miércoles, 13 de diciembre de 2017

Ad verecundiam: ¿Acaso las fuentes no importan?



Digamos que en un enlace hay una lista de crímenes brutales cometidos por negros contra blancos. Todos son documentados y comprobados, reales más allá de toda duda razonable.
Pero resulta que ese enlace es de la página oficial del Ku Kux Klan... ¿igual lo compartirías? ¿Por qué lo harías? Claro, esos crímenes en particular no dejan de ser menos reales porque estén en la página del KKK, ¿verdad? Nadie quiere cometer una falacia ad verecundiam, ¿cierto?
Esta falacia consiste en validar o rechazar un argumento o una información basándose exclusivamente en la fuente de la cual proviene. Se dice que un argumento es inválido o válido, o se determina que una información es falsa basándose únicamente en sus fuentes, o en características irrelevantes de éstas. Lo importante aquí es recordar que un hecho es un hecho y existe independientemente de quien lo enuncie o lo crea, y que la validez de un argumento debe analizarse en sí misma y no por circunstancias periféricas. 
Entonces, aunque lo diga el Ku Kux Klan, esos crímenes ocurrieron, ¿cierto? Al compartirlo tú sólo estarías difundiendo información verificada y objetiva, ¿no? Pero en realidad la cosa no es tan simple…


Al compartir el enlace estarías dando tu espaldarazo al sitio en cuestión, estarías contribuyendo a legitimarlo a los ojos de los demás. Estarías diciendo “éste es un sitio en el que se puede confiar, es uno que vale la pena leerse”. Quizá tú sólo vayas a poner esa lista en tu muro, pero estarás llevando a otras personas a la página del KKK y algunas de ellas podrían querer quedarse a leer lo demás que ese egregio grupo de odio tiene que decir.
Eso no es todo. La lista en cuestión no está ahí sólo como información estadística. Es parte de un discurso, de una argumentación cuyo propósito es convencer a la gente de ciertas conclusiones moralmente aberrantes. Con esa lista el KKK pretende darle fuerza a sus opiniones racistas.
Claro, tú no comulgas con el resto de barbaridades que dice el sitio del KKK, pero al compartir el enlace estás llevando a que más gente lo lea, alguna de la cual podrá dejarse infectar por su odiosa doctrina. Y aunque, para bien o para mal, el KKK tiene tanto derecho de tener su página como Amnistía Internacional o tu tía la del videoblog de cocina, tú puedes decidir a quién le quieres dar más visibilidad.
Claro, los hechos son los hechos, y lo son a pesar de quién los diga. Pero el ACTO de enunciar un hecho no es siempre neutral ni inocente. Tú tienes una responsabilidad respecto a qué tipo de discursos ayudas a difundir.
No tiro piedras sin haber pecado. Yo mismo he caído en esta trampa muchas veces, sobre todo por no conocer bien la línea de sitios de los que a veces he compartido contenidos. Los errores no pueden evitarse por completo; uno sólo puede tratar de ser honesto al respecto.
El problema es que vemos algún texto que nos emociona porque reafirma nuestros prejuicios y, aunque sean de sitios que de otra manera nos parecerían despreciables, se nos apaga el pensamiento crítico y le damos share. Así, contactos míos de izquierda izquierdísima durante las elecciones gringas de 2016 estuvieron compartiendo alegremente un texto que argumentaba que la Hillary era peor que Trump. No les importó que el texto fue de un sitio de extrema derecha conspiranoica que allí mismo decía que el movimiento LGBT era una conspiración judía paraprovocar la decadencia de Europa.


Hay compas izquierdistas, liberales y progres a los que el feminismo les irrita mucho, y bueno, eso es otro asunto. Pero me exaspera que no tengan ni tantito pudor para compartir memes pendejos con tal de poder cagarse en las feminazis, aunque eso implique darle circulación a sitios de derecha que dicen (qué original) que el feminismo es promovido por los judíos para provocar la debacle de occidente. Mismos liberales, progres, izquierdistas que a la voz de ¡bravo! contribuyeron con likes y shares al video de Laura Southern, notoria racista trumpetera y simpatizante de la alt-right en la videósfera.

Este sitio tiene más de 42 mil "me gusta".

El caso más triste que me he topado recientemente ha sido de admirables divulgadores de la ciencia y maestros del pensamiento crítico compartiendo de un sitio negacionista del cambio climático.
Todo empezó con la noticia del oso moribundo captado en video por un periodista de la National Gaographic, que se convirtió hace unos días en el más reciente símbolo del cambio climático. Sin duda se trataba de un rollo sensiblero y manipulador, pero lo que retrataba el video era verídico, así como es verídico que el cambio climático es real, es antropogénico y nos está matando lentamente.
Pero algunas personas no pueden resistir la tentación de cagarse en los chairos, los pachamamertos, la izquierda feng shui, y mostrar que ellos son la verdadera Izquierda Heredera de la Ilustración©, superiores a todos esos hippies comeflores cursis y ridículos. Y si para hacerlo hay que compartir de un oscuro blog negacionista, pues ni modo. Tampoco importaba si con ello se iba en contra de una institución del tamaño de la National Geographic y a favor de un sitio derechairo que difunde las mismas falsedades que ellos se dedican a combatir. La oportunidad de poner en su lugar a la chairiza no podía dejarse pasar. 
Y sí, el sitio en cuestión dice algo cierto: que el caso del animal captado en video no es evidencia del cambio climático ni es estadísticamente representativo de la condición de los osos polares en el mundo. Pero el problema es que ese dato verídico es usado por los negacionistas para avanzar sus argumentaciones acerca de que el cambio climático o no es real o no es antropogénico o no es un problema. Dado que SÍ es todo eso, a mí me parece claro que un mínimo de decencia implica no darle más foro a sitios como aquél.
[El sitio negacionista usa datos de la WWF para decir que las poblaciones de osos polares en general están bien. Pero la National Geographic señala que el caso de ese oso no pretende ser una muestra de lo que está pasando, sino una imagen del futuro que les espera a los osos polares con las proyecciones de cambio climático para mediados de este siglo, mismas a las que también hace referencia en su sitio la WWF. Pueden revisar información fidedigna aquí, aquí, aquí y aquí].


Esto no quiere decir que sólo debas enlazar a sitios con los que estés 100% de acuerdo con el 100% de su contenido. Eso tampoco es humanamente posible. Puedo no estar de acuerdo con todas las columnas, artículos y reseñas de diferentes medios a los cuales enlazo.
Por ejemplo, me desesperan los textos conspiratorios y anticientíficos de La Jornada cuando habla de transgénicos, pero en otros temas tienen textos valiosos. En ocasiones puedo encontrar algo que me parece sensato de un medio como Reason, aunque por lo general no comulgue con su línea libertariana. Es más, a menudo comparto textos con los que no estoy de acuerdo al cien por cien, pero que tienen planteamientos intrigantes sobre los que vale la pena reflexionar e iniciar discusiones constructivas.
Es inevitable en medios en los que hay varios autores con libertad de expresarse que estaremos de acuerdo con algunas cosas y otras no. Es más, incluso tratándose de un medio hecho por una sola persona, como éste, habrá cosas con las que concuerden y otras a las que consideren que no vale la pena ni darle una pensada. Tampoco puedo esperar que estaré contento con todo lo que dicen otros colaboradores en los medios en los que yo publico. No se crea que no me da escozor que una página en la que he publicado también tenga horóscopos.
Pero en algún punto tenemos que poner una línea, algo tiene que ser un dealbreaker para nosotros: los sitios racistas, los neonazis, los que niegan los problemas que amenazan nuestra existencia, los que no se dedican a otra cosa que difundir falsedades, los que a pesar de una o dos cosillas buenas que puedan decir tienen una línea general que es absolutamente detestable… En algún momento tenemos que decidir “No, con esto no me quiero ver relacionado”. Un poco de criterio y congruencia hemos de tener, caray.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnifica entrada, abordó el tema de una manera muy buena.

Ðavid A. Osorio S dijo...

"algunas personas no pueden resistir la tentación de cagarse en los chairos, los pachamamertos, la izquierda feng shui, y mostrar que ellos son la verdadera Izquierda Heredera de la Ilustración©, superiores a todos esos hippies comeflores cursis y ridículos. Y si para hacerlo hay que compartir de un oscuro blog negacionista, pues ni modo. Tampoco importaba si con ello se iba en contra de una institución del tamaño de la National Geographic y a favor de un sitio derechairo que difunde las mismas falsedades que ellos se dedican a combatir. La oportunidad de poner en su lugar a la chairiza no podía dejarse pasar"

Y esto... ¿acaso no es aprovechar la oportunidad de poner en su lugar a la llamada 'verdadera' izquierda?

No puedo sacudirme la sensación de estar ante una falacia de falsa disyuntiva. Ha habido una negativa sistemática a atacar las magufadas de la izquierda regresiva; se les pasan los bulos, la teoría conspiranóica, el racismo, el sexismo, todo por ser en nombre de los oprimidos.

Y entonces cuando esa omisión deja un vacío que la derecha más rancia aprovecha, entonces está mal porque "hay que tener cuidado con las fuentes". Qué pena, Maik, pero yo llevo advirtiéndolo un buen tiempo: callar ante el avance de la izquierda regresiva no es sino darle munición a la derecha. Y nadie se lo ha tomado en serio.

Creo que la hora de indignarse no es cuando algunos se empiezan a dar cuenta que el enemigo está publicando cosas basadas en la evidencia. El momento de indignarse fue cuando los espacios para publicar cosas basadas en la evidencia fueron encogiéndose en nuestro lado, con tal de no ofender sensibilidades.

Digo yo: igual podrías haber publicado tú las evidencias de que el caso del oso no es lo que está ocurriendo en este momento, y ofrecer este espacio para rebatir a la chairiza, sin que se promueva un blog negacionista. Me parece cuando menos curioso que tu publicación va menos de eso que de cagarte en los cagan en la chairiza.

Me atrevo a pronosticar que la mejor manera de empoderar a la derecha es ignorando a la izquierda regresiva. También llama la atención que la sensación que queda es casi como si se acusara de traidores a quienes fueron y publicaron el post del blog negacionista, pero... ¿que acaso no sería más apropiado ese comentario contra los que en primer lugar le dieron esa munición a los negacionistas?


Un saludo

Maik Civeira dijo...

Güey, ya de cualquier cosa que escribo sales con tu whataboutism de "¿y de la izquierda regresiva por qué no hablas?". Escribe tú sobre ella si te parece tan importante, caray.

Ðavid A. Osorio S dijo...

Sí, tienes razón. Disculpa. No sé por qué pensé que sería de tu interés algo que también ha ayudado al ascenso del autoritarismo y la extrema derecha en el mundo. No volveré a cometer ese error. Buen día.

Maik Civeira dijo...

Me interesa, por eso ya he dicho que me voy a ocupar de ello, pero no cuando tú me lo digas, sino cuando esté preparado, porque cuando saco textos de temas así de complejos, normalmente me lleva meses prepararlos. Así evito hablar de lo que no sé.

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