miércoles, 27 de noviembre de 2013

Con V de Venganza




Remember, remember, the fifth of November
Gunpowder treason and plot.
I know of no reason why gunpowder treason
Should ever be forgot


Este post está dedicado a Nadia, quien nació el Día de Guy Fawkes ;)


Hola, mis queridos contertulios. Vaya que llevo rato queriendo escribir esta entrada, pero por equis o por ye no había podido. Es sobre V for Vendetta, uno de mis cómics y películas favoritos de toda la vida, lo cual podrán inferir por la presencia constante de su imagen en este Blog. Quizá ustedes estén familiarizados con la máscara de V, pues la han popularizado los chicos de Anonymous y hoy en día se le ve por todas partes en casi cualquier protesta anti-lo-que-sea. Quizá, incluso, hayan visto la popular película con Hugo Weaving y Natalie Portman. Pero, ¿cuál es el origen de V y por qué se ha vuelto tan famoso? Vamos por el principio.

V for Vendetta es una novela gráfica británica que fue publicada de forma serial entre 1982 y 1989, y es producto del trabajo del escritor Alan Moore y el ilustrador David Lloyd. El primero, como bien sabe todo geek, es uno de los grandes maestros del noveno arte, responsable junto con otros creadores de que los cómics alcanzaran la madurez en los 80, con obras como Watchmen y The Killing Joke (la primera, considerada entre las grandes obras literarias del siglo XX). Su compatriota David Lloyd es poco conocido en el ámbito del cómic comercial, pero en el mundo del cómic de autor se le recuerda por ser el creador de Night Raven.



V for Vendetta se ambienta en el futuro de esa época (o séase, los 90), en el que, tras una tercera guerra mundial, Inglaterra ha caído bajo la bota de un gobierno totalitario fascista que vigila y oprime a toda su población. En este escenario, un misterioso personaje conocido como V, que usa un atuendo y una máscara en memoria de Guy Fawkes (más adelante vamos con él), funciona como un anti-superhéroe: en vez de proteger el orden social, busca derribarlo.

Como nos cuenta el mismo Moore, la gestación del concepto fue lenta y pasó por procesos diversos. Ambos creativos estuvieron barajando distintas ideas sobre qué tipo de historia querían hacer. Tenían en claro que querían hacer una especie de cómic noir, pero con una identidad muy británica que no sólo copiara los modelos americanos. Las ideas fueron cayendo poco a poco en su lugar: el futuro distópico, el antihéroe subversivo, la filosofia anarquista...



Lo único que faltaba era un aspecto para este héroe que no resultara demasiado obvio ni trillado. Fue Lloyd a quien se le ocurrió usar la imagen de Guy Fawkes. Ahora bien, ¿quién fue ese señor? Guy Fawkes (1570-1606) fue un católico fundamentalista británico que, junto con otros fanáticos, querían asesinar al protestante rey Jacobo de Inglaterra para restaurar una monarquía católica. Para ello, el 5 de noviembre de 1605 intentaron llevar a cabo el infame y fallido complot de la pólvora: pretendían volar el parlamento británico con barriles de pólvora colocados en el sótano. Las autoridades descubrieron y arrestaron a Fawkes mientras éste custodiaba la pólvora en espera de sus cómplices. Fawkes fue torturado, interrogado y sentenciado a morir en la horca, pero la mañana en la que lo iban a ejecutar, él mismo saltó del patíbulo y se rompió el cuello. En Inglaterra se conmemora cada 5 de noviembre la frustración del malvado plan de Guy Fawkes, y se hacen hogueras en las que queman la efigie de este pérfido personaje.


¿Por qué, entonces, Loyd y Moore escogieron como símbolo de lucha libertaria a un fanático religioso terrorista monárquico? Bien, hay que entender que la novela gráfica toma solamente la anécdota de Guy Fawkes y su intento de destruir el parlamento, no la personalidad ni la ideología de este sujeto. Es sólo Fawkes como símbolo de la destrucción del orden imperante lo que Lloyd pretendió usar para crear la imagen de su héroe, V. Guy Fawkes, como personaje histórico, no tiene mayor relevancia para la trama o contenido ideológico de la novela. Hago la aclaración porque no falta el simploncito que diga, cuando ve a alguien con la máscara de V "Jeje, chairo idiota, estás llevando el símbolo de un católico fanático; por lo tanto, tus críticas son inválidas".

Regresemos a nuestra novela gráfica. ¿Por qué es tan buena? Como todo lo que hace Alan Moore, está perfectamente bien escrita y narrada: tiene excelentes diálogos, personajes fascinantes, suspenso, drama y acción logrados con maestría... Y el arte: con su cualidad cinemática, su manejo del detalle y la profundidad, y esa extraña y atmosférica tonalidad poco saturada de sus colores... En fin, es magnífica, pero no quiero deshacerme en adjetivos favorables ni abundar en los detalles técnicos o de realización de la novela. Todo ello, claro, contribuye a su fama, pero lo que sin duda ha llamado más la atención sobre ella es su espíritu de rebeldía.


La novela plantea explícitamente una oposición entre fascismo y anarquismo, es decir, los polos diametralmente opuestos del espectro político. El Estado dirigido por Adam Susan (el Líder) y su partido Norsefire, son completamente fascistas, con lo peor de estos regímenes: utiliza la tecnología para vigilar y oprimir a su pueblo, persigue y extermina a las minorías (negros, asiáticos, homosexuales, judíos, comunistas o subversivos en general), exalta el chauvinismo y el sexismo, y censura y destruye libros y todo material cuyo contenido no esté aprobado por su ideología, que es la única que puede expresarse.

V, por su parte, tiene las características de todo superhéroe: es inteligente hasta la genialidad, posee habilidades físicas extraordinarias y hasta tiene una guarida secreta. Lo que lo hace diferente es que él es anarquista y quiere derribar al sistema fascista, y para ello recurre a métodos indiscutiblemente violentos como el asesinato, el sabotaje y el terrorismo. V había sido prisionero en un campo de concentración del gobierno (aunque nunca se sabe el porqué) donde fue sujeto de experimentos horribles. La venganza, la vendetta de V va primero contra todos aquellos que formaron parte del campo de concentración, y después en contra de todo el sistema.

Es cierto que Norsefire había surgido del caos consecuencia de la guerra que azotó al mundo. El gobierno fascista trajo orden, paz y justicia, cuando sin autoridades ni leyes la gente se robaba y mataban en las calles, habiendo descendido al salvajismo. Pero el costo del orden es demasiado alto: el exterminio de las diferencias, la pérdida de la libertad y de la privacidad, la carencia, el abuso de poder y la corrupción... Para V esta justicia del poderoso no es tal, es sólo un sinsentido. Sin libertad, nada de lo "logrado" por el gobierno fascista tiene validez y antes prefiere retornar al caos que continuar viviendo seguro en esa prisión.



V no pretende gobernar, o siquiera dirigir la construcción del nuevo orden que seguiría a la destrucción del anterior. Lo único que le interesa es dejar al Estado fascista en ruinas, para que la gente en libertad elija su propio destino. Está consciente de que con el vacío de poder vendrá una etapa de caos y violencia descontrolada, pero él explica la diferencia fundamental entre caos y anarquía: la anarquía no significa ausencia de orden, sino ausencia de líderes; es el orden verdadero emanado de la libre voluntad de todos los individuos.



El caos que sigue a la destrucción del poder es inevitable, y será más grande cuanto mayor haya sido la opresión en la que vivía la gente. Lo que V señala, sin embargo, es que ese caos es hijo mismo de la tiranía, no de la libertad. Las personas acostumbradas a vivir bajo la opresión tienden a volverse rencorosas y egoístas; cuando la bota que oprime se debilita, el que fuera un súbdito obediente se convierte en un feroz destructor (recuérdese a las turbas iracundas e incoherentes de la Revolución Francesa).



Claro, V también sabe muy bien que en ese nuevo orden él mismo no podría existir. Él es un monstruo, engendrado por el mismo Estado fascita al que busca derribar. V es una fuerza de la destrucción y una vez lograda su misión, él mismo debe desaparecer, para que la reconstrucción sea posible. Por eso mismo se deja morir a manos del inspector Finch, a quien observa desde hace tiempo y del que sabe que es un buen hombre. También sabe que Finch sostenía una relación sentimental con la doctora Delia Surridge, a quien V mata por haber sido parte del campo de concentración. Delia no era una mala persona, pero tenía que "purgar sus pecados" y por ello es la única a la V diera una muerte digna y sin dolor. V sabe que Finch ahora tiene derecho a su propia venganza, y por ello lo escoge como su "ángel de la muerte". Al morir V a manos de Finch, el ciclo de venganzas se cierra y el arma de destrucción queda destruida.



Por lo mismo entrena a Evey (E-V) como su sucesora, para que ella pueda contribuir a crear un mundo mejor en el que no existan monstruos como Norsefire, ni como el mismo V. Claro, ella adopta la imagen del vengador enmascarado, pero ya no como un arma destructora, sino como un símbolo y como una ayuda para la nueva sociedad que resurgirá de las ruinas. Eso sí, cuando la novela termina, aún no vemos la consecución de esa utopía anarquista, sólo que la posibilidad queda abierta para que las personas elijan su camino.

El lector también tiene libertad total de elegir; Moore mismo ha declarado que no pretendía adoctrinar sino plantear dilemas dignos de reflexionarse, y quería dejarle al público la posibilidad de llegar a sus propias conclusiones, entre las cuales bien cabe considerar que V era un psicópata sin escrúpulos que al final hizo mucho más daño que bien. Con todo, a pesar de las declaraciones extradiegéticas que Moore pudiera hacer, leyendo el cómic está clarísimo que sus simpatías están con V.



Ahora bien, toda esta dicotomía fascismo versus anarquía resulta muy llamativa para muchos de nosotros sin necesidad de ser anarquistas o de enfrentar el fascismo como tal, puesto que se puede extender y ampliar como una oposición de autoritarismo y dominación versus rebeldía y libertad. Es justo esta interpretación más amplia lo que hace la película.

Y hablando de la película...


V FOR VENDETTA
(Reino Unido, 2006)
Dir: James McTeigue
Con: Hugo Weaving, Natalie Portman, John Hurt y Stephen Fry
Escrita por: Andy y Lana Wachowski

Como dije antes, la adaptación fílmica de V for Vendetta es una de mis cintas favoritas de todos los tiempos. Pero, y entendiblemente, los fans más puristas del cómic la han vilipendiado mucho. Eso incluye al autor Alan Moore. Pero hay que tener en cuenta dos cosas: 1. Moore es un mamón. 2. Está emputado, y con razón, por lo que Hollywood hizo con The League of Extraordinary Gentlemen y From Hell. David Lloyd, por el contrario, elogió la película. Quiero hacer una breve defensa de la cinta, al tiempo que la comparo con el cómic.

Ciertamente la no es tan rica ni compleja como la novela gráfica. Dicho llanamente, no es tan buena como el cómic, y no dudo en aceptarlo. Eso siempre será así con adaptaciones cinematográficas (a menos que el libro sea mediocre y el director sea un genio, como Hitchcock con Psycho o Kubrick con The Shining, pero éste no es el caso). Sin embargo, aún así tiene muchas virtudes muy notables.



Creo que la primera de ellas es que, a pesar de que obviamente, por cuestiones de duración, tiene que eliminar personajes, episodios y subtramas, la película sigue bastante fielmente a la novela gráfica. Más importante aún: a diferencia de otras adaptaciones fílmicas de materiales anteriores, V for Vendetta está tan bien estructurada y narrada que funciona a la perfección por sí misma y nunca se siente que queden agujeros argumentales o detalles importantes no explicados. Ello requiere que la cinta sea algo más que un resumen del cómic, se necesitó verdadera creatividad para lograrlo (creo que como película es mucho mejor que Watchmen, que es simplemente el cómic filmado).

Quizá lo más controvertido de la película sean los cambios que se permite hacer con respecto a la novela. De entrada, el contenido anarquista que es tan explícito en el cómic, en la versión cinematográfica está solamente sugerido (que no ausente; si se fijan bien, allí está). Siempre es un placer ver actuar a John Hurt y me encantó su caricatura hitleriana para interpretar al Líder (aquí llamado Sutler, en vez de Susan), pero el personaje en el cómic es mucho más interesante que sólo un tipo malo: es un fascista orgulloso y tiene sus razones para serlo. Y claro, no está exenta de momentos cutres, como la escena inicial, que deja a Guy Fawkes como un héroe romántico, algo totalmente alejado del sentido del cómic.



Pero a cambio tenemos que algunos de los mejores momentos de la novela gráfica están magistralmente realizados en la pantalla grande: el asesinato del obispo, la muerte de Delia Surridge, sus recuerdos sobre el campo de concentración, la tortura y renacimiento de Evey, la historia de Valery... Y la verdad Hugo Weaving es per-fec-to como V.

También añade algunos otros elementos. Me encantó que la película favorita de V fuera El Conde de Montecristo, la historia de venganza por excelencia. Me gustó la Overtura de 1812 como tema musical. Algunas frases que el filme se inventa casan tan bien con el personaje que de no ser porque acabo de volver a releer el cómic me habría quedado con la idea de que de ahí venían. Como la primera cita que adorna esta entrada, u otras como "La violencia tiene sus usos..." y "Robar implica propiedad...", y claro, la verborrea que se echa V cuando se presenta ante Evey en la que verbaliza con varios vocablos que inician con V: "The only veredict is vengeance".



El cambio más radical que hace la película es adaptar la historia de V a nuestros tiempos. En un contexto de Guerra Fría era más plausible que un desastre nuclear generara un caos total, el campo perfecto para que surgiera el totalitarismo. Pero el mismo Alan Moore admite en la introducción a la primera edición compilatoria de V for Vendetta que fue ingenuo de su parte pensar, a principios de los 80, que sería necesaria una guerra nuclear para que se instaure una dictadura fascista en Inglaterra. En la segunda mitad de la década, cuando Moore escribió la introducción, el país estaba regido por el gobierno ultraconservador de Margaret Tatcher (y del otro lado del Atlántico, Ronald Reagan; fueron días feos), el cual seriamente pensaba en medidas como campos de concentración para enfermos de sida y la erradicación de la homosexualidad incluso como concepto.

Como Moore, los creadores de la película se dieron cuenta de que un grupo de ultraderecha que aprovechaba una serie de crisis (bastante menos apocalíptica que una guerra global) y llegaba al poder usando la manipulación, la demagogia y el miedo, era bastante más creíble y afín a nuestros tiempos. Así, vemos a un gobierno totalitario que se basa tanto en la manipulación sutil como en el uso de la fuerza, surgido de una planeación maquiavélica y perversa, más que del colapso del orden anterior. Todo ello apela más y mejor a las nuevas generaciones que el escenario original ideado por Moore y Lloyd. El discurso de V en la película es distinto del que hace en el cómic, pero la idea es más o menos la misma (somos nosotros quienes elegimos a nuestros tiranos) y el efecto que causa en quien lo escucha es igualmente emotivo:



Una cosa más, el final, también muy diferente al del cómic, me gusta mucho: con toda la gente con sus máscaras, unidos contra la tiranía y dispuestos a tomar las riendas de sus propios destinos. Es ciertamente mucho más idealista que el original, pero a la vez más positivo e inspirador. Finalmente, no podemos ignorar que mientras el cómic permaneció desconocido durante años para el gran público, admirado sólo por comiqueros conocedores, la película fue la que catapultó los mensajes y símbolos del V for Vendetta a la popularidad, lo que le ha permitido influir en la iconografía de la lucha social contemporánea.


Como dije antes, no es necesario siquiera ser anarquista o estar enfrentando un gobierno totalitario, ni ser partidario de los métodos de V (ni mucho menos ser seguidor de Guy fawkes), para sentir que el mensaje del V for Vendetta le llega a uno, puesto que esa oposición de autoritarismo y dominación versus rebeldía y libertad puede encontrarse en diversos aspectos de la vida humana en sociedad.

Mientras existan diversos poderes fácticos (y esto va desde dictaduras descaradas que anulan abiertamente las libertades civiles, hasta corporaciones que cabildean y presionan a los gobiernos socavando el poder de decisión de los ciudadanos) que afectan las vidas de los individuos y limitan sus posibilidades para desarrollarse, sin que éstos puedan hacer nada al respecto, habrá quien comprenda la lucha de V en contra del gobierno de Norsefire. Y, añado, sobre todo cuando se es de un país de América Latina, donde en tiempos muy recientes los gobiernos han actuado en contra de sus ciudadanos con censura, persecución, desapariciones forzadas, torturas y asesinatos, el mundo imaginado por Moore y Lloyd no parece tan lejano ni tan imaginario. Citas como la siguiente siempre encontrarán eco:



Mientras existan formas diversas de autoritarismo (desde las más evidentes y brutales, hasta las más sutiles) las historias sobre rebelión en contra de la tiranía siempre tendrán un público, y se además las aderezamos con algunos de los elementos más geniales de la cultura pop, es natural que tengan éxito (vean mis respectivas entradas sobre Star Wars y The Matrix). No debe de extrañarnos que tanto el cómic como la película hayan encontrado eco en una generación decepcionada con mucho de la situación actual, y de allí que muchos jóvenes hayan tomado la imagen de V como símbolo de rebeldía (algo de lo que Lloyd y Moore están muy complacidos, por cierto).

Como todo símbolo, depende mucho de quién lo adopta y el uso que se le dé. Obvio que cuando yo lo uso en este blog, no estoy haciendo apología del terrorismo ni del asesinato, ni creo que vivamos en una distopía como la controlada por Norsefire ni que ello amerite el uso de métodos violentos como los que V emplea. Mucho menos que abogue por la restauración de la monarquía católica, no me jodan.

No es que uno idolatre la máscara como fetiche sagrado, ni que tome su ideología totalmente de la película o el cómic (es decir, no dudo que haya bobalicones que lo hagan, pero no es el caso de los más que he conocido), es que V for Vendetta proveyó de símbolos que representaban a la perfección lo que muchos de nosotros hemos sentido, y proporcionó citas que expresaban con precisión cosas que siempre habíamos pensado, pero que no sabíamos cómo articular.

Siempre habrá una parte de la humanidad que se rebele de formas muy diversas contra lo que considera injusticia u opresión, y siempre existirá una fascinación por los símbolos, ya sea para adoptarlos o para satanizarlos. No deja de parecerme fascinante que el símbolo de rebeldía más visto en estos tiempos no sea la efigie del Che, o la clásica A anarquista o el símbolo de Amor y Paz que usaran los hippies, sino la máscara de V, un personaje ficticio creado para un cómic de culto. Como geek de izquierda que soy, eso me hace sonreír. :)

Su seguro servidor en su Galería de las Sombras personal, con su edición de V for Vendetta


Si no lo han hecho, les recomiendo mucho leer la novela gráfica y ver la película; son una parte de la cultura contemporánea de la que no querrán perderse.

Y tampoco se pierdan la próxima entrada en la que hablaré de otro clásico cómic anarquista, menos conocido, pero que también vale la pena revisar. ;)

10 comentarios:

Alvaro Loza dijo...

La peli la vi y me gusto la novela aú no... sabes, me gusta también V invasión extraterrestre escrita y llevada a las series americanas por el mismo tiempo
y explora también un regimen Facista extraterrestre, de hecho hasta los símbolos se basan en la Swastica, y la bella Diana comandante alínigena siempre vestida de roja es muy hitlerezca.

Hace poco la intentaron volver a reponer pero solo tuvo una temporada o 2 porque no gustó como la versión de los 80´s.

Anónimo dijo...

¡Wooow hermano! Excelente análisis. Un honor, de veras. Fíjate que por azares del destino (bueee, ni tan azares) fui a ver la peli sola al cine (no recuerdo si te lo conté). Cuando voy sola al cine, me doy más permiso de expresar mis emociones que cuando voy acompañada. Recuerdo que al final, justo en esa escena, donde todos usan la máscara de V, donde 'todos son V', lloré como perra. Me recordó los mejores tiempos del zapatismo, cuando el sub Marcos era respetado y respetable, y todos en las marchas gritábamos: ¡Todos somos Marcos!, usando un pasamontañas... En fin que, como dice el gran Galeano, la 'utopía' es como el horizonte, tal vez nunca lleguemos a ella pero es lo que nos permite seguir caminando. Un abrazo enorme, y de nuevo, gracias, hermoso regalo. :´)
Nadia

Alexander Strauffon dijo...

Hiciste una buena entrada sobre el tema, te felicito. Y excelente artículo de colección. He querido comprarme tanto de V como de otros.

Alvaro Murga dijo...

V de Vendeta fue mi primera aproximación verdadera a lo que es la anarquia, como concepto político y sociológico. De ahi a leer a Bakunin fue un paso. La película me decepcionó por una parte al alejarse del concepto de anarquía, que como dije fue lo que más me quedó pero igual en su momento me entretuvo y debo admitir tiene momentos simbólicos muy emocionantes, pero bueno, tampoco le puedes exigir demasiado al cine de Hollywood contemporáneo.
Lo que lamento eso sí es como la sociedad moderna no entiende el concepto de anarquía, asociandola al desorden vandálico, que en mi país muchos aprovechan para robar en una fiebre consumista (robar pantallas gigantes durante una protesta, justo ahora que viene el mundial no me parece muy revolucionario). Cierto, asociamos la máscara de V a la lucha contra la opresión, sólo que me gustaría saber que entienden algunos como opresión.
Lo segundo es que no puedo evitar pensar en esa disociasión que hacemos de gobierno y pueblo, como si de dos entes opuestos y separados se trataran, cuando en una democracia sana ambos deben ser uno.(Si, lo sé, esta es una situación ideal, pero así comienzan los cambios, como ideas) Cuando el gobierno teme al pueblo, recurre a la opresión. Cuando el pueblo teme al gobierno, recurre al caos y al desorden. Ambos extremos son nocivos.Pues ambos nacen del temor y eso si que es malo, pues el miedo reduce la inteligencia. Y decisiones motivadas por el miedo no suelen tener buenas consecuencias.

Alvaro Murga dijo...

Oh, y excelente post como siempre. No lo habia dicho, pero lo agrego.

Maik Civeira dijo...

Gracias a todos por sus comentarios! :D

prufrock jerusalem dijo...

Algo que me agrada de tu blog es que me deja muchas cosas diferentes. Esta entrada, por ejemplo, me deja la motivación de hacer también un análisis puntual.

De este tema por ahora solo diré que la película de V for Vendetta es tan adaptación del cómic como la película de Troya (la de Brad Pitt) es una adaptación de La Iliada.

Just Another Girl dijo...

Creo que V de Venganza es por mucho una de las mejores películas que he visto, además se ha convertido en un clásico.

Manuel Montes de Oca Lemus dijo...

El año pasado mi hijo menor, me recomendó tu blog y que te agregara en Facebook y desde esa fecha he sido un asiduo lector de tus post. (¿así se dice?).
Pero por los azares de mi navegación errática en la web. No habia leido tu blog.
Hoy, que mi hijo Luis, esta en casa de vacaciones luego de un año de ausencia por sus estudios. Me comento de nuevo de tu blog. Me anoto el link en la pc y empecé a leerlo. Confirme lo que me decía mi hijo. Lo mucho que me estaba perdiendo.
Empecé con el artículo donde críticas (con justa razón) a tus alumnos de primero de prepa.
Al terminar vi el link a esta reseña y he confirmado lo que mi hijo acertadamente me afirma. Eres un excelente bloguero.

Tu reseña de: V de Venganza me ha dejado con el fuerte deseo de leer la novela gráfica.
¿Que puedo decirte que no te hayan dicho? Excelente pluma.
Seguiré leyendo y comentando.

Ojala que todos los profesores de mi hijo, fueran tan capaces y apasionados en su difícil labor de educar.

A por cierto sólo para aclarar. Mi hijo no es tu alumno, el va a la FES Acatlán en el peligroso estado de México.

Maik Civeira dijo...

Hola, Manuel. Muchas gracias por leer y por tus amables comentarios. Salúdame a tu hijo, y agradécele también. :)

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