martes, 15 de enero de 2008

Sobre fundamentalismos (Conclusión)

(ANTERIOR)

La izquierda según la izquierda



Empezaré por aclarar que, si bien no me adscribo a ninguna corriente de izquierda tradicional ni institucional con nombre terminado en -ismo, me considero de izquierda, y que si critico a más a la izquierda, mis críticas pretenden ser constructivas y además creo que de todos modos la derecha no tiene remedio, o sea, nunca nos vamos a convencer mutuamente, así que mejor que sigan con sus propias chaquetas mentales.


Los fundamentalismos de derecha son bien conocidos por todos por el daño que le han causado a la humanidad. Pero ahora quiero hablar de los fundamentalismos de izquierda, tal como se han dado en algunos miembros de algunos movimientos sociales del México reciente, porque, como dije, me considero de izquierda y el meollo de este largo (larguísimo) artículo es que podamos identificar y prevenir los fundamentalismos, principalmente en los movimientos o corrientes a los que pretendemos pertenecer. El problema con los fundamentalismos de izquierda es que con ellos los más perjudicados son los izquierdistas (ver La Izquierda según la Derecha y Esa izquierda...)

Recuerden que uno de los principios del fundamentalismo es "estás con nosotros o con el enemigo" y no hay vuelta de hoja. Pues bien, resulta que en muchas de las tiendas de campaña de los lopezobradoristas que acampaban había imágenes del Che y de Marcos. Existe la creencia (fundamentalista) entre muchos activistas sociales de que no se puede pedir justicia social sin ser de izquierda y no se puede ser de izquierda sin seguir al Che y a Marcos. Comprensible que ellos usen estas figuras para inspirarse en sus luchas, inaceptable que pretendan imponerlas a todos los que exigen justicia social. Sin embargo, al margen de que se puede ser activista y exigir justicia social sin identificarse como de izquierda y se puede ser de izquierda sin ser zapatista, Marcos y el Che no tienen nada que ver el uno con el otro y, por más mal que le puedan caer a algunos, no tienen punto de comparación con dos caballeros cuyas efigies algunos (sólo algunos) otros campistas del plantón portaban con orgullo. Estos dos eran Iósiv Stalin y Mao Tsé Tung.

¿Por qué Stalin y Mao? Bueno, porque estas personas que los escogieron siguieron la forma de pensar fundamentalistas que divide al mundo en "ellos y nosotros": AMLO es de izquierda - luego, todos los que están con AMLO son de izquierda - luego, todos los que son de izquierda están con AMLO - luego, AMLO y los que lo siguen debemos estar con todos los que son y han sido de izquierda. Y de ahí Stalin y Mao, dos de los peores monstruos que dio el siglo XX, y esa centuria fue pródiga en monstruos. Pero el fundamentalista de izquierda piensa que toda la izquierda es una y que debe seguirse a sus líderes.

El fundamentalista de izquierda no tiene en cuenta que es muy conjugar leninismo y stalinismo, porque Lenin advirtió a todos que tuvieran cuidado con Stalin y expresó que no quería que el bueno de Iósiv fuera su sucesor. El fundamentalista de izquierda olvida que es absolutamente imposible ser troskista y stalinista, entre otras cosas, porque Stalin mandó a matar a Trostki, y que no se puede seguir a todos los líderes de izquierda por igual, pues sería contradictorio. El fundamentalista de izquierdas no entiende, finalmente, que Lenin, Stalin, Mao, Trostki, el Che y Marcos no tienen nada que ver con López Obrador, que no es ni socialista, ni comunista sino... lopezobradorista. El fundamentalista sólo sabe: yo soy de izquierda, todos los de izquierda somos iguales y los que no son como yo son de derecha (y por tanto fascistas).

Como decíamos antes, el fundamentalista es incapaz de autocrítica (hacia su persona y hacia la ideología o movimiento con el que se identifica) y cualquiera que pretenda criticarlo lo tacha de enemigo. Así, para el fundamentalista de izquierda, cualquier crítica contra Lenin, Stalin, Mao, Trostki, el Che, Marcos o el Peje es un acto panfletero de los fascistas, y por lo tanto no tiene ninguna validez.

El fundamentalista de izquierda olvida (o finge olvidar) que Mao mató a más gente que todos los dictadores latinoamericanos juntos. ¡Ah! Pero Mao era de izquierda, así que sus crímenes se justifican. Y eso es, señores, fundamentalismo.

El fundamentalista considera bueno casi cualquier cosa que haga quien comparte su ideología, porque la causa es la justa y la correcta. Una amiga mía, comunista ella, me decía una vez que los bolcheviques habían hecho bien en matar a la familia del zar Nicolás II, porque el zar había matado a quién sabe cuántos niños. Estoy de acuerdo en que el zar debía pagar por sus crímenes, pero ¿qué culpa tenían sus hijos? Los familiares de un amigo mío, que tenían un rancho en Chiapas, fueron atacados por zapatistas y unas primas suyas fueron violadas por los guerrilleros. ¿Se lo merecían porque eran hijas de un maldito rico que seguramente explotaba a los campesinos y que quizá él mismo había violado a algunas muchachas? O, por el contrario, ¿el hecho de que algunos guerrilleros enfurecidos hayan cometido esa abominación demerita e invalida por completo toda la lucha zapatista?

Ninguna de las dos, creo yo. Un crimen cometido por los seguidores de una causa no convierte esa causa en criminal (la desprestigia, eso sí), pero una causa justa no hace que todo acto criminal cometido en su nombre sea justa. Y es en percatarse de eso que fallan precisamente algunos seguidores de la izquierda en nuestro país. Hay que saber reconocer las injusticias incluso si las que las cometen forman parte del mismo grupo al que pertenecemos. De hecho, es más importante reconocer las injusticias de nuestro propio grupo, porque de lo contrario permitiremos que se corrompa y degenere nuestra causa.

¿Quiero decir con todo esto que hay que ser de centro? ¡No! En primera, no hay que ser de ningún lado. Hay gente buena, honesta y leal en la izquierda, en el centro y en la derecha, y cada quien es libre de escoger la ideología que más justa la parezca. En segunda, también hay fundamentalismo de centro. Es cuando se divide el mundo en “nosotros y los extremistas” y se niega a escuchar cualquier propuesta proveniente de la izquierda o de la derecha, y prefiere simplemente no hacer nada ni comprometerse con nadie.

Lo que yo digo es que hay que ser sensatos, inteligentes, autocríticos. Recordemos que todos somos humanos falibles y que nadie es tan chingón (ni Marx, ni Jesús, ni Yoda) que deba quedar exento de ser cuestionado. Recuperemos la capacidad de valorar, discernir, sopesar lo que ofrece cada postura. No compremos una ideología como si fuera un paquete indivisible y monolítico. No existen sólo dos opciones en la vida.

De lo contrario, caemos en la misma trampa de los fundamentalistas de derechas que pretenden constantemente desprestigiar todo lo que dijo Marx al señalar los crímenes de Stalin y Mao (y de muchos otros). Razonemos y descubriremos que el mundo no se divide en “ellos y nosotros”, pues hay muchos “nosotros” y muchos “ellos” y no necesariamente se oponen unos a otros. Tengamos en cuenta que la polarización hacia un extremo sólo genera polarización hacia otro extremo. Sólo razonando y dialogando se puede construir... ¡oh, lugar común, pero cierto!



FIN

4 comentarios:

Davicho dijo...

Saludos.

Quiero decirte, que me topé con tu blog, luego del comentario que dejaste en el Vocerito, y antes que nada, aprovecho para agradecerte que nos tengas como uno de tus links, yo hasta pensé que te caíamos mal, (jaja es broma y te parodié).

Y pues la verdad me gusta mucho lo que escribes, es excelente encontrarse un blog yucateco, en donde las ideas sean tan bien expresadas, concuerdo contigo en la mayoría de las veces, yo diría que en un noventa por ciento, me di cuenta de eso, cuando vi tus referencias de los Simpsons, (yo siempre termino hablando de los simpsons en cualquier plática jeje) en fin, te decía que esos ensayos sobre el fundamentalismo son buenos, no me había dado cuenta de muchas cosas, como el que a evce sla gente cae en esos extremismos simbólicos, en el que su máxima: la afirmación de una cosa, implica necesariamente la negación de otra, no conciben a veces que el no ser por ejemplo negro, no implica ser blanco, dan por omitidas las demás opciones, verde, azul, roja, etc, vaya, muy buenas ideas muy bien planteadas, te envio muchos saludos, y te agregaré a los links del vocerito y de mi blog personal, el cual te invito a visitar, no encontrarás escritos tan buenos, pero pues ahí estamos para lo que se te ofrezca.

David López Ambrosio.

Davicho dijo...

JEJE, MI BLOG PERSONAL ES: HTTP:WWW.DESDEMERIDA.BLOGSPOT.COM AHI ESTAMOS, POR LA CARRETERA...

Ego sum qui sum dijo...

Órale, muchas gracias por tus comentarios. Debo decirte que yo siempre ando pendiente de El Vocerito, aunque casi nunca deje comentarios. De hecho, en realidad fue la labor de El Vocerito a raíz de eventos como la visita de Bush lo que me dio la idea de hacer un blog, aunque me decidí finalmente hasta hace poco.

Gracias, de nuez. Nos estemos leyendo.

Balam Mandos dijo...

Genial, me encanto tu serie de fundamentalismos, la remataste muy bien y esta tan bien estructurada que dudo que alguien tenga problemas para leerla y es bastante amena. Felicidades por tu trabajo, tu blog ya es visita obligatoria.

Me recordaste una discusión con una persona sobre el articulo de Ernesto Che Guevara en la Wikipedia donde el tipo estaba aferrado a que el marxismo era la causa de las masacres de Stalin y Mao. En fin de todo hay, lo difícil es que estos fanáticos creo, muchísimas veces, hacen el trabajo sucio de bloquear cualquier cambio positivo posible. Un saludo.

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