viernes, 2 de diciembre de 2016

Kennedy y los cañones de agosto



La historia es bien conocida: en octubre de 1962 un avión espía americano descubrió en Cuba misiles nucleares soviéticos que apuntaban hacia los Estados Unidos. Durante 13 días de enorme tensión, en los que Estados Unidos y la Unión Soviética medio negociaban y medio buscaban intimidarse el uno al otro, el mundo estuvo más cerca que nunca de vivir el estallido de una guerra nuclear.

Realmente muy cerca: los asesores militares del presidente John F. Kennedy lo instaban a lanzar un ataque nuclear total contra los rusos. Aniquilarlos antes de que ellos dispararan primero. "Si no hacemos nada, ellos podrían destruirnos antes. Los misiles soviéticos podrían estar ya en el aire mientras hablamos."

Pero para fortuna del mundo por ese entonces Kennedy había apenas leído Los cañones de agosto de Barbara Tuchman (publicado ese mismo año), una historia de los orígenes y causas de la Primera Guerra Mundial. Tuchman explicaba cómo las grandes potencias se precipitaron a una guerra apocalíptica por el miedo que tenían unas de las otras, instadas por jefes militares que aconsejaban ser el primero en disparar sus cañones, "no sea que los otros nos disparen antes".


Impresionado por la obra de Tuchman, Kennedy ignoró a sus asesores. Decidió asumir que el otro bando tampoco quería una guerra total. Los diálogos con el líder soviético Nikita Kruschev prosperaron; se llegó a acuerdos y cada parte tuvo que ceder un poco.

Claro, no podemos atribuir al libro de Tuchman todo el crédito; no todos los asesores de Kennedy estaban a favor de pasar a las acciones bélicas y también se tuvieron en cuenta análisis de situaciones más recientes. Por supuesto, habría que agradecer que del otro lado del "teléfono rojo" estaba Kruschev y no alguien menos sensato. Sin embargo, la anécdota queda como ejemplo de lo importante que es para quienes lideran las naciones conocer la historia y aprender de ella. La Tercera Guerra Mundial se evitó porque en ese momento de crisis hubo quienes comprendieron las causas de la Primera.




Los grandes líderes, los de la clase que dejan huella (para bien o para mal) en el devenir de la humanidad, han sido también profundos conocedores de la historia. Algunos de ellos incluso han sido historiadores, desde Julio César con su Crónica de la guerra de las Galias (de la que Napoleón hizo una edición anotada) hasta Winston Churchill con su Historia de los pueblos anglosajones. Las personas cultivadas a lo largo de las eras veían en el estudio de la historia no sólo el placer de conocer datos curiosos, sino una fuente de enseñanzas prácticas para la vida.

Si alguien hubiera preguntado, ninguno de esos líderes históricos habría tenido problemas en responder el título de algún libro que les hubiera impactado. El México actual, por el contrario, nos da un panorama muy distinto. El conocimiento histórico es desdeñado por el ciudadano promedio y dejado en la irrelevancia por el sistema educativo (como se ve en los nuevos programas de la Uady).

Recuerdo que en una ocasión me quejaba con el conocido de una amiga sobre lo mal que mis alumnos de preparatoria aprendían historia y que era muy difícil enseñarles porque no tenían ninguna base, ni siquiera nociones que bien habrían podido adquirir del cine o la televisión. El sujeto en cuestión me respondió “Eso es sólo de cultura general”, lo que quería decir “no tiene la menor importancia”. Con paciencia traté de explicarle la relevancia de conocer la historia, aunque fuera sólo para la mera acción de escoger un candidato por el cual votar. Mi argumento cayó en oídos sordos. “Te repito: eso es sólo de cultura. A mí nunca me ha servido y nunca lo voy a necesitar”.



Eso no es lo peor, sino que se acepta que los gobernantes no tienen que ser “cultos ni grandes lectores”. Vicente Fox dijo alguna vez “a mí no me interesa el pasado, lo que me importa es el presente” (similar a lo que más de un alumno poco interesado en la materia me llegó a decir), y cuando Peña Nieto hizo el ridículo en la FIL, alguno de sus minions lo justificó diciendo “pues no tiene que ser un intelectual, es un hombre de acción”. Pues bien, señores: César, Napoleón, Churchill y Kennedy se interesaron en el pasado porque les importaba el presente y todos ellos fueron intelectuales además de hombres de acción.

Pero la realidad mexicana nos muestra un caso muy reciente y concreto de los peligros de no saber historia. Seamos generosos y asumamos que Felipe Calderón de verdad quería librar a la sociedad del flagelo de las drogas y el crimen organizado y no que, por decir algo, se estaba sacando de la manga cualquier cosa con tal de legitimar su cuestionada presidencia. Si tal fue el caso, Calderón metió la pata estrepitosamente con errores que bien podría haber evitado si hubiera extraído algunas lecciones del pasado.



A menudo se ha comparado la prohibición actual de las drogas con la era de la prohibición del alcohol en los Estados Unidos de los años 30. Barack Obama incluso llamó a Calderón "el Eliot Ness mexicano". En lo personal pienso que por “Eliot Ness” quiso decir “personaje histórico que ha sido romantizado más allá de su verdadera relevancia”. Y con “mexicano” quiso decir “chafa”.

Para los que nunca vieron la película, Eliot Ness fue el policía que atrapó al poderoso gángster Al Capone. Ness intentó en un principio usar la fuerza directa para acabar con los criminales, pero sus primeros planes (como redadas y cateos) fueron frustrados porque la policía de Chicago estaba corrompida e infiltrada hasta la cocina, y los mafiosos siempre iban un paso adelante. Entonces Ness decidió armar un equipo de policías incorruptibles (los legendarios "Intocables"), que hacían sus planes y orquestaban sus golpes sin decirle a los demás, para que la información no se filtrara, y poco a poco debilitaron a Capone. Calderón, por otra parte no aprendió la lección de Ness y trató de hacer lo mismo: atacar con la fuerza sin antes depurar las instituciones de gobierno.

Más importante es que Capone fue finalmente capturado no mediante una redada que lo descubriera con las manos en la masa, sino porque los Intocables lograron echar mano a sus finanzas y así pudieron probar su enriquecimiento ilegítimo y su evasión de impuestos, con lo que metieron al mafioso a la cárcel. Sólo después de un par de años y varios miles de muertos, Calderón decidió rastrear las cuentas bancarias y actividades financieras de personas y grupos relacionados con el narco, cuando medio mundo le dijo que eso era lo que debía hacer desde el principio.



Pero aún más importante es saber que jefes criminales como Al Capone se hicieron tan poderosos porque traficaban con alcohol y eso porque a alguien se le ocurrió la maravillosa idea de prohibir el alcohol en la Unión Americana (prohibición estúpida que se quitó hasta final de la década). La legalización del alcohol no acabó con el alcoholismo, pero sí con los Al Capones. La legalización de la marihuana seguramente ocurrirá en la próxima década, y la despenalización de otras drogas sin duda les seguirá. Calderón no sólo ignoró la historia: la estaba retrasando.

Así pues, mexicanos, dejemos de poner excusas para la ignorancia de nuestros gobernantes: ya vieron que nos pueden llevar entre las patas. Cuando algunos nos hemos quejado de su incultura, no es sólo que esperemos que sepan algunos datos pedantes que los hagan pasar por literatos: es que queremos que posean conocimientos necesarios para llevar a cabo su función como líderes. Claro que, para poder darnos cuenta de esto, tendremos nosotros mismos que aprender historia.


9 comentarios:

Anónimo dijo...

Es necesario comprender la posición metafísica de Kennedy, el cual no estaba ni esta, sino que era En Si para El Si. De tal forma, claro, como un Concepto conceptuante, el cual era meramente ontico, se lo puede entender como una metaescencia de la mismidad como tal.

Gary Rivera dijo...

Caray, interesante como siempre.
Sabes con respecto a la legalizacion de las drogas, siempre me sucede lo mismo que con el aborto! a veces estoy a favor y luego me contradigo.
Pues si, aprender de los errores del pasado para no repetirlos es de lo mas importante! En Peru sucede lo mismo terminamos eligiendo cada vez peor! y lo que mas me jode es nuestra indiferencia a la politica, queremos honestidad en la politica pero no participamos de ella!

Interesante como siempre!

Sombrerudo dijo...

No sé si el primer anónimo quiso hacerse el desentendido, como si tu texto fuera el manuscrito de voynich, y no la clara voz que siempre tienes. En fin.

Va más allá del desconocimiento general del mundo. No sé si conozcas a Alain de Botton, pero por ahí puedes sintonizar alguna de sus conferencias en yutub. En una explica el fallo de los medios por su concentración en el presente, su falta de sustancia, etc. Es decir, que veinte capsulitas de "información que cura" son ineficaces; sin embargo, una muestra de pí a pá, no sólo dos segundos, de verdadera información que cura, eso sí que ayuda. Además, la concentración de información del presente no da luz sobre el pasado. Veinte artículos de ISIS no aclaran quién fue mahoma, su imperio y caída, y el desastre del capitalismo en los países en vías de desarrollo. Curioso, porque ninguna sale nunca de esa categoría.

Lo que me recuerda Chomsky y su "juzga por las consecuencias, no por la retórica"; lo cual nos da vía libre de juzgar a Calderón por el hecho. Aunque si es reteposible que namás fuera bien pendejo.

Hombre, qué te puedo decir. Cuando uno lee los libros, dice "vergantines furiosos, quién fuera un Jean Pierre para morir en el Somme". Pero mira ahora, cuando el pasado nos alcanza, no tiene ni pizca de gracia.

Cory Matthews dijo...

como punto aparte sobre Kennedy, me resulta sin duda una figura muy interesante, se le ha romantizado con el tiempo, los Kennedy fueron hasta hace unos años algo así como la realeza de EUA, pero dejando eso de lado me resulta tremendamente interesante el corto periodo de gobierno que de J.F.K. en tan pocos años le toco lidiar con varios eventos decisivos de la historia contemporánea, la crisis de los misiles, la construcción del muro de Berlín,la ebullición de los movimientos por los derechos civiles, el inicio de la carrera espacial, y mucho mas. Hay presidentes que pasan dos periodos en la sala oval sin lidiar ni con la mitad de lo que le toco a Kennedy.

Ya en tema, bueno, siempre resulta difícil explicarle a las personas por que la historia es un elemento tan necesario del conocimiento humano, y por desgracia la mayoría hace oídos sordos a todo aquello que no tiene una aplicación inmediata y directa en su vida, no piensan en el largo plazo, o en el marco completo de nuestra sociedad. Al final terminamos como estamos, con gobernantes que no son siquiera capaces de comprender los hechos que construyeron nuestro país, mucho menos los que construyeron el mundo actual, y lo peor de todo que no están interesados en hacerlo.

Erica Linderman dijo...

Ego, ¿que opinas del documental "The Trouble with Atheism"? A mi me parece sumamente risible y abunda en lugares comunes. Si no lo has visto hasta el momento, te lo recomiendo. Es mas de las típicas acusaciones contra el ateísmo (inclusive contra la evolución biológica, por mas estrafalario que parezca).
Saludos.

Maik Civeira dijo...

Gracias a todos por sus comentarios.

Erica: No lo he visto, jajaja. Pero ahora tengo varios documentales en lista de espera para ver. Creo que dejaré los pseudo-documentales para después.

Anónimo dijo...

Una de las primeras veces que escuche mencionar el nombre de John F. Kennedy fue en un programa evangélico en TV, en él el predicador atribuía la trágica muerte de Kennedy y otros miembros de su familia a que Dios los estaba castigando porque ellos habían enriquecido con la venta de alcohol durante la prohibición, quizás mi memoria me falla porque fue hace mucho tiempo ya.

Ce Acatl dijo...

Ego, este comentario no tiene nada que ver con la entrada que publicaste pero tenía que decirlo: acabo de descubrir tu blog y me encanta. En 2 días llevo leidos sabra Dios cuantas entradas ¡y no paro! Es importante para mi que sepas que tu escritura me hace sentir comodo y tus ideas, algunas nuevas y otras no tanto, las percibo claras... en pocas palabras, es un gusto leer a alguien como tu. Enhorabuena

Maik Civeira dijo...

Gracias a todos por sus comentarios, en especial el último, jejeje :')

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