lunes, 28 de marzo de 2016

Tell me, do you bleed?



He dedicado las últimas semanas a hablar de geopolítica, historia universal y mi nueva novela. Pero eso no jala. Lo que jala es tener a dos hombres adultos en ropa ajustada pegándose a través de las paredes. Warner lo sabe. Y yo lo sé, que no había ido al cine en todo lo que va del 2016 más que para llevar a mis vástagos a ver Zootopia, y que no he visto casi ninguna de las oscareadas, pero no podía perderme Batman v Superman, porque me las puedo dar de intelectual de izquierda, pero todos ustedes saben que antes que nada soy friki y que por eso leen este blog.

En breve: me gustó. Hubo sus momentos hell yeah! y no fueron pocos ni insignificantes. Pero no diría que es una gran película. Diría que es una película chida. O sea, el cinéfilo en mí está diciendo "no mames, es mala", pero el fanboy en mí está saltando de emoción. Haciendo un balance, es una película de superhéroes genérica que sin embargo sabe qué botones apretar para entusiasmar a la frikiza. Vamos por partes y sin spoilers.

Lo malo



Me pongo mis gafas de pasta de alguien que estudió un diplomado de un año en dirección cinematográfica en Florencia, Italia (eso de verdad pasó). Bien, ¿qué les puedo decir? La narrativa, el uso del lenguaje cinematográfico para contar una historia, es torpe, por decir lo menos. Hagan de cuenta que alguien les va a contar una gran historia, pero que no es muy bueno en eso. Entonces, esta persona se traba, se repite, redunda, se va por las ramas, su vocabulario es limitado y pierde el tiempo en detalles que no son importantes. No es tan absolutamente incompetente que no podamos percartarnos de que la historia que está contando está chingona, pero nos quedamos con la sensación de que habría sido mejor con un cuentacuentos más hábil

Bueno, pues ese narrador torpe es Zack Snyder: alguien sin sentido del ritmo que por momentos funciona bien, pero por otros no; que a veces sabe cuándo usar una elipsis y en otras nos hace perder el tiempo; que puede mantenernos en suspenso o aburrirnos, y que nos deja con un producto irregular. Hay escenas que simplemente no llevan a ningún lado, que bien se podrían eliminar sin perder nada (antes bien, ganaríamos bastante) y decisiones de montaje que no tienen sentido (del tipo ¿por qué metiste esa escena justo ahora?). Cada vez que Snyder intenta darnos un momento conmovedor, da hueva.



Lo que le sale bien a Snyder son la intriga y la acción. Pienso que debería ser supervisor de efectos especiales, o director de la segunda unidad, ése que se encarga de los dobles de riegos y así, pero quedar bajo la guía de alguien más competente. La misma premisa con un mejor guión, el mismo guió con un mejor director, o hasta la misma película con otro corte de edición, pudieron haber resultado en un mejor producto.

Ah, y la fotografía. No sé si fue el cine al que fui, pero la película es tan oscura, tan monocromática que me dio dolor de cabeza después de un rato. Vamos, que está bien que DC le esté tirando a lo "oscuro y serio", pero también debe ser posible distinguir el día de la noche.

Tiene varios diálogos ridículos y momentos francamente bobos, quizá el mayor de ellos cuando Batman se entera de que Superman no es su enemigo. Y miren que traté de racionalizarlo así de "bueno, es que es gracias a esto que Bats se da cuenta de que Super es un ser humano al igual que él, y él mismo redescubre su propia humanidad por tanto tiempo enterrada bajo la severidad y el rencor...", y sí creo que hay algo de eso, pero de igual forma el momento quedó bobo, lo siento.

Lawrence Fishburne está echado a perder como Perry White; no sé qué clase de editor le pide a sus reporteros que hablen de futbol americano en vez de investigar a Batman. Parecía un viejito regañón, no el editor de uno de los más grandes periódicos del mundo. Parecía J.J. Jameson.

Las dos secuencias de acción de Batman (una persecución de coches y una ronda en la que él solito acaba con un montón de delincuentes) son innecesariamente largas y bastante aburridas, porque ya lo hemos visto mil veces en el cine y sabemos cómo van a acabar.*

Además, los cortos quemaron demasiado de la historia: Doomsday por lo menos debía haber sido sorpresa. Todo esto sin mencionar la carga ideológica derechosa-randiana y el hecho de que cada no-gringo en pantalla es un canalla malvado o un pendejo supersticioso.

*ACTUALIZACIÓN: Después de verla por segunda vez aprecié mejor la pelea de Batman contra los maleantes y me di cuenta de que en efecto es como los videojuegos de Arkham. Muy buena secuencia de acción, señor Snyder, muy buena.

Lo bueno



Creo que para aceptar las dos pelis del universo cinemático DC hay que asumir que se ubican en una de esas tierras paralelas distópicas en las que todo es más sombrío, los héroes son más cabrones (y medio psicóticos), las cosas tienden a salir mal y todo mundo pierde. Puedo aceptar eso y pensar "bueno, será interesante ver este Elseworld", pero que conste que no siento que éstos sean mis héroes, aquellos que inspiran a dar lo mejor de uno mismo, aquel Superman de generosidad infinita que representa la esperanza como un dios del sol encarnado, aquel Batman violento y atormentado pero que en el fondo es un buen hombre honorable y que nunca cruza la línea del homicidio. Mal forma de comenzar a hablar de lo bueno, pero había que aclararlo.

He escuchado mucho mame al respecto de que esta película no tiene historia. WTF?! ¡Claro que la tiene! Tiene una historia muy clara: el mundo y el mismo Superman se cuestionan sobre su papel como defensor de la Tierra. Hay quienes creen en él, hay quienes lo consideran un peligro potencial o real. El mismo Superman quiere creer que hace el bien, pero tiene sus propias dudas. Obviamente Batman está receloso y Lex Luthor de plano lo quiere destruir. Superman quiere librarse de su sentimiento de culpa persiguiendo a alguien a quien considera realmente peligroso: Batman. Pero la suspicacia que cada uno tiene por el otro no es sino un reflejo de lo mucho que dudan de su propia rectitud. He ahí el conflicto, claro como el agua y bastante interesante en sí mismo. Luego, Batman y Lois Lane comienzan a investigar cada quien por su lado ciertos hechos recientes; sólo demasiado tarde se dan cuenta de que todo es un ardid de Luthor para hacer que los dos héroes se enfrenten, lo cual naturalmente sucede (porque es lo que queremos ver). He ahí la trama, clarísima también. No sé por qué se hacen tantas bolas, neta.



La película empieza bien. Me gustó el montaje paralelo entre el asesinato de los Wayne y el momento en el que el pequeño Bruce cae en la cueva. Sí, es cierto que esta historia de origen la hemos visto mil ocho mil veces, pero aquí tenemos un nuevo Batman y era un trámite necesario. Pasó lo más directa y elegantemente posible y saltamos pronto a lo que nos importa.

Me encantó la secuencia inicial de la batalla de Metrópolis, me encantó verla desde el punto de vista de los humanos normales; retrata cómo ellos ven estos acontecimientos con horror, confusión e impotencia. Nos muestra claramente que estas batallas entre superseres no pueden quedar como sucesos que pasan sin más. Sí, en los cómics "de alguna manera" siempre logran minimizar las bajas civiles, pero en estas dos pelis se deja en claro que las acciones metahumanas tendrían costos altísimos.

Me encantó que se abordara el dilema del impacto de los superhéroes en la sociedad, que de verdad se escuchara un debate público sobre si Superman es bueno o es un mayor peligro que aquellos de los que salva a la humanidad. Se escuchan argumentos y opiniones muy sensatas de uno y otro lado; ¡y lo que dice Neil DeGrasse Tyson es lo máximo! Me parece que todo esto, que además no es tangencial, sino bastante central en la trama, no había sido abordado de igual manera en ninguna otra película de superhéroes (aunque parece que Civil War va para allá). En Iron Man 2 los políticos que se oponen a que Tony Stark "privatice la paz mundial" son claramente "los malos"; luego hasta se revela que son parte de Hydra, porque claro, ¿quién que no fuera un sucio nazi-comunista feo se opondría a la privatización de la paz mundial? Aquí la senadora interpretada por Holly Hunter tiene inquietudes completamente válidas y argumentos muy razonables para sospechar de Superman. 

He leído mame sobre que todo ese rollo no se explora hasta sus últimas consecuencias. ¡Claro que no! No era la película para ello, y aún así es la única que se ha atrevido a abordar el asunto. Sí, obviamente al final queda decidido que Superman es bueno para el mundo ¡porque es una puta película de Superman! Pero por lo menos se plantea el dilema y se exponen diversos puntos de vista; por lo menos trata de tener cierta complejidad ética. No, eso na lo hace una película profundísima y filosófica como pretenden los fanboys que quieren pasar por intelectuales, pero tampoco es cierto que esté completamente vacía de contenido.




Me gusta que sea un Superman falible e inseguro, por momentos medio cretino, que de verdad trata de hacer lo correcto, pero que no siempre sabe qué es exactamente "lo correcto", que a veces pone proteger a su amada por encima de cuidar a los otros. Creo que todo eso lo hace un personaje interesante, diferente del moralmente intachable superhéroe a quien todos amamos, pero con potencial para explorar caminos poco trillados. Me gustó que ya tuviera una relación con Lois y que ya estuvieran viviendo juntos (¡sin estar casados, omg!), para que no tuviéramos que pasar por esa incómoda dinámica de siempre. Eso sí, Henry Cavill está bastante acartonado.

Por supuesto, Batman le roba la película. Ben Affleck estuvo excelente en su interpretación, como Bruce Wayne y como Batman. Nos muestra a un veterano cansado, iracundo y paranoico. Alfred también está estupendo. Wonder Woman, ni se diga, fue lo mejor de toda la película. La banda sonora también rifa.

Hasta me gustó Lex Luthor, a diferencia de lo que otros comentaron. Es un Lex inseguro, con un complejo de inferioridad que quiere compensar con su megalomanía, medio esquizofrénico y un poco insoportable, pero todo ello es parte de su encanto. Creo que no toparon con el hecho de que es Lex Luthor Jr. Lo dice claramente cuando habla de su padre: "Él es el que puso el Lex en el Corp". Y cumplió con el papel esencial de un Luthor, que con su pura inteligencia y falta de escrúpulos es capaz de doblegar a un semidiós.

Y llegamos a lo que todos queríamos ver: las dos batallas principales. Me gustaron mucho, las disfruté de principio a fin y me tuvieron interesado en todo momento. A diferencia de las peleas que sólo tenían a Batman, éstas mostraban situaciones que no habíamos visto antes en la pantalla grande. No fueron las más espectaculares de la cinematografía de superhéroes (creo que la de Superman vs Zod estuvo mejor, y la batalla al final de Avengers sigue siendo LA mejor), pero están bastante bien y hacen que el boleto valga su precio.

Fan service



La película está salpicada con momentos que harán que el fan grite "¡a huevo!". Los hay de dos tipos: los que forman parte intrínseca de la trama, y que están sacados directamente de historias clásicas, principalmente The Dark Knight Returns. Los otros no tienen nada que ver con la trama, y bien podrían ser eliminados sin que nada de esta película se perdiera, pero que anuncian el futuro del Universo Cinemático DC. ¡Estos son los más chingones!

Pero son un arma de doble filo: si entre los mejores momentos de tu película tienes algunos que sólo están ahí para generar expectativa sobre las siguientes películas, su lugar es en las escenas poscréditos. Ponerlos en medio del desarrollo de la historia sólo entorpece la narración y da el mensaje de que la historia que te están contando no es tan importante como la que se está armando.

Por último, fans: tienen que entender que esos momentos de fan service no hacen que la película sea buena. Deberían ser un pilón en una cinta que ya fuera buena. Creo que ésa es otra que DC no ha entendido acerca del éxito de Marvel... Aunque, por otro lado, recordemos que buena parte de las películas de Marvel, en especial las de la segunda etapa (incluyendo Age of Ultron) son precisamente eso: hacer tiempo y generar expectativas para el enfrentamiento que realmente queremos ver.

En conclusión...



Haciendo un balance, es una película con sus defectos y sus fortalezas. Dependiendo del gusto de cada quien, su balanza personal dará más peso a los unos o a los otros. No es una gran película, pero es una película chida y palomera, que sienta las bases de algo que puede ser realmente grandioso si Warner aprende de sus errores y no deja todo en manos de Snyder. 

Me parece que está al mismo nivel que Man of Steel, y a su vez al mismo nivel que las películas genéricas de Marvel; ya saben, todas esas que no son Iron Man, Avengers o Winter Soldier. Pero eso no es bueno, oiga. De hecho, eso juega en su contra, porque ésta no debía ser una película de superhéroes cualquiera, debía ser el encuentro entre dos de los íconos más importantes de la cultura pop; debía ser, por lo menos, el Avengers de DC. Así que sí, decepciona un poco. Además, si bien las películas de Marvel se proponen ser bobas y ligeras, y resultan ser bobas y ligeras, ésta tiene las pretenciones de ser épica, profunda y súper seria... pero termina siendo boba y ligera.

Ahora pasemos a lo realmente importante

Faboys v Críticos: Dawn of mame



Si ustedes han estado en las redes sociales la última semana habrán notado que el mundo se ha dividido entre fans que aman la película (y piensan que todos los que no la amaron son pendejos) y críticos que la consideran la peor mierda de la historia (y piensan que todos los que la disfrutaron son pendejos).

La reacción de los fans es relativamente fácil de explicar. La peli es de hecho divertida, tiene peleas padres, da el gusto de ver juntos a personajes a los que ya les tocaba aparecer juntos, y por supuesto está llena con fan service.

Además, creo que hay razones más profundas. Miren, los fans de DC desde hace como una década que estamos luchando contra cierto complejo de inferioridad, producto de que Marvel nos ha estado pateando constantemente el trasero. Una y otra vez queremos sacudirnos ese complejo y mostrar al mundo que "¡somos relevantes, maldita sea!", y como suele pasar con quienes traen baja autoestima, tratamos de sobrecompensar tildando de inferiores a los demás (como Lex Luthor). Esta película debía ser NUESTRA gran película; es la única que tenemos, sin contar las de Batbale, y pusimos todas nuestras esperanzas en ella. Por eso sentimos la necesidad de defenderla a capa y espada. Nuestra dignidad identitaria se va en ello. Por eso le puse en IMDB un 8 de calificación, aunque pienso que merece un 7: porque quería inclinar la balanza hacia arriba. 




Lo que no me explico es la crueldad y el odio de los críticos hacia la cinta. No me extraña que hubiera quienes opinaran que fuera mala, incluso muy mala; me saca de onda la saña con la que ha sido atacada, como si hubiera una competencia por quién puede sacar el insulto más ingeniosamente humillante. Hasta se trasluce cierto placer sádico en destrozarla. O sea, la calidad de la cinta no basta para explicar el odio que ha generado. 

Muchas de las quejas de los críticos son verdadero nitpicking: que si el traje de Wonder Woman, que si hay demasiados ganadores del Oscar en la película, que si tal línea en específico... Los mismos diálogos pendejos, los mismos momentos ridículos llenan la cinematografía de Marvel, sin embargo a Thor 2 o a Iron Man 3 los dejan salirse con la suya. Hay cientos de películas peores todos los años; no digo que por ello no haya que criticar ésta si nos parece mala, lo que no entiendo es por qué tanta mala leche, por qué comentarios tan crueles, por qué tratarla como algo que tuviera que ser detenido a toda cosa en nombre del bien.

Lo cierto es que ya odiaban la película desde antes de que saliera. Cada tráiler, cada imagen era una fuente de quejumbre incesante: "se ve muy oscura", "Wonder Woman no tiene un traje colorido", "la voz de Affleck", "blar blar blar".  De veras que no sé qué está pasando aquí. Estoy tentado a decir que parte de esto se debe a que tenemos a media nerdósfera adoctrinada para amar todo lo que sea Marvel y denostar todo lo que no. Me cuesta trabajo entender que los mismos sitios de Internet se deshagan en elogios hacia cosas tan medianas como Ant-Man o Guardians of the Galaxy y prediquen tanto odio contra cosas igualmente medianas como Man of Steel y Batman v Superman ¿Es realmente tan superior todo lo que hace Marvel? ¿Y lo es intrínsecamente o lo es porque es Marvel?



La verdad ya ni sé. Creo que hay aquí un fenómeno cultural que va más allá de la calidad de una u otra película. Valdría la pena estudiarlo.

PD: ¡Ya está mi nueva reseña CON SPOILERS! Ego's cut: cómo arreglaría los problemas de montaje de esta película. 

jueves, 24 de marzo de 2016

Cuando el pasado nos alcance



Si le hubiésemos preguntado a un europeo occidental de principios del siglo XX cómo va el mundo, muy probablemente nos habría dicho que de maravilla: no había habido grandes guerras desde la derrota de Napoleón en 1815, Europa llevaba la civilización a punta de cañones a todos las esquinas del globo, el capitalismo estaba bollante, la tecnología del transporte y la comunicación habían hecho un mundo más interconectado; la democracia se fortalecía al expandirse el padrón electoral; quedaban algunas autocracias en el viejo continente, pero era cosa del tiempo para que cayeran por su propio peso o fueran derribadas por alguna sana revolución burguesa...

Luego llegó 1914 y desde entonces hasta 1945 el mundo vio dos guerras de escalas inconcebibles, genocidios, conflictos civiles, revoluciones, destrucción de imperios, establecimiento de regímenes totalitarios, crisis económicas y, de remate, el horror de las armas nucleares.

Pero hoy estamos bastante bien. Todos los datos indican que vivimos la época más pacífica de la historia humana registrada: los conflictos interestatales están en vías de extinción, las guerras entre potencias han sido prácticamente erradicadas e incluso las civiles van en descenso; los crímenes violentos en promedio se han venido abajo; la democracia va en aumento, mientras que los derechos de las mujeres y las minorías son mejor reconocidos y respetados en cada vez más sociedades. Desde 1945, y sobre todo desde 1989, se pueden apreciar muchas tendencias positivas (aquí y aquí). Oh, pero nada asegura que esas tendencias vayan a seguir indefinidamente...

Sí, incluso en México, hasta antes de la narcoguerra, nos estaba yendo bien.


Parece que estamos viviendo el inicio de una de esas etapas de feroz reacción conservadora que de vez en cuando perturban la evolución de las sociedades y que muchas veces llevan a un retroceso histórico del que es difícil recuperarse. Europa experimenta el resurgimiento de ideologías autoritarias, nacionalistas y xenófobas, que bien recibir el nombre de neofascismos y que amenazan con destruir el proyecto de un continente unificado por los ideales de paz, cooperación y valores compartidos (aquí). Ahí está el creciente éxito del Frente Nacional en Francia, de Amanecer Dorado en Grecia, del Jobbik en Hungría, del Partido de la Libertad en Austria y de Alternativa para Alemania, todos los cuales han visto su porcentaje de votos crecer en elecciones recientes (aquí).

Retroceso histórico, porque uno pensaría que dos Guerras Mundiales y un Holocausto serían suficientes para vacunar a una civilización contra el nacionalismo fanático. Pero ya vemos que no. La pseudohistoria del revisionismo encuentra un escaparate en Internet, por supuesto, donde se comete la canallada de negar o minimizar el Holocausto; pero no se limita a las redes, donde cualquiera puede decir cualquier cosa, sino que salta al discurso público, donde ahora los envalentonados se atreven a decir lo que antes la decencia convertía declaraciones de ese tipo en motivo de vergüenza (aquí). No es un fenómeno exclusivamente europeo: en Japón, el revisionismo histórico, que niega o minimiza los crímenes contra la humanidad cometidos por el imperialismo nipón hasta 1945, es ahora política de Estado (aquí).




En 2012 ocurrió en retroceso histórico en México que seis años atrás no habría parecido posible: el PRI recuperaba la presidencia del país, amenazando la transición democrática que a principios de este siglo nos ofrecía tantas esperanzas. No solamente este partido dictatorial retomaba el control del ejecutivo federal, sino que volvía con todas sus prácticas deleznables más características, con sus corruptelas descaradas, su autoritarismo homicida, su clientelismo, demagogia y corporativismo. Y las alternativas partidistas al priismo apenas se ven menos jurásicas.

En América Latina, tras poco más de una década de experimentos de izquierda, que termina en medio de escándalos de corrupción (Argentina, Brasil), de izquierdas que sólo lo son de nombre (Ecuador), o de proyectos que fracasaron desastrosamente (Venezuela), la derecha más reaccionaria recupera el poder. En el caso de Brasil el descaro es más evidente cuanto que los diputados que han votado por la impugnación de Dilma Rousseff declararon que lo hacían ya en nombre de Dios o de los ilustres mandos de la dictadura militar (aquí).

¿Cómo dejar de mencionar el surgimiento del Estado Islámico, con sus pretensiones de califato universal y apocalíptico, arrasando territorios y sembrando el terror de formas que no se habían visto desde la expansión islámica a inicios de la Edad Media (aquí)? Se puede mirar el conflicto armado en Siria y la invasión rusa contra Ucrania sin sentir que se está ante un nuevo capítulo de la Guerra Fría ¿No es el mismo Vladimir Putin una especie de atavismo soviético encarnado? (aquí).




Llegamos al caso más preocupante: Estados Unidos, donde los últimos años ha gobernado Barack Obama, no sólo el que es el primer presidente negro, sino el gobernante más progresista que ha tenido el país en décadas, probablemente desde Franklin D. Roosevelt (aquí). En este país se ha visto, en cuanto al interior, un movimiento cultural y social hacia la izquierda; muy relativo, claro, pero para un contexto yanqui no es poca cosa (aquí), con triunfos políticos como el aumento al salario mínimo, programas encaminados a lograr la cobertura de salud universal, la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo y la despenalización de la marihuana (aquí, aquí, aquí y aquí). Incluso a nivel exterior las políticas imperialistas e intervencionistas, que han caracterizado la historia estadounidense desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, se moderaron bajo la administración Obama, que ha llegado a acuerdos con viejos enemigos como Cuba e Irán; de nuevo, es relativo, pero no insignificante (aquí).

Pues ahora esto se ve amenazado por el sorpresivo ascenso de Donald Trump, un político abiertamente racista y misógino, cuyo discurso de odio lo ha catapultado al primer lugar en la carrera por la candidatura del Partido Republicano, que seguramente ganará. El probable triunfo de la demagogia derechista en EUA debería ser motivo de preocupación para liberales y progresistas en todo el mundo, pues la influencia política, económica y cultural de ese país es inconmesurable. Literalmente se han vertido ríos de tinta tratando de explicar cómo demonios llegamos a este punto. Comprender, para saber cómo actuar. Aquí les dejo una selección de artículos para que se los lean con calma. Dos de ellas en español:

Para comprender el ascenso de Trump
Dejados atrás: de las milicias a Trump

Las demás en inglés:


It might be tempting to view the political success of Republican presidential candidate Donald Trump as something uniquely American. But, argues Gary Younge, rightwing populism and scapegoating of society’s vulnerable is cropping up all across the west. This is what happens when big business has more power than governments
Posted by The Guardian on miércoles, 6 de enero de 2016


The Eight Causes of Trumpism
It's not just Trum. Authoritarian populism is rising across the West.
The rise of American authoritarianism
No one knows why Trump is winning. Here's what cognitive science says.
Beware America's Shocking Loss of Empathy.
The real story behind the conservative cracked-up and the creation of Donald Trump.
Revenge of the simple: How Bush gave rise to Donald Trump
Who Are Donald Trump's Supporters, Really?
Millions of ordinary Americans support Donald Trump. Here's why.
Donald Trump's surge is all about less-educated Americans
Trump Supporters Aren't Stupid
Trump Super Tuesday Voters Are Educated

En síntesis, y por que sé que la mayoría de nosotros está muy ocupada para chutarse tanta cosa, podemos identificar algunas líneas que pretenden explicar el ascenso de Trump:



+ Primero, que Trump no es un fenómeno aislado, sino que tiene sus contrapartes en varios países como ejemplos de un reciente ascenso del populismo de derechas. En cada país se expresa de diferentes maneras y no parece tener una causa única. En Estados Unidos tiene sus propias características peculiares, pero hay algunas otras que comparte con otras naciones de Occidente.

+ Parte de la culpa tienen las políticas económicas neoliberales. Si bien la pobreza en el mundo continúa su tendencia descendente, la desigualdad en cambio se ha agravado cada vez más y las clases medias se han empobrecido. Esta generación será la primera desde la posguerra cuyo poder adquisitivo será menor que el de sus padres y que en el futuro no tendrá la seguridad de una pensión estatal o de ahorros personales.

+ La gente de mentalidad autoritaria tiende a ser derechas, pero hasta las personas que por lo regular no lo son pueden ser tentadas por el autoritarismo en situaciones de peligro. Muchas personas perciben el mundo actual como un lugar muy peligroso, en el que se corre el riesgo de morir en un atentado terrorista, de ser asaltado por una pandilla de delincuentes o de perder el empleo y los ahorros. Culpar al diferente, al extranjero, al de otra raza, al de otra religión, siempre es muy fácil. En esta situación muchas personas prefieren confiar su seguridad en el "hombre fuerte" que hará todo lo necesario para mantener a los malvados lejos de casa. Los chivos expiatorios son, como siempre, los grupos minoritarios y los inmigrantes.



+ La clase trabajadora blanca en Estados Unidos (tanto rural como urbana) se encuentra humillada (como Alemania después de la Primera Guerra Mundial). No sólo se ha visto afectada por los tratados de libre comercio que exportan puestos laborales a otros países con mano de obra barata, sino que sienten que han perdido su dignidad. Muchos de ellos votan en contra de políticas de asistencia social que los ayudarían a resolver sus problemas financieros ¿por qué? Porque en su cultura está muy arraigado el orgullo de valerse por sí mismo y de ser un proveedor para los suyos. Ese orgullo se encuentra lacerado por la situación económica y no lo sanará la política socialista de Bernie Sanders.

+ Nadie quiere ser el de hasta abajo en la escala social; nadie quiere ser el paria. Los blancos trabajadores se encuentran ahí ahora. El blanco pobre quiere tener por lo menos el consuelo de saber que está por encima del negro pobre, del hispano pobre, del indígena pobre... Llega alguien a decirles que tienen la oportunidad de estar en un escalafón relativamente alto de nuevo; no de tener una mejor vida, pero de poder poner a todas esas minorías raciales en su lugar.

+ La clase trabajadora fue abandonada por la izquierda gringa, que se alejó más y más de la realidad social y se volvió más y más académica y clasemediera. Los liberales gringos dejaron la causa de la lucha de clases para abrazar otras como el multiculturalismo y la política identitaria. Los liberales gringos desprecian y se burlan de los rednecks y los white trash de formas que nunca lo harían con campesinos de cualquier otro grupo étnico. ¿Por qué? Porque son blancos, racistas y religiosos, todos rasgos que los liberales gringos consideran deficiencias morales personales. ¿Qué pueden esperar esos hillbillies de los universitarios comunistas, ateos y engreídos? Mientras la izquierda gringa se dedica a causas como quitar la palabra nigger de todas las ediciones de Huckleberry Finn, la derecha lleva décadas coqueteando con la clase trabajadora.



+ La generación millennial es la más progresista y liberal hasta la fecha. Ha encabezado una verdadera revolución moral que en cosa de una década ha logrado que todo gesto que pueda considerarse discriminatorio sea puesto bajo la lente acusadora. Aún más: las sociedades occidentales se han vuelto mucho más diversas, no sólo con la llegada de inmigrantes de culturas muy variadas, sino gracias a la cada vez mayor aceptación de orientaciones e identidades sexuales distintas. Pero esto podría ser demasiado por digerir para generaciones más viejas y para quienes fueron educados en valores más tradicionalistas. Después de una década de humillaciones, Trump viene con su papel de macho blanco dominante a decirles que no deben avergonzarse de todos esos horribles prejuicios que tienen y que pueden sentirse orgullosos de su chauvinismo.

+ Ha habido un ascenso del antiintelectualismo en la cultura estadounidense, que el Partido Republicano ha impulsado para sus propios fines. Han fomentado un desprecio hacia "los cerebritos" y "niños universitarios" y un culto al "tipo común y corriente"; han predicado que lo importante no es pensar sino actuar y que un buen líder se guía por lo que le dicen sus instintos. También han hecho del Bible Belt y el fundamentalismo cristiano sus valores electorales. El objetivo era tener un electorado seguro y fácil de halagar, pero el resultado les ha salido contraproducente, y ahora han creado un monstruo que ni el mismo Partido puede controlar, uno que encarna el antiintelectualismo de derechas más burdo, pero que no comparte la política económica neoliberal ortodoxa de la dirigencia republicana.



Por último, a título personal querría plantear una cuestión. No es siquiera una hipótesis, simplemente algo que me pregunto y que valdría la pena poner a prueba. ¿Qué tanto tendrá que ver la calidad de la educación en el mundo? ¿Una educación humanística, cosmopolita, racionalista, que se basara los valores de la Ilustración, que hiciera énfasis en el pensamiento crítico, que inculcara un verdadero aprecio al conocimiento, que fomentara el tomar lecciones de la historia universal, podría evitar esta debacle?

Subrayo la última parte, sobre aprender de la historia. ¿Saben? una de las cosas frustrantes de conocer la historia es que mirar el mundo y sentir "ah, chin... esta película ya la vi... y no acaba bien". Por el lado amable, estos movimientos de retroceso histórico siempre son temporales; tarde o temprano saldremos del atolladero. Por el lado pesimista, podrían costarnos mucho en tiempo, libertades, vidas y tranquilidad. Si no estamos atentos, podríamos encontrarnos ante una de esas catástrofes que hacen que el reloj empiece a marchar hacia atrás. 

viernes, 18 de marzo de 2016

La revolución será digitalizada



Desde finales de 2010 empezaron a suceder cosas muy curiosas desde un punto de vista histórico: algo a lo que me gusta llamar la Primavera Global. Movimientos sociales que se extendieron desde el mundo árabe hasta Wall Street fueron acompañados de forma paralela, y nutriéndose mutuamente, por acciones en las redes. Internet ha jugado un papel fundamental en todos esos alzamientos populares, ya sea porque sirvió como medio de comunicación y difusión para los jóvenes que protagonizaron aquellas luchas, o porque en la misma arena digital se libraron duros combates es pos del cambio social.

Ya antes había abordado este tema (aquí, aquí, aquí, aquí y aquí). Hoy quiero recomendarles cinco documentales al respecto. Desde la denuncia hasta el hacktivismo, desde mártires hasta megalómanos, desde la difusión del conocimiento hasta la guerra cibernética, estas cinco películas selectas les permitirán formarse un panorama del escenario en esta era digital. La mayoría se pueden ver en Netflix, y si no, seguro estarán gratis en algún rincón pirata de la web.



WE ARE LEGION

(2012)
De: Brian Knappenberger




Es la historia de Anonymous. Ya había cubierto el tema en varias ocasiones, así que no todo lo que reporta el documental fue nuevo para mí (de hecho, me alegró confirmar que mi conocimiento no estaba equivocado). Pero muchas cosas sí fueron nuevas, incluso sorprendentes.

Sin tomar posturas, sin romantizar ni satanizar a Anonymous, el documental narra sus orígenes humildes en los foros de 4chan, y aún antes, la historia del concepto mismo de hacking. Nos cuenta momentos más rescatables, desde el acoso a cientología hasta el apoyo a WikiLeaks y su participación en las revoluciones de Túnez y Egipto. Entrevistas a miembros y exmiembros del colectivo se complementan con la opinión de expertos y estudiosos de los fenómenos sociales y políticos en línea. Quizá lo más importante, este documental permite conocer algunos de los rostros detrás de la máscara de V. ¿Quiénes son? ¿Cuáles son sus motivaciones? Desde los más soeces y desvergonzados guasones, hasta los más comprometidos y conscientes activistas, Anonymous es algo tan amplio que no se puede definir.

Lo que deja clarísimo el documental es que su impacto y su importancia no pueden ser denostados: a fin de cuentas Anonymous mostró que el poder gente común y corriente organizada a través de las redes es capaz de hacer temblar a gobiernos y corporaciones. En fin, es uno de los filmes más importantes que he visto en un par de años.

We are Legion, madafakas!



WE STEAL SECRETS: THE STORY OF WIKILEAKS

(2013)
De: Alex Gibeny




Pues como lo dice el subtítulo, este documental cuenta la historia de WikiLeaks. Aunque la historia es bien conocida, el documental aporta muchos detalles, datos de contexto histórico y conexiones que ignoraba.

El contenido que abarca es muy amplio, lo que quizá la resta fuerza dramática: es mucha información en poco tiempo. Pero no podía ser de otra manera, pues al hablar de WikiLeaks el enfoque no puede circunscribirse al caso de los cables diplomáticos filtrados; para entender el significado de este suceso hace falta conocer los antecedentes, la situación geopolítica del momento, las consecuencias a nivel global e individual... Entonces el documental explora desde el surgimiento de la cultura hacker en Australia a finales de los 80, pasando por la política de secretismo estadounidense, las personalidades de Julian Assange y de Chelsea (entonces Bradley) Manning, la relación de WikiLeaks con las protestas en Islandia y la Primavera Árabe, y muchas otras cosas más.

El filme hace un loable esfuerzo por ser equilibrado. Presenta diferentes puntos de vista sobre este asunto tan polémico, e incluye entrevistas a muchas personas involucradas de diversas maneras, desde un exdirector de la CIA, hasta los colaboradores de Assange y una de las mujeres que presentó cargos contra él por abuso sexual.

La película no es ninguna hagiografía. Assange se presenta como un tipo brillante y comprometido con sus ideales, pero a la vez egocéntrico, paranoide y dogmático. No obstante, tampoco lo sataniza ni minimiza sus acciones: expone qué es lo que pasó, qué es lo que se sabe y qué es lo que se opina.
La historia de Manning es, por mucho, la más interesante, tanto por sus acciones como por su persona. Es alguien que se ha sentido siempre fuera de lugar entre los demás, incluso en su propio cuerpo, y cuyo acto de rebeldía consistió en sacar a la luz los crímenes de guerra cometidos por los Estados Unidos y revelar la hipocresía en el mundo diplomático internacional.

Eso sí, el documental deja en claro que WikiLeaks, como era cuando saltó a la fama mundial a finales de 2010, ha dejado de existir, y que Assange ya no tiene más que su celebridad y la simpatía de regímenes contrarios a los intereses americanos, pero no por ello favorables a los ideales de transparencia y libertad que alguna vez defendió el australiano.

Sin embargo, como siempre he dicho, fuera de la personalidad de Assange y de sus acciones cuestionables (si en verdad es culpable de abuso sexual debería pagar por ello con todas las de la ley), lo que hizo rompió un dique y las consecuencias de esa marejada aún están sintiéndose. Eso es lo importante.


TERMS AND CONDITIONS MAY APPLY

(2013)
De: Cullen Hoback




Para hablar de este documental debo abordar dos aspectos. El primero es el de la importancia del tema: la erosión de la privacidad en el mundo moderno, en el que los usuarios dejan su información en Internet y están sometidos a la vigilancia de corporaciones (que lucran con esto) y de gobiernos (que persiguen así toda actividad incómoda). Ejemplos como el del muchacho que puso en Facebook una cita de "The Fight Club" y la policía llegó de inmediato a su hogar son como para ponerlo a uno paranoico.

Los datos, la información, los casos que sirven como muestras de esta nueva realidad de espionaje masivo y perenne son reveladores y desconcertantes. El tema cobra especial relevancia en estos tiempos en que los gobiernos impulsan políticas cuyo objetivo es precisamente controlar las redes en detrimento de los ciudadanos. Por este lado, éste resulta un documental imperdible para comprender el mundo contemporáneo.

Por otro, ya estoy cansado de los documentales que presentan la información de manera digerida, hasta con dibujos animados y música sentimentaloide, tratando a la audiencia como si fueran niños pequeños incapaces de comprender temas complejos si no es con bolitas y palitos (culpo a Michael Moore por esta tendencia). Por ese lado más parece un manifiesto que quiere asegurarse que el público se incline por una postura en específico.

En conclusión, yo lo recomendaría ampliamente por la información que presenta, aún si como documental su realización no es excelente.



CITIZENFOUR

(2014)
De: Laura Poitras




Es ni más ni menos que el documental ganador del Oscar. Como sabrán, trata de Edward Snowden y de la filtración de informaciones sobre los sistemas de espionaje de Estados Unidos a través de Internet.

Todos sabemos más o menos de qué va el asunto. Este documental se centra en cómo sucedió. La directora ya se encontraba bajo vigilancia gubernamental debido a su trabajo y Snowden la contactó a ella y al periodista Glenn Greenwald para revelar esta vital información. Lo interesante es ese proceso, en el que podemos ver cómo se va formando una avalancha que sacudiría al mundo entero, desde los mensajes anónimos de Snowden a Poitras, pasando por las entrevistas a escondidas en un hotel de Hong Kong, hasta la marejada que se desencadena una vez que las primeras notas comienzan a hacerse públicas.

De forma atinada, Poitras hace conexiones importantes entre estos hechos y otros sucesos del momento: Occupy Wall Street, WikiLeaks, Anonymous, todos los cuales son objeto de los otros documentales de este selección.

Y, por supuesto, está el perfil humano de Edward Snowden. Desde el principio él aclara que no quiere que la historia se trate sobre su persona, sino sobre los hechos que está dando a conocer. Sin embargo, no se puede dejar de sentir interés por este joven de aspecto nerdoso que decide sacrificarlo todo para revelar una verdad que ya sospechábamos, pero cuyo alcance desconocíamos.



THE INTERNET'S OWN BOY
(2014)
De: Brian Knappenberger



Aaron Swartz ayudó a desarrollar el formato RSS, la red social Reddit, un antecedente de Wikipedia llamado TheInfo y la modalidad Creative Commons para derechos de autor. Toda su vida trabajó a favor de un Internet libre, creía que el acceso a la información debía ser un derecho humano y tuvo un papel muy relevante en la campaña que impidió la aprobación de la Ley Sopa.

Si hubiera querido hacerse rico en vez de servir al bien común, hoy estaría contándose entre los Steve Jobs y Mark Zuckerbergs del mundo. En cambio, fue acosado por las autoridades gubernamentales por descargar contenido académico restringido, y llevado en una crisis de depresión al suicidio. Así es la sociedad con los visionarios cuyas luces ven más allá del orden contemporáneo: los quema en la hoguera, les dispara en la cabeza, los crucifica o los obliga a beber de la cicuta.


Este documental, del mismo realizador que nos trajo We Are Legion, cuenta la historia de Aaron Swartz, tanto su vida personal como su fugaz pero prolífica carrera como genio de la programación. Es una cinta muy completa que aborda una amplia variedad de temas, desde el potencial de Internet para cambiar el mundo, hasta lo absurdo y brutal del sistema judicial estadounidense.

Como se habrán dado cuenta, cada documental hace referencia a temas y asuntos que son el foco de atención de los demás; cada uno contribuye a la comprensión de los otros. Si se animan a verlos todos de corrido será como haber tomado un recorrido por el paisaje geopolítico-digital contemporáneo.

martes, 15 de marzo de 2016

La Ciudad de las Palmeras




Saludos, mis estimados contertulios. Hoy voy a hacerles un comercial: quiero presentarles mi más reciente proyecto literario, una novela a la que he titulado La Ciudad de las Palmeras. Se trata de un bildungsroman, una novela de iniciación y mi proyecto más ambicioso hasta ahora. 

Es la odisea de un joven clasemediero aburrido y depresivo que se va de casa en busca del sentido de su propia existencia en un viaje por el Caribe Mexicano y la Península de Yucatán. A lo largo de su recorrido, conoce a muchas personas y distintos aspectos de la existencia.

Esta anécdota no es lo importante, sino para lo que sirve de pretexto: un recorrido sobre la vida y todo lo que viene en ella: la amistad, el amor, el sexo, el crecimiento, el miedo, la violencia, la belleza, la música, las drogas, las convenciones sociales, la maldad humana, la generosidad, la diversión, los viajes, la frivolidad, la depresión, la intrascendencia, la fugacidad y el vértigo de vivir… Si les han gustado mis otras obras, aquí encontrarán esos mismos elementos que las caracterizan.

Al principio, cuando empecé a escribir esta novela, la concebí como un anti-libro para jóvenes, una antítesis de esos textos en los que un adulto sermonea a los adolescentes diciéndoles "no cojas, no te drogues, piensa en tu futuro" y demás cursilerías moralinas. Con el tiempo se fue convirtiendo en algo más. El libro para mí ha sido un viaje.

Se ubica en la península de Yucatán a mediados de la primera década del siglo XXI. Es una de las miles de historias que se pueden contar sobre mi generación, y una en la que importan mucho los personajes:

Diego es el protagonista, un estudiante de medicina que lo deja todo guiado por sueños nostálgicos sobre un lugar luminoso rodeado de agua y cubierto por palmeras. 

Bilcho, un poco mayor que él, es su guía en este viaje. Es un DJ, un friki, un marihuano y un conocedor de la vida con una visión muy alivianada del mundo.

Cristal es una muchacha de carácter fuerte y altos ideales. Sus experiencias y conocimientos superan por mucho a los de Diego, quien ve en ella a la chica ideal.

Alison, una gringa escultural que se pasea en bikini por todas partes, pero que en la profundidad de sus ideas y sus anhelos revela ser más de lo que aparenta.

Wiki, un gordito simpático master friki del grupo. poseedor de conocimientos enciclopédicos que rivalizan con los de la Wikipedia.

Edmundo, un joven comprometido con causas políticas y activismo social, es la voz de la realidad en un grupo que suele evadirse de ella.

Marta, una amiga parlanchina y alegre capaz de sacarle conversación hasta a las piedras, que tiene algo de sabiduría para compartir con los demás.

Renato, un proto-mirrey chilango que está decidido a convertir a Diego en hombre de mundo, enseñándole el valor de ser a la vez culto y mamador.

Ahora ya tengo listos los primeros 33 capítulos, que componen la primera parte de la historia. Me tomaré un descanso para preparar el siguiente volumen, que empezaré a publicar en unos meses. Mientras tanto, les dejo con lo que hay, y confío que sea suficiente para engancharlos. Pueden empezar haciendo click aquí.

martes, 8 de marzo de 2016

Mujeres que patean traseros: la Gran Guerra (Parte II)



Seguimos con nuestro recuento de mujeres que patearon traseros en la Primera Guerra Mundial. En la entrada anterior conocimos a cuatro extraordinarias féminas; en esta segunda y última entrega les presento a otras cuatro. Aprovechando que hoy es el Día de la Mujer, quiero resaltar que es importante visibilizar a las mujeres de la historia, que se vea que no han sido sólo los hombres quienes han dado forma al mundo en que vivimos y que todo mundo sea consciente del enorme potencial de las mujeres para dejar huella en el transcurso de los tiempos...

¡Comencemos!


Flora Sandes (1876-1956)
Rebelde hasta el final





Hija de un eclesiástico irlandés, desde muy joven Flora mostró una inclinación hacia las actividades “varoniles”. Sabía montar a caballo y tirar con armas de fuego; le gustaban los automóviles y ella misma poesía y manejaba un coche de carreras.

Cuando inició la guerra se ofreció como enfermera voluntaria, pero la rechazaron por su falta de experiencia. Logró colarse en una organización estadounidense, con la cual llegó a Serbia. Se unió a la Cruz Roja y condujo a una ambulancia, pero cuando Serbia cayó ante el avance de las tropas austriacas y alemanas, se vio separada de su unidad.

Así fue como se unió al ejército serbio. Demostró una gran habilidad en combate y rápidamente llegó a tener el rango de cabo. Luchando cuerpo a cuerpo, un enemigo le arrojó una granada, que la hirió seriamente. Después de esto le fue otorgada la máxima condecoración del ejército serbio: la Orden de la Estrella de Karađorđe, además del rango de sargento primero.

Imposibilitada para la lucha, Flora se dedicó a hacer campaña para reunir fondos y ayudar a la fuerzas serbias; para ello contó con la colaboración de la notoria sufragista Evelina Haverfield. Pasó el resto de la guerra administrando un hospital y cuando terminó el conflicto se retiró con el grado de Capitán.

En el periodo de paz se casó con el oficial ruso exiliado Yuri Yudenitch y se dedicó a viajar por el mundo dando conferencias en las que hablaba de su experiencia de guerra y durante las cuales siempre vestía su uniforme del ejército serbio.

Cuando los nazis invadieron Yugoslavia, Flora quiso volver a enlistarse, pero la Blitzkrieg acabó con la resistencia antes de que ella pudiera unirse a la lucha. Fue capturada por el enemigo, pero puesta en libertad bajo promesa de no combatir a los invasores. Fue durante la ocupación nazi que Yuri murió y Flora, sin nada que la atara a la Serbia por la que tanto había luchado, huyó a Inglaterra, donde murió en 1956.


Dorothie Fielding (1889-1935)
Enfermera intrépida



Dorothie Feilding era hija de una condesa y un lord británico, pero cuando la guerra estalló en 1914 dejó su vida de lujos y privilegios para para ir como voluntaria al Frente Occidental, al igual que tres de sus hermanos y tres de sus hermanas.

Se hizo enfermera y conductora de una ambulancia que llevaba a los soldados heridos desde el frente hasta el hospital. Era una misión de importancia vital, pues su unidad era la única que se encargaba de estos trabajos. Y no era cosa fácil: ella estaba destacada en Bélgica, una de las zonas que vio más acción a lo largo de todo el conflicto. Su trabajo era verdaderamente peligroso, pero ella demostró una osadía sobresaliente, a menudo arriesgando la propia vida para salvar la de los otros. Muchas veces Fielding se ponía en la línea de fuego y tenía que conducir mientras las granadas explotaban alrededor de su ambulancia.

Además de valiente, era muy carismática; trataba a todos por igual sin importar si eran oficiales provenientes de la aristocracia o soldados rasos de extracción humilde. No es de extrañar que todos cuantos la conocían le entregaran toda su admiración. Con su característica flema británica, nunca dejó de tomar el té a las 5 de la tarde, así fuera entre las ruinas de edificios destruidos por la artillería enemiga.

Su heroísmo la llevó a recibir múltiples condecoraciones militares, y ella fue la primera mujer en ganar la Medalla Militar del Valor, además de la Croix de Guerre de manos del rey Leopoldo II de Bélgica. Pero a pesar de su buen humor, en sus cartas dejó constancia de que los horrores de la guerra le atribulaban, así como los problemas de ser una mujer en el frente, incluyendo chismes maliciosos y proposiciones sexuales indeseadas.

Durante la guerra contrajo matrimonio con Charles O'Hara Moore, y después de una breve luna de miel, regresó a conducir ambulancias, ahora en Londres. Cuando llegó la paz, fue miembro de la British Legion y presidente de la Jubilee Nursing Asociation y de la Agricultural Show Society. En su tiempo libre le gustaba practicar la cacería, para la cual era muy buena.


Ecaterina Teodoroiu (1894-1917)

De campesina a heroína




Ecaterina nació en el seno de una familia campesina; tuvo cinco hermanos y dos hermanas. Inclinada hacia los estudios, se formó para convertirse en maestra, pero la entrada de Rumania a la guerra en 1916 cambió su destino.

Era miembro de las Scouts rumanas, y como tal se enroló en calidad de enfermera. Dos acontecimientos, sin embargo, le hicieron seguir otro camino. En octubre de 1914 ella se unió a otros civiles y soldados de reserva en la defensa del puente sobre el río Jiu contra el ejército alemán. Su participación en el combate fue tan brillante y le ganó tanta fama que la familia real rumana la invitó para conocerla.

El otro evento ocurrió unos días más tarde, mientras Ecaterina visitaba a su hermano Nicolae en el frente; el joven murió en combate poco después. Tras haber probado su valor con las armas y deseosa de vengar la muerte de su hermano, Ecaterina decidió convertirse en soldado y marchar hacia el frente. Decía que no podía seguir viendo cómo sus compatriotas daban la vida con tanto valor mientras ella permanecía segura tras las líneas. Al principio los mandos del ejército se negaron, pero una orden de la misma familia real les obligó a aceptar a la joven entre sus filas.

Ecaterina demostró sus habilidades tácticas al escapar de las fuerzas alemanas que la tenían rodeada. En una ocasión fue capturada, pero logró matar al soldado alemán que la custodiaba y huir de regreso con su gente. Pronto volvió al combate y participó en varias escaramuzas; en una de las cuales fue herida y hospitalizada. Por su valor recibió múltiples condecoraciones, el grado de Subteniente y el mando de su propio pelotón.

En septiembre de 1917 dirigió a sus tropas en la resistencia contra un ataque alemán. Su general al mando le había pedido que no participara en la batalla, pero ella se mostró firme. En medio del combate recibió varios disparos de ametralladora en el pecho. Las heridas le causaron la muerte, pero antes de exhalar su último aliento, Ecaterina ordenó “¡Adelante, hombres, yo sigo con ustedes!” Tenía sólo 23 años de edad.


Milunka Savić (1890-1973)
Guerrera serbia



A los 22 años Milunka Savić se hizo pasar por su hermano para unirse al ejército nacional de Serbia. Peleó en ambas guerras de los Balcanes (1912-1913), y sólo fue después de ser herida en combate que sus superiores se enteraron de que era una mujer. Sorprendidos por su patriotismo y su deseo verdadero de servir en las fuerzas armadas (ella se negó a ser transferida a una unidad de enfermeras), le permitieron seguir en el ejército, ahora con su nombre e identidad verdaderos.

Luchó a lo largo de toda la Primera Guerra Mundial, durante la cual se convirtió en uno de los soldados más condecorados de todo el conflicto, llegando a ganar medallas no sólo del gobierno serbio (recibió dos Estrellas de Karađorđe y una medalla Miloš Obilić), sino de Francia (Legión de Honor y Cruz de Guerra), Rusia (Cruz de San Jorge) y Gran Bretaña (Orden de San Miguel). 

Sus hazañas en combate y los reportes de su valentía se volvieron legendarios, como la vez en que capturó una trinchera y a 23 soldados búlgaros ella sola. Cuando Serbia fue ocupada por las Potencias Centrales, Milunka estuvo con las tropas evacuadas por los franceses y británicos, tras lo cual peleó como parte de una brigada serbia en Túnez y, tiempo después, en Macedonia; así alcanzó el rango de oficial. 

Al terminar la guerra dejó las fuerzas armadas; para entonces había recibido no menos de 9 heridas en combate. Patriota hasta el final, rechazó una oferta para vivir en Francia y disfrutar de una pensión militar. En cambio, prefirió establecerse en la recién creada Yugoslavia. Se casó, pero se divorció poco después del nacimiento de su hija, y luego adoptó a tres niñas huérfanas. Tuvo trabajos menores, entre ellos como cartera y conserje. 

Cuando los nazis ocuparon Yugoslavia durante la Segunda Guerra Mundial, Milunka se negó a asistir a un banquete organizado por los colaboracionistas en honor de los invasores; por ello fue arrestada y pasó 10 meses en un campo de concentración. Al llegar la paz, fue olvidada y vivió en la pobreza con sus hijas adoptivas, hasta que llegaron las conmemoraciones por el 50 aniversario de la Gran Guerra, a las que ella se presentó vistiendo su uniforme y todas sus medallas (más que las de ningún otro veterano serbio). 

A partir de entonces empezó a gozar de nueva fama y honores. Ya en la vejez, recibió una pensión y un pequeño departamento en Belgrado. Tras su muerte, a la edad de 84 años, fue homenajeada con una calle que lleva su nombre.

FIN



Posdata: Si quieren saber más acerca de personajes extraordinarios como estas mujeres, les recomiendo que sigan el canal de Youtube The Great War, en el que semana a semana cubren los eventos históricos ocurridos cien años antes, y en el que se incluyen episodios biográficos de los protagonistas de la Primera Guerra Mundial.

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