viernes, 11 de diciembre de 2015

Y luego dicen que el pendejo es Peña



¡Mejor que quiten a Peña Nieto!
Usuario mexicano de Facebook comentando una nota sobre la polémica de si se debía retirar la bandera confederada de los edificios públicos del sur de los Estados Unidos.

Si ustedes han seguido este blog sabrán que nuestra posición oficial es que Peña Nieto es un imbécil. Peor, es un político corrupto, autoritario e incompetente. Ignorante, pero está rodeado de gente astuta y taimada, lo que lo hace muy peligroso. Pueden leer las entradas que he escrito para resumir lo mal que ha salido su gestión en diversos rubros. He escrito por lo menos una por año desde 2012, así que hay cuatro básicas por dónde comenzar:


Dicho esto, ahora tengo que abordar un problema que me rompe las pelotas cada vez que me lo topo en las redes sociales, y que me produce una exasperación tal que a me dan ganas de mandar a la humanidad a la chingada y largarme para Narnia. Estoy hablando de los anti-Peña idiotas.

Me refiero a cierto tipo de mexicanito de pocas luces y mucha altisonancia que pulula, no digamos ya las secciones de comentarios de Internet (y nunca hallarán mayor nido de escoria y felonía), sino por todas partes, y que manifiesta un odio incontrolable hacia Peña Nieto y todo lo que le rodea, aunque no venga al caso o no sepa ni de qué se está hablando.

La cosa con estos hate-followers de Peña Nieto es que son la ironía con patas y no se dan cuenta, puesto que achacan al presidente y a todos sus seguidores la más abyecta estupidez e ignorancia (lo cual hay que admitir que es cierto), y se creen que están informadísimos y tienen una amplia conciencia social. Y pues no, están igual de idiotas que cualquier peñalieber, con la única diferencia que el objeto del amor pasa a ser el del odio, que así es la vida, como dicen las rancheras. Está de más decir que el anti-Peña idiota suele ser un pejezombi, sin por ello implicar que todo el que odie a Peña sea idiota (ni mucho menos, que para odiarlo no faltan razones) o que los votantes de Amlo sean todos pejezombis (eso es lo que dicen los derechairos, que sí son todos idiotas).

El chairo es creación de Bully Magnets

Lo que caracteriza al anti-Peña idiota es que ante cualquier noticia que tenga que ver con EPN reacciona como mono rabioso, sin detenerse a averiguar de qué trata la cosa, o si la noticia que se difunde es verdadera, o si tiene tan siquiera un poquito de sentido apegándose a los principios más elementales del pensamiento racional. Si es una pieza de información que habla mal de Peña Nieto u otros villanos similares y conexos, el anti-Peña idiota la acogerá en lo más profundo de su seno como la verdad más importantiosa del momento, y la difundirá a todos los que estén dispuestos a enterarse (y a los que no, también).

Por ejemplo, resulta que Peña Nieto saludó incorrectamente a la bandera. Bueno, el asunto debería ser en sí bastante irrelevante e intrascendente, y seguro que los anti-Peña no se la pasan checando a todos los funcionarios públicos en todos los eventos cívicos a ver si cumplen con el protocolo adecuado. Pero venga, era una oportunidad perfecta para mostrar que Peña es un pendejo y además un mal patriota y eso es imperdonable. Uff, pero resulta que de hecho Peña hizo el saludo correcto. ¿O qué tal la vez que Peña saludaba al presidente chino? ¿Acaso no dijo "Juan Ying, Juan Ying"? Ah, el pendejazo. Pero resulta que no, que estaba saludando en chino, y que nada más no entendimos porque no hablamos chino. 

Como les he dicho antes: ya sabemos que Peña Nieto es un imbécil oscurantista de mierda, no necesitamos más evidencias al respecto, así como no necesitamos más evidencias de que Calderón era chaparro o que el Peje aspira las eses cuando habla. La ignorancia de Peña Nieto ya está más que establecida como verdad científica, insistir en ello es perder el tiempo. Pero cuando además, lo acusamos de idiota cuando no está cagándola, nosotros quedamos como los estúpidos, y le damos razones al inefable Luis González de Alba cada que se pone a pelear con las nubes. 



Entonces, ¿por qué lo hacemos? Ah, pos porque es más fácil captar a Peña haciendo el ridículo que tratar de entender la situación política, económica y social del país; es más fácil que mantenerse informado sobre esos engorrosos y monótonos procesos legislativos y judiciales que, sin embargo, terminan afectando nuestras vidas; es más fácil que empezar a entender de qué van esas leyes nuevas y reformas o en qué consisten esos conflictos entre grupos políticos. N'ombre, ¿pa' qué complicarnos? Si yo ya sé que Peña Nieto es 'El Malo', sólo tienen que señalarme en qué anda últimamente para concluir que debe ser algo perverso y que yo debo ponerme del lado contrario.

Como la vez que se rumoraba que Peña y su esposa la telenovelosa Gaviota se pelearon durante la visita de los reyes de España. ¡Bueno, pues eso qué chingados! Aparte de la alegría que uno pudiera sentir en lo más primitivo y verde de su ser cuando a alguien que te cae mal le va mal, ¿qué podría importarme la relación entre Peña y su esposa trofeo? Pues nada, que es más cómodo mamar con eso que interesarse por los temas verdaderamente importantes de la política nacional. O sea, el anti-Peña que mamó con eso no es diferente a la personita que sólo consume chismes de famosos en TV y Novelas. La única diferencia es el objeto de su morbosidad paparazzesca. Lo más patético del caso es cuando recurren a ñoñadas pseudocientíficas y se creen que van a entender lo que pasa con ayuda de la lectura del leguaje corporal como si estuvieran viendo Lie to me.

En días recientes el medio online llamado CLTRA CLCTVA [¿?] publicó una nota titulada "México es el país más ignorante del mundo según un estudio internacional" que tenía como imagen de portada a Peña Nieto viendo el fúbol por la tele. Pues claro, qué mejor imagen de la ignorancia que la tríada maligna, origen de todos los males que aquejan al país, PRI, televisión y futbol. Por supuesto, no tardó en viralizarse la nota: era una excelente oportunidad para demostrar que si estamos jodidos es por ignorantes y que la culpa y el resultado de esa ignorancia la tienen Peña Nieto, Televisa y el PRI.



El pedo es que el título de la nota es engañoso, y la forma en la que se abordó el tema también. Lo que en realidad sucedió fue un estudio llevado a cabo en línea, en el que se encuestó a personas de diferentes países sobre su percepción respecto a ciertos temas, contrastando esas respuestas con datos cuantitativos. Es decir, se le preguntaba a las personas sobre índices de obesidad, inmigración, distribución de la riqueza, ninis y demás datos estadísticos de ésos que se pueden consultar en la página del INEGI. Bueno, pues resulta que de 28 países, México es el que está peor, el que mostró una mayor diferencia entre la percepción de sus ciudadanos y los datos reales.

Eso sí, hay que reconocer a CTRL ALT SUPR, o como se llame esa página que por lo menos tuvieron la decencia de incluir el enlace al artículo original de donde sacan la información. La Jornada hizo una cobertura mucho mejor, en la que realmente se explica lo que dice el estudio, sin sensacionalismos. Pero el problema es menos lo que ALT GR publicó que la forma en la que los anti-Peña idiotas usaron la noticia: como una prueba más contra el joven dinosaurio, su gobierno y los que votaron por él. Porque claro, el ignorante no es uno, sino el que vota por el PRI y por eso estamos como estamos.

Pero estos resultados no tienen nada que ver con Peña Nieto, ni con el sistema educativo, ni con ser o no lo que considera por lo general "culto". La página del estudio lo explica:

"Hay múltiples razones para estos errores, desde nuestras dificultades con las matemáticas y las proporciones, pasando por la cobertura de los medios sobre estos temas, hasta explicaciones de la psicología social sobre nuestros sesgos y falacias. También está claro, por nuestro "Índice de Ignorancia", que los países que tienden a los peores resultados tienen relativamente menor acceso a Internet. Como ésta es una encuesta en línea, es más probable que refleje las percepciones de la clase media conectada, que generaliza a partir de su propia experiencia en vez de considerar la enorme variedad de circunstancias la población entera de su país."
Eso no detiene a los hinchas de la sección de comentarios pontificar y señalar culpables de nuestra lamentable falta de conocimientos:



Les digo: la ironía en todo su esplendor. El ciudadano mexicano promedio sí está muy ignorante, pero usar este estudio como argumento anti-Peña es un acto de ignorancia mayúsculo, y es más chistoso aun que los datos de ignorancia provinieran no de la gente pobre que vende sus votos por despensas de Soriana, sino de la clase media conectada, que son precisamente el sector de la población que menos votó por Peña Nieto y más despotrica en su contra. 

El anti-Peña también suele ser bastante patriotero y xenófobo. Identifica a Peña con un peón de Washington y se figura que todo "Occidente" baila al compás de lo que se dicta desde el Pentágono. Ustedes ya conocen las deplorables reacciones de la mexicaniza a los actos terroristas de París, que iban en el tenor de "Te indignas por París, pero no dijiste nada por Ayotzinaaaapa", sin importar que cuando sucedió lo de Ayotzinapa medio país y gente en todas partes del mundo estuvo compartiendo información y muestras de indignación y solidaridad. También hubo fuertes reacciones cuando sucedió el multihomicidio de la colonia Narvarte, y así con otros momentos que evidencian el clima de inseguridad en que vive nuestro país, y que atrae la atención hasta de quienes no siempre se interesan en la política. Ya lo dijo Juan Pablo Becerra-Acosta en una nota titulada acertadamente La sinrazón en París y la imbecilidad en México.

Estos sentimientos galófobos se vieron exacerbados una vez más cuando se viralizó la noticia de que una compañía francesa había patentado los diseños textiles de los indígenas mixes oaxaqueños, los cuales ahora no podrían seguir produciéndolos. Noticia se reveló como falsa, por supuesto, pero no antes de que los mexicanitos expresaran su odio hacia los franceses que "nos" roban "nuestro" patrimonio (decían los clasemedieros urbanos contectados a Internet).



En una ocasión apareció en mi muro de feis una nota de Aristegui sobre la preocupación de la ONU respecto a los derechos humanos en Venezuela. Por morbo me fui directo a ver los comentarios (en feis, no en la página de Aristegui, por lo que no los pude recuperar todos). Los que no eran de derechairos diciendo "¿ya ven? esto es el socialihmo del siglo xx1", eran de mexichairos diciendo "¿Y por qué de Peña Nieto no dice nada la ONU? "¡¡¡Malditos cachorros del Imperio, protegen a los suyos y atacan a los gobiernos revolucionarios que no les convienen!!!" Pues me limité a decirles que la ONU sí ha mostrado procupación por las violaciones a los derechos humanos en México, y que pueden constatarlo aquí, aquí y aquí (les pegué los enlaces). No hubo respuestas.

Pues sucede que el anti-Peña idiota se cree muy informado, pero sólo se entera de lo que le llega a su muro de Facebook. Por eso anda gritando que "¿por qué 'los medios' no hablaron del atentado en Beirut el día antes del de París?" o "los medios no dijeron cuando Francia intervino militarmente en Malí". Obviamente muchos medios sí informaron de ello, pero para enterarse de estas cosas hay que estar activamente revisando los medios noticiosos, no sólo esperar a que se viralice alguna noticia y aparezca en nuestro muro de Facebook. Pero a huevo, es más fácil estar compartiendo memes pendejos sobre qué tan pendejo es Peña Nieto que meterse a leer las noticias internacionales. Pero no le hace, porque en Facebook todos son expertos en geopolítica.



Y éste es un mensaje que tengo que dirigirle a todos los anti-Peña idiotas:

Tu odio hacia Peña Nieto no proviene de una comprensión clara de qué es lo que lo hace un mal presidente; no proviene de un apego consciente a un conjunto de ideales democráticos y de izquierda. No, tu odio hacia Peña Nieto es tan visceral y arbitrario como el fanatismo de un hincha del futbol, o incluso como el de las señoras que gritaban como quinceañeras orgásmicas durante las giras de campaña de EPN. Ni tú mismo podrías explicar de dónde viene tu odio. Eres anti-Peña por azares de las circunstancias; por tus esquemas de pensamiento, por tu forma de reaccionar ante todo, apuesto a que de haber nacido en otra circunstancia habrías sido un fanático religioso, un xenófobo rabioso o un paranoico anti-brujas. Lo peor: formas parte de esa misma cultura política mexicanota, tan apasionada como ignorante, tan dogmática como descerebrada, tan de antorchas y tridentes, tan de porros, tan tribal, que deja el campo fértil para que la partidocracia siga eternizándose en el poder. Peña Nieto, con su ignorancia y con su autoritarismo, es el mejor producto de esa cultura política, y por eso es que él en verdad es tu presidente, es quien en verdad te representa.




5 comentarios:

Carlos Angeles dijo...

Ahora si estas enojado Ego! Vaya, compartió tu opinión, aunque lo mismo aplica para fanáticos de cualquier partido, el amor y el odio de a gratis, sin conocer al objeto de las pasiones. Nada más preguntarles a los anti-OGM.

Saludos desde el defectuoso.

Carlos Angeles dijo...

Ahora si estas enojado Ego! Vaya, compartió tu opinión, aunque lo mismo aplica para fanáticos de cualquier partido, el amor y el odio de a gratis, sin conocer al objeto de las pasiones. Nada más preguntarles a los anti-OGM.

Saludos desde el defectuoso.

Alan Flores dijo...

Lo que más risa me da de los anti peña es su doble ideología: Para ellos Peña Nieto es un burro que no sabe nada de nada y sólo es un títere de "El innombrable" o de Obama... ¡Ah! Pero que no pase algo que huela a "compló" porque de inmediato Peña se vuelve un genio del mal tan astuto que haría volver loco de envidia a cualquier otro súper villano que se respete.

La que a mi consideración fue la gota que derramó el vaso en este mame fue cuando todos estos se pusieron locos porque Peña salió a correr un maratón un domingo. Aquí no supe qué fue lo más lamentable: que se quisieran agarrar de que se había puesto los calcetines al revés para, de nuevo, alegar que es un imbécil, o que decían que debería estar haciendo cosas más importantes para el país que salir a correr. Ahora resulta que nada más por ser el presidente uno no tiene derecho ni a tomarse un descanso ni a hacer ejercicio, vaya.

Sombrerudo dijo...

Durante un momento pensé: Y bueno, ¿qué tiene de malo? A mí Peña Nieto me caga las bolas, así que, ¿qué más da? ¿A mí qué me importa?

Pero sí me importa, y mucho.
No recuerdo dónde leí esto, pero decían que Hitler prefería a los comunistas de a pie que a los socialdemócratas. Esto, para cualquiera que sepa de historia, es una ridiculez: los nazis ponían a los comunistas un poquito arriba de los judíos. Pero resulta que, en su experiencia, había notado que era más fácil convertir a un comunista al nazismo que a un socialdemócrata.
Años después un estudio confirmaba esto: para alguien que sigue un líder carismático (Lenin) y sigue las órdenes de un partido (comunista) por un ideal abstracto (la lucha de clases), le es muy fácil cambiar a otro líder carismático (Hitler) en otro partido (nazi) y por otro ideal abstracto (la lucha de razas).

Los extremos se tocan, se cierra el círculo, y los abucheadores de peña hoy serán los votantes desinformados del mañana.
Ya saben que gritar en la siguiente sucesión presidencial:
"El pendejo ha muerto ¡Larga vida al pendejo!"

Así que sí, sí me preocupa.

Champy dijo...

Al tocarse los extremos no se cierra el círculo, empieza el ciclo y se vuelve cíclico.
Un ciclo ya tornado desafortunado para mala fortuna nuestra.
Es muy fácil caer en la exasperación, natural y hasta entendible, no queda de otra, porque por mas que berreamos y queremos irnos a Timbuktú aquí seguimos, estamos infectados.

2046

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