo quería asesinar, desde niño lo odiaba.

EScenas de desnudos, vaya no pierdes el estilo.

Alvaro Murga dijo...

La ultima serie resulto en realidad una joya y una vuelta al verdadero espiritu de los personajes.
Y se olvidaron de Scrappy,por suerte.

Maik Civeira dijo...

Danielov: Yo sólo recuerdo eso en la peli de "La isla de los zombis", no sé si aparece en algún otro lado. Supongo que es no más para burlarnos de lo menso que es Scooby. A lo mejor sí se cree humano...

Danielov dijo...

Ese gag no era muy recurrente, pero más de una vez se empleó en la era previa a Scrappy.

Sobre éste último, insisto en que el doblaje también tiene mucho que ver en la percepción de un personaje. Cuando en un principio a Scrappy le daba voz en español Arturo Mercado (quien, por cierto, toooda la vida ha doblado a Shaggy, excepto en las películas live action), aunque era molesto, todavía se toleraba. Todo se fue al traste cuando lo empezó a doblar José María "El Ratón" Iglesias, quien de por sí tenía una voz horriiible, volviéndolo aún más irritante.
O eso creo yo; yo digo, no critico :P. Saludos.

Alvaro Murga dijo...

EL odio hacia Scrappy esta más alla de cualquier doblaje. Es decir tampoco lo toleraban en el lenguaje original, asi que podemos afirmar que el problema no era la voz del personaje, sino el personaje en sí.
La otra posibilidad que podriamos asumir es que Scrappy era parte de una alucinación colectiva de la pandilla debido a la mala calidad de la yerba que se coseguia Shaggy (que de paso sea dicho, debe ser el ingrediente secreto de las Scooby galletas).

Ricardo dijo...

Pues como siempre buen post. nunca fui fan de Scooby doo. y sí, tambien odio a scrappy. siempre me parecio sosa y lela esa caricatura. con eso de que el monstruo era un villano que se disfrazaba pues...

saludos.

Reinhardt Langerhans dijo...

A mí se me hace que las Scooby-galletas ponían pachecos a Shaggy y a Scooby, jaja xD

Saludos, Ego, me llenó de recuerdos tu entrada ^w^

Alexander Strauffon dijo...

Fred era la representación del estilo de vida "alternativo", que les gustara o no, estaba fuerte y presente en toda época.

Y si, Shaggy y Scooby eran adictos. Las Scooby-galletas tenian mas que los ingredientes de una galleta normal.

También yo odié al Scrappy, pinche perrillo feo y caguengue.

bart ozball dijo...

Hay que recordar que tambien hay una parodia xxx que resultó bastante buena ya que aunque scooby no aparecia como tal, los personajes eran muy parecidos a los de la serie y no solo el parecido sino los roles y los gags igual festejando después de resolver el misterio en un encuentro entre shaggy, velma, freddy y daphne... muy recomendable.

Aquiles Brinco dijo...

De todas formas, no se puede esperar que una serie tan cíclica como Scooby Doo esté fresca por mucho tiempo.

alexa dijo...

No me puedo creer que esta seria que me encantó, haya aparecido incluso antes de que naciera (gracias Canal 5), y también veo por que me dejo de gustar, ya que cambiaron lo que me encantaba, el misterio y resolverlos; el scrappy también me caía en los huevos (ni idea por que).

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails