miércoles, 7 de octubre de 2015

Descubrimiento, conquista y mame



Ok, se acerca el 12 de octubre, una de esas fechas en las que el tren del mame corre a toda máquina, y es que ese día se recuerda un suceso histórico que sigue teniendo, más de medio milenio después, un gran efecto emocional en muchas personas: el Descubrimiento de América.

Dada la cantidad enorme de mame, y dado que uno de mis pasatiempos favoritos es subirme al tren, he decidido abordar el tema, de forma sencilla y concisa, para aclarar mis propias ideas y un poquito con la esperanza de reducir los extremismos que el mame alcanza.

Primero, algo ñoño y de pura semántica: ¿Se puede hablar de descubrimiento? Un reclamo usual que se hace por estos días es "¡No fue un descubrimiento! ¡América ya había sido descubierta!" o "¡No fue un descubrimiento, fue conquista, genocidio y violación!". Mi lado mamón me obliga a decirles a quienes que en sus aseveraciones están en parte bien y en parte mal, pero que en la parte que tienen bien sólo están señalando lo obvio y no hacen nada útil. ¡Duh!



¿Fue un descubrimiento? Sí, lo fue. Los europeos descubrieron que existía este continente. Antes no lo sabían, luego lo descubrieron. Listo. Eso es todo. "¡Pero ya había gente aquí viviendo!". Sí, por eso digo que para los europeos fue un descubrimiento. Obviamente, los pueblos indígenas ya sabían que aquí estaban... Aunque ellos no tenían noción de las dimensiones del continente, y los mexicas ignoraban la existencia de los incas, por ejemplo. "¡Pero los vikingos llegaron primero!" Sí, pero no le dijeron a nadie y sus viajes tuvieron un impacto casi nulo.

Entonces sí, fue un descubrimiento. No en el sentido de "Alexander Flemming descubrió la penicilina", sino en el sentido de que yo puedo descubrir una buena pizzería si antes no sabía de su existencia y luego me la topo por casualidad. Obviamente los dueños y empleados de la pizzería ya sabían que estaban ahí, y seguramente otros clientes habían llegado antes que yo. Pero para mí fue un descubrimiento. O de la misma forma puedo decir que "descubrí a una banda de rock indie muy chida" o que "descubrí que me gusta mucho la comida tailandesa".

Ahora, con eso de que "¡América no fue descubierta, fue saqueada!". Perdón, pero eso eso merece otro ¡Duh! América fue descubierta Y fue saqueada. Una cosa no excluye ni se opone a la otra. De hecho, fue saqueada porque fue descubierta. 

Sé que es mamonsísimo hacer estas aclaraciones sobre frases hechas irrelevantes e inocuas, pero más mamón me parece centrar la quejumbre y el reclamo en si vale decir "descubrimiento", como si fuera ofensa y pecado terrible usar esa palabra para describir lo ocurrido en este hemisferio a partir de finales del siglo XV.

Dándole una segunda pensada, supongo que hay un temor legítimo de que al hablar solamente de descubrimiento se obvien e ignoren las atrocidades cometidas por los europeos en este continente... Pero me pregunto qué tanto tienen esto en mente quienes reclaman que "¡no fue descubrimiento!".


Pasemos a temas ligeramente más relevantes. El Descubrimiento de América, ¿debería celebrarse? No, no lo creo. Debería recordarse, entenderse, subrayarse su importancia para la historia del mundo. ¿Pero celebrarse? No. ¿Qué hay que celebrar? Quizá para los latinoamericanos clasemedieros de cultura hispana y urbana no suene tan mal, pero los pueblos indígenas llevaron las de perder con el descubrimiento, la conquista y la colonia (...y con la independencia... y con los doscientos años de vida independiente...), y sería muy indigno, excluyente, culero y mala onda que una parte de los latinoamericanos celebrara un hecho que fue el inicio de la opresión para la otra parte.

Este acontecimiento histórico tuvo consecuencias y para bien o para mal nuestro mundo existe gracias a ello. Pero uno puede aceptar eso y reconocerlo sin necesidad de celebrarlo. Independientemente de que el presente es resultado de todo lo sucedido en el pasado, y de que no seríamos quienes somos ni existiríamos de no ser por todas las guerras, conquistas, matanzas, usurpaciones, tiranías y demás, no veo el caso de festejar ese suceso en particular.

No falta el listillo en Internet que nos recuerde que los pueblos americanos ya se mataban, esclavizaban y oprimían alegremente entre ellos desde antes de que llegaran los españoles. ¡Duh! es cierto, pero eso no hace que la conquista haya estado bien, ni que por eso haya que honrar a los descubridores. En una entrada clásica hablé de este tema, pues independientemente de que ningún personaje histórico es un héroe impoluto, como sociedad tenemos que escoger muy bien a quiénes honramos. Otros listillos gustan de hacer notar que muchos de los que se quejan no son indígenas. De nuevo, ¡duh! Para reconocer una injusticia no se necesita pertenecer al grupo que la sufrió, sólo basta ser una persona decente.


Algunos más apuntan que los españoles actuales no se la viven lloriqueando por la conquista romana, o que los anglosajones no hacen berrinche cada vez que se acuerdan de la conquista normanda. ¿Por qué, entonces, los mexicanos lloriqueamos por la conquista española 500 años después? ¿Es que acaso somos más estúpidos, ardidos y cursis que los ilustradísimos europeos? Quizá, pero sucede también que hay una diferencia enorme: en España los descendientes de los iberos no viven marginados por los descendientes de los romanos; en Inglaterra los descendientes de los sajones no viven marginados por los descendientes de los normandos. ¿Ven para dónde voy?

Es decir, el Descubrimiento de América, a diferencia de la conquista romana de Iberia o de la conquista normanda de Bretaña, no es un hecho del pasado tan remoto cuyas consecuencias directas se hayan diluido en el tiempo. El Descubrimiento marca el inicio de siglos de destrucción cultural, genocidio, marginación, explotación y opresión contra los pueblos indígenas de América, y que continúan hasta la fecha.

[Abro paréntesis para apuntar que también hay expresiones culturales nacionalistas que se remiten a los "pueblos originarios" y de "resistencia contra la conquista" en Europa. Cervantes escribió El cerco de Numancia, de la resistencia ibera contra los romanos, y hasta hace unos pocos años pasaban por TV Española una serie llamada Hispania: La leyenda, del mismo tema, y nadie va a echarles en cara que no deberían quejarse porque hablan una lengua neolatina y profesan una religión que les llevó el Imperio Romano. En Gran Bretaña, las leyendas del rey Arturo hablan sobre la resistencia celta contra los sajones, mientras que obras tan tardías como la decimonónica Ivanhoe, y hasta sus adaptaciones cinematográficas modernas, lamentan la opresión que los sajones vivían bajo la dominación normanda. Y ni siquiera empecemos a hablar de los cómics francobelgas de Astérix, o el hecho de que a Francia se le sigue llamando "el país galo", cuando los franceses actuales descienden de los conquistadores francos.]



De todos modos, ¿hay alguien que todavía celebra el día del Descubrimiento de América? Según yo, desde las polémicas por el quinto centenario, por allá de 1992, ya no se celebra oficialmente; es decir, no se festeja como sí se hace con fechas como el 16 de septiembre o el 5 de mayo en México. Ignoro si es el caso en otros países. Obviamente se conmemora, es decir que se recuerda, sobre todo en las escuelas. Pero ¿se celebra? No sé, hay gente muy loca en el mundo y fans de cualquier cosa, y no dudo que los derechairos hispanistas se hagan chaquetas pensando que el Descubrimiento fue lo mejor que le pudo haber pasado a este hemisferio, pero ¿tiene caso exigir que no se celebre cuando ya en ningún espacio relevante se hace?

[ACTUALIZACIÓN: Llegado el día 12 y visto el mame de Internet, además de informaciones que amablemente me pasaron mis amigos, veo que en efecto se sigue celebrando y defendiendo el Descubrimiento como algo bueno y heroico. Es verdaderamente deplorable, y en ese caso sí se vuelve válido y necesario recordar por qué no se trata de una fecha digna de festejos ni homenajes. Parece que en ese sentido la cosa está mucho peor de lo que imaginaba, y que caí en la trampa de creer que porque soy bien progre y mis amigos también lo son, esas expresiones de pensamiento retrógrada ya debían ser muy marginales]

Pero, ¿si no lo celebramos, entonces hay que repudiar el hecho? Tengo que decir que, con todo lo anterior, también me parece necio reducir descubrimiento, conquista y la colonia a sólo destrucción y esclavitud. Fue eso, pero no fue sólo eso, y una narrativa que reduce a este continente al papel de víctima del resto de la humanidad tampoco aporta gran cosa al entendimiento de nuestra historia y nuestra realidad contemporánea. Y claro, es sumamente estúpido e ignorante estar difundiendo versiones idealizadas de un pasado precolombino en el que las sociedades indígenas vivían en la utopía, sin guerras, ni esclavitud, ni enfermedad, ni pobreza, en un Paraíso Perdido por la perversidad del extranjero. Estas visiones son falsas, nada más; no son resistencia sino conservadurismo (y, oh ironía, profundamente occidentales en su origen).

Finalmente, no tiene mucho caso protestar contra lo ocurrido hace 500 años. Se vale recordarle al mundo lo que significó para los pueblos indígenas, se vale argumentar en contra de que se festeje el acontecimiento, pero sobre todo se necesita volver la mirada a los problemas que los indígenas padecen hoy. Por desgracia el mame nos importa más que los problemas reales, aparte de que es más fácil y cómodo despotricar contra Colón, Cortés y Pizarro que pensar en políticas que permitan a los pueblos indígenas liberarse y prosperar.

Entonces, si el 12 de octubre se quiere tomar como Día de las Resistencias Indígenas, es decir, como oportunidad (porque luego estas fechas son necesarias, aunque sea para programar nuestros calendarios) para que todos (indígenas y no), discutamos, aprendamos, reflexionemos, propongamos y actuemos para combatir las injusticias que han sufrido y siguen sufriendo, me parece justo y necesario y a todísima madre. Pero si se trata de despotricar a lo bestia, de irle a tirar piedras a las estatuas o berrear para que castiguen retroactivamente a gente que murió hace medio milenio, tengo que pedirles que por favor dejen de mamar.

5 comentarios:

Gary Rivera dijo...

opino igual. Me jode cuando los demas se arañan por lo que pasó hace siglos!
Y perdemos el tiempo hablando del pasado y perdemos el tiempo presente.

Zer0MX dijo...

Concuerdo contigo, a mi lo que me tiene un poco hasta la madre es que toda la historia la quieren a algo simple donde los malos conquistan a los buenos y viceversa, y bueno, contrario a lo que dice Gary, no creo que se pierda el tiempo al hablar del pasado, de hecho, es algo muy importante tenerlo presente, pero para que realmente sea relevante, hay que ser objetivos y sacarnos de la cabeza esas versiones simplistas y extremas que surgen en éstas fechas, especialmente porque muchas de ellas nos siguen victimizando, nos quieren hacer creer que somos víctimas de la.conquista cuando en realidad somos el producto de éstos eventos de hace más de 500 años

Alexander Strauffon dijo...

Como en muchos temas, desafortunadamente no se le puede acomodar en el blanco y negro, sino en el espectro del gris. Yo lo único a lo que me opongo es a esa idealización mamerta de Cristóbal Colón, la cual debe terminar. Por ahi hay un video de John Oliver de Last Week Tonight donde explica el porqué a quienes aún se aferran al Columbus Day.

Zer0MX dijo...

Pues no es sólo a Colón al que idealizan, como ya se señaló en la entrada, gente tiende a idealizar o a detestar casi todo, así como hay gente que idealiza a Colón, también hay gente que éste día va a tirarle piedras a su estatua y eso ocurre con casi todo lo relacionado en ese periodo histórico

axayacatl dijo...

Deja de eso, yo conozco muchos chavos pro, que mitifican todas esta ideas, pero no hacen nada por nuestros paisanos indigenas, cuándo los acompaño a un lugar, y llega un amigo indigena, en vez de comprarlo algo, se molestan o salen de un oxxo, y hay uno vendiendo un producto(frijol, arroz, etc)
Mitifican al indigena muerto, no al vivo. Me gustaría ver a todos esos chavos disque de izquierdas, que se ponen sus playeras del che guevara(Hijo de doctores), leen el Capital(Lo edito Federico Engels) de Marx. Que mínimo apoyen a los pueblos originarios con taco, porque aveces te piden para uno.

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