jueves, 5 de mayo de 2011

¿Qué leía cuando no leía? (Primera Parte)

Como les contaba en el post anterior, yo no empecé a leer en serio sino hasta el año 2005. Como ya les he dejado recomendaciones de libros que leí en 2008, 2009 y 2010, ahora quiero compartir con ustedes los libros que más me impactaron de mis primeros 20 años de vida, aquéllos en los que casi no leía libros.

Quería hacer una lista de 20 libros en 20 años, pero hubo dos que no pude dejar fuera, así que son 22 en total. No están en orden de calidad, sino cronológico, según me acuerdo, porque en esos ayeres no tomaba nota de mis lecturas. Como sea, aquí están los libros que me impactaron, que me influyeron, y que ayudaron a formar mi manera de pensar:

Primeros años

1.- El Principito de Antoine de Saint-Exúpery: ¿Qué se puede decir de tan maravilloso libro? No sólo fue el primero que leí completo, sino el primero que leí más de una vez. Es una aventura maravillosa, una fuente sabiduría que uno aprecia mejor conforme va creciendo. Los viajes del Principito por los diferentes planetas son mi parte favorita. Creo que es uno de esos libros que se debe leer en la infancia para volver a él una y otra vez a lo largo del tiempo.

2.- Mitología fantástica para niños de Francisco Trujillo: Otro libro genial, a su manera. Fue un regalo de mi padre, y uno verdaderamente maravilloso. Este libro narra las historias mitológicas, de una forma sencilla y amena (pero de ninguna manera simplona), para que los niños sueñen con ellas y se apasionen. Quedé prendido de la mitología desde entonces, y aunque he leído varios manuales de mitología, ninguna me ha cautivado tanto como éste.

Durante la secundaria

3.- Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne: ¡Wow! Osea, ¡wow! ¡Qué librazo! Una aventura extraordinaria a bordo del Nautilius: suspenso, emoción, drama, ciencia... ¡El libro lo tiene de todo! El capitán Nemo es un personaje muy rico y fascinante. Al principio uno cree que es un loco déspota, luego aprende que es un alma atormentada. La mejor parte de la novela es cuando Nemo llora frente al retrato de su familia. En definitiva, la mejor novela de Verne.

4.- Parque Jurásico de Michael Crichton: Ok, ok, no es una gran obra de la literatura, pero fue un libro que me apasionó cuando era un chaval. Jurassic Park es una de mis películas favoritas, por lo que ver que el libro estaba en venta, comprarlo y proceder a devorarlo, fue algo instantáneo. Básicamente, es una buena novela de aventuras. Pero lo que realmente me impactó del libro fue el concepto de TEORÍA DEL CAOS. En ese entonces no la entendí muy bien (hoy tampoco), pero me causó tal impacto que hasta ahora no me lo sacudo. Recuerdo estar en clase de matemáticas pensando "¡No! ¿Para qué nos enseñan todo esto? ¡Todo es un caos y no podemos saber nadaaaaa!"

5.- La Metamorfosis de Franz Kafka: "Wow, un hombre que se convierte en cucaracha", pensé, cuando mi maestra de español nos recomendó la novela. Yo esperaba algo tipo La Mosca, pero me sorprendí gratamente al descubrir que era mucho más. En mi familia, había momentos en los que me sentía como Gregorio Samsa, y sufrí con el personaje a lo largo de todo el libro. Es uno de los que recuerdo con mayor cariño, y creo que fue el primero de literatura realmente adulta que leí.

6.- El nombre de la rosa de Umberto Eco: Uno de mis favoritos de todos los tiempos. Lo leí gracias a un primo hípster que casi me lo metió por las orejas. Estuve con el libro como dos meses y me alucinó. Me movió el tapete con asuntos de historia, filosofía y religión. Desde entonces Umberto Eco es uno de mis escritores favoritos. La premisa: un monje investiga una serie de homicidios en una abadía. Sus influencias son la escolástica medieval, los cuentos de Borges y las historias de Sherlock Holmes, entre otras muchas. ¡Hay que leerlo!

7.- Rumbo a lo desconocido del Reader's Digest: Prepárense para un shock. Este libro se trata de la enciclopedia más completa de asuntos paranormales y esotéricos: ufología, criptozoología, hadas, brujería, monstruos, leyendas, demonios, fantasmas, extrañas coincidencias, misterios sin resolver... todo desde la época de las cavernas hasta nuestros días. El libro agudizó mi problema de terrores nocturnos, pero no podía dejar de leer y releer algunos pasajes. Tales historias me impactaron tanto, que aún las uso para mi creación literaria. Desde luego, hoy ya no creo en tales magufadas, pero en ese entonces el librejo me ayudó a desarrollar la imaginación.

Durante la prepa

8.- La Historia Interminable de Michael Ende: Este magnífico libro es imperdible para cualquiera que disfrute la fantasía, o de la literatura en general. Es una gran historia, a veces emocionante, a veces oscura, a veces melancólica, por momentos realmente sublime. Bastian es el típico niño al que golpean los bravucones. Descubre entonces un libro que cuenta una historia sin fin en un mundo fantástico, pero cuya existencia es amenazada por la Nada, que, siento yo, es la encarnación de la falta de fantasía en el mundo actual. Es uno de esos libros que no solamente se leen, sino que se viven.

9.- Miguel Strogoff de Julio Verne: Debe ser la novela de aventuras más emocionante que haya leído. A un ritmo vertiginoso, el lector acompaña a un mensajero del Zar a través de la estepa rusa para llevar un mensaje secreto. Todo en medio de la invasión de los tártaros. Batallas, escapes de la muerte, romance, tragedia... Éste es un libro de los que hago a mis alumnos leer a la de a huech. Les ha gustado.

10.- El Señor de los Anillos de JRR Tolkien: ¡Uf! He aquí una de las grandes obras de la literatura universal. Tolkien, el demiurgo; Tolkien, el poeta, el hacedor de mitos; capaz de hablar de las más profundas verdades de la humanidad a través de sus historias de hobbits y elfos. La amistad, la lealtad, el valor, la lucha incesante del bien contra el mal... narrados por un hombre que vivió el horror de la guerra y que escapó de la modernindad en un mundo de bosques encantados. Tolkien es una figura compleja y contradictoria, y no deja de sorprender la riqueza filosófica que imprimió a sus obras. Además, fue el último libro que leí antes del gran cambio en la historia de mi vida. En pocas palabras: no tiene madre.

(Continuará...)

4 comentarios:

Danielov dijo...

De todos esos, nomás he leído el Principito. A mí me regalaron el de Mitología Mexicana para Niños, pero no rifaba tanto.

Chale, cada entrada de éstas es más tarea pendiente para mí. Y eso que no tengo armada mi checklist hipster. XD

Saludos.

Aurore Dupin dijo...

Alguien que le obsequie "El principito" a Felipe Calderón, con las visitas al bebedor, al rey y al vanidoso marcadas; sería una buena acción contra "la razón, la ley y la fuerza".

George LLS dijo...

Hola Ego!

Hace mucho no entraba por acá, así que aprovecho para enviarte un saludo, nuevamente...

La aproximación a la lectura, sea a la edad que sea, es siempre un viaje iniciático para quien lo vive. Nuestra vida puede dividirse claramente entre esos dos estadios: cuando la lectura no es importante y cuando ya se instaló en nosotros.

En mi caso concreto, he tenido un gran "bache" de lectura. Cuando era niño, por situaciones personales, me refugié en libros y en ese entonces fue la saga completa de Tarzán, por Edgar R. Burroughs, Verne, Salgari, el Principito, el Hobbit... ¡Y también el de Selecciones que señalas! (ese me encantaba leerlo en la noche, en mi cama, bajo las sábanas, con una linterna...)

Nada como esos años exquisitos de literatura de aventuras...

Durante la Universidad me enfoqué en la Ciencia Ficción, la Fantasía, etc. Fue cuando llegaron el Señor de los Anillos, Asimov, Bradbury y Clarke (el "ABC" de la SciFi). En años recientes, por necesidad laboral he leído menos literatura y más ensayo, pero de cualquier forma, la letra transforma y la disfruto.

Felicidades por compartirnos tu hábito!

Un abrazo!

G.

Ego dijo...

Hola, George, es un gustaxo leerte por aquí de nuevo. Gracias por compartir tus experiencias lectoras. ¡Un abrazo!

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