miércoles, 8 de julio de 2015

Suena bien, pero ¿tiene sentido?



Dice el dicho que no hay nada peor que una buena causa defendida con malos argumentos, pues esto debilita a la causa en sí, la hace vulnerable al ataque de opositores astutos y deja a los que la apoyan como débiles mentales incapaces de razonar lógicamente.

El problema es que gran parte del tiempo los seres humanos nos unimos a causas que percibimos como justas sin razonarlo mucho que digamos y nos dejamos llevar más por impulsos emocionales que por motivos bien pensados. Esto se ve sobre todo en las redes sociales, donde constantemente estamos compartiendo memes o enlaces a textos, a menudo con el objetivo de apoyar alguna postura en la cual creemos.

Muchas veces nuestras convicciones son tan inamovibles y nuestro sesgo de confirmación tan fuerte que simplemente aceptamos con los brazos abiertos cualquier información o argumento que parezca apoyar nuestra postura, sin importar si hay fundamentos o siquiera tantita coherencia. O sea, si nos hace sentir bien, si sentimos que le está dando la razón a lo que ya de antemano creemos, pasamos por alto si lo que dice es ilógico o falso y lo compartimos sin chistar.

Les voy a plantear sólo tres ejemplos sencillos que recientemente he visto circular por las redes sociales. Identifiquemos cuál es el mensaje que pretende transmitir y si lo logra eficazmente. He escogido tres memes que defienden posturas con las que estoy básicamente de acuerdo para analizar la estructura de su planteamiento. Recuerden sus clases de lógica, y en especial las falacias.





Esta imagen promueve un mensaje positivo, según lo entiendo: alimenta a tus hijos sanamente, no los llenes de comida chatarra. Eso está muy bien: las gaseosas son en el mejor de los casos unas golosinas llenas de azúcar que sólo deberíamos tomarnos de vez en cuando, pero muchas personas las consumen y se las dan a sus hijos como si fueran el agua de cada día. Entonces el objetivo es loable, pero la estructura del mensaje tiene varios problemas.

Primero, vean cómo apela a un sentimiento de culpa: "¿Por qué le das cosas buenas a tus plantas y chatarra a tus hijos? ¿Acaso quieres más a tus plantas?" Esta apelación a la culpa es ya un tipo de falacia (la cara del niño sufrido acentúa el chantaje emocional). Por supuesto que todos queremos más a nuestros hijos que a nuestras plantas (a menos que sean Hiedra Venenosa). Es más, podría regar a mis plantas con gaseosas, pero sería excesivamente caro (por lo mismo, tampoco les doy agua embotellada, sino de la llave). Como quiero más a mis hijos y me importa darles gusto, les compro golosinas de vez en cuando, cosa que ciertamente no hago por mis plantas. De hecho, mis hijos no toman gaseosas si podemos evitarlo y sólo en fiestas comen caramelos.

Pero lo más importante es que en realidad este mensaje no significa nada por el hecho muy obvio (pero escurridizo) de que los niños no son plantas. Obviamente le doy a mis plantas cosas distintas que a mis hijos. ¿Y? ¿Eso qué prueba? Podríamos cambiar el planteamiento de la siguiente manera: "Si le das agua a tus plantas, ¿por qué le das leche (o jugo de frutas o aguas frescas) a tus hijos?" O "si le das fertilizante a tus plantas, ¿por qué le das ensalada a tus hijos?". Entonces se evidencia lo absurdo del argumento, pues a menos que estén sugiriendo que debería alimentar a mis hijos de la misma manera en que alimento a mis plantas, la única forma en la que esta imagen tiene algo de sentido es si asumimos de antemano que la Coca-Cola es una cosa muy mala: no contiene información ni argumentos que sirvan para persuadir a nadie de que es nociva y deberíamos dejar de tomarla. 

Entonces, ¿de qué nos sirve la imagen? La respuesta es: de absolutamente nada. Los que ya estaban convencidos de que la coca es mala, seguirán pensando igual, pero al compartir la imagen en Facebook podrán presumir que ellos no son de esos malos padres que le dan veneno a sus crías. A los que les vale madre, les seguirá valiendo madre y no se convencerán. 





Si ustedes llevan tiempo en este blog, sabrán que estoy a favor de que se legalice la marihuana, el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo, y a favor de toda conducta sexual que ocurra entre adultos conscientes de manera consensual (incluyendo la realización de pornografía, si eso es lo que les late) porque soy bien open mind, liberalote y progre. Sin embargo, esta imagen de arriba es una forma muy tonta de ayudar a estas causas.

¿Por qué? Recuerden que un pensamiento es correcto cuando su estructura lo es sin importar los contenidos, y en este caso podríamos tomar la imagen y hacerle algunos cambios para defender prácticamente cualquier cosa, por horrible que fuera. ¿No te gusta el robo? No robes. ¿No te gusta la corrupción? No seas corrupto. ¿No te gusta la violación? No violes. ¿No te gusta la pedofilia? No folles con niños. ¿No te gusta la violencia de género? No le pegues a tu novia (o no tengas un novio que pega). Y así por el estilo.

De hecho, ese replique es justamente lo que pueden esperar de cualquier conservador, el cual ganaría la discusión al hacer notar lo endeble del argumento. Ahora, ustedes y yo, como buenos progres, sabemos que las acciones que enlista la imagen no son ni siquiera comparables con las que enumeraría nuestro conservador hipotético. ¿Por qué? Porque creemos en la libertad individual y que lo que hacen adultos responsables por su propia elección y sin dañar a nadie más es su puto problema y nadie se debería meter en su vida.

Pero lo que no alcanzan a entender quienes comparten esta imagen es que la lógica de la moral conservadora es diferente. Para los progres la lista enumera actos que, como no dañan a terceras personas, caen bajo la máxima de "vive y deja vivir". En contraste, para los conservadores son moralmente reprobables en sí mismos, incluso si parece que no tienen una víctima directa. De hecho, en muchos casos piensan que sí la hay: el alma, el propio cuerpo, la dignidad humana, la familia o la composición social. En el caso del aborto, consideran que hay una víctima muy real: el feto humano. 

Y muchos en el lado de la progresía piensan de forma similar, pero sobre otros temas. Algunas corrientes feministas piensan que la pornografía denigra a las mujeres, independientemente de si las actrices escogieron la carrera y les pagan por coger frente a las cámaras. Para ellas el "si no te gusta la pornografía no veas pornografía" no sería un argumento aceptable; como tampoco lo serían para muchos veganos y animalistas frases como "Si no te gusta comer carne, no comas carne" o "Si no te gusta el toreo, no vayas a la plaza", porque creen que el carnivorismo y el toreo son inmorales, pues tienen sus víctimas: los animales.

Es decir, lo que para algunos es simplemente una elección de vida o una cuestión de gustos o un asunto de libertad individual, para otras personas son principios morales inamovibles y no negociables. Si no entendemos esto será imposible dialogar con quienes piensen diferente, no digamos ya tratar de persuadirlos de nuestros puntos de vista.

Como moraleja, una forma de poner a prueba nuestros argumentos es tomar su misma estructura y cambiar su contenido. Si el argumento funcionaría igual para defender otras cosas con las que no estamos de acuerdo, es que algo estamos haciendo mal.


La idea detrás de este meme es más o menos clara: el aborto debería reconocerse como un derecho y su ilegalidad es una forma más en la que nuestra sociedad sexista oprime a las mujeres y privilegia a los varones. Pero, carajo, vaya que no tiene sentido.

Eso del "aborto masculino" es una reverenda estupidez. Lo que describe ahí no es aborto, es abandono. La comparación es absurda, pues una mujer también puede abandonar a sus criaturas, (aunque, claro, después de pasar por el embarazo y el parto). La única forma en la que se me ocurre que un hombre podría hacer algo cercano a abortar él mismo sería practicándole un aborto a una mujer (o coercionándola para hacerlo).

Más aún, si bien es cierto que se castiga de forma drástica a las mujeres que deciden abortar (y a cualquiera que las haya ayudado, por cierto, sea hombre o mujer), no es cierto que los hombres que abandonan a sus hijos se salen con la suya tan fácil. La madre puede demandar al padre por una pensión (sí, es una joda, pero por lo menos existe ese recurso) y socialmente el abandono es tachado como un acto de cobardía, digno de un "poco hombre". Es cierto, ni de lejos se acerca a lo que sufren las mujeres, pero tampoco es cierto que "no se penaliza a los hombres que abortan".

Pero lo más importante es que, nuevamente, el argumento ignora o malentiende la forma de pensar de quien sostiene la postura opuesta. Para un conservador pro-vida no puede haber comparación entre el abandono y el aborto, porque con el primero la criatura vive (y con vida hay esperanza) y con el segundo la vida es destruida. Con este meme nunca podría persuadirlo de pensar diferente.

Me tomé el tiempo de explicarle todo esto a la persona que compartió la imagen, concluyendo que simplemente no funciona. Me respondió que tal vez para mí no funcionaba, pero muchas otras personas le dieron "like" y la compartieron. He ahí el punto peligroso.

Con memes como éstos nadie será persuadido; nadie es invitado a la reflexión o a considerar nuevas perspectivas; nadie aprende nada nuevo. Simplemente reciben "likes" y son compartidos por quienes ya están de acuerdo de antemano con lo que dicen y sienten reforzada su opinión, así como su seguridad de estar en el bando correcto. Estos memes sirven como seña de identidad para quienes ya tienen una postura definida: "Miren amiguis, soy feminista. Compartir" "Yo también, amigui. Súper-like". Es el equivalente a poner un pescadito en tu auto para que todos sepan que amas a Jesús.

Es pura autocomplacencia, y ésta no es mala en sí misma; yo a menudo publico frases o imágenes jocosas para echarle mierda a los magufos o a los homofóbicos, o para regodearme en el hecho de que soy un friki de Star Wars, sólo por el puro gusto y orgullo de hacerlo y por los lulz. Pero lo importante es no confundir estas manifestaciones festivas con argumentos demoledores a favor de mi causa. 

Estos son un ejemplos muy, pero muy sencillos, en los que detectar la falta de lógica y congruencia es muy fácil, y sin embargo vi a muchas personas inteligentes compartiéndolos sin pensar dos veces en lo que hacían. Lo mismo que hicimos con estos simples memes lo podemos hacer con textos completos. Antes de compartir una columna de opinión o una entrada de blog porque te emocionó pensando que te daba armas para defender tu postura o atacar la de otro, piensa ¿realmente tiene sentido? ¿O es sólo es que apoya algo en lo que crees y te hace sentir bien? No sea que acabemos como esos derechairos que quieren refutar el socialismo con la fábula del maestro de escuela que repartió las calificaciones por igual.

O que nos encontremos diciendo cosas como "Este dinosaurio que lanza arcoiris es genial. ¡Por lo tanto, apoya el matrimonio gay ya!"


Las causas más nobles y las personas con las mejores intenciones están afectadas por el problema de la mala argumentación. Las falacias, la incoherencia y las falsedades pueden hallarse en argumentos contra el sexismo, el racismo o la homofobia, o a favor de la protección al medio ambiente o de la distribución de la riqueza. Para colmo, si intentas señalar por qué lo que están diciendo no tiene sentido, se ponen hostiles contigo y te acusan de estar defendiendo al enemigo.

"Pero Ego", alguien dirá "Si lo que se está apoyando es una causa justa, ¿acaso importa que sea lógico o no?". Muchos piensan que no, que lo importante es que se avance en la justicia social, haiga sido como haiga sido. Pero eso para mí no chambea: una persona racional reconocerá argumentos irracionales y una persona honesta no se sentirá cómoda haciendo trampa para ganar. Pero lo más importante es esto: si estamos ciegos ante argumentos falaces a favor de nuestras posturas, ¿cómo podemos empezar a saber si nuestras posturas mismas son correctas?

¿Te has puesto a pensar si la postura que sostienes es realmente sólida? ¿O sólo la sostienes por inercia, porque así te educaron, porque la fue la primera que conociste, porque es cómodo quedarte con ella? ¿O es sólo que legitima una posición de privilegio en la que te encuentras a gusto? ¿O tal vez es que reafirma la faceta contestataria y rebelde que has hecho parte fundamental de tu identidad? ¿Cómo podemos ponerlo a prueba, si no disponemos de un terreno común con pautas y principios lo más objetivos posibles en los que podamos estar de acuerdo?

Es necesario ejercitar nuestro criterio, juzgar lo que hacen los "de nuestro lado" con el mismo rigor (ni más ni menos) que el que usamos para analizar los razonamientos de quienes piensan de manera opuesta. No es fácil, los seres humanos somos naturalmente proclives a estos sesgos y nadie es inmune a ellos, ni siquiera los que se las dan de muy objetivos o racionales. Yo he caído muchísimas veces en este error y seguramente lo seguiré cometiendo. Después de todo, nuestras opiniones sobre temas que consideramos importantes son parte de nuestra identidad; por eso nos aferramos a ellas con fuerza, rechazamos lo que percibimos como una amenaza a nuestras creencias, y no las cambiamos fácilmente ni sin cierto costo emocional.  

Pero eso no nos excusa de hacer un esfuerzo honesto, ni menos legitima excusas perezosas para no razonar, del tipo "es que yo pienso con la víscera", "es que hay otras lógicas" o "es que yo no tengo por qué saber de lógica". Debemos ser capaces de pensar usando nuestra propia capacidad de raciocinio, no limitarnos a compartir lo que tenga el imprimatur de nuestras parroquias ideológicas. De lo contrario, habremos caído en el dogmatismo, de ahí al fanatismo hay poco trecho.

Al analizar tus posturas y los argumentos que usas para defenderlas quizá descubras excelentes motivos para seguir en ellas, con la ventaja de tener mejores bases para sustentarlas. Entonces serás de mejor ayuda para la causa que quieras defender.

9 comentarios:

Daniel Mendez dijo...

Muy buenos ejemplos, y sí, muchas veces por querer reforzar nuestro punto de vista cometemos ese tipo de errores. Personalmente, trato de ser lo más analítico que puedo, pero con esto que compartiste me dan ganas de revisar 2 o 3 veces las cosas y asimilarlas lo más objetivamente antes de ceder al impulso o a lo visceral. En fin, todos tendríamos que practicar eso con mayor frecuencia.

Alvaro Murga dijo...

Esa es la principal pregunta que debemos hacer cuando apoyamos una causa: ¿Por qué la apoyamos? Puede que nos guste y que nos haga sentir bien o de plano la consideramos la correcta, pero si realmente nos consideramos criticos debemos cuestionar nuestras posturas, preguntarnos por qué esta bien o siquiera si esta bien o incluso si no es la equivocada. Uno puede apasionarse por algo, pero el sentimiento solo no basta y descontrolado no guia por un buen camino. La fría razon es este caso es nuestra mejor luz.

Elmer Homero dijo...

Yo todas las noches aborto millones y millones de hijos. Pero un hije, jamas

Honesto Criticón dijo...

Tremendo blog. Mis felicitaciones más sinceras. Ya le estoy siguiendo con todo lo que tengo para seguir.

De la lectura calma me ha surgido una duda, con lo que para aclararme le invito a profundizar sobre la frase "[...] un pensamiento es correcto cuando su estructura lo es sin importar los contenidos [...]" Tengo la sensación de que, o no estoy entendiendo bien los términos como por ejemplo a qué se refiere con un "pensamiento correcto" o "estructura", o creo que podríamos coger un "pensamiento correcto" (del que se entiende una correcta "estructura") y, cambiándole el contenido hacerle decir una absoluta tontería (razón por la cual no voy a poner un ejemplo, dado que no querría hacer burla de algo que no creo que sea lo que planteas). En definitiva, en mi razonamiento la estructura es un continente, esencial en la relación con el contenido del planteamiento, pero vacío por si mismo.

Lo cierto es que no he podido indagar lo suficiente para saber si ya se ha detenido sobre este tema, ya que los artículos son extensos y yo acabo de empezar hoy, pero puedo imaginármelo por cómo encabezabas la frase con "Recuerden". Aún así, espero haber planteado algo interesante.

Un saludo, y mucho apoyo. Parece que hay gente con cerebro que aún tiene ánimo para publicar.

Alexander Strauffon dijo...

Muy bien tratado. Lo que ocurre es que lo politicamente correcto y el moralismo extremo imperante sobre todo en las redes sociales, lo combinan con algo que se basa todo en aspectos de forma y no de fondo, y dan a luz a las burradas como las que usaste de ejemplos. Lo peor es que cuando uno señala la falta de logica en estas como tu hiciste, se echan encima como animales rabiosos.

Juan Calavera dijo...

A mí también me hizo ruido la frase 'un pensamiento es correcto cuando su estructura lo es sin importar los contenidos'. Pero considero que habla sobre que si una idea es coherente, y aguanta el aporreo de otros argumentos, entonces la idea se valida. O sea, que si una buena idea es indefendible, entonces, carece de lógica.

Maik Civeira dijo...

Hola, Honesto Criticón y Juan Calavera. Cuando la estructura de un pensamiento es lógicamente correcta, el pensamiento es correcto. Si además los contenidos de la estructura son verdaderos, entonces el pensamiento es correcto y verdadero. La meta es aprender a pensar con estructuras lógicas y partir de información verdadera, o por lo menos lo más fidedigna posible. Les recuerdo las clases de lógica. Saludos! :)

http://egosumqui.blogspot.mx/2012/07/un-rapido-curso-de-logica-practica.html

Arthur OQ dijo...

Mi ejemplo favorito siempre será George Orwell. Tan socialista que luchó por los republicanos en la guerra civil española, y tan inteligente que se convirtió en el mayor crítico de Stanlin, en una era donde los intelectuales de izquierda amaban a este tirano.

Uno puede amar tanto una idea como para morir por ella, y aun así valorar críticamente los actos de su bando.

Siempre he sido muy crítico con mis propias ideas, tanto que muchos de izquierda me tachan de fascista, y los ateos de religioso. Incluso una vez me bloquearon de un grupo proAMLO en facebook: estos publicaron algo como "¡Qué buen gobierno!" con una nota de venezuela subiendo el salario mínimo un 30%, y mientras todos aplaudían y posteé un link sobre la inflación de Venezuela, que en ese entonces estaba en el 50%. Por poco me cuelgan...

Unknown dijo...

Me encantó el post! Ojalá la gente escribiera más cosas así y menos artículos sin sentido para justificar sus causas. Saludos!

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails