jueves, 28 de mayo de 2015

El culo de la Mujer Araña (Parte II)



En la primera parte de esta serie proveí de suficiente material gráfico como para demostrar que existe un verdadero sexismo en los criterios con los que se dibuja a los personajes femeninos en los cómics de superhéroes, toda vez que (en general) su aspecto, sus atuendos y sus posturas se escogen con motivo de que se vean sexis para un público masculino heterosexual, mientras que a los personajes masculinos se les da un trato muy distinto.

Ahora viene la parte difícil: definir si esta práctica es mala, por qué y qué tan mala es. Les decía la vez pasada que decir “es malo porque es sexista” realmente no nos dice mucho. Tenemos que superar una visión reduccionista del asunto y empezar a ver sus diferentes aristas y sus tonos grises, y para ello hay que aclarar ciertos puntos.

El público comiquero ha sido mayoritariamente masculino



Casi desde sus inicios[1] y hasta tiempos muy recientes, los creadores y consumidores de cómics de superhéroes han sido principalmente varones, y en especial los lectores han sido adolescentes o jóvenes adultos. Por lo tanto, se han enfocado en satisfacer los gustos e intereses de los varones heterosexuales.

En los 50 y 60 no se ven personajes muy sexualizados, porque la censura no lo permitía. En los 70 comenzó a haber más libertad y conforme fueron avanzando las décadas de los 80 y los 90 se pudieron tocar temas sexuales más abiertamente y hacer a los dibujos más cargados de sexualidad. La aparición de personajes femeninos hipersexualizados era, en su momento, algo que demostraba que la publicación estaba en onda, que era atrevida, edgy, liberada y “para grandes” (piensen en cómics como los que salían en Heavy Metal). Hoy lo podemos ver como un cliché ridículo y de mal gusto, pero back in the day en realidad se estaban rompiendo con las restricciones y prejuicios moralinos de las generaciones anteriores.

Hoy por hoy, los artistas dibujan imágenes que les parecen sexis teniendo en mente que a su público con toda seguridad le parecerán sexis también. Un público satisfecho compra más. Ésa es la explicación más sencilla y honesta del origen de este cliché. No hay que darle muchas vueltas a la hoja: se trata de fanboys haciendo fan service para otros fanboys.

En tiempos recientes esta situación comienza a cambiar: hay cada vez más mujeres creadoras y lectoras de cómics. Entonces ya no es buena idea producir algo de forma que ignora a una buena parte de tu público potencial. Esto es muy importante y uno de los puntos fundamentales de lo que voy a argumentar más adelante, así que ténganlo en cuenta.

Sí hay mucho machismo en la nerdósfera



Esto hay que admitirlo, y se puede notar en su renuencia a admitir que hay sexismo en los cómics y sobre todo en las reacciones violentas de los comiquieros contra las críticas feministas. A menudo éstas pueden parecer exageradas o completamente erróneas, pero cuando los niños rata reaccionan ante ellas con insultos misóginos y amenazas de muerte y violación, se cumple la vieja máxima: “los comentarios a un texto feminista justifican la existencia del feminismo”.

Por ejemplo, las chicas cosplayeras con frecuencia reciben malos tratos en las convenciones por parte de fans varones. Si una tiene un cuerpo escultural la acusan de ser una falsa geek que sólo está ahí para hacer dinero, o piensan que por tener un atuendo sexy están disponibles para que les griten improperios o las toquen. Si no está súper buena, le gritan que es una gorda fea (o flacucha fea), que su traje de Power Girl hecho en casa le queda muy mal, que no tuvo bien todos los detalles porque no es una fan verdadera y que mejor se vaya a la cocina a preparar un sándwich.[2]

Cuando se anunció el casting de Gal Gadot como la Mujer Maravilla, hubo muchas quejas en Internet porque la actriz no está “lo suficientemente buena”. Cosas similares se dijeron de Amy Adams cuando fue electar para interpretar a Lois Lane. Cuando Marvel anunció que la nueva Thor sería mujer, hubo mucho despotrique y no faltó la expresión “pinches feministas, todo lo arruinan”.

Y recientemente, la ComicCon de Denver cometió la inmensa pifia de armar una mesa panel sobre la mujer en el cómic… con puros panelistas hombres. No es que los varones no puedan decir cosas valiosas sobre el tema (¡hola, soy Ego!), pero se pierde totalmente el punto del evento al no incluir a mujeres expertas, que las hay y muchas.

Lo que pasa es que la nerdósfera ha sido por muchísimo tiempo un Club de Toby, y ahora es como si los varones sintieran que están invadiendo su terreno, y que los están persiguiendo y oprimiendo. Uno pensaría que los nerds serían más civilizados que los fans de Tecate, pero ya vio que no.

Muchas críticas vienen de fuentes ajenas al mundo del cómic



No es que esto invalide en sí las críticas que alguien pueda hacer contra el sexismo en los cómics. Pero lo cierto es que a menudo tales críticas se hacen desde la ignorancia: lxs críticxs (pun intended) no conocen contextos ni orígenes, simplemente echan un vistazo rápido al medio, sacan conclusiones y emiten condenas basándose en algunas imágenes que van en contra de sus valores.

No puedo encontrar los enlaces, pero cuando hubo la tormenta de arena de #ChangeTheCover sobre la infame portada del cómic de Batgirl, una opinadora feminista que estaba en contra de la ilustración escribía en respuesta a otra opinadora feministas que estaba totalmente a favor de la misma (para que vean que feminismos y feministas hay muchas y muy diversas). A lo largo del texto, la autora confesaba nunca haber leído el clásico The Killing Joke (al que la portada homenajeaba) y afirmó categóricamente que los cómics deben ser para niños. Es decir, no se ofenda señorita, pero usted no sabe ni papa.

Es perfectamente posible que una crítica de alguien externo a este mundillo pueda ser válida… pero es poco probable, además de que me parece intelectualmente honesto conocer antes de condenar.

Los artistas tienen derecho a crear lo que les dé la gana


Un artista tiene derecho a dibujar lo que quiera de la forma que quiera. Ningún creador está obligado, ni siquiera moralmente, a que su obra sea incluyente. Un artista crea lo que le satisface y lo comparte con otras personas, esperando que a éstas también les guste. Si a alguien no le parece bien, es porque no era el público meta (y si al público meta no le parece bien, el artista lo pierde). Ultimadamente cada quien puede escoger las piezas de creación que sean compatibles con sus valores y sus gustos.

Eso sí: al exponer sus creaciones al público, un artista está aceptando que su obra será susceptible de ser criticada. Cualquiera puede acusar a una obra de ser mala, estúpida, mediocre, aburrida, racista, misógina u ofensiva, y aunque estas críticas puedan estar en lo correcto o completamente equivocadas, el acto de criticar siempre es válido y necesario.

Lo que no se vale es recurrir a la censura, al acoso, al linchamiento moral. Cualquier objeción que tengamos a los contenidos de una obra debe quedarse en el plano de la crítica inteligente. El mundo no necesita más grilla, lo que me lleva a que…

Éste es un problema de primer mundo



Cuando se discute sobre este tema, no falta el machirrín indignado que señala a las feminazis criticonas que el mundo está lleno de problemas de abusos y opresión contra las mujeres, y que no mamen con este asunto de los dibujos, que mejor se indignen por las adúlteras lapidadas en Arabia Saudita. Ésta es una falacia del señuelo: que existan problemas más graves no quiere decir que el que se está tratando no valga la pena.[3] Cada quien hace lo que puede en su entorno para mejorarlo como considera adecuado.

Pero también hay que poner las cosas en proporción. El sexismo en los cómics es muy real pero no es algo por lo que valga la pena arrancarse las togas, ni organizar turbas linchadoras en Internet. No es como si hubiera que acosar a creadores y editores para cambiar la portada YA o se le hará un gran daño a la sociedad. No es como si estuvieran a punto de pasar una ley injusta, o si hubiera que liberar a un preso político, razones por las que habría que movilizarse cuanto antes para presionar a las autoridades a que hagan lo que se necesita. Un artista que dibuja un culo no es igual a un violador que ha salido impune: no es alguien que merece un linchamiento moral expedito. En serio, gente, a veces se ve tan ridículos como los que iniciaron una campaña en change.org para que no pongan a Ben Affleck como Batman.

Así que, por favor, pongan las cosas en proporción. En necesario que exista la crítica, pero que pasemos a tomar antorchas y tridentes por cosas como ésta nos deja muy mal parados como civilización.

A todos nos gusta ver imágenes sexis del género que nos parece atractivo



Ésta es una verdad ineludible: a todos nos gusta. Si ustedes han leído este blog sabrán que tengo una debilidad por las mujeres dibujadas. ¿Por qué tengo una colección de arte erótico en mi página de Facebook? Porque me gusta disfrutar de la belleza del cuerpo femenino además de la grandeza de la creación artística. ¿Por qué tengo una colección de imágenes pulp en esa misma página? Porque además de que disfruto de la estética kitsch me gusta cómo se ven los personajes femeninos. ¿Por qué me gustan las películas de cavernícolas? Porque además de que me gustan los dinosaurios y el stonepunk, me encanta ver a esas chicas en bikini de piel.

¿Y por qué las adolescentes tienen posters de One Direction (o la que sea la banda de moda)? Porque les gusta ver a chicos guapos. ¿Por qué muchas mujeres suspiran cada vez que Ryan Gosling aparece sin camisa? Porque les gusta contemplar su anatomía. ¿Por qué se ha vuelto cada vez más común que mujeres contraten stripers masculinos para las despedidas de soltera? Porque les gusta ver cuerpos viriles luciéndose para ellas. ¿Por qué mi novia y sus amigas se fueron al Foxxy’s a ver hombres encuerados bailando? Usted adivine.



El cómic de superhéroes vende una fantasía masculina, así como muchos otros productos de la cultura pop. Otros tantos venden fantasías femeninas, desde las portadas de las novelas eróticas de Arlequín, pasando por las comedias románticas en las que una mujer puede hacer que un guapo mujeriego y granuja, pero de buen corazón, cambie su forma de ser por ellas. O no más piensen en Crepúsculo, saga en la que una jovencita insulsa es codiciada por un par de sexis seres fantásticos, uno de los cuales tiene problemas para mantener la camisa puesta. Y ni siquiera me hagan empezar con 50 sombras de Grey.

Ojo: esto no quiere decir que ya exista equidad ni mucho menos. Eso de usar la belleza masculina, en particular de una forma altamente sexualizada, para atraer y satisfacer al público femenino heterosexual es algo muy reciente y aún minoritario. En general los productos de la cultura pop siguen estando dirigidos a los hombres por default, y casi únicamente en subgéneros dirigidos de forma específica hacia las mujeres se les toma en cuenta (he hablado de esto cuando traté sobre el Test Bechdel y sobre la Girl on Girl Action). Además, que se haga tanto para unos como para otras no quiere decir que esté bien, pues esas fantasías que se nos venden están bastante torcidas y jodidas si las piensan un poquito.

Los personajes ficticios no son reales




Pues resulta que es necesario recordarlo, porque hay algunas personas que parecen tener problemas con eso. Los personajes ficticios no existen: no tienen sentimientos que puedan ser dañados, no tienen derechos que puedan ser violados. Si lo piensan bien, son sólo líneas, puntos, trazos y palabras, que nuestros cerebros interpretan y completan para crearnos la ilusión de que son personas reales, con vivencias, pensamientos y sentimientos. Pero no lo son.

Miren, Everyday Feminism, esa página que lo mismo puede decir cosas muy sensatas como otras absolutamente delirantes (y a veces en el mismo texto), publicó esta infografía para saber cuándo una mujer está siendo objetificada y cuándo no. Todo muy bien hasta que llega a la parte de los personajes ficticios, y pone de manifiesto que un hombre tiene la obligación moral de no objetificarlos de la misma manera en la que tiene que respetar a las mujeres reales.



Y yo pienso que es absurdo, porque si bien sucede que se diseña un personaje de forma que no sea mucho más que un objeto de satisfacción para el consumidor (lo que cuadra con la definición de “objetificar”), lo cierto es que al hacer eso no se está dañando al personaje. No es como si se estuviera forzando a una mujer contra su voluntad a mostrarse con poca ropa, ni como si se hubiera fisgoneado en su privacidad o robado fotos suyas que no se supone que nadie debería ver, ni como si se aprovechara de que la pobreza o los problemas familiares la hubiesen obligado a exhibir su cuerpo para ganar dinero y sobrevivir.

Cuando un artista dibuja a una mujer escasamente vestida o exageradamente proporcionada, no es como si existiera en universo paralelo en el que tal personaje fuera real y entonces el ilustrador la estuviera obligando a vestirse de formas que violentan su dignidad y sus derechos.

Sin embargo, las personas reales sí nos conectamos emocionalmente con nuestros personajes ficticios. Ello es lo que nos permite disfrutar de historias que sabemos que no son reales, y por eso nos emocionamos con la ilusión de acción, aventura y heroísmo; nos conmovemos con la ilusión de romance, sentimientos y relaciones humanas, y sufrimos con la ilusión de tragedia y dolor. A mí no me gustaría ver que en un número de Batman saliera en la portada el Encapotado vestido como un esclavo sexual sadomaso, y me parecería horrible que en ese mismo número viéramos al Caballero de la Noche siendo sodomizado por el Dr. Light (quien sería el que le ponga el traje de esclavo sexual, obvio). Me indignaría que DC cómics decidiera publicar esa historia porque sentiría que le está faltando al respeto y destruyendo a un gran personaje que me gusta mucho.

Y ése es precisamente el punto; hay que entender que si se pide que nuestros personajes ficticios sean tratados con respeto y dignidad es para beneficio de su público, por el apego emocional que éste tiene por ellos;  no es para beneficio de los personajes mismos. Es importante entender esta diferencia para lo que vamos a discutir después.

Ahora, si tomamos la imagen de Everyday Feminism como una receta para construir un personaje femenino realmente fuerte y empoderado, pare beneficio del público, puede tener sentido. Es decir, si el personaje es construido como alguien que toma sus propias decisiones sobre vestimenta y actitud, entonces se le estará tratando con respeto, a diferencia de ponerle ropa que nunca usaría o pintarla en posturas que nunca adoptaría, sólo para satisfacer el morbo del artista y el público…

ENTONCES, ¿QUÉ TIENE DE MALO?

Ahora, teniendo en cuenta lo anterior, abordemos algunas de las razones que se arguyen para condenar los dibujos altamente sexualizados de personajes femeninos en los cómics de superhéroes.

A.- La representación de mujeres con medidas imposibles hace sentir inadecuadas a las lectoras al no poder cumplir con tales estándares



Soy bastante escéptico con respecto a este argumento. Es que creo que los lectores de cómics son en general lo suficientemente inteligente para saber que lo que están leyendo es una forma de ficción, y una particularmente fantástica e hiperbólica. El cómic de superhéroes, a diferencia de, digamos, la publicidad, no plantea patrones ni estándares de normalidad y belleza: creadores y lectores saben que están tratando con cosas absolutamente irreales.

Seamos honestos: muchos de los lectores de cómics hemos sido muchachitos nerdosos, ya sea flaquitos o regordetes, muy lejos de la figura idónea del superhéroe. Dudo que haya habido muchos de nosotros que se hayan sentido mal con sus cuerpos por no poder tener la fisionomía de Batman. Si, como todo adolescente, llegamos a sentirnos mal con nuestra imagen no fue por los cómics (un espacio en los que muchos chavitos inseguros, como su servidor, encontramos consuelo y sentido de pertenencia), sino por otras razones.

Dije que soy escéptico, pero no descarto el argumento del todo. Tengo en cuenta que históricamente los hombres hemos tenido mucha menos presión para ser bonitos de la que han sufrido las mujeres y supongo que eso puede hacer más vulnerable a una chica ante las imágenes de belleza femenina inalcanzable. Pero para comprar este argumento necesitaría estudios psicológicos serios que demostraran que en efecto la lectura de cómics de superhéroes puede debilitar la autoestima de las muchachas. Es una afirmación muy fuerte y se necesita un sustento sólido para defenderla.

Y, en todo caso, si ello ocurre de verdad, el problema no son los dibujos de las superheroínas. Si la autoestima de una señorita es tan baja que una imagen de una muchacha voluptuosa la puede destruir, el problema no está en la imagen, ni la solución en censurarla, sino en la forma en la que se le ha educado: debe aprender que lo que está viendo es fantasía, que no tiene que verse así, que para nadie es humanamente posible verse así, y descartarlo como yo he aceptado el hecho de que nunca tendré un Anillo de Poder (y vaya que me ha costado trabajo).[4]

¿Han escuchado la historia del niño que se colgó una sábana a los hombros y saltó por la ventana pensando que podría volar como Superman? Bueno, sé por lo menos de un caso real: mi tío, que de niño hizo justamente eso y se rompió un brazo. Bueno, pues la culpa aquí no es de los cómics, sino de que a esa tierna edad está difícil diferenciar entre fantasía y realidad, y nadie se tomó la molestia de explicarle que eso de volar no es posible y que los poderes de Superman no vienen de la capa.

Entender esto requiere de menos sutileza que comprender que una no puede ni tiene porqué estar tan buena como Power Girl, pero el camino es el mismo: educación, no censura.

B.- Las representaciones de las mujeres, objetivadas y sexualizadas, educan a los varones para la misoginia



Se dice que al estar expuestos a personajes femeninos que son poco más que objetos sexuales los jovenzuelos aprenden que las mujeres deben ser precisamente eso: objetos para su placer. De nuevo, soy muy escéptico ante esta postura, por lo mismo que dije antes. Los lectores de cómics sabemos que estamos consumiendo fantasía, no los tomamos como guía para la vida y sabemos que no vamos a tener una novia como Power Girl.

Esta actitud me parece tan ridícula como la de las señoras religiosas que creen que los videojuegos vuelven violentos a los niños o que el heavy metal los convierte en delincuentes. Además, me recuerda a algo de lo que ya les he hablado antes:

En 1954 varios de los principales líderes de la industria del cómic fueron citados a declarar ante el Senado de los Estados Unidos. Los cómics de superhéroes, horror y policiacos eran culpados de fomentar la violencia, la homosexualidad y el comunismo. La única base que se tenían eran las fraudulentas himbestigasiones del psiquiatra Fredrich Wertham, quien había hecho muestras selectivas, falseado testimonios, ignorado a propósito datos que contravenían sus hipótesis e inventado evidencias para sostener sus prejuicios.

En el contexto de la "caza de brujas" contra los cómics, William Gaines, el primer editor americano en publicar cómics de horror, dijo ante el Subcomité de Delincuencia Juvenil del Senado americano: "Aquellos que quieren prohibir los cómics ven a los niños como pequeños monstruos sucios, taimados y perversos que usan los cómics como pautas para sus actos [...] ¿A qué le tememos? ¿A nuestros propios niños? ¿Creemos que nuestros niños son tan malvados, de mentes tan simples que basta una historia de robos para que roben, una historia de asesinatos para que asesinen?"

Entonces, ¿de verdad creemos que los chavos son tan malvados y simples de mente que basta ver a unas damas embadurnadas en trajes de espándex para que crean que las mujeres sólo sirven como objetos de placer?

De nuevo, no descarto que pueda ser. Después de todo, sí existe mucho sexismo en la nerdósfera, aunque creo que la causa no son los dibujos de mujeres en los cómics; éstos más bien son un síntoma. Es más, estoy seguro de que una cosa no está necesariamente relacionada con la otra; los superhéroes resuelven sus problemas usando la violencia, pero el comiquero promedio no es particularmente violento, y tengo muchos amigos comiqueros que, como yo, son de izquierda, y eso no les impide disfrutar de las historias de Batman, con toda la ideología aristocrática que se cargan.

Entonces, si quieren argumentar que los cómics vuelven misóginos a los chamacos, tendrán que demostrarlo con estudios muy serios y bien armados. De lo contrario, se quedan sólo como suposiciones y prejuicios moralinos.

C.- Las imágenes sexistas son negativas en sí mismas



¡Anda! Éste es un argumento difícil de abordar porque se presenta como un axioma, como una verdad tan evidente en sí misma que no admite demostración ni refutaciones. El hecho mismo de que las imágenes de superheroínas sean sexistas las hace malas en sí, independientemente de si causan un daño o no.

Simplemente diré que mi racionalismo no acepta tales argumentos tan dogmáticos. A mí me parece que es como decir que el pecado es algo malo en sí mismo, porque es pecado y va contra la ley de Dios, aunque no le haga daño a nadie (como la conducta sexual no reproductiva, condenada por la religión cristiana).

Supongo que se podría entender este argumento de la siguiente manera: se trata de un cliché indigno de gente decente. Si cuentas un chiste homofóbico en privado entre tus amigos heterosexuales no le estás haciendo daño a nadie. Pero ese tipo de expresiones ya no se consideran propias de la gente educada, porque se le relaciona con ciertas actitudes y conductas que sí son dañinas. Pero los políticamente incorrectos como yo sabemos que tal relación no es categórica, y que uno puede hacer comentarios, chistes o escribir libros enteros sobre cosas terribles sin que ello signifique que las apoya. Aún así, entiendo que una persona se pueda sentir incómoda ante expresiones que van contra sus valores morales, y el sexismo indudablemente es una cosa horrible.

Pero esta postura me parece peligrosa porque parece haber muchos que piensan que la representación de mujeres sexis es pecaminosa en sí misma, que importa poco si está fuera de lugar o no, si es que aparece en una publicación mainstream que se vende a todo el público o si es el fanart que alguien publica en su sitio web personal: toda expresión de este tipo debe ser perseguida y sus creadores linchados moralmente. Y esto como que me asusta.

Dicho todo lo anterior, ahora trataré de encontrar razones válidas por las que deberíamos cambiar la forma de representar a las mujeres en los cómics de superhéroes. Realmente, me parece que se pueden reducir a dos:

UNO: Se trata de tomar en cuenta al público femenino



No todas las lectoras de cómics se sienten terriblemente indignadas por el sexismo en el diseño de personajes. Muchas de ellas lo toman simplemente como parte de la estética del medio. Entre las que se indignan hay muchos niveles, desde las que nada más ruedan los ojos y dicen “qué mamada”, hasta las que se ponen muy agresivas en las redes sociales (las actitudes de los varones son igual de diversas).

El cómic de superhéroes había sido tradicionalmente un producto para los varones, como ya dijimos. Pero esa situación ha comenzado a cambiar. En efecto, no hay razón para opinar que las historias de personajes con habilidades extraordinarias que combaten al mal vestidos de trajes coloridos tengan que estar dirigidas exclusivamente a varones. Así que cada vez hay más lectoras y creadoras.

De modo que que cuando una fangirl toma un cómic porque le gustan esas historias, y se encuentra constantemente con que aristas y escritores están trabajando como si solamente un varón heterosexual lo fuera a leer, solamente teniendo en cuenta los intereses, gustos y fantasías masculinas, sin tener en cuenta lo que a una chica le podría incomodar, ¿cómo no se va a sentir excluida?

Déjenme hacer una analogía y ya ustedes me dirán si es válida. Soy mexicano, soy latinoamericano, y leo cómics desde el año 1992 (cuando murió Superman). A menudo (ahora menos), me he topado con representaciones incorrectas, injustas, o de plano despectivas de Latinoamérica y los latinoamericanos. No destruía mi autoestima, pero sí me parecía más bien molesto, me hacía rodar los ojos y preguntarme “Bueno, ¿pero es que acaso estos gringos no pueden investigar un poquito? ¿No se dan cuenta de que sus cómics los leemos en todo el mundo?”

Entiendo que muchas lectoras de cómics piensan así cuando se topan con material que está solamente pensado para un público masculino “Bueno, ¿pero es qué no se dan cuenta de que habemos mujeres a las que nos gustan los cómics? ¿Nunca se ponen a pensar en lo que nos interesa y nos gusta?”




Dije al principio que ninguna obra de creación está obligada a ser incluyente y lo sostengo. Si te desagradan los cómics eróticos de Milo Manara o Paolo Serpieri, si sientes que son pendejadas y no están pensados para alguien como tú, tienes todo el derecho a criticarlos, pero también tienes siempre la opción de ignorarlos y seguir con tu vida.

Pero hay una diferencia muy importante aquí. Los cómics de superhéroes, especialmente los de Marvel y DC, no son obras de autor. No pertenecen a sus creadores, ni siquiera a sus respectivas compañías aunque éstas tengan los derechos exclusivos de lucrar con ellas. Los universos superheroicos de Marvel y DC tienen una relevancia cultural tan grande, han incidido en el imaginario de millones de personas en todo el mundo a lo largo de décadas, se han convertido en íconos y arquetipos de referencia poco menos que universal, que casi podríamos decir que son patrimonio cultural de la humanidad.

En otras palabras menos dramáticas: hay muchísimas personas, de toda raza, género y nacionalidad, que AMAN los cómics de superhéroes y sus personajes, que han hecho suyas sus historias, que cada vez van ilusionadas al puesto de revistas para adquirir sus títulos favoritos y ver qué otros les pueden llegar a gustar; es decir, son personas que ya son el público comiquero, y como tal tienen derecho a esperar que se les tome en cuenta.

¿Recuerdan lo que les dije acerca de los personajes ficticios y la conexión emocional que su público tiene con ellos? Pues de eso se trata: los lectores (hombres o mujeres) quieren ver que los personajes que aman sean tratados con dignidad y respeto, saber que sus artistas los ven como algo más que eye candy.

Otros medios están más conscientes de esto y por eso se incluye algo de fan service para las damas en las películas y series de superhéroes: Green Arrow muestra su tonificado torso a menudo, tanto en su versión de Smallville como en la nueva serie; Wolverine sale casi desnudo en cada película, además de que es mucho más bonito que su contraparte del cómic; Thor muestra todo entre los hombros y los oblicuos a la mínima oportunidad. Sigue siendo un recurso baratón, apenas una consideración al público femenino en películas que son principalmente fiestas de salchichas, pero algo es algo.



No, los escritores, artistas y casas editoriales no están obligados a tomar en cuenta a su creciente público femenino. Pero sí sería considerado, cortés y, sobre todo, inteligente que empezaran a hacerlo.

DOS: Es realmente un cliché gastado, tonto y ridículo

No son sólo las mujeres quienes se sienten incómodas con este asunto. Cada vez más somos más los hombres a los que nos parece mal. Confieso que cuando era un adolescente calenturiento me encantaba este fan service que nos hacían los creadores.[5] Ahora lo veo y realmente me parece que está mal, no en el sentido de “maligno” o “malvado”, sino simplemente equivocado. No como para iniciar una revolución, sólo para rodar los ojos y decir “chale”.

En lo personal, me parece que es un recurso vulgar y de mal gusto que abarata los cómics que me gusta leer. Cuando se trata de cómics específicamente eróticos como Druuna o Vampirella, o de parodias como Stripperella, el uso de estas imágenes no me parece fuera de lugar; cuando no son estos casos, se me hace una forma obvia y chafa de atraer lectores y tener más ventas, como los desnudos gratuitos en las películas malas.



¿Saben por qué me cago en Mark Millar cada vez que tengo la oportunidad? Su uso excesivo de violencia y sexo, y su abuso de la violación como tropo me parecen formas en las que un escritor malo y superfluo se las da de atrevido y adulto, y busca atraer lectores con morbo. Bueno, pues por lo mismo pienso que es criticable el sexismo en los cómics.

Como les dije, tengo una debilidad por las mujeres dibujadas. Disfruto del pin-up y hasta de la regla 34. Cuando la sexualización de una heroína se da en el fanart o en la fanfic, me puede gustar o no, pero siempre puedo ignorarlo[6]. Sin embargo hay obras en las que el cachondeo va bien y otras en las que es sólo un recurso barato para complacer a un público facilote.[7]

Puedo apreciar las fotos de Kim Kardashian desnuda que casi rompieron Internet, pero no espero ni me parece deseable ver el trasero de Kim Kardashian, o una imagen equivalente, en cada película que veo. El problema no es que nos gusten las chicas pin-up, el problema es querer que todas las representaciones de las mujeres en todos los productos culturales de nuestro consumo no sean mucho más que chicas pin-up.

No hay una línea definida que divida la vulgaridad pornográfica del erotismo artístico, ni una receta para saber distinguir la una del otro. ¿La imagen cachonda se justifica por la historia? ¿Va con el producto que estamos leyendo? ¿La guía un interés artístico o sólo el morbo? Son preguntas difíciles de responder en muchos casos, pero que pueden servir de ayuda.

Pero además, cuando para cumplir con el cliché se sacrifica la calidad del arte, violando los principios de la proporción y la perspectiva, o cuando de plano se contradice con la coherencia de la historia y del personaje, lo que nos queda es que el cómic se imbeciliza.

En dos de mis últimas entradas les he hablado de Grimm Fairy Tales, y les he dicho que son unos cómics muy estúpidos y aburridos que dependen de sus dibujos cachondos y sus historias “oscuras” para mantener a su público. Y aunque es cierto que disfruto como placer culpable ver las portadas y una que otra ilustración de estos cómics, la verdad es que no les tengo mucho respeto. Pero a mis cómics de superhéroes quiero tenerles respeto y que respeten mi inteligencia como lector.[8]

Por eso uno de los proyectos que más me han gustado es el de Less Tits n’ Ass, More Kickin’ Ass, en el que la artista Karine Charlebois, que “corrige” ilustraciones de cómics superheroicos, arreglando la anatomía y la perspectiva, para hacer de un dibujo tonto, uno de buena calidad. Noten que las heroínas siguen siendo bonitas, tienen bustos grandes y caderas pronunciadas; lo que se corrige son las posturas en las que se encuentran, privilegiando la calidad del dibujo por encima del taco de ojo. Lo mejor es que también nos muestra el proceso y hasta el por qué de las decisiones que toma:







El cómic ha superado otros clichés estúpidos antes. Al principio la moral comiquera era en blanco y negro: los héroes eran buenísimos y los malos malísimos. Esto no era muy inteligente y se empezó a probar nuevos enfoques. Durante décadas muchos villanos eran estereotipos nacionales y raciales. Esto ya no está bien visto, y entonces lo dejamos atrás.

Un nuevo cambio ya se está dando, y está ocurriendo desde adentro. No lo están logrando lxs críticxs feministxs (pun intended once again) que sin conocer el cómic lo condenan, sino el público y los creadores, y más específicamente las lectoras, las artistas y las escritoras. Cada vez se toma más en cuenta al público femenino y hay proyectos muy interesantes desde dentro de la industria para dejar atrás el cliché y hacer que el género sea un poco más inteligente. E incluso hay cada vez más fangirl service.

Ésta podría ser totalmente una portada de Arlequín


Se trata de evolucionar, de mostrar que el género tiene mucho potencial, más allá de ser entretenimiento fácil para adolescentes hormonales. Podemos superar esto sin grandes pérdidas y con mucho que ganar.



[1] Había muchas más mujeres creadoras en la Edad Dorada del Cómic (décadas de 1930 y 40), parte de la historia de este medio, olvidada por culpa de, ¿qué creen? el puto sexismo.

[2] En realidad (y no puedo creer que tenga que hacer esta aclaración a estas alturas del partido), cualquier mujer tiene derecho a vestirse como le dé la pinche gana. Si es porque le gusta el cómic o porque quiere impulsar su carrera como modelo, o porque quieren verse bonitas, o porque YOLO, ninguna persona tiene derecho a acosarlas ni molestarlas por eso. Si piensas que se ven bien o mal, puedes discutirlo con tus amigos en privado y sin hacerlas sentir incómodas ni faltarles al respeto.

[3] Y si las mujeres en Arabia Saudita son más importantes, ¿por qué no estás tú haciendo algo por ellas en vez de dedicarte a criticar las críticas femnistas? ¿Eh, eh? [sé que ésta es una falacia tu quoque; nada más quiero mostrar lo absurdo del argumento].

[4] Una vez un evento de ciclohípsters usó la imagen de la guapa Eva Longoria en bicicleta para promocionarse. Una maestra escribió indignadísima y exigiendo que se retirara la imagen porque dañaba la autoestima de las chicas. O sea, ¿de lo que se trata es de censurar las imágenes de gente atractiva para no hacer sentir mal a los demás? No mamen.

[5] Cuando estaba en la pubertad tenía un amigo llamado Rubén que dibujaba bien chingón, casi a nivel profesional. Los demás chicos le comisionábamos dibujos cachondos de chicas de cómics.

[6] Por lo mismo me parece absurdo indignarse por cosas como el dibujo que Frank Cho hizo de Spider-Gwen. ¿Qué me importa el fanart que alguien hizo por gusto? ¿Qué me importa si T.Catt ha hecho carrera dibujando superheroínas desnudas? No es el arte oficial de una publicación que los lectores están siguiendo y disfrutando, sino algo que pueden simplemente ignorar si no les gusta. Sí, tienen derecho a criticarlo, pero ¿para qué perder tiempo y energías en algo que ni te debería importar? ¿O acaso vamos a instituir una Policía de la Moral que vigile todo lo que los fans dibujan para gusto de otros fans? No mamen.



[7] Por ejemplo, al notar que esta entrada me estaba quedando demasiado larga, decidí llenarla de dibujos de heroínas para que por lo menos los hombres heterosexuales siguieran leyendo. Todas las imágenes, por cierto, son de material oficial de las compañías comiqueras, nada de fanart.

[8] Hay muchos otros aspectos de los cómics que insultan mi inteligencia y que no tienen nada que ver con el sexismo, como esto de Batman que no tiene sentido o cualquier cosa que escriba Mark Millar, pero no hay tiempo ni espacio para hablar de esto.

14 comentarios:

Mr Eko dijo...

Empezaré diciéndote que no hace falta escribir mucho para querer abordar un tema como el del sexismo en los cómics (o la cultura pop en general).

Tu texto es cansado y da saltos redundantes. Esencialmente podríamos estar de acuerdo si no fuera por lo agotador que es leerte para terminar sin aprender algo realmente nuevo o sustancioso. Aparte, tus acotaciones no aportan nada salvo más verborrea personal, pero bueno, es tu blog.

Precisamente, siendo un problema de primer mundo, ¿no te parece que la lectura de cómics y su consumo es más una afición de niños ricos que una formación de carácter?

Y verás, es lo que me caga de los frikis: hacen analisis sesudos de cosas que son solamente relevantes en su circulo social. Podrían ayudar a ampliar la experiencia de lectura de los cómics e historietas, pero solamente terminan sobándose su ego o comportandose de manera infantil y estúpida (¡benditos funnies!). Es por ello que autores como Moore rompen esquemas, porque si hablan de violación, no es para otorgarle una justificación, sino para hacer una denuncia (como fue el ataque del comediante a sally jupiter en watchmen).

Luego, que el artista es libre de hacer lo que quiera y pones un cómic de Jordi Bayarri, mediocre artista de historietas españolas que lo mismo dice que los críticos son una mierda y que lo que él quiere es dibujar mujeres buenorras. Con la cantidad de colegas españoles que hay y que hablan del cómic de manera adulta e inteligente (Álvaro Pons, Pepo Pérez). Pero bueno, mira, que ando como tú haciendo nitpicking. El artista, el verdadero artista, siempre va a empujar límites, de ahí el abismo entre un Moore o un Miller (en sus buenos años) a un pinche Byrne cualquiera.

Mi pregunta va: ¿por qué hablas entonces de los cómics de las dos editoriales más notorias?

Imagino que te encanta subirte al tren del mame, pero también te invito a bajarte y hacer esos cómics a un lado; a quitarle el poder a compañías (en el más estricto sentido de la palabra) y otorgarle una oportunidad a gente que está haciendo cosas interesantes. Image no sólo se está arriesgando a sacar cosas nuevas e interesantes, sino a darle una patada en las bolas a este monstruo que es la cultura pop. Cómics como Glory, Prophet, Nowhere Men, Outcast, Material... carajo... y te pones a dedicarle entradas por partes a algo como lo de Marvel.

No cabe duda, este planeta necesita menos frikis y más pinche criterio.

Échale ganitas. No todo es Vengadores y Batman.

Anónimo dijo...

¿Los personajes de Marvel y DC patrimonio de la humanidad?

Ahi si te la prolongaste. Siendo sus personajes pueden hacer con ellos lo que les de la gana. Un lector de comics en los años 50 tal vez se ofenderia de ver que ahora a un personaje querido y admirado por el como Linterna verde lo hayan vuelto homosexual. Es el equivalente a decir que ver a Batman sodomizado te resulta ofensivo.

Lo que ocurre es que el target de lectores de comics ya no es los de un adulto conservador sesenton, sino de un chico entre sus 12 y 20 años con otra mentalidad. Asi que Marvel y DC pueden hacer con sus personajes lo que les venga en gana siempre y cuando su target de ventas principal no resulte dañado.

Como comparacion es por eso que los simpsons siguen al aire a pesar de que hace 15 años no tienen una temporada buena. Su target ya no son los adultos nostalgicos treintañeros, sino niños entre 10 y 15 años que aun los ven como novedad.

Zer0MX dijo...

Pues no se sobre Mr. Eko, pero la verdad no fue cansada la lectura, de hecho es bastante amena y pues creo que eso de "todo es simple, porque echarle demasiado seso" es simple pereza mental(eso explicaría porque el sujeto en cuestión, no leyó completo nada, simplemente se limitó a ver lo que estaba en negritas y criticar sin saber que chingados criticaba), pero bueno, dejando de lado ese mamón y centrándonos en el tema, si se abordaron temas que no se pudieron abordar en la entrada anterior, como ya se ha mencionado antes, no se trata de simplificar todo entre bueno y malo, éstos fenómenos son más complejos de lo que aparentan(como cualquier cosa que tenga que ver con personas) y la verdad es interesante ese proyecto de "corrección" de dibujos, había escuchado de el, pero no sabía exactamente como se llamaba, lo que espero es que con el tiempo, ésta situación se vuelva un poco más igualitaria, en cuanto a lo de los nerd que se la pasan molestando a las chicas ya sea porque "no son auténticas fans" o porque "no son la copia exacta" de lo que sea, es algo que ocurre también por la cantidad de tipos que tienen la obsesión de ser etiquetados en tal o cual grupo y por ende, se creen con autoridad de juzgar quien pertenece a su circulo, pero en fin, como ya mencioné buena entrada y pues no escribo más por ahora por falta de inspiración jejejeje.

PD: Yo creo que los personajes de los cómics si son parte importante de la humanidad ya que tienen un papel similar al de los mitos clásicos sobre Heracles,Odiseo, Teseo y demás héroes de la antigüedad. Lo digo por "Anónimo"

Alexander Strauffon dijo...

Tanto los quejumbresos sobre Gal Gadot como Wonder Woman como los llorones extremistas que la hicieron de pedo por la portada donde Joker tiene prisionera a Batgirl me provocaron un inmenso asco. Los primeros, por lo que ya explicas, sus complejos les harán atacar básicamente a la que se atreva a no estar bajo sus estándares de mujer sexy, o a la que si es sexy, por no estar con ellos. Y los otros, porque su afán de quejarse lo es por cualquier cosa, no porque en verdad estén convencidos de la causa. Igual que los idiotas protestando y pidiendo que prohiban la música metal, las series de TV que no ven y por ello no quieren que otros vean, etcétera. Las casas de cómics deberían cerrar filas y legalmente ampararse y dejar cubierto en lo posible el espectro de posibles lloriqueos y protestas antes de que los gobiernos se valgan de eso para, sonrientes, dejar caer la censura de forma tan rígida como se vio en otros tiempos.

Mr Eko dijo...

ZeroMx:

Una lectura redundante no es amena. Es cansada si no es sustancial.

El texto quiere ser dicharachero en algunas partes y muy analítico en otras, pero lo que me da hueva es tener que expresar una idea que ya se ha leído en todos lados "Bla bla bla, frikis que se enojan con las mujeres, bla bla bla, uniformes sexistas, bla bla bla".

Es increíble que los cómics vivan de las regalías que produjeron obras de los 80's y 90's, porque de ahí en adelante el cómic de superhéroes ha sido lo mismo y una excusa para sacarle el dinero a los chavorucos. Material que se recicla porque con gusto desbordante, los frikis van a gastar el dinero que se ganan ahora de adultos para comprar sus juguetitos añorados.

A construir la burbuja y voltear a otro lado mientras hay verdaderos problemas en el mundo.


Al que habla de los superhéroes como mitología, sólo queda aclararle que esta 'mitología' tiene toda una estrategia de venta detrás. Ah, bendito capitalismo, yo pensaba que había gente que no lo consideraba una deidad.

Y al bato que dice que la gente se queja de todo como la portada de Batgirl de Rafael Albuquerque; fue el mismo autor quien decidió no publicarla. Si te molestan las minorías, pos es más problema tuyo que otra cosa.

Maik Civeira dijo...

Hola a todos, gracias por sus comentarios, trataré de responder puntualmente:

Mr. Ecko: sí, tiendo a ser muy redundante y reiterativo, es un defecto de mi estilo que reconozco. Me pasa que una misma idea me da muchas vueltas en la cabeza y temo que no quede clara cuando la expreso, por eso tiendo a repetirme. Lo siento si eso hizo que la entrada te pareciera cansada. Ahora, que si ya estabas de acuerdo y/o ya sabías todo lo que en ella se dice, pues eso quiere decir que no era para ti. Espero que otras personas puedan sacarle algo de provecho.

Es cierto es que es un tema relativamente trivial, y que quizá no valía la pena invertir tanto esfuerzo en él. Al fin y al cabo, como dices, son preocupaciones de niños de clasemedieros a ricos. Yo creo que la cultura pop en parte refleja y en parte construye nuestra visión del mundo, que entenderla es empezar a entender nuestra sociedad, por eso no me parece un esfuerzo inútil.

Precisamente ésa es la razón por las que escogí cómics de Marvel y DC, porque son los más mainstream, los que más tienen incidencia en el imaginario colectivo (originalmente iba a poner ejemplos de Image, WildStorm, Dark Horse y Top Cow, pero habría sido mucho abarcar y poco apretar). Sé que en el cómic alternativo, en el de autor, o en el menos comercial, se hacen cosas más interesantes y los clichés se evitan o se subvierten, pero simplemente no era el tema de esta entrada.

El resto del trabajo de Jordy Bayarri es irrelevante para esta cuestión. Yo puse esa tira porque ilustraba mi punto. Y sí, los aristas tienen derecho a hacer lo que les venga en gana. Eso no quiere decir que lo que produzcan vaya a ser bueno ni que esté exento de ser criticado.

John Byrne es un buen escritor y dibujante; Alan Moore es un maldito genio. No veo a qué viene la comparación.

Sí, me gusta subirme al tren del mame. Es que a veces es necesario tomar el mame y deconstruirlo para que se vea que es mame.

Maik Civeira dijo...

@Anónimo: Jejeje, sí, ya sé que suena bien pinche dramático. Permíteme explicar lo que quise decir. Si el idiota de Mark Millar escribe una mamada como "Nemesis", habrá gente que le guste y que lo compre, gente que no le guste y no lo compre, y gente que no le guste, pero lo lea para hacer una reseña en Internet y decirle a todos que es una mamada.

Pero si llega a hacer algo igual de imbécil, y no digo sólo escribir una historia mala, sino tratar de forma indigna e irrespetuosa a los personajes a los personajes de Marvel o DC, que son amados por miles de personas en todo el mundo, la reacción no será sólo de malas críticas o pocas ventas, sino de verdadera indignación y rabia.

Así que obviamente las compañías pueden hacer lo que quieran con su propiedad intelectual, pero en la realidad se encuentran limitados por las exigencias de un público muy amplio y muy comprometido con sus personajes.

Sombrerudo dijo...

"pero en la realidad se encuentran limitados por las exigencias de un público muy amplio y muy comprometido con sus personajes."

Pero eso lo puedes decir de lo que sea: star wars, star trek, terminator, hasta el puto uniforme del Atlante.

Soy completamente ajeno al mundo del comic (salvo watchmen, V y otras sagas aisladas), pero eso no significa que no pueda apreciar esta entrada. De hecho, como un outsider puedo decir que:

1) las guerras sexistas internas en el comic son una mamada, pero lo que subyace a ellas no lo es.
2) Tenía más o menos las mismas ideas que tú, que las tetas gratis en cualquier obra son dañinas, pero tú lo has expresado mejor. En lo que sí estaba equivocado, era en creer que se les trataba igual, pero no, no muestran un hombre sexy sino poderoso, y no muestran una mujer poderosa, sino sexy.
3) te la mamaste con lo de patrimonio de la humanidad. Si superman es patrimonio de la humanidad, gokú también. Digo, si vamos a convertir esto en un duelo de chaquetas mentales, pa luego es tarde.

Y no, esta entrada (casi) no es redundante. He visto los adoquines del internet mancillados por la tinta de quienes, en un espacio diez veces más grande, dicen diez veces menos.

Alexander Strauffon dijo...

Al tal Mr. Ecko:

¿Y por qué crees que decidió quitarla? Aunque haya dicho que no fue por eso, es obvio que fue ante la enorme protesta de arenosos. Y no se trata de un asunto de minorías, ni del lado de quienes protestan ni de quienes estamos en desacuerdo en que hayan dado el brazo a torcer de esa manera ante el afán censurador.

Por lo que veo eres uno de esos tipos enamorados de su propia voz. Te vi llegar despotricando contra el artículo por esto y aquello, y encima vienes a hacer lo mismo con quienes comentamos. No estás haciéndolo por el afán de debatir de forma sana, sino por creerte superior y que puedes demeritar a los demás. Se notó en verdad esa actitud de mamonería hostil con la que empezaste a opinar, en vez de hacerlo de forma neutral y abierta. Para eso, puedo decirte que estás en el blog equivocado. Vete al blog de Mauricio-José Schwartz o de su Señor Smithers lamesuelas, el Escéptico de Jalisco. Ahí entre sus fans te sentirás como pez en el agua.

Alvaro Murga dijo...

Vaya que era esperada esta entrada Ego. Me resulto entretenida. Al menos para mi tus entradas no resultan redundantes. Quizás sea porque yo tengo el mismo problema cuando corrijo mis textos. Y por los comentarios se ve que era bastante esperada también.
No encuentro muchos con tus argumentos y tocaste puntos que te señalé en la entrada anterior más extensamente.

He aqui algunas observaciones:
De adolescente, yo también me calenté con los dibujos pseudoeróticos de algunas heroínas, pero maduré, aprendí que las tetas de verdad son mejores,y que si quiero porno, voy a consumir porno (sea fotográfico o dibujado), si quiero erotismo, consumo erotismo y si quiero historias de superheroes, pues, consumo historias de superheroes. Pero eso es lo importante, yo se que no puedo tratar a mi novia o a cualquier otra chica como tratan a la gente en la ficción (si, porque el porno tambien es ficción). Y todavía sabemos diferenciar la ficción de la realidad. Si no lo sabemos, pues, estamos listos. Un asunto aparte debe ser tratado ahora que cada día más se confunde lo real con lo que no lo es. Es decir, ¿es una idea real? ¿Es esta una pipa o el dibujo de una pipa? ¿El dibujo de una mujer siendo violada es una mujer siendo violada? ¿Superman y el Quijote son más reales que yo? Perdón, me estoy desviando del tema.

De que todavía hay machismos (si, que también los hay de varios tipos, del cavernícola al subconsciente) dentro de la nerdosfera, pues claro. Pero en muchos casos es una reacción de miedo al ver que las reglas están cambiando. Si tu medio cambia, naturalmente el animal interno se asusta. Pero los humanos podemos reflexionar sobre eso y adelantarnos a esos cambios y prevenir problemas. Cuando aplicamos ese criterio, las cosas resultan mejor. Era inevitable que el numero de mujeres involucradas en el comic creciera, se anticipaba, ya ha ocurrido en otras areas y era cuestion de tiempo. Y eso hace que los códigos deben reinventarse. Ademas, uno va por las historias y son mejores las historias que tienen protagonistas con personalidad más alla de sus características físicas.

Lo delos eyecandy para las chicas, pues nunca me ha molestado, ni tampoco me he sentido traumatizado por los abdominales de Stephen Amell comparado con mi panza, así que sea. Ademas no es solo para las chicas pues algunos varones tambien disfrutaran viendo la figura de Stephen. Y la verdad la mayoría de las veces ni los noto, a menos que alguien me llame la atención sobre ello. Como contraejemplo se puede argumentar que siempre a las mujeres socialmente se les ha exigido preocuparse más por su aspecto, pero eso es un problema transversal que va más allá del mundo de la nerdosfera.

Alvaro Murga dijo...

Parte dos, era muy grande mi posteo:

En lo que no concuerdo es en el ejemplo que colocaste de Less Tits n’ Ass, More Kickin’ Ass. Puede parecer una nimiedad pero por algo yo le aplico al dibujo. En muchos casos las deformaciones anatómicas responden a causas de narrativa visual, o licencias artísticas, algo que viene desde la pintura y el dibujo. Acepto que existen casos descaradamente sexistas pero otros vienen de los códigos del dibujo que sirven para dar enfasis a una accion. Como tu decias, aca es ficción, pero una ficción visual. En los comics ni siquiera las sombras son exactas sino que responden a la narrativa de la historia. En muchas pinturas de caballos se puede ver a estos animales haciendo poses imposibles en la vida real y estas deformaciones son aceptadas pues le dan dinamismo a la imagen y comunican movimiento. Ej: http://www.gettyimages.com.au/detail/news-photo/race-horse-flying-dutchman-in-painting-by-j-f-herring-from-news-photo/50699661
En esa portada de Spider woman, donde esta esta siendo lanzada por Silk, emulando el movimiento "bola rápida" de Colosusus y Wolverino (los fans de x-men sabran de que se trata, sino googleenlo). Ok, la corrección anátomica es válida, pero ¿se conserva la referencia de ese rasgo tan icónico de Marvel?¿ Se conserva la idea de que uno de los personajes arroja al otro hacia el lector?
Es un intento válido lo que hace Charlebois, pero me parece que tratando de corregirlo, lo dejo peor. Revise la entrada en su sitio y no menciona la referencia al "bola rápida", asi que asumo que no la percibió. Pero claro, era un dibujo de Greg Land, asi que quizas no la buscó tampoco o Land no la supo transmitir. Ahora, después de su corrección las figuras son anatómicamente correctas, pero la referencia se pierde y en lugar de tener una imagen anatómicamente incorrecta y sexista que refiere a un código reconocible por los lectores de Marvel, tenemos una imagen anatómicamente correcta de dos féminas posando, cada una por su lado. La interacción se perdió. ¿Se pudo corregir de otra manera para conservar la proporción anatomica y la referencia al "bola rápida"? Por supuesto, pero no como propone Charlebois, que solo se preocupo de que la anatomía fuera correcta. De hecho creo que habría que rehacer la portada entera. Tiene mejores ejemplos (el del culo de Spider-woman, por ejemplo), pero con esa portada se equivocó.
El punto es saber identificar donde existe una licencia artística y donde es sexismo, aunque claro, una licencia artística también puede ser sexista.

Por cierto, ya que estamos con este tema ¿viste Mad Max? Ansio leer tu critica a la película y tu perspectiva de la (absurda) polémica que rodeo su lanzamiento.

Maik Civeira dijo...

Oh, pues fíjate que no había entendido que la portada pretendía ser una referencia a la estrategia de Colossus y Wolverine. Creo que Charlebois tampoco lo entendió. La verdad, creo que sólo conociendo el contexto entiendes que Silk está lanzando a Spider-Woman.

Antonio dijo...

Maik, ¿Ya viste esto: http://www.scientificamerican.com/article/the-problem-with-female-superheroes/ ?

Un abrazo

Maik Civeira dijo...

Muy interesante, aunque el estudio es muy limitado en muestra y en tiempo. ¿Realmente el efecto que causa UN video a un grupo reducido de personas es relevante para establecer una relación causal? Faltan metaanálisis, pero qué bueno que ya se están llevando a cabo esto estudios.

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