jueves, 27 de marzo de 2014

Falacias, Parte II: Eso no tiene sentido



Leer la Introducción
Leer la Parte I

Después de haber repasado por las falacias formales, es tiempo de atacar las falacias informales. No se trata de falacias que gustan de andar en fachas o que no conocen el protocolo, sino fallas en el razonamiento que van más allá de las estructuras formales de la lógica, y en las que simplemente las premisas no soportan la conclusión que plantea quien sostiene el argumento.

En esta ocasión repasaremos algunas formas de llegar a conclusiones que simplemente no tienen sentido.

POST HOC ERGO PROPTER HOC Y CUM HOC ERGO PROPTER HOC




Es la falacia que ya mencionábamos en la introducción. La primera frase significa "después de, por lo tanto debido a" y consiste en creer que si un evento Y sucede después de un evento X, entonces X es la causa de Y. La segunda es muy similar, significa "con esto, por lo tanto debido a esto", y consiste en creer que si un factor X se presenta junto con un factor Y, entonces X es la causa de Y.

Los ejemplos clásicos suelen estar en la pseudociencia y sobre todo en las pseudomedicinas. Tenías una gripe molesta y no se te curaba. Visitaste al homeópata y ¡pum! Se te curó. Debieron haber sido los chochos, ¿no? No necesariamente. Después de todo, no hay que olvidar que las gripas tienen un ciclo natural y que si no se complican en neumonía o algo así, por lo general se curan solas.

Otro ejemplo: vacunaron al bebé de una actriz famosa, y al crecer este niño se le detectó autismo. Como desarrolló autismo después de la vacuna, ésta debe ser la causa del autismo. Pues no, en realidad. La vacuna es sólo uno de muchos factores, y no podemos concluir que una cosa es resultado de la otra sólo porque una sucedió antes y otra después. O el caso de unos muchachos mataron a un montón de condiscípulos y maestros en una escuela. Ellos escuchaban música de Marilyn Manson y jugaban videojuegos violentos. Conclusión: Marilyn Manson y los videojuegos violentos te vuelven loco y te hacen matar gente. Todos los anteriores serían ejemplos de falacias post hoc.



O para casos de cum hoc vean las conclusiones a las que suele saltar la gente cuando nota que un factor X se presenta junto a un factor Y. Mi ejemplo favorito data de la Edad Media, de la peste negra, para ser exactos. Algunos pre-médicos medievales notaron que los pacientes con la peste no tenían pulgas, mientras que las personas sanas estaban infestadas de pulgas. La conclusión: ¡las pulgas curan la peste! La solución: ¡echémosle pulgas a los enfermos! Dejándose llevar por el cum hoc, confundieron la causa con el efecto: eran las pulgas las que evitaban a los enfermos.  

Como vimos cuando hablamos de nuestras Debilidad mentales, tenemos la necesidad de encontrar un orden al aparentemente caótico mundo que nos rodea, y por ello buscamos patrones de causas y consecuencias en lo que observamos. Muchos ejemplos los dan las teorías de la conspiración. Resulta que hubo una reunión del G20 antes de un atentado terrorista en una ciudad europea. El conspiranoico clásico asumirá que el atentado fue planeado en esa reunión del G20.

En realidad X y Y podrían venir juntos debido a que ambos son consecuencia de una misma causa. O podrían estar allí por una total coincidencia. Para establecer una relación de causalidad entre una cosa y la otra son necesarios estudios rigurosos. Los mismos estudios que han dejado muy bien establecida la relación entre el hábito de fumar tabaco y el desarrollo del cáncer pulmonar, o entre la acumulación de CO2 en la atmósfera y el aumento de la temperatura global promedio. De la misma manera, no se ha demostrado relación alguna entre las vacunas y el autismo.

Como siempre, recuérdese que para detectar una falacia hay que fijarse en si la relación entre X y Y es relevante. Además no podemos hacer rigurosos estudios científicos cada vez que tengamos que actuar en nuestras vidas, pues no sería práctico. Si después de que de que te diste un golpe en la rodilla tienes problemas para caminar, es sensato asumir que una cosa llevó a la otra (pero de todos modos consulta a un médico, pues nunca se sabe).

GENERALIZACIÓN PRECIPITADA




En nuestro Rápido curso de lógica práctica hablamos del razonamiento inductivo y las formas en las que podemos llegar a conclusiones generales a partir de información particular. Hemos de recordar que tal es el objetivo de las ciencias factuales: establecer principios generales. Pero en nuestra búsqueda de estos principios a menudo caemos en pensamientos y argumentaciones falaces. La generalización precipitada, que consiste en creer que se está haciendo un razonamiento inductivo cuando en realidad no se dispone de la información suficiente como para concluir.

Por ejemplo, no sería muy propio de un científico concluir que todos los dinosaurios son enormes después de haber revisado unos cuantos fósiles. Y tampoco sería muy sensato por parte de cualquier persona asumir que todos los abogados son tramposos después de haber tenido algunas cuantas malas experiencias con miembros de este gremio. O que si te roba un gitano, asumas que todos los gitanos son ladrones, o peor aún, que son ladrones porque son gitanos.


A menudo el problema es que la muestra no es lo suficientemente amplia como para ser representativa o relevante

Ejemplos de generalización precipitada los encontramos más arriba, cuando hablamos del post hoc y del cum hoc. Sucede que no sólo cometemos un error al pensar que X es la causa de Y porque sucedió antes o porque se presentaron simultáneamente, sino que además generalizamos al considerar que, puesto que en alguna ocasión concluimos que X es la causa de Y, por tanto podemos concluir que X siempre tendrá por consecuencia Y, o que Y siempre será consecuencia de X. 

Sobre todo, generalizamos precipitadamente al pensar que nuestras anécdotas personales aplican para toda la generalidad. A esto se le llama concluir con base en evidencias anecdóticas. Lo vimos con el caso del homeópata allá arriba, y es un clásico en las pseudomedicinas: el "a mí me funciona". Me dieron un remedio naturista y me empecé a sentir mejor. Fui con el acupunturista y se me quitó el dolor de espalda. Le prendí una veladora a San Judas y se me pasó la gripe.

Es difícil que le digan a uno que su experiencia personal no significa gran cosa. Claro, significa todo para uno, sus sentimientos, el significado de la vida y así, pero no sirve como evidencia para concluir sobre aspectos generales y en investigaciones serias simplemente no tiene cabida. No, el que a ti te haya funcionado la acupuntura no significa que funcione. De entrada porque allí ya caemos en un post hoc, sin tener en cuenta que la "cura" bien pudo haberse dado solita, o ser el resultado de un efecto placebo. Después de todo, la gente sólo va a curarse con la "medicina alternativa" (alternativa a la que sí funciona, se entiende) cuando se trata de molestias menores que se curan solitas o que van y vienen sin causar mayor problema. Cuando necesitan una apendisecotmía o una operación a corazón abierto, nadie va con el homeópata.




Más importante aún, como decíamos, las relaciones de causa y efecto sólo pueden ser establecidas mediante estudios muy rigurosos. Ante numerosos estudios que indican que la homeopatía no sirve para nada, la anécdota de tu tía Chonita que se curó del hipo no tiene importancia alguna. Es feo decirlo, se siente como actitud arrogante, despectiva y elitista que denuesta todo lo que pueda decir el vulgo en beneficio de lo que dicen las autoridades científicas. Pero no se trata de lo que diga ex cathedra el hombre de bata blanca, sino de los resultados que arrojan los análisis estadísticos y las evidencias. La gente se resiste, naturalmente, sobre todo si los resultados de un estudio estadístico contradice su experiencia personal.

Un ejemplo muy común de esta falacia está en relación con la frase trillada de "los pobres son pobres porque quieren, porque no trabajan; en cambio los ricos lo han logrado debido a su esfuerzo". Para sostener esta idea, citan casos de gente que empezó desde abajo "el amigo de mi suegro era muy pobre, pero se la pasó trabajando y trabajando, y ahora tiene una empresa muy próspera". Conclusión: el sistema es fundamentalmente justo, quien quiera puede hacerse rico y quien no lo hace es por huevón. Pero esa conclusión proviene de algunas evidencias anecdóticas, o sea, que no son evidencias en lo absoluto. 

En cambio, los estudios estadísticos nos dicen que existe una fuerte correlación entre el ingreso de los padres y lo que llegarán a ganar los hijos cuando estén en edad laboral. Más aún: en sociedades con mayor desigualdad económica, esa correlación se hace aún más determinante. O sea que no, esos casos de "mucha gente" (¿cuánta? ¿diez? ¿veinte?) que ha salido de la pobreza trabajando duro no dejan de ser excepcionales y no cuentan como prueba de que la gente es pobre sólo porque no trabaja lo suficiente o rica sólo porque lo merece: los estudios estadísticos demuestran que los factores del entorno social tienen mucho peso.



En fin, mucha gente usa las evidencias anecdóticas como si fueran pruebas reales. Lo sé porque a mí me pasa muy seguido U.U

Una persona avispada se pregunta si realmente dispone de información suficiente para llegar a una conclusión. Desde luego, es impráctico esperar a tener análisis estadísticos y estudios científicos antes de tomar cada singular decisión en nuestra vida cotidiana; en esos caso no tenemos de otra más que basarnos en nuestra experiencia y sentido común. Pero conviene recordar que existen estas falacias antes de formarnos una opinión en asuntos que definitiviamente requieren de esos análisis estadísticos y estudios basados en evidencias, desde la salud humana hasta la economía.

RAZONAMIENTO CIRCULAR

Ésta es una de las falacias más divertidas. Se da cuando una persona utiliza la misma conclusión a la que quiere llegar como evidencia de las premisas o de la conclusión misma. El ejemplo más común es el siguiente:

Dios existe porque lo dice la Biblia, y la Biblia dice la verdad porque es la palabra de Dios.

¡Tadá! Jaque mate, ateos. Claro, este tipo de razonamiento falso por lo general no es planteado de una forma tan obvia. Por lo general, se dice este tipo de cosas:

Jesús obró milagros, demostrando ser el hijo de Dios. Por lo tanto, el cristianismo es la fe verdadera, y la Biblia como testamento del Dios auténtico, es el libro en el que debemos confiar. Es el relato del Génesis, y no tontería evolucionistas, lo que merece nuestra confianza absoluta.

Debemos creer en la Biblia porque es el libro de la fe verdadera. Sabemos que el cristianismo es la fe verdadera porque Jesús demostró ser hijo de Dios al hacer milagros. Sabemos que Jesús hizo milagros porque... ¡Lo dice la Biblia!




Las teorías de la conspiración se racionalizan a menudo en forma de argumentos circulares:

Mimí: ¡Los Illuminati controlan el mundo!
Momó: ¿De veras? ¿Cómo sabes?
Mimí: Por las cosas que suceden, las guerras, las crisis, los atentados...
Momó: ¿Y cómo sabes que ésas son cosas que hacen los Illuminati?
Mimí: Porque son cosas que les convienen a los Illuminati que pasen.
Momó: ¿Por qué crees que a los Illuminati les convendrían que pasaran?
Mimí: Porque son cosas que le convendrían a los que gobiernan el mundo, y los Illuminati gobiernan el mundo.

¡Cuidado! ¡Algunos magufos quieren hacer pasar ciertos argumentos como si fueran razonamiento circular! Los creacionistas con frecuencia dicen que los científicos conocen la edad de los fósiles basándose en el estrato geológico en el que se encuentran, y que conocen la edad del estrato geológico, basándose en los fósiles que se encuentran en él.

Si los científicos realmente hicieran eso, sería sin duda un despropósito. Pero no es así como lo hacen. De hecho los geólogos tienen sus métodos de datación para calcular la edad de un estrato y los paleontólogos tienen sus métodos para datar fósiles. Lo que hacen los creacionistas, que son de los campeones de la falacia más desvergonzados del mundo, es un hombre de paja, otra falacia que veremos más adelante, y que consiste en atacar no las ideas del oponente, sino versiones caricaturizadas de éstas.

AD IGNORANTIAM

Ésta falacia es de las más monas. El argumento desde la ignorancia nos dice que: 


A) No sabemos algo,  
B) Por tanto, lo que a mí me dé la puta gana.

Quizá la forma más común de esta falacia sea una que ya han escuchado muchas veces: "Debido a que no se puede comprobar que Dios no existe, debe existir" o "Que no haya pruebas de que Dios no exista, no significa que no exista". Pero el caso es que no se puede comprobar un negativo. No puedes comprobar que los unicornios no existen. No puedes comprobar que el universo no fue creado hace sólo 5 minutos y que todo lo que recuerdas no son más que datos insertados en tu memoria al momento de la creación, o sea hace 5 minutos. No se puede comprobar que una cosa X no existió o que un suceso Y nunca pasó. Lo que se puede es llegar a la conclusión de que no existen pruebas de X o de Y, o descartar como inválidas las que se presenten como pruebas (como hemos hecho analizando argumentos falaces).

Richard Dawkins lo plantea de la siguiente manera: la teteta espacial. Imagina que hay una tetera girando alrededor del sol. Está muy lejos y es muy pequeña como para ser detectada por ningún instrumento que tengamos, así que no la vemos. No sabemos si hay o no una tetera espacial, así que ¿por qué suponer que no la hay? Excepto que eso no tiene sentido en lo absoluto. Bueno, a lo mejor sí existe la jodida tetera, ¿pero a quién le importa? ¿Por qué habría de creer en cualquier cosa que se te ocurra, sólo porque no sé lo que está ahí?



Una forma en la que se manifiesta esta falacia en las diversas formas de magufería y pseudociencia, cuando dicen:

¡Es que la ciencia no lo sabe todo!

Pos no. Ni lo hará. Pero aunque no dispongamos de una explicación científica para un fenómeno tal, eso no significa que esa explicación sea el ente sobrenatural que te imagines. Antes la gente no sabía por qué llovía, y asumía que era la voluntad de Zeus. O no sabía por qué se daban los cambios de estaciones y asumían que era Ishtar que volvía a la tierra desde el inframundo. Sus conclusiones son tan coherentes como las de quien hoy en día asume que si algo no lo puede explicar la ciencia, debe tratarse de un asunto sobrenatural.

De cualquier forma, a veces no es "la ciencia" la que no sabe las cosas, sino tú. O sea, no porque no supiste qué era ese objeto inusual que viste en el cielo, y el astrónomo al que consultaste (y que no lo vio) no sabe qué decirte, ya por eso debes concluir que era una nave especial con visitantes de otro planeta. O que si no sabes por qué razón a tu gato le da por quedarse mirando de fijo a espacios vacíos, debas saltar a la conclusión de que el minio ve fantasmas en tu casa. Como los infames Ghost Hunters, cuyo principio básico es que si no pueden encontrar explicaciones científicas (como en la media hora durante la que "investigan") a los fenómenos que encuentran, entonces deben tener causas sobrenaturales, en específico, fantasmas, (como los que te están observando detrás de tu hombro derecho mientras lees esto... ¡no voltees!).



Argumentar desde la ignorancia es una de las cosas más tontas que uno puede hacer. Evítalo.

HIPÓTESIS AD HOC

Muy relacionados con el razonamiento circular y con la falacia ad ignorantiam, está la hipótesis ad hoc. Ésas son hipótesis o suposiciones que caen de perlas porque explican con mucha conveniencia algún fenómeno. El problema es que estas hipótesis no pueden ser comprobadas ni refutadas. No porque hagan falta recursos o los instrumentos necesarios para comprobarla; en la historia de la ciencia en ocasiones han surgido hipótesis que no pudieron comprobarse en su momento, sino mucho después, cuando se hubieron desarrollado los instrumentos para hacerlo. Las hipótesis ad hoc, en cambio, son por su misma naturaleza incomprobables. Además, suelen usarse en montón, proponiéndose como explicaciones incomprobables sobre por qué algunas afirmaciones no pueden ser comprobadas.

Aquí viene mi ejemplo favorito de Carl Sagan: el dragón en el garaje:

Pipo: Tengo un dragón en mi garaje.
Pope: ¿De veras? ¡Muéstramelo!
Pipo: No puedo, es invisible.
Pope: Bueno, vamos a tocarlo.
Pipo: No se puede, es intangible.
Pope: ¿Podemos medir su calor con un visor térmico?
Pipo: No, no produce calor.
Pope: Supongo que tampoco podemos escucharlo.
Pipo: No, no hace ruido.


Entonces el primer tipín tiene una afirmación que no puede comprobar. Para explicar por qué no la puede comprobar, ofrece hipótesis que son en sí mismas incomprobables. En realidad, después de todo el choro mareador que se propuso para explicar por qué no hay pruebas del dragón del garaje, nos quedamos iguales: para efectos prácticos, no existe dragón en el garaje. Veamos otro ejemplo:

¡El gobierno oculta las evidencias de que los extraterrestres nos visitan! Por eso no hay pruebas, ¿te das cuenta?

O sea, para justificarse el porqué no tienen pruebas de que su teoría de la conspiración es real, requieren que admitamos que su teoría de las conspiración es real (por eso les decía que se relacionaba muy a menudo con el razonamiento circular).

Las pseudociencias recurren a las hipótesis ad hoc para justificar el por qué no funcionan o por qué no pueden ser comprobadas. Si fuiste con un curandero y tu mal no se alivió, quizá te diga que no tuviste suficiente fe. Algún partidario de la ley de la atracción te dirá que si no obtuviste lo que deseabas fue porque no lo quisiste con suficiente fuerza. Son explicaciones ad hoc, por supuesto, porque para empezar la fe y el deseo son experiencias subjetivas, y no se puede medir cuánta fe tiene una persona ni con cuánta fuerza está deseando algo. Mucho menos se puede establecer una correlación para saber exactamente cuánta fe o deseo se necesita para que se obtenga el resultado deseado.

Charlatanes como los del ejemplo anterior no pueden comprobar nada, pero como tampoco se les puede refutar, por la misma naturaleza de sus afirmaciones, se cuelgan de la falacia ad ignorantiam, para protegerse de toda crítica. Por ejemplo, Gavin Menzies propuso la idea de que América fue descubierta por los chinos antes que Colón. Cuando se le pregunta por qué entonces los chinos, un pueblo altamente letrado y escrupuloso para el registro de sus acontecimientos importantes, no tiene ningún documento que hable de ese viaje, Menzies responde que esos documentos debieron haber sido destruidos. Algo que no podemos comprobar para explicar algo que no podemos comprobar.




¡Cuidado! Los creacionistas suelen atacar a la evolución de ser un conjunto de hipótesis ad hoc. Esto es una falsedad (los creacionistas son gente muy tramposa). No es éste el espacio para discutirlas, pero en realidad tanto el hecho de que los seres vivos evolucionan y los mecanismos por los cuales lo hacen están más que comprobados (y las hipótesis aún no comprobadas son susceptibles de serlo).

La hipótesis ad hoc por excelencia es, desde luego, Dios. La idea de un Dios creador cuya voluntad dio origen al universo y sus leyes es una forma de explicarnos por qué las cosas existen y son como son. Aunque, desde luego, esta explicación no explica nada. Los creacionistas suelen decir que si los chimpancés y los seres humanos son 99% genéticamente iguales, no se debe a la evolución (una explicación demostrable), sino simplemente que Dios así lo quiso (algo que no podemos demostrar ni refutar). Ante la incongruencia de tener un Dios omnipotente y bondadoso por un lado, y un mundo de sufrimiento y crueldad por otro, la explicación ad hoc es que Dios nos deja libres, o sea que no interviene porque decide no hacerlo. Al señalamiento de que ocurren tantas desgracias en la vida humana se responde que los motivos de Dios son misteriosos. Como no podemos comprobar que Dios existe, y mucho menos podemos comprobar cuáles son sus intenciones, tales explicaciones son irrefutables, pero también son inútiles.

No puedes comprobar que el mundo NO fue creado por el Monstruo Espagueti Volador

Lo mismo se aplica para cualquier fuerza sobrenatural con la que pretendan explicarse los fenómenos del mundo real, como la ley de la atracción o el karma. En una ocasión discutí con una colega literata al respecto, pues ella estaba cree en el karma, la noción oriental de que hay una fuerza cósmica que recompensa las buenas acciones y castiga las malas. Su primer argumento fue señalar que la creencia en el karma es muy antigua (falacia ad antiquitatem, que es concluir que una creencia es verdadera sólo porque es muy antiguo; la veremos más adelante).

Yo le cuestioné cómo podía creer en un mundo regido por el karma cuando en la historia reciente de la humanidad habían ocurrido atrocidades como el Holocausto nazi, en el que 6 millones de personas, entre ellas muchos niños, habían sido masacradas sistemáticamente. Ella dijo que no sabemos si todas esas personas en su otra vida cometieron crímenes ellas mismas. ¡Combo breaker!  Fuera de la repugnancia moral que me causó esta respuesta, su falta de lógica es evidente: Su explicación para algo que no se podía comprobar (la idea del karma, que no es compatible con las injusticias de la vida) era otra cosa que no se podía comprobar (asumir que la reencarnación es real y que en su vida pasada estas personas cometieron crímenes). Son hipótesis ad hoc sobre hipótesis ad hoc para explicar porqué una explicación que no explica nada no puede ser demostrada. La epítome del malabarismo mental.

Ante todas estas confusiones, es conveniente recordar el principio conocido como la Navaja de Occam, llamada así en honor al filósofo medieval William de Occam. Ésta nos dice que la explicación más sencilla es la más probable. Por "sencilla" no queremos decir "facilota", sino la que requiere de menos supuestos desconocidos o incomprobables para explicarse. ¿Asumimos que existe una fuerza cósmica que reparte justicia, asumiendo también toda una cadena de cosas que no sabemos ni podemos comprobar? ¿O simplemente asumimos que no existe tal fuerza cósmica?

TRANSFERIR LA CARGA DE LA EVIDENCIA

Este último es uno de los ardides más tramposos de los que un sofista puede echar mano. Consiste en "echarle el muerto" a otra persona, en "pasarle la bola", en hacerla responsable de algo que debería ser responsabilidad de uno mismo: comprobar lo que se dice. Como veremos, esta artimaña está muy relacionada con la falacia ad ignorantiam y con las hipótesis ad hoc

Veamos:

Tito: Yo creo que los extraterrestres gobiernan el mundo.
Tata: No manches, ¿qué tontería es esa?
Tito: ¿Ah, no me crees? Pues demuestra lo contrario.
Tata: ¿Qué? Pero yo no puedo...
Tito: Ahí está, si no puedes demostrar lo contrario, es que yo digo la verdad.

Hay muchos ejemplos de esto en las pseudociencias y la magufería. Los charlatanes a menudo retan a que se les demuestre que sus afirmaciones NO son ciertas. Es una forma cómoda de escudarse y no tener que comprobar ellos mismos lo que dicen. Ante ello, siempre es bueno seguir la máxima del gran Carl Sagan: "Afirmaciones extraordinarias requieren evidencias extraordinarias". Es decir, que quien asegura algo es quien tiene la responsabilidad de demostrarlo, y no quien lo pone en duda, sobre todo si tales afirmaciones son de naturaleza extraordinaria, por ejemplo cuando contradicen lo que se sabe.



En la historia de la ciencia, por supuesto, ha habido afirmaciones extraordinarias, en forma de hipótesis o teoría, que contradecían el paradigma establecido en ese entonces. Los científicos de la época hicieron bien al mostrarse escépticos ante tales ideas novedosas, porque de hecho hay mucha basura y no todos los charlatanes que proponen algo nuevo resultan ser Galileo. Cuando la hipótesis queda demostrada, ésta pasa a formar parte del conocimiento científico establecido. Pero los charlatanes, tales como astrólogos, psíquicos o pseudomédicos llevan décadas, a veces siglos haciendo afirmaciones extraordinarias, pero sin poder demostrar nada, y además tienen el descaro de exigirle a los otros que se tomen el trabajo de probar lo contrario.

En una ocasión un amigo compartía un texto que reseñaba un libro en el que se aludía a la supuesta homosexualidad reprimida de Hitler. Como nerd de la Segunda Guerra Mundial que soy, le hice notar que no había pruebas sobre esa supuesta homosexualidad reprimida, y que se trataba de puras especulaciones (hipótesis ad hoc, pues). Mi amigo pareció indignarse y me exigió que yo le demostrara que Hitler no era homosexual. Al principio traté de explicarle que no es así como funciona la cosa, pero mejor lo dejé por la paz.

Esto equivale a decir:
"El gobierno no ha demostrado que el chupacabras no esté alimentándose de animales que no hemos encontrado"

"Momento, Ego, ¿qué hay de la presunción de inocencia? Uno es inocente hasta que se demuestre lo contrario, ¿no? ¿No sería eso una falacia de transferir la carga de la evidencia?" En lo absoluto. El principio de presunción de la inocencia exige que quien acusa a alguien de cometer un delito, presente las pruebas de que dicho delito fue cometido. Es decir, que quien asegura que algo pasó, sea quien demuestre ese algo. Si no se demuestra la existencia de la culpa, se asume que no hay tal. Como la inocencia consiste en la ausencia de culpa, no se puede pedir que se demuestre la inocencia (aunque sí se pueden presentar evidencias que contrarresten lo que se presenta como evidencias de la culpa, como demostrar que el acusado estaba en otro lugar al momento de cometerse el delito). Siguiendo esta lógica, los aliens que gobiernan el mundo son inocentes de existir hasta que se demuestre lo contrario, es decir, que los aliens existen y que gobiernan el mundo.

Muy bien, eso sería todo por hoy. Ahora disponemos de mejores herramientas para llegar más fácilmente a las conclusiones. No se pierdan la próxima entrada para seguir fortaleciendo nuestra razón.

Parte III: ¿Ah, sí? ¿Quién dice?
Parte IV: Confundir la gimnasia con la magnesia
Parte V: Simplemente hacer trampa

6 comentarios:

Alexander Strauffon dijo...

Muy buena entrada, al igual que la anterior. Me agradó que hicieras mención del caso de Columbine y la forma en que los razonamientos huecos y búsqueda de chivos expiatorios les llevó a culpar a Marilyn Manson, a los videojuegos violentos, a todo menos aquello que surgiera como causa real luego de una escrupulosa investigación (la cual arrojaría no una causa, obvio, sino un conjunto de factores que detonaron en el lamentable hecho)

Ésta en particular es para compartir con los religiosos que practican y "creen" de forma ortodoxa sin adecuarse a tiempos actuales. Te aseguro que la compartiré.

Mariana dijo...

cuando mencionaste lo de que la correlación y la causa no son lo mismo me acordé de jenny mccarthy y los pendejos antivaxxers que predican la "maldad" de las vacunas y bla bla bla...

(es cierto que a veces las vacunas producen reacciones alérgicas y más que ayudar empeoran al enfermo, pero...¿decir que causan autismo y dejar a los niños expuestos ante cualquier enfermedad? creo que jenny mccarthy y sus cuates deben ordenar sus prioridades)

saludos Maestro :]

Alvaro Murga dijo...

Ego, un gusto leer nuevamente tus post desues de una asuncia. Algunos me han hecho repensar ciertas cosas pero estos sobre falacias los encuentro muy entretenidos y educativos.
Solo una pequeña acotación: el concepto de la tetera fue una idea original de Bertrand Russell, quien argumentaba lo mismo que Dawkins, agregando que despues de cierto tiempo nacería una religión en torno a la hipotética tetera.

Maik Civeira dijo...

Muchas gracias por sus comentarios. Y gracias por la aclaración Álvaro.

miss fatima dijo...

Es Dr.EBHOSE usted puede email él si necesita su ayuda en su relación,
prometen you.Your problemas se resuelven de inmediato. Después de estar en
relación con él durante siete años , él me dejó , yo hice todo
posible traerlo de vuelta atrás, pero todo fue en vano . Yo quería que él la espalda
por el amor que siento por él, le suplicó , pero él se negó hasta que
explicado mi problema con alguien en línea y ella me sugirió que debería
más bien por correo un lanzador de hechizos que podrían ayudarme a un hechizo que le trajera
espalda, pero yo soy el tipo que nunca creen en hechizos , no tenía más remedio que
Pruébalo, envié el lanzador de hechizos , me dijo que no había problema que
todo va a estar bien antes de tres días, que mi ex se vuelve a mí
antes de los tres días, él lanzó el hechizo y, sorprendentemente, en el segundo día ,
eso fue alrededor de las 4:00 de la tarde. Mi ex me llamó , yo estaba tan sorprendida, me contestó el
llaman y lo único que dijo fue que estaba tan mal por todo lo que pasó ,
que quería volver a mí, que me encanta tanto. Yo estaba tan feliz y
sorprendido. Desde entonces, he hecho una promesa de que todos los que conozco se
nunca tener un problema de relación , que me voy a referir a el hechizo
lanzador de ayudarlos. Cualquiera podría necesitar la ayuda del hechicero , su
ebhodaghespell@gmail.com email
Él también lanzó tantos sortílega ,

( 1 ) quiere que su ex atrás .
( 2 ) Usted siempre tiene pesadillas.
( 3 ) Para ser promovido en su oficina
( 4 ) ¿Quieres un niño.
( 5 ) ¿Quieres ser rico.
( 6 ) que desee mantener su esposo / esposa sea sólo suya para siempre.
( 7 ) la necesidad de asistencia financiera.
8 ) ¿Quieres estar en control de que el matrimonio
9 ) ¿Quieres que atraerán a la gente
10 ) La falta de hijos
11 ) ¿NECESITA UN MARIDO / MUJER
13 ) CÓMO GANAR SU LOTERÍA
14 ) PROMOCIÓN HECHIZO
15 ) HECHIZO DE PROTECCIÓN
16 ) HECHIZO DE NEGOCIO
17 ) HECHIZO DE TRABAJO BUENO
18 ) cura para cualquier enfermedad / h.i.v.
Póngase en contacto con él hoy en : ebhodaghespell@gmail.com

Anónimo dijo...

Un artículo que intenta enseñar sobre falacias pero en el camino comete tantos errores.
1) Pedir a la homeopatía que cure la gripe cuando ésta no tiene como tal cura ni siquiera con medicina ortodoxa, es bastante soso.
2) La segunda condición que pones es que las anécdotas aisladas no valen nada como prueba de curación. Lo que pongo debajo no son ya casos anecdóticos aislados:
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1475491615000090

3) Tienes una idea errónea. La homeopatía no excluye cirugía en casos que lo requiere.

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