lunes, 13 de octubre de 2014

Arte desde el Infierno


Hace tiempo, cuando les presenté una selección de 10 pinturas macabras, les prometí que después les traería una pequeña colección de obras de arte que retratan al Diablo y el Infierno. Ah, el viejo patas de cabra, la personificación del mal que ha atormentado las consciencias de los buenos cristianos desde hace 2000 años. El temor que los mortales tienen por Satanás se ha visto reflejado en múltiples obras pictóricas, de las cuales les muestro algunas de mis favoritas. Aquí vamos:

#10 El Ángel Caído, de Alexandre Cabanel (1823 - 1889)



Esta pintura nos muestra a Lucifer recién caído del cielo. Antes de convertirse en Satanás (el Enemigo), Lucifer (el que porta la luz), era el arcángel favorito de Dios, pero su soberbia y envidia lo llevó a rebelarse contra su creación. Un tercio de las hordas celestiales se rebeló junto a Lucifer, pero fueron vencidos por el arcángel Miguel. En esta imagen vemos a Lucifer, con toda el odio y el rencor en su mirada, planeando su venganza contra las creaciones de Dios: los seres humanos. Pintura ideal para iniciar nuestro recorrido.

#9 Monje tentado por demonios y Anacoreta tentado por demonios de Salvator Rosa (1615 - 1673)




En esta ocasión hago un poco de trampa al incluir dos pinturas en un sólo lugar, pero tiene su razón de ser, y es que ambas forman una dupla. En estas escenas, el pintor italiano nos muestra un tema típico que atormentaba a las buenas consciencias: la tentación. La tentación se presenta ante hombres de iglesia en la forma de los demonios, las huestes de Satán que cayeron junto con él a infierno. Grotescos y salvajes, los demonios hacen lo posible por aterrar a los hombres y apartarlos del bien. El escenario de las ruinas le da un toque especial a las pinturas.

#8 Expulsión de los demonios de Arezzo de Giotto di Bondone (1295 - 1337)


Esta pintura representa al santo Francisco de Asís exorcizando a los demonios de la ciudad de Arezzo. Es una escena de triunfo de la santidad sobre la malignidad. Me gusta esta pintura en particular por su composición y sus colores, y por la proporción extravagante de la ciudad medieval. Pero no ignoremos a nuestros personajes favoritos, los demonios, que huyen de la ciudad ante la presencia del santo. ¿Cuántos demonios quedaran en otras tantas ciudades?

#7 San Wolfgang obliga al diablo a sostener la Biblia de Michael Pacher (1435 - 1498)



Si creyeron que San Francisco era chingón por haber sacado a los demonios de Arezzo, fíjense en San Wolfgang, que logra que el mismísimo Príncipe de las Tinieblas le sostenga la Biblia para poder hacer sus rezos. Esta pintura del austriaco Michael Pacher retrata al demonio en una de sus formas más repulsivas. Fíjense en su aspecto esquelético y su piel putrefacta, y sobre todo, en la cara que tiene en el trasero, como para hacerlo todo más perturbador. De hecho, la otra cara del demonio es un tema frecuenta en sus representaciones pictóricas, como veremos más adelante.

#6 El Gran Dragón Rojo de William Blake 






"Luego apareció en el cielo otra señal: un gran dragón rojo que tenía siete cabezas, diez cuernos y una corona en cada cabeza. Con la cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo, y las lanzó sobre la tierra. El dragón se detuvo delante de la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo tan pronto como naciera."

Esta serie de acuarelas del ENORME poeta y pintor romántico inglés William Blake ilustra algunos de los pasajes más aterradores del Apocalipsis, cuando el Dragón Rojo, que no es otro sino el mismo Satanás, la Bestia, se presenta en medio del Juicio Final para devorar al hijo de la Mujer revestida en Sol (sí, lo sé, otra vez hice trampa y puse varias imágenes en un solo puesto). 

#5 El Infierno de Hans Memling (1430 - 1494)



Es hora de visitar a Satanás en su propio hogar, el Infierno, donde él se dedica a torturar las almas de los pecadores en los tormentos y suplicios más imaginativos de que eran capaces las mentes medievales. Lo que me indica que artistas como el alemán Hans Memling no tienen nada que pedirle nada al cine de terror moderno. Imágenes de pesadilla alucinante como ésta serán la norma por el resto del conteo.

#4 Los Infiernos de François de Nomé (1593 - 1620)



Ahora veamos un panorama más amplio de la morada de Satanás y toda su corte en esta obra maestra del barroco francés. Esta vista nos da idea de la magnitud de aquel lugar, cavernoso y lúgubre, en el que las almas condenadas se cuentan a granel, cayendo desde alturas insospechadas a mares de lava hirviendo, para sufrir por toda, toda la eternidad.

#3 El Infierno de los hermanos Limbourg (principios del siglo XV)



Esta miniatura, que ilustraba un manuscrito gótico, nos muestra una interesante faceta doble de Satanás: como torturador y como torturado. Él mismo recibe con su aliento demoniaco a las almas condenadas y a la vez está siendo cocinado por toda la eternidad en un asador. Es el rey del Infierno, pero tampoco se la pasa bien, pues en su reino todo es dolor y hasta su corona resulta una burla. Esta imagen se gana puntos conmigo porque Satanás nos muestra generosamente sus bolas.

#2 El Infierno de Giovanni da Modena (1379 - 1455)


Este alucinante mural en la Basílica de San Petronio en Boloña, Italia, nos muestra el Infierno. Forma parte de una trilogía que igualmente retrata el Purgatorio y el Cielo, los cuales, como se podrán imaginar, son mucho menos interesantes. Una de las imágenes más macabras que he visto en mi vida, tiene un impacto especial cuando te la topas en vivo y todo su esplendor, como tuve la oportunidad de atestiguar. Sólo vean al Príncipe de las tinieblas, devorando almas con la boca de su cabeza y la de su abdomen (que da la impresión de ser su vagina, si me preguntan). Dato curioso, arribita de la cabeza de Satán, a nuestra derecha, vemos al profeta Mahoma siendo devorado por demonios. Esto ha provocado que fanáticos musulmanes hayan intentado en más de una ocasión volar la basílica.

#1 El Infierno de Hyeronimus Bosch (1450 - 1516)


Vamos, ya lo veían venir. Pocas personas en la historia han estado tan viajadas como el Bosco, y eso sin comer hongos (que sepamos). Su visión del Infierno es la más aterradora porque no se corresponde con la imaginería religiosa clásica, con fuego y azufre, cuernos y pezuñas. No, el Bosco se imagina el Infierno como la locura total, la falta absoluta de lógica o coherencia. No hay nada en el Infierno a lo que aferrarse, es el caos total. Por favor, tómense un tiempo para ver la pintura con todos sus detalles. Si al final no enloquecen, pongan sus comentarios.


¡¡De pilón!! Todas estas pinturas son clásicas. Ahora les pongo una moderna sólo porque de verdad quiero que hoy tengan pesadillas. ¡Feliz Noche de Brujas!

Baphomet de HR Giger (1940 - 2014)



2 comentarios:

R dijo...

Definitivamente el Bosco se lleva las palmas. El Dragon Rojo mas que aterrador es admirable, las mas perturbadoras es donde sale con 2 rostros ):

Alvaro Murga dijo...

Recuerdo que en el hospital donde iba yo de niño habia una reproducción de un detalle de la pintura de El Bosco. Me fascinaba y me aterraba al mismo tiempo y nunca la asocie al infierno sino a un paisaje extraterreno. Lo pensaba producto de algún pintor moderno pero me sorprendí cuando muchos años después averigüe que era producto del arte medieval.
Buena colección, sin embargo debo confesar que al ver las otras pinturas no me entra susto sino que las pienso como sacadas de la serie Hora de Aventura. Deberías hacer una nota de esa serie. Es bastante interesante.

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