viernes, 25 de septiembre de 2015

Truthers: Cuidado con los verdadosos

Dibujo robado desvergonzadamente de Bully Magnets

"Truther" es un término anglosajón usado en los Internetz para referirse a ciertas personas que, cada vez que ocurre un acontecimiento importante o llamativo, se apresuran a asegurar que todo lo que se dice en los "medios oficiales" es mentira y que ellos mismos tienen la verdadera verdad que verdaderamente te van a revelar (de veras). Así sea el estallido de una guerra civil en el tercer mundo, un atentado terrorista en Europa, el brote de una epidemia peligrosa o prácticamente cualquier cosa, los truthers nos revelarán a todos que los medios comerciales, corporativos y mainstream te mienten a ti y a todo el mundo, y que la mera neta la poseen ellos, la cual podrás conocer en sus blogs, videos de Youtube o fanpages de Facebook.

Como estos individuos hacen mucho daño al desinformar, tergiversar o de plano sacarse cosas del culo, generando que muchas personas se hagan de una visión muy estrafalaria de los asuntos importantes del mundo, ha llegado el momento de que les dedique una palabra o dos. He decidido llamarlos "verdadosos", por analogía liar = mentiroso, truther = verdadoso. Este tema forma parte del de las teorías de la conspiración, o como a los hecécticos de Internet nos gusta llamarlas, "conspiranoias". Pero en vez de dedicarme a la por demás imposible tarea de desmentir conspiranoias, mejor los invito a hacer un ejercicio de sentido común y pensamiento crítico, a la vez que nos deshacemos de algunas concepciones tan comunes como erróneas. 

Aclaro también que esta entrada no pretende cambiar la forma de pensar de los verdadosos y conspiranoicos. Estas personas están más allá de toda salvación y creen en sus realidades alternas con celo fanático. Ninguna prueba, ningún argumento racional les hará cambiar de opinión. Mi público meta, en cambio, son las personas comunes y corrientes que de vez en cuando se dejan engañar por narrativas conspiranoicas, lo cual no es enteramente reprochable pues a primera vista muchas de ellas hasta parecen tener sentido.



¿Por dónde empezar? Bueno, habría que reconocer algunas cosas: los gobiernos ocultan información y mienten a menudo. Lo sabemos por lo que nos ha enseñado la historia y porque constantemente salen a la luz formas en las que nos han estado engañando. Es natural y muy sano desconfiar de las autoridades, y más cuando uno vive en un país como México, con un historial de corrupción gubernamental y autoritarismo que haría ruborizarse a los Lannister. De la misma forma y por los mismos motivos es natural y muy sano desconfiar de las corporaciones, las iglesias y otras instituciones con poder político y económico. Sin embargo, eso no significa que todo lo que digan estas entidades sea mentira siempre y mucho menos que cualquier versión alternativa sea digna de crédito sólo porque contradice la "narrativa oficial".

Los verdadosos alardean de ser informadores libres e independientes, a diferencia de los "medios de comunicación oficiales", que trabajan para los poderes fácticos que controlan el mundo. El tema está también, por tanto, relacionado con el de los medios de comunicación y con nuestros criterios de veracidad y confiabilidad. Así pues, no podemos dejar admitir que muchas veces los medios de comunicación establecen alianzas con los grupos en el poder y que a menudo pertenecen a los mismos. En Estados Unidos es bien conocida la lealtad de Fox News al Partido Republicano, y su cobertura del mismo será siempre favorable, incluyendo elegantes lamidas de huevo a los gobernantes que surjan de ahí. En México Televisa y TV Azteca han sido aliadas históricas del poder; del PRI en su momento, luego del PAN y de nueva cuenta del PRI.

De todos modos hay algo muy importante que vale la pena aclarar y es lo que significa realmente la expresión "medios oficiales". Estrictamente hablando, serían los medios que pertenecen al gobierno mismo, es decir, que oficialmente hablan por él (como también podríamos hablar de, por ejemplo, la gaceta oficial del Colegio de Abogados de México o del Club de Fans de José José). Pero ése no es el caso; los principales medios de comunicación pertenecen a empresas privadas, algunos cuantos a gobiernos y otros tantos a instituciones públicas como las universidades o a ONG's.

Lo que pasa es que los verdadosos llaman "medios oficiales" a todos los medios que no son ellos mismos, desde el New York Times hasta Die Spiegel, pero que lo único que tienen de "oficiales" es que no los produce cualquier pelagatos en el sótano de su casa. Esto es porque los verdadosos se imaginan que todos estos medios pertenecen al poder que controla el mundo, un poder monolítico, unímodo e indivisible. Y es aquí cuando la cosa empieza a ponerse loca, porque los verdadosos conciben un mundo en el que casi todos los medios, casi todos los gobiernos, casi todas las instituciones y casi todas las corporaciones forman parte de un sólo grupo que lo domina prácticamente todo.

Esta idea resulta atractiva para las mentes a las que le gustan las cosas simples, pues le da a todo una explicación sencilla y expedita que, por más aterradora que sea, causa menos vértigo que el pinche desmadre caótico y absurdo que es la realidad; una en la que muchos y muy diferentes grupos e instituciones, con agendas y metas muy disímiles, compiten por muy diversos cotos de poder, hacen o deshacen alianzas, conquistan la hegemonía para luego decaer o permanecen en niveles de relevancia muy variados; y nadie ostenta el control absoluto sobre todo (pero ni de lejos). La teoría de la conspiración viene a sustituir la creencia en los dioses u otras entidades sobrenaturales por cuya agencia sucedían las cosas, y proporciona una falsa sensación de entender qué es lo que está pasando. Al aprender de historia y de política contemporánea podemos deshacernos de esa visión simplista del mundo y aceptar que es un lugar mucho muy complejo.

"Nos controlan los resultados aleatorios de un sistema complejo"


Pero no quiero clavarme con el tema de las teorías conspiranoicas en sí, ni con la psicología de la conspiranoia, que todo ello es como para escribir una enciclopedia (nota mental: hacer un wiki conspiranoico, sería divertidísimo). Si están interesados, les recomiendo volver más tarde a este enlace. En vez de ello, volvamos a los verdadosos y el asunto de los medios de comunicación.

Una opinión simplista e ingenuota es que así como los medios de comunicación pertenecen a empresas privadas, entonces deben transmitir sólo los contenidos que a LAS empresas privadas les conviene que se transmitan. Pero el caso es que, si bien es cierto que las grandes corporaciones son hoy en día entes capaces de influir en los gobiernos de naciones, a veces de forma tal que hasta erosionan la democracia, tampoco hay que hacernos a la idea de que todas las empresas privadas están unidas en un mismo plan malévolo. Lo cierto es que hay muchas y muy variadas empresas de muchos tipos, y no necesariamente tienen los mismos intereses.

O sea, no porque un periódico sea propiedad de una empresa privada significa que por ello defenderá los intereses de cualquier otra empresa privada. Podemos ver el caso del cambio climático antropogénico, una amenaza a la vida y el bienestar humanos mucho más grave y más real que las tonterías que alucinan los conspiranoicos. Empresas petroleras como Shell lo niegan o desestiman el peligro, porque reconocerlo implicaría casi con seguridad reconocer también la necesidad de adoptar medidas que regulen la actividad petrolera, automotriz e industrial. El New York Times y el Washington Post son dos de los diarios más respetables del mundo, pues con todo y pertenecer ambos a sus respectivas empresas privadas, no por ello dejan de reconocer el consenso científico existente en torno a la realidad y el peligro que representa el calentamiento global.

A menudo grandes empresas han tratado de retener información que les sería perjudicial, como las compañías tabacaleras con la relación tabaco-cáncer. Pero finalmente la verdad sale a la luz, porque aunque las corporaciones logren sobornar a algunas autoridades, a algunos científicos y a algunos medios, no pueden hacerlo con todos todo el tiempo. Como vimos en la entrada sobre la conspiración que mató a tranvías, los complots, mentiras, mañas y trucos sucios, por parte de corporaciones o gobiernos, verdaderamente existen y han existido a lo largo de la historia. Pero también vimos que son siempre de una envergadura muy limitada en tiempo y espacio y que no tardan mucho en salir a la luz. Y cuando eso sucede, lo más probable es que nos enteremos todos por esos medios "oficiales", "comerciales" y "mainstream" en los que tanto se cagan los verdadosos.

Piensen, cuando Edward Snowden reveló las mañas de la NSA para espiarnos a todos en línea ¿por dónde se enteraron de estos hechos? Cuando Chelsea (antes Bradley) Manning filtró los archivos que relataban los crímenes de guerra cometidos en Irak por el ejército estadounidense ¿qué medios de comunicación cubrieron la noticia y la analizaron? Claro, Snowden tuvo que huir de Occidente y a Manning le ha ido de la chingada, pero la verdad no pudo ser acallada. O casos históricos, como el escándalo de Watergate, en el que el gobierno de Richard Nixon espíaba a sus rivales políticos. ¿No fueron reporteros del Washington Post los que sacaron al descubierto este complot, lo cual llevó finalmente a la renuncia del presidente mismo?

El británico The Guardian es uno de los periódicos más reconocidos del mundo, y cubre sin empacho las noticias de WikiLeaks y Edward Snowden, aunque no le convenga al gobierno gringo. Y así hacen otros tantos medios mainstream.

Los verdadosos suelen incluir a las organizaciones internacionales, como la ONU, la OEA o la UE como parte del mismo poder siniestro que controla el mundo. Como si desde el Pentágono se dictaran todas las políticas de estas instituciones y todas las noticias que sobre ellas aparecen en los medios. Pero cuando al gobierno de Bush mintió descaradamente sobre las armas de destrucción masiva que supuestamente tenía el régimen de Saddam Hussein (como burdo pretexto para invadir Irak), fue la ONU la que envió inspectores a ese país, los cuales informaron, como muchos sospechábamos, que no había tales armas, y por supuesto fueron los medios comerciales los que nos dieron parte de esto. Al final Estados Unidos fue a esa guerra imperialista sin el apoyo de las Naciones Unidas.

En México, tratándose de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, la versión oficial (literalmente, la dada por el gobierno) ha sido puesta en duda por un reporte nada más y nada menos que de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, de lo cual supieron ustedes por diferentes medios bastante mainstream y comerciales... ¿o se imaginan que Proceso, Animal Político o Aristegui Noticias son del dominio público? Para más inri, aquí la cobertura por parte otro de "esos medios corporativos que sólo trabajan para favorecer a la hegemonía", CNN.

¿O se han puesto a leer las columnas de opinión o artículos de análisis político en los diferentes medios? Notarán cómo suele haber interpretaciones diversas y opiniones encontradas sobre la política y los políticos gringos, mexicanos o internacionales, muy a menudo con críticas muy duras. Conociéndolos sería absurdo pensar que existe un solo poder que dicta la línea editoral de todos ellos. Documentales como los de Michael Moore, tan críticos con el gobierno y la sociedad gringa, ¿no fueron exhibidos en las salas comerciales, no se pueden rentar en cualquier videoclub, no han sido premiados en festivales internacionales? ¿Creen que sería esto posible en un mundo en el que todo lo que publican los medios nacionales y mundiales es decidido por las altas esferas de un poder global monolítico?

De ninguno de esos chanchullos nos enteramos gracias a los conspiranoicos de Internet que "te dicen la verdadera neta que nadie más te cuenta", ¡ellos ni siquiera sabían! Obvio, porque de hecho los verdadosos no hacen investigación, ni nada que pueda llamarse periodismo ni en el sentido más laxo de la palabra, sino que se sientan frente a sus computadoras a hacerse chaquetas mentales y luego eyaculan sus pendejadas sobre el teclado. Pues sí, el proceso de himbestigasión de los verdadosos consiste en leer cosas en Internet, hacer especulaciones muy fumadas, armar narrativas sustentadas en argumentaciones irracionales, tragarse cualquier rumor, bulo o leyenda urbana como evidencia y luego pasarse unos a otros sus conclusiones alimentando su sesgo de confirmación. Eso no tiene nada de pensamiento crítico, análisis ni investigación: como dije, son chaquetas mentales.



La ilógica de la conspiranoia tiene algunas falacias informales recurrentes (para una lista más completa de falacias, ejemplos y cómo encontrarlas, léanse mi serie al respecto). Los verdadosos venden estos argumentos falaces como si fueran pruebas irrefutables de sus locas suposiciones.

Post hoc ergo propter hoc: Significa "después de, luego debido a" y se refiere a la falacia de creer que si un evento B sucedió después de un evento A, entonces A debe ser la causa de B. Como que si Peña Nieto se reunió con Mark Zuckerberg y días más tarde la página de Facebook de Carmen Aristegui sufrió unas fallas, entonces significa que en la reunión esos dos genios del mal acordaron destruir a Aristegui. Como pensar que si me pongo mis calcetas del Pato Lucas y ese día gano la lotería, entonces gané la lotería porque me puse mis calcetas del pato Lucas.

Falacia teleológica: Creer que todo tiene un propósito, y en particular creer que si un evento A tuvo como resultado una consecuencia B, entonces A se realizó para que sucediera B. Si durante un brote de alguna enfermedad viral aumenta la venta de medicamentos, entonces el brote fue planeado adrede por las farmacéuticas para vender medicamentos. Es como creer que si por la temporada de lluvias se venden más paraguas, entonces las compañías provocan la temporada de lluvias para vender más paraguas.

Non sequitur: Tomar como prueba algo que no tiene nada que ver. Por ejemplo, sabemos que el incidente del Golfo de Tonkin, pretexto de los Estados Unidos para invadir Vietnam, fue un embuste documentado y confeso; pero eso no significa ni es prueba de que todo atentado sufrido por Estados Unidos o sus aliados sea un montaje para entrar a una guerra. En el mejor de los casos puede ser motivo de una sospecha razonable, pero los verdadosos lo plantean como una prueba de que su teoría conspiranoica es cierta.

Explicación ad hoc: Es una explicación muy conveniente que no se puede comprobar ni desmentir por la naturaleza de la misma. Por ejemplo, decir que si no hay pruebas que corroboren mi teoría de la conspiración es porque la conspiración misma las ha destruido todas; o que si la misma conspiración no me ha callado y me sigue dejando publicar mis teorías en todas partes y hasta vender mis libros en los tianguis, es porque lo hace para guardar las apariencias y que todos crean que no hay conspiración. En fin, es como decir que tengo un tercer brazo, y si no lo ves ni lo puedes tocar es porque es invisible e intangible e indetectable por cualquier medio, de forma que es exactamente igual a que si no lo tuviera. ¡Pero no puedes probar que NO lo tengo!


A esas falacias se le suman algunos sesgos cognitivos que son comunes en los seres humanos, pero especialmente fuertes en los conspiranoicos (para aprender más de sesgos cognitivos, checa mi par de entradas al respecto):

Pareidolia: Es la tendencia a descubrir patrones y significados en donde sólo hay estímulos aleatorios y hechos aislados. Desde descubrir el ojo de los Illuminati en todas las expresiones de la cultura pop, hasta pensar que cada acontecimiento importante del mundo forma parte de un mismo plan de los Illuminati para dominarlo.

Sobreatribución de la agencia y la intencionalidad: Es la tendencia a creer que si algo sucede es porque alguien lo provocó a propósito. Desde creer que si llueve es porque Zeus así lo dispuso, hasta creer que si un terremoto sacudió Japón es porque los Illuminati lo provocaron con su HAARP.

Cuando veas argumentos construidos de esa manera o que se basan en esas formas de pensar, puedes estar seguro de que estás leyendo basura y pasar de largo. Por ejemplo, podemos checar conspiraciones muy populares, como aquella de que la llegada del Apollo 11 a la luna fue un montaje elaborado por Estados Unidos para engañarnos a todos (ya fuera porque no tenían la tecnología para llegar a la luna o porque ahí encontraron cosas que se debían mantener en secreto, tipo extraterrestres y así), o aquella otra según la cual los mismos Estados Unidos se autoatentaron el 11 de septiembre de 2001.

Bien, no es imposible que el gobierno hubiera escenificado el alunizaje. Lo que es delirante es imaginar que en casi 50 años desde entonces ninguno de los que participaron en dicha conspiración (desde los funcionarios de gobierno, hasta el que debió ser un numeroso equipo de producción cinematográfica) lo haya revelado; que este complot haya logrado engañar a los gobiernos de todo el mundo (o que los gobiernos de todo el mundo estén coludidos en el complot), pues hasta la Unión Soviética reconoció la hazaña de la NASA; que el gobierno de Richard Nixon, que no pudo impedir que el Washington Post descubriera sus chanchullos políticos, hasta la fecha ha logrado impedir que los medios mainstream revelen sus maquinaciones lunares.

De la misma forma, podríamos preguntarnos cómo es que en un mundo en el que el gobierno gringo no puede evitar que un soldado filtre información sobre sus crímenes de guerra, o que un agente de la poderosa NSA revele los secretos de dicha agencia,  de alguna forma es capaz de engañar o de incluir en su complot a todo mundo... a todos menos a los verdadosos, que ellos sí tienen la información confiable sobre la autoría de los atentados del 9/11.



Así pueden pensar en cualquier conspiración que a ustedes se le ocurra: gente que cree que los gobiernos ocultan a los extraterrestres, que el calentamiento global es un fraude, que los aviones dejan chemtrails para envenenarnos a todos, que los poderosos del mundo usan las vacunas para matarnos y reducir la población humana, que el Holocausto es un invento de los gringos sionistas y que todos los libros de historia mienten, que la Tierra es plana pero nos lo ocultan por motivos políticos...

Uno se pregunta cómo es que esos medios que sacan las corruptelas de los gobernantes, que revelan las investigaciones científicas que ponen en jaque a las corporaciones, que critican abiertamente a los personajes más poderosos del mundo, nunca dicen nada sobre esas otras conspiraciones que le quitan el sueño a los verdadistas. Éstos explican que lo que pasa es que todos los medios de todos los países, que todos los historiadores y los científicos de todas las instituciones, están bajo el poder de la malvada entidad que lo gobierna todo.

Es decir, para explicar por qué no se revela de una vez por todas cada complot, los conspiranoicos se inventan un complot aún mayor, tan grande, tan extenso, tan perfectamente bien planeado y ejecutado, obra de una entidad de poder tan absoluto e infalible sobre el mundo, que uno se pregunta para qué necesita montar complotitos en primer lugar, y cómo es posible entonces que sean los verdadosos con sombrero de aluminio los que los descubren (y que no hayan venido los hombres de negro a matarlos por ello).



Las teorías conspiranoicas surgen en momentos de crisis, y el ejemplo más reciente es la crisis de refugiados sirios que tratan de huir hacia Europa. Esto ha disparado conspiranoias de lo más chifladas, incluyendo pero no limitándose a una narrativa según la cual la crisis misma ha sido orquestada por los Estados Unidos por quién sabe qué malvados fines. Lo más ridículo es que esta teoría es sostenida tanto por la derecha xenofóbica europea como por la izquierda antiyanqui. Vean por ejemplo esto que sale en Voltairenet, un conocido sitio verdadoso.

Apliquemos lo que hemos aprendido. Hay aquí falacia teleológica: la guerra civil en Siria ocasionó una crisis de refugiados; por lo tanto, la guerra civil en Siria se provocó para generar la crisis de refugiados. Hay también non sequitur: toma como prueba algunos hechos inconexos (la fotografía del niño ahogado fue probablemente escenificada para efectos dramáticos [lo cual, de paso, no es cierto], la mayoría de los "refugiados" son emigrantes económicos y provienen de países que no están en guerra, y a un empresario alemán le urge mano de obra barata), para sacar una conclusión que no viene al caso: la OTAN provoca la crisis de refugiados.

Por supuestísimo, para explicar por qué los medios mainstream dan esas noticias falsas y no las verdadosas, es que como ellos están en países a los que pertenece la OTAN, entonces a todos la OTAN les dice qué decir. O sea, tienen su explicación ad hoc, que en realidad nos remite a una conspiración todavía mayor. Y claro, el culpable tiene que ser Estados Unidos y sus aliados porque... pues porque ellos son siempre los malos de todo, por eso.

En realidad la guerra civil en Siria, como todo lo importante que pasa en el mundo, tiene sus orígenes en factores diversos y complejos, como ya hemos abordado aquí. Si de verdad quieren saber más sobre Estado Islámico lean aquí, aquí y aquí. Sobre la crisis de refugiados de Siria pueden leer aquí, aquí y aquí.



Siempre, siempre, siempre, desconfíen de cualquier medio que les diga que les va a contar "la verdad que los demás ocultan". Por lo general esa verdad es sólo un delirio y los demás ni la pelan no porque quieran esconderla sino porque son demasiado serios y sensatos como para siquiera tomarla en consideración. Con esto no estoy queriendo decir que blogs, páginas de Facebook o canales de Youtube sean todos fuentes de falsedades (hola, soy Ego), ni que uno deba creer a pies juntillas todo o que viene de los medios mainstream sólo por tener largas trayectorias y prestigio internacional. Hay blogueros y vlogueros independientes muy buenos y confiables (algunos de los enlaces anteriores llevan a blogs) y medios muy bien constituidos y diseñados con todo y sus puntocom y versiones impresas que dicen pura idiotez, amén de que hasta los medios más prestigiosos naturalmente pueden tener intereses, sesgos y parcialidades o simplemente cagarla de vez en cuando.

Digo que hay que desarrollar el pensamiento crítico y racional para detectar tonterías y mandarlas por un tubo. Después de todo, si ves que diversos medios de diferentes países reportan grosso modo lo mismo, mientras que unos opinadores en páginas con extremismos ideológicos expresos dicen que la realidad es otra, ¿qué es más probable? ¿Que todos los primeros estén bailando al compás de un vals que les dictan los amos del mundo, mientras que oscuros individuos, que lo único que tienen de investigadores es acceso a Internet, son los únicos que dan la verdad verdadera? ¿O que simplemente alguna gente está bien pinche loca?

Lo más irónico y trágico del asunto es que muchas personas que se imaginan que el Pentágono dicta todo lo que sale en las noticias, así sea El País, Le Monde, la BBC o CNN, también se figuran que Russia Today, que de hecho es propiedad de un gobierno autoritario y expansionista, y que en efecto responde a lo que se le dicta desde el mismo (es decir, un medio oficial si es que los hay), es una fuente confiable, imparcial y fidedigna que nunca nos mentiría. Así el mundo al revés.


11 comentarios:

Zer0MX dijo...

NO NO Y NO!!! Todos sabemos que el mundo es controlado por los reptilianos iluminati que viven en el centro de la tierra hueca!!! Jajajajajaja...
Ya enserio, muy de acuerdo contigo, hay que reforzar el pensamiento lógico, objetivo y crítico ya que últimamente hay un gran acceso a la información y aunque eso es algo bueno, tiene sus males porque así como se publica información útil, como dices, se publican chaquetas mentales de algún loquillo que luego todos los otros se fusilan o hasta le agregan de sus propias Himbestigaciones, el otro día precisamente vi una fotografía donde se comparaba a la tecnología actual con la disponible en el alunizaje haciendo referencia claro a lo impresionante de que la tecnología ha avanzado tanto desde entonces, el problema fue cuando entré a la sección de comentarios y estaba llena de disparates de diversos tipos sobre el tema, negacionistas del evento, antiyanquis, izquierdosos esñxtremos y hasta esos que sólo se dedican a decir que si ese tiempo y dinero se utilizaran en el hambre del mundo, todos seríamos felices y tendríamos cachorritos de golden retriever para hacernos felices (okk eso último fue un intento de caricaturización, pero se entiende); El punto es que ni entre los conspiranoicos se ponían de acuerdo y cuando uno publicaba los conos y porque lo que decían eran pendejadas lo único que respondían era que uno tenía el cerebro lavado y hasta hubo uno que decía que yo seguramente era pagado y manipulado por las grandes corporaciones y demás; ahora, no sólo había loquitos ahí, noté que había gente que de verdad quería saber sobre el tema de la imagen y que al compartirles información o al dirigirlos a fuentes confiables de información lograban solucionar sus dudas, en fin, creo que ya me extedi demasiado y sólo quería contar una pequeña anécdota así que aquí le paro y espero no haber aburrido a nadie, sigue con el buen trabajo en tu blog, siempre es muy entretenido y placentero leer sitios como éste

Alexander Strauffon dijo...

Muy bien explicado. Y estoy de acuerdo en lo que dices, los defensores y divulgadores de teorías conspiranoicas están mas alla de la salvación; la meta es salvar a la gente con vidas y pensamientos comunes que pueden llegar a estar expuestos a esa clase de personas.

Jaime Chocorrol dijo...

Yo tengo un chingo de ganas de ver el documental de 'Los rollos perdidos' de la Cineteca Nacional, que está ahora en exhibición en la misma cineteca. Lo más loco, es que se hace referencia al hecho de que se videograbó la matanza estudiantil del 68. :s

https://www.youtube.com/watch?v=vl1wIEJCvcE

Aunque se ve que en el mismo documental argumentan que fue más por negligencia que se quemaron que por una conspiración del gobierno.

Alvaro Murga dijo...

¿Esos enlaces no me van a enviar a escuchar la música de Rick Ashley?
No, si ya me di cuenta que eres parte de una conspiración para ponerlo de nuevo de moda.

Malú Huacuja del Toro dijo...

Creo que no te has enterado de que la reputación de "The New York Times" se sostiene de laureles pasados; que sólo los ha capitalizado desde principios de este milenio, con los ataques a las Torres Gemelas y la invasión a Irak, cuando ningún periodista tenía permitido reportear desde los campos de batalla si no viajaba como “incrustado” del Ejército (esto es: recibiendo los boletines de guerra de las fuerzas armadas y visitando sólo lo que se le permitiera, a riesgo de perder su trabajo). En 2009, su columnista Maureen Dowd fue descubierta plagiándose un análisis de Josh Marshall en el blog TPM, por no hablar de las acusaciones de plagio de su ex reportero Chris Hedges. Me parece que tampoco sabes que, actualmente, el principal accionista de "The New York Times" es Carlos Slim. No es de sorprenderse que ciertos reportajes a su favor comiencen a aparecer (se hablará de la forma como los Murat compraron inmuebles en Manhattan pero jamás de cómo el propio Slim compró el edificio enorme de "The New York Times", por ejemplo, o la única residencia que queda sobre la Quinta Avenida . Por supuesto que cuando los medios de propaganda masiva controlados por los grandes poderes empresariales (no es exageración, es descripción) cubren una noticia, ésta se difunde más. Obvio. Pero tú estás atribuyendo la causa a una consecuencia. Lo que estás diciendo es tanto como afirmar que un señor que se enferma se convierte automáticamente en doctor. No serían medios de comunicación masiva y por eso mismo están controlados, como lo muestra el destino de quienes logran filtrar en ellos información verdadera, o sea, lo que tú resumes diciendo: "le fue de la chingada" (Chelsea Manning cumple una condena de 35 años en una prisión militar estadounidense). En efecto, cantidad de cobertura no es indicativo de veracidad, y cuando la gente logra que una información cierta pueda tener acceso a una amplia cobertura paga un precio demasiado alto por ello en Estados Unidos.

Maik Civeira dijo...

Malu: Ok, me confudí un poco, porque no estoy seguro de entender cuál es tu punto, pero trataré de contestar.

Sí sabía varias de las cosas que mencionaste sobre el "New York Times", incluyendo que Carlos Slim era ahora el accionista mayoritario. Pero no veo como mencionarlo es relevante para esta discusión. En esta misma entrada admito que los medios de comunicación a menudo son propiedad de o hacen alianzas con los poderes fácticos. También que tampoco hay creer a pies juntillas todo lo que sale en los medios "mainstream", sino tener un criterio propio. Entonces, no sé qué responder por qué no sé a qué viene mencionar la decadencia del "Times".

"Cuando los medios de propaganda masiva [...] cubren una noticia, ésta se difunde más. Obvio." Obvio. También, ¿eso a qué viene? No capto si es parte una argumentación, si lo dices para sustentar una tesis o qué.

"por eso mismo están controlados, como lo muestra el destino de quienes logran filtrar en ellos información verdadera." Eso es un non sequitur, ¿cómo "el destino de quienes logran filtrar en ellos información verdadera" muestra que están controlados. Por el contrario, el hecho de que hayan logrado meter esa información (que esos medios siguen cubriendo hasta la fecha) demuestra que ese control no es tan absoluto. Obvio el gobierno yanki persigue a los que filtraron esta información, porque es información que no le conviene. Si el gobierno gringo tuviera control absoluto de todos los medios, la información que compartieron Manning, Snowden o Assange nunca habría aparecido en ellos.



Antonio dijo...

De pronto recordé la parte de alguna de las guías del viajero galáctico en donde dice "El FBI y la CIA lo negaron todo, lo cual por supuesto, demuestra que todo era cierto."

Antonio dijo...

Malú, dices: "...No es de sorprenderse que ciertos reportajes a su favor comiencen a aparecer (se hablará de la forma como los Murat compraron inmuebles en Manhattan pero jamás de cómo el propio Slim compró el edificio enorme de "The New York Times", por ejemplo, o la única residencia que queda sobre la Quinta Avenida..."

No veo por que tendrían que decirlo. La residencia de Slim no le interesa a nadie porque es un particular. Puedes pensar que su fortuna es mal habida, pero los mismos medios mainstream reportan cada vez que es el hombre más rico del mundo. En cambio la fortuna de Murat sólo se explica por su paso por la gubernatura.

Un abrazo,

Miguel dijo...

Deberías ver algunos de los documentales en Youtube que demuestran que el 11/s fue un autoatentado. No tengas miedo.

Maik Civeira dijo...

Me los recomiendas como para que estudie sociológicamente el fenómeno de la conspiranoia, ¿no? ¿O para que me ría un rato? Digo, porque no veo que otra utilidad pueda tener echarle un ojo a los "documentales" de Youtube (de los cuales ya he visto varios, por cierto).

Sombrerudo dijo...

Me gustó mucho un párrafo de esta entrada. Tanto, que añadiré mi granito de desinformación:

http://oi65.tinypic.com/i2j41f.jpg

Me agrada cuando tu hueso crítico se articula con tu sentido del humor. Hace mucho que no me reía tanto en una de tus entradas... y eso que es de las serias.

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