lunes, 13 de marzo de 2017

Logan: El ocaso de los héroes



No estaba seguro de cuál era la mejor forma de empezar esta reseña, así que mejor iré al grano. This is it! Esta es la película de Wolverine que necesitábamos. Después del churro soperútano de Origins y la ok, pero aburrida e irrelevante The Wolverine, ésta es la película que de verdad capta la esencia de uno de los personajes más icónicos del mundo del cómic. Su tono sórdido, oscuro y trágico es el que debieron haber tenido las otras (la violencia en esta película es her-mo-sa), y es casi doloroso pensar en lo que pudieron haber sido las dos primeras de haber sido tratadas con la fidelidad y el respeto que este film le tiene al personaje.  Y eso que el director es James Mangold el mismo que el de The Wolverine, así que supongo que la mejora se debe a que los estudios le dieron más libertades. Agradezco eso.

Sinopsis sin spoilers: es el año 2029 y el mundo se ve todo jodido. No sé si porque la mayor parte de la peli ocurre en la frontera mexico-gringa, o porque se supone que así quedará todo después del gobierno de Trump. Estaríamos mejor con los Sentinels. Logan y un mutante llamado Caliban cuidan en secreto al profesor Charles Xavier, quien sufre alguna enfermedad degenerativa que hace que pronto se le bote la canica y tenga ataques telepáticos. De pronto, hasta ellos llega la pequeña Laura, que no es otra que X-23, Lobeznita o, como me gusta llamarla, Eleven-Wolverine porque es básicamente el mismo personaje que el de Stranger Things. Guepardita está siendo cazada por una organización que experimenta con niños para convertirlos en armas vivientes (les digo: es Eleven), así que juntos deben armar un road trip para llevarla a un lugar seguro. El problema: los enemigos que los persiguen son despiadados, están armados hasta los dientes y tienen algunas sorpresas desagradables, mientras que Logan ya está muy viejito y su factor de curación mutante comienza a fallar.

Después de Days of the Future Past y Apocalypse, con historias épicas, acción pantagruélica y peligros de escala global, se agradece esta historia tan humana e íntima que se centra en los personajes y sus relaciones entre sí y con las situaciones que les han tocado enfrentar. De hecho, ¿es siquiera una película de superhéroes? Es una historia de gente con súperpoderes, pero no hay en ella trajes coloridos, lucha contra el crimen ni planes ridículos para conquistar el mundo. Es una película sobre seres extraordinarios enfrentando lo que a todos nos toca: la vejez, la enfermedad, la pérdida de la esperanza, la soledad, la cercanía con la muerte. Ahí está la fuerza principal de la película, y en ese sentido es tremendamente emotiva.



Las actuaciones son grandiosas. Hugh Jackman hace su mejor interpretación de Logan; no digo que no lo hubiera hecho bien antes, pero nunca había sentido con tanta viveza al personaje que hemos aprendido a amar en los cómics. ¡Qué manera de despedirse de un papel! La pequeña Dafne Keen me encantó como Agujita Dinámica: la intensidad de su actuación te hace creer que es de verdad una fierecilla salvaje y eso se ve en sus gestos, sus miradas, sus gruñidos y sus gritos. En este trío de grandes interpetraciones, quien se roba la pantalla es el enorme Patrick Stewart, como el Profesor X (dice el actor no descarta interpretarlo una vez más). Es descorazonador ver a este hombre sabio y benévolo en decadencia, carcomido por la pérdida y la culpa.

Cierto, la historia no es nada original. Está armada con tropos, lugares comunes y elementos que hemos visto una y otra vez en el cine. Es la clásica historia del viejo guerrero retirado a quien la situación le obliga a cuidar de un niño y al mismo tiempo tener una última batalla; es la clásica road movie con una panda de inadaptados que ni siquiera se llevan bien entre sí. Es predecible para cualquiera que lleve más de 10 años viendo películas. Uno puede saber qué personajes va a morir desde el primer momento que salen en pantalla. Pero estos elementos reciclados no habían sido usados en este género en particular y están casi siempre muy bien armados. Nunca habíamos visto al héroe tan jodido y sin esperanzas. 



No es que no tenga defectos y uno que otro tropezón narrativo: recurre a un par de deus ex machina y abre sin querer alguna subtrama que no lleva a ningún lado. Los villanos son planos y aburridos. Es una lástima, porque en general la serie de X-Men había tenido buenos antagonistas (Magneto, Stryker, Bolivar Trask), o a lo menos, vistosos y memorables (Apocalypse). Estos son totalmente genéricos e intercambiables. Pero en realidad no importa mucho porque, como dije, la película se centra en la tríada de Logan, Glotoncita y Charles. ¡Por favor, denle todos los Oscar a Patrick Stewart!

Así que en conclusión es una película de superhéroes hermosa. Espero que sirva para subir el estándar, porque últimamente el género se había vuelto rutinario. No tengo más que añadir que recomendarla antes de pasar a los ¡comentarios con spoilers!


X-POILERS AHEAD!



Si están leyendo esto es porque ya vieron la peli o no les molestan los spoilers. Así que, como sea, lo diré: resulta que, en uno de sus ataques, el Profesor mató accidentalmente a siete mutantes de la escuela e hirió a varios cientos de personas, razón por la cual Logan ahora lo oculta y lo protege. Si la película no sorprende por lo que pasa en ella, sí logra shockear por completo con sus revelaciones acerca de lo que pasó antes.

Hay una simetría muy interesante en la situación de Logan: por un lado, se encarga de un anciano enfermo (aunque, recordemos, Charles es más joven que él) que es su pasado, sus mejores días, en los que tuvo una familia y un propósito. Por el otro, está una niña, que es su futuro, la posibilidad de vivir más allá de su propia vida en un legado de heroísmo, de encontrar un propósito en la protección de la esperanza. 

Logan se ve a sí mismo en ambos personajes. En su enfermedad, Charles se ha vuelto mortalmente peligroso; Logan sabe cómo es eso, sabe lo que es ser un monstruo sin desear serlo, y enfrentar la incomprensión de los otros y el propio autodesprecio. Por eso es hermosa la dinámica entre estos dos y, como ya dije, el capitán Picard se roba la película, lo que no es fácil porque es una a la que no le faltan las buenas actuaciones.



Logan ve que X-23 tiene la posibilidad de convertirse en lo mismo que él (y que Charles), por eso resulta tan importante protegerla, hacerla saber que no está sola, que puede haber esperanza a pesar de todo, que puede encontrar el cariño de un padre (aunque sea momentáneo) y el de los amigos. Y por un instante, Logan prueba lo que se siente ser un papá.

Tengo un poco de nitpicking. Como es tradición en las pelis de X-Men desde First Class, a ésta le vale madre la continuidad y la cronología. No sólo me da por mencionar que el Instituto Xavier estaba de maravilla unos años antes y que ahora, de pronto ahora nos dicen que "hace 25 años que no nace ningún mutante". Es que igual en Days of the Future Past nos enseñaron que Charles y Hank McCoy habían desarrollado un suero que inhibía sus poderes y le permitía recuperar la movilidad, y si esto hubiera estado ahí, la mitad del conflicto en Logan no existiría.

Pero bueno, pasa. También pasa que, una vez más, el enemigo a derrotar sea una especie de versión alterna del mismo Wolverine, con poderes de regenración, garras de adamantio, o ambas: Sabertooth, Lady Deathstroke, el otro Sabertooth, el infame primer Deadpool, Silver Samurai y ahora, un clon literal. Hueva mil. Pero bueno, como dije, pasa.



Lo que me molesta es otra cosa. Como película, a secas, es buenaza. Como película de Wolverine es genial. Como película de X-Men... es como que nos pintaran el dedo a todos. Quiero pensar que los siete mutantes a los que mató Xavier eran milleninials de nuevo ingreso, pero todo parece indicar que fueron precisamente Scott, Jean, Hank, Ororo, Bobby, Rogue y Kitty. Entooonces, ¿lo que nos están diciendo es que a estos personajes que hemos estado viendo por OCHO películas previas, con los que hemos reído y llorado, a los que creímos perdidos y recuperamos, se mueren de un plumazo inceremoniosamente fuera de la pantalla? 

Jódanse, neta, váyanse a la verga, no pueden hacerme a esto. No es así como acaban los insólitos Hombres X, no es así como muere Charles Francis Xavier. El sentimiento de desolación que me dejó esta película es justo lo contrario de cómo me sentí después de Days of the Future Past. Se supone que habrá una película más con el equipo joven, ambientada en los 90, pero no sé cómo van a hacer que nos importe lo que pasa en ella si ya sabemos cómo acaba todo. 

En fin, sólo quería dejarlo salir porque está roto mi kokoro. Sigue siendo una buena película de todas formas. Vamos a llorar juntos y saludemos de pie a Logan. Esperemos que por fin haya encontrado la paz.




3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo creo que si es una historia de superheroes. Tiene casi todos los ingredientes de ese tipo de películas. Está el villano, la gente que es salvada (en este caso los niños huyendo) y el heroe que salva. Lo que faltó nada más fueron los trajes muy pintorescos o estrafalarios. También esta película muestra un ejemplo de lo que se discutío en este mismo blog en la entrada anterior, si hay peliculas en las que una heroina salva a un hombre. En Logan, Laura intenta salvar a su padre (sin lograrlo).

Lo que no me quedó claro sobre la trama es porqué la Policía federal (de México) llega a perseguir a la hija de Wolverine en compañía del villano. ¿Que negocios tiene la Policía Federal con el malo?

Andrés Campos dijo...

Respondiendo sólo a la última parte: el villano es apoyado por los Federales Mexicanos porque en ese punto de la historia Logan se encuentra de este lado de la frontera, además no lo buscan a él no a Charles sino a Guepardita que es mexicana. A lo mejor no es excusa suficiente Y podrían fácilmente haber utilizado a un montón de súper asesinos gringos, pero les quedó chida esa parte.

Emmanuel Angulo dijo...

Me encantó tu reseña. Coincido en la mayoría de la crítica. La película me pareció la mejor de Wolverine aunque salí con un extraño sabor de boca. Tal como dices, como película de Wolverine es buena pero como saga de los X-Men no podría contarla. Es cierto que nos encanta que las historias en su versión cinematográfica estén conectadas entre sí o que nos hagan guiños o hayan flashbacks de unas con otras (aunque esto genere a veces confusión), pero desde que se anunció el lanzamiento de X-Men Origins: Wolverine supe que, el hecho de sacar una película de Logan como protagonista, implicaba relegar a mi equipo favorito de superhéroes para siempre. Entendí que en el futuro, los X-Men siempre estarían a la sombra de su integrante más popular. Pero para esto también hay que entender el aspecto monetario; Hugh Jackman se consagró como Wolverine desde la primera X-Men y así sería para siempre. Había que aprender a separar X-Men y Wolverine como dos cosas cinematográficamente distintas (incluso al leer los comics hay que hacerlo así), amarlas u odiarlas por separado, pues el tratar de armar una línea temporal única entre historias solo daría dolor de cabeza y más molestia. La rentabilidad en taquilla se impuso pues, como casi siempre, a los intereses creativos, a la valoración de las historias y al respeto por la continuidad de sucesos. Con Days of Future Past recuperé la fe en que podía haber un equilibrio en lo anterior (por fin Logan ya no era el centro de las historias, o al menos parcialmente), con el extraordinario trabajo que hizo Bryan Singer. Sin embargo; esta fe solo me duró 2 años con la llegada de Apocalypse. En fin, Logan junto con DOFP, aun con sus desaciertos, me resultan las únicas de la franquicia que logran conjuntar lo más que se pudo el balance entre la parte creativa, la profundidad de las historias y al mismo tiempo mantener a raya a los fans. Sin olvidar claro que, los que más peso tienen son los productores, quienes ponen la lana, los que mandan y los que al final lograron lo que desearon: un producto vendible con contenido, que le cumple a los fans y que lo retiran del mercado con bombo y platillo.

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