sábado, 15 de diciembre de 2007

¿Santa Claus fue creado por la Coca-Cola?



Como siempre en Navidad, ahora nos va a tocar leer y escuchar muchos despotriques patrioteros de gente que cree que toda expresión cultural de los Estados Unidos es un arma del imperialismo. Esa misma gente tiene muy metida en la cabeza que Santa Claus es una malvada invención de los gringos, que a través de uno de sus entes más perversos, la Coca-Cola, creó para influir culturalmente en los niños de todo el mundo, incluyendo los mexicanos y así dominar sus mentes, para que voten a favor del TLC o algo así.

Este despotrique se dividirá en dos partes. La primera será para narrar el verdadero origen de Santa Claus y demostrar que no tiene nada que ver con la Coca-Cola. La segunda será una revisión de las posturas que consideran a Santa como un arma del imperialismo.

San Nicolás (dice la leyenda, pero no hay muchas evidencias históricas) fue un obispo cristiano del siglo IV que vivió en Asia Menor, en la costa oeste de lo que hoy es Turquía. Este hombre se caracterizó por su bondad y generosidad, fue hecho prisionero por los romanos y fue liberado cuando el cristianismo se volvió la religión oficial del Imperio, que se puso entonces a martirizar a otras personas. Por su generosidad legendaria, San Nicolás fue considerado santo patrono de los niños y su culto se popularizó rápidamente por Europa, sobre todo en los países del norte y sobre todo en Holanda.

Para el siglo XII la tradición de dejar regalos a los niños y atribuirle la acción a San Nicolás ya era común en Francia, y con el tiempo esta tradición se extendió en los países del norte de Europa, no así en el sur mediterráneo, donde se tenían tradiciones propias de mágicos repartidores de regalos (como los Reyes Magos). La tradición de San Nicolás se fundió con otras tradiciones precristianas sobre seres mágicos que dejaban juguetes a los niños, como hadas y duendes. Así, hacia el siglo XVII San Nicolás ya se veía acompañado por duendes ayudantes y entraba a las casas bajando por la chimenea. ¡Tan antigua es esta versión!

En los países del norte de Europa, principalmente en los Países Bajos, el nombre de San Nicolás era Sant Niklas, que con el tiempo se doformó a Sante Klause, y finalmente Santa Claus, forma que ya era común en el siglo XVII.

En este mismo siglo XVII, las reformas protestantes en el norte de Europa buscaron abolir el culto al santo. Ya saben, los protestantes creían que no se debía adorar a los santos, sino solamente a Dios, y consideraban que el culto a San Nicolás era una de esas horribles aberraciones de los papistas. La fiesta de San Nicolás se celebraba del 5 al 6 de diciembre y era durante esa noche que los niños recibían sus regalos. En un intento por suprimir esta tradición, los protestantes consideraron que quien debía dejar regalos a los niños debía ser el mismo Niño Dios, en la fiesta del 25 de Diciembre. Sin embargo, la costumbre tenia ya tanta fuerza que lo único que se logró fue un sincretismo curioso: ahora Santa Claus llevaría regalos a los niños en Noche Buena. Por cierto, fue el nombre holandés del Niño Jesús, Krist Kindel, lo que dio origen a uno de los nombres de Santa Claus: Kriss Kringle.

Los inmigrantes holandeses, que se asentaron en el actual estado de Nueva York, llevaron su tradición a EUA. De hecho, usaron a Santa Claus como ícono de su cultura frente a sus nuevos vecinos de origen anglosajón. De cualquier forma Nicolás se popularizó en las Trece Colonias y allí continuó su evolución.

Fue en siglo XIX en el que Santa adquirió la forma que conocemos. Para entonces, el austero obispo Nicolás había evolucionado en un rechoncho y bonachón individuo. Al principio se le vestía de varios colores, pero para 1820 el traje rojo con bordes blancos era con el que más comúnmente se representaba. en 1822 el poeta C.C. Moore publicó 'Twas the Night BeforesCrhistman que introdujo los nombres de los ocho renos voladores, animales que, según la tradición del siglo anterior, tiraban el trineo de Santa.

Una imagen casi definitiva de Santa está en la pintura de Robert Weir, que muestra a Santa Claus con su traje rojo a punto de subir por una chimenea; es de 1837. En 1841 las tiendas departamentales empezaron la tradición de tener Santa Clauses a quienes los niños pudieran hacer sus pedidos. A mediados del siglo, era popular en toda la Unión Americana y en Europa. Hacia 1890 Santa era imaginado tal cual se le representa ahora, incluyendo a su esposa y su residencia oficial en el Polo Norte. El último agregado a su leyenda fue el personaje de Rodolfo, el reno de la nariz roja, en 1939.



Ahora bien, la imagen del buen Nicolás era utilizada por la publicidad desde 1820. La Coca-Cola Company fue fundada en 1892 y sólo hasta 1931 empezó a utilizar a Santa Claus en sus imágenes publicitarias.

Con esto queda comprobado que la Coca-Cola NO inventó a Santa: ni siquiera fue quien le dio sus colores y su imagen al personaje, como dice el lugar común y mito urbano. Estoy de acuerdo en que la Coca-Cola es una empresa que comercia con productos dañinos para la salud, monopoliza mercados destruyendo industrias del tercer mundo y tiene un historial de explotar recursos naturales de forma irresponsable. Pero Santa no tiene la culpa de eso. La publicidad de Coca-Cola no le agregó nada al personaje de Santa y no fue la única que ha utilizado al santo. Claro, la Coca-Cola, al ser omnipresente, ayudó a asentar esta imagen del santo como la estandarizada.

Santa Claus ha sido utilizado para vender de todo, desde juguetes y perfumes, hasta cigarros y alcohol. Ha sido utilizado por organizaciones de derecha (desde la NRA hasta el Ku Klux Klan), y de izquierda (desde el Partido Socialista Americano de finales del XIX hasta PETA), y por cada uno de los países beligerantes durante las Guerras Mundiales, pero eso no quiere decir que Santa Claus represente a cualquiera de ellos. Los elefantes no tienen culpa de que los republicanos usen su imagen para sus malévolos fines. Y es mentira que la imagen de Santa Claus sea marca registrada por la Coca-Cola: Santa es del dominio público.

Con esto quedan comprobados dos puntos:

  1. Santa Claus no fue creado por la Coca-Cola y esta compañía no ha agregado nada al mito del buen gordinflón.

  2. Santa Claus proviene de una muy larga evolución, no fue creado por los gringos, y por lo tanto su creación no responde a fines del imperialismo.

Pero que Santa no haya sido creado ex profeso para servir al imperialismo, no quiere decir que no haya sido usado para fines imperialistas. Pero eso son juguetes del otro saco (o sea, de la próxima entrada).

[Fuente: Santa Claus, una biografía de Gerry Bowler]

1 comentario:

m.Isaac.V.R. dijo...

me queda una duda. ¿Desde cuándo PETA es izquierda? yo digo si el amarillismo es izquierda, luego entonces yo soy un furibundo activista (lector de los panfletos de Camilo, además) por comprar diariamente mi De Peso.
Que tengas una gran borrachera con pretexto Maik. Espero ansioso ponernos otra como aquella de la Periferia. Abrazos.

(la verdadera navidad es el 10 de Marzo, día de cumpleaños de Chuck Norris)

Isaac

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