domingo, 19 de febrero de 2012

No perdonamos. No olvidamos. Espérennos.

Con esta entrada culmina una serie de actualizaciones, que he estado publicando recientemente, sobre los acontecimientos revolucionarios que están transformando el mundo en que vivimos:




Ok, odio sonar como un maldito hípster de mierda, pero yo escribía sobre Anonymous antes de que se pusiera de moda. No, en serio, la primera vez que escribí sobre este colectivo hackeril fue en marzo de 2011, en esta entrada que hablaba de las últimas noticias sobre el caso WikiLeaks, y mencionaba la participación de Anonymous en la defensa de Julian Assange y en ayuda de los manifestantes de la Primavera Árabe. En junio de ese mismo año escribí una de las entradas más populares de este blog: Somos Legión, en la que resumía la historia de Anonymous hasta entonces. Desde esos días he estado siguiendo en la medida de lo posible las actividaes de este grupo.

Y no lo digo por presumir, ni mucho menos, sino porque esto me ha permitido observar (desde mi lejana tribuna), el crecimiento y evolución del colectivo hackeril más famoso de todos los tiempos. Va un resumen: Anonymous inicia en el foro 4chan como un meme o chiste local que poco a poco se convirtió en una especie de identidad colectiva. Sus primeras actividades con objetivos sociales eran los ataques hackeriles (aún en cierto nivel de broma pesada) contra sitios que practicaban la censura o perseguían la piratería. Su primera acción en el mundo real fue contra la Iglesia de la Scientología por ser una institución intolerante lavacerebros que extorsiona a sus miembros.



Cuando sucedió el escándalo de WikiLeaks, Anonymous inició la Operación Payback, en contra de las corporaciones y gobiernos que colaboraron en la persecución a Julian Assange. Con la explosión de la Primavera Árabe, Anonymous asumió de lleno su papel como fuerza revolucionaria, apoyando a los manifestantes en contra de los gobiernos de Túnez, Egipto y Siria. Después, en mayo, colaboró con el movimiento de los Indignados en España. En junio de 2011 Anonymous unió fuerzas con otro colectivo de hackers, LulzlSec, para echar a andar la Operación #AntiSec, en la que declaraban la guerra abierta a los gobiernos autoritarios y a las corporaciones corruptas del mundo. Finalmente, LulzSec se desbandó y #AntiSec pasó a la lista de operaciones concluidas o abandonadas. Hasta aquí, grosso modo, lo que escribí en aquella entrada titulada Somos Legión.

Desde entonces he visto complacido cómo Anonymous continúa creciendo. A partir del movimiento Occupy Wall Street, se popularizaron aún más el colectivo y su símbolo principal, la máscara de V. Si en un principio la mayoría de la información y las mismas actividades de Anonymous se daban en un contexto anglosajón, el colectivo ahora tiene subgrupos con presencia en muchas regiones y países, y así es como tenemos un Anonymous Iberoamérica y un Anonymous México. Todos apoyando diversas causas justas, desde la libertad en Internet, hasta la igualdad de géneros; desde el ambientalismo, hasta la lucha contra gobiernos autoritarios y corruptos. A finales del año pasado Anonymous México se puso al tú por tú con los Zetas [ver aquí].

Las acciones más recientes de Anonymous incluyen su guerra contra la ley SOPA y sus similares como ACTA. Estas leyes pretenden coartar la libertad en Internet y permitir que gobiernos y compañías distribuidoras de servicios de Internet vigilen lo que haces en línea, todo con el pretexto de perseguir la piratería. Pero detrás de estas iniciativas está el objetivo de controlar Internet, que hasta ahora ha sido un medio democrático con muchísimo potencial para ayudar construir una sociedad más equitativa, como se muestra por la importancia que ha tenido la Red para la Primavera Árabe y Occupy Wall Street. De lo que se trata, pues, es de recuperar el control sobre un medio que durante mucho tiempo el poder había ignorado por desconocer su potencial.



[Abro paréntesis para mencionar dos ejemplos recientes y nacionales del potencial de Internet: el primero es el infame caso de Miguel Sacal Smeke, alias el #GentlemanDeLasLomas, el adinerado empresario que golpeó y humilló a un empleado. Esta acción fue captada en video y subida a Internet, donde se difundió principalmente a través de Twitter. Con la sociedad mexicana indignada y clamando justicia, las autoridades no pudieron seguir ignorando el asunto y Sacal Smeke ahora ha sido arrestado, enfrentará juicio y podría recibir de tres a ocho años de cárcel (aquí). De no haber sido por Internet como medio de difusión y de presión, quizá jamás se habría hecho justicia.



El otro asunto es el de la Sierra Tarahumara: se difundió la noticia de que los indígenas rarámuris de la región estaban cometiendo suicidios en masa por causa de la hambruna (ver aquí). La noticia resultó ser falsa por la parte de los suicidios, pero verdadera por la parte de la hambruna. Esto hizo que los mexicanos volvieran su atención hacia esta región del norte del país, se organizaran para enviar ayuda a los rarámuris y presionaran a las autoridades, cuya incompetencia una vez más quedaba evidenciada. En conclusión, Internet ha demostrado que la sociedad civil mexicana está más avanzada, es más consciente y más eficiente que su anquilosada clase política. Cierro el paréntesis.]




Pero leyes como aquéllas no solamente atentan contra la libertad de expresión o la comodidad de descargar contenidos gratuitos de Internet, sino que ponen el peligro la construcción de una sociedad del conocimiento, algo que hemos estado desarrollando desde que inventamos el lenguaje (ver aquí). Leyes como SOPA o ACTA significan un retroceso histórico, y es el equivalente actual a las quemas de libros por parte de fanáticos. Como expresé en alguna ocasión, estoy convencido de que los creadores de contenidos merecen una recompensa económica por lo que hacen, pero en realidad las editoriales, disqueras y productoras se quedan con la mayoría de las ganancias, por lo que vamos a tener que encontrar nuevos mecanismos para recompensar a los creadores, o de lo contrario se verán obligados a dedicarse a otras cosas para poder sobrevivir y tendrían menos tiempo para crear. De lo único que estoy seguro es que ya no se puede echar en reversa lo que constituye un proceso histórico. Finalmente, leyes como SOPA y ACTA representan la resistencia de la sociedad del consumo en contra del avance de la Sociedad del Conocimiento.




En medio de esta polémica ocurrió el operativo del FBI en contra de Megaupload y el encarcelamiento de su fundador Kim Dotcom (quien podría enfrentar una condena de hasta 50 años de cárcel). Uno pensaría que el FBI tiene cosas más importantes que hacer, como perseguir a los narcotraficantes, o ya de a perdis al Ku Kux Klan; uno pensaría que si de verdad son tan chingones los del FBI podrían desmantelar estas organizaciones con la misma eficacia con la que le dieron en la madre a Megaupload, pero supongo que las prioridades de sus jefes son otras...

Volviendo a Anonymous, el colectivo formó parte fundamental de la lucha mundial contra la ley SOPA y sus equivalentes a nivel regional, lucha a la que se unieron diversos sitios de Internet (incluida Wikipedia) y se dio el famoso Blackout. A ellos se sumaron protestas en las calles de todo el mundo, principalmente en Europa [ver aquí], además de que miles de usuarios retuitearon o repostearon información o declaraciones sobre este peligro para la libertad en Internet. Anonymous ya había sido mencionado en los medios "tracionales" mexicanos (radio, prensa, TV), pero no se daba mucho detalle sobre quiénes son o cuáles son sus objetivos e ideales. Con el suceso de la la ley SOPA, y la venganza de Anonymous sobre las corporaciones, los gobiernos y el mismo FBI [ver aquí], mucha más gente llegó a conocer a estos "vengadores enmascarados" y alcanzaron el estatus de héroes en las mentes de muchas personas (sobre todo los jóvenes). Y así, aún más individuos se unieron al colectivo y más gente hablaba más de ellos en más espacios diversos (lo digo por experiencia).





Es curioso que cuando iniciaron las acciones en venganza por lo ocurrido contra Megaupload la gente empezó a hablar de la Primera Guerra Mundial Digital, o World War Web. Digo que es curioso, porque en dos ocasiones anteriores esa guerra ya se había declarado: con la Operación Payback en defensa de WikiLeaks, y con la Operación #AntiSec en contra de gobiernos y corporaciones. Si hay una Guerra Mundial Digital, ésta empezó precisamente con WikiLeaks y Payback, y los eventos sucesivos han sido episodios en este conflicto. ¿Pero cuáles son las fuerzas en campo? Desde mi punto de vista, el autoritarismo, la sociedad del consumo y la concentración del poder por un lado, contra la libertad en sus diferentes formas, la sociedad del conocimiento y el crecimiento de la democracia, por otro. Anonymous, como WikiLeaks, Avaaz, y otros en este Frente Digital de la Revolución Global que estamos viviendo, encarnan lo segundo.

Sí, no me de pena decirlo: simpatizo con Anonymous. Me caen muy bien. Han cometido acciones heroicas (como cerrar sitios de pornografía infantil o que difunden mensajes de odio contra mujeres, homosexuales y razas oprimidas) y son la prueba de que la voluntad humana hacia la justicia puede más que otros motivos. Anonymous podría estar hackeando cuentas de bancos de gente como ustedes y yo, o podría dedicarse a joder por el puro gusto de hacerlo, o podría ser un grupo de nenonazis. Pero no lo son. El hecho de que diversas personas en todo el mundo haya decidido usar sus conocimientos y habilidades para apoyar causas justas renueva continuamente mis esperanzas en el género humano.

Ahí radica la verdadera importancia y significado de Anonymous. Que gracias a Internet, nosotros, los que no somos gobernantes, ni militares, ni magnates, ni líderes de opinión, ni jerarcas religiosos, ni nada por estilo, nosotros los anónimos de todo el mundo, podemos unir nuestras fuerzas en un medio en el que lo que cuenta no es el dinero, ni los cargos, ni los títulos, sino las ideas, la voluntad y las habilidades, que pueden ser sumadas para construir una sociedad más justa e igualitaria. La importancia de Anonymous es que todos somos, todos podemos ser Anonymous, incluso si no sabemos hackear.



Es por eso que no pueden derrotar a Anonymous y nunca podrán derrotarlos, por más veces que las autoridades cacareen que ya atraparon a los miembros del colectivo, que ya le "cortaron la cabeza". Ellos no entienden que su forma de organizar la sociedad ya pasó la historia. No pueden entender porque su universo de basa en una estructura en la que algunos ostentan el poder y negocian entre sí con sus intereses individuales. Pero el Universo de la Web, del Ágora Global, de la Conciencia Colectiva no funciona así. Ya no hay cabezas, no hay líderes, no hay caudillos. Sólo está la Legión.




Pero el que yo simpatice con Anonymous no significa que apoye acríticamente todo lo que hacen, ni que me guarde mis opiniones cuando crea que van por el rumbo equivocado. Quizá es sólo mi impresión, pero parece que hace varios meses, cuando el grupo era mucho más reducido, tenían las metas, los métodos y la ideología más en claro. Conforme el grupo adquirió popularidad y nuevos miembros se les unieron, parece que muchos de ellos eran chicos con buenas intenciones, pero un poco desorientados.

Ejemplo: hace unos días Anonymous México emprendió una serie de operaciones en contra de varios políticos y policías corruptos. Ese mismo día, muchos usuarios de la red denunciaron varias página de Facebook que promovían el odio contra las mujeres y a un individuo que ofrecía en vente un bebé en Mercado Libre. ¿Con quién denunciaron a estas odiosas personas? ¡Con Anonymous! Lo que da cuenta de que a los ojos de muchos Anonymous es la fuerza justiciera que nos ha faltado en este país. El colectivo, claro está, atendió a estas denuncias y aconsejó a los usuarios cómo comportarse al respecto.

Pero esto no es lo que está mal (todo lo contrario: ¡está súper bien!). El problema es que después de estos sucesos Anonymous México saltó a la conclusión de que el gobierno mexicano estaba detrás de tales distractores, como parte de una pantalla para hacer que Anonymous se viera interrumpido en sus acciones contra los políticos corruptos. La prueba: no puede ser casualidad que cuando la Legión estaba ejecutando sus actividades, aparecieron asuntos que los distrajeron y estorbaron.




Pero aquí le falló el pensamiento a Anonymous, le falló la lógica. Piensen en el siguiente escenario y me dirán si no les parece el más probable:

1.- La Red está llena de gente mierdera. Todo el tiempo, a todas horas hay gente haciendo mierda.

2.- Anonymous ahora tiene muchos más miembros que hace un año y realizan más operaciones, en todo el mundo, todos los días.

3.- Mucha más gente conoce a Anonymous y se comunica con ellos para pasarles información y denunciar diversos asuntos.

Así, podemos darnos cuenta de que, por pura cuestión de números, ahora se hace mucho más probable que usuarios de Internet encuentren a alguna gente mierdera haciendo mierda y que lo denuncien a Anonymous justo en el momento en que la Legión está llevando a cabo algún operativo. Lo que resulta más creíble que tener a agentes del gobierno (que de seguro ni le saben a las computadoras ni entienden la importancia y potencial de Internet), haciendo que un huaracataca de quién sabe dónde cree una página de Facebook diciendo que hay que golpear a las mujeres, técnica aprendida del FBI (!!!) y todo para estorbar a Anonymous.



Esto es independiente de verdades, como que el gobierno mexicano y los políticos en general son corruputos y estúpidos y están tratando (muy mal) de controlar Internet, o de que en otras ocasiones sí crean cuentas falsas para difundir sus mamadas y hacer propaganda (como los robotitos de Peña Nieto en Twitter), y otras realidades a las que sí le atina el video de arriba.

Este caso es bastante trivial, pero el punto importante aquí es que Anonymous no puede permitirse caer en teorías conspiranoicas ni demás magufadas, porque eso lo distraerá de lo verdaderamente importante; éste es un problema que aflige a muchos activistas con las mejores intenciones del mundo, quienes en vez de analizar las circunstancias reals y conocerlas a fondo se distraen con complós inexistentes.

Por eso creo que es vital que los miembros de Anonymous no sean solamente personas bienintencionadas capaces de realizar ataques DDoS, sino individuos con un conocimiento profundo de la situación mundial, mente clara y pensamiento crítico. En general me parece que sí lo son, pero creo que entre los miembros más recientes del colectivo se han incluido algunos chicos con buenas intenciones, pero algo despistados (y con mala ortografía, además).

Dicho todo lo anterior, sólo me queda desear lo mejor a Anonymous en el futuro, y dejarles este humilde homenaje (la idea me la fusilé de por ahí, pero le puse imágenes que correspondieran mejor con las fechas):



PD: La acción más reciente de Anonymous España: atacaron los premios Goya, como protesta contra la industria cinematográfica y sus intentos de hacer pasar leyes en contra de la descarga gratuita de contenidos: ver aquí. Sois geniales, chicos.


5 comentarios:

Sir David von Templo dijo...

Orale... No me enteré de lo último de Anonymous México, pero si es un poco preocupante... Recordemos ¿de que están llenos los panteones?

Saludos

Reinhardt dijo...

Jajaja, a Rein se me hace que Herr Ego es la parte intelectual atenta del acontecer actual de la que él mismo habla en el último párrafo xP

Saludos de parte de Reinhardt y que Ego tenga buena suerte en la cacería >:3

Ribozyme dijo...

Un ejemplo nacional no mencionado, y que me parece que ilustra el potencial lado oscuro de movimientos que son básicamente anárquicos, es el del caso Platanito y su linchamiento por contar CHISTES que algunos encontraron de mal gusto (y con lo de la Santa Vagina me siento aún más identificado) y que llevaron a que se solicitara y se lograra su despido de Televisa. Crítica abierta, todo lo que se quiera, buscar medidas punitivas porque a cierto grupo le molestan las palabras de alguien, por muy popular que sea la medida, es represión ¡censura pues!

Alexander Strauffon dijo...

Internet y el acceso y divulgación de información son el recurso revolucionario definitivo, en nuestros días.

Debe emplearse de forma constante y estratégica, para facilitar que el pueblo sea partícipe de las decisiones que afectan su realidad. Derribar el telón tras el cual se han escondido siempre los que deciden sin considerar las repercusiones.

Kelly Key dijo...

wooowww!! ame la virgen de la vagina!!
Hace dos años participé en una puesta en escena de Los Monólogos de la Vagina para un evento de VDay y me hubiera encantado tener esa imagen entonces. Aunque creo que nos hubieran cancelado de haberla usado :P
Si de por si la esposa del presidente municipal se salió apenas comenzó el primer monólogo porque dijo que "esos" temas no eran para ella. jajaja

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