jueves, 13 de octubre de 2011

Los mejores libros que leí entre 2005 y 2007 (Segunda parte)



En la primera parte de esta serie compartí con ustedes los mejores libros de divulgación y ensayo que leí entre 2005 y 2007. A continuación les presento el Top 15 de libros de narrativa que leí entre esos mismos años, con la idea de recomendarlos a ustedes y/o de que podamos compartir impresiones. ¡Saludos y empezamos!

15.- Parzival, de Wolfram von Eschenbach: Este libro del siglo XII es una de las versiones más recientes de las leyendas del ciclo artúrico. Ideal para los fans de la literatura fantástica, la mitología y en especial la leyenda de Camelot y la Mesa Redonda. Quizá se sorprendan, como me pasó a mí, con el espíritu humanista que impregna esta obra, ten lejana de la solemnidad o la devoción religiosa que uno suele relacionar con la Edad Media. En efecto, este libro está lleno de momentos cómicos, otros conmovedores y otros épicos. Dios y la religión tienen casi nula presencia en historia de aventuras, amor y fantasía tan imaginativa que nada tiene que pedirle a la fantasía épica de ninguna otra era. Lo recomiendo con mucho énfasis.

14.- Saga de Fundación, de Isaac Asimov: Ok, aquí hice trampa otra vez, porque estoy metiendo no sólo un libro, sino tres. Y es que creo que los primeros tres libros de esta magna saga del Grandmaster de la Ciencia Ficción deben leerse como uno solo. El un futuro lejano, la Galaxia está bajo el poder de un Imperio, que se encuentra en decadencia. Previendo que tras la caída del Imperio vendrán milenios de oscurantismo, el brillante científico Hari Seldon inicia el proyecto Fundación, que pueda salvar la humanidad del caos ante la inevitable caída del Imperio. Ciencia  ficción de la mejor que podrán hallar, con mucha reflexión sesuda y un par de cosillas que sacuden el cerebro (y unas cuantas batallas espaciales también). Los libros se titulan Fundación, Fundación e Imperio y Segunda Fundación  (el cuarto y el quinto forman parte de otra serie, y son muy buenos, pero no indispensables; los demás ya ni los leí)

13.- El árbol de la ciencia, de Pío Baroja: Este libro narra una historia en apariencia sencilla, pero en realidad muy compleja. Se ubica en la España de principios de siglo, que tras la humillante derrota ente los Estados Unidos en 1898, se ha vuelto a reflexionar sobre sí misma, su historia, su identidad y su futuro. Como otros autores de la generación del '98, Pío Baroja retrata y analiza la cultura de sus compatriotas (y de sí mismo). El protagonista es Andrés Hurtado, primero estudiante de medicina y después médico. La novela está marcada por el contraste entre Andrés, un librepensador racional, con una sociedad ignorante y supersticiosa, pero también por el contraste entre el mismo Andrés, un burguesito sin experiencia, con la cruda realidad española. En fin, una obra que seguramente muchos de ustedes disfrutarán.

12.- Nada, de Carmen Laforet: La brillante autora de esta novela la publicó cuando sólo tenía 23 años (abro paréntesis para lamentarme de la inutilidad de mi vida... cierro paréntesis). Cuenta la historia de Andrea, una joven que llega a Barcelona a estudiar literatura. Ubicada en la España de Franco, la novela elude brillantemente la censura y logra hacer un acerbo retrato de la sociedad de su tiempo, a través de una sola familia: la tía Angustias, vieja amargada, reprimida, tiránica y ultrarreligiosa es el mismo régimen franquista; el tío Juan, cerdo machista que constantemente azota a su esposa Gloria, la cual vive sometida y agachada; el tío Román, un verdadero misterio; la gente frívola de la alta sociedad; los artistuchos revolucionarillos que se le pasan bebiendo y creen que así van cambiando el mundo... En fin, pa' qué les cuento. Mejor léanla, que es una gran novela.

11.- La muerte de Artemio Cruz de Carlos Fuentes: Genial novela de un maestrazo de la narrativa nacional. Escrita en tres tiempos (pasado, presente y futuro) y en tres personas (yo, tú, él), nos tiene a Artemio Cruz, caudillo revolucionario, después convertido en politiquero priista, que recuerda su vida y andanzas a lo largo de la historia de México en la primera mitad del Siglo XX. La Revolución, las luchas fraticidas, el ascenso del PRI... todo narrado desde el punto de vista de Cruz. En un episodio hasta podemos visitar la Guerra Civil Española. Una de las mejores novelas que nuestro país dio al siglo pasado, y creo que todo buen mexicano la disfrutará (aunque conviene tener el libro de historia a la mano).


10.- La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa: Bien, seguimos viendo aquí nombres pesados. En esta obra, Vargas Llosa retrata la vida de un grupo diverso de adolescentes en un internado militar de Perú. La cultura castrense, rayando en lo fascista, por momentos choca y por momentos le añade elementos volátiles a la de por sí problemática edad adolescente. Esta novela nos presenta personajes ricos y situaciones complejas, así como varias sorpresas, lo que hace imposible cualquier intento de juzgar acciones y caracteres de forma simplista. Es un libro que seguramente los mantendrá a la orilla del asiento (so to speak) y los chocará en varias ocasiones.


9.- Pedro Páramo de Juan Rulfo: Probablemente la mejor pieza de narrativa mexicana, esta pequeña gran novela hace un retrato crudo y desencantado de la realidad rural del México de principios de siglo pasado, a través de la vida y relaciones del típico cacique de rancho. Historias personales de amor y traición, se intercalan con historias sociales de revolución y decadencia. Todo ello en un escenario fantasmagórico y delirante en el que personajes y lector nunca pueden estar seguros de qué es realidad y qué es ilusión, de quién está vivo y quién está muerto. Contarles más sería quemarles demasiado.



8.- Crónicas Marcianas de Ray Bradbury: Ok, sé que muchos intelectuales me van a tirar lodo por poner a Ray Bradbury por encima de Juan Rulfo y creo que tienen razón. Creo, intelectualmente, que Pedro Páramo es mejor, pero visceralmente Crónicas Marcianas me gusta más. Si tuviera que escoger uno de los dos libros para llevarme a una isla desierta, sería éste. Además ésta es mi lista, así que se aguantan XD. Dicho esto, vamos al grano: Las Crónicas Marcianas es más que una de las mejores obras de ciencia ficción que se han escrito: es uno de los mejores libros del siglo XX. Más allá de especular con temas científicos, Bradbury aborda con profundidad muchos aspectos de la existencia humana: su naturaleza, su sociedad, sus códigos morales, su destino... Pesimistas críticas a lo peor de nuestra especie encuentran escenario en la conquista y colonización de Marte, que también es una alegoría de la conquista de América por los europeos. En fin, Bradbury es un poeta de la imaginación y esta novela los hará soñar y estremecerse. Además, la edición en español cuenta con un prólogo de Jorge Luis Borges. ¡Imperdible!

7.- Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift: No se confundan. Olviden todas las adaptaciones infantiles, animadas o con Jack Black, sobre Gulliver y los enanitos de Liliput. Esta novela es mucho, mucho más. Es una historia de aventuras, un relato de ciencia ficción y una deliciosa sátira, es cierto. Pero también es una obra de profunda filosofía. El doctor Lemuel Gulliver conoce y explora tierras extrañas en los mares del siglo XVII: tierras de enanos, tierras de gigantes, islas flotantes, países de inmortales... y una tierra utópica en la que sabios equinos viven en paz, sólo amenazados por los salvajes Yahoos. Éstos son unas criaturas sucias, simiescas y carnívoras que se matan unas a las otras por tener piedras brillantes, las cuales no les sirven para nada. Es decir, somos nosotros, los seres humanos. A través de alegorías, Swift construye un relato misantrópico que refleja su honda decepción por el género humano. No dudo en que se quedarán pensando largo rato después de leer cada capítulo.

6.- Frankenstein de Mary Shelley: Uno de mis libros favoritos de toda la vida. Lo leí por primera vez cuando estaba en la secundaria y lo volví a leer hace algunos años. Estoy seguro de que lo volveré a leer muchas veces más. Mary Shelley lo escribió a los 19 años (abro paréntesis para lamentarme de la inutilidad de mi vida... cierro paréntesis). Esta obra maestra de la literatura gótica narra el enfrentamiento de la creación con el creador. El Monstruo sin nombre es creación de la ciencia irresponsable y de la búsqueda del conocimiento sin importar los costos. Pero también es creación de una sociedad egoísta e inmisericorde, que persigue y condena todo lo que es diferente. ¿Quién es el monstruo? ¿Quién es la víctima? Imposible decirlo. Uno sólo puede sentarse a leer y dejarse estremecer por pensamientos que lo acosarán durante días después de terminar el libro.

5.- Madame Bovary de Gustave Flaubert: Pocos personajes de la literatura son tan ricos como Emma Bovary, protagonista de esta obra maestra de Gustave Flaubert. Emma es una mujer voluble y caprichosa, pero nada simplona; antes bien, es el producto de una educación atolondrada por el romanticismo. Es el ejemplo de persona que no pudo madurar y aceptar su realidad para trabajar con base en ella, sino que sigue esperando la llegada de su príncipe azul, que la lleve a una aventura novelesca. Injusta y manipuladora con los que le tienen buena fe, se deja engañar y mangonear por los que quieren aprovecharse de ella. El final es la antítesis del romanticismo. Chingona novela que rompe madres. Literal.


4.- Rojo y Negro de Stendhal: Otro de los grandes personajes de la literatura es Julian Sorel: el muchachillo delgado e intelectualoso que es abusado por los rudos bravucones de su pueblo y se convierte en el joven inteligente y un poco amargado que ha decidido no cuidar de nadie más que de sí mismo. Habiendo sido lastimado y humillado, aprende a lastimar y humillar, ganándose el amor de las personas si es necesario. Pero tampoco es un villano, sino un personaje multidimensional que tiene muchos rasgos que lo redimen. Como la novela es más sobre la evolución del personaje que sobre las cosas que le pasan, no les puedo decir mucho más. También rompe madres.

3.- Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez: Ya sé que es un lugar común, pero la verdad es que este libro es una obra monumental. Más que una historia o colección de historias de familia, es una cosmogonía, una mitopoeia. El Gabo toma elementos fantásticos de las tradiciones latinoamericanas, pero también de la literatura exótica que a él le gusta (principalmente, Las mil y una noches) y las mezcla con la de por sí surreal y no pocas veces sórdida realidad de Nuestra América para que sea el escenario de la historia de la familia Buendía y su pueblo Macondo. Es una de las lecturas más apasionantes que he tenido la dicha de encontrar, de aquéllas que realmente no puedes soltar hasta que la terminas. Fantástica por su imaginación, cruda y conmovedora por su realismo, ésta es una de las grandes obras que se han escrito en nuestra bella lengua.

2.- Crimen y castigo, de Fiodr Dostoievsky: Arrodíllense, que éste es uno de los grandes libros de la humanidad. Ródion Raskolnikov es otro de los personajes más grandiosos que ha creado una mente humana. Un joven bueno y compasivo se ve orillado a cometer un asesinato para robar y poder sobrevivir. La forma en que justifica y racionaliza sus acciones, y en general toda la psique del personaje, serán un deleite y un reto para todos los interesados en el estudio de la mente humana. Historias humanas de dolor y miseria, de injusticia y mezquindad, de compasión, heroísmo y redención, los harán pensar, intrigarse y conmoverse. Siento que este libro es tan grandioso que ya no puedo añadir más. Sólo léanlo.


1.- El ingenioso hidalgo Don Qujote de la Mancha de Miguel de Cervantes: Oh, gran sorpresa. Y sí, parecerá trillada esta elección, pero es verdad. Don Qujote es el mejor libro que he leído. Es el libro que me llevaría a una isla desierta. Es el libro que pienso volver a leer en cada etapa importante de la vida. Hablar de esta novela no es tarea fácil: recomendar sus virtudes podría necesitar de una tesis. Sólo puedo decirles que no se crean que es sólo el libro de un viejito que se vuelve loco y le da por volverse caballero andante. Es más. Mucho más que varios otros libros juntos. Con más sabiduría que manuales y compendios de filosofía. Más efectivo para la tristeza y la depresión que los manualitos de autoayuda. Es una de esas obras totales, que lo tienen todo, que resumen el espíritu de una época, que portan la huella de la mente y el alma de un artista. El lenguaje es exquisito, las comedia es deliciosa, el drama es conmovedor... No, intentar describir sus cualidades sería reducirlo. Estoy seguro de que no he logrado aprehender más que una pequeña parte del libro, que por ser obra de un genio extraordinario, requiere a los mortales de mucho esfuerzo para acercarse a él. Y sin embargo, se puede disfrutar a muchos niveles. ¿Les ha pasado que cuando terminan un libro se quedan extrañando a los personajes y sus andanzas? Eso les va a suceder con esta novela. Sólo puedo añadir: que la lean.

Y con eso termino. Así quedan completadas las listas de los mejores libros que he disfrutado a lo largo de mi vida. Espero que encuentren algo valioso en ellas, y que alguno de esos libros les deje tanto como a mí. Saludos y disfruten sus lecturas.

5 comentarios:

Sir David von Templo dijo...

De nuevo, tengo que juntar para comprar buenos libros. ¿Sabes que me parecio curioso de tu listado? Que pusieras a Don Quijote y a Pedro Páramo por cierto comentario pendejo que hacen los cultosos. En uno de los cuentos escritos por Juan Rulfo, hay una frase que dice "¿No oyes ladrar los perros?". Pues bien, muchos atribuyen esta frase, o una muy parecida, a Cervantes y su Quijote.

Pero que cosas ¿no?

Saludos.

Danielov dijo...

De esta otra lista, nada más llevo "El Quijote", "Pedro Páramo", "Frankenstein" y empecé "Gulliver"... que no continué porque, la verdad, la narrativa se me hizo medio tediosa.

"Crimen y castigo" lo leí cuando estaba en la primaria, así que no creas que le entendí mucho. Ya ni recuerdo casi la trama.

Mucho tiempo estuve buscando "Parzifal" por recomendación de mi asesor de prepa abierta, pero ya supe por qué no lo hallaba: él me lo nombró castellanizado, "Percibal", y por eso nomás no daba. XD

Del Quijote... pues la "comedia deliciosa" no me lo pareció tanto, pues casi toda se basaba en que le dieran azotainas y volteretas al protagonista o a Sancho; humor de pastelazo, pues. Que qué puedo yo decir al respecto, si yo era "fans" dendenantes de Capulina, Clavillazo y así... :P

Saludos.

Sombrerudo dijo...

Opino igual que Danielov al respecto del quijote. Lo intenté en la prepa. No, no me obligaron, lo intente. Lo juro, juro que me esforce, pero no más no. Llegue hasta martormes o maritornes o algo así.


La historia del buen Macondo... nonnonono, sin palabras. Es entretenida, hermosa, y muy divertida. Me sigue dando risa y tristeza el primer asesinato por un pleito de apuestas con gallos. O la cola de puerco. ¡Las noches de luna de miel! forcejeando y jadeando por quitar el cinturon de castidad. Me sorprende lo mucho que recuerdo de una historia tan corta.

Y la historia del buen Rodion, se me hizo muy aburrida al principio, pero después de que MATA A LA VIEJA USURERA todo se pone con madre. A... ese es un spoiler. Pero, ¡Por favor! se llama crimen y castigo, no es un secreto.

Sombrerudo dijo...

PD. Pff puros libros comunes, nada nuevo.

Rochy dijo...

Yo justamente acabo de terminar Frankenstein, que me sorprendió por tanto romanticismo (no hubo truenos :p), y, siendo ex-cientifica, que presenten al científico como un avestruz, ocultándose en la arena :p. Aún así fascinante. Y abriendo paréntesis, no te sientas mal Mary Shelley era amiga de Lord Byron, así cualquiera jiji :p, y aunque la historia se le ocurrió tan joven, creo que le tomó varios años pulirla no? Recuerdo haber leído algo así en el prólogo. Cierro paréntesis.
No sabía que crónicas marcianas fuera tan bueno. A mi me gustó mucho, por los viajes interplanetarios, pero que fuera apreciado como obra literaria (yay! my taste in books isn't so bad!).

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