miércoles, 10 de agosto de 2016

Crossing over / Encuentros extraños V: Neostalgia



Parte I: Alienígenas y depredadores
Parte II: Tormentas salvajes
Parte III: La bruja, la daga y la oscuridad
Parte IV: Diosas y monstruos

Las caricaturas que pasaban en los 80 y a principios de los 90 tienen un je ne sais quoi que las hace diferentes las de cualquier otra época. O quizá es sólo que son las de mi generación y por eso están íntimamente vinculadas con la infancia de muchos Millennials. Pensemos en Thundercats, He-Man, Los Verdaderos Cazafantasmas, Transformers o Las Tortugas Ninja y de sólo acordarnos habremos hallado ese lugar caluroso en nuestro acogedor, de una etapa de nuestras vidas en la que todo era más sencillo y creíamos en el poder del Bien.

A principios de los dosmiles, cuando esa generación estaba en la tardía adolescencia o primera veinteañerez, es decir, con un poco más de poder adquisitivo y decisión de compra, muchas de esas caricaturas fueron revividas en forma de series de cómic. Por supuesto, como ahora estaban dirigidas a un público mayor había que hacerlas un poco más violentas, cachondas y sórdidas. Algunas tuvieron cierto éxito, otras no tanto. Pero conforme fue avanzando el nuevo milenio, las editoriales no pudieron resistir a la tentación de hacer con ellos lo que han hecho con todos los demás habitantes del mundo del cómic: ponerlos en crossovers. Así que prepárense para ver a los personajes que poblaron sus infancias cruzarse unos con otros y con algunos más que pensaríamos que ni vienen al caso.


Superman and the Masters of the Universe: From Eternia With Death! de Paul Kupperberg y Curt Swan (1982): Estamos en la prehistoria de los crossovers. Aquí He-Man se enfrenta a un Superman controlado por la magia de Skeletor. Este cómic salió cuando la serie animada de He-Man ni siquiera había visto la luz (eso sería hasta el año siguiente), y lo único que existía de nuestro héroe hipermasculino semidesnudo era una línea de figuras de acción, de la cual DC tenía la licencia para producir historietas. Les debo la reseña de este cómic; no lo pude conseguir por ningún lado. Pero dice Javi Olivares, el mayor experto en Superman en la blogósfera de habla hispana, que está malosón: "Obviamente nos encontramos con una historia muy floja, llena de tópicos del suelo al techo y dirigida a un público infantil. No hay ningún desarrollo de historia ni personajes, todo ocurre porque debe ocurrir y punto. Si te has criado en los ochenta, disfrutarás de la simplicidad de este cómic y de la oportunidad de ver juntos por primera y única vez a estos dos héroes tan diferentes y tan parecidos. Pero si pretendes valorarlo por algo más que un ejercicio de nostalgia ochentera y una curiosidad... te equivocas de cómic."

G.I. Joe and the Transformers de Michael Higgins, Al Milgrom y Herb Trimpe (1987): Primigenio crossover entre personajes de caricatura, se dio cuando las seres de TV de estos personajes estaban en el pico de su popularidad, así que el cómic no es nostálgico, sino auténticamente ochentero. Publicado por Marvel, esta miniserie marca el primero de los que serían muchísimos encuentros entre los robots en disfraz y los auténticos héroes americanos. ¿Qué les puedo decir? G.I. Joe me caga y Tampoco soy muy fan de los Transformers que digamos. El cómic está bien, supongo. Tiene mucha acción, una trama decente, uno que otro giro argumental, y, claro, el gusto de ver a los Decepticons enfrentarse a Cobra. Imagino que los fans de ambas series le encontrarán mucho atractivo. Otros muchos crossovers vendrían con los años.

Teenage Mutant Ninja Turtles meet Archie de Dean Clarrain, Ken Mitchroney y Stan Goldberg (1990): Era el momento de mayor popularidad de nuestras Tortugas. Aquí podemos verlas interactuar con Archie y sus amigos, tal como los recuerdan de las historietas de siempre. Éstas son las Tortugas de la serie animada, y el tono del cómic corresponde naturalmente con el desenfado y candidez que caracteriza las tiras de Archie. Es decir, está bien ñoño y bobalicón, pero chistoso. Las Tortugas llegan al Riverdale ayudadas por Cudley, su amiga cabeza de vaca cósmica (no me pregunten, ya estaba así cuando llegué). Archie y Betty estaban a punto de fajar (o darse quicos inocentes; esto, después de todo, es Archie) cuando ven a las Tortugas y piensan que los aliens están invadiendo la tierra. Para no hacerles largo el cuento, Archie y las tortugas unen fuerzas para rescatar a Verónica de unos secuestradores y terminan comiendo pizzas en Pop's junto con Jossie y las Gatimelódicas.

Savage Dragon/Teenage Mutant Ninja Turtles de Erik Larsen y Michael Dooney (1993): Es una historia que inicia en el número 2 de Savage Dragon (o sea, bastante pronto) y continúa en un volumen especial. Un segundo encuentro se dio en 1995, con una historia que inició en un volumen especial y concluyó en el número 22 de Savage Dragon. Ambos son totalmente meh y sólo los menciono por no dejar. Me remito al primero, en el que Dragon y las Tortugas unen sus fuerzas (después de un combate por malos entendidos, como es protocolo) para pelear contra una villana que tiene el poder de dar vida a las estatuas y esculturas. Ahora, lo interesante aquí es que éstas son las Tortugas de los cómics, como eran antes de que la serie animada y las películas cambiaran a los personajes. Es decir, cuando las Tortugas tenían todas cintas del mismo color (rojo), personalidades casi indistinguibles y una actitud más violenta. Lo digo porque todos los demás crossovers de esta lista nos presentan a las Tortugas de la serie animada o con características inspiradas por ésta. En este cómic incluso se burlan de la ñoñez de la caricatura, lo cual pos está cagado.

Archie meets The Punisher de Batton Lash, John Buscema y Stan Goldberg (1994): Éste es uno de los crossovers más legendarios de la historia, y también uno de los más extraños, de ésos que rompieron una barrera y abrieron las posibilidades como nunca antes ¿Y saben qué? Es realmente bueno. Es todo un logro del escritor Lash que consiguiera construir una historia coherente que fuera fiel tanto a la esencia de Archie como a la de Punisher, cuanto más que uno pensaría que éste no es el personaje más adecuado para encontrarse con nuestro pelirrojo favorito (es más fácil pensar en Spidey visitando Riverdale, por ejemplo). En fin, Frank Castle llega al pueblo de Archie en busca de un criminal que guarda un notorio parecido con este típico joven americano. Aquí, el viejo Frank encuentra un oasis de inocencia en un mundo corrupto y hace de su misión no sólo atrapar al tipo malo sino proteger Riverdale de la violencia y oscuridad. Divertido y entrañable, éste es un cómic básico para cualquier fan del noveno arte.

Sonic Super Special: Parallel Paradigm de Kim Penders y Jim Valentino (1998): Esta aventura, publicada en el número 7 de la serie de números especiales de Sonic, nos relata el encuentro entre los adorables personajes del videojuego clásico de Sega (incluyendo a ese combustible de sueños mojados furry que es Sally) con algunos de los héroes más populares entonces publicados por Image, entre ellos Savage Dragon, Spawn, The Maxx y Shadowhawk; por si fuera poco, la historia se desarrolla por las investigaciones de dos reconocibles agentes del FBI (el número está dedicado a Chris Carter, creador de The X-Files). Así que si alguna vez habían querido ver a Sonic responderle bravuconamente a Spawn, éste es el cómic que estaban buscando. A mí me pareció divertido, pero sobre todo, muy bizarro. Tengo entendido que el proyecto surgió a raíz de que Valentino, creador de Shadowhawk y uno de los principales artistas de Image, descubrió que sus hijos eran súper fans de Sonic y quiso hacer algo para ellos. Qué ternura. Como dato curioso, en el número 10 de la serie, Sonic se encuentra con Sabrina, la bruja adolescente (versión Archie, no Melissa Joan Hart).

Superman and Bugs Bunny de Mark Evanier y Joe Staton (2000): And shit got real! Algo que bien podría haber sucedido en uno de los shows de Warner de los 90, se volvió realidad en los cómics al despuntar el nuevo milenio. Yo tenía esperanzas en este cómic, porque fue escrito por Evanier, hilarante argumentista de dibujos animados y colaborador de Sergio Aragonés. Pero el cómic es terriblemente malo. Demasiado serio para una caricatura de los Looney Tunes, demasiado bobo para una aventura de la Liga de la Justicia. Aburridos, Mxyzptlk y Do-Do deciden unir fuerzas para sembrar el caos haciendo chocar los universos de Superman y Bugs Bunny. Tiene dos que tres puntadas, y me gustó que apareciera Do-Do, antagonista de uno de los grandes cortos animados de la historia, Porky in Wackyland (y sus interacciones con Mxy son adorables). Pero por lo demás estaba tan mamón que me dieron ganas de darle un zopapo a Evanier.

Futurama/Simpsons: Infinitely Secret Crossover Crisis de Ian Boothby y James Lloyd (2002): Oh, dos de las mejores series de la historia tuvieron su muy esperado encuentro a principios de este siglo, justo cuando ambas estaban en sus mejores momentos. El cómic es bastante bueno y muy divertido, como un buen capítulo de cualquiera de las dos series (aunque en realidad los protagonistas son los de Futurama). De veras, me hizo soltar varias carcajadas, pues el humor y los diálogos corresponden al espíritu de ambos programas. Los héroes de Planet Express se ven aprisionados en un cómic de Los Simpson por un ataque de los malignos cerebros extraterrestres (los mismos que hicieron pendejos a todos, menos a Fry en un episodio clásico, ¿recuerdan?). Lo que sigue es comedia pura y mucha acción. Bender bebe con Homero y se folla a la Rocola de Flanders; Marge adopta a Mordelón porque piensa que es un bebé abandonado; Lisa encuentra un modelo de mujer fuerte en Leela y Bart pendejea en grande al pobre de Fry. Hay un segundo crossover, de 2005, que está todavía más locochón y grandilocuente, en el que la población de Springfield es transportada a Nueva Nueva York, pero no es ni de lejos tan gracioso.

Battle of the Planets/Thundercats de Kaare Andrews y UDON (2003): Uno de los primeros crossovers entre personajes de caricaturas ochenteras de la gran oleada de principios del siglo XXI. Bueno, Gatchaman es más setentera que Travolta, pero en gringolandia la vieron en los ochenta y nosotros acá a principios de los 90. El cómic está muy chido. La trama sigue la dinámica clásica de universos paralelos. Mumm-Ra y Zoltar forman una alianza para destruir a la Fuerza G y a los Thudercats, y en el proceso los hacen pelearse entre sí. Nada extraordinario. Lo bonito es que la narración de marco nos muestra a dos chicuelos viendo las caricaturas un sábado por la mañana, y para ubicarnos más en el contexto, hay un par de referencias muy obvias a G.I. Joe y He-Man. Es un paseo neostáligo muy entrañable que seguro los chavorrucos disfrutarán. Además, portada de Alex Ross.

Battle of the Planets/Witchblade de Munier Sharrieff, Christina Chen y Jo Chen (2003): Baia, baia, éste es un crossover de aquéllos que a uno no se le ocurrirían de buenas a primeras. Quizá por eso fue mayor mi sorpresa cuando me encontré con que de hecho es bastante bueno. De entrada, el estilo amerimanga del arte, e incluso los colores, imitan de forma fantástica la apariencia de la serie animada que veíamos de chamacos y eso ya va directo al kokoro. Y con portada de Alex Ross, no mamen. La historia también es muy buena: se ubica en un futuro en el que las fuerzas de Zoltar ya han ocupado algunas regiones de la Tierra y esclavizado a su gente. La chica que yo conocí como Ágata Junio (del doblaje mexicano de Fuerza G) y que en los cómics es llamada Princess (del doblaje gringo original de Battle of the Planets) se infiltra en un campo de esclavos donde por azares del destino encuentra con la Witchblade, la cual le da el poder suficiente para enfrentar prácticamente sola a todos los ejércitos de Spectra, pero también amenaza con corromper su alma. Lo recomiendo de verdad.

G.I. Joe vs The Transformers de Josh Blaylock y Mike Miller (2003): El segundo encuentro entre dos de las caricaturas más populares de nuestra infancia, y el primero de esta nueva oleada. Está bien, supongo otra vez. Lo interesante es que es una historia de origen. Cobra encuentra la nave de los Transformers, escondida durante millones de años en Tierra; captura a Autobots y Decepticons por igual y los convierte en sus armas. Para responder a esta amenaza, se forma G.I. Joe, un equipo de soldados de élite. Y pos así, está padre imaginar que los G.I. Joe y los Transformers se originaron el uno gracias al otro. Y está muy cool ver a Snake Eyes madréandose él solito a Starscream de la forma más inverosímil. Pero es un cómic de la era Bush; tanto, que hasta sale George W. Bush autorizando un ataque nuclear sobre una isla del Caribe. Una de las primeras escenas tiene lugar en una cumbre de la ONU, en la que manifestantes y políticos exhortan a los Estados Unidos a dejar sus políticas hostiles con el mundo, porque violencia genera más violencia. De pronto, ¡pum! Cobra ataca a la ONU y a todo mundo, haciéndolos callar a esos ilusos pacifistas y demostrando que se necesita que los yunaites sean la policía del mundo porque si no a todos nos carga la chingada. Después de éste, los crossovers entre Transformers y G.I. Joe se volverían rutinarios, primero con Image Comics, y después con IDW.

Superman/Thundercats de Judd Winick y Alé Garza (2004): ¿Qué les puedo decir de este crossover? No mucho, pues la verdad no es extraordinario, pero bastante chido a su manera, del lado disfrutable de la balanza de lo regular. De una duración muy breve, sigue la vieja fórmula de poner a los héroes a pelear porque no se han dado cuenta de que son héroes y luego unen sus fuerzas contra el villano. En esta historia Mumm-Ra envía a los Mutantes a la dimensión de Superman para recuperar una versión paralela del Ojo de Thundera, y los Felinos Cósmicos se ven obligados a ir tras ellos. Nada que nos vaya a mover el tapete, pero a lo mejor sí derramar una solitaria lagrimita de emoción, porque ver a Superman interactuar con Leon-O, Cheetara y los demás, y agarrarse a golpes con Mumm-Ra el Inmortal, es un sueño de niño ochentero hecho realidad, y eso hace que valga la pena desde la primera viñeta.

New Avengers/Transformers de Stuart Moore y Tyler Kirkhman (2007): Este cómic no es una obra maestra, pero está muy chingón, porque logra armar una historia con el escenario y los personajes de tal forma que nos plantea situaciones emocionantes y con todo lo que queremos ver. Para empezar, en esta alineación de los Avengers encontramos no sólo al Capitán América, Iron Man y Miss Marvel, sino a Spider-Man y Wolverine, y de pilón el villano de Marvel es el Dr. Doom, por lo que aquí podrán ver a los personajes más populares y chingones de ese universo. Del otro lado, nuestros queridos Autobots y nuestros malvados Decepticons; estos últimos con un plan macabro para iniciar una guerra nuclear y eliminar la vida orgánica en la Tierra. Sólo una alianza entre Avengers y Autobots podrá detener la catástrofe, pero no antes de que intercambien algunas pataditas, sólo porque sí. El cómic nos regala momentos de ensueño, como a Iron Man en un traje Mecha gigante peleando contra los Decepticons, o a Megatron agarrando de su pendejo al mismísimo Doom. La verdad sea dicha, lo disfruté mucho.

Mars Attacks the Real Ghostbusters de Erik Burnham y Jose Holder (2013): Los extraterrestres de Mars Attacks! se convierten en una amenaza para los Verdaderos Cazafantasmas que, por si no lo saben, era mi caricatura favorita de chamaco. Esto es lo más padre del cómic: si la mayoría de las publicaciones de IDW se basan en las películas, éste se inspira directamente en la serie animada y sigue el mismo diseño de los personajes. Una nave marciana había caído en algún lugar de Nueva Jersey en 1938, engañados por la transmisión de Orson Welles, y ahora los fantasmas de los extraterrestres ahora están aterrorizando una inocente granjita. Así que... ¿a quién vamos a llamar? Y pues ya saben cómo es eso. No es genial, pero está divertido y breve, como un capítulo no muy brillante de la serie, y sin nada de la violencia y humor negro que caracteriza el universo de los marcianos psicóticos.

Mars Attacks the Transformers de Shane McCarthy y Matt Frank (2013): Otro one-shot de los publicados por IDW y estelarizados por los marcianos genocidas cabezones favoritos de Tim Burton. En esta ocasión, los Autobots por fin han ganado la guerra contra los Decepticons cuando literalmente segundos más tarde, los marcianos invaden la Tierra, y obligan a ambos bandos de robots de Cybertron a unir fuerzas. Es bastante malo. Ni siquiera es muy chistoso que digamos, ni emocionante ni nada, y si acaso tiene algo bueno es que conservan el diseño de los personajes según la serie de los ochenta, y no según alguno de los cómics que han existido desde entonces o de las películas. Así, es como si los marcianos atacaran un capítulo de la caricatura original, con humor negro y violencia innecesaria. Es una especie de sacrilegio y no está chido hacer eso.

DC Universe vs. Masters of the Universe de Keith Giffen y Dexter Soy (2013): He-Man y sus amigos conocen a Superman y sus amigos en este crossover con el que hemos soñado desde hace años y que no puedo decir que decepcione hasta romperme el corazón, pero que tampoco me encantó. Está regular, haciendo el balance entre lo bueno y lo malo; lo malo siendo que los diálogos son terribles y los personajes (especialmente Teela) son estereotipos, y lo bueno siendo que la neta sí está chingón ver a Superman blandir la Espada de Greyskull o a Skeletor putearse a toda la la Liga de la Justicia (menos a Batman, obveeeo). El evento pretendía a todas luces ser grandioso, pues salen un rechingo de personajes, desde la Justice League Dark hasta la Justice League of America, aunque la verdad es que los de DC están ahí sobre todo como secundarios y ésta es más bien una historia de He-Man. Por cierto, éste no es el de la serie ochentera, sino el de los nuevos cómics, basada en la caricatura de los dosmiles que nadie vio. Pero, anda la osa, quiero ver su reacción cuando sepan quién es el villano de esta historia [es Orco].

Sonic/Mega Man: Worlds Collide de Ian Flynn, Jamal Peppers y Ryan Jampole (2014): ¡El sueño de muchos niños gamers se hacer realidad en este épico encuentro! A decir verdad jugué muy poco los de Sonic (neta, ¿quién tenía Sega?), pero Mega Man X es uno de mis videojuegos favoritos de toda la vida. Por otro lado, los cómics de Sonic llevan ya más de 20 años publicándose con mucho éxito (y son la principal fuente de inspiración de las parodias porno de Palcomix), y cuando Archie adquirió la licencia de Mega Man, este encuentro era el paso lógico y el deseo cumplido del escritor Ian Flynn. ¿Cómo está? Bastante bueno y padrísimo. Claro que estos cómics están dirigidos a un público joven, de preadolescentes o antes. Pero eso no le quita que tenga una gran historia y un arte fabuloso. Y como les dije, es verdaderamente épico: la aventura se da a lo largo de 12 números de las publicaciones de Sonic y Mega Man, llenos de acción, aventura, suspenso y cataclismos cósmicos que amenazan la existencia misma de dos universos cuando el Dr. Willy hace alianza con el Dr. Eggman (¡y su interacción es divertidísima!). Si jugaste los videojuegos de nuestros héroes azules favoritos, este es un cómic que no te querrás perder.

Robotech/Voltron de Tommy Yune y Digital Arts Chefs Team (2014): ¡Miren no más! ¡Pero si es el encuentro entre dos de los ánimes nostálgicos más populares de nuestra infancia! ¡Qué emoción! ...Para los fans, quier decir, porque la verdad es que a mí ne me gustaban las series de robots. Nope, ni estas dos, ni Transformers, ni Mazinger Z, ni Iron Man 28. Listo, lo dije. Ahora pueden lincharme. Pero antes, teniendo en cuenta lo anterior, debo decir que el cómic me pareció bastante bueno, con todo y que mis conocimientos de esos universos van de pocos a nulos. De hecho, me gustó tanto que me dejó con ganas de conocerlos más a fondo. Un cometa con propiedades cósmicas envía a los cinco pilotos de Voltron al mundo de Robotech, mientras la nave SDF-1 con toda su tripulación son dejadas a la deriva en la galaxia de Voltron. Si para mí momentos como Rick Hunter pilotando un León fueron emocionantes, imagino que para los fans de hueso colorado lo serán aún más.

Teenage Mutant Ninja Turtles/Ghostbusters de Erik Burnham, Tom Waltz y Dan Schoening (2014): Oh, rayos. Ésta es una de las cosas más geniales que habría podido imaginar como prepúber a finales de los 80: ¡los Cazafantasmas conocen a las Tortugas Ninja! ¿Qué tal está? Bastante bueno y muy cool. Las Tortugas sufren un accidente de teletransportación y llegan sin quererlo al Nueva York donde viven los Cazafantasmas. Ah, pero eso no es todo, un antiguo dios guerrero, Chi You, también se ve en el universo de los Cazafantasmas, donde la energía sobrenatural, y por lo mismo sus poderes, se ven aumentados. El cómic está lleno de momentos grandiosos, como ver a Donatello teniendo conversaciones súper nerdosas con Egon y Ray, o usando un acelerador de protones. Los escritores además idearon un argumento que diera a nuestros héroes un enemigo al que sólo pudieran vencer uniendo sus fuerzas y combinando sus habilidades. Ultra divertido y alucinante, es un cómic que recomiendo de todo corazón.

The X-Files: Conspiracy de Paul Crilley, John Stanisci, Erik Burnham, Salvador Navarro, Ed Brisson, Michael Walsh, Dheeraj Verma y Denton J. Tipton (2014): Ok, pongan atención. La premisa es ésta. Nuestros amigos de The X-Files se dedican a investigar la existencia y actividades de los personajes de tres de las caricaturas más queridas de nuestra infancia: los Cazafantasmas, las Tortugas Ninja y los Transformers. Además, por una elección muy extraña, también investigan la veracidad de la leyenda del Cuervo, tal como se presenta en la película The Crow, basada en el cómic del mismo nombre. Sí, es una mezcolanza muy extraña de personajes, pero fíjense que de hecho está muy chida. O más bien, fluctúa un poco entre lo chido y lo chafa, aunque se inclina más por lo primero. Lo malo es el dibujo de Stanisci en los primer y último números de esta miniserie: el tipo no puede hacer que la cara de Mulder se vea igual en dos páneles seguidos. Eso y el encuentro con los Cazafantasmas es bastante blandengue. Como compensación, los números dedicados a las Tortugas Ninja y los Transformers son asombrosos. Además, la trama que conecta a todos estos personajes está sorprendentemente bien pensada, con mucho mumbo-jumbo pseudocientífico, claro está, pero con coherencia interna. Claro, nuestros héroes no son Mulder y Scully (aunque tienen un papel secundario), sino los tres Pistoleros Solitarios, los amigos conspiranoicos de Mulder, quienes naturalmente están más aptos para ponerse a platicar con Leonardo o con Optimus Prime. Esos momentos no tienen precio.

Ghostbusters: Get Real de Erik Burnham y Dan Schoening (2015): Amé este cómic de principio a fin. Es maravilloso y no puedo darle una calificación menor a bastante bueno y súper genial. La premisa: los Cazafantasmas (los de las películas) conocen a los Verdaderos Cazafantasmas (los de la serie animada), por causa de un viaje interdimensional fallido. El dios Proteo quiere atrapar a nuestros amigos Egon, Winston, Peter y Ray para evitar que ellos lo atrapen a él, pero sin querer los envía a la dimensión donde viven Egon, Winston, Peter y Ray. El diseño de unos es i-dén-ti-co al de la serie animada, tanto que estaba oyendo las voces del doblaje mexicano mientras lo leía, aunque estuviera en inglés. Lo raro es que los personajes de los cómics de IDW ya están bastante estilizados con respecto a sus contrapartes de las películas y se ven hasta más caricaturescos que los otros, pero bueno, se supone que debemos entender que son Harold, Ernie, Bill y Dan. El cómic es súper divertido y está lleno de todo lo que nos hace amar a los Cazafantasmas en cualquiera de sus versiones, incluyendo largos diálogos nerdosísimos. Hasta los Extreme Ghostbusters hacen una breve aparición. Es una maldita joya de la nostalgia y como toque final, la portada del TPB imita la cuja de un viejo VHS. Chulada.

Archie vs. Predator de Alex de Campi y Fernando Ruiz (2015): No sé si han estado al tanto, pero en los últimos años parece que Archie Comics ha sido tomado por un montón de gente que odia a Archie. Entonces se han dedicado a tratar con total cinismo a estos queridos personajes: Archie murió salvando a un amigo suyo de un atentado; Sabrina fue entregada como ofrenda a Cthulhu; una serie paralela nos muestra al pelirrojo y sus amigos sobreviviendo en el apocalipsis zombi... Y así por el estilo hasta llegar a esta pelea con Depredador. A diferencia del encuentro con Punisher, que honraba al cómic de Archie, éste es francamente una parodia de humor negro en la que los creadores se complacen de ver a nuestros personajes de la infancia ser masacrados inmisericordemente por el mejor cazador del universo. Además del gore horrible, tiene algunas otras cosas que jamás habríamos visto en un cómic de Archie, como insinuaciones sexuales, chistes sobre temas adultos, y Betty y Vero en ropa interior / poca ropa / ropa desgarrada. Sí, es muy divertido y retorcido pero terminas de leer y sientes que mataron esa partecita inocente que aún te quedaba. Hay también un crossover entre Archie y Sharknado, pero no. no más no.

Batman/Teenage Mutant Ninja Turtles de James Tynion y Freddie E. Williams (2016): Otro encuentro que nunca pensé que se haría realidad y que al final resultó ser bastante bueno y muy chingón. De nuevo tenemos una historia de universos paralelos. Krang envía a las Tortugas Ninja junto con Splinter, Shredder y como 40 ninjas del Foot Clan a Ciudad Gótica sólo para quitárselos de encima. Las Tortugas se hacen de un refugio en las alcantarillas de la ciudad (lo que los lleva a una pelea con Killer Croc), mientras el Clan roba tecnología para construir un portal dimensional que los regrese a su propio universo. Esto no tarda en llamar la atención de Batman y... bueno, tiene todo lo que podrían esperar de este crossover, incluyendo ver a Batman pelear contra Shredder y a las Tortugas enfrentarse a R'as Al Ghul. Quizá la parte en la que el Clan utiliza mutágeno para convertir a los internos de Arkham en furries un poco excesiva, pero creánme cuando les digo que todo lo demás es fantástico y les va a traer felicidad.


En verdad disfruté leer y releer los títulos que aparecen en este conteo. Es claro que muchos de ellos, los mejores, está escritos por personas que aman los materiales originales y que pusieron todo su amor en su trabajo creativo. Hay algunos que todavía no hemos visto hechos realidad. Me encantaría ver algo con los Halcones Galácticos, los Thundercats y los Tigersharks. Y una pelea entre Leoón-O y He-Man. Pero quizá el futuro nos depare sorpresas de ese estilo.

Todavía no hemos terminado con esta maxisaga sobre encuentros extraños, ¡aún hay más! Pero mientras tanto, pueden checar mis entradas sobre caricaturas ochenteras. Hasta la próxima.

2 comentarios:

Alvaro Murga dijo...

Muy interesante entrega Maik y justo a tiempo para coincidir con la última de Thundercats/Masters of the Universe. Vas a tener que hacer un apendice. Y
Y aprovecho que mencionas el cruce de He-man y Superman para decir que si hay valemadres que se quejan de que el disfraz de Superman de ocultar su identidad tras unos lentes, el de He-man era peor: Superman se ponia lentes, pero...¡He-Man se BRONCEABA!! ¿Cómo diantres nadie se daba cuenta que He-Man era igual al Principe Adam pero más moreno? No mamen.
Disculpen las mayúsculas, pero tenía que sacarme eso.

Maik Civeira dijo...

Espera, ¿qué? ¿Va a haber un crossover Thundercats/Masters of tue Universe? ¡Es lo primero que sé al respecto! :O

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